Bueno, por fin tengo aquí el capítulo segundo de este fic, espero que os resulte interesante, me ha costado bastante sacar este capítulo adelante debido a un par de puntos en los que me he bloqueado bastante. Bueno, Pokémon es una franquicia que pertenece a sus creadores, tanto del manga, como del anime, como de los videojuegos. Yo solo soy dueño de este fanfic que hago por gusto y sin ningún ánimo de lucro para entretener a los que quieran leerlo, y de los OC que aparecen en él.

Nota rápida: los que hayáis leído el priemr chap antes de que yo publicase este segundo chap volved a mirarlo ya que he hecho un pequeño cambio en el párrafo que habla de las preferencias de Dark en cuanto a temas de pareja.


Cuatro días han pasado desde la pelea en el instituto. Natalie empezaba a sentirse mejor y ya se levantaba de la cama, pero tenía que volver a ella después de unas horas, cuando empezaba a dolerle la cabeza, no por orden del médico sino para descansar. Por otra parte, todo iba mejor. Respecto a Dark, su mano ya se había curado y se había quitado la venta de la mano. Sin embargo, había decidido atarla a un brazalete que luego se colocaría en un brazo como recordatorio de lo que había pasado. Además de eso, podría parecer raro, pero el mismo Clark les había visitado el día anterior y se había disculpado de mil formas con Nat por lo que le había hecho. Al menos admitía que se había pasado de la raya con ese golpe y llamándola de aquella forma. Dark no estaba muy dispuesto a perdonar pero dejó la decisión a su hermana, quien solo le dio a Clark un bofetón bien fuerte en la cara antes de aceptar la disculpa. Clark por su puesto se enfadó ligeramente por eso, pero luego lo dejó estar, tragándose muy difícilmente su orgullo, sabiendo que estallar como en el instituto solo serviría para empeorar las cosas. Al menos su disculpa había sido aceptada. Después de pasar un rato con los dos hermanos, el matón volvió a su casa.

Ese día, Dark estaba en su habitación, tumbado en la cama tranquilamente, pensando e intentando al mismo tiempo dormir. La preocupación por su hermana le había impedido dormir durante varios días y si las ojeras no eran clara evidencia de ello, nada lo era. Al menos Dark agradecía a las bebidas energéticas que le ayudaban a pasar el día sin dormir para intentarlo por la noche. Sin embargo, ese día había decidido pasarlo intentando relajarse para dormir. Por suerte o desgracia, sus intentos se vieron frustrados cuando el timbre de la casa sonó. Dark se sentó en la cama y miró la hora en su reloj de pared, viendo que eran las dos de la tarde. Con tranquilidad fue a abrir la puerta y allí se encontró con Reisor y con Alejandra. A diferencia de la última vez, Reisor esta vez no llevaba chaqueta de cuero, sino una más fresca y sin mangas, dejando ver la ligeramente oscura piel de sus brazos y los pantalones esta vez no eran vaqueros, sino unos pantalones cortos oscuros. La camisa parecía ser la misma, al igual que las deportivas, pero lo que sí era lo mismo definitivamente era el pañuelo carmesí atado a su cuello como los bandidos de las películas Westerns. Por otra parte, Alex había cambiado su falda por unos pantalones blancos de lino, sus bailarinas por unas zapatillas deportivas blancas y su camisa de Mew por una camisa plana de color celeste. y en la cabeza llevaba una especie de gorro de color celeste con dos pliegues que debían de estar simulando ser orejas y Dark juraría que, al abrir la puerta, por un momento al mirar a la cara de Alex su percepción le había jugado una mala pasada pero esta no tardó en ver el rostro sonriente de Alex y él no tardó en tirar ese instante a la papelera de su mente, calificándolo como una mala jugada de sus sentidos debido al cansancio.

-Hola. –otra cosa que había cambiado, Reisor fue el primero en hablar- Venimos a haceros una visita, ¿Podemos pasar?

-Claro, adelante. –respondió Dark con una sonrisa cansada haciéndose a un lado y dejando a sus dos amigos pasar.

-Hemos venido a ver qué tal estabais los dos. –dijo Alex sin perder la sonrisa.

-Estamos mejor, muchas gracias por la preocupación. ¿Queréis ver a Nat? –preguntó Dark con una sonrisa mientras los guiaba a la cocina y les ofrecía un poco de zumo mientras él se cogía una lata de "Power X" para mantenerse despierto.

Macho padecer de insomnio por preocupaciones es agotador más por la incomodidad que proporciona la preocupación que por la falta de sueño.

-Gracias por las bebidas. –agradeció Alex, de nuevo, sin perder esa sonrisa suya- Sí nos gustaría ver a Natalie.

Dark daría un sorbo de su bebida antes de responder.

-Claro, voy a ver si está despierta. –dijo con tranquilidad, ligeramente más despierto y fue a la habitación, dejando a los dos solos en la cocina un momento.

-¿Qué piensas de Dark? –preguntó de pronto Reisor mirando a Alex.

-Definitivamente es él. –respondió Alex devolviéndole la mirada, por una vez su rostro se mostraba serio- Sí, puedo sentirlo, no hay duda.

-Parece algo propenso a la violencia pero si recuerdo bien cuando sucedió lo que sucedió con aquel otro chico… Dark parecía estar conteniéndose con todas sus ganas al menos hasta que su hermana resultó herida. –comentó Rei dando un sorbo a su baso de zumo.

-Sí, tienes razón en eso, las peleas no están bien vistas y todos parecen querer evadirlas, salvo que sea necesaria una intervención, esto no es como es en casa. –dijo ella.

Después de eso estuvieron en silencio un rato, desde el pasillo les llegaban las voces de Dark y Natalie, parecía ser que Dark estaba ayudando a su hermana a mantener el equilibrio, pero todavía no parecían estar yendo hacia ellos.

-Mmm… Natalie… -comentó entonces Alex llevándose una mano al pecho y cerrando los ojos.

Rei lanzó una mirada curiosa arqueando una ceja, pero se mantuvo en silencio.

Mientras tanto, Nat se había levantado de la cama con ayuda de Dark para evitar que perdiese el equilibrio o que se marease al levantarse demasiado rápido, todavía le faltaban algunos días para superar esa parte del accidente; y se estaba poniendo una ropa un poco informal, simplemente una camiseta blanca sin decoraciones y un pantalón además de sus zapatillas de estar por casa. Cuando estuvo lista, los dos hermanos se encaminaron hacia la cocina. Al llegar, Reisor y Alex saludaron a Natalie. Dark ofreció un poco de zumo a su hermana cuando está se sentó a la mesa con ellos y luego él se quedó apoyado en la encimera, dando un sorbo a su bebida, que ya estaba por la mitad. Los tres amigos hablaron con tranquilidad, al principio de cosas triviales, luego salió el tema de cuál era el pokémon favorito de cada uno, Alex y Reisor dijeron que no estaban seguros ya que había muchísimos como para hacer comparaciones, pero Dark y Alex sí nombraron dos específicamente, uno cada uno y hablaron de esos dos pokémon. La conversación pareció actuar también como estimulante para el hermano menor, ya que apenas le hizo falta seguir bebiendo de su bebida energética durante el desarrollo de la misma y solo bebía para calmar la sequedad de su garganta, hasta que se terminó la lata.

Después de las bebidas, los cuatro decidieron ponerse a jugar a un juego de mesa. Se podría decir que la partida estaba reñida, cada vez que uno iba a ganar, siempre acababa retrocediendo, lo cual hacía las cosas más divertidas para ellos. Al mismo tiempo, se pusieron a hacer planes para un futuro encuentro.

-Mañana, Sim, Ruper, Lisa, Alex y yo vamos a ir a pasar la noche al bosque, ¿os apetece venir? –preguntó Reisor de pronto después de pasar su turno.

-Me gustaría, depende de si estoy mejor o si todavía me duele la cabeza, así que no puedo prometer nada. –respondió Natalie con una sonrisa pesada.

-No pensaba que te gustase el bosque, hermanita. –comentó Dark mientras movía su ficha tras tirar el dado- ¡Uy! Que cerquita estoy de ti, Alex.

-Ni de broma, chaval, no te hagas ilusiones. –respondió ella riendo un poco y los otros tres rieron ligeramente también.

-Bueno, hermanito –respondió Nat devolviéndole el diminutivo a modo de pique- No me gusta tanto como a ti, que preferirías vivir en el bosque antes de una ciudad, pero sí, me gusta ir de vez en cuando de acampada. –dijo ella mientras esperaba que le llegase su turno- ¡Oh! ¡Venga! –protestaría al ver como Alex había conseguido comerle la ficha que estaba a una sola tirada de salvarse y llegar a casa.

-Normas del parchís, Nat. –dijo Alex moviendo las casillas respectivas con la ficha más atrasada.

Los cuatro amigos continuaron su partida a lo largo de la tarde. Divirtiéndose sin importarle a nadie que nadie hubiese conseguido meter sus fichas en las calles de su color. Era estresante, pero cuando se daba conversación de cuando en cuando era llevadero al mismo tiempo. Hacia la mitad de la tarde los cuatro amigos decidieron dejar de jugar, sin importarles tener que volver a empezar la partida otro día. No la habían terminado y nadie había ganado, pero al menos se habían divertido. Además, había sido idea de Reisor el dejar la partida a medias para salir un rato a dar una vuelta por el pueblo. Nadie objetó en esa idea, ya que todos querían salí a tomar un poco el aire, además a Natalie le vendría bien caminar un poco para terminar de recuperarse.


La tarde era la típica tarde fresca de Noviembre, solo que gracias a que no había muchas nubes en el cielo la luz del Sol caía sobre el pueblo, ofreciendo el calorcito necesario para disfrutar de una buena tarde sin mucho calor ni mucho frío. Natalie no había tenido mucho problema con su dolor de cabeza. Hacía dos días que no necesitaba llevar las vendas ya que la herida había cerrado y solo quedaba una pequeña e imperceptible cicatriz en ella, salvo que se mire de cerca ya que está cerca de donde comienzan a salir los pelos de la cabeza de la chica. Los cuatro charlaron tranquilamente hasta que llegaron a la zona comercial del pueblo, con tiendas y bazares en casi cada esquina. De vez en cuando las chicas se acercaban a escaparates de ropa o de revistas o incluso de zapatos. "Personalmente nunca entenderé la fascinación femenina por el calzado." Pensó Dark mientras las dos amigas regresaban de observar un escaparate. Al menos Natalie parecía haberse olvidado de las jaquecas, salvo que de vez en cuando se llevaba una mano a la cabeza, lo cual mantenía ligeramente preocupado al de mechones plateados.

Después de algunas horas de andar por la zona y comprar algunas golosinas y paquetes de papas, Dark y los demás se detuvieron a merendar en un parque cercano, sentados en la hierba tranquilamente y comiendo cada uno su parte.

-Bueno Alex. Rei. ¿Cuándo llegasteis al pueblo? –preguntó Dark- He vivido aquí toda mi vida y nunca os había visto, ni en la calle ni en el colegio de primaria. –explicó el menor el por qué preguntaba.

-¡Oh! Bueno… -empezó Reisor poniendo una mirada que parecía nerviosa y luego miró al suelo, como si estuviese pensando qué decir.

-Venimos de la ciudad. No nos gustaba vivir allí y nuestros padres nos alquilaron una casa en este pueblo. Ellos no pueden venir ya que tienen trabajos en la ciudad pero al menos pueden permitirse pagarnos un alquiler. –respondió Alejandra con tranquilidad y de nuevo sonriendo- Sim y Ruper son amigos de nuestros padres que están cuidando de nosotros, además de encontrar un trabajo como profesora encarada de la guagua escolar y chofer del vehículo respectivamente. –dijo ella.

-¿Y quién es Lisa? –preguntó Nat pasado un rato- Recuerdo que mencionasteis que vais a ir con ellos a pasar la noche al bosque.

-Lisa es profesora y es amiga de Sim y Ruper así que ellos la invitaron a venir, puede parecer arisca pero no es tan mala cuando pasas tiempo con ella. –esta vez respondió Reisor.

Los dos hermanos intercambiaron miradas un momento y luego volvieron a mirar a sus amigos.

-Cambiando de tema. –dijo Alex de pronto encontrando otro tema de conversación- Si los pokémon fuesen reales y hubiese una manera de que pudiésemos convertirnos en alguno ¿Cuál os gustaría ser? –preguntó recibiendo de golpe una mirada sorprendida del chico de pelo de plata.

Dark se lo estuvo pensando un poco pero Natalie respondió casi al momento.

-A mí me gustaría ser una Espeon. Me parece un pokémon muy hermoso además de majestuoso. Fuerte pero elegante al mismo tiempo y por supuesto inteligente. –respondió ella sin mencionar en ningún momento las capacidades de un pokémon tipo psíquico- Es el que más me gusta de todos a pesar de sus debilidades.

-Ya veo. –dijo Alex sonriendo- ¿Y tú, Dark?

-Bueno, yo estoy entre dos. Por una parte me encanta el aspecto de un Zoroark, pelaje oscuro y melena roja además de esos ojos azul cielo… siempre me ha gustado ese color de ojos y no solo porque sea uno de los míos. –respondió señalándose el ojo con el iris del color nombrado- Por otra parte me encantan las habilidades de Aura de los Lucario como Esfera Aural o Ataque Óseo. Es una pena que Zoroark en los juegos no pueda aprender esos ataques. Ah espera tengo por aquí un dibujo que hice… siempre lo llevo conmigo. –dicho eso, Dark empezó a rebuscar en su bolsito donde guarda la cartera, las llaves de la casa y el móvil, hasta sacar una hoja de papel doblada varias veces y, tras desdoblarla mostraría un dibujo de un Zoroark con la melena plateada con puntas de color azul como los ojos, el pelaje de su cuerpo era plateado en el pecho y negro en el resto del cuerpo y la bola que sujeta la melena del pokémon a modo de cola de caballo casi al final en lugar de ser azul era roja- Es mi versión de un Zoroark Oscuro. –dijo Dark mientras Alex y Rei miraban el dibujo y luego a él ante la mención de la última palabra.

-¿Zoroark Oscuro? –preguntó Reisor.

-Sí, la verdad es que desde que salió Pokémon XD me gusta bastante imaginar mis propias versiones de pokémon con coloraciones diferentes a las normales o a las shiny, algo más "oscuro" por así decirlo y de vez en cuando acabo dibujando o pintando un dibujo en blanco como me gustaría que fuese si es que hubiese una versión así. –explicó Dark con tranquilidad- Si los pokémon fuesen reales y hubiese una forma de convertirse en uno, me gustaría ser este Zoroark y también poder aprender a controlar el Aura, no como un Lucario pero lo más aproximadamente posible. –dijo recibiendo una mirada rara de sus tres acompañantes- ¿Qué? De sueños se vive, ¿no? –preguntó para luego echarse a reír un poco.

Reisor se quedó mirando a Dark y Alex solo soltó una risilla enseñando los dientes y cerrando los ojos. Natalie por otra parte solo hizo un pequeño e insonoro "face-palm".

-Tú y tu manía de querer cambiar las reglas, Dark. –comentó ella sonriendo también.

-¡Hey! Solo soy lógico, después de todo nada impide a un guerrero utilizar una bola de fuego. –respondió él- Lo que quiero decir es que: si todos tienen esa energía y solo una especie posee el conocimiento para usarla es un poco… no sé… No le veo el sentido.

-Vale. Vale. Me ha quedado claro tu punto de vista. –respondió ella- Siempre te pones pesadito cuando encuentras algo que no tiene sentido que solo unos puedan utilizar.

-Es como en ese juego que tanto me gusta. Ya sabes. Puede que uno sea una clase, pero tarde o temprano puede que quiera seguir por otra cosa, pero claro, como todo el mundo me dice:

-"Son solo juegos". –dijeron los dos hermanos a la vez, dejando claro que no era la primera vez que tenían esa conversación.

-Bueno, ¿y vosotros? ¿Qué pokémon querríais ser? –preguntó Natalie.

-Eso es para saberlo nosotros y para que vosotros no lo descubráis jamás. –respondió Alex con un toque de malicia en la voz.

-¡Oh! ¡Venga! Eso no es justo Alex. –protestó Dark con una sonrisa ya que estaba claro que la chica no les iba a dar esa información.

Pasadas un par de horas de charla, los cuatro amigos se levantaron y empezaron se dirigieron hacia la casa de los dos hermanos.

-Oye, Dark… ¿Qué opinas sobre las batallas pokémon? –preguntó Reisor siendo respondido por un gruñido de Natalie.

-¿Tenías que preguntar eso? –dijo ella con una expresión que decía: "¿¡Por qué!?".

-¿Por qué? –preguntó Alex curiosa.

-Porque no logro comprender esa parte en la que son los pokémon los que luchan y luego a los que llaman fuertes es a los entrenadores. Por lo que yo sé, los entrenadores pueden ser los campeones, pero luego les puedes dar la gran paliza de su vida y no duran ni un par de golpes. No, yo opino que el entrenador no debe quedarse "escondido detrás de su equipo pokémon" yo pienso que el entrenador tiene que dar un paso al frente y meterse en medio del combate junto a sus pokémon. Me parece injusto que se diga que un entrenador es fuerte cuando este solo se queda en la línea de atrás dando órdenes. Al menos eso es lo que pienso yo de los combates. Vale que el vínculo entre entrenador y pokémon también debe ser fuerte para que el pokémon escuche a su entrenador, pero ¿qué mejor manera que estrechar lazos que hacer las cosas juntos? De verdad los entrenadores deberían luchar también, mostrar que también son fuertes por sí mismos. A ver admito que si existiesen los pokémon y yo me enfrentase por ejemplo a un Riolu mano a mano tendría pocas, si no ninguna posibilidad de ganar por mí mismo. Sin embargo esa no es razón para echarse atrás y esconderse, no esa es razón para ser el primero en línea para poder mejorar al enfrentarte directamente contra un obstáculo. –respondió Dark dando un pequeño discurso sobre "Cómo mejorar y hacerse más fuerte".

Ante esas palabras, Alejandra y Reisor se quedaron totalmente en blanco, mirando con los ojos muy abiertos a Dark.

-Ya. Seguro que pensáis que estoy loco, que seguramente son las normas y así es como debe ser. Pero vamos, hasta al criminal más patético le importan poco las normas. Y está claro que uno de esos de alto rango no mandaría a sus pokémon contra los del entrenador, sino contra el entrenador en sí y…

-¡Dark! –le interrumpió Nat de pronto- ¡Para! Te aseguro que esta conversación… no, este discurso tuyo, daría dolor de cabeza a cualquiera. –dijo ella llevándose una mano en la cabeza

-No es broma. –dijo Reisor acariciándose las sienes- Menuda mente tienes si eres capaz de mantener la cordura con esos pensamientos tan… confusos. –comentó luego.

-No es confuso, es solo mi punto de vista, ni más ni menos. –dijo el chico con tranquilidad.

Los cuatro continuaron caminando tranquilamente, charlando sobre algunas cosas e intentando evadir cualquier tema al que Dark le encontrase un sentido discutible, no eran pocos esos temas pero al menos el chico parecía estar haciendo lo posible por no resultar un pesado. Claro estaba a esa altura que se había acostumbrado a la compañía de sus nuevos amigos y que la encontraba agradable. Cuando giraron una esquina para Dark todo paerció ir de pronto a cámara lenta. Había estado hablando con Reisor, que iba ligeramente tras él y para ello había caminando de espaldas un poco y, al momento de girarse hacia adelante lo primero que vio fue una mano de piel pálida ir directa hacia él. Tras un eterno segundo la mano alcanzó el cuello del chico y este y su atacante se alejaron rodando un poco hasta que quedaron quietos a escasos cinco metros del resto del grupo, quienes estaban tan chocados por lo que estaba pasando que se habían quedado completamente congelados. El tipo ahora estaba apretando el cuello del joven ahora con ambas manos, impidiendo que Dark lograse respirar bien, si no cortándole por completo la respiración. Sin embargo, el chico fue capaz de ver los ojos de su agresor, unos ojos penetrantes. Ni en esos ojos ni en el rostro del tipo había otra cosa que no fuese tranquilidad. No estaba sonriendo como si viese su objetivo cumplido, ni siquiera estaba apretando o empujando con más fuerza, simplemente estaba allí, sujetando al joven del cuello, aguantando los intentos del chico por liberar su cuello y llenar sus pulmones con el tan preciado oxígeno que en esos momentos empezaba a convertirse en una necesidad extrema.

Pocos instantes después, el tipo fue apartado de encima de Dark debido a alguien placándole con bastante fuerza. En cuanto sus vías respiratorias fueron liberadas del agarre, el aire no tardó en llenar de nuevo los pulmones del joven, quien no pudo evitar ponerse a toser en el mismo momento en el que el aire volvió a correr por su sistema respiratorio.

-¿Estás bien? –le llegó la voz de Alex a su derecha.

El chico miró y se encontró con las preocupadas miradas de su amiga y de su hermana Natalie mientras que Reisor estaba desaparecido, al menos hasta que el sonido de uan pelea llegó a los oídos de Dark y se giró para ver a Reisor peleando con el tipo que había intentado asfixiarle. Sobra decir que Rei no pelea nada mal, pero aunque era capaz de evitar o bloquear la mayoría de los golpes del otro, tampoco él era capaz de acertar un solo golpe sobre el tipo.

-Sí. Estoy bien. –respondió el chico mientras se tomaba un momento para observar al asaltante.

El tipo tenía el pelo grisáceo y sus ojos estaban cubiertos por unas gafas. Tenía sentido, ese día hacía sol y este todavía no se había ocultado tras el horizonte, aunque estaba empezando la puesta de Sol. Su tez era pálida, ligeramente colorada. Vestía una simple camisa roja de manga larga y unos pantalones vaqueros grises, a juego con sus deportivas blancas. El pantalón estaba ajustado a su cintura con un cinturón de color plateado con algunos adornos de tonos azules. Dark quiso seguir observando al tipo, pero el grito de dolor de Reisor le detuvo. Inmediatamente y casi sin pensarlo, Dark se levantó del suelo y corrió hacia el tipo, que estaba a punto de dislocar el hombro de su amigo al cual tenía de espaldas y con el brazo en una posición muy incómoda. Dark corrió lo más rápido que pudo para, al momento de llegar junto al atacante, darle un fortísimo puñetazo en la cara que haría que las gafas se le cayesen y que el tipo retrocediese, liberando así a Reisor.

Dark de inmediato se puso en una pose defensiva, viendo como Alex se acercaba a Reisor y empezaba a hablar con él en voz baja mientras Natalie miraba su móvil y a la cercana antena de cobertura plantada a un lado de la calle, disfrazada de farola, el rostro de la chica mostraba incredulidad, lo cual llevó a su hermano a una conclusión. Dejándoles de lado y dejando que Alejandra se encargase de Reisor, encarando al tipo que les había atacado, quien se había recuperado del golpe recibido y miraba a Dark con una expresión en la que muy difícilmente se podría ver la sorpresa en su mirada, Dark pudo verle los ojos, los cuales tenían el iris de un color verde apagado. El menor se quedó quieto, con la mirada clavada en su oponente, completamente tieso salvo por su pecho hinchándose y deshinchándose por su respiración, observando al asaltante frente a ellos que a simple vista tendría cerca de veinte años, alrededor de dieciocho. Segundos después, el tipo se lanzó contra él en un intento de volver a sujetarle del cuello. Sin embargo esta vez el chico estaba preparado. Con un rápido golpe a su brazo, apartó la mano del otro de su trayectoria y, acto seguido le propino un buen golpe en la cara, haciéndole retroceder. Sin perder más tiempo, Dark comenzó a realizar movimientos, golpeando al tipo con los puños dos veces en la cara, luego dándole una patada a una de sus piernas para hacerle arrodillarse realizando un movimiento en el cual se agachó, puso ambas manos en el suelo y empezó a girar las piernas, completamente estiradas manteniéndose siempre en un ángulo de noventa grados entre el torso y las piernas y de cuarenta y cinco entre ambas piernas, con el comienzo del movimiento le dio una patada en la pierna izquierda a su contrincante, con la que le hizo arrodillarse y, de inmediato, utilizando la inercia causada por el movimiento de las piernas al llevarlas hacia atrás, Dark alzó el torso, quedándose totalmente cabeza abajo, apoyado en el suelo con las manos ligeramente dobladas y las piernas separadas lo máximo posible sobre el resto de su cuerpo, al llegar a la posición, Dark continuó aprovechando la inercia del movimiento anterior y, sumando un movimiento de giro con sus brazos, teniendo que cambiar estos de posición para mantenerse equilibrado, realizó una patada giratoria cabeza abajo golpeando al otro con fuerza en la cara no una sino dos veces antes de derribarlo al suelo. Acto seguido el chico encogería las piernas y las usaría para impulsarse en un salto con el que volvería a ponerse de pie, logrando evitar tambalearse por la sensación de pesadez en la zona superior de su cuerpo por la sangre que se haya podido acumular ahí, por suerte no había sido tanta ya que la combinación se había sucedido rápidamente y el chico no había mantenido la postura cabeza abajo si no sería un gran problema intentar estar en pie.

El otro tipo se levantó tambaleándose, claramente las patadas le habían dejado aturdido. Además de eso tenía sangre escurriéndole de un lado de la boca y de los dos agujeros de la nariz lo cual le había dejado la cara ligeramente ensangrentada por esa zona. Dark se preparó de inmediato para continuar pero, para sorpresa suya el tipo solo salió corriendo sin mediar palabra. Dark soltó un tremendo suspiro, relajándose completamente antes de girarse y acercarse a sus amigos, Reisor volvía a estar en pie y parecía haberse recuperado de su brazo casi dislocado.

-¿Todo bien? –preguntó Dark con clara preocupación.

-Ebeb… Sí. No llegó a sacarme el hombro. –dijo Reisor mientras le miraba con una cara a la que solo le faltaba tener escrito "Sorprendido" en la frente para dejar todavía más claro que el chico estaba atónito.

-Dark… -habló Natalie- Eso no son movimientos de nuestras clases. –dijo ella mirando a su hermano.

-Bueno… he estado aprendiendo un par de cosas extra. –respondió el él moviendo los hombros arriba y abajo.

-Mira que te gusta prevenir cosas. –comentó ella- Y yo que pensaba que eras un paranoico en cuanto a la seguridad.

-Ya ves que me ha venido bien. –respondió él tras reír suavemente un poco- Bueno será mejor que vallamos a casa. Alex. Rei. ¿Por qué no os quedáis a dormir esta noche? –invitó el chico viendo que ya empezaba a hacerse tarde ya que las farolas habían sido encendidas y el sol ya se había puesto del todo después de lo sucedido.

-No queremos molestar… -empezó Rei, pero le interrumpió Nat alzando una mano mientras caminaba hacia Dark.

-No es ningún problema. Insistimos. –dijo ella sin dejarles espacio para negarse.

-¡De acuerdo! ¡Será divertido! –dijo Alex de nuevo sonriendo.

Al final Reisor también accedió a pasar la noche allí y en cuanto se alejaron un poco de la zona, Dark sacó su móvil y mandó un mensaje a su madre, diciendo que llevaba unos amigos a cenar y a dormir.


Después de llegar a la casa, un baño relajante y una cena deliciosa durante la cual Dark y Natalie explicaron lo que habían estado haciendo todo el día a sus padres, omitiendo deliberadamente el encontronazo con el tipo que les había asaltado, más que nada para evitar que sus padres los pusieran bajo protección de testigos a modo casero, las dos chicas se fueron a la habitación de Natalie y los chicos a la habitación de Dark, siguiendo la norma que había puesto su padre que decía: "Chicos y chicas en habitaciones separadas." Más que nada era porque tendrían que compartir la cama. Al llegar, Dark prestó uno de sus pijamas a Reisor y él se puso otro tranquilamente. Después de eso el menor se marchó al baño con su diario y un bolígrafo en las manos. Minutos después regresó con lo mismo que se había llevado y una baraja de cartas y los dos amigos echaron unas partidas antes de irse a dormir, sin embargo, Dark de nuevo no podía conciliar el sueño. Lo sucedido hacía solo unas pocas horas le había preocupado. No estaba seguro pero creía que aquel asaltante iba directamente a por él. Sin embargo decidió no darle muchas vueltas a eso aunque no podía evitar preguntarse por qué un desconocido casi lo ahoga con sus propias manos. Al final Dark se levantó de la cama y se puso a jugar con el ordenador el resto de la noche, vigilando de vez en cuando para evitar despertar a su amigo. Mientras el juego estaba cargando la partida, Dark cogió su diario de nuevo y lo abrió por la página con la fecha de ese día y toda la explicación y añadió una nota a pie de página que decía:

"PS: Con esta ya van cuatro noches que no logro dormir.

Empiezo a tener miedo de caer inconsciente de un momento a otro… o algo peor que eso."


Bueno, espero que os haya gustado el capítulo. Solo aclarar que no sé como se llaman esos movimientos que he hecho realizar a Dark, solo sé que el estilo de lucha es capoeira o algo así y mi único conocimiento de este estilo viene de un videojuego de peleas llamado Tekken 3 de un personaje llamado Eddy creo recordar.