N/A: Los personajes no me pertenecen, le pertenecen a J.K Rowling (:


Capítulo 18

Londres, tiempo presente, año 2004

-¿En dónde estamos?-pregunto Amy/Pansy, la casa era algo descuidada y lúgubre, tenía un extraño color gris por donde fuera que lo viera. Apenas había pasado 30 minutos desde que recobro la razón después de la aparición, su estómago aún se sentía extraño y no era por falta de comida… o bueno, si había un poco de eso.

-Es una casa de seguridad, hasta que no sepamos quienes son esas personas que te buscan, te mantendremos aquí-le informo Harry

-No puedes salir al mundo muggle, no hasta que encontremos a esa gente, es peligroso para ti y además no queremos que escapes- Amy/Pansy, miro a Draco con indignación.

-Prometí que no lo haría, ¿Por qué tienes que ser tan insoportable?

-Chicos, no empecemos por favor- suplico Harry antes de que Draco pudiera decir algo.

-Solo te lo recordaba-gruño

-En fin, ya que estamos aquí, ¿Puedes decirnos tu magnifico plan?, el para que Pansy…

-Amy.

Ambos la vieron y ella solo les dio una sonrisa.

-Lo siento-se disculpó Harry

-Es fácil Potter, llevémosla al mundo mágico, con los compañeros del colegio, incluso los tuyos, tal vez viéndolos logre que recuerde algo.

-No es mala idea, pero no podemos llevarla al mundo mágico hasta que estemos seguros que no intentaba algo contra el mundo mágico. Si la llevamos, bueno, tú conoces al ministerio y sus métodos.

Draco asintió algo preocupado, sabía que tenía razón.

-¿Y si los traen aquí?-la voz de Amy/Pansy se alzó de pronto, tomándolos por sorpresa- si yo no puedo ir, tal vez ellos sí.

-Es buena idea, tendré que hablar con Her…- Harry se quedó en silencio, recordando que la última vez que vio a Hermione y Ron, fue hace 4 años.

-¿Qué pasa Potter?

-Nada, ¿iras con Astoria?- pregunto intentado cambiar el tema

-¿Eh?

-¿Quién es Astoria?

-Su futura esposa- Amy/Pansy sintió una pequeña punzada en el pecho, las imágenes de aquel día, vestida y corriendo por la ciudad en busca de Kyle, regresaron a su mente.

-No me digas…- se rio Draco, captando la atención de la joven- te causa tristeza mi boda

-¿Qué?

-Mi boda, te duele que me case ¿cierto?- le dijo inclinándose frente a ella

-Tu boda no me produce nada, en absoluto, lo lamento por la que tendrá que casarse contigo- le dio un leve empujón para alejarlo de ella- ¿En dónde está la recamara? Me gustaría descansar un poco.

-Escoge la que quieras-le contesto Harry, quien espero a que se fuera para mirar a Draco- ¿A ti que demonios te ocurre? ¿Por qué la molestas tanto?

-Me frustra que no recuerde lo que sentía.

-¿Por qué? ¿Por qué te molesta tanto? Según yo, lo que querías era que te dejara en paz y ahora que ella no te recuerda parece molestarte tanto que… diría que si tienes sentimientos por ella y Astoria no ha sido lo suficientemente buena para borrarlos.

-Cállate Potter, no sabes lo que dices.-gruño

-No- se rio por lo bajo- tú no sabes lo que sientes. Si te vas a casar con Astoria, hazlo, pero deja en paz a Parkinson.

-¿Y a ti que demonios te interesa lo que le haga a Parkinson?- lo tomo del cuello con furia- ¿Quién eres tú, para decirme que hacer o no? ¿Acaso te gusta? – Harry solo sonreía, estaba seguro, que estaba en lo cierto y Draco Malfoy aun sentía cosas por ella.

-Si así fuera que- le dijo tomando las muñecas, logrando que lo soltara. – Su vida depende de nosotros Malfoy, me siento culpable por dejar que hicieras aquel juramento sin explicarle las consecuencias. No sé si me guste, pero lo que si se, es que esta Pansy Parkinson, me agrada y me agrada mucho.

Una vez que el pelinegro lo dejo solo, Draco se quedó ahí inmóvil, la voz de Harry había sido fuerte y decidida, sin ninguna duda, rencor o celos como la de él. La verdad es que no sabía lo que sucedía con él en esos momentos y solo había una forma de averiguarlo.

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Estaba sentada sobre la cama cuando tomo la mochila por la base para dejar que todo el contenido cayera sobre la cama. Papeles, una bolsa, algo de ropa, el retrato de Kyle y ella y varias cosas más, reposaban sobre la cama, pero la única que tomo entre sus manos fue el retrato.

Lo miro por un buen rato, incluso una lagrima recorrió su mejilla antes de que ella lo posara sobre una mesita a lado de la cama.

-No te voy a defraudar Kyle…

Suspiro y regreso la vista al pequeño montón de cosas que tenía frente a ella, recuperando la compostura inmediatamente, se dispuso a ver las cosas que jamás había sacado de aquella mochila, eran miles y miles de cosas sin sentido, ticket's de comida, trenes, hospedaje, etc.

Tomo una pequeña bolsa de color negro, al buscar en ella se dio cuenta que eran sus pertenencias, las que había recibido de hospital. Algunos parecían dulces, pero el pequeño resplandor de un collar fue lo que le llamo la atención. Lo inspecciono un poco y una imagen de alguien colocándoselo en el cuello y diciendo "Jamás te lo quites, protégelo con tu vida" le vino a la mente. Se mareo un poco, debido al recuerdo y se lo coloco enseguida, para después inspeccionarlo, era un relicario.

-¡Rayos!- dio un brinco al escuchar la puerta abrirse de golpe -¿Qué demonios haces? ¿Por qué entras así? –le recrimino desde su lugar, se mordió el labio y frunció el ceño algo confundida al mirarlo de pie, sin decir o hacer ningún movimiento. -¿Hola? ¿Te encuentras bien? –le pregunto levantándose y caminando en su dirección.

-Que pregunta tan torpe-se burló

-¿Qué quieres? –Su voz sonaba cansada y rodo los ojos – si vienes a molestar será mejor que te vayas, no estoy de ánimos- ni siquiera se pudo inclinar sobre la cama, ya que Draco la tomo de la muñeca y la giro con brusquedad- ¡¿Qué estás haciendo?!

-No me hables en ese tono, como si no te importara nada...

-¿De qué demonios hablas?-le pregunto intentando zafarse del agarre.

-Vi tu cara cuando Potter menciono a mi futura esposa…

-¿Crees que es por ti?- se rio, lo había logrado sacar de contexto, logro que la soltara confundido y ella solo sonrió con incredulidad- ¿Por qué debería de importarme si ni siquiera te recuerdo?

-Oh… pero antes de eso, estuviste realmente enamorada de mí como una idiota.

-En todo caso agradezco a ver perdido la memoria, porque sinceramente no sé qué te abre visto…

-Admítelo, por una extraña razón te dolió que Potter dijera que me casaría…

-¡Sí! ¡Sí! -le grito cansada, caminando hacia la puerta se giró para mirarlo - ¡Admito que me duele el solo hecho de la palabra boda! ¡Pero no tiene nada que ver contigo!

-¿Qué?-pregunto, no comprendió aquellas palabras

-En verdad eres una molestia, no sé cuál es tu maldito problema, pero cada que tienes oportunidad me atacas, hice el maldito Juramiento que querías, así que ¿porque no solo me dejas tranquila?

Draco sentía la sangre hirviendo, aquella persona frente a él no era la Pansy Parkinson que recordaba y simplemente no le gustaba, jamás había pensado que extrañaría aquella mocosa con cara de perro llorón detrás de el en todo momento.

-Tal vez necesite que se lo recuerde-se dijo a si mismo

-¿Qué? ¿Ahora hablas solo? – se burló fijando su vista hacia una pared a unos metros de ella-Dios, en verdad que no sé cómo…

Las palabras se quedaron a medias, no tuvo el tiempo de girar la cabeza por ella misma, Draco había sido demasiado rápido al tomarla del cuello, hacer que lo mirara e inclinarse para unir sus labios con los de ella. Amy/Pansy no hizo ningún movimiento, estaba demasiado sorprendida para reaccionar al menos en 10 segundos, sus ojos abierto como dos platos parpadeaban cada 3 segundos, hasta que entro en razón y lo empujo con toda su fuerza al volver en sí.

-¡¿Qué demonios te pasa?!-le grito furiosa- Vas a casarte, por dios-susurro dando dos pasos atrás, lejos de él.

-Yo…solo, solo fue para ver si lograbas recordar algo, no te creas tanto Parkinson. En ese tiempo jamás me gustaste y ahora mucho menos-dijo con rapidez antes de salir de la habitación hecho un rayo.

-Pues este- bufo Amy/Pansy- ¿Quién demonios se cree?- se quedó mirando la puerta y un pequeño cosquilleo sobre sus labios comenzó a surgir- ¡Deja las tonterías Amy!- se dijo a si misma antes de empujar esos pensamientos lejos, para después regresar a mirar las cosas que continuaban en su cama.

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-¿No salió como lo esperabas?-se burló Harry, quien estaba recargado fuera de la habitación de la pelinegra, mirando a Draco con una sonrisa de burla.

-Vete a la mierda Potter, no sé de qué hablas-continuo su camino hacia la chimenea seguido de Harry

-Admítelo Malfoy, Pansy nunca fue indiferente para ti. ¿Por qué te vas a casar con alguien que no quieres?

-Deja de decir tonterías, yo amo a Astoria-gruño mirándolo a la cara

-Está bien, pero entonces, ¿Por qué te molesta que Parkinson…?

-¡Parkinson no me molesta, por mí, puede irse al demonio!-grito justo en el momento en que las llamas de color esmeralda lo rodearon e hicieron desaparecer.

Harry negó con gracia, su compañero podía ser demasiado testarudo y aunque aquello le causaba gracia sabía que podía ser también un problema en el futuro, solo esperaba equivocarse.

Dio un suspiro para sacudir aquellas tonterías antes de posarse sobre la silla y leer los papeles de la investigación que tenía sobre Pansy Parkinson, dudaba que fuera una terrorista e incluso que supiera que su padre había inventado dicha arma, pero si no era así, ¿entonces de que huyeron? ¿Por qué cambiaron identidades y…

-Ese tal Bobby… el también buscaba el arma. ¿Pero un muggle? ¿Por qué? Y luego está ese hombre, ciento que algo tiene que ver con este tipo- se dijo así mismo intentando pensar en razones lógicas- ¿Cómo puedo comprobarlo? Y si no es así, estaremos de vuelta al principio.

Dejo caer su cabeza sobre sus manos, aquel caso tenía muchos cabos sueltos, Bobby, aquel hombre del negocio, el arma y el querer huir, pero ninguno era tan complicado como la pérdida de memoria de Parkinson, si ella al menos recuperara su memoria, el caso tendría más cuerpo y estaría mas rápido a terminar.

-¿Harry?-salto un poco al escuchar su nombre y sentir su mano sobre su hombro

-Me asustaste-suspiro, colocando su mano sobre su pecho, la volteo a ver y la vio sonreír

-No es para tanto-sacudió su mano sentándose en la silla de alado- ¿Qué es todo esto?

-Cosas de la investigación-dijo rápidamente ocultando el que hablaba de sus padres

-¿Enserio? Bueno tal vez pueda ayudarte

-No es necesario

-No es ningún problema para mí, tal vez eso refresque mi memoria o algo- Harry iba a replicar pero, se quedó mirando aquellos ojos que alguna vez lo dejaron mudo- pero antes, hagamos algo de comer, muero de hambre.

Fue lo último que le dijo antes de levantarse de la silla, Harry no pudo evitar sonreír.

-Te ayudare…

Lo último que sabían ese día, fue que ambos se pasaron varias horas en la cocina preparando una cena entre bromas y risas, dejando los papeles de la investigación olvidados sobre la mesa.