CAPITULO 2
"ULTIMOS DIAS JUNTOS"
Entre en la casa, subí a mi habitación, me puse algo cómodo para dormir y me acosté en mi cama. Vi mi mesita de noche y en ella tenía una foto de Tom conmigo, es de nuestra primera semana como novios; Tom es el hombre perfecto, solo desearía ser mayor de edad para casarme con el. Me quede dormida con la imagen de Tom en mi mente.
A la mañana siguiente me despertó mi celular, mire la pantalla y decía: "1 mensaje nuevo". Abrí el mensaje y decía:
"Tú eres como conducir un domingo, tu eres como tomar un lunes, tu... tu eres como un sueño, un sueño hecho realidad y en tus ojos cuando los vi por primera vez no dude de estar enamorado por un largo tiempo con un amor tan real tan correcto...3!
Te amo.
Tom 3"
Era tan lindo conmigo, decidí contestar su mensaje: "Si dudaste". Le pique al botón "enviar". Pasaron dos minutos cuando contesto: "Mi corazón sabía lo que quería, pero mi mente no lo entendía". Le conteste: "Tu corazón es más sabio que tu mente, mi corazón desde un principio siempre te quiso". Lo envié y me contesto luego: "Nuestros corazones siempre estuvieron unidos, aun que no lo vimos en un principio, el corazón sabe lo que quiere ;), bueno te dejo amor tengo que hacer reservaciones para la tarde, te amor 3" Le conteste por última vez. "Está bien, te amo 3"
Guarde mi celular, me metí a bañar, al salir me puse algo cómodo para bajar a desayunar. Al bajar a la cocina, vi a mis padres, los salude con un beso en la mejilla a cada uno y con una enorme sonrisa.
— ¡Buenos días! —dije muy sonriente.
— ¿Y esa sonrisa mañanera? No es muy común en ti—dijo mi mamá.
Tome aire.
—Tom—dije en un suspiro.
—Pues me alegro que sean novios—dijo mi papá—mejor chico que el no hay.
—Si—dije en un suspiro.
—Bueno deja de suspirar y ven a desayunar—dijo mi mamá.
Medio un plato con mi desayuno, al terminar el desayuno, lave mi plato y me fui a mi cuarto para cambiarme y esperar a que Tom viniera. Puse el CD de Ariana Grande saque de mi armario la ropa que me iba a poner, era un vestido negro strapless, arriba de la rodilla, me di un remojón en la ducha, me puse mi vestido, me puse los zapatos negros y me deje el cabello suelto pero arreglado, me maquille algo natural, agarre mi bolso y ahí guarde mi celular, faltaban 20 minutos para que llegara Tom, baje las escaleras y me puse a esperarlo en la sala, pasaron solos 10 minutos cuando tocaron el timbre, fui a abrir la puerta, abrí y era Tom con un enorme arreglo de flores topándole el rostro.
—Tú y esa costumbre de llegar 10 minutos antes—le dije.
—Me muero por verte, toma son para ti—me entrego el enorme ramo de rosas, las puse en un florero con agua— ¿lista?
—Contigo siempre.
—Me alegra oir eso.
Salimos tomados de la mano, me ayudo a subir a su auto, nos fuimos rumbo al restaurante de siempre, al mismo restaurante de nuestra primera cita, llegamos y ahí en la puerta nos esperaba el mismo mesero de aquella vez.
— ¿Señor Hiddleston?
—Así es.
—Pase por aquí.
Nos llevo a la misma mesa donde tuvimos nuestra primera cita, como vuela el tiempo, nos sentamos, el mesero nos trajo las bebidas y el menú...
—Cuantos recuerdos tengo de este lugar—dije.
—Si bellos recuerdos junto a ti.
—Me alegra que ahora esta cita si sea como novios y no como simples amigos.
—Jajaja, yo también, Andrea te amo como jamás ame a nadie.
El mesero llego a tomar nuestra orden.
— ¿Que van a ordenar?
—Tráiganos el especial por favor.
El mesero se fue después de habernos tomado la orden.
—Todo es igual—le dije a Tom—hasta el mesero es el mismo.
—Sabes... creo que eres lo mejor que me ha pasado en 30 años.
—Sé que he vivido menos que tu pero en 20 años que llevo de vida se que no encontrare nada mejor que tu, eres el hombre perfecto.
—No soy perfecto.
—Con perfecto no me refiero que no tienes errores si no que eres mi hombre ideal que otro hombre mejor que tu para mí no va a haber.
—Gracias amor, jamás una chica me había dicho algo tan lindo.
—Solo digo lo que siento por ti.
El mesero llego con una bandeja plateada con nuestra comida, el mesero puso en la mesa los platillos con la comida.
—Gracias—dijimos Tom y yo.
—Provecho—nos dijo el meso.
Comenzamos a degustar la deliciosa comida de ese restaurante, platicamos un poco más, con Tom mis horas pasan volando, al terminar de comer Tom llamo al mesero para pagar la cuenta, es todo un caballero. Salimos del restaurante tomados de la mano, nos subimos al auto y Tom arranco, escuchábamos la radio y empezó aquella misma canción "Give me love" de Ed Sheeran.
—La canción de nuestra primera cita—dijo Tom mientras le subía un poco más el volumen a la canción.
—Así es me encanta.
El sol ya se comenzaba a esconder, se podia apreciar un bello atardecer, Tom tomo el camino a la playa, al llegar me ayudo a bajar, nos quitamos los zapatos y los dejamos en el auto, caminamos descalzos en la arena, nos detuvimos cerca de las mismas rocas, pero esta vez no nos sentamos, esa vez si nos dimos un buen golpazo no queríamos que se repitiera el golpe, Joe me tenia viendo el mar y no me dejaba voltear hacia atrás.
—Tom ¿por qué no me dejas voltear?
—No.
—Pero ¿por qué?
—Oh, está bien—me iba a voltear pero Tom me detuvo— espera amor, no seas desesperada—se puso detrás de mí y me vendo los ojos— ¿confías en mi?
—Más que nada en este mundo.
Me tomo la mano y caminamos un poco, nos detuvimos.
— ¿Lista?
—Eso creo.
—Bien, cuando cuente tres te quitas la venda, 1...2...3...
Me quite la venda al instante en que el conto 3, vi a Tom parado junto a un enrome corazón con pétalos rojos y en el centro con pétalos blancos decía A & T.
—Tom, es hermosos.
— ¿Te gusto?
— ¡Me encanto!
—Te amo.
—También te amo—nos dimos un tierno beso.
— ¿Recuerdas nuestro baile?
— Como olvidarlo.
— ¿Te gustaría repetirlo?
—Más que nada en este mundo.
Al decir eso me tomo la mano y puso su otra mano en mi cintura, yo puse mi mano en su hombro, comenzamos a bailar al compás de nuestra música, lo veía a los ojos y el a mí, amo sus ojos, el atardecer alumbraba una perfecta y romántica escena, ningún atardecer seria igual a este, este es especial porque Tom esta aquí conmigo.
— ¿Ya te dije que te amo? —me pregunto Tom.
—No—bromee.
—Te amo—me dio un cálido beso en los labios—cuanta falta me vas a hacer, todo lo que te necesito si no estás a mi lado, yo no respiro si no estás, eres mi aire, mi vida, mi luz, mi todo—tomo una de mis manos y la puso en el lado izquierdo de su pecho donde se encuentra el corazón— ¿sientes eso?
—Sí.
—Cada uno de ellos lleva tu nombre y te dice te amo, cada vez que te acercas a mi siento que se me va a salir el corazón del pecho, siento un fuego en mi interior que con cada roce con tu piel contra la mía, cada beso, cada caria siento que se que aviva mas este fuego que llevo en mi interior...
—Acabas de robarme las palabras de la boca.
—Ahora tu eres mi inspiración.
—Te amo
Tome su mejilla lo acerque a mí, cerramos nuestros ojos, e hice presión en sus labios, después el tomo mi mejilla tan delicadamente, después puse mis brazos al rededor de su cuello con una manos acariciaba su cabello, el puso una de sus manos en mi cintura y con la otra acariciaba mi mejilla... en eso comencé a llorar, lo iba a extrañar demasiado, más de lo que alguna vez pensé hacerlo, si lo extrañaba cuando jamás lo tuve cerca, ahora que lo tengo aquí conmigo, no soportare el dejarlo ir, en eso el sintió una de mis lagrimas caer en su mejilla y nos separamos.
—Amor... linda... ¿por qué lloras? ¿No te gusto el beso? ¿Te incomode? ¿Me huele mal la boca?
—No... Solo pensaba en... que... te voy a extrañar demasiado, no creo poder vivir sin ti.
—Yo menos, pero... te llamare las veces que pueda, lo prometo... y si tengo tiempo libre vendré rápidamente a verte.
—Tom... eres fantástico, te amo.
—Te amo—beso tiernamente mis labios, nos separamos—creo que ya es hora de irnos.
—Está bien.
Nos fuimos tomados de la mano, llegamos al carro y me puse mis zapatos y Tom los suyos, esta vez no tuve oportunidad de escondérselos, nos subimos y tomo el camino a casa. Al llegar a mi casa Tom me abrió la puerta y me ayudo a bajar, caminamos hasta la puerta y nos detuvimos.
—Me la pase muy bien, más que bien—le dije.
—Yo igual... te amo.
—Yo también—nos dimos un casto beso.
—Hasta mañana amor.
—Hasta pronto.
