*CAP.3: "SI TE VAS…"*

SILVIA

Estaba tan asustada que me quedé paralizada por unos segundos. Pepa hizo un esfuerzo sentándose y abrazándose a sí misma respirando rápidamente... después de todo esto, me sentí fatal por haber tardado tanto en reaccionar... pero esos pocos segundos de parálisis me permitieron vislumbrar lo que le pasaba a Pepa... una vez más agradecí mi interés en los momentos de ocio por la medicina. Intenté tranquilizarme, si Pepa me veía alterada, se asustaría y sería aún peor.

Serené mi voz todo lo que pude, e hice que se tumbara en la cama despacio, intento volver a sentarse, pero apoyé las palmas de mis manos en sus hombros, y con la voz más serena que era capaz de poner en esos momentos, le dije:

Silvia- No, cariño, no te levantes, vale? ( Fue a hablar, y puse mis dedos en sus labios ) No hables, tu sólo túmbate, cierra los ojos y no te muevas... Pepa, dime sí o no,... ( Tuve que inspirar para hacer la pregunta, dado que me desagradaba mucho tener que saber detalles del tema ) Has esnifado cocaína?

Ella asintió levemente con la cabeza... y el agujero en mi alma fruto de la decepción, aumentó un poco más... pero en ese momento me daba igual, tenía que centrarme en ella. Toqué su frente... sudaba... estaba asustada. Acaricié su cara.

Silvia- No te preocupes vale? No te pasa nada grave, simplemente tienes taquicardias sufridas por el efecto de la cocaína y la carrera que te has pegado, es normal, a veces a la gente le afecta de esa manera, sólo tienes que tranquilizarte, no alterarte, y en nada estarás otra vez perfecta, vale? ( Asintió )

Esperaba que con eso se hubiera relajado un poco... pero no, toqué su pecho y seguía igual, y yo empezaba a preocuparme aún más. Entonces tuve una idea, me levanté de la cama hacia el escritorio, pero antes, tuve que tranquilizarla, ya que me miró interrogativa cuando me levanté. Caminé hacia el escritorio y cogí mi mp3. Entonces volví a la cama y me recosté de lado junto a Pepa.

Silvia- Cierra los ojos y no los abras.

Apagué la luz y puse uno de los cascos en su oído derecho. Le di al play y empezó a sonar una música ambiental con el ruido de una tormenta bastante relajante, la cual usaba yo a la hora de estudiar cuando me agobiaba, y sabía que funcionaba muy bien. Acomodé mi cabeza al lado de su otro oído, y pasé uno de mis brazos por encima de ella, abrazándola, con la otra mano empecé a acariciar su pelo suavemente.

Silvia- ( Susurrando ) Relájate, y no pienses en nada...( Asintió ) No te preocupes, ya verás como poco a poco se pasa... Además, no te puede pasar nada,... siempre presumiendo de que eres fuerte, indestructible... no nos vas a decepcionar ahora a todas las que estamos locas por ti, no? ( Sonrió, empezaba a respirar más despacio )... bueno, a mí las demás me dan igual... pero... si te pasara algo,... si tú te vas, no se que haría sin ti, sabes? ( Enredé uno de mis dedos en su pelo ) No sé qué has hecho, pero tengo la sensación de que antes de conocerte a ti no vivía... Como si antes, mi vida hubiera sido un trámite solo para llegar hasta ti ( Sonrió) Y te necesito aquí conmigo, así que ya te estás tranquilizando ( Puse una de mis manos en su pecho, el latido ya estaba mucho más estabilizado ) Así me gusta ( Sonreímos )

Alargó una de sus manos hasta coger la mía, que estaba perdida en su pelo... la llevó hasta su boca y la besó... después, se giró, poniéndose de lado, y me besó dulcemente en la mejilla... y yo... yo tenía demasiados sentimientos encontrados en ese momento. Por un lado, pensaba que iba a haberme besado en la boca,... y que no lo hiciera, me entristeció... por otro lado no, porque como le había dicho, no quería sufrir cuando más tarde me dijera que no podía ser. Luego también estaba la decepción que tenía con ella por haberse drogado... pero, decidí confiar en ella, cosa que hasta entonces nunca había hecho y había desencadenado muchas de nuestras discusiones.

No pude evitar pensar que todo ese lío debía estar relacionado con el lugar donde vivía,... y con ese hombre. Tenía que ayudarla, tenía que sacarla de ahí... y no sabía como hacerlo. Llevaba un tiempo sin dejar de darle vueltas... no sabía cómo, pero iba a encontrar una solución, Pepa no podía seguir así, o acabaría destruyéndose.

Un par de horas más tarde, después de haber estado acariciando su pelo, y susurrándole palabras tranquilizadoras, su ritmo cardíaco volvió a la normalidad... y mi tranquilidad con él. Lo había pasado realmente mal, pensar en que podría haberle pasado algo, en que podría haberla perdido... durante esas horas de angustia sentí como algunas lágrimas de miedo se escapaban de mis ojos, pero hice el esfuerzo por contenerlas, ahora mismo lo importante era Pepa, y no quería que me viese sufrir, si no, todo el esfuerzo anterior hubiera sido en vano. Abrió sus ojos y me vio, a cinco cm de su cara, velando por ella.

Silvia- Te encuentras bien?

Pepa- Me encuentro perfectamente ( Sonrió )

Silvia- Me alegro ( Sonreí ) Me habías asustado...

Pepa- Yo también me he asustado mucho... y sabes una cosa?

Silvia- El qué?

Pepa- A mi también me ha asustado mucho la posibilidad de no verte más ( Me abrazó )

A los pocos segundos me separé. No entendía por qué me hacía eso... por qué me decía que no podía haber nada entre nosotras, pero sin embargo luego me sorprendía con frases como esa... no quería que notara mi enfado, pero no soportaba que jugara así conmigo.

La miré... estaba dedicándome una de sus preciosas sonrisas...

Vale, sí, sí podía soportarlo. Sí, era idiota, pero no podía resistirme a Pepa, la quería demasiado... y prefería estar sufriendo cerca de ella, que no tenerla a mi lado.

Se levantó.

Silvia- Qué haces?

Pepa- Tengo que irme.

Silvia- Estás loca? De aquí no te mueves.

Pepa- Silvia, de verdad que tengo que irme...

Silvia- Que no Pepa, tu eres consciente de que has estado a punto de que te pasara algo grave? Y te piensas ir, así, sin más?

Pepa- Es que te debo dinero? ( Sonrió )

Silvia- ( No, esta vez no me vas a conquistar con tus sonrisitas...) Pepa, te estoy hablando en serio. Qué es eso tan importante que tienes que hacer como para salir pitando?

Pepa- Tengo que hablar con alguien.

Silvia- Con quién?

Pepa- Eso no te importa ( Tajante )

Silvia- Ah... o sea, que para meterme en tus jaleos, para que te salve el culo, ahí sí, pero para contarme las cosas, no? Genial Pepa. Pues nada, ahora que una vez más me has chuleado, vete con la que te esté esperando.

PEPA

Aquello me hizo reír... se estaba pensando que me iba por ahí con otra, cuando lo que tenía que hacer era llamar al cabrón de Alberto... iba a desmentírselo... pero quizá fuera mejor así. No quería contarle nada, al menos por entonces, sobre lo que había tenido que hacer aquella tarde. Si lo hacía se preocuparía más de lo que ya estaba, y por mucho que me jodiera, la situación no podía cambiar.

Y por otra parte... si pensaba que estaba con otra, quizá se olvidaría de mí... era matar dos pájaros de un tiro.

Pepa- Estás celosa?

Silvia- No, es que me molesta bastante que me utilices de esta manera, sabes?

Pepa- Pero de qué manera? No te estoy haciendo nada.

Silvia- Mira, ... sabes qué? Vete con la que te de la gana, como si te quieres montar un harén, pero mañana, hoy no te mueves de aquí.

Pepa- Mira que eres pesada eh? Está bien, al menos me dejas que haga una llamada con mi móvil, o eso también está prohibido?

Silvia- Llámala, por mí no te cortes ( Sentándose en la cama de brazos cruzados )

Estaba a punto de echarme atrás... con esa cara de enfado y esa pose de brazos cruzados estaba tan mona... pero no, tenía que resistir la tentación, eso no podía ser, y no iba a ser. Prefería que pensara que era una cabrona a que me volviera a destrozar el corazón.

Pepa- Si no te importa, voy a hablar al balcón, son cosas privadas.

Silvia- Privadas? Qué pasa, que nos dices lo mismo a todas? De verdad que por mí no te cortes, eh? ( Recostándose en la cama, dándome la espalda)

Sonreí, no lo pude evitar, cuando se ponía celosa era muy graciosa. Fui hasta el balcón, y cerré la puerta detrás de mí. Llamé a Alberto, el cual descolgó en seguida, gritándome.

Alberto- Se puede saber por qué coño has tardado tanto?

Pepa- Es que han habido algunas complicaciones, la policía nos ha seguido y...

Alberto- La policía?! Cómo puedes ser tan inútil?

Pepa- Joder, te lo avisé, que nos la estábamos jugando y tú no me quisiste hacer caso.

Alberto- Es que las órdenes las doy yo!

Pepa- Bueno vale, pero que no te preocupes, he conseguido despistarlos.

Alberto- Y el rubio?

Pepa- Yo bien, gracias. ( Sarcástica )

Alberto- Déjate de gilipolleces!

Pepa- Está bien, sólo han ido a por mí, pero no me han reconocido, tengo el dinero.

Alberto- Así me gusta, muy bien... estás segura de que no te han reconocido?

Pepa- Segura, estate tranquilo. Ahora estoy en casa de... de un amigo, te lo llevaré todo mañana por la mañana.

Alberto- Está bien, mañana ya puedes estar aquí pronto con toda la pasta ( Colgó )

Pepa- Hijo de puta…

Me di la vuelta... y ahí estaba Silvia, escuchándolo todo.

Silvia- En casa de un amigo, no?

Pepa- ( Suspiré ) Es que no puedes hacerme caso y dejarme en paz con mis asuntos? Qué has escuchado?

Silvia- Todo ( Cruzada de brazos) Era él, verdad? ( Aparté la mirada ) Joder Pepa, para qué me mientes? Prefieres que piense que eres una insensible de mierda antes de contarme lo que te pasa de verdad... qué piensas, que soy idiota, que no me iba a dar cuenta?

Pepa- Porque son cosas mías Silvia, ya te lo he dicho! Forman parte de MI vida ( Me mordí la lengua)

Bajó la cabeza con decepción.

Silvia- Ya... de tu vida ( Me miró ) Y yo no formo parte de tu vida, no? O sólo la formo para lo que te interesa? Está bien, tú misma.

Entró de nuevo en la habitación. Llevé mis manos a la cabeza... Por qué todo me tenía que salir del revés siempre?