Diciembre 23, Rusia, San Petersburgo.
5:30 p.m
El azabache y el albino caminaban con sus manos entrelazadas admirando el festival. Se habían vuelto más íntimos de lo que alguna vez pensaron, ahora, sólo querían el calor del otro.
-Wow, mira eso Viktor-Señaló una dulceria con algodón de azúcar en formas de diversos personajes y animales.
El celular del azabache empezó a vibrar. Este lo sacó y vio un mensaje de parte de su entrenador.
-¿Qué es Yuuri?-El mencionado puso el celular en medio de los dos para que ambos pudiesen leer el mensaje.
"Yuuri, hay una variedad de oportunidades en Canadá, sí vamos las oportunidades de que crezcas como patinador son muchas.
Dime tu respuesta en las siguientes 24 horas. ¡Ciao ciao!"
-¿Irme a Canadá?-Frunció los labios ante la idea de separarse de su amado y de Rusia.
-¡Es una gran oportunidad Yuuri!-Sonrió el albino tomándolo por los hombros.
-¿Q-Qué?-Encarnó una ceja, pensaba que Viktor haría puchero para que no se fuese y se quedará en Rusia.
-Ve, tienes que ir a Canadá-Le guiño un ojo sin borrar su radiante sonrisa.
-¿Y dejarte aquí mientras yo compito y seguramente tardaré años en volver?-Dijo en un tono desconcertado al ver que el ojiazul aprobaba el que se fuera.
-Sí-Asintió frenéticamente.
-¿Cómo?-Hizo una mueca al escucharlo, por un momento pensó que jugaba pero al ver su rostro serio se dio cuenta de que no era así.
-Ve a Canadá, Yuuri-Habló serio por primera vez, Katsuki sintió que su corazón dejaba de latir.
-¿Porqué me dices eso?-Dijo con un nudo en su garganta-¿estás consciente de qué tal vez no vuelva?
-Sí-Su voz era dura, él era duro, eso dolió, dolió mucho.-Vete a Canadá Yuuri-Se dio la vuelta y se fue dejando a Yuuri con el corazón destrozado.
"Cumple tu sueño, mi Yuuri". Pensó el albino ocultando sus ojos con su cabello.
Si Katsuki se va a Canadá cumplirá su sueño de ganar el oro en el Grand Prix Final, ¿verdad?
El azabache se echó a correr directo a la pista, al menos ahí podría expresarse. Al menos ahí...el hielo no lo dejaría.
