Diciembre 21, Rusia, San Petersburgo.

(...)

Hace 39 días aproximadamente el albino y el azabache se reunían en la pista para que el de ojos chocolatosos pudiese entrenar.

Finalmente, era el día de la competencia. Y más nervioso no podía estar, más encima su entrenador tuvo un inconveniente y se vio obligado a irse directo a Japón.

Pero, con la presencia de Viktor tenía suficiente.

—Yuuri, es tú turno—Informó Nikiforov, el menor asintió y entró a la pista con su traje negro.

Tenía una razón para patinar de forma seductora, de forma tan...Eros.

"¿Para quién estoy patinando? ¡Ja! Por fin lo sé".

A en todo el tiempo de la coreografía Viktor—y el público—no pudo apartar la vista de Yuuri. Patinaba de una forma tan sensual.

Se equivoco sólo en un cuádruple, en vez de hacerlo tal lo hizo un simple.

El azabache salió de la pista y fue recibido por un fuerte abrazo de Nikiforov.

—Yuuri, felicidades lo hiciste genial-Se separaron unos centímetros y Viktor le sonrió—te dije que lo harías bien.

—Viktoru...—Murmuró,se acercaron mas, sus respiraciones empezaron a mezclarse y sus labios comenzaron a rozar.

—Y la puntuación de Yuuri Katsuki es ¡99.40!—Las personas aplaudieron emocionados, rápidamente se separaron ante la interrupción del conductor.

"Gracias en verdad..." Pensó molesto el ojiazul.

El resto de la competencia salió bien, los chicos salieron y empezaron a caminar.

—¿Quieres ir a algún sitio? Ó ¿tienes alguno en mente?—Preguntó Yuuri viendo caer la nieve.

—Claro tengo uno en mente, ven—Lo tomó por la mano y empezó a caminar junto al azabache. Llegaron a un simpático bar de jazz y entraron.

—Viktor. Qué sorpresa—Habló un chico pelinegro y serio.

—Yakov, hola ¿qué tal la familia?—Preguntó el albino con una sonrisa.

—Yulia ha aprendido a tocar la guitarra, es un avance—Se encogió de hombros.

—Pero Yakov no lo aprueba—Interrumpió una chica ojiverde de cabellera negra y atada en una alta coleta.

—Lilia, hola—La mencionada sonrió levemente y Yakov se cruzó de brazos.

—¿Tocarás algo para nosotros Nikiforov?—Asintió para después mirar a su acompañante.

—Por cierto, él es Yuuri—Comentó—Yuuri, ellos son Yakov—Señaló al pelinegro y este lo miró enfadado—Y ella es su esposa Lilia—Señaló a la ojiverde y esta hizo un ademán en forma de saludo.

—M-Mucho gusto—Se sonrojó ligeramente.

—Espera aquí Yuuri, iré a dar unas cuántas lecciones de piano—Le guiño uno de sus ojos zafiro y subió al escenario. Se sentó en la silla frente al piano. Pensó unos segundos que tocar y finalmente se decidió dando inicio a una bella melodía.

Y Viktor se preguntó, ¿qué clase de chico era Katsuki Yuuri como para haber logrado robarle el corazón en tan poco tiempo?