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Dos caballeros sin princesa
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(Herman Greenhill x Edward Midford)
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Fuerza, valentía y honor estos eran los tres principios clave para un caballero británico como Herman Greenhill. Nacido como noble en una estricta familia inglesa nunca había tenido dudas de cuál era su camino, aun desde su más tierna infancia había soñado en convertirse en un gran hombre como su padre y tener una dulce y recatada esposa como su madre, porque después de todo el seria el mas grande de los caballeros y todo caballero necesita una princesa.
Los años pasaron y ese pequeño niño que soñaba con historias de caballería creció para convertirse en un atractivo joven de férreo carácter y fiel dedicación a su sueño de infancia, llenando de orgullo a sus padres y siendo alabado por los amigos de estos.
-"Es mi mayor orgullo" anunciaban sus padres.
-"Es un honor servirle" decían los criados.
-"Se convertirá en un gran hombre" las palabras de todos los que le conocían.
Herman modesto como era solo agradecía sus palabras y reforzaba sus convicciones para llegar a ser el hombre que quería ser y todos creían que seria.
…
Como hijo de la casa de los Midford, Edward se había preparado toda su vida bajo las enseñanzas de su estricta madre para ser lo que se esperaba de él. Entrenaba durante horas en esgrima, se dedicaba con esmero a sus estudios y seguía un rígido código moral.
Durante años trabajo duro compensando con entusiasmo y dedicación lo que le faltaba de talento hasta llegar a ser lo que hoy día era: el intachable heredero de los Midford, el sobresaliente espadachín, el culto y honorable muchacho, el perfecto caballero.
…
Y así ambos jóvenes con los mismos sueños y creencias crecieron en su perfecto código sin conocerse, con su vida trazada y sus metas establecidas…hasta que llegaron a Weston.
…
Como era común en un joven de su clase Herman fue enviado al Weston College a continuar con sus estudios cuando alcanzo la edad necesaria y tal y como se esperaba no tardo en destacar como uno de los mejores en la casa verde entrando en el radar de estudiantes y profesores por igual. Pero sin duda había un muchacho que lo contemplaba con mayor admiración y respeto que los demás aunque eso el aun no lo supiera.
…
Este iba a ser el primer año de Edward en Weston y lo enfrentaba con emociones contradictorias, siempre supo que llegaría ese día en el que debería alejarse de sus padres y su adorada hermana después de todo era parte del plan para su futuro pero eso no lo hacía sentir menos nervioso o inseguro.
-"Tengo que dejarme de tonterías" se dijo a si mismo mientras terminaba de deshacer las maletas.
Se quedo unos instantes más mirando la pared del que a partir de hoy sería su cuarto mientras su mente se vaciaba de pensamientos hasta que finalmente decidió practicar sus nuevos movimientos de esgrima y sin esperar un segundo tomo su espada y salió del dormitorio para buscar un sitio donde poder entrenar solo. No tardo mucho en hallar un pequeño rincón en los alrededores de la casa verde perfecto para ello y sin más comenzó, paso el tiempo y los minutos se transformaron en horas sin que se diera cuenta de ello.
-"Eso sí que es dedicación" una voz le saco de su estado de concentración y se giro para ver a otro alumno que parecía mayor que el "Llevas cuatro horas sin parar"
-"¿Como lo sabes?" pregunto levemente sonrojado, hacía tiempo que había aceptado que la única manera de ser el mejor y superar su falta de talento eran esas extenuantes rutinas pero eso no significaba que quisiera que los demás lo supieran.
-"Te vi llegar, la verdad es que yo suelo entrenar aquí pero estabas tan concentrado que no quise molestarte" explico firme pero amablemente "Me llamo Herman Greenhill"
-"Aa, yo soy Edward Midford" dijo aun mas rojo "lo siento no quería robarte tu sitio"
-"No pasa nada me alegra conocer a alguien tan dedicado y con tanto talento" comento mirándolo con interés.
-"N..no realmente no tengo demasiado talento me costó mucha practica dominar esos movimientos" explico sintiéndose aun mas avergonzado.
-"¿En serio? Pues creo que eso es aun más impresionante la mayoría se rinde con las cosas que no se le dan bien" dijo mientras lo miraba con aprobación.
-"Gracias" contesto muy emocionado por lo que le había dicho "me marcho y siento de verdad haberte retrasado"
-"Tranquilo no es como si no pudiera haber empezado antes había sitio para ambos así que puedes seguir viniendo aquí si quieres" Edward asintió a sus palabras y se marcho.
…
Harman se quedo unos instantes mirando la dirección por la que el chico se había marchado con una sonrisa, realmente le había gustado y se alegraba de que estuviera en la casa verde hasta donde había visto el chico sería una gran aportación era trabajador, honesto y muy lindo… aunque esto último no tenía nada que ver.
Sin querer retrasar más su entrenamiento dejo de pensar Edward Midford y decidió comenzar después de todo no había razón alguna por la que debiera impórtale lo cual no evito que cuando al día siguiente el chico volvió para entrenar a su lado una extraña emoción lo embargara
…
Los días se convirtieron en semanas y las semanas en meses en los cuales ambos jóvenes se reunían sin faltar un día para seguir entrenando asta no poder mas y entre practica y practica una especie de amistad basada en el respeto y la admiración que sentían el uno por el otro.
El curso escolar acabo finalmente pero no el contacto pues durante todas las vacaciones se escribieron para hablar de sus progresos y en algunas ocasiones iban de visita a la casa del contrario.
Y así sin que ninguno se diera cuanta algo nació entre ellos hasta que fue demasiado tarde.
…
¿Cómo había pasado? ¿Cómo habían llegado a esta situación? Pensaban ambos jóvenes mientras sus mentes trataban de procesar lo ocurrido.
Esa mañana Edward había ido de visita a casa Herma y como siempre hacían cuando lo visitaba tomaron sus espadas y fueron a práctica en un pequeño y alejado claro de los terrenos de la mansión.
En un comienzo todo fue como se suponía que debía de ser pero en un mal movimiento tropezaron cayendo Edward sobre el césped de espaldas con Herman sobre él no tendría por qué haber sido extraño esas cosa pasaban simplemente se levantarían se reirían un poco y proseguirían con la practica salvo que no ocurrió.
Ambos se encontraban inmóviles mirándose a los ojos como sumergidos en un estado hipnótico, sus cuerpos sudados, sus respiraciones aceleradas y de repente sin saber bien quien dio el primer paso ambos jóvenes se sumergieron en un profundo y apasionado beso pegando sus cuerpos al contrario todo lo que era físicamente posible dejando que manos torpes e inexpertas dar caricias cada vez más atrevidas.
-"Aaa..a" gimió quedamente Edward al sentir como las manos del mayor le despojaba de sus ropas y sus labios descendían hacia su pecho.
Ninguno podía pensar se olvidaron de que estaban en el exterior, de los planes que trazaban sus futuros, de la moral; todos y cada uno de esos pensamientos fueron desterrados y en su mente solo quedaba la lujuria y antes de siquiera plantearse parar Herman ya se situaba entre las piernas del menor y empezaba a introducirse en su interior.
-"AAaaggh..aa…" grito esta vez Edward perdido entre el placer y el dolor al sentir como invadían su interior.
Dolía de verdad que dolía pero podía sentir esa tonificada y gran espalda bajo sus uñas, esos fuertes brazos sosteniéndolo y ese gran miembro tocando puntos que ni siquiera sabía que existían y que le hacían delirar de placer.
-"Gghh…" gruño Harman con voz ronco mientras aceleraba sus embestida entrando cada vez más profundamente en un estado que solo podía definir como animal perdiendo la cordura con cada nuevo gemido del menor, cada vez que hundía sus uñas más profundamente en su piel o apretaba el agarre de sus piernas en su cintura.
El ritmo acelero y se volvió errático hasta que finalmente Edward se derramo sobre su pecho y Harman se corrió en el interior del menor.
Permanecieron quietos sin saber que decir sin atreverse a moverse pues la realidad de lo que habían hecho les golpeo de repente, finalmente sabiendo que no podía retrasarlo más salió del interior del menor dispuesto a discutir lo ocurrido pero fue interrumpido por el sexy gemido de incomodidad que dio Edward y de repente vio al menor como si se le cayera una venda de los ojos como si lo viera por primera vez en su vida.
El muchacho se encontraba desnudo sobre el césped su piel blanca como la porcelana salvo por las numerosas marcas que había dejado sobre su pecho y los restos de su propia eyaculación, sus firmes y largas piernas abiertas perezosamente a su alrededor mientras de su trasero salían los restos de su esencia mezclados con un poco de sangre pero lo que de verdad fue su condena fue su rostro con esos hermosos ojos nublados por el placer y una expresión de satisfacción; y antes de saber que hacia se encontraba besándole nuevamente no sabía que costo tendría esto pero fuera cual fuera lo pagaría encantado y a juzgar por cómo Edward devolvía su beso él pensaba lo mismo.
…
Los años pasaron y aquellos jóvenes crecieron Harman ya estaba en su último año y pronto se graduaría pero si algo tenía claro es que aun después de que esto pasara seguiría viendo al joven Midford al que amaba con locura y aunque no se podía casar con él permanecería a su lado por el resto de su vida después de todo el había tomado su virginidad y era su deber como caballero compensarle.
Pues él seguía siendo un caballero a pesar de preferir a otro hermoso caballero en vez de a una común princesa… y no se arrepentía en absoluto.
Fin
¡Al fin! A costado pero por fin he podido publicar este one shot tratare de ser más rápida la próxima vez y recordad que las peticiones se realizaran por orden de lista.
Lista de capítulos:
-Mi querida cenicienta (Edgar Redmond x Joanne Harcourt)
-Dos caballeros sin princesa (Herman Greenhill x Edward Midford)
-Próximamente:
-La teoría del romance (Lawrence Bluer x Clayton)
-Muñeca rota (Cheslok x Gregory Violet)
-Lecciones Infernales (Sebastian x Ciel)
-Pequeño Dictador (Ciel x Edward)
-Entre la tierra y el cielo (Herman x Lawrence)
-Guía del perfecto caballero inglés (Edward x Cheslok)
