*CAP.13: "LO QUE ES, Y LO QUE DEBERÍA SER"*
PEPA
Corrí sin parar, sin saber hacia donde... corrí para huir de allí, para huir de mí. No sabía hacia donde iba, pero tampoco me importó. Corrí todo lo que pude, con la esperanza de que lo que yo era desapareciera. Pasé por delante de las tiendas de campaña, asustando a las presentes... pero me dio igual, pese a los gritos, no me detuve... no podía. Necesitaba salir de allí, salir de mí. Salté unos arbustos, a punto de caerme, y seguí corriendo... algunas ramas me arañaban los costados a mi paso, pero me dio igual. Todo me daba igual.
Sentí unos pasos que me seguían... que se acercaban, acompañados por voces... pero no las escuchaba. Solo escuchaba el latido de mi corazón, cada vez más acelerado. Mis piernas empezaron a fallar... a no responder. Estaba exhausta, ... así que cuando una mano se posó en mi hombro desnudo, tirando para atrás, para detenerme... simplemente, me dejé caer de espaldas. No sentí el golpe. No sentí dolor. Tan solo vacío, vergüenza, odio, asco... Me tapé la cara con las manos... no quería que me miraran, no quería que pudieran ver el horrible ser en el que me había convertido durante todos esos años. Había vivido engañándome, apartando la imagen que sabía que tenía... pero aquella mañana, me vi reflejada en la cara de decepción de Silvia... por primera vez, me vi por dentro... y al instante me detesté.
Paula y Sara llegaron hasta a mí, arrodillándose a mi lado, jadeantes y cansadas... pero también asustadas. Intentaron tirar de mis manos para que me destapara la cara, pero no me dejé. Respiraba cada vez más fuerte... estaba siendo poseída por un gran ataque de ansiedad, que solo me permitía respirar con dificultad, y repetir una y otra vez:
Pepa- Quiero desaparecer, quiero desaparecer!
Sara- Pepa! Pepa qué te pasa?
Paula- Qué ha pasado? Nos estás asustando!
Notaba sus voces a punto de quebrarse... mi estado debería de ser muy lamentable para provocar esa lástima en los demás... pero no era ni por asomo, tan grande como el odio que estaba sintiendo hacia mi misma... odio... repulsión... rechazo... deseo de desaparecer.
SILVIA
Me arrodillé frente a Verónica, la cual no dejaba de sangrar por la nariz. El golpe que recibió fue brutal... propio de una bestia. Propio de Pepa. Me había vuelto a engañar, me sentí estúpida... y rota por dentro. Mis esperanzas e ilusiones se habían partido al mismo tiempo que la nariz de Verónica. Intenté curarla como pude, mientras mis manos temblaban, sin dejar de llorar.
Silvia- Lo siento, lo siento... ha sido mi culpa ( Llorando )
Verónica- Qué dices Silvia? Ha sido mi culpa, yo la he hecho enfadar, perdóname, no quería...
Silvia- Da igual que la hayas hecho enfadar ( Llorando más fuerte ) Esa reacción no es normal... no se puede ir así por la vida, partiéndole la cara a todo el mundo... es una salvaje, está fuera de control, y yo ya no sé que más hacer para...
No pude continuar, estaba al límite. Siempre había sido bastante llorona, pero jamás un llanto había resultado tan incontrolable... estaba decepcionada, asustada, angustiada... Verónica me abrazó para intentar calmarme... pero era imposible. Me solté de sus brazos.
Verónica- Silvia, ha sido mi culpa, la he enfadado, y... bueno ha tenido esa reacción, es normal, estaba enfurecida y... ( Intentando excusar a Pepa )
Silvia- ESO NO LA EXCULPA, JODER! ( Abrazándome a mí misma ) No puedo más... sólo sabe hacer daño... cada vez que le doy una oportunidad me decepciona de esta manera... y ... y ya no aguanto más... siempre he sabido que tenía un carácter violento, todo el mundo lo sabe... pero yo quise confiar en ella, creí que podía cambiar y no puede... no puede... y lo peor es que me engaña, me hace pensar que sí para luego ver esto y... ( Incrementando el llanto ) Me está destrozando...
Verónica- Silvia, tranquilízate... todo el mundo tiene sus prontos, no? ( Sin saber qué decir )
Silvia- Como puedes decir eso? Te acaba de partir la nariz, joder... ( Tapándome la cara ) no, se acabó... se acabó, no puedo seguir a su lado, porque acabará destrozando mi vida también... pese a saber como es, siempre he estado con ella, he intentado ver lo que los demás no ven... pero ... esta vez,... esta vez he sentido miedo de ella, y no quiero... no puedo..!
Volvió a abrazarme, llorando conmigo. Estaba destrozada, nunca había sentido un dolor tan intenso... el dolor de tener que abandonar a Pepa por mi propio bienestar, por la seguridad de los que me rodeaban. La quería... la quería muchísimo, pero estaba descontrolada. Jamás iba a cambiar, y no quería que me arrastrara con ella... lo había intentado de todas las maneras, y una vez más, había roto mis ilusiones en mil pedazos. No quería estar al lado de alguien que no fuera capaz de controlarse... no quería estar al lado de alguien... por el que sentía miedo.
PEPA
Unos minutos después, entre las dos consiguieron calmarme. Ya era capaz de respirar con normalidad. Estaba sentada, con la cabeza apoyada en las rodillas, y con Sara y Paula a mis lados, de nuevo. No había sido capaz de decir nada... solo de mantener la mirada ausente. Entonces, articulé mis primeras palabras desde que salí corriendo.
Pepa- Soy un monstruo...
Sara- Pepa.. qué dices? Eso no es cierto! ( Abrazándome )
Pepa- No me abraces ( Me aparté ) No me lo merezco... me merezco estar sola, llevo años vanagloriándome del miedo que me tienen los demás, enorgulleciéndome de que se refirieran a mi como el demonio, como una bestia... y hoy, me he dado cuenta de que realmente lo soy, ... soy despreciable...
Paula- Pero por qué dices eso...? Eso no es verdad.
Pepa- Sí que lo es... he conseguido que Silvia me escuchara, pese a que no quería... la he obligado a hacerme caso, para hacerle falsas promesas, para decirle que he cambiado... y no lo he hecho. No soy capaz de controlarme, me da igual herir a los demás... soy un monstruo... Verónica me empujó por accidente, me pidió perdón, se excusó... pero yo no quise escuchar,... no pude escuchar, estaba tan enfurecida que ni siquiera la oía... ni a Silvia… rogándome que no hiciera nada... y aun así... yo y mi puta rabia... la he metido tal golpe que le he roto la cara... no tengo sentimientos... ( Suspiré )
Paula- Pepa, claro que los tienes... joder, es normal. La chica esa nunca te ha gustado, estabas afectada porque se acercara a Silvia, y te ha agredido... aunque sea sin querer, es normal que hayas...
Pepa- Reaccionado así? ( Asintió ) Tu serías capaz de partirle la nariz a alguien por eso? ( No respondió ) Serías capaz de hacerlo aunque la persona que más quieres en el mundo te pidiera que no lo hicieras, por ella..? ( Siguió sin responder ) Y tú? ( Mirando a Sara ) No... sólo yo soy capaz de eso, porque estoy vacía... y no sé como dejar de ser lo que soy...joder! ACABO DE DESTROZAR A LA PERSONA QUE MÁS ME IMPORTA, DECEPCIONÁNDOLA, ASUSTANDOLA... TENDRÍAIS QUE HABER VISTO EL MIEDO CON EL QUE ME MIRÓ! Y NI SIQUIERA SOY CAPAZ DE LLORAR! ESTOY VACÍA! ( Golpeando el suelo )
Intentaron frenarme, pero no lo conseguían. Me levanté bruscamente del suelo, negando con la cabeza.
Pepa- No puedo estar cerca de ella siendo consciente de lo horrible que soy... no puedo permitir que nada malo se acerque a ella... y me he dado cuenta de que soy lo más horrible que conozco. ( Ellas negaban con la cabeza, llorando, pero me dio igual ) Soy de hielo... no tengo sentimientos, ni empatía, ni compasión... Silvia se merece algo mejor, la dejaré en paz... si vosotras tampoco queréis acercaros a mí, lo entenderé ( Bajando la cabeza )
Se quedaron tan impactadas, que ni siquiera pudieron seguirme. Siempre había sido el orgullo, la prepotencia en persona... creyéndome mejor que nadie... y en un día había descubierto que no sólo no lo era, sino que me daba asco...reconociéndolo en alto. Esa mañana desaparecí de allí junto a mis cosas. Esa mañana decidí que nadie, sobre todo Silvia, se merecía tenerme a mí al lado... nadie merecía tener al lado a un ser que sólo sabe desencadenar ira y dolor.
