Y aquí tenemos un nuevo capítulo de esta historia que... parece que es tan buena que deja a todo el mundo sin palabras a la hora de dejar una review... por favor decir algo dar vuestras opiniónes. Hinebras muchísimas gracias por tus reviews, de cuando en caundo las leo cuando estoy desganado y me dan ganas de continuar escribiendo el chap en el que estoy trabajando así que Muchísimas Gracias grande :)
Bueno a todos los que leéis esta historia, dejéis comentarios o no, muchas gracias por leerla. Sé lo que es no poder hacer un comentario sobre un capítulo, a mi me ha pasado que no sé que decir por lo que no digo nada pero sigo leyendo la historia después de todo hehe. Bueno sin más...
Disclaimer: No clamo posesion sobre Pokémon ni ninguno de los Tracks de música que utilizo en esta historia. Solo me pertenece el plot de esta historia y los personajes en ella, nada más.
Bueno con eso fuera de enmedio... capítulo VII!
Lugar: Mundo Animal.
Ya ha pasado mes y medio desde aquello. Desde que Dark y Natalie desaparecieron durante un suceso extraño en el bosque durante su acampada. Gara y Jonay habían tenido sus cruces. Ella diciendo que no debía de haberlos dejado ir a esa acampada y echándole la culpa a Jonay porque la hubiese convencido la noche antes de dejar a los chicos algo más de carta blanca que el colegio. Jonay por su parte defendía con que ninguno de los dos sabía lo que iba a pasar. Pero eso ya había quedado en los primeros días de la desaparición de los chicos, los días cuando no volvieron de su acampada cuando debían. Durante todo el mes, la familia había acudido al pueblo y habían buscado a los hermanos junto a la policía pero lo único que encontraron cuando encontraron el campamento de los chicos fue sacos de dormir quemados y un claro en el que parecía haber sufrido alguna especie de explosión.
Desde ese entonces toda la familia se temía lo peor, sin embargo, Gara nunca había perdido la esperanza, por la simple razón de que las mochilas de Dark y Natalie no estaban allí. Gara había llamado cada día al móvil de Dark pero siempre le daba que estaba sin señal. Sin embargo no había día que no lo intentase, a pesar de saber que a esas alturas el móvil del chico se habría quedado sin batería. La casa parecía vacía sin los hermanos. Puede que fuesen adultos pero siempre estaban haciendo algo de ruido. Puede que riéndose con algún vídeo, o incluso charlando por teléfono con algún amigo o simplemente viendo la tele en el salón o en sus cuartos, pero nada. No había ni un solo sonido en toda la casa, excepto la televisión de la cocina, dando las noticias del mediodía.
-Ya ni siquiera mencionan su desaparición. –comentó Gara.
-Ha pasado mes y medio, cariño. Todos les consideran muertos ya. –dijo Jonay, leyendo el periódico- Al menos en la sección de desaparecidos del periódico siguen estando sus caras. –dijo.
-No es suficiente. –susurró ella.
-Pero es algo. –intentó animar él
-Sigue sin serlo. –respondió la mujer.
Y tras eso, más silencio llenó la cocina, solo roto por el sonido de la presentadora de las noticias.
Fuera de la casa, sentado bajo la ventada de la cocina, un chico joven escuchaba. No era la primera vez que estaba allí sentado, tez clara, pelo oscuro, ojos color granate. Vestido con una camisa de color dorado con líneas plateadas a modo de salpicaduras de pintura, pantalones largos de color oscuro y playeras de colores plateado y verde vivo, de suela blanca. Su estatura llegaría al metro setenta y su edad no superaría los quince. El chico estaba completamente callado, escuchando, su mirada perdida en el horizonte.
Lejos de allí, en la base de un risco a horas de camino desde el pueblo, una neblina oscura se había levantado en un punto en concreto, saliendo de entre los árboles hasta acercarse al risco, donde se pegó a la pared de roca. Al poco, un gruñido puedo ser oído y, segundos después apareció una grieta en la pared, cerca de la neblina, la grita se extendió hasta dos metros antes de que las paredes se separasen por sí solas, revelando la entrada a una cueva. La neblina entró en la cueva y la entrada fue sellada. Una vez dentro, la neblina se disipó, dejando ver a una persona cubierta de pies a cabeza con ropas oscuras y vendas, ni un solo pedazo de piel quedaba a la vista, la cabeza la llevaba cubierta con una capucha de cuero que ensombrecía toda su cara, no dejando ver nada del rostro de esta persona. Sin embargo, sus ojos comenzaron a emitir in brillo blanco azulado, impidiendo que se pudiese distinguir el color de las pupilas. El brillo de los ojos iluminó ligeramente la zona alrededor de estos del rostro de la criatura, pelaje dorado pudiendo ser visto y la luz reflejada en un largo morro canino.
El ser comenzó a caminar por la cueva, su visión clara como si el sol estuviese iluminando la cueva en la que estaba. (A partir de este momento escuchar A Dragon Killed in Acction. The Legend of the dragoon Sound track) Mirando alrededor, relieves se mostraban a sus ojos en las paredes, mostrando una historia a lo largo de los años. Los relieves enseñándole la historia de una criatura, dedicada a observar y cuidar del mundo en el que vive. Incluso mostrando como la criatura una vez había abandonado su hogar para destruir una gran amenaza externa. Venerada y respetada por la humanidad, la criatura se desvivía por el mundo, siendo la única desde los inicios de su existencia. Sin embargo, años… décadas… siglos se sucedieron, hasta que los humanos hicieron acto de aparición una vez más en los relieves, sin embargo, no estaban igual que en el último relieve donde la veneraban como una salvadora. Armados hasta los dientes, cazadores atacaban a la criatura, la cual se defendía con ferocidad. ¿Dónde había quedado todo lo anterior? ¿Las alabanzas? ¿El respeto? Con los años, todo se había perdido en el olvido en la historia de los humanos. La criatura pasando de ser una salvadora a ser una bestia peligrosa, un ser al que temer… al que destruir…
Los relieves mostraron a la criatura, herida, no solo en lo físico sino también en lo espiritual. Semejante traición le había dolido. Les había protegido durante toda su existencia y ahora esos arrogantes malnacidos se atrevían a tacharla de monstruo. Una región entera del mundo fue reducida a nada por la furia de la criatura, que perdió su rumbo por el dolor. Durante años, asoló el mundo que debía proteger, sumiéndolo en la peor de las desesperaciones. Hasta que, un día, se cruzó con un humano. Un chico joven. Cuando le encontró, el chico estaba protegiendo unas crías de lobo y a su madre herida de unos cazadores, había recibido una flecha en el pecho por hacerlo. La criatura entonces había hecho acto de presencia, habiendo visto algo en aquel humano, algo que no había visto en mucho tiempo, la pureza que impide odiar o temer a aquello que no conoces, la pureza de la voluntad de proteger a otros que no son de la propia especie. La criatura espantó a los cazadores, pero el chico no iba a sobrevivir. En ese momento, el ser que observaba los relieves se detuvo, en las paredes había grabadas unas palabras, escritas en runas, justo sobre un relieve en el que la criatura usaba su poder sobre el chico humano moribundo. Las palabras eran conocidas para él y no pudo evitar recitarlas, pasando una vendada mano por la escritura, cuya comprensión desapareció en el mar de las eras. Su voz, cargada de poder, potente pero al mismo tiempo suave.
Bajo mi ala acojo tu alma.
En tus últimos momentos te acojo a mi lado.
Con mi voluntad y poder…
…te ofrezco una nueva vida…
…la cual podrás vivir sin preocuparte por la oscuridad que crece en este mundo.
Antiguas palabras son, solo conocidas por aquellos cuyo deber es proteger el mundo que habitan. El ser continuo por la cueva tras ver el relieve en el que la criatura había transformado el cuerpo del chico en el de un lobezno y colocado su alma de vuelta en él, devolviéndole la vida al caído, una vida en la que el chico tendría una familia y sería feliz, puesto que la anterior no había sido más que miseria para él.
Después del encuentro con aquel humano, la Criatura regresó a su antiguo ser, habiendo visto que aun de la oscuridad puede surgir la luz, su confianza había regresado. Viajó por el mundo, enmendando los desastres que había causado. Después de esto, desapareció, solo para aparecer después con el aspecto de una chica humana de pelo largo. Los relieves no estaban pintados pero no eran difíciles de ver a sus ojos. La historia continuó durante años. La niña ayudando, devolviendo la fe en la criatura a muchos. (aquí termina la música anterior y comienza Long, Long Ago. Sountrack The Legend of the Dragoon) Sin embargo, en los años recientes, algo apareció, salido de la nada. La niña se presentó ante este visitante, temiendo que se tratase de una amenaza. Pero, sin siquiera tener tiempo de decir nada, el recién llegado atravesó a la niña, revelando la auténtica apariencia de la criatura, la herida la había atravesado de parte a parte, saliendo por el otro lado. La criatura retrocedió e hizo lo único que podía hacer, conjurando una expulsión sobre el visitante con la intención de echarle del mundo, pero con su repentina debilidad, el conjuro tardaría un tiempo en surtir efecto. Tras maldecir con el exilio al visitante, la criatura desapareció del lugar… y ahí se acaban los relieves.
Siguiendo los relieves, el ser había llegado a una gran cámara en la cueva, sus ojos escanearon el área, pilares se alzaban desde el suelo, curvándose hacia arriba y juntándose como sí… No, no eran pilares. El ser saltó a un saliente en una pared, aterrizando en este y luego haciendo lo mismo hacia otro más alto, hasta que llegó a ponerse por encima.
-Así que esto es lo que te sucedió… Por esto no has podido evitarlo. –dijo el ser tras girarse para mirar a la cámara.
En la cámara, a sus pies, yacía el masivo esqueleto de la criatura cuyo objetivo había sido proteger este mundo durante toda su existencia, mantener un equilibrio ecuánime y evitar su destrucción. Su alma perdida hace mucho.
-Solo la muerte nos libera. Solo la muerte nos da paz. Sin embargo, es cuando morimos cuando debemos buscar alguien que nuestro deber pueda continuar. Que la muerte te brinde descanso, hermana, pues bajo mi ala y cargo acojo tu mundo. Su equilibrio deteriorado será mantenido en su estado, ya que intentar devolverlo a su anterior esplendor sería peligroso. –fueron sus palabras para luego inspirar profundamente y luego sumir el esqueleto, junto a los tendones que habían sobrevivido y la carne que no se había terminado de descomponer, en un infierno de llamas que convirtió los restos en cenizas, las cuales luego flotaron como una neblina gris antes de dirigirse hacia el ser, las cenizas siendo absorbidas en su cuerpo. Una vez hecho esto, la cueva se vino abajo.
(aquí termina la música)
Lugar: Mundo Pokémon
Natalie estaba de los nervios. Caminando de un lado a otro junto a la puerta de la casa, mirando a esta de cuando en cuando. Daniel ya había vuelto del trabajo, Ichiro y Hadrim también habían vuelto del hospital y la comida estaba incluso preparada, incluso el postre. "¿Dónde están esos dos? –se preguntó la Eevee- Vamos, este plan no era tan complicado. Mandar a los dos juntos fuera, obligarlos a estar juntos y que se arreglen las cosas entre ellos, ¡pero ya están tardando demasiado!" Pensó. Incluso Luca lo había comentado, el súper estaba algo lejos pero con la guía de Radius tendrían que haber vuelto ya. Esto le recordaba cuando Luca y Dark habían salido y eso había sido muchísimo menos tiempo que esto.
-¿Natalie? –llegó la voz de Hadrim desde detrás- Ven a comer, Nat. Por favor. –pidió el Espeon.
-Pero… -intentó protestar ella.
-Lo sé, vamos a comer, ¿vale? Luego iré yo mismo a buscarlos. –dijo el tipo psíquico.
Natalie aceptó eso, con la cabeza y las orejas bajas, y la cola más baja de lo normal, hasta el punto de ir arrastrándola por el suelo, caminó hasta el comedor, donde todos estaban esperando, excepto Ichiro. El pobre chico tras enterarse de que Dark y Radius no habían vuelto tras cuatro horas de haber ido a comprar unas cosas simples al pueblo, lo cual solo llevaría normalmente una o dos horas ida, compra y vuelta, le había dado algo. Había llegado contento y tranquilo pero cuando Clara le dijo lo que pasaba el chico se había preocupado muchísimo. Según Hadrim, le habían pasado muchas cosas por la cabeza, y nada era bueno, se le había acelerado el corazón hasta el punto de que se le había generado presión en la cabeza por… algo que dijo el tipo psíquico para explicárselo a Natalie pero en ese momento no se acordaba, en resumen, Ichiro se había desmallado del disgusto y ahora estaba en cama con una toalla fresca en la frente mientras se recupera de lo que acababa de pasarle, lo cual llevaría unas horas, y pensar que el chico había vuelto diciendo que le habían dicho que estaba mucho mejor de su problema, solo para encontrarse con este panorama.
El almuerzo fue silencioso entre todos. Una vez terminado, como había dicho, Hadrim salió a buscarles. Siguió el camino hacia el pueblo por donde deberían haber ido, siguiendo el rastro de los dos machos. A medio camino hasta el pueblo, el Espeon se encontró con la bolsa de la compra y la riñonera que se había llevado Dark con las llaves de la casa y el dinero, solo que ahora no había dinero, pero por suerte las llaves seguían allí cuando Had miró. Utilizando teletransporte, Hadrim envió la compra y la riñonera de vuelta a la casa. Eso fue lo último, Natalie se puso a flipar, presa del pánico hasta que Shade la puso a dormir tras un poco con un bostezo, pero no por ello estaba la shiny menos asustada, sus ojos llorosos.
-Mamá… ¿Qué ha pasado? –preguntó la Eevee.
-Tu padre no les ha encontrado... –dijo Luca y miró a Dani y a Clara- Había signos de lucha en donde encontró la compra. Por lo que parece los dos se pelearon pero además de eso no sabe nada más, está siguiendo un rastro que ha encontrado que se aleja de la zona. –añadió bajando la cabeza, hablando telepáticamente para que todos la entendieran, su tono preocupado, después de todo era su cachorro el que estaba desaparecido… y otro cachorro que para ella era como suyo.
Hadrim era buen rastreador, todos en la casa lo sabían. Si él no los encontraba sería porque alguien no quería que los encontrasen.
El Espeon siguió el olor de un Swampert que estaba acompañado del olor de su hijo y el de Dark, junto al olor de un humano, lo cual le había hecho saltar las alarmas y acelerar en su rastreo. Sin embargo, pasado un rato, Had se detuvo, el olor desaparecía de pronto en una carretera por la cual no paraban de pasar vehículos. Lo intentó, intentó separar los olores pero no consiguió nada en claro. Los olores de combustible quemado y de vapor de agua habían cubierto el rastro.
-¡Maldición! –maldijo el Espeon, frustrado.
No le quedó más remedio después de buscar durante casi dos horas por un rastro claro por la zona. Derrotado, se teletransportó de vuelta a la casa. Ojos cerrados, derrotado.
-He perdido el rastro… Lo he intentado pero no he podido volver a dar con el camino que les llevaron. -dijo.
A Luca se le escaparon las lágrimas y bajó la cabeza, Shade por su parte rompió a llorar, Dani apretó los puños con fuerza y Clara simplemente bajo la cabeza. Natalie e Ichiro estaban los dos fuera de la cuestión por ahora y decirles las nuevas no ayudaría a ninguno de los dos.
Un fuerte dolor de cabeza azotaba al Eevee al despertar. Radius soltó un gruñido, llevándose las patas a la cabeza para intentar aliviar un poco el dolor. Tras un rato abrió los ojos y lo que vio le hizo abrirlos de golpe. Mirando alrededor se encontró a sí mismo en una jaula. "¿¡Qué!? ¿¡Pero qué!?" Pensó el Eevee, su cabeza apuntando de lado a lado sin creerse lo que veía. Su jaula estaba en una habitación vacía, llena de otras jaulas, todas vacías excepto una. Junto a su jaula había otra, en ella estaba Dark. El Zorua parecía estar todavía inconsciente. Entonces Radius se fijó en lo que tenía en el cuello, una especie de collar, pero tenía algo. Parecía ser una cajita sujeta al collar con una lucecita verde y otra roja, la verde encendida y la roja parpadeando.
Fue entonces cuando Rad reconoció el collar de castigo y también fue cuando pudo notar el que él mismo tenía al cuello. Intentó quitárselo, rascando, intentando cogerlo para morderlo, restregándose contra el suelo de la jaula.
-¡No puede ser! ¡Esto es una pesadilla! –decía todo el rato, repitiendo la palabra "no" casi sin parar.
Dark no tardó mucho más en despertar, sin embargo, antes de que pudiese llegar a recuperarse de haber estado inconsciente, la puerta de la habitación se abrió de golpe. Un humano trajeado de rojo oscuro y con camisa blanca entró en la habitación.
-Bueno, bueno. Dos nuevas adiciones para nuestra pequeña familia circense. –dijo sonriendo mientras miraba a los dos- Eevee son bastante comunes en Kiros. Sin embargo… Zorua son raros en todo Narel. –añadió mirando al todavía aturdido Dark en su jaula.
Radius estaba asustado, ese hombre sonreía de una manera que le inquietaba y le ponía nervioso. Los ojos negros del tipo clavados en los orbes de amatista del Eevee, quien solo retrocedió lo más que pudo, apretándose contra el fondo de la jaula.
-Los quiero a los dos entrenados. El Eevee puede hacer equilibrios en la cuerda floja. Quiero que ese Zorua sea un Zoroark para ayer y que haga algún espectáculo de ilusiones. –dijo el tipo- Me da igual lo que sea solo quiero que lo haga. –dicho eso el tipo se marchó, la puerta quedando abierta. Al poco otro tipo vestido con un mono de trabajo rojo con motivos llameantes y una camisa amarilla y algo de maquillaje resemblando fuego en su cara y el pelo que parecía ser la llama de una vela echado para arriba entró en la habitación llevando un gran manojo de llaves en un aro del tamaño de su mano.
El tipo primero abrió la jaula de Dark, cogiendo al Zorua y poniéndole una cadena en el collar. Dark la miró, todavía recuperándose.
-¿Qué pasa? –preguntó con la voz ligeramente ida, al parecer le Híper rayo le había dado fuerte a él.
No hubo respuesta. El tipo encontró rápido la llave de la jaula de Radius y metió el brazo para llegar al Eevee, quien le mordió con toda la fuerza que pudo, pero el tipo solo sonrió, agarrándole del cuello y apretando, cortándole la respiración al hacerlo y apretándole la mandíbula contra el cuello de paso, causándole dolor. Al final Rad aflojó el mordisco, no pudiendo respirar y empezando a asfixiarse. Tosiendo cuando el aire volvió a pasar por sus pulmones, momento que el tipo aprovechó para agarrarle, sacarle de la jaula y enganchar la cadena a su collar, levantándose luego y empezando a andar con los otros extremos de las cadenas su mano izquierda, la cual estaba enguantada y, atado a la parte de atrás del pantalón había un látigo de los que Rad había visto usar en los espectáculos de circo de la tele.
-¡Andando! –ordenó el tipo tirando de las cadenas.
Dark cayó de morros contra el suelo por eso mientras que Radius logró mantenerse en pie, intentando resistirse pero siendo arrastrado por el tipo, al igual que Dark, quien por fin había reaccionado y despertado del todo. Su rostro era claro, estaba asustado e intentaba resistirse lo máximo posible.
-¿Qué está pasando? –preguntó el Zorua mientras intentaba no dejarse arrastrar solo para hacerse daño en las patas con el suelo de tierra del lugar.
El sitio en el que estaban era un gran solar en el que había muchos camiones, incluido en el que habían estado ellos encerrados hasta hacía nada, que fue entonces cuando Rad se dio cuenta de que no era una habitación sino un camión. A un lado se podía ver una gran carpa blanca y roja levantada con más camiones alrededor. "¿Esto es el circo?" se preguntó el Eevee. Sus pensamientos rotos al escuchar un chillido de dolor de Dark, mirando y viendo al Zorua volando hacia él tras recibir una patada del tipo del mono llameante.
-Deja de hacer el imbécil, Zorua. –gritó el tipo mientras Dark rodaba de dolor por el golpe, doblado sobre su estómago y tosiendo un poco- ¡No quiero ni una protesta! –terminó para luego sacar algo de uno de sus bolsillos y poner dos dedos de su otra mano en esa cosa.
Al momento, tanto Dark como Radius soltaron un aullido de dolor. Sintiendo una potente descarga eléctrica invadiendo sus cuerpos. Los dos quedaron tirados en el suelo.
-Eso ha sido suave. –dijo el tipo- Si no queréis más descargas, poneros a trabajar. ¡Ahora! –ordenó una vez más el que estaba claro que era Domador en pista e instructor entre bastidores- Tú. Eevee –dijo y movió la cadena, de modo que esta golpeó a Radius en la cabeza con fuerza- Levántate. –dijo, Radius, no queriendo más golpes lo hizo, poniéndose en pie sobre las cuatro patas- A dos patas. –ordenó el domador.
-¿¡Qué!? –soltó Radius sin poder evitarlo, solo para recibir otro golpe de cadena por no hacerlo de inmediato.
-¡A dos patas! ¡Ya! –rugió el tipo y Radius no tardó en levantarse sobre las patas traseras, rabo entre las patas y no solo para cubrir cierta zona… tampoco que hiciese falta con tanto pelaje, sino porque el pobre Eevee estaba aterrado- Mantente así. –dijo el tipo para luego hacer que Dark se levantase- Zorua. Quiero que empieces a hacer esas ilusiones tuyas. –ordenó a Dark quien le miró un momento y luego cerró los ojos, intentando relajarse para poder concentrarse en algo y disfrazarse, pero por tardar demasiado, el tipo hizo que la cadena le azotase con fuerza, haciéndole soltar un ladrido de dolor.
Mientras, Radius cayó al suelo, no podía estar a dos patas más tiempo y, como respuesta, recibió otra descarga.
-¡No te he dicho que puedas bajar! –dijo el tipo- A dos patas. Ahora. –ordenó.
"¿Es así como tratan a los pokémon de circo?" pensó Radius, sus ojos empezando a cristalizarse debido a las lágrimas que estaba llenándolos mientras volvía a ponerse a dos patas para el humano que le electrocutaba o golpeaba con la cadena cada vez que volvía a las cuatro patas.
-Todo esto por tu culpa. –dijo el Eevee mirando a Dark.
-¿¡Mía!? –soltó el Zorua, sorprendido por eso- ¿¡Mi culpa!?
-¡Sí! ¡Si no hubieses intentado robarme a mi hermana, mamá y Clara nunca me habrían hecho ir contigo para intentar que arreglásemos las cosas!
-Piensa lo que dices, Radius. –advirtió Dark mientras intentaba concentrarse rápido para realizar una ilusión, solo para que su concentración volviese a romperse por otro golpe, este tirándole de lado hacia el Eevee, quien cayó y fue recompensado con otra descarga. (A partir de aquí escuchar: Tension Rising OST from Kigndom Hearts II)
-¿¡Por qué no pudiste quedarte en tu maldita casa!? –soltó Rad tras recuperarse de la descarga, ignorando completamente no solo al domador sino también los golpes de la cadena para luego saltar sobre Dark y empezar a intentar morderle el cuello.
Dark por su parte recibió a Radius con un gruñido, colmillos al aire.
-¡Se acabó! –soltó el Zorua, los dos jóvenes pokémon enzarzados en una pelea mutua en la que los dos collares acabaron rotos a mordiscos y los dos pokémon liberados sin darse ni cuenta. Al poco los dos se alejaron el uno del otro, Dark lanzando un Pulso Umbrío. El haz de oscuridad dirigiéndose hacia el Eevee que lo esquivó saltando por encima para luego correr hacia Dark, su cola tintándose de un color gris y endureciéndose como el metal utilizando Cola Ferrea sobre el Zorua, quien contraatacó con una Finta, brincando hacia un lado y hacia adelante pero esto último solo con las patas de atrás, de forma que su cuerpo realizó un giró alrededor del de Radius y pudo atacarle por detrás, cogiendo al Eevee por sorpresa y hundiéndole los colmillos en la piel del cogote mientras intentaba derribarle habiéndole saltado sobre el lomo.
Radius se fue al suelo, pero para rodar y obligar a Dark a apartarse de encima suya. El Zorua esta vez fue el lento y recibió un fuerte placaje del otro joven macho, cayendo de espaldas al suelo y luego levantándose casi de inmediato, lanzando una bola sombra contra el Eevee pero este solo sonrió y se quedó quieto, dejando que el ataque le atravesase.
-¿Te has olvidado d-? –Pero Rad nunca terminó la pregunta, ya que un Pulso Umbrío le acertó de lleno en el pecho, lanzándole contra una rueda de uno de los camiones y Dark de inmediato fue tras él, listo para darle otro mordisco.
Sin embargo, el Eevee se recuperó rápido y contraatacó enviando una serie de estrellas contra el Zorua, quien no pudo evitarlas ni defenderse de ellas. Recibiendo la Rapidez de lleno. El movimiento no fue muy fuerte pero fue suficiente para que el Eevee lanzase su propia bola sombra contra el Tipo Siniestro y le mandase volando hacia atrás. Rad de inmediato metiéndose bajo tierra para preparar su siguiente ataque.
Dark se recuperó al poco del anterior y se puso en pie. La vibración del suelo avisando al Eevee gracias al aparente sexto sentido que el movimiento Excavar añade para que el que lo usa pueda descubrir dónde se encuentra su objetivo. Rad no tardó en excavar hacia la superficie, listo para coger a Dark y apretarle el cuello hasta rompérselo. Cuando el Zorua se dio cuenta de lo que estaba haciendo Radius, se quedó quieto por completo, esperándole mirando al suelo. Al aparecer la primera grieta, Dark realizó una rápida finta, su objetivo esta vez siendo un punto ligeramente alejado de la zona de ataque del Tipo Normal. Literalmente desapareciendo de la vista tras dar un impulso con las patas, apareciendo en su "objetivo" encarando hacia Radius y lanzando un Pulso Umbrío que acertó al Eevee de lleno.
Los dos estaban ahora mismo jadeando y mirándose el uno al otro. (Aquí termina la música) Sin embargo, su pelea se vio interrumpida una vez más cuando dos sogas se cerraron alrededor de sus cuellos con tal fuerza que empezaron a asfixiarlos.
-Llevarlos a un camión vacío. –dijo el tipo trajeado de rojo de antes, que había vuelto al notar todo el escándalo que estaban montando los dos combatientes.
Forzados y arrastrados por un Infernape y un Ampharos, los dos jóvenes pokemon fueron llevados a un camión apartado y vacío, empujándolos dentro. El infernape, siendo el que llevaba al Eevee empujándole dentro y dándole un golpe con la soga a modo de latigazo al quitársela, mientras que el Ampharos empujó a Dark hasta el fondo y luego solo le quitó la lazada.
-¿¡De quién es la culpa ahora!? –soltó Dark.
-¿De quién crees? ¡Tuya! –respondió Radius.
-¡Ya estoy harto! –soltó Dark y volvió a lanzarse contra Radius.
Después de cerca de una hora de pelea, Dark y Radius estaban los dos en el suelo. Cortes, arañazos y magulladuras cubriendo sus cuerpos, nada muy grave, pero de igual manera ninguno de los dos tenía fuerzas para más. Ni siquiera pudieron levantarse para impedir que les pusiesen otro collar de castigo, la correa de este siendo de cuero reforzado así que no iba a salir fácil a mordiscos.
-Radius… -empezó Dark, su voz claramente cansada.
-Déjame en paz… -respondió el Eevee con la misma voz.
-No… Me vas a escuchar esta vez… -dijo el Zorua- Sé lo que sientes. –añadió- Natalie una vez me dejó de lado… -dijo él. (a partir de aquí escuchar Final Fatasy X HD Remaster OST A Fleeting Dream)
Al oír eso, Radius interrumpió lo que estaba a punto de decir y miró al Zorua, quien tenía la mirada perdida, recordando.
-El último novio, o compañero como los pokémon decís, de Natalie logró apartarla de la familia. –dijo el Tipo Siniestro.
-Dark…
-Déjame hablar, por favor. -pidió el Zorua y el Eevee se quedó callado- Al principio parecía un tipo majo. Eso sí era un par de años mayor que ella, pero no era tanto. Los primeros meses todo iba bien, no había problemas y el tipo incluso llegó a caerme bien. Sin embargo, poco a poco empezó a llamar con más frecuencia, quedando con ella cada vez más y más. En casa todos lo veíamos normal y nos alegrábamos de que Natalie hubiese encontrado alguien que quisiera estar con ella cada vez más y más, así que no pasaba nada. Después de eso él empezó a pasar noches en casa. Las primeras veces solo pasaba una noche y al día siguiente se marchaba. Con el paso del tiempo empezó a quedarse más y más días. Una noche se convirtieron en dos, al mes esas dos fueron tres… Hasta que el tío empezó a quedarse a vivir en casa.
Entonces fue cuando empezó a dejar de caerme bien. Se levantaba por las noches a asaltar la despensa y dejaba todo tirado, además de eso hacía lo mismo por las tardes. En resumen no era un tipo muy ordenado. Sin embargo, siempre que nuestros padres le pedían un favor, al principio yo me ofrecía a hacerlo por él, pero luego empezó a pasarme lo que le pedían a él, hasta el punto de que cada cosa que le pedían quería que la hiciese yo. Idiota de mí… le hacía caso como un mayordomo. Mientras tanto él estaba con Natalie, yendo con ella a todas partes. De compras, de fiesta, incluso cuando ella salía con sus amigas él iba. Poco a poco… Este tipo estaba metiéndose entre Natalie y todos los demás. Cuando me di cuenta fue cuando le pregunté si iban a hacer algo al día siguiente y me dijo que no, le dije que era porque era el cumpleaños de nuestra madre y además el aniversario de la boda de nuestros padres, que llevábamos planeando sorprender a los dos por un tiempo ese día. Él dijo que no pasaba nada, pero cuando fui a preguntarle a Nat… ella me dijo que al día siguiente iba hacer un picnic al bosque con su novio. Entonces me di cuenta… El tipo había conseguido que Natalie se olvidase de las fechas importantes de la familia, al menos de la mayoría. Me sentí frustrado. El día siguiente fue… un desastre… no hubo sorpresa por nuestra parte, solo un regalo por mi parte a mi madre y una pequeña tarta de supermercado con un escrito de glaseado que decía "¡Feliz Aniversario!". –Dark tuvo que parar, ese día había sido desastroso comparado con los planes que habían tenido- Al día siguiente hablé con Natalie directamente por la mañana mientras ese tipejo seguía dormido como un tronco y le pregunté qué día había sido el anterior… Ella solo dijo la fecha y el día de la semana, como si fuese otro día más y no hubiese sido nada especial. "Pero Nat… Ayer fue el cumpleaños de mamá y el aniversario de la boda." Le recordé y fue entonces cuando ella se dio cuenta de que se había olvidado. –Dark tuvo que parar una vez más para respirar un poco… recordar a la familia siempre le ponía en un estado medio depresivo.
Radius por su parte estaba escuchando atentamente a todo lo que decía el Zorua, quien no tardó en continuar la historia.
-Después de eso, le pregunté por otras fechas importantes de la para nosotros, no generales como Navidades, sino por el cumpleaños de papá, que había sido el mes anterior, el mío qué todavía no llegaba, el de nuestros primos, incluso la visita mensual a los abuelos… Le pregunté que había hecho esos días que habían pasado, ella respondió que los había pasado con su novio y yo le recordé qué días eran y ella se llevó las manos a la cara y se dio cuenta de que el tipo la estaba absorbiendo. "No te preocupes, Dark. Veré como arreglo esto, ¿vale?" me dijo ella. Oh… ¿Por qué no le haría caso? –soltó de pronto el Zorua.
-¿Q-qué pasó entonces? –preguntó el Eevee, ligeramente asustado de la respuesta.
-La siguiente vez que vi a Natalie fue cuando nos llamaron del Hospital. –dijo Dark, su voz comenzando a romperse- Ella le había pedido más espacio y tiempo para ella sola y la familia y el desgraciado le había dado una paliza y dicho a la cara que ella era de él y luego se había marchado dejándola en tirada en el parque. Gracias a que un profesor de nuestro colegio pasaba por allí y llamó a una ambulancia… Cuando la vi se me partió el corazón… y saber su estado fue peor. El muy hijo de… le había dejado moratones en todo el cuerpo, le había roto un brazo, una pierna y tres costillas y por algún golpe le había agrietado el cráneo… Natalie pasó un mes entero en el hospital recuperándose tras eso. –dijo Dark- Ante eso y sabiendo quién había sido… Yo mismo estallé… -concluyó Dark, su voz ahora con un tono que mostraba arrepentimiento.
-¿Dark? –habló Radius y el Zorua le miró por fin, respirando profundo.
-Fui a buscar a este malnacido… -continuó, veneno empezando a llenar su tono- Lo encontré pavoneándose con sus amigos. Medio borracho y contando la "pequeña anécdota" a sus amigos. "¡Y va la tía y me dice que quiere más espacio!" decía. "¿No le basta con el que le dejo para ir al baño?" y se rio. Se estaba riendo de Natalie… De mi hermana… A quien había mandado al hospital y clamado posesión como si fuese un… trofeo que enseñar a los demás. Recuerdo demasiado bien lo que pasó… y lo que daría por arrancármelo de la cabeza… -dijo Dark- Me acerqué al tipo, le di la vuelta y la solté tal puñetazo en la cara que casi pude sentir como su mandíbula se descolocaba. Acto seguido lo agarré y lo tiré al suelo, poniéndome sobre él y empecé a darle puñetazos… Uno tras otro, tras otro, tras otro. Una y otra vez. Mientras le decía lo mismo que la enfermera nos había dicho a nosotros de Natalie. "¡Una pierna rota!" Un puñetazo que se llevó. "¡Traumatismo craneal!" Otro. "¡Un brazo roto!" Y otro más. "¡Magulladuras por todo el cuerpo!" Y otro. "Tres costillas rotas" Y más… Cuando me quise dar cuenta… le había roto la nariz… la cara… Él tipo estaba inmóvil en el suelo. –Dark tragó saliva. Desde entonces no puedo decir que mis manos… o patas… estén limpias… -fue lo último que dijo Dark- Y míranos ahora… -dijo Dark señalando los arañazos y rasguños que se habían causado mutuamente- Nunca quise llegar a esto.
Radius por su parte se había quedado de piedra. Sus ojos abiertos como platos mirando al Zorua frente a él, incapaz de creer lo que le acababa de contar y mudo por la sorpresa. Dark por su parte simplemente le dio la espalda.
-Siento haberte hecho creer que quería robarte a tu hermana. –se disculpó el Tipo Siniestro, sacando al Normal de su sorpresa.
-Dark yo… -empezó Rad- Lo siento… -dijo tras unos segundos de silencio- Es que…
-Te sentías apartado. Dejado de lado. –dijo Dark por él- Antes tenías a Shade para ti solo cuando estabais en casa. Hasta que aparecimos nosotros y no habéis tenido más tiempo para jugar a solas o simplemente tener algo de diversión solo hermanos. –terminó Dark- Sé lo que se siente… Ya te lo he contado. –dijo él y Radius simplemente dejó el tema- No tienes que disculparte… -terminó Dark pero Radius no pensaba lo mismo.
La culpa y el remordimiento le empujaban a querer hacer algo por su amigo para compensarle por los problemas y el trato que le había dado en las últimas semanas. El problema era que los dos estaban ahora atrapados en un camión perteneciente al Circo del Fuego, con collares de castigo en el cuello y siendo abusados y obligados a entrenar para los espectáculos.
(Aquí termina el tema)
Tenían que pensar en cómo salir de ese lío cuanto antes, antes de que fuese demasiado tarde. Si algo sabían era que el circo se iría tarde o temprano y Radius sabía de otros años que solo estaría una semana en el pueblo. Si iban a encontrar un modo de escapar. Era mejor que lo hiciesen lo antes posible.
-¿Qué vamos a hacer? –preguntó Radius- Tenemos que salir de aquí. –añadió.
-Lo sé… -dijo Dark- Pero apenas puedo moverme sin que me duela todo. –dijo intentando levantarse.
Cuando lo consiguió sin embargo, la puerta del camión se abrió y el mismo humano del mono con detalles de fuego entró en el camión.
-Bien. Parece que ya habéis terminado de pelaros, bien. Ahora arriba. –dijo enganchando las cadenas a sus collares y tirando de ellos- ¡Tenéis entrenamiento que hacer y aquí nadie para hasta que cae la noche! –terminó, arrastrando a los dos fuera de nuevo- Volvemos a lo que estábamos. Zorua. Quiero ver esas ilusiones, ¡Ahora! Eevee. ¡A dos patas! –ordenó.
Ni siquiera habían podido descansar ni les habían tratado los cortes magulladuras y arañazos. "¿Qué clase de circo es este?" Pensó Dark mientras Radius intentó ponerse a dos patas pero no consiguió mantenerse ni un segundo, los dos recibiendo un golpe de cadena por estar perdiendo el tiempo, como el tipo del mono en llamas decía.
Bueno ahí tenéis el capítulo... y menuda historia le ha contado Dark a Radius. En fin, espero que os haya gustado el capítulo. A mí me ha encantado escribirlo, aunque he tenido mi bajón de cuando en cuando pero nunca dejaré que eso me frente en continuar esta historia! Para aquellos que estén esperando por un nuevo capítulo para Will to Live... lamento decir que, aunque tengo ideas para un futuro en ese fic, no tengo ideas actuales ni inspiración para poder crear capítulos decentes y él último que subí fue... al menos a mí me pareció muy malo... así que lo siento pero esa historia se ha quedado paralizada hasta nuevo aviso.
Pues ya, eso es todo, espero que lo hayáis disfrutado, música y todo :) nos veremos de nuevo en cuanto tenga el capítulo 8!
Dark: No olvidéis comentar!
Radius: Hasta la próxima!
