Notas de Autora.

Lo que van a leer a continuación es el verdadero final de este fanfic. Lo escribí a continuación de todo lo que se leyó en el capítulo anterior, tras un gran atentado en la vida real que se vivió en Francia. Si no lo subí entonces es porque ya traía bastante carga emocional con todo lo que pasó después como para añadirle más cosas. Además me consideré malvada por hacerles eso a esta hermosa pareja.

Supongo que todas la tensión mundial que hay últimamente me lo trajo a la mente y por eso decidí subirlo. Como les dije, lo escribí junto con el episodio anterior por eso es más corto y por eso esta historia no muestra ningún hecho premonitorio en especial, Corea del Norte ni se menciona, la guerra dura poquito y los países europeos son más activos en esto. Nada ha sido modificado, aunque al final añadí unas líneas el día de hoy para redondear mejor el final.

Deseando Vivir.

Final anexo.

por Blankaoru.

Tras diversos atentados en países del primer mundo, al año siguiente Francia, Alemania y Gran Bretaña declararon la guerra al Estado Islámico y sin remordimientos atacaron puntos en medio de países vulnerables como Siria o Libia. Rusia lanzó una advertencia para que dejaran de atacar y Estados Unidos anunció su adhesión a los ataques. Los peores temores de Kenshin se hacían realidad y Kaoru recordó lo que dijo su padre sobre refugiarse en su casa y le pareció una buena idea emigrar y sacar a su esposo de allí, pero cuando Rusia realizó una amenaza seria a Japón, supo que en ningún lugar estarían seguros, aunque al menos evitaría a Kenshin ir a la guerra. China, del lado de los rusos, hizo un bloqueo económico a Occidente y debido a que pocos producían sus propios productos, la escasez de algunas cosas de empezó a notar.

La bolsa de Hong Kong se desplomó, pero el gigante asiático estaba dispuesto a eso con el fin de establecer su supremacía económica por sobre el resto del mundo. La bolsa de Tokio se fue al piso y la de Nueva York también. Por extraño que pareciera, la de Sao Paolo aguantó, pero lo cierto es que en la realidad de Kenshin y Kaoru, la construcción se frenó dramáticamente. Kenshin tuvo que liberar a más de la mitad de sus trabajadores de planta y se vio obligado a tomar trabajos muy pequeños, bajando todo lo posible los presupuestos. Noriko se vio obligada a cerrar la oficina que tenía y trabajar en su casa para poder arrendar la propiedad y generar recursos, asi que Frank decidió salir de allí. Audrey tampoco pudo seguir pagando el alquiler de su casa y Kenshin los invitó a ambos a vivir a su casa con el pequeño. Audrey montó una pequeña cafetería en la residencia y así, como una sólida familia, se acomodaron como mejor pudieron.

En 2017 los peores temores de Kenshin se hicieron realidad cuando recibió el llamado de acuartelamiento. Tras recibir el adecuado acondicionamiento militar, fue enviado al frente, afortunadamente a prestar servicio de vigilancia parecido a lo que había realizado en el pasado, pero durante los cinco meses que estuvo fuera Kaoru sintió que moría cada día sin tenerlo a su lado y él sólo podía pensar en la tranquilidad de dejarla acompañada en casa. Sin embargo el frío y el agua constante de Oregon bajaron mucho el estado anímico de la japonesa y sólo el empeño por no ver zozobrar a Norken la hicieron mantenerse de pie, al frente de la empresa junto a Frank cuando Noriko cayó enferma. Trabajó rabiosamente cada día, hasta 13 horas diarias en la parte administrativa dejando a Frank la parte de las faenas, rezando al Dios de Kenshin para volver a verlo. Tuvo la navidad más triste sin él, desanimada e incapaz de vislumbrar estrellas en su cielo.

El último ataque de los aliados occidentales había sido brutal, sin precedentes por la forma y el mundo lo condenaría más tarde por las bajas civiles, pero por lo menos habían aniquilado a la amenaza. China no pudo continuar su bloqueo al contar con una población descontenta con el gobierno debido a la pobreza que había regresado y que no pensaban tolerar tras el auge después del 2000. Rusia no quiso seguir abogando por los paises pobres, obligados por las coalisión tras un ataque que caló hondo en el país, clamando por paz. El resto de los paises también la pedían, pero el costo en la conciencia de las naciones fue muy alto.

En enero del siguiente año terminó el conflicto y Kenshin regresó en febrero. Tuvo el privilegio de volver vivo, luego de cuando un cuadro de cólera que lo tuvo por las cuerdas, haciéndole bajar diez kilos por lo menos. Aún en su puesto de vigilancia tuvo que matar por vivir y resistir ataques de grupos aislados.

-Pero regresaste.- le dijo Kaoru a Kenshin con lágrimas en los ojos al volver a verlo. Él la abrazó y lloró, de modo que Frank y Audrey salieron del cuarto, dejándolos solos.

Poco a poco en 2018 la economía comenzó a reactivarse y Norken comenzaba a recibir nuevos trabajos. Kenshin comenzó a recuperar su alma en compañía de su esposa, orgulloso como nadie de los frutos de su esfuerzo. La empresa fue una de las cinco del rubro que no había quebrado en el Estado y eso lo tenía maravillado de la gestión de su mujer. Juntos comenzaron a levantar todo de nuevo en compañía de sus amigos.

En 2019 Frank y Audrey se decidieron y contrajeron matrimonio. Chris fue el más contento, pero también la pequeña Anne, aunque con un año de edad no tuvo como enterarse. Alquilaron una casita por ahí cerca y nunca dejaron de colaborar en Norken... Frank y Kenshin sólo afianzaron más su amistad. No sé... sinceramente si existe algo más grande que "tú eres mi padre" entre ellos, pero debe haber un tipo de amor muy grande entre ellos que los une.

Sobre Noriko, recuperada de su enfermedad y en compañía de Hiko, retomó sus labores de arquitecta y el cuidado de su familia. Los padres de Kaoru siguieron en su casa en Nara. Japón había recibido algunos bombardeos y su respuesta había sido brutal, de lado de los Estados Unidos y aunque su economía y algunas ciudades se vieron perjudicadas, el espíritu japonés no les permitió rendirse y se levantaron para ponerse a trabajar como siempre habían hecho. Ellos estarían bien.

En Julio de 2020, con un presupuesto más modesto y su enorme jardín convertido en huerto, Kenshin y Kaoru, tomados de la mano, fueron a recoger a su primera hija al centro de adopción. Caroline, de un año y medio llegó a los brazos de la pareja y al año siguiente se le uniría Robert, tras años de papeleo. Sus vidas se tornarían más caóticas con ellos pero de un caos bonito, de juguetes regados, de besos pegajosos. De invasiones infantiles a su cama los domingos por la mañana y de volver a ver el mundo como niños, a través de los ojos de sus hijos.

Yo no dudaría en decir que fueron felices. Tuvieron mucho más de lo que pensaron tendrían el día que se conocieron. Empezaron de nuevo y aunque a veces tuvieron miedo, siguieron adelante. Los tiempos malos quedaron atrás y no volverían a separarse nunca.

Fin.

Diciembre 6, 2015

Revisado en Abril 22, 2017