Bueno. Aquí está el siguiente capítulo. Es el primero en el que hemos cruzado a nuestros personajes de forma propiamente dicha! Tanto Eric566 como yo (Rayrudan) controlamos nuestros propios personajes en diálogos y acciones, hay cosas en este capítulo que ha escrito él por lo que veréis seguramente varios contrastes narrativos en diferentes campos lo más seguro. Y también en cómo cada uno hace hablar a sus personajes. Pero no hacemos esto para comparar nada… eso ya lo hacíamos antes de que incluso esta idea se pensara y os aseguro que es peor que un grano en la nuca entrar en ese debate.
Disclaimer: No clamo posesión ninguna sobre Pokémon ni su franquicia. Estos pertenecen a GF y TPC. Tampo clamo nada de posesión sobre ninguno de los personajes de Eric566, esos personajes y sus pasados son suyos y sólo suyos y yo no tengo nada que ver con ellos, salvo añadir más páginas a sus libros. Solo soy dueño de mis personajes y de la Región Archipiélago de Narel. Ya ni siquiera creo que pueda decir que esta historia es completamente mía ya que a partir de ahora habrá muchas ideas de ambos lados en ella, así que lo más correcto me parece decir que este fic pertenece a ambos, Eric y yo.
Sin más espera… let's put this show on the road!
El grupo de pokémon dentro de la cabaña intentó moverse, la torre de criaturas temblando primero por el piso más bajo, provocando que los que estaban arriba les llamaran la atención.
-¡Eh, oye! ¡Cuidado con lo que hacéis ahí abajo que nos la pegamos! -Eric les dijo a todos, pero los movimientos siguieron.
Era Emily, quien estaba intentando salir de debajo de Nox, ya que ella estaba abajo del todo y por lo tanto estaba más cerca de la entrada. Sin embargo, todos sus pensamientos fueron interrumpidos por culpa de una voz que llegó directamente a sus mentes.
-Si me oís. No os mováis de dónde estáis, por favor. -pidió la voz.
El dueño de esta voz era Hadrim. El Espeon les había hablado tras alcanzar con su mente las ocho que había teletransportado a la pequeña cabaña de juegos en el jardín de la casa, su voz sonando estricta pero calmada. La sorpresa al oír esta voz provocó que todos miraran a su alrededor, alarmados al escuchar a alguien que no podían ver, y todo este movimiento provocó que la torre se derrumbara, un pokémon cayendo encima del otro. Elly se coló por el hueco entre Zed y Jake y llegó hasta el costado de Serge, y el pájaro consiguió mover su ala, por fin sintiéndose cómodo, pero provocando que la Eevee golpeara el suelo, reprimiendo un gruñido de dolor. Emily, gracias a todos estos movimientos, consiguió salirse de esa pila, pero estaba contra la pared opuesta de la salida.
-De acuerdo, pero trata de sacarnos de aquí y llevarnos a otro sitio, ¡esto es una lata de sardinas! -Le respondió Elly, que acto seguido soltó un grito de queja.
-Nox, ¿¡pero se puede saber qué haces!? -La Eevee le gritó al Houndour, que se estaba moviendo para intentar salir también del montón, pero al hacerlo le había pisado una pata a la Eevee.
-Lo siento, no quería hacerte daño. -Dijo el tipo fuego, algo arrepentido, pero tampoco pensaba que le hubiera hecho tanto daño.
-¡Más vale que lo sientas, casi me destrozas la pata! -La Eevee le reprochó.
Hadrim salió al patio de la casa, dónde estaba la cabaña de juegos, a dónde había teletransportado a los pokémon que habían aparecido en el plató de las noticias. La cabaña no era muy grande, un metro setenta de alto y uno de ancho por todos lados, era un cuadrado, con tejado triangular hacia los lados, una sola ventana y un hueco para la puerta, en el que no había puerta, y desde la que podía ver una pila de pokémon hechos un lío. Había supuesto que estarían apretujados con el armario para los juguetes del jardín, la mesa con el cajón donde guardaban los juegos de mesa y la cama sin colchón a un lado, pero no que se hubiesen enredado tanto. No era la primera vez que Hadrim teletransportaba algo de un directo a través de la televisión a pesar de lo que tarda en llegar la señal para que el televisor lo muestre, pero sí era la primera vez que lo hacía con pokémon y tantos a la vez. Caminando calmadamente, el Espeon se detuvo en mitad del patio, prefiriendo mantener las distancias y darles su espacio… por si acaso.
-Esa cabaña no tiene puerta, pero tiene salida, y yo estoy justo fuera. -dijo Hadrim con voz calmada- Y teletransportar a tantos a la vez me da dolor de cabeza. ¿Podéis salir uno a uno o he de sacar a alguien de ahí? -preguntó mirando desde la distancia como parecía que los pokémon estaban hechos un nudo multicolor de pelaje, plumas, patas y alas, debía admitir que la imagen le parecía graciosa.
El ruido de pokémon y gruñidos que salió de la cabaña cesó con un grito de la misma voz que Hadrim había oído, y momentos después un Eevee salió por el agujero, rodando por el suelo y deteniéndose a escasos metros de Hadrim. Los dos se miraron durante unos segundos que parecieron eternos, y el Eevee terminó dedicándole una sonrisa. No era muy diferente de un Eevee normal y corriente, excepto que era muy pequeña y que tenía un pequeño lacito rojo entre sus orejas.
-¡Hola! ¡Me llamo Emily, pero mis amigos me llaman Em! ¿Quieres ser mi amigo? -La Eevee preguntó, pero antes de que Hadrim pudiera contestar una bola azul salió del agujero.
-¡Iros al cuerno, gente! -La bola gritó cuando dejó de girar, convirtiéndose en una Shinx que quedó sentada en el suelo.
Miró a su alrededor y vió al Espeon, sus ojos de color verde esmeralda observándole detenidamente, Had devolviéndole la mirada.
No vio una gran diferencia a parte de la estrella de su cola, que tenía tres puntas en vez de las cuatro que eran normales.
-¡Cuidado que voy! -Una voz exclamó, esta vez masculina, y del agujero salió un Houndour que frenó en seco al acercarse a Emily, sonriendo a la Eevee- Bueno… en referencia con lo que ha pasado ahí adentro… ¿Cuándo y dónde? -Le preguntó con una sonrisa bien grande en la cara, ignorando al pokémon tipo psíquico.
Era más grande de lo normal, su pelaje de un color rojo bermellón, con unos ojos de color azul oscuro.
-No paras de ligar incluso cuando estamos en un lugar desconocido, Nox… Lo tuyo es simplemente asombroso. No puede ser real. -Otra voz, esta vez fría y casi monótona dijo, un Sneasel saliendo calmadamente de la cabaña- Te ruego que algún día nos dejes a mí y a Elly hacerte unas pruebas psicológicas Nox. Debemos descubrir de dónde viene tu libido y neutralizarlo. -El tipo hielo comentó, parándose cuando cayó en la presencia de Hadrim, haciendo una reverencia completa- Mis disculpas, señor. No le había visto hasta ahora. Me llaman Jake, Jake el Sneasel. -Se presentó mientras hacía susodicha reverencia.
Era un poco más alto que un Sneasel normal, delgado y se movía con delicadeza, sin realizar más movimientos de los necesarios. Su pelaje era más oscuro de lo normal, y las gemas en su pecho y frente de un color azul claro.
-No hace falta disculparse. -dijo Hadrim, por un momento apartando de su cabeza que todos los nombres que había oído coincidían- Con tanto ajetreo que os ha causado mi teletransporte no puedo pedir que os fijéis en mí nada más salir. -terminó, voz calmada mientras seguía esperando por los que faltaban por salir.
Hubo una interrupción en el flujo de pokémon que salían de la cabaña, y la felina eléctrica suspiró.
-Esperad un momento, por favor… ¡Zed! ¡Sal de ahí, que estás haciendo el ridículo! -La Shinx exclamó, pero no hubo respuesta por parte de este.
No fue hasta segundos más tarde, cuando un Zorua Shiny aparentemente se manifestó a la derecha del grupo.
-Lucy, si he salido contigo… -Su voz asustó a todos menos a Lucy, que ya estaba acostumbrada a la habilidad que tenía Zed de pasar completamente desapercibido, aunque fuera completamente visible.
Hadrim, ni aun teniendo su mente proyectada hacia todos los presentes, se había dado cuenta de esto, por lo que su cabeza dio un brinco para encarar al Zorua al oírle, para luego volver a mirar tranquilamente hacia la cabaña, sin hacer comentarios. Por otra parte no pensó en ninguna pregunta que hiciera referencia a sus nombres o a la increíble coincidencia que el Espeon estaba viendo, más que nada porque todavía mantenía conexión con todos ellos.
-Lo siento cariño… No me había dado cuenta. -La Shinx le dedicó una sonrisa, que Zed devolvió, acariciándola con su morro.
-No habéis tardado nada, ¿eh? -Otra voz dijo.
Momentos después un Riolu salió de la cabaña de juegos, sacudiendo polvo de sus brazos. En el reverso de su pata derecha se podía apreciar una serie de marcas y emblemas que asemejaban a tatuajes, pero que todos los que había en aquel patio sabían que no lo eran, y a los que Had se quedó mirando un momento; alrededor de su cuello llevaba una larga bufanda azul que alcanzaba a sus rodillas, por detrás de sus piernas.
-Me alegra saber que estamos en un lugar completamente nuevo y Nox sigue tirándole los tejos a todas las hembras con las que se cruza y vosotros dos estáis tan cariñosos como siempre. -El tipo lucha dijo con una gran sonrisa en su cara, a lo cual Lucy contestó con un resoplido.
-Jar. Jar. Jar. Fíjate quién fue a hablar. ¡Si tú y Elly sois más pegajosos que nosotros! - La Shinx acusó, el Riolu levantando los brazos como si lo estuvieran atracando.
-¿Qué decís de mí? -La otra Eevee preguntó mientras salía de la cabaña, sus ojos azules como el cielo clavándose en los orbes amarillos de Hadrim en cuanto la presencia del Espeon se hizo evidente para ella.
Era mucho más grande que la otra Eevee, y su pelaje era más denso, sobretodo la zona de color crema alrededor de su cuello.
La Eevee se quedó de piedra, pero sus pensamientos fueron interrumpidos por el sonido de algo grande golpeando madera.
-¡Ah! ¡Mierda!- Una voz gritó, todo el mundo girándose para mirar el interior de la cabaña.
Dentro se podía ver un Pidgeot que se estaba cogiendo la cabeza, murmurando e insultando por lo bajo.
-Quizá debería haber pensado en otro sitio. ¿Todo bien? -preguntó Hadrim mordiéndose la lengua un poco.
El pájaro tardó un poco más en recuperarse, y poco a poco se fue levantando. Nox sonrió cuando le vio moviéndose de manera tan rara.
-Creo que se ha hecho más tonto aún… -Dijo este mientras se reía.
Serge le dirigió una mirada llena de ira, murmurando algo más mientras se agachaba y salía de la casa sin problemas.
El Pidgeot era muy alto, lo suficiente para pegarse con el techo de la cabaña de la cual acababa de salir, sus ojos naranjas, con una perla azul alrededor de su pata derecha.
-¿Seguro que estás bien? -preguntó.
-¿Eh? Sí. Sí, estoy bien… Gracias por preguntar de todas maneras. Me llamo Serge, por cierto. -El tipo volador se presentó.
-Sin ánimo de parecer maleducado, Serge. Creo que me hago una idea de a quién tengo delante. Simplemente… es que no me creo lo que veo. -dijo el tipo Psíquico- Heh... Primero dos humanos de un mundo sin pokémon y ahora ocho pokémon de un mundo sin humanos… Tiene cierta gracia. -añadió con una sonrisa y en un susurro.
Tras eso, Hadrim se fijó en que una de las Eevee parecía no quitarle los ojos de encima, mirándola de reojo para luego encararla.
-¿Debería preguntar? -preguntó el Espeon, no solo hablando sino enviando el mensaje a la mente de ella, ligeramente más bajo que su voz, en un intento de hacerla salir de su aparente petrificación.
-Pues no sé… creo que no hace falta si nos conoces a todos los que estamos aquí. Excepto a Emily, claro está… -le dijo Elly- De todas maneras, eres un Espeon con buenos poderes psíquicos. ¿Cómo te llamas? -le preguntó, sonriendo.
-Oh. Lo siento, mis modales. -dijo Hadrim sacudiendo la cabeza y riéndose ligeramente de sí mismo- Mi nombre es Hadrim Espeon Kaiser. -se presentó bajando la cabeza ligeramente en saludo respetuoso- Y de nuevo… perdón por interrumpirte, Serge. -añadió mirando de nuevo al Pidgeot.
Sin embargo, antes de que pudiese nadie responderle, un olor familiar alcanzó la nariz de Hadrim e hizo que esta se moviese un poco hasta reconocer el olor y le hizo a él sonreír.
-¡Papá! -la voz de cierta Eevee shiny llegaría desde atrás mientras Hadrim tensó las patas, recibiendo a la contenta Eevee en su lomo sin problemas.
-Hey, Shade. ¿Lo has pasado bien? -le preguntó Hadrim sentándose para hacerla resbalar de su lomo y así mirarla directamente.
-Sep. Hemos ido a montón de sitios. -soltó ella empezando a mencionar lugares, entre los que había tiendas de ropa para pokémon y uno o dos parques.
-Shade. Compórtate, tenemos invitados. -dijo Hadrim tras dejarla hablar- Por qué no te presentas. -dijo y señaló con la oreja al grupo en frente suya, la Eevee mirándoles y su rostro se iluminó ligeramente más con una gran sonrisa colmilluda el lazo celeste, adornado con una piedra blanca a intención de imitar la Luna en la base de su oreja derecha.
-¡Hola! Soy Shade S. Eevee Kaiser. La "S" es por ser Shiny. ¡Encantada! -se presentó ella con alegría.
El Riolu sonrió.
-Hola Shade. Mi nombre es Eric. Y estos son… - Apuntó al resto de sus compañeros, que se presentaron de uno en uno.
-Mi nombre es Elly. ¡Encantada de conocerte, Shade! -La Eevee más adulta le dijo.
-Yo, eh… Yo soy Zed… Un placer. -El Zorua dijo, tartamudeando por culpa de su timidez.
-¡Lucy! ¡Soy el pokémon más rápido del mundo! -La Shinx exclamó, intentando venderle la moto a la pobre Eevee que tenía delante.
-Eres divertida, pero seguro que no eres más rápida que Ren. -dijo Shade riendo ligeramente ante el orgullo de la Shinx, quien la observó boquiabierta.
-Oye, presumir es mi trabajo, ¿sabes Lucy? Ah, y por cierto, mi nombre es Nox. Dime… ¿tienes novio? -El Houndour le preguntó, lanzándole una sonrisa muy… rara.
Nox recibió sorprendentemente un golpe invisible en la parte trasera de la cabeza, que le haría caer al suelo de morros.
-Vigila lo que le dices a una cachorra de diez años, Houndour. -advirtió Hadrim con un ligero siseo felino y tono duro, la cola del Espeon agitándose mientras las puntas se retorcían la una contra la otra.
Nox gruñó alguna grosería, provocando la risa entre el resto de miembros del grupo.
-Creo que tú y Nox os vais a llevar de maravilla. -Eric dijo, ganándose una mirada de odio del Houndour.
-Mi nombre… -Jake, una vez más, hizo una reverencia. -Es Jake, Jake el Sneasel. A vuestro servicio, Shade. -El tipo hielo se presentó formalmente una vez más.
-¡Mi nombre es Serge, y vivo para escribir y volar! - El Pidgeot posó de una manera pintoresca, poniendo su propia ala encima de su pecho.
-¡Y yo soy Emily! ¿Tienes diez añitos solo? ¡Qué bien, yo tengo trece, casi tenemos la misma edad! -La Eevee dijo, muy emocionada.
Eric tosió para aclarar su garganta, poniéndose serio de repente.
-Juntos, a excepción de Emily, formamos un equipo de exploración de fama mundial. El Equipo "Star", como se nos conoce de allí de dónde venimos. -Dijo el Riolu, receloso de admitir que todos provenían de otro mundo completamente distinto.
-¡Ahí vá! ¡Qué gracia! -rio Shade ligeramente, el nombre recordándole algo- ¡Gran nombre! -añadió entre risitas.
-Nox era, ¿verdad? -preguntó otra voz, otro Eevee más saliendo de la casa tras haberles escuchado presnetarse, al cuello llevaba su pañuelo de líneas verdes y azules- Yo soy Radius Eevee Kaiser. Y Nox… yo que tú cuidaría mi morro si dices lo mismo a otra Eevee que vive con nosotros… más delante de su hermano. -avisó el tipo normal.
Mientras tanto, en la cocina, Dark estaba ayudando a colocar la compra que habían traído cuando se dio cuenta de lo que pasaba en el patio, distrayéndose y esto causando que se diese contra una pata de la mesa en uno de los dedos de la pata inferior izquierda, haciendo que el Zoroark dejase las garrafas de agua en la mesa y empezase a dar brincos sujetándose la pierna, aguantándose el dolor.
-Bueno vale, lo tendré en cuenta… De todas maneras… ¿Ahora podemos hacer la pregunta del millón de Poké? -Dijo Nox, ignorando completamente las advertencias de Radius, lo cual solo le ganó una mirada del Eevee bastante seria.
-¿Qué os ronda la cabeza? -preguntó Hadrim ladeando la suya y dirigiendo sus orejas hacia el grupo.
-¿Dónde estamos? -El tipo fuego preguntó, a lo que Hadrim solo puso una sonrisa nerviosa.
-Difícil respuesta si no estáis en vuestro mundo. -dijo el Espeon bajando un poco las orejas por el nerviosismo- Pero si aun así queréis saberlo esta es la casa de la familia Kaiser, en Pueblo Linde, Isla Kirol, Región Archipiélago Narel. -dijo el tipo psíquico.
Eric levantó una ceja.
-Espera… ¿sabes que venimos de otro mundo? ¿Cómo? ¿Lo has leído de nuestras mentes?
-No. -dijo Hadrim con tono firme- No leo mentes sin permiso, Eric. -añadió- Simplemente una corazonada que tú mismo me acabas de confirmar. -terminó- Además de que no conocemos ningún equipo de exploración con vuestro nombre y dices que sois mundialmente famosos. O venís de otro mundo o eres más presumido que el ligón de tu compañero. -terminó con una risa ligera.
-¡Oi! -Nox se quejó, mirando a Hadrim, un poco enfadado.
-No lo niegues, tio. Si pudieras te ligarías hasta a las piedras. -Serge contestó, sacando unas carcajadas a sus compañeros y a los tres anfitriones.
-Bueno… de todas maneras, parece que sí. Estamos en otro mundo, una vez más. Aunque… este mundo es mucho más agradable que el otro al que fuimos. -Eric mencionó mientras observaba sus alrededores.
-Cierto. Deduzco gracias a nuestro entorno y a nuestros anfitriones temporales, que este mundo no difiere mucho del nuestro, por lo menos a simple vista. Todavía tengo que probar mis teorías para poder confirmar esto… ¿Hay alguna biblioteca en las cercanías donde pueda corroborar todas estas presuposiciones, señor Hadrim? -Jake preguntó muy formalmente.
-Relájate un poco chico. Y puedes llamarme Hadrim, que me haces sentir viejo y solo tengo veintisiete. -rio Hadrim- No hace falta ser tan formal. Y respecto a tu pregunta tienes la biblioteca del pueblo… y creo que tenemos algunos libros de historia en casa. -dijo Hadrim.
-Mis más sinceras disculpas si he ofendido a vuestra persona Hadrim. Si vos no lo deseáis no hablaré de manera tan formal. ¿Qué le parece? -Jake preguntó, claramente dudoso.
-Oye Had, ¿invitados nuevos? -llamó una voz desde arriba antes de que el Espeon pudiese responderle al Sneasel y el tipo psíquico la reconoció de inmediato.
-Podría ser, Ichiro. -Respondió mandando el mensaje a todos en el patio y al chico humano asomándose desde su habitación, quien solo sonrió a los pokémon ahí abajo y le saludó con una mano.
-Bienvenidos entonces, estáis en vuestra casa. -gritó el chico desde arriba para luego volver a su habitación.
-Ese es Ichiro. -dijo Shade sonriendo- Es el cachorro más mayor de nosotros. -añadió- Y es como nuestro hermano más mayor. -terminó, Radius asintiendo.
-¿Cachorro? ¡Eso es un humano! -Elly gritó, una vez más sorprendida.
-¿Y? -preguntó Shade, perdiendo la sonrisa y ladeando la cabeza confundida.
-¿No hay humanos en vuestro mundo? -preguntó Radius.
-Por la cara de sorpresa que tiene Elly… deberíais deducir la respuesta rápidamente, ¿no? -Eric les señaló.
Él, a decir verdad, también estaba sorprendido, pero ya habían visto a humanos antes. Hace básicamente minutos… y ya conocían a un humano que había estado en su mundo. Los dos hermanos Eevee solo se encogieron de hombros.
-Bueno… espero que se os pase la sorpresa pronto. -dijo Rad sonriendo.
Nox, mientras tanto, estaba alucinado.
-¡Humanos! ¡Arceus, son humanos! ¡¿Dime, cuántos monstruos has aniquilado?! ¿Qué poderes tienes? -Nox hizo un millar de preguntas en una cantidad ínfima de tiempo.
-Nox… Nox para por favor, me da dolor de cabeza traducir tan rápido. -dijo Hadrim- Sumado al que me ha dado traeros a todos aquí desde a saber cuántos kilómetros. -añadió- Normalmente los humanos no entienden el lenguaje pokémon y necesitan de algún pokémon que pueda usar telepatía, sea psíquica o de aura, que les haga de intermediario o bien un traductor pero eso cuesta demasiado poké. -explicó el Espeon- Además, aunque puede haber humanos con habilidades especiales, la mayoría no las poseen ni las pueden usar y aquellos que lo hacen son considerados los monstruos por otros humanos. -terminó su explicación, causando desilusión en el Houndour.
-Ah… Vale… Pero yo pensaba que… -Una mirada rápida a sus compañeros, que estaban moviendo sus cabezas de lado a lado le convenció de dejar el tema- Vale, no pasa nada… No he dicho nada. -Dijo a regañadientes, en parte enfadado y en parte frustrado.
Mientras esto pasaba, Dark se había recuperado del golpe en el dedo y siguió ayudando a colocar la compra, junto con Luca y Clara. Mientras tanto, en la ventana de Ichiro, Natalie se había asomado a ver qué pasaba fuera, primero sentada y ahora tumbada en el alféizar de la ventana, sin miedo a caerse mientras observaba desde arriba, sin especiales ganas de bajar, teniendo en cuenta qué día era precisamente. Dark había tenido suerte teniendo algo que hacer para distraerse de la fecha. Ella, en cambio… no podía quitárselo de la cabeza ni siquiera por la curiosidad de quiénes eran con los que estaban hablando Hadrim, Radius y Shade.
-¿Puedo pediros algo? -preguntó Hadrim a todos por vía telepática, claramente queriendo dejar a alguien fuera de la conversación.
-Por supuesto. -Eric le dijo a Hadrim por telepatía, lo cual sorprendió gratamente al Espeon.
El Riolu estaba acostumbrado a las conversaciones psíquicas, por lo que parecía. No era el mejor momento para hacer preguntas.
-Hay otros dos viviendo con nosotros a los que conoceréis luego, son Natalie y Dark. Ella es una Eevee también. Son hermanos y os quiero pedir que por favor, si vuestro amigo Nox es así con todas las hembras, por favor cerradle el hocico cuando conozca a Natalie. Normalmente no pasaría nada por algún comentario de ese tipo pero hoy están… especialmente de bajón por alguna razón que no quieren decir y… bueno digamos que las cosas se podrían poner tensas. -dijo Hadrim al grupo para luego decir en voz alta que conocerían a Dark y Natalie luego y que no les tuviesen en consideración como respondiesen si lo hacían mal ya que ese no parecía un buen día para los hermanos.
-Bueno, ya los has oído Nox… ¿Puedes sobrevivir un solo día sin acosar a todas las hembras que te encuentres por el camino? -Serge le preguntó con una gran sonrisa en la cara, a la cual Nox respondió con un resoplido.
-Está bien… -Le echó una ojeada a Emily, y el Houndour sonrió- Eh… Ella tiene dos años menos que yo… Está a mi alcance, ¿verdad? -Le preguntó a su mejor amigo, y el Pidgeot le respondió encogiéndose de hombros- Da igual… ¡Voy a concentrar todos mis esfuerzos en seducirla! -Nox contestó, esperanzado mientras caminaba hacia Emily causando que el tipo volador sonriera.
-Que valiente que es este chaval… ¡A este ritmo el alumno superará al maestro! -Serge se dijo a sí mismo.
-Bueno si me acompañáis, iremos dentro y conoceréis al resto. -dijo Hadrim sonriendo de nuevo, levantándose y dándose la vuelta, Radius y Shade sonriendo a los invitados antes de seguir a su padre de vuelta hasta la puerta.
-Con mucho gusto. -Elly dijo, mirando a sus compañeros, los cuales ya estaban de camino hacia la puerta y mirando a Eric luego- Sabes… esta gente me parece bastante amable. -La Eevee le mencionó.
El Riolu asintió, muy serio.
-Es verdad, pero… Todavía no sabemos cuáles son sus verdaderas intenciones. Mantén los ojos abiertos Elly, porque nuestra llegada a este mundo no podría haber sido más accidentada. -Le dijo el pokémon azul.
Estaba muy preocupado, pero no dejaba que se viera dicha preocupación. Sin embargo, Elly le conocía, y sabía cuándo el tipo lucha estaba preocupado, aunque decidió no decirle nada, ya que podía deducir cuál era el origen de sus preocupaciones. Y si era así, no tenían nada que ver con la familia Kaiser ni su hospitalidad.
Lucy se adelantó al grupo y se asomó a la cocina, sus ojos abriéndose como platos. La habitación era enorme, con una mesa con cuatro sillas alrededor bajo la ventana que daba al patio trasero, una encimera de mármol blanco sobre unos estantes en la parte de abajo cubriendo las dos paredes en dos puertas, una abierta por la que la Shinx podía ver otra habitación y la otra cerrada, colgando de la pared había más muebles, seguramente las despensas, colocados igual que la encimera, una despensa cogiendo el espacio de la esquina para que este no se perdiera, usando dos puertas para cerrarlo, a un lado la Shinx podía ver el grifo metálico, curvado sobre un fregadero que ella no podía ver desde su posición, además de eso también pudo ver un gran caldero cerca del horno eléctrico, no que ella reconociese lo que era. Los muebles parecían ser de madera de pino y a un lado de la encimera, junto a la puerta abierta, la Shinx pudo ver otras dos puertas de la misma madera, casi tan grandes como la puerta de la habitación, cerradas.
-¡Alaaaa! ¡Zed, ven y mira esto! -Llamó al Zorua, que se asomó a la cocina y miró a su alrededor, quedándose boquiabierto- Es enorme, ¿eh? ¡Ojalá tuviéramos una cocina así en casa! ¡Te lo pasarías bomba cocinando! -La Shinx le dijo, una gran sonrisa en su cara.
Todo era nuevo y misterioso, y sentía que estaba viviendo una aventura que nadie antes que ella había vivido. Veía artilugios nuevos, luces y cachivaches que no tenía ni idea de cómo funcionaban.
-Vaya, gracias. -dijo una voz femenina desde la puerta de la cocina, Luca apoyándose en el bastidor de la puerta tranquilamente viendo a los dos curiosos echando un vistazo- Me cuesta lo mío mantenerla limpia, sobre todo cuando me inspiro para cocinar. -dijo para luego mirar al Zorua- Si tú cocinas, ¿tal vez te apetezca intercambiar recetas? Por cierto soy Luca Lucario Kaiser. -se presentó con una sonrisa materna, cerrando incluso sus ojos azul hielo un momento al hacerlo.
-Eh… por supuesto, pero… ¿dónde está el fuego? ¿Y el horno? -Zed preguntó, confundido cuando encontró algunos artilugios extraños en lugar de dichos elementos esenciales.
Luca solo sonrió por eso.
-Te enseñaré. Ven, sube a la encimera. -le dijo ella acercándose a la vitro donde cocina ella mayormente- Hay una pequeña diferencia con lo que puede que estés acostumbrado, ya que me has preguntado por fuego. -dijo ella sonriendo mientras esperaba por el Zorua para enseñarle un poco como funciona la cocina.
Zed se quedó dónde estaba. No estaba muy seguro de cómo funcionaba todo eso… y sinceramente, tenía un poco de miedo. Decidió salir al patio otra vez, dejando a la Shinx y a la Lucario en la cocina, ambas patidifusas. Lucy se enfadó visiblemente, saliendo detrás de él.
-¡Zed! ¡Ven aquí ahora mismo! ¡Eso no se hace, es una falta de respeto! - Lucy gritó, muy enfadada.
Luca por su parte solo rio un poco y esperó pacientemente por el tímido Zorua, apoyada en la encimera junto a la vitro.
Lucy volvió momentos después, empujando al tímido zorro, que miraba al suelo muy avergonzado. No estaba acostumbrado a tanta atención, especialmente de gente que no conocía, no podía manejarla muy bien. Finalmente el mismo tomó la iniciativa y se acercó.
-H…ho...hola. M… Mi nombre es… es Zed. Encantado de conocerla, señora… -El pobre no podía parar de tartamudear y temblar, y sabía que estaba dando una mala primera impresión, o por lo menos eso pensaba.
-El placer es mío, Zed. -le sonrió Luca- Y tranquilo, tutéame. -añadió mientras seguía esperando- Bueno, ¿subes? -le preguntó girándose hacia la vitro pero todavía esperando.
Zed asintió con su cabeza y comenzó a subir, saltando primero encima de una silla, y luego de la silla a la mesa, y de ahí a la encimera, aunque tuvo la mala pata de saltar donde estaba el fregadero, tropezando y cayendo dentro del agua, saltando fuera inmediatamente, aterrorizado y avergonzado a más no poder. Sabía que tenía una pinta ridícula si hasta a Lucy le costaba no reírse. Luca le miraba, intentando avisarle pero ya había saltado. El pobre acabó empapado en el agua de las verduras que había dejado en remojo toda la mañana, bajando las orejas y mordiéndose la lengua, Luca no sabía qué decir… hasta que le pareció oír algo y miró a la Shinx, viéndola al menos aguantándose la risa. Acercársele podría asustarle por parte de la Lucario pero la Shinx tal vez podría ayudarle a secarse. Sin embargo, Luca no dijo nada al respecto, intentando pensar en algo que decir que no acabase con el Zorua huyendo a todo correr.
-Ji ji ji… ¡Que artista estas hecho Zed! -La Shinx le dijo, acercándose a la silla para subir ella misma mientras Zed la miraba de reojo.
-No digas esas cosas Lucy… Siento lo de las verduras Luca, pero no sabía que había… un cubo ahí dentro. -El Zorua dijo, sin saber muy bien cómo describir el fregadero metálico.
Lucy subió a la mesa y luego saltó a la encimera, con cuidado de no caer en el fregadero como lo había hecho su pareja. Lucy se aproximó al Zorua y restregó un lado de su cara contra la suya.
-No pasa nada. Las verduras es lo que menos me preocupa. -le dijo ella- Tampoco me había fijado a tiempo dónde ibas a aterrizar para avisarte. -añadió sonrojándose un poco ella misma para luego acercarse y coger una toalla del armarito junto al fregadero y dejársela- Ten, sécate. -le dijo y luego les dio su espacio, dándoles incluso la espalda mientras cogía el gran caldero que había al otro lado de la encimera junto a la vitro y acercándolo un poco mientras esperaba una vez más.
Zed apreció el gesto de la Lucario, agachándose y pasando por debajo de la toalla, por lo que cuando se puso de pie otra vez estaba totalmente cubierto. Lucy lo miró y sonrió una vez más, y mientras los dos estaban sentados sobre la encimera, le ayudó a secarse. Acercó su boca a su oreja y le susurró lo suficientemente bajo para que Luca no los oyera:
-Sabes… pensaba que eras lo suficientemente mayor para secarte solito… -Y acto seguido le sopló aire al oído, lo que hizo que el Zorua temblara, mirando a la Shinx sonrojado.
El pokémon de tipo siniestro se comenzó a frotar más rápidamente y cuando sintió que estaba seco se quitó la toalla… Y si, estaba seco, pero su pelaje tenía ahora un estilo mucho más distinto. El Zorua parecía ahora una bola de pelo negra, y Lucy lo miró con tristeza.
-Tranquilo, ya lo arreglaremos. Si alguien pregunta te he pegado un rampazo. - Dijo ella.
-Pero… si no me has hecho nada… - Zed respondió, un poco confundido.
De repente la lince se le acercó mucho e hizo que su pelaje se cargara de electricidad, dándole un pequeño rampazo a Zed, que provocó que este diera un grito de sorpresa. Lucy sonrió y le dio un pequeño beso en la mejilla.
Una vez todo el lío solucionado, Luca encaró la vitro de nuevo y levantó una pata, bajándola sobre un dibujo que consistía de un círculo casi cerrado con una línea en la parte superior que lo atravesaba, el dibujo siendo de color blanco, el contraste con el negro material haciéndolo más evidente de ver. Al tocarlo, la vitro soltó un pitido, cuatro luces parpadeando junto a más dibujos a lo largo de toda la parte del borde del aparato.
-Al contrario que cocinas que usan fuego, esta utiliza electricidad para crear calor. -les explicó- Pero tienes que encenderla primero. -dijo señalándole el dibujo que acababa de tocar- Dale sin miedo, pero no aprietes, basta con que lo toques. -le dijo al Zorua, apagando la vitro para dejarle a él encenderla- Las luces que has visto indican que está encendida y cada una corresponde a uno de estos círculos. -continuó señalando los cuatro círculos blancos situados más alejados del borde, dos más pequeños y dos más grandes- Sé que no eres tan denso, pero se aprende si se hace. -le dijo dejándole a él que la encendiese.
Zed se acercó a la vitro y tocó el botón de encendido, o por lo menos la marca que Luca le había señalado. La vitro hizo un pitido otra vez, y Zed retrocedió por instinto, pero se calmó al ver que todo funcionaba como le había dicho la Lucario. Zed miró a Lucy y a Luca, y les dedicó una gran sonrisa de alegría. Se notaba que se lo iba a pasar muy bién cuando aprendiera a manejar todo eso.
-¿Sabes qué? Me vas a ayudar a hacer el almuerzo. -le dijo Luca- Así te enseño todo y practicas al mismo tiempo. -dijo devolviendo la sonrisa.
Lucy sonrió y bajó de la encimera.
-Bueno… yo me quedaré por aquí y os haré compañía. -Dijo la hembra cuadrúpeda al tumbarse en una de las sillas a mirar como su pareja y la Lucario preparaban la comida.
En el salón, las noticias habían vuelto a la normalidad. En ese momento dando un reportaje sobre el asalto a la fábrica de poké-balls aquella noche.
-Como pueden ver, esta puerta más que forzada, fue cortada limpiamente, incluso se puede ver la otra parte del cerrojo encajada en su hueco. -decía la periodista mientras el cámara mostraba un limpiamente cortado cerrojo en primer plano.
Daniel observando la escena con bastante interés mientras Hadrim entraba en el salón, usando su psíquico para recoger el libro que había dejado en el sillón momentos antes y luego cogerlo con la cola, sujetándolo con fuerza con la bifurcada punta mientras decía a los nuevos qué sala era esa y…
-Ese es Daniel Kaiser. -presentó señalando al humano con una oreja- Ahora mismo no hará mucho caso a nadie. -comentó sonriendo- Siempre se queda absorto cuando ve las noticias.
-Ni que lo digas. -habló Luna, apareciendo del otro lado del sillón- Hola, me llamo Luna Vulpix. -se presentó ella.
Eric, Elly, Jake, Serge, Emily y Nox habían acompañado a Hadrim y se presentaron ante la Vulpix, el Houndour observándola durante unos momentos antes de acercarse en dos pasos.
-Oye nena, tú y yo tenemos algo en común: somos de tipo fuego… ¿Por qué no dejamos que nos lleve nuestra pasión? - Le preguntó.
Luna sólo le miró un momento sin decir nada, parecía que le interesase lo que veía.
-Bueno. No estás mal de ver. -le dijo sonriendo e incluso dedicándole un ligero tono- Y ese color de ojos es bastante raro en un tipo fuego. -añadió, acercándose al Houndour más, hasta estar cara a cara con él.
Una sonrisa de oreja a oreja apareció en la cara de Nox, el tipo fuego estirando los morros para que le diera un beso.
-Pero por muy guapo que me parezcas, no quiere decir que me valla a tirar a tus patas sin conocerte. -su sonrisa desapareció y en cuanto el otro abrió los ojos lo único que vería sería como una zarpa le acertaba en toda la cara con tal fuerza que le haría dar vueltas como un trompo- Eso por tratarme de fulana. -le dijo, ahora con tono claramente mosqueado.
Ciertamente, ante esto, Hadrim se había quedado sin palabras y si tuviese no las diría, pero era la primera vez que veía a Luna actuar de esa manera. Serge miró toda la escena y empezó a reírse.
-¡Oooooooooh! ¡Plantado! -Serge gritó, lo cual provocó la risa de los demás, excepto de Nox, quien se estaba acariciando la zona del golpe, recuperándose no solamente de éste, sino también del golpe a su orgullo, para luego sonreírle a Luna.
-Tu tranquila… ¡Ya verás cómo acabarás conociendo al Gran Nox! -Gritó lo más alto que pudo.
Eric suspiró y le puso una pata en la boca a Nox.
-Siento lo que acaba de pasar. Nox es un poco… peculiar. -El Riolu dijo, echándole una mirada que decía "mejor que te calles antes de que la jodas más aún." Eric era muy expresivo, y Nox captó el mensaje a la primera.
-No es el primero. Ahí fuera con tal de encajar a una hembra en celo hay machos que son capaces hasta de lamérsela ellos mismos si la hembra se lo pide. -soltó ella como si nada.
Todos los pokémon, a excepción de tres, la miraron, bastante sorprendidos por esa… expresión.
-¿De qué? -preguntó Radius, sin pillarlo.
-Luna mídete por favor. -le pidió Hadrim ahora al oír a su cachorro preguntar por eso.
-Woops. No he dicho nada. -dijo riendo nerviosa- Por cierto, Hadrim. ¿Has visto a Dark? Se le ha caído la medicina y no se ha dado cuenta. -dijo ella empujando un pequeño bote oscuro para que lo viese el Espeon.
-Seguramente estará en el garaje. Mira a ver si te responde y si no puedes dejarlas en su habitación. -le dijo él.
-Vale. -terminó la Vulpix recogiendo el bote con cuidado y yendo hacia la cocina, donde estaba la puerta al garaje.
Hadrim guio al grupo por la casa hasta llegar al pasillo de la puerta frontal, diciéndoles lo que era, qué había en el piso superior al que luego iría para darles una habitación donde pudiesen estar tranquilos y luego continuó, parando entre dos puertas, señalandoles el baño hacia la izquierda y luego abriendo la otra puerta con su psíquico al tener la cola ocupada.
-Esta es mi habitación y la de mi pareja, por favor esperad aquí. -les dijo a ellos- Jake acompáñame. -le dijo al Sneasel.
Una vez dentro, Hadrim encendió las luces pisando un interruptor en el suelo junto a la puerta y caminó hasta la estantería llena de libros justo en frente de la misma, donde Jake vería muchos libros con diversas cubiertas, desde cubiertas planas sin anda, con líneas de colores y hasta uno cubierto de tela negra con título dorado. Hadrim colocó el libro que tenía en un hueco de la estantería y luego los miró, buscando uno de los volúmenes de historia del mundo que tenía por ahí de cuando Ichiro iba al colegio elemental y tenía que hacer trabajos de historia. Algunos títulos estaban escritos con caracteres diferentes, las diferentes escrituras señalando la diferencia entre escritura humana y escritura pokémon.
-¿Puedes leer algún título? -preguntó el Espeon al Sneasel, ninguno de los volúmenes de la enciclopedia de historia estando en lenguaje pokémon.
Mientras esperaba, Hadrim sacó el primer volumen de la enciclopedia, teniendo que usar una vez más sus poderes psíquicos ya que estaba en la parte más alta de la estantería.
Jake agarró el libro y lo abrió por una página aleatoria, moviendo la cabeza de lado a lado.
-Mucho me temo que no. Vuestra lengua parece ser distinta a la nuestra, y mi humilde persona es incapaz de traducir lo que ahora tengo escrito enfrente mía. - Jake le respondió educadamente, devolviéndole el libro.
Antes de que Hadrim lo pudiera agarrar, Elly se lo pidió a Jake, y este lo depositó en el suelo para que Elly lo leyera.
-Hmmm… Creo que he visto esto antes en libros antiguos… Es dialecto humano, y sabes cómo me gusta la historia, así que no me pongas esa cara Jake. -Le dijo al Sneasel mientras esté alzaba una ceja, sorprendido que Elly sí entendía algunas cosas y el no- De todas maneras, yo tampoco entiendo mucho. -Concluyó ella.
-Pues si ni tú ni él entendéis lo que pone, los demás entenderemos menos aún. -Eric dijo, cruzando sus brazos por detrás de su cabeza, una gran sonrisa en la cara.
Elly le miró de reojo.
-Encontraré la manera de que sigas leyendo Eric, eso te lo aseguro. -Le dijo, el Riolu suspirando en exasperación.
-Puede que sea capaz de ayudaros en esto… Si queréis. -dijo Hadrim- Lo único es que… es un poco personal, pero podría pasaros mi experiencia leyendo humano. -dijo- Memorias, aprendizaje. Práctica incluso. -concluyó.
-No queremos darte muchas molestias, Hadrim. Creo que Jake y yo podremos aprender a leer humano si nos ponemos a ello. -Elly le respondió, no queriendo estar más en deuda con el Espeon.
-Bueno, no era ninguna molestia en absoluto, Elly, pero si queréis un profesor de igual manera, a Ichiro se le da bastante bien. -comentó- Después de todo, él nos ha enseñado a todos a leer humano. -le sonrió él- Y hay varios libros. Van por orden y ese es el primero. También tengo libros escritos por pokémon pero son más bien novelas de fantasía.
Eric cayó de rodillas en cuanto Hadrim mencionó los libros de fantasía en Pokémon.
-¡Noooooooo!-Exclamó, Elly mirándolo, muy molesta por su reacción.
-¡Deja de quejarte Eric! ¡Ya verás cómo al final te acabará gustando, solo tienes que encontrar un libro que te enganche! -Le aseguró, bastante enfadada con Eric, ya que siempre tenían esta discusión.
-El único libro que me gustó fué aquel de asesinatos en la mansión, y tú y Jake me dijisteis que el culpable era el mayordomo. ¡Y mira por donde, era el mayordomo! - Le dijo a Elly, que se mordió un labio, al igual que Jake.
-Vale eso sí que no se le hace a alguien que lee. Destroza la experiencia de muy mala manera. -comentó Had- Pero dudo que ninguno sepáis la historia de alguno de estos… A ver -miró la estantería, pasando la cola por los libros en la zona baja, mirando fijamente el de cubierta negra, pero decidiendo coger uno dos libros más a la derecha- Tal vez si consigues que lo lea, éste le guste. -dijo sacando el libro y enseñándoselo a la Eevee, las letras del título completamente diferentes y tal vez mucho más familiares para ellos- Pero bueno ya está bien de mirar libros, vamos arriba y si queréis podéis relajaros un poco en la habitación de invitados hasta el almuerzo. -dijo él sonriéndoles para luego llevarles de vuelta a las escaleras y subirlas.
Les indicó de quién era cada habitación mientras les llevaba hasta la del fondo, abriéndola para ellos de nuevo usando la cola y no su psíquico ahora que la tenía libre.
-Poneros cómodos. -les ofreció dejándoles pasar- Bueno yo aquí os dejo solos solo no os he enseñado el sótano, pero es solo otro salón y una habitación de invitados más. -les dijo- Os avisaré cuando esté el almuerzo listo. -les dijo para luego teletransportarse detrás del grupo y caminar el resto del camino hacia su habitación, dónde se dejó caer en su lecho- Owh. Qué dolor de cabeza. -soltó cerrando los ojos y hundiendo el morro bajo la almohada de Luca- Mmmf… ¿qué tendrás en la cabeza con las verduras para hoy? -se preguntó a sí mismo en un susurro.
Tras eso se dejó llevar, dormitando pero no quedándose completamente dormido.
Eric y los demás observando la habitación. No era muy grande, y eso iba a ser un problema.
-Espera, ¡¿vamos a tener que dormir todos juntos en la misma habitación?! -Elly preguntó, alarmada por este hecho.
Jake fue el único que asintió.
-Mucho me temo que así es… la convivencia será excepcionalmente difícil, especialmente con Nox. Es una fuente de calor constante al tratarse de un pokémon de tipo fuego. -Jake hizo esa observación, aunque tampoco estaba muy contento con la idea de que debería compartir habitación con otros pokémon.
-A mí me da un poco igual, la verdad. -Serge añadió, mirando la habitación de arriba a abajo.
No era gran cosa, un armario, a la izquierda de la entrada, una ventana con las cortinas echadas, un escritorio que no tenía nada en la pared de enfrente y a la derecha había una sola cama, junto a la cual había un pequeño baúl, que supusieron contendría mantas y sábanas.
-No puede ser… ¡Es una cama! - Serge soltó de repente, acercándose al colchón.
-¿Eso es una cama? - Preguntó Elly, el pájaro asintiendo- No se parece en nada a las que tenemos en casa… -Dijo la Eevee adulta, acercándose.
-Eso es porque son camas más bien normales, pero… esto es un lujo de dónde venimos. Solo había visto un par durante mis viajes, y solo gente adinerada las tenía… Esto es el colchón, y los que yo había visto estaban hechos con lana o plumas… pero este no tengo ni idea de lo que tiene. -Dijo, tumbándose en la cama, soltando un suspiro de alivio- Aaaaah… ¡Es tan bueno como lo recordaba! -El pájaro dijo, provocando la envidia de sus compañeros.
-Eh, ¡yo también quiero! - Exclamó Nox mientras corría hacia el colchón y saltaba encima de este, cayendo encima y provocando que la cama se moviera, pero notando la comodidad al instante- Woooooow… ¡Es súper blando, y no se te clava en todas partes como la paja! Esto es como estar tumbado en una nube… -Nox dijo, dándose la vuelta y poniéndose boca arriba, cerrando los ojos y descansando un poco.
-Técnicamente esa expresión es incorrecta, Nox. Uno no puede tumbarse en las nubes, ya que no son cuerpos sólidos y caerías directamente al suelo, provocando lesiones graves a tu cuerpo o… -Nox levantó una pata y la giró.
-Ya. Ya. Ya… Tú cállate y pruébalo anda. Luego me dices. -El Houndour le invitó a que se tumbara, y Jake caminó hasta allí y colocó una mano sobre el colchón, empujando hacia abajo y comprobando lo cómodo que era.
-Arceus… Esto es increíblemente blando… noto como mi mano se hunde lentamente… -Se dio la vuelta y subió a la cama, tumbándose sobre ella y esperando unos instantes- Es muy probable que este tipo de camas ayuden con los problemas de espalda… Debemos adquirir unas para nuestro nuevo hogar a nuestra vuelta a casa. -Jake sugirió, Eric y Elly considerando sus palabras mientras Emily saltó encima de la cama también, disfrutando como una cachorra de la comodidad.
Eric y Elly se aproximaron para tumbarse, pero se dieron cuenta de que no había espacio libre para poder tumbarse, ya que Serge acaparaba la mayor parte de la cama.
-Oye Serge, ¿nos dejas tumbarnos? -Elly le pidió que se levantase, pero el pájaro no le hizo caso. Finalmente Eric tuvo que acercarse.
-Serge, deja que nos tumbemos en la cama y que la probemos venga. -El Riolu repitió.
Serge sabía que Eric haría que se levantara. El pokémon de tipo volador gruñó y se sentó, apoyándose contra la pared, dejándole espacio a los dos pokémon, que se tumbaron en la cama, el uno al lado del otro.
-Wow… Sí que es cómodo si… -Eric dijo esto mientras sentía cómo se hundía poco a poco.
Elly se acurrucó junto a él, por fin consiguiendo descansar después de todo lo que había pasado el resto del día. La Eevee cerró los ojos y pegó su cabeza contra el pecho del Riolu, escuchando los latidos de su corazón, lo cual le ayudó a calmarse mientras el Riolu colocó un brazo a su alrededor, abrazándola mientras Elly conseguía descansar un poco. Después de lo que había pasado necesitaban relajarse, y si Elly quería echarse una siesta, él no tenía problemas con ello.
-Bueno… pues aquí estamos gente. En un mundo completamente nuevo y en casa de unos completos desconocidos. -Eric dijo, lo suficientemente bajo para no molestar a Elly.
-A mí me parecen buena gente, no se… Yo creo que nos podemos confiar. -Nox contestó, expresando su opinión sobre la familia Kaiser.
-No es que no me fíe de ellos, es que nos han permitido quedarnos en su casa y no sé cómo agradecérselo. La verdad es que necesitábamos un lugar para descansar después de lo que ha pasado en la cueva. -El Riolu miró a Elly, sabiendo que si no llega a ser por ella seguramente algunos de ellos no estarían allí.
-Hablando de eso… ¿Alguno de vosotros sabéis quién era ese tío? El bastardo casi nos mata sin despeinarse. -Serge les recordó, Jake asintiendo.
-Cierto… sus habilidades eran muy poderosas y era bastante preciso a la hora de atacar. Tengo una teoría de que pueda ser un asesino contratado para matarnos. En tal caso, deberíamos preguntarnos quién le contrató. -Jake evaluó y expuso todas las posibilidades posibles, mencionando a todos los pokémon que habían conocido que podían querer hacerles daño o directamente matarlos.
-Tío… Ahora que lo dices… ¡¿Y si resulta que hemos cazado a tantos criminales que ahora un súper grupo de asesinos van a perseguirnos para evitar que sigamos salvando a pokémon?! -Nox preguntó, todos los pokémon despiertos mirándolo.
-Deberías de ser un escritor con esa imaginación Nox. -Serge bromeó, el Houndour mirándolo un poco mosqueado.
Sin embargo, Jake escuchó sus palabras con atención, y poco a poco juntado todo lo que sabían, que tampoco era mucho, con ese nuevo trasfondo.
-La verdad… la teoría del grupo de asesinos para tratar de matarnos no es tan descabellada. Después de todo, somos un equipo con fama mundial. Si fuimos capaces de derrotar al Equipo Uncario, entonces por pura lógica deberíamos tener poder de sobra para destruir cualquier otra organización criminal. En otras palabras… puede que al derrotar a Uncario y eliminarlos de la escena criminal hayamos atraído un tipo de atención indeseable… casi como cuando Nox hostiga a una hembra. -El Sneasel añadió lo último después de un corto silencio, en el cual el nombrado le dio la razón.
-¡Hey! -Nox exclamó cuando Jake dijo eso, Serge riendo ligeramente con tal de no despertar a Elly, convencido por una mirada asesina de Eric.
Emily soltó una risilla, el Houndour dejando el tema y relajándose, los seis pokémon, de alguna manera, todos tumbados en la cama. A los pocos minutos todos cerraron los ojos para descansar algo, menos Emily, que se bajó a los cinco minutos, aburrida y se preparó para salir de la habitación, pero se quedó quieta, sus orejas poniéndose rectas.
Antes de que la Eevee pudiese salir de la habitación, empezaría a oír pasos y garras chocando contra el suelo. El sonido siendo cada vez más alto mientras alguien subía las escaleras a paso lento, para luego caminar por el pasillo de la misma manera. Los pasos se acercaban más y más, hasta el punto que parecía que sonaban justo al lado de la puerta. Durante un momento no se oyó nada. Hasta que el sonido de una puerta cercana abriéndose rompió la calma. En el pasillo, había un Zoroark con cara decaída cuyo pelaje estaba manchado de negro, difícil de notar en su ya de por sí oscuro color, pero ahí. Además de esto tenía las patas superiores vendadas desde los dedos hasta la mitad de los antebrazos, un memento de otro suceso que el Zoroark llevaba a sus espaldas. Dark se detuvo un momento antes de entrar en su habitación. Olfateando tras darse cuenta en ese momento de los nuevos olores en la casa. "¿Hm? Se han quedado, ¿eh? Pues bienvenidos sean." Pensó para luego entrar en la habitación y cerrar la puerta tras de sí para luego sentarse en el suelo, apoyado en la puerta.
-Qué día, ¿eh? -soltó Natalie de pronto tras un rato de silencio.
-Ayudar a Clara y Luca, pokémon nuevos en la casa, un poco de trabajo manual… -enumeró Dark asintiendo- Sí, un buen día. -dijo él.
Los dos hermanos estaban raros cuanto menos, Natalie no estaba matando el tiempo con ningún libro, solo estaba tumbada en el alféizar de la ventana de la habitación. Por otra parte, Dark no parecía de ánimos para practicar sus ilusiones tampoco.
-¿Cuántos serían? -preguntó de pronto el tipo siniestro- ¿Cuarenta y cinco?
-Cuarenta y cuatro. -Corrigió la Eevee.
De nuevo, silencio. Hasta que Nat no pudo aguantarse más los sollozos en silencio. Metiéndose en la habitación y yendo hacia Dark, pegándose a su hermano, quien la cogió en brazos y la abrazó, sus propios ojos acuosos.
-Les echo tanto de menos… -dijo ella entre hipos.
-Yo también. -respondió él, su propia voz rompiéndose mientras el Zoroark intentaba mantenerse firme, no tuvo mucho éxito y acabó llorando en silencio junto a ella, abrazándola más fuerte contra su pecho- Yo también. -dijo una vez más, encogiéndose ligeramente alrededor de ella.
En un lugar remoto de la región…
El bosque estaba completamente en silencio. No se oía nada, lo cual era extraño, ya que había pokémon habitando ese bosque. Pero todos habían presentido algo extraño en el aire, e inmediatamente abandonaron la zona, probablemente para siempre. Ahora parecía desierto, sin señales de vida a parte de los árboles que constituían el frondoso bosque, el cielo oscurecido por la presencia de nubes que propiciaban una tormenta, pero no una cualquiera. Gotas empezaron a caer desde las nubes, la cantidad de energía en el aire resultando en una diluvio que empezó con fuerza, relámpagos y truenos manifestándose mientras el aire se viciaba, como si algo estuviera chupando la habitabilidad de aquel bosque. En medio de todo este caos, se oyó un sonido extraño e anti-natural, parecido al sonido producido cuando se rompe un papel, pero tan visceral y extraño que cualquiera que lo oyera se le pondrían los pelos de punta, ya que daba la sensación de que la mismísima realidad se había partido por la mitad.
Eso era exactamente lo que estaba pasando.
Chispas púrpuras aparecieron, y en medio del aire se abrió una grieta negra, a través de la cual salió una figura, cayendo al suelo. El agujero se cerró y dejó al ser en medio de aquel bosque, el cual era completamente desconocido para él. Se levantó lentamente, no tenía prisa. Su presa había escapado por culpa de Palkia. Pero eso no volvería a pasar. Después de todo, si estaba en lo correcto, este era un mundo completamente distinto, por lo que nadie sabía que estaba allí.
La figura se miró. Su cuerpo estaba completamente cubierto por una larga túnica negra con una capucha, sus rasgos faciales, manos y pies negros e imposibles de discernir. "La magia sigue funcionando… Excelente." Se dijo a sí mismo, mirando a su alrededor, la tormenta a su alrededor resultándole indiferente. No sabía dónde estaban, pero en algún momento los encontraría. Y cuando lo hiciera, terminaría el trabajo. Su figura se difuminó en una mancha negra en un instante y después desapareció. La cacería seguía.
Había sentido algo. Estaba alerta. Esa sensación no se daba jamás… salvo que algo grande pasase. Pero… alguien más lo había sentido. La enorme figura de Palkia surgió de un portal blanco, adentrándose en los entresijos del mismísimo espacio. Flotando en ese lugar, el legendario buscó el origen de la sensación, pero encontró algo más allí. Una figura encapuchada ya había llegado, y estaba observando una grieta en delicado tejido.
-¿¡Quién eres y cómo has accedido a este plano!? -rugió Lisa, acercándose más rápidamente a la figura, que solo se giró para mirarla.
Rostro ensombrecido, a excepción de la punta del morro. Esta visión hizo que la pokémon se detuviera en seco.
-Tú… ¿Cómo puedes seguir vivo? -preguntó.
-Tienes algo más importante de lo que preocuparte que de mi inexplicable… presencia. -dijo la figura, haciendo una pausa en un intento de encontrar una palabra que le pareciese adecuada- Esto no ha sido causado desde dentro. -añadió, volviendo a observar la grieta.
-¿Cómo puedes saber eso? -soltó la dragona del espacio.
Como respuesta, el ser tomó aire para luego soltar un aliento de aspecto abrasador justo delante de la grieta en el tejido del espacio, casi una decena de auras reaccionando ante la perturbación y mostrándose a los ojos de Palkia.
-Alguien ha… enviado a seres de otro espacio al nuestro. -dijo- Alguien con tus mismos poderes. -dijo mientras observaba profundamente la grieta, intentando ver al otro lado.
Puede que fuese una criatura misteriosa y enigmática, pero la cualidad mortal de la curiosidad era una especie de enfermedad de la que no se libraba. Sin embargo…
-Algo no me gusta… -dijo más para sí que para la otra presencia.
-Esto no es bueno. Tenemos que cerrar la grieta. -dijo Palkia- Hay muy pocas razones por las que alguien sería capaz de viajar entre espacios y solo una de ellas no tiene riesgo de muerte.
-Te comprendo, pero no podemos cerrar esto por ahora. Algo que ha venido desde allí está causando estragos, mientras buscaba por esto he tenido que cerrar varios agujeros que se han dejado abiertos en este plano. Además… Alguien está observando. -dijo para luego mirar hacia otro lado, sus ojos carmesí emitiendo un brillo glacial y vapor helado empezó a salir de estos- Te veo… Dailos. -dijo el ser con la mente, su tono de voz frío y duro.
-Lisa. Yo me quedaré aquí vigilando que esta grieta no crezca más. -dijo el ser- Si se da el caso en las dos dimensiones podría comenzar una catástrofe devastadora.
-Oye se supone que ese es mi trabajo. -protesto ella.
-¿Y crees que puedes mantener esta grieta sin cerrar ni que crezca mientras cierras los agujeros que se puedan crear? te daría algo.
-Y qué quieres que haga.
-No lo sé. Investiga. Intenta averiguar quiénes han sido enviados aquí. Cualquier cosa.
-Veré que puedo hacer… te quedas a cargo. -terminó para luego irse.
En otro lugar, Dailos se había retirado. Conocía al ser que le había descubierto y eso le hizo sonreír, pues sabía lo que iba a hacer.
-Qué conveniente… -pensó en voz alta con un tono de voz siniestramente feliz- Con él atrapado en el plano espacial… ya puedo empezar a hacer lo que hay que hacer. Pero primero… ¿dónde estarán esos dos? -Dailos se giró, frente a él una visión aural de la esfera mundial en la cual se concentró- Esos dos humanos… han logrado esconderse de mí durante meses… Cuando los encuentre me aseguraré de que sufran hasta en la muerte. -dijo ahora con rabia mientras escudriñaba la esfera de aura, retirarla, la única luz en ese lugar desapareciendo- Nada… ni nadie… me impedirá hacer mi trabajo.
Emily tocó a la puerta de la habitación, el ruido despertando a Jake, quien se sentó y miró a la entrada.
-¡La comida está preparada chicos! ¡Bajad ya! -Emily les gritó, el sonido de patas sobre la madera siguiendo a sus palabras, alejándose de la habitación.
Jake movió la cabeza de un lado a otro y miró a sus compañeros. Se habían pegado una buena siesta, y se sentía descansado.
-La comida ya está lista. Debemos bajar inmediatamente si queremos ser educados. -El Sneasel les informó, sacudiendo a Nox y Eric, los que estaban más cerca de él.
Los dos pokémon se despertaron y Jake repitió su mensaje, bajándose de la cama y abriendo la puerta. El Sneasel salió al pasillo y se dirigió a las escalares y las bajó, decidido a llegar lo antes posible, aunque no estuviera hambriento.
No solo Jake la oyó hablar. Dark también. El Zoroark se estiró un poco, Natalie todavía pegada a él. La Eevee se había dormido mientras se desahogaba.
-Nat. La comida está. -le dijo mientras movía los brazos ligeramente y con voz tranquila.
La Eevee despertó por el movimiento.
-¿Mmmf? -preguntó abriendo los para mirarle a él, levantando las orejas y bostezando- L-lo siento… Me he dormido. -le dijo y la obviedad le hizo soltar una risilla.
-¿De verdad? No me había dado cuenta. -reprochó el Zoroark dejándola en el suelo, levantándose y luego estirándose.
-Dark… -le llamó Natalie mirándole y acercándole la nariz- Todavía me sorprende lo sensible que es mi olfato ahora, pero ese tufo a mecánico lo olería hasta alguien con un trancazo de los buenos. -le dijo.
-¿Tanto? -preguntó él para luego olerse a sí mismo y… su cara lo dijo todo- Uffff… se me ha ido la mano con el aceite y la grasa. -comentó.
-Y de lo lindo. -comentó Natalie.
-Bueno. Al menos no soy el único que atufa. -le devolvió- Creo que te he tenido en brazos un buen rato. -añadió luego.
Nat de inmediato se olfateo y la cara no fue distinta a la de Dark.
-Esto no saldrá por las buenas. -dijo- Todavía prefiero bañarme sola, gracias. -pensó recordando el último baño caliente que había tenido… ciertamente nunca pensó que uno de esos momentos relajantes se fuese a convertir en algo tan personalmente incómodo.
-Agua de río arrastra mucho, pero aún más se queda por el camino. -le dijo él.
-¡Oh! ¡Cierra el hocico! -le soltó ella con tono irritado- Pero no queda más remedio.
-Mejor no te quejes y cuanto antes pasemos por esto mejor. -dijo él.
-Claro, lo dice el que ha vuelto a las dos patas.
-¿Ves algún pulgar aquí? -preguntó enseñándole una zarpa.
-Lo que veo son tres garras que movidas bien se pueden volver contrarias.
-...Tuche. -admitió Dark la derrota, moviendo las garras como ella decía y pudiendo tocarse las dos de los extremos mutuamente un par de veces- ¿Vas tú primero? -preguntó
-¿Qué-?
Pero antes de que Natalie pudiese continuar hablando, la puerta de su habitación se abrió, Ichiro asomándose dentro.
-¿Dark? ¿Natalie? El almuerzo- ¡Wuuuffff! -soltó sacando la cabeza- Me ahorro los comentarios pero necesitáis un baño, ya. -dijo el chico, la Eevee solo sonrojándose y bajando la cabeza y las orejas todavía más.
Eric se levantó de la cama y miró a Elly, sacudiéndola ligeramente.
-Elly… Venga dormilona, que tenemos que ir a comer. -Le susurró, la tipo normal abriendo los ojos y parpadeando, claramente atolondrada al haberse despertado tan de repente, dejando escapar un bostezo.
-¿Eh? ¿Cómo? ¿Qué pasa? -Preguntó en cuanto pudo, sus movimientos despertando a Serge. Eric repitió lo que había dicho, pero con la mala suerte que Serge estiró sus alas y se pegó un buen bostezo, lo cual impidió que Elly oyera lo que había dicho su pareja.
Serge se quedó mirando al Riolu.
-Hey, ¿por qué nos hemos despertado? -El pájaro preguntó, Eric suspirando.
Repitió por tercera vez que deberían bajar a comer, que la comida probablemente ya estaba hecha. Nox solo tuvo que oírlo una vez antes de que saltara de la cama y se lanzara por el pasillo hacia las escaleras, bajándolas a tal velocidad que se podía haber tropezado con facilidad. Se oyó un grito de sorpresa abajo.
-¡Mira por dónde vas, tarado! -Todos oyeron la voz de Lucy, claramente enfadada.
Serge sonrió, bajando de la cama mientras Eric ayudaba a una Elly medio dormida a bajar.
-¡Venga va, que tengo hambre y ganas de ver que comen aquí! -El Pidgeot admitió, claramente ansioso de bajar a ver qué había de comer.
Eric y Elly asintieron y salieron al pasillo. El trío se dirigió hacia abajo, oyendo voces a sus izquierdas. Miraron en esa dirección y vieron a Ichiro de camino a donde ellos iban.
-Hola, esto… Eh… ¿Icho? -Serge preguntó, ya que no se acordaba del nombre bien, solo que empezaba con "Ich".
-Hey. ¿Qué tal? -saludó el chico peli plata con una sonrisa pero sin responder al tipo volador.
-Muy bien, gracias por la habitación. ¡La cama era muy cómoda, nos hemos quedado sopa nada más tumbarnos! -Este le respondió con una sonrisa, pero aún sin saber su nombre.
-Oye, oye. Puedo… intentar hacerme una idea de lo que dices pero no te entiendo del todo. -le dijo el humano con tranquilidad observando al pokémon ave que le igualaba en tamaño- A ver… ¿Intentas decirme que te gusta la habitación? -preguntó, deduciendo por cómo se había comunicado, entre el tono de voz, que le sonaba dormido, y algunos gestos.
Serge asintió, comprendiendo donde estaba el problema de la comunicación.
-Bueno… ¿qué hay de comer? -Preguntó mientras señalaba las escaleras con un ala y luego abría su pico y lo señalaba.
-Estofado de verduras y bayas. Vuestro amigo Zed es bueno en la cocina. -les dijo- Tiene una pinta deliciosa. -comentó- ¿No oléis nada? -les preguntó luego ya que incluso desde ahí podía oler el estofado él mismo.
Elly cerró los ojos y empezó a oler el aire, captando una serie de olores que le resultaban familiares y algunos completamente nuevos. Entre los nuevos olía algo que hacía que su boca se hiciera agua, así que asumió que eso era el olor del estofado. La Eevee asintió repetidamente, ahora con ganas de probar la comida. Serge los miró, frustrado.
-Bueno venga, ¿vamos o qué? - Les preguntó a sus compañeros, los cuales asintieron.
Eric miró a Ichiro y se apuntó a sí mismo y a sus amigos, después apuntó a las escaleras, acto seguido movió su pata para decirle a Ichiro que viniera con ellos hacia abajo.
-Claro yo iba para abajo ya. -dijo el chico- Por cierto de todos vosotros creo que a ti y a erm Eevee os entenderé más incluso si habláis directo. -le dijo con una sonrisa, no atreviéndose a ponerle género a Elly sin saberlo- Hay tres Eevee más en casa y a parte, Hadrim fue Eevee también, Luca siendo una Riolu en su día. -les contó para razonar un poco por qué podría entenderles a ellos más que a Pidgeot, resumidamente, costumbre- Por cierto, mola el tatuaje. -le dijo señalándole la pata.
Eric sonrió y se lo enseñó, orgulloso de que le gustara.
-Gracias. Es el emblema de nuestro equipo… pero eso es una explicación para otro momento. Bueno venga, vamos para abajo. -El Riolu repitió, esta vez hablando.
Se dio la vuelta y comenzó a bajar las escaleras, sus amigos y el humano a su lado.
-Ya veo. ¿Todos lo tenéis tatuado o es solo cosa tuya? -le preguntó el chico.
Eric negó con la cabeza y le dijo que solo él la tenía, él y Elly intercambiando una mirada y no dijeron nada mientras bajaban las escaleras.
-No es mala idea. Poneros todos el emblema sería como decir "hey hola, mira quién soy.". Sobre todo si está relacionado con vosotros. Reconoceros se haría muy fácil para otros, incluso para quien no queráis que lo haga. -les comentó. El no llegaba a entender que, aunque el emblema estuviera chulo visualmente, en realidad era más como un recordatorio doloroso de lo que habían pasado.
Mientras bajaban, Serge empezó a intentar charlar con Ichiro.
-¿Así que no nos entiendes bien cuando hablamos? -El pájaro le preguntó, sus alas plegadas y pegadas a su cuerpo lo máximo posible para no acaparar las escaleras.
-Um... -soltó el chico, descifrando lo que había oído, lo cual debería ser una respuesta, al menos parcial, para Serge- Lo siento… No te pillo esta vez. -se rindió Ichiro rascándose detrás de la nuca con una sonrisa nerviosa, a lo que Serge rio.
-Nada nada, no pasa nada. Ya te acostumbrarás. -dijo- Eso sí, olvídate de entender a Jake. Si ya nos cuesta a nosotros entender lo que dice a veces... -El pokémon de tipo volador bromeó, estresando la palabra "olvídate" ligeramente y sonriendo.
Ichiro se le quedó mirando un momento, sin saber si reír también o callar, esta vez habiendo entendido que dejase el tema y poco más al menos, pero respecto a la segunda parte… "¿Me acaba de contar un chiste o algo?" Pensó, decidiendo guardar silencio esta vez.
Todos llegaron a la planta baja, e Ichiro les guio al comedor donde ya estaba la mesa puesta, Jake, Lucy, Zed y Emily ya sentados pero sin empezar a comer.
-¡Ya era hora! ¡Nos habéis hecho esperar media hora aquí con la comida delante de las narices, lentorros! -Lucy les soltó desde la otra punta de la mesa.
Jake carraspeó.
-Técnicamente, sólo han tardado diez minutos Lucy, o lo que es lo mismo, la tercera parte de media hora, por lo que deberías haber dicho que han tardado una tercera parte de una media hora. -El Sneasel la corrigió, mirando a los tres pokémon que habían tardado tanto en bajar- Pero sí, habéis tardado demasiado. ¿Tenéis alguna excusa convincente para que no os tache de maleducados? - Añadió justo después.
-Nos encontramos con Ichiro y nos pusimos a hablar un rato. Oye, que por diez minutos no pasa nada. -Elly les recordó a todos, acercándose a la mesa y mirando a ver dónde se sentaba.
Eric miró a su pareja, alzando una ceja.
-¿Enserio? Después del pitostio que me montaste la otra vez cuando nos fuimos de misión y ¿ahora cuando a ti te viene bien no hay ningún problema? -El Riolu le reprochó a la Eevee, que no supo cómo responder a parte de darle un empujón mitad enfadada y mitad en broma.
Sabía que tenía razón, pero ahora el hambre podía con todo.
-Bueno, vosotros podéis ir empezando. -Dijo Ichiro- Yo tengo que ayudar a dos en el baño un momento. -dijo como si nada, marchándose a preparar el baño para Nat y Dark.
-Vale, para empezar supongo que todos sabéis una norma básica antes de comer, ¿no? -preguntó Luca desde la puerta de la cocina y esperó por sus respuestas.
Cierto Zorua habiendo tenido suficiente calma para haber hecho eso a lo que ella se refería y no solo por caerse dentro de un fregadero lleno de agua. Sin embargo, nadie más sabía a qué se refería la Lucario, y la miraron, confundidos. Luca le lanzó una mirada a Zed al ver las caras del resto, no enfadada ni nada por el estilo, pero no dijo nada, atribuyendo que no les hubiera inculcado aquella norma a su timidez. Sin embargo, antes de que ella dijese nada, Shade salió de la cocina, su rostro ligeramente empapado ya que acababa de lavarse la cara, al igual que las patas, Radius siendo el siguiente, luego Luna y por último Hadrim, que les saludó con una sonrisa, excusándose por no avisarles pero no había querido despertarles, cada uno ocupando un sitio en la mesa. Clara y Daniel ya habían comido, decidiendo dejarles la mesa a los pokémon. Ichiro había decidido comer con ellos. Luca sonrió al verlos a ellos así.
-Antes de comer hay que lavarse. -les dijo Luca de pronto- Así que venga a la cocina y lavaros la cara y las patas. -les dijo severa pero con calma.
Todos los pokémon menos Zed y Lucy se alejaron de la mesa, algo mosqueados y fueron a lavarse. El primero en volver fue Jake.
-Tengo una pregunta. ¿Qué sentido tiene lavarse las patas en el caso de los cuadrúpedos? Siempre están tocando el suelo, que normalmente está sucio o polvoriento. -El Sneasel preguntó a la Lucario.
-Bueno, para lavarse la cara todavía tienen que mojarse las patas, ¿no? -le devolvió ella- Las usen o no para comer acaban lavadas aunque sea durante un momento.
-Hmmm… cierto cierto. Sería difícil que se lavaran el hocico sin las patas. Disculpe mi impertinencia, Luca. -El Sneasel respondió, haciendo una pequeña reverencia de disculpa, sentándose en su silla.
-No te disculpes, te resultaba curioso y has preguntado. -dijo ella- Y tutéame, anda. -añadió.
-¿Os molesta que os hable de usted? Mis disculpas entonces, a partir de ahora le hablaré de "tú". -El Sneasel contestó, una vez más disculpándose y haciendo otra reverencia.
Mientras esta conversación pasaba, Eric, Elly, Emily y Serge volvieron a la mesa.
-Puedes decir que molesta. Pero no es por eso, simplemente que queremos que os sintáis como en casa. -le dijo ella sonriéndole una vez más al final- Bien. Ahora que todos os habéis limpiado. Que aproveche. -dijo ella mientras volvía a la cocina para coger su plato y terminando tras sentarse a la mesa, junto a Hadrim.
Todos se sentaron en sus sitios y estaban a punto de empezar a comer, pero justo antes de poder empezar, Eric miró a su alrededor.
-Oye, ¿dónde está Nox? -El Riolu preguntó, mirando a Elly, que estaba sentada al lado suya.
La Eevee se encogió de hombros, y Eric miró a sus demás compañeros para recibir la misma respuesta. Nox no estaba por ninguna parte.
-Oye Hadrim, ¿puedes encontrar a Nox con tus poderes psíquicos? Será mejor encontrarle antes de que haga alguna trastada. -El tipo lucha le pidió al Espeon.
Hadrim les miró y luego cerró los ojos, el zafiro de su frente soltando un tenue brillo mientras expandía su mente, aquellos acostumbrados sentirían como si una sábana les acariciase la cabeza ligeramente cuando lo hizo mientras el Psíquico buscaba.
Nox, mientras esperaba su turno para lavarse, se fijó en una puerta que había al otro lado de la cocina, no era la que daba al jardín ni por la que había entrado desde el comedor, por lo que debería de ser la puerta del garaje. La curiosidad le pudo y se aproximó a ésta cuando se quedó solo, empujándola levemente con el hocico y mirando el interior. No podía ver nada, ya que estaba todo a oscuras.
-¿Qué narices?… ¿Cómo puede ser que todas las habitaciones estén a oscuras? ¿Llevarán velas encima todo el rato o pueden ver en la oscuridad? -Se preguntó en voz alta.
En ese momento Hadrim le había localizado y el psíquico sonrió al oírle a través de sus propias orejas al llegar a su mente.
-No exactamente. -le dijo usando su psíquico para encender las luces del garaje- Ellos encienden las luces. Las habitaciones a oscuras tienen las ventanas cerradas o no tienen ventanas, para evitar que ningún ladrón pueda colarse dentro. -le explicó.
El garaje era una habitación bastante grande, con dos puertas, una siendo la de la cocina y la otra siendo tan grande como la pared, situada en la pared contraria a la de la puerta. En las paredes había tableros con herramientas colgando, como martillos y destornilladores y escritorios con más cajas de herramientas bien colocadas. En el centro de la habitación estaba el coche de Daniel, que era también el vehículo familiar. Hadrim explicándole al Houndour cada cosa por la que este se interesaba. Junto a los escritorios había garrafas rojas con tapa negra, vacías según dijo el Espeon. El techo estaba descubierto, lo único que colgaba de éste era un cable eléctrico del que colgaba la bombilla de luz que iluminaba la habitación. Para terminar, a un lado, había algo cubierto por una lona, algo grande, pero no tan grande como el coche y que Hadrim le dijo al Houndour que era mejor que lo dejase estar, sólo diciéndole que era el proyecto de Dark.
Nox estuvo tentado a descubrirlo y ver lo que era, pero decidió no hacerlo. Tenía hambre y se había desviado un momento para ver qué más había en aquella casa. Le gustaba bastante, para ser sinceros, aunque le parecía rara la idea de que fuera la casa de otra gente.
-Bueno creo ya he visto suficiente… Voy para allá, supongo. -El Houndour dijo en voz alta mientras abandonaba la habitación, dejando la luz encendida e intentando cerrar la puerta lo mejor que pudo.
Se encaminó hacia el salón saliendo poco después a la vista de los demás.
-¿Te has lavado? -preguntó Luca, viéndole seco por completo.
Nox se mordió el labio inferior, dispuesto a discutir sobre eso, ya que no sabía de qué estaban hablando. Sin embargo, la mirada que recibió de sus compañeros, y la mueca que le hizo Serge en dirección a la cocina le persuadieron, desapareciendo una vez más. El silencio reinó durante unos instantes…
-¡Ostia que fría! -El Houndour gritó en cuanto puso las patas en el agua, todos en la mesa casi incapaces de contener la risa.
-Podría ser cualquiera de vosotros. -comentó Hadrim mientras también se aguantaba la risa ya que según él todavía ninguno sabía cómo hacer salir agua caliente de los grifos, tal vez con la excepción de Zed y Lucy.
-En realidad, Hadrim, no es así. Para mí, el agua estaba templada, mientras que mis compañeros la encontraron fría, pero no a tal extremo. La sensación que recibamos al tocar el agua depende de nuestra temperatura interna. La mía es inferior a la media, por lo que yo la sentía templada, mientras que Nox, cuya temperatura interna es ligeramente superior a la media, percibe la temperatura del agua como si estuviera más fría aún. - El Sneasel le respondió.
A esto, Hadrim le sonrió más, mostrando los colmillos incluso.
-Pierdes mi referencia a que no sabéis regular la temperatura. -le devolvió el Espeon.
-¿Referencia? ¿Es un tipo de juego de palabras? No estoy familiarizado con ese tipo de humor todavía. - Jake admitió, ladeando su cabeza.
-Jake, estás tan familiarizado con el humor como lo estamos ahora mismo con este mundo. En otras palabras: ¡Cero! -Lucy le dijo desde la otra punta de la mesa, pero Jake decidió ignorar su comentario.
-Quiero decir que me refiero a que no sabéis hacer que salga agua caliente o fría. -le dijo.
-Ah… ¿Eso es posible? -El Sneasel le preguntó.
Él y Hadrim se entablaron en una conversación sobre cómo regular la temperatura del agua. Nox salió de la cocina, caminando deprisa hacia su silla, que estaba al lado de Serge. Los demás ya habían empezado a comer, y el Houndour no tardó mucho en empezar a devorar su parte.
Minutos después Dark y Natalie aparecieron en el comedor, junto con Ichiro, el chico teniendo su ropa empapada y los dos hermanos llevaban una cara de póker que por desgracia no escondía lo incómodos que se habían sentido momentos antes. El Zoroark intentando salir de eso levantando una zarpa para saludar.
-Buenas. -dijo- ¿Qué huele tan bien? -preguntó a quien quisiera responder mientras se acercaba a la mesa para tomar asiento en una de las tres sillas libres, Natalie a su lado sin decir una palabra.
-Estofado de verduras y bayas. He ayudado a… pre… pa… - Zed se quedó de piedra cuando vio al Zoroark, sus ojos clavados en su forma. Aunque su pelo era diferente, definitivamente… era un Zoroark.
-¿Luca te ha dejado cocinar? Eso es nuevo. –comentó con una sonrisa ladeada, mostrando solo los colmillos por lado de la boca mientras miraba al Zorua.
-Oi, Dark. -soltó ella, el Zoroark solo riendo ligeramente.
-Es broma. Es broma. -dijo él, completamente recuperado- Soy Dark Corel… bueno ahora Dark Zoroark Corel. -se corrigió a sí mismo con una sonrisa- ¿Y esa mirada? -preguntó al ver que Zed parecía no salir de alguna especie de trance por verle- Oye, ¿estás bien? Parece que hayas visto un fantasma.
Lucy miró a su pareja, preocupada.
-Zed, ¿qué ocurre? ¿Pasa algo? -La tipo eléctrico le preguntó, todos sus amigos mirándolo, al igual que sus anfitriones, confundidos.
El Zorua se dio cuenta de que era el centro de atención y los miró a todos.
-Eeeh… No nada, no pasa nada, es solo… que… él me recuerda a… Nada dejadlo. -El pequeño zorro terminó de repente, empujando su plato- No tengo hambre. -Dijo secamente, bajándose de la silla.
Lucy intentó agarrarle, pero para su sorpresa el Zorua rechazó su pata y se fue directo hacia las escaleras, casi tirando una mesilla en su camino, tratando de ignorar al zorro bípedo, subiendo hacia el piso superior con mucha prisa.
-Eso… creo que ha sido un golpe demasiado fuerte. -comentó Dark para sí en un susurro.
-¿Qué quieres decir? -preguntó Natalie, que le había oído.
-Por lo que ha dicho y cómo ha reaccionado… Teniendo además en cuenta que Zoroark evoluciona de Zorua… al menos con eso sé que, buenos o malos, no han sido recuerdos que quería tener de vuelta. -se explicó, era algo que no podía evitar, pero aun así esto no evitó que se sintiese culpable por causarlos.
Lucy se quedó mirando en esa dirección, una mezcla de emociones recorriendo su cuerpo, pero sobretodo frustración, que culminó en ira al no saber ni qué le pasaba a Zed y que aparentemente era incapaz de ayudarlo.
La Shinx rugió y se separó de la mesa, bajándose de la silla y abandonando la sala sin decir nada. Todos sus amigos se quedaron mirando las dos sillas vacías en silencio, sin saber muy bien qué decir. Elly, que estaba junto a los dos pokémon que habían abandonado sus sitios dirigió su atención a los demás, dándoles una sonrisa forzada.
-Me imagino que… Se sentirá mal o algo. Zed es muy tímido con los pokémon nuevos y… me imagino que ver a más gente aún debe de haberle asustado mucho o algo... - La Eevee teorizó.
Eric podía notar la tensión que habían dejado detrás Zed y Lucy, por lo que ya se podía hacer una idea de que esa tarde iba a haber fiesta. Sin embargo, le preocupaba el miedo que había dejado detrás el Zorua. Solo se había manifestado cuando Dark apareció, por lo que supuso que estarían relacionados. No dijo nada en aquel momento, sabiendo que no era el mejor de los lugares para soltar que a lo mejor Dark le había asustado, y decidió hablar de otra cosa, empezando por presentarse a sí mismo y al resto de sus compañeros a los dos nuevos comensales.
Con este pequeño entuerto y con las presentaciones hechas, Natalie presentándose después de todos con el mismo apellido y teniendo que hacer la misma corrección que Dark, ell almuerzo pasó rápido. Tras el cual Dark y Natalie se encargaron de fregar los platos, guardando los platos de Zed y Lucy en el frigo, mientras el resto se iba cada uno a lo suyo. Tras terminar con esto, Natalie fue asaltada por Hadrim, quien insistió en que tenía que seguir practicando sus movimientos físicos, sin darle tiempo a la Eevee de siquiera abandonar la cocina, mientras que Dark se hizo a un lado en el patio y se sentó a un lado, cerrando los ojos y relajándose. Durante uno de sus entrenamientos, Luca había descubierto, tras lanzarle una Esfera Aural a Dark en un combate de sparring, que el Zoroark tenía una afinidad al Aura fuera de lo normal, al menos, fuera de las líneas de Lucario y Mienshao. Durante unos días había intentado enseñarle algunas cosas sobre el Aura, pero el Zoroark, a pesar de sentir el aura y ser capaz de usar los movimientos de ésta que ella le lanzaba, el aura celeste de ella cambiando a un aura púrpura cuando el movimiento estaba en sus zarpas, no había sido capaz de convocar sus propios ataques por sí mismo, por lo que Luca le había dicho que se relajase e intentase sentir el aura a su alrededor en un intento de enseñarle a usar su afinidad con el aura como visión.
Después de esa extraña comida, todos los miembros del equipo les dieron las gracias a los Kaiser y se dirigieron arriba. Justo como Eric estaba esperando, empezaron a oír gritos y lloros desde detrás de la puerta. El Riolu suspiró y abrió la puerta sin vacilación. Para su sorpresa, no era Zed el que estaba llorando, sino Lucy.
-¡¿Porque no me lo dices?! ¡¿No te fías de mí?! -Le recriminó, el Zorua tumbado en el suelo, la cabeza entre sus dos patas delanteras, cruzadas enfrente suya.
-No Lucy, no es eso… Ya te he dicho que ni yo quiero acordarme, ¡así que vamos a dejarlo ya!, ¡¿vale?! -El Zorua le gritó.
-¡No me hables de esa manera! -La lince eléctrica le respondió rápidamente.
Eric caminó en medio de ambos.
-¡Oye oye oye! Para el carro, ¿quieres? -El Riolu exclamó, poniendo sus dos patas en forma de T para indicar que quería un poco de tiempo muerto sin que los dos se gritasen el uno al otro.
Funcionó en cierto grado, Zed y Lucy mirándolo fijamente.
-A ver, ¿me podéis decir qué ha sido todo eso de antes, y por qué has salido corriendo en cuanto ha aparecido Dark? El pobre se ha quedado a cuadros en cuanto te has levantado y te has ido nada más ver su cara. -Eric comentó, Zed mirando en la otra dirección.
-No ha sido nada de verdad, ha sido… Me ha sentado mal una cosa que hemos estado picoteando… Además, con toda esa gente ahí abajo que nos ofrecen su hogar, su comida, y son tan amables… No me encuentro bien aquí. -Dijo el Zorua, teniendo dificultades en admitirlo.
Lucy se le quedó mirando durante unos momentos. En su interior había algo que le estaba diciendo que Zed estaba mintiendo descaradamente, pero ya había aprendido que con presionarlo no iba a conseguir nada. No era tonta, así que decidió dejar el tema.
-Muy bien… Si tú lo dices… -La Shinx dijo, dándose la vuelta y acostándose en el suelo, mirando al lado opuesto de donde estaba el tipo siniestro.
Eric se rascó el entrecejo, suspirando.
-Vale… eso ya está solucionado, supongo… Ahora la segunda cosa… -Eric miró a Jake, que estaba junto a la puerta, y le indicó que cerrara la puerta con una pata.
El Sneasel lo hizo y el Riolu se giró a mirar a todos.
-¿Nos vamos a quedar o nos vamos? -Eric preguntó a todos los miembros del grupo.
-¿Cómo? -Serge preguntó, ya que las palabras de Eric le habían pillado por sorpresa.
-Lo que has oído. Estoy poniendo a votación si nos quedamos en esta casa con los Kaiser o si nos vamos y encontramos la manera de volver a casa. -Explicó el Riolu.
-Sí, eso lo hemos captado Eric. Pero… en serio, ¿a qué viene la pregunta? ¡Por supuesto que nos vamos a quedar! No tenemos ningún sitio a donde ir y además no creo que vayamos a encontrar un camino de vuelta en un solo día. -El pájaro rebatió.
-¿Y exponerlos a los peligros que arrastramos diariamente? Serge, recapacita sobre tus palabras antes de pronunciarlas. Hemos venido a este mundo por accidente mientras peleábamos contra un enemigo extremadamente poderoso, y la probabilidad de que nos haya seguido es demasiado elevada para ignorarla. Por lo tanto, es solo cuestión de tiempo que nos encuentre, y cuando lo haga… No parará hasta matarnos a nosotros y a cualquiera que nos rodee. Y si permanecemos aquí y eso pasa, eso significa que los Kaiser sufrirían. -Jake le explicó de manera calmada.
-Ya pero… Nosotros ya estamos aquí, y si ese bicho nos está siguiendo la pista los va a encontrar tarde o temprano, y si nosotros no estamos aquí cuando eso pase… -Nox tembló mientras decía esto- No quiero ni pensarlo. Estoy con Serge, deberíamos quedarnos. -El Houndour finalizó.
Jake no estaba seguro de si Nox lo estaba diciendo porque era un gandul o si le quería seguir el juego a Serge, pero de todas maneras el Sneasel movió la cabeza de lado a lado.
-Ilógico. -Sentenció el tipo hielo- Permanecer aquí pondrá en peligro la vida de estas personas. Debemos abandonar esta casa inmediatamente. -Añadió unos segundos después.
Eric paró la conversación y alzó una pata.
-Vamos a votarlo, ¿vale? ¿Votos a favor de marcharnos? -Preguntó.
Solamente él, Jake y Zed levantaron una pata.
-Ya lo he dicho, no me gusta que esta gente esté perdiendo su tiempo cuidando y manteniéndonos en su hogar sin que nosotros les demos nada a cambio. -El Zorua se justificó.
-¿Votos a favor de quedarnos? -Eric preguntó después. Esta vez, Elly, Lucy, Serge, Nox y Emily levantaron una pata.
-Estoy de acuerdo con Nox. Esa criatura nos va a seguir el rastro si nos movemos, y si encuentra esta casa los matará a todos y será por nuestra culpa. No puedo permitir que pase eso Eric, bajo ningún concepto. -La Eevee se explicó.
-Yo si soy sincera me tomaría esto como unas mini-vacaciones. Hemos estado luchando y trabajando mucho tiempo, así que no estaría mal que nos relajáramos durante una temporada, ¿no? Además, con que estemos de guardia aquí la mayor parte del día hasta que ese tío vuelva a aparecer sobrará. ¡Si se atreve a aparecer le metemos una paliza y nos lo llevamos de vuelta a casa, y así todos contentos! -La Shinx propuso.
Eric le echó una mirada rara.
-Te das cuenta de que si decidimos eso vamos a estar todas las mañanas despertándonos temprano y haciendo sesiones de entrenamiento intensas cada dos días para no quedarnos en mala forma, ¿verdad? -El Riolu le recordó.
Lucy asintió varias veces, y el Riolu suspiró.
-Bueno… el resultado es de tres contra cinco… así que nos quedamos hasta nuevo aviso. Elly y yo iremos a hablar con Luca y Hadrim y les explicaremos la situación. Después de todo, ellos deben decidir si nos podemos quedar o no. -El Riolu dijo, todo el mundo de acuerdo con esa decisión.
Después de todo, parecía que su estancia en aquel mundo se iba a alargar más de lo que habían pensado al principio.
Yo: burf… por fin está terminado, tanto para un lado como para otro. Madre mía por alguna razón estoy agotado.
Riolu: sí, porque eres un vago que apenas hace ejercicio.
Yo: Anda y ve a comerte un zapato.
Riolu: Oye algo tengo que hacer ya que parece que no llegaré a casa pronto. Por cierto… woooooooooow hablando de preciosidades -ojea a cada una de las nuevas hembras en la casa- hmf Eric y Elly tienen suerte que no vaya a por hembras que ya lo han hecho.
Eric566: Creo que el que tiene suerte eres tú...
Yo: solo te interesan vírgenes? -smirk-
Riolu: -Fuerte golpe en la cabeza con muy mala cara-
Yo: pajariiitooooos -KO-
Riolu: Eso por siquiera pensar en que pueda ir hacia una pareja consolidada. La otra Eevee por otra parte… o incluso la Shinx… -sonrisa pervertida-
Yo: Bueno para eso tendrías que entrar en toda la historia primero así que quítatelo de la cabeza.
Riolu: Anda y vete soplar el cuerno de guerra que la Legión no espera.
Yo: Eso no siqueira viene a cuento!
Riolu: Además tú no estabas ko? -segundo golpe-
Yo: estrelliiitaaaaaas -espirales en los ojos-
Riolu: Bueno por una vez estoy solo en este sitio. Aun así hablo por todos al decir espero que os haya gustado este capítulo. Oye qué es eso? -saca unos papeles del bolsillo del pantalon de Rayrudan- ¡Wooooooooooohohohohohohohohohoho! ¡La que se viene encima! Hasta el próximo capítulo.
Yo: Estrellitas pían como pajaritos -Atontado en el muro-
Eric566: No se porque estoy haciendo esto… De todas maneras, gracias por leer. Nos vemos en el siguiente capítulo gente. Cuidaos.
Riolu: Admítelo es un modo de relajarse y descargarse… además de tal vez hacer que autor y personaje se conozcan mutuamente? Te sorprendería saber la de veces que ese -me señala- se ha dado cuenta de que tenía que cambiar las personalidades porque eran demasiado parecidas mientras estábamos todos aquí.
