City Of Stars ¿Are you shining just for me?

City of stars

There's so much that I can't see

Who knows?

I felt it from the first embrace I shared with you

8:40 p.m

Al terminar de tocar la canción las personas aplaudieron, él se levantó he hizo una reverencia, se incorporó y saludo a las personas con una sonrisa de agradecimiento, bajó la mano y miró al azabache. Este al darse cuenta de que el albino lo miraba fijamente, desvió la vista con un ligero sonrojo en sus mejillas.

Rió levemente al ver la acción del menor, volvió a sentarse y tocó diversas canciones nacidas de su mente, pero no igualaban la belleza de la anterior melodía, pensó Yuuri.

Al terminar de comer siguió admirando al albino.

Finalmente tuvo que salir del restaurante por más que no quisiera debía hacerlo después de todo, debía practicar al día siguiente. Salió y el frío le dio de golpe, se puso su chaqueta y su gorro rápidamente dio la vuelta y se detuvo en seco al ver al ojiazul parado frente a él mirándolo fijamente.

-Hola, soy Viktor Nikiforov ¿cuál es tu nombre?-Rompió el silencio con un perfecto inglés anteriormente no sé había dado cuenta de que todo este tiempo tenía un bolso deportivo, el azabache se sonrojó hasta las orejas.

-S-Soy Yuuri, Yuuri Katsuki.-Dijo con nerviosismo, el albino se acercó a él dejando unos cuantos pasos de distancia entre ellos.

-Mucho gusto Yuuri-Una sonrisa se formó en sus labios.-¿estás ocupado en este momento?-Preguntó, no sabía el porque pero quería conocer cada parte de aquel chico notablemente japonés.

-¿Huh?-Lo miró extrañado, pero negó inmediatamente-no, no tengo nada que hacer.

-¿Quieres ir a algún lado?-Ladeo la cabeza sin borrar su sonrisa.

-Pero no acostumbro a salir con desconocidos.-Frunció ligeramente el ceño ante la idea de ir con un desconocido por las calles oscuras de Rusia, podría morir. Vale, exageraba, pero más vale prevenir que lamentar. ¿No?

-Yuuri, ya no somos desconocidos, después de todo nos hemos presentado.-Maldición, parecía un verdadero ángel.

-V-Vale.-Dijo no tan convencido, sin embargo Viktor lo tomó por la muñeca y empezó a caminar seguido del azabache.-¿A dónde vamos?-Encarnó una ceja, el ser halado por el mayor lo hizo sentirse un tanto incómodo.

-Iremos a mi lugar secreto.-"Lugar ¿secreto?" Pensó Katsuki.

Caminaron hasta llegar a un parqué lleno de nieve, no le pareció tanto el ir al centro de un parqué con un sujeto que apenas conoció. Pero aún así, siguió caminando.

Llegaron al centro del parqué y se pudo apreciar un bello lago congelado debido al frío.

-Es...hermoso-Dijo Yuuri con brillo en sus ojos.

-¿Sabes patinar?-Lo miró de reojo, el azabache asintió sin dejar de apreciar el lago.-Perfecto-Abrió su bolso y le extendió unos patines.-Toma

-¿Qué?-Extrañado se acercó y agarró los patines. Se los puso y vio que Nikiforov también se había puesto unos-¿Porqué llevas dos pares de patines?

-En realidad, los qué te di no son míos-Terminó de ponerse sus patines y lo miró-son de un amigo, me los dio hasta que pueda regresar por ellos.-Entró al lago, serviría de pista

-¿Eso qué quiere decir?-Imitó las acciones del mayor y entró al lago.

-Su madre enfermó él me enseñó a patinar-Levantó la mirada y admiró las estrellas.-¿Tú cómo es que sabes patinar Yuuri?

-Ah, pues, lo práctico desde niño. Vine a Rusia hace cuatro años para descansar, pero hace dos decidí volver-Explicó-el Grand Prix se acerca y...-Suspiró haciendo que el albino lo mirará-dioses, aún no sé si participar.-Bajó la mirada triste.

-¿Por qué no?-Se acercó a él curioso.

-No soy tan bueno...-Dijo casi en un susurro, Viktor le extendió la mano y este lo miró sin entender.

-¿Me concederías este baile?-Entre cerró los ojos, el menor asintió y agarró su mano. El ojiazul lo atrajo hacia él tomándolo por la cintura mientras qué con la otra mano lo sostuvo con la del azabache.

Katsuki al sentir la cercanía de Viktor se sonrojo a más no poder y su corazón empezó a latir rápidamente. Sin saber el porqué no quiso y mucho menos intentó separarse de él, al contrario, quiso permanecer más cerca del albino.

Empezaron a bailar, mirándose a los ojos. Uno con un sonrojo y su corazón latiendo a mil, mientras que otro con una sonrisa en sus labios y su corazón felíz.

La música la creaban sus cuerpos y el hielo y las estrellas eran testigos que aquel hermoso baile.

A pesar de no conocerlo tan bien, sentía un gran calor en su corazón.

¿Qué clase de chico era Katsuki Yuuri?