CAPITULO 6

"PASEO A CABALLO"

Al día siguiente desperté y vi que en el buro que estaba cerca de mi cama había una nota, reconocí la letra de Tom, tome la nota y la leí:

Andrea:

Mi amor, hoy como todos los días desperté pensando en ti, entre a tu habitación y te veías muy hermosa dormida y así que no quise despertarte. Le agradecí a tus padres por dejarme quedar en tu casa y gracias a ti también mi niña. Gracias también por ese beso bajo la lluvia, es mi primer beso bajo la lluvia y me alegro que haya sido contigo. Lamento haberme ido así pero tenía que seguir empacando en casa. Prometo ir a verte, pasare por ti a las cuatro, no uses nada formal.

Te amo mi niña

T. Hiddleston

Suspire al terminar de leer la nota, a veces me costaba creer que Tom estuviera enamorado de mi, solo era una chica mas, una fan mas que estaba enamorada de él; no me considero nada especial ni mejor que nadie, como soy con él es como sería con cualquier otro chico de no haber llegado a conocer a Tom. Jamás lo forcé ni hice un plan para que cayera en mis "garras" solo fui yo misma.

Me levante de la cama y baje para desayunar con mis padres, los tres platicamos y bromeamos sobre Tom; ellos siempre bromeaban que le contarían cosas vergonzosas que hacía cuando era bebe y yo decía que ya no llevaría a Tom a la casa.

Estando cerca la hora de encontrarme con Tom me fui a mi habitación, me di una ducha relajante y me vestí, me puse unos jeans una blusa morada y unos converse morados, mis favoritos. Me acomode mi cabello rizado dejándolo suelto pero bien peinado. Estaba guardando mi celular en la bolsa de mi pantalón cuando tocaron a la puerta.

— ¡Yo voy! —grite aun estando en mi habitación.

Salí corriendo de mi cuarto y baje a toda velocidad las escaleras, cuidando de no caerme y azotar como res. Abrí la puerta y me tomaron por sorpresa, me taparon la boca y alguien me agarro por atrás. Me cargo tomándome de la cintura y metiéndome a la casa. Mierda, mierda ¡Nos van a robar! Todo por no fijarme primero quien es ¡Brillante Andrea! Parece que tienes seis años. El extraño me bajo y me volteo para verlo.

— ¡Thomas! —Grite molesta— ¡no vuelvas a hacer eso jamás! —le di un golpe en el brazo— caray me has dado un susto de muerte—Tom solo reía de mi rostro.

—Lo siento—me dio un beso tierno en los labios—perdóname—me dio otro beso—no lo vuelvo a hacer—puso su mano detrás de mi nuca y me dio un beso mas profundo.

—Oh Dios mío—exclamo mi madre detrás de nosotros y Tom y yo nos separamos, vi que Tom se ruborizo al ver que mis padres nos habían visto—lo sentimos, lamentamos interrumpir.

—Tranquilos no interrumpen nada—dijo Tom aun apenado—bueno si me disculpan me voy a raptar a esta bella damisela—tomo mi mano y la beso.

—Está bien—dijo padre y abrazo a mi madre por la cintura—sola tráela temprano.

—Seguro—sonrió Tom—hasta más tarde, con permiso.

—Adiós—sonreí y agite la mano despidiéndome de mis padres.

Salimos de la casa y subimos al auto. No sabía a dónde me llevaba Tom pero eso no importaba, con él podría ir al fin del mundo de ser necesario. En el camino íbamos cantando canciones que él me dejaba escoger.

—Déjame poner una de Taylor Swift por favor—le pedí haciendo ojitos de perrito.

—Ya pusiste como cinco de Taylor Swift—dijo riendo sin apartar la vista del camino.

—Solo una mas—dije haciendo puchero.

—Está bien—sonrió.

— ¡Sí! — Sonreí y comencé a buscar la canción que quería, la encontré y presione el botón de play— Amo esa canción—subí el volumen y comencé a cantar el coro a todo pulmón— ¡cuz the playes gonna play, play, play, play, play, and the haters gonna hate, hate, hate, hate, hate, baby, I'm just gonna shake, shake, shake, shake, shake, I shake it off, I shake it off!

Tom se rio pero segundos después comenzó a cantar conmigo. Continuamos así por todo el camino, cantando y riéndonos de nosotros mismos. Hicimos como dos horas de camino y estaba comenzando a preocuparme.

—Amm… ¿Tom? —lo voltee a ver y me removí incomoda en el asiento.

— ¿Si? —me volteo a ver de reojo y regreso su mirada al frente.

— ¿A dónde vamos?

—Dije que te iba a raptar bueno eso es lo que hago—Tom estaciono el auto—bajemos.

Tom me ayudo a salir del auto, caminamos un poco entre los matorrales y llegamos a un rancho. Un joven se acerco a nosotros.

—Buenas tardes señor Joseph—dijo el joven.

—Hola Joaquín—lo saludo Tom—te presento a mi novia Andrea—Tom me tomo de la cintura y sonrió, Joaquín solo me saludo asintiendo con la cabeza.

— ¿Viene a dar una vuelta en los caballos? —pregunto Joaquín.

—Así es, queremos ir a dar una vuelta—contesto Tom.

—Síganme.

Joaquín nos guio hasta unos establos, el inconfundible aroma de caballerizas. Nos mostro dos caballos hermosos, un caballo que era totalmente blanco y el otro era café; yo quede enamorada del caballo blanco, parecía sacado de un cuento de hadas.

—Son hermoso—dije mirando a ambos caballos, Tom me abrazo por la espalda y me susurro.

—El blanco es tuyo.

— ¿En serio? —Sonreí y voltee a ver a Tom— ¿Cómo se llama?

—Breathe— sonrió.

—Hermoso—sonreí.

—Ensilla los caballos por favor—dijo Tom volteando a ver a Joaquín.

Después de unos minutos Joaquín preparo solo el caballo blanco. Tom me ayudo a subir y él subió detrás de mí.

Aquella tarde fue hermosa, Tom me enseño a montar a caballo y tuvimos un bello picnic también. Fue un día hermoso al lado de Thomas. Lo único malo era que… el tiempo a su lado se me estaba acabando.