Wuuuuuuuuuuuf! la vida me ha dado limones gente, y me cuesta sacarles la limonada, pero hago lo que puedo, este capítulo se nos ha ido durante tres semanas… pero por fín está disponible y listo para vuestro deléite, espero que os guste este chap tanto como a nosotros nos ha gustado escribirlo! Muchas cosas están pasando al mismo tiempo… estarán relacionadas? cuánto podré aguantar antes de que esto se me convierta en un caos de arcos y plots y mil historias? Espero que hasta el final hehehee bueno ahí os lo dejo… no sin antes…
Disclaimer: No clamo ninguna posesión sobre nada perteneciente a pokémon o a la franquicia, esto pertenece a TPC y a GF, esta historia nos pertenece a los dos a mí y a Eric566. Eric, Elly, Serge, Zed, Lucy, Jake, Nox y Emily son parte del grupo de Eric566 y no clamo posesión sobre ellos ni llevo la narración de sus acciones.
Ahora sí, Disfruta del capítulo XIII!
La espera se le estaba haciendo eterna. Llevaba ya un buen rato en la cola, esperando para pagar por su nueva adquisición. Estaba impaciente por que llegase su turno e incluso estaba empezando a mosquearse, pero se mantuvo callado, entreteniéndose jugando en su teléfono móvil con un juego de Pokémon que trataba de alinear iconos de rostros de Pokémon para aumentar la puntuación, teniendo que alcanzar una puntuación mínima para poder pasar al siguiente nivel del juego. El chico tendría nueve, casi diez años. Su pelo corto y negro, piel pálida debido a no salir mucho de casa, sus ojos eran de un azul suave, su estatura sería de metro y cuarto, llevaba puesta una camiseta negra con una imagen de uno de sus juegos favoritos plasmada en ella, dicho juego tratándose de un juego de guerra conocido en todo el mundo, venerado por unos mientras que para otros era una soberana basura. El chico también llevaba unos vaqueros oscuros y unas playeras blancas.
Después de media hora, el chico por fin llego a caja y le dio el juego al dependiente que le iba a atender, quien miró el juego durante un momento mientras el chico ya estaba buscando la cartera para poder pagar el juego.
-Sabes que no deberías jugar este juego, ¿verdad? Es para mayores de trece años. -Le dijo el dependiente.
El tipo era en casi todos los sentidos de la palabra, un nerd, con la suficiente suerte para acabar trabajando en una tienda de videojuegos y así poder estar al tanto de los nuevos juegos que llegaban al país.
-Venga, tío. No me vengas con esas. Voy a pagar por el juego y eso es todo lo que te debería importar. -Le respondió el chico, mirándole sin creerse lo que estaba pasando.
Después de todo el chico había comprado por sí mismo en esta tienda muchas veces y muchos juegos, ¡muchos incluso para mayores de dieciocho! ¿Y ahora este tipo le estaba diciendo que no?
-Lo siento, chico pero no puedo venderte este juego si no están tus padres contigo. -Pues parece ser que sí.
El chico y el dependiente discutieron durante un rato, el chico diciéndole al cajero que ya que estaba pagando por el juego el cajero debería meterse en sus propios asuntos ya que le iban a pagar de cualquier manera, pero el hombre seguía negándose y diciéndole que debería buscar algún juego más apropiado para su edad. Toda esta discusión acabó con el chico expulsado de la tienda, sin juego, pero con su dinero… y montando una escenita con una pataleta en frente de la tienda en la que dijo que incluso no volvería a comprar en esa tienda nunca más. Una amenaza difícil de mantener ya que, después de todo, era la tienda más cercana a su casa.
Tras semejante decepción, el chico se dirigió hacia su casa. Decidiendo pasar por el parque local, ya que le quedaba de camino y sería un buen modo para calmarse a sí mismo. Tenía padres sí, pero ambos estaban siempre muy ocupados y no tenían a penas tiempo de ir con él a ninguna parte. Sin embargo, no era esto lo que tenía al chico mosqueado, sino aquel nerd, ¡el mismo que les había vendido a otros chicos juegos cuyas edades mínimas superaban las de los chicos hasta en cinco años! Y cuando era a él al que atendía, simplemente le había dicho que no. "¿¡Cuál es su maldito problema!?" Pensó el chico, dándole una patada a una lata de refresco que había en el suelo, haciendo que esta se elevase y diese en el borde un cubo de basura y entrase directamente dentro. El muchacho solo resopló, sin importarle que acababa de hacer una cosa cuya probabilidad de suceder era de una entre diez millones… salvo que se tenga práctica pero este no era el caso, simplemente había tenido suerte. Que mal que esa suerte se acabase tan de pronto.
De repente, la visión del chico se quedó completamente blanca. El chico sintió como si su cuerpo no pesase nada durante unos instantes hasta que luego caer de morros al suelo. El chico se levantó después de unos segundos, mareado. El mundo dando vueltas a su alrededor mientras intentaba mantener el equilibrio.
Cerca de allí, dos hombres que cuidaban una casa bastante alejada de la ciudad oyeron el ruido generado por el chico al caer. Los dos estaban ataviados con uniforme militar de camuflaje de color arenoso. La casa que vigilaban era una enorme mansión de piedra pintada completamente de blanco por la parte exterior. Las paredes, las puertas, incluso las persianas y los alféizares, todo pintado de blanco. También tenía un jardín rodeando toda la mansión, muy bien cuidado, la hierba bien tratada y cortada, los setos y arbustos floreciendo y con bayas de diversos tipos, incluso un par de árboles aquí y allí sin problemas. Los guardas no necesitaron más que girar la esquina para encontrarse con un chico en medio del sitio, la hierba alrededor suya había desaparecido, pero lo que más perplejos les dejó fue ver un banco ya que, para empezar, los guardas llevaban meses trabajando en esa casa y nunca habían visto un banco en todo el jardín ni en el patio trasero. Y segundo y lo que hacía la situación todavía más extraña, era que dicho banco estaba limpiamente cortado por la mitad, no cayendo gracias a los anclajes que lo sujetaban al suelo.
El chico se giró tras un momento, buscando a alguien, y les vio. Habiéndose recuperado bastante del mareo que le había dado y que el mundo hubiese dejado de dar vueltas como loco, el chico se les acercó.
-¡Hey! ¿Me podéis decir dónde estoy? -Preguntó- No tengo ni idea de cómo he acabado aquí. -Añadió para explicarse.
-Estás en propiedad privada, chico. Más vale que te marches antes de que te saquemos a patadas. -respondió uno de los guardas con tono agresivo.
-¡Oye! ¡Oye! Tranquilidad. No hace falta ponerse así de cascarrabias. -Dijo el chico levantando las manos en un gesto de no haber hecho nada- Ahora mismo me largo, macho. -Terminó, girándose para buscar alguna puerta por la que salir de ese jardín.
Sin embargo, en cuanto el chico dio un par de pasos, se detuvo y se giró, oyendo pasos tras de sí, solo para ver a uno de los tipos corriendo hacia él e inmovilizándole, haciéndole exponer el cuello mientras su compañero sacaba de uno de sus bolsillos una jeringuilla con un extraño líquido en su interior.
-¡Suéltame! -demandó el chico mientras se revolvía para liberarse pero el adulto le tenía bien sujeto.
-Lo siento, mocoso. ¿He dicho que te puedes ir? Que mal de mi parte. En realidad quería decir: Bienvenido a tu nueva vida. -dijo el hombre sujetándolo mientras el otro se acercó tranquilo y le clavó la aguja al chico en el cuello, llegando hasta la yugular y vaciando la jeringuilla en su torrente sistema de riego sanguíneo.
El chico gritó de dolor y se revolvió más fuerte. El tipo sujetándole le dejó ir cuando la jeringuilla estuvo vacía y retirada de su cuello. El chico de inmediato empezó a correr mientras los adultos simplemente le siguieron a una carrera más calmada, sin prisa. Tras un rato, lo que fuera que fuese aquella cosa que le habían inyectado empezó a hacerle efecto y el chico empezó a sentirse más y más pesado, notando como se le dormía el cuerpo. No pasó mucho antes de que el chico cayese al suelo, dormido.
-Te lo he dicho. Esta mierda nunca falla. -dijo uno de los tipos acercándose al chico.
-Lo que tú digas. Te debo cien poké. Ahora mete la rata dentro. -dijo el otro mientras el primero cogía al chico como un saco de papas y desapareció por la puerta principal de la casa.
Plano espacial
El ser tenía toda su concentración en mantener la fisura abierta mientra que al mismo tiempo cerraba los agujeros que aparecían en el plano. Sin embargo, de pronto pudo sentirlo. Un fortísimo dolor. La sorpresa junto a la tremenda intensidad del dolor le hizo perder la concentración. La falla comenzando a cerrarse a paso acelerado.
-¡No dejaré que lo cierres! -rugió la criatura, enviando una ingente cantidad de poder contra la brecha y volviendo a abrirla tan grande como antes.
Tras eso volvió a concentrarse en mantenerla y en cerrar los pequeños agujeros una vez más, pero aquel dolor no se le iba de la cabeza. "¿Qué…? ¿Qué ha sido eso?- Pensó- Tan intenso… Hacía milenios desde que lo sentí tanto." Continuó, mirando hacia atrás hacia la estrella que era su mundo… y entonces lo vio. Dos estrellas estaban conectadas entre sí, pero no solo era eso… Sus auras estaban conectadas. Lo que vio le horrorizó, sus ojos abiertos como platos. Por primera vez en tantos… millones de años… sentía auténtico terror por lo que estaba sucediendo. Quería comprobar qué había pasado, sin embargo, si dejaba de mantener el pasaje abierto, quien lo estuviese cerrando desde el otro lado lo haría sin dudarlo, atrapando para siempre a los que habían sido enviados a este mundo en él, sin posibilidad de regresar… de volver a casa…
Con esos pensamientos, la criatura se concentró, cerrando sus ojos. Una vez más, el dolor azotó su cuerpo, un corte, similar al de un tajo, apareciendo en el lado izquierdo de su rostro y sangrando. El ser se arriesgó, abandonando su conexión con la falla, y envió una barrera entre las dos estrellas cuyas auras estaban conectadas, rompiendo así el enlace y la sincronización, para luego volver a encargarse de lo que había venido a hacer a este plano. Aun así sus heridas se mantenían, ya que no había prevenido lo que iba a pasar, solo había ralentizado el proceso. Se arriesgó también a una cosa más… Necesitaba saber qué estaba pasando en el mundo, tenía que hacer algo. Los sucesos que se daban eran asunto muy serio ¡y no podían haber pasado en el peor momento! Pero el ser no podía abandonar ese lugar… Debía tomar una decisión pero por el momento se mantendría dónde estaba, manteniendo abierta la brecha. "No hay tiempo para asustarse… Aún queda trabajo por hacer." Pensó, cerrando los ojos y concentrándose.
El sol aún no se había alzado por el horizonte, pero Serge estaba despierto y atento, vigilando mientras sus compañeros dormían. Le había tocado un turno de guardia aquella noche. Era, principalmente, por razones de seguridad, no solamente la del grupo pero la seguridad de la casa y de sus habitantes. Eric y Elly tendrían que consultar a Luca y Hadrim y preguntarles si se podrían mover por el interior de la casa para montar guardia, pero por ahora se tendrían que valer con lo que tenían. El primero en montar guardia había sido Eric, después Zed y finalmente el Zorua le había despertado para que estuviera de guardia las últimas horas de la noche. Sin embargo, el pájaro tenía la sensación de que no tardaría en salir el sol, ya que no podía ver ni la luna ni las estrellas a través de la ventana.
Tembló. Hacía bastante frío para que estuvieran en un archipiélago, y desafortunadamente no había más mantas para él, pero Luca le había prometido que la noche siguiente le traería una. Lo que sí tenía claro, es que él no se iba a quedar de guardia la siguiente noche. No señor. De todas maneras, comprendía porque querían que alguien se quedara despierto por la noche. No se fiaban del todo de la familia Kaiser, y aunque les habían ofrecido un lugar para dormir, seguían sin saber si tenían otras intenciones, por lo que era mejor que las cosas siguieran así, al menos hasta que se familiarizaran con ellos y su nuevo entorno.
Sin embargo, había otra razón, y ésta sí que le ponía las plumas de punta, ya que la verdadera razón para quedarse despiertos era vigilar por si acaso volvía a aparecer ese bicho. Serge temblaba cada vez que miraba por la ventana, temiendo encontrárselo mirándolo fijamente a través del cristal, pero gracias a Arceus ni a Eric ni a Zed les había pasado, y como decía Jake: "La probabilidad es ínfima.", así que no esperaba que le pasara a él. Bostezó, levantándose del suelo donde había estado sentado todo ese tiempo. Se había apoyado contra la puerta para ver si oía algo desde el otro lado, pero por ahora había un silencio de ultratumba.
Caminó hacia la ventana con cuidado, pisando donde no había Pokémon durmiendo, lo cual era sorprendentemente difícil. Casi pisó la cabeza de Zed de camino a la ventana, pero una vez llegó allí se relajó y miró afuera. Podía ver algo de luz en el horizonte, por lo que supuso que el sol estaba a punto de salir. Zed le había dicho que les despertara alrededor de esa hora.
-¡Muy bien gente, hora de levantarse! -Gritó de repente, todo el mundo en la habitación despertándose se sopetón, todos ellos poniéndose de pie listos para pelear.
Los ojos de Eric se abrieron de golpe, y el Riolu lanzó los brazos hacia arriba, pero con la mala suerte de golpear el hocico de Elly mientras se levantaba, y mientras él miraba la habitación en busca de peligros, ella estaba tumbada sobre su costado y frotándose el área del golpe. Zed gritó como una hembra, al igual que Lucy, aunque su chillido fue más alto que el de él, Jake levantándose de un salto y sacando las garras, la poca luz que entraba por la ventana reflejándose sobre su suave superficie. Finalmente, Nox y Emily… ni se inmutaron al principio, ambos en el borde de la realidad y el mundo de los sueños, aunque un poco más tarde se levantaron. En cuanto se dieron cuenta de que solo era Serge diciéndoles que se levantaran, todo el mundo se relajó visiblemente.
-Arceus… casi haces que me salga el corazón… -Murmuró Eric, mirando al Pidgeot- ¿¡Porque has gritado?! ¡Nos podías haber despertado uno por uno! -El Riolu le riñó, a lo cual el pájaro solo pudo responder levantando las alas.
-Bueno… ha tenido el mismo efecto y de manera más rápida, ¿verdad? Además… considerando el tortazo que le has dado, creo que quiero mantener las distancias incluso cuando duerma. -Le contestó, señalando a la Eevee que había estado durmiendo con el Riolu.
Seguía en el suelo, pero estaba gruñendo mientras se acariciaba el hocico, ante lo cual el Riolu se quedó helado, mirando a su pareja.
-Joder… Elly, ¿estás bien? ¿Te he hecho daño? -Le preguntó mientras se acercaba a ella y se arrodillaba, apartando su pata para ver la zona del golpe.
La Eevee respondió a su pregunta asintiendo, mirándolo.
-La próxima vez ten más cuidado, ¿quieres? ¡Esta es la tercera vez que pasa esto! -La Eevee le recriminó, y empezó a reñirle sobre el hecho de que él no dormía bien por las noches- Te lo juro que ha habido noches que me has abrazado mientras dormías y tenías los brazos tensos. -Elly terminó su regañina con esa frase, el Riolu ruborizándose y rascándose la parte de detrás de la cabeza, dedicándole una sonrisa nerviosa.
-Bueno, eh… esa es la manera en la que duermo, ¿vale? De todas maneras… deberíamos salir afuera para que comencemos a entrenar, ¿no creéis? -Les preguntó, todo el mundo asintiendo- Pues… vamos a salir, pero en silencio. Hay más gente durmiendo en esta casa. -Les recordó.
-Negativo. -dijo Jake sacudiendo la cabeza- Con lo fuerte que ha gritado Serge… me sorprendería si todavía hay alguien durmiendo. A no ser, que las paredes de esta casa sean lo suficientemente gruesas para disminuir el volumen de su grito a un volumen lo suficientemente bajo para no perturbar el sueño. -El Sneasel especuló, tentado a tocar la pared para ver qué sonido emitía.
Después de esperar unos minutos para despejarse, el grupo, a excepción de Emily, que se quedó en la habitación para dormir algo más, salieron y bajaron las escaleras. Se dirigieron directamente afuera, sin tomarse ningún otro desvío. En la cocina, Nox vio un bol de frutas, pero Eric le dijo que no cogiera nada, ya que no sabía si eran para ellos, y que más tarde ya desayunarían. El Houndour gruñó mientras todo el mundo salía al patio.
Una vez fuera y con la puerta cerrada detrás de ellos, todos los Pokémon bostezaron y se estiraron, sacudiéndose los últimos indicios de sueño. Nox temblando.
-Jooooder… ¿soy yo o hace un frío que pela? -Les preguntó a los demás- ¿Por qué estamos aquí afuera, si se puede saber? -Añadió más tarde.
Hacía mucho frío afuera, pero los demás no dijeron nada, principalmente porque sabían que iban a entrar en calor en muy poco tiempo.
-Porque tenemos que permanecer en forma, Nox. Tenemos que estar en alerta para lo que sea. Haremos estas sesiones cada dos días, así que no te quejes mucho. -El Riolu le contestó, el Houndour mordiéndose el labio y mirando a otro lado, murmurando y gruñendo por lo bajo.
El grupo empezó con algunos estiramientos, pero después decidieron dividirse. Eric le dijo a Zed que debería trabajar en mejorar su resistencia, y Lucy decidió que lo mejor sería que la retaran a una carrera a ver si la pillaban.
-¡De esa manera, yo me siento mejor y vosotros entrenáis! -Les propuso, o más bien impuso, porque los dos machos sabían que no iban a quitarle la idea de la cabeza.
-Si lo quieres mirar de esa manera… pues vale. -El tipo siniestro dijo a regañadientes.
La Shinx le dedicó una sonrisa bien grande y después se desvaneció, moviéndose a velocidades espeluznantes, una brisa soplando delante de ellos. Después les sacó la lengua, la Shinx dándose la vuelta y meneando el trasero, aunque este tipo de cosas iban dirigidas a su pareja. Sin embargo, todo el mundo lo vio, Nox y Serge mirando a Zed y sonriendo.
-¡Ooooooooh! ¡Alguien quiere jugar contigo Zed! -Nox dijo, el Zorua dirigiéndoles una mirada de enfado.
-Iros a hacer puñetas. -Les contestó el Zorua, su reacción sorprendiéndolos.
El y el Riolu corrieron tras de Lucy, el chacal girándose mientras corría en esa dirección para decirle a su pareja que volverían más tarde para el desayuno.
La Eevee les deseó buena suerte, aunque solo cuando desaparecieron se acordó de que él no le había dado un beso de buenos días, o un beso de despedida… ¡Más aún! ¡No la había besado en toda la mañana! Esto le molesto un poco, aunque sabía que era porque esa mañana estaba muy distraído, y que no era la primera cosa que le había venido a la cabeza… Dejo de pensar en eso y se pusieron a entrenar.
-Muy bien, lo que tengo hoy en mente es una prueba de agilidad. Haremos un equipo de tres contra un solo oponente, y ese oponente tendrá que esquivar todos los ataques que los demás hagan. Haremos esto no solo para mejorar nuestros reflejos, pero también para mejorar nuestra capacidad de predecir lo que nuestros rivales pueden hacer. Además, no ayudará a mejorar la resistencia. ¿Qué pensáis? -Elly explicó su idea, todo el mundo asintiendo y coincidiendo con ella.
-Bueno, ya que la idea es tuya… -Dijo Nox sonriendo- ¿qué tal si comienzas tu siendo el objetivo? -Nox le propuso a la Eevee, que se negó inmediatamente.
Sin embargo, una mirada de Serge y una sonrisa fría de Jake la convencieron. Los tres machos se pusieron alrededor de la Eevee y se prepararon para pelear mientras Serge y Nox reían por lo bajo, Jake mirándola.
-Por cierto… no uséis ni fuego ni hielo, porque estamos muy cerca de la casa, además por ahora quiero concentrarme solo en ataques físicos, ¿os queda claro? -Se aseguró de que la oyeran y la entendieran.
-Cristalino… ahora, ¡a bailar! -Nox gritó mientras saltaba hacia la Eevee, intentado arañarla sin piedad con una garra.
Elly saltó a la izquierda y después miró a su derecha para evitar otro golpe de Jake, que intentó meterle un puñetazo. Se agacho por debajo de su puño, que rozó el pelaje de Nox. Elly huyó de ellos y se giró, los dos atacantes ahora en su campo de visión. Sin embargo, no vio a Serge por ninguna parte, así que miró arriba para ver si lo encontraba, en el caso de que estuviera volando.
-¡Mantén los ojos sobre tus oponentes, Elly! -Jake exclamó mientras le intentaba arañar, su garra pasando a escasos centímetros de su cara, la Eevee saltando hacia atrás por los reflejos, sorprendida.
Nox aulló y trató de tirarla al suelo, pero ella saltó por encima de él mientras corría hacia delante. En cuanto aterrizó, se alejó una vez más y mantuvo las distancias, tratando de predecir cuál sería su próximo movimiento, pero también preocupada, ya que no podía ver a Serge por ninguna parte.
De vuelta a la casa, Dark despertó. Abriendo los ojos despacio al perder el sueño por completo y desvelándose rápidamente, el Zoroark no había oído ningún grito ni ningún ruido, se había despertado y punto. Todavía un poco grogui pero sin poder volver a conciliar el sueño. Se levantó del puck-cama que compartía con Natalie con cuidado de no despertarla y se estiró. Las vértebras y articulaciones sonando al reposicionarse ligeramente por esto y Dark casi cayendo de espaldas en cuanto se irguió completamente al perder el equilibrio con el peso de la melena, que normalmente la tiene reposando sobre la espalda, esto haciéndole tener que ir encorvado. Tras eso se giró para ver a la aún dormida Eevee y le dedicó una sonrisa y la cubrió de nuevo con la manta que también compartían. Dormir juntos antes se les hubiese hecho raro. Pero ahora, por alguna razón les resultaba mucho más cómodo estar los dos pegados, sabiendo que el otro estaba a su lado.
Tras eso, el zorro bípedo se miró las zarpas, viendo las vendas cubriéndolas. Se quedó parado un momento, mirándolas fijamente y luego se quitó una, revelando el pelaje que cubría. El pelaje en esa zona ya era corto de por sí, pero en la zona de la zarpa era todavía más corto y, bajo este, se podía divisar en su piel la cicatriz de una quemadura que le había dejado de molestar hacía tiempo ya, pero que aun así seguía allí. Dark volvió a vendarse la zarpa y luego repitió el proceso con la otra venda, cuyo aspecto no era demasiado distinto bajo la tela.
Tras colocarse los vendajes, Dark se acercó al escritorio, cogiendo el bote de su medicina. Las pastillas haciendo ruido dentro del bote mientras el Zoroark cogía una y se la echaba a la boca, tragándosela seca y dejando el bote de nuevo sobre el escritorio, parándose un momento a mirar las fotos sobre este, y luego salió de la habitación. Cerrando la puerta tras de sí silenciosamente para luego dirigirse hacia las escaleras, las garras de sus pies haciendo algo de ruido al chocar contra el suelo de madera, pero no demasiado. Una vez en las escaleras, Dark miró hacia la habitación al fondo del pasillo, esperando no haber despertado a nadie mientras bajaba, dirigiéndose a la cocina. Clara, como cada noche antes de irse a dormir, había dejado preparada una fuente de frutas para cualquier madrugador, siendo un gran bol lleno de frutas y bayas para casi todos los que había en la casa. Dark cogió una manzana y salió al patio trasero, abriendo la puerta mientras daba un mordisco a su fruta y cerrándola tras de sí. El frío aire de la mañana siendo lo primero en recibirle pero el Zoroark simplemente lo ignoró, acostumbrado a este clima por las mañanas. Al salir vio a Elly, Nox, Jake y Serge allí.
-Buenos días. -saludó a todos con tono medio dormido a pesar de parecer completamente despierto.
Elly le estaba gritando a Serge, el cual estaba sentado en la entrada de la caseta de los juegos, sus ojos cerrados.
-¡Eres increíble Serge! -La Eevee le recriminó.
-Oye, ¿te importa si bajas la voz? Estoy intentando sobar un poco. Despiértame cuando sea mi turno. Necesito descansar, porque he estado vigilando mientras vosotros dormíais… -El pájaro puso ese argumento de excusa, acomodándose donde estaba gracias a sus plumas.
Hacía frío fuera en el patio, pero se aguantaría, ya que el sueño le podía. El único Pokémon que se dio cuenta de la presencia del Zoroark fue Jake, que le saludó con una pequeña reverencia.
-Buenos días, Dark el Zoroark. ¿Has dormido bien? Lo lamento si nuestra sesión de entrenamiento te ha despertado. -Jake se disculpó antes de que Dark pudiera decir nada.
-No he oído nada así que… no te preocupes por mí, pero todavía hay quien intenta dormir. -le respondió el zorro bípedo, sin importarle la forma en la que le había hablado.
Incluso si intentase que hablase menos… como lo hace, parecía ser que al tipo Hielo le era extremadamente difícil no hacerlo, así que Dark había decidido ni siquiera pedírselo después de que otros dos lo hiciesen antes que él.
Tras saludar a todos y un poco de conversación, el Zoroark se despidió de ellos con una mano para luego alejarse de la casa. Sin embargo, tuvo que detenerse un momento y, literalmente, hacerse desaparecer en cuanto Lucy, Eric y Zed pasaron corriendo cerca de dónde estaba él.
-¡Venga chicos! ¡¿He visto Slugma más rápidos que vosotros! -Les picó la Shinx en un intento de… motivar al Riolu y al Zorua que la perseguían.
Dark se mantuvo invisible incluso cuando los tres desaparecieron de su vista. Lo último que quería era interrumpir lo que fuere que estaban haciendo solo con su presencia, ya había sido suficiente el día anterior, Dark incluso decidiendo cenar en su habitación para evitar deprimir todavía más al Zorua. No fue hasta que el trío de corredores se alejó algo más, que Dark deshizo su ilusión, mirando el camino por el que se habían ido y sacudiendo la cabeza soltando un suspiro y continuar su camino.
Tras caminar un poco más llegó al río donde se baña cada mañana. Tras terminarse la manzana se metió en el río, el agua más que fresca, y luego se sumergió, usando las garras para evitar ser arrastrado por el agua. Unos segundos después, salió del agua y del río, sacudiéndose y haciendo que su pelaje liberase el exceso de agua, a excepción de la melena. "Esto de tener una melena tan grande es un asco… -Pensó- Me pregunto si podría tenerlo corto." Continuó mientras acariciaba el origen de su frustración las patas, y con un cuidado especial, sacudiendo el agua con sus propias zarpas hasta que estuvo satisfecho con lo que había hecho. Después del corto baño, Dark decidió quedarse en los alrededores del río, encontrando el sonido del agua corriendo cauce abajo mucho más tranquilizante y relajante que la melodía del bosque. Tras encontrar un buen sitio, el Zoroark se sentó y cerró los ojos, respirando profundamente y relajándose profundamente mientras seguía las instrucciones que le había dado Luca unos días antes. La finalidad de esto era que la Lucario quería que practicase con el Aura, aprovechando su afinidad con esta y como convocar movimientos parecía fuera de su alcance, ella había insistido en que debería empezar por sentir el aura, suya y de sus alrededores, lo cual para él estaba siendo una tarea bastante complicada.
Gruñidos y jadeos resonaban por todo el bosque. No muy lejos de la casa, había tres Pokémon corriendo todo lo rápido que podían, dando vueltas en el bosque alrededor de la casa.
-¡Venga! ¡Si pensáis que me vais a pillar a esa velocidad, estáis muy equivocados! -Lucy le gritó a Eric y Zed, que iban lo más rápido que podían, pero obviamente no era suficiente para alcanzar a la Pokémon eléctrico.
La Shinx paró para burlarse de ellos, sacándoles la lengua. Eric surgió de los arbustos cerca de ella e intentó sorprenderla, saltando sobre ella, pero la Shinx era mucho más rápida que él, y el Riolu se pegó de bruces contra un árbol, el cual se agitó violentamente, hojas cayendo sobre él y cubriéndolo completamente. La Shinx se desternilló de risa en cuanto lo vió, pero este fue el momento exacto en el cual Zed salió de los arbustos, saltando encima de ella y empujándola al suelo, la Shinx dejando escapar un grito.
-¡Te pillé! -El Zorua exclamó, orgulloso de su captura, posando triunfante sobre la hembra, manteniéndola en el suelo con una pata que había puesto en su costado, aunque teniendo cuidado de no pisarla con mucha fuerza- ¡Te hemos ganado, Lucy! -Celebró, la Shinx gruñendo.
-Lo que tú digas… Me habéis pillado desprevenida. -Respondió ella, ya que no estaba muy contenta de que la hubieran pillado.
Eric salió del montón de hojas, sacudiendo su cabeza, cuerpo y brazos mientras se las quitaba de encima, pegadas a su pelaje por culpa del sudor, jadeando.
-No… puedes permitir que te capturen, Lucy… No en una pelea normal. -Se reincorporó, teniendo problemas para ponerse completamente recto- No te burles de tu enemigo ya que corres el peligro de que te ataquen por detrás y te hagan mucho daño, o peor: Te maten. -El Riolu le dijo, su tono muy serio- Nunca subestimes a tus enemigos Lucy, porque nunca sabes lo que pueden tener guardado. -El Riolu le aconsejó.
Ella se levantó en cuanto Zed se lo permitió, los dos Pokémon sudando bastante.
-Lo tendré en cuenta… -Le contestó, estirándose- Wow… ¡Habéis conseguido pillarme cuando iba a una velocidad media! Estoy orgullosa de vosotros, pero… si hubiera ido en serio no lo habríais conseguido nunca. -Les dijo, tratando de hacer que su victoria no pareciera tan impresionante.
Los otros dos Pokémon suspiraron, y el Riolu miró hacia arriba, a través de los árboles.
-Bueno… creo que ya casi es de dia, y los otros deben estar entrenando en el patio de la casa, así que deberíamos de volver para allá. -Eric les dijo, Zed y Lucy asintiendo, el trío tratando de encontrar el camino por el que habían llegado.
La Shinx olió el aire y tuvo arcadas.
-Arceus… sí que os he hecho correr, ¿eh? -Ella les preguntó, el Riolu oliendo su brazo.
-Bueno, no es lo peor que he olido… -Dijo él, recordando aquella vez que él y Elly estuvieron en una misión varios días y no se habían podido lavar durante todo aquel tiempo… Urk!
Dark se había pasado los últimos treinta minutos meditando, sin embargo, como siempre, el Zoroark no había sido capaz de ver nada con los ojos cerrados. Cierto es que había sido capaz de sentir el Aura de sus alrededores e incluso conseguir diferenciarla entre algunas cosas, pero todavía era muy novato en todo este asunto y la gran mayoría del aura que sentía le parecía la misma. Esto provocando que la tarea de diferenciar el aura de cada individuo de forma separada fuese extremadamente difícil. Aun así, esto no hizo que dark decidiese dejarlo, todo lo contrario. Hizo que quisiese todavía más conseguirlo. A mayor coste, mayor recompensa, después de todo. De cualquier manera, decidió dejarlo por el momento, es bueno esforzarse por llegar más lejos en cada intento, pero intentar alcanzar demasiado lejos de una vez puede dejar muchas cosas del camino sin apreciar. Eso y que quería evitar que Natalie volviese a perder la cabeza por él estar lejos durante demasiado tiempo… Si es que se había despertado.
Por el camino, a Dark le llegó el olor de sudor de tres Pokémon, la intensidad diferente en cada uno de ellos. El Zoroark intentó identificar los olores, logrando hacerlo, al menos con uno. El día anterior, durante el almuerzo, Dark se había concentrado en memorizar algunos olores de los recién llegados, dos de los cuales que olía en ese momento solo le resultaban familiares pero el último no tardó en identificarlo como el de Eric a pesar del intenso tufo. Recordando lo que estaba haciendo, prefirió no arriesgarse a la posibilidad de que Zed y Lucy no estuviesen con él, ya que lo contrario era muchísimo más probable, así que convocó una vez más su ilusión para volverse invisible. Manteniendo la distancia con el trío de Pokémon mientras pasaba de largo por donde estaban, siendo lo más sigiloso posible, incluso pisando despacio para evitar hacer ningún ruido.
Lucy se negó a olerse a sí misma, y tampoco lo hizo Zed, los dos asustados de lo que podían sufrir.
-Pues yo seguro que tampoco huelo muy bien… y la verdad no tengo ganas de saberlo, así que en cuanto lleguemos a la casa de los Kaiser… yo me voy a quitar toda esta tierra y sudor de encima, ¿os parece bien? Espera… ¿nos dejarán que nos bañemos siquiera? ¿Tienen un baño? -La Shinx preguntó, recibiendo una afirmación por parte de Eric, que se giró para mirarla.
-Hadrim nos estuvo enseñando la casa y nos dijo dónde estaba el baño, pero no nos metimos dentro… y la verdad, tengo miedo de saber qué aspecto tienen los baños en este mundo. -El chacal admitió, los otros Pokemon evaluando sus palabras, ellos también algo temerosos de lo que podrían encontrarse, ya que estaban en un mundo completamente diferente al suyo.
-Bueno… de todas maneras no creo que sea nada demasiado drástico. -Zed dijo, mirando a Lucy- Oye, ¿quieres ser tú la primera? -Le pregunto a su pareja, que solo se encogió de hombros, diciendo que lo haría con gusto, a no ser que Elly quisiera meterse primero- Ah… vale. -El Zorua se mordió el labio después de decir esto, era un poco una estupidez pensar que ella le perdonaría tan rápidamente, sobre todo después de lo que había pasado la tarde anterior.
Por su parte, Dark continuó intentando pasar de largo y desapercibido por donde iban ellos mientras hablaban sobre quién cogía el turno de baño primero. Ya pensaba que se había librado de un segundo encuentro incómodo con el Zorua Shiny tras avanzar unos cuantos metros, por lo que por fin se permitió relajarse, todavía manteniendo la ilusión de invisibilidad. Sin embargo, tenía que pasar… En cuanto se puso a caminar de nuevo, el Zoroark pisó una puñetera rama caída.
-¡Mierda! -soltó en voz baja mirando al suelo para luego inmediatamente mirar hacia los otros tres, esperando que no hubiesen oído nada.
En un bosque en silencio, donde no había nadie más que ellos tres, el sonido de una rama rompiéndose resonó en sus oídos durante un rato largo y Lucy fue la primera en reaccionar, quedándose donde estaba.
-Oye… ¿habéis pisado algo? -Les preguntó rápidamente, los otros dos Pokémon negando con sus cabezas.
Un escalofrío recorrió el cuerpo de Eric, que se quedó dónde estaba, cerrando sus ojos y usando su visión aurea. Su visión se oscureció completamente cuando sus párpados se cerraron, pero muy pronto fue capaz de sentir sus alrededores. Era una manera extraña de ver el mundo, ya que todo aquello que no estaba vivo aparecía negro y muerto, pero aquello que rebosaba de vida, como los árboles o los arbustos, brillaban, emitiendo una tenue aura azul que le permitía no solamente ver estos seres, sino también todo aquello que estaba cerca de ellos, como si estuvieran alumbrando lo que estaba cerca.
A su lado, pudo ver las auras de Zed y de Lucy, mucho más intensas y de distinto color que las de los árboles, la de la Shinx siendo de color amarillo intenso, mientras que la del Zorua tendía a un oscuro púrpura… y entonces lo vio. No muy lejos de ellos, pero situado a sus espaldas, vio un aura de color magenta con pequeñas manchas de color azafrán que se movían dentro del aura más grande, como si flotaran. Apenas podía sentirla, pero resaltaba contra el fondo negro y azul que componía el resto del mundo.
-¡Detrás! -Gritó lo más fuerte que pudo sin pensárselo dos veces, girando su cuerpo y alzando su brazo derecho, en el cual comenzó a concentrar aura, aprovechando la armonización de la visión áurea para crear una esfera aural blanca, del tamaño de una manzana, que luego lanzó contra esa figura invisible a la vista normal.
El giro de su cuerpo, y la fuerza descomunal que puso detrás del lanzamiento, hizo que la esfera viajara a velocidades espeluznantes, y mientras volaba hacia su objetivo, el Riolu ya estaba preparando otra en su pata izquierda, listo para lanzarla en el caso de que su oponente hiciera algún otro movimiento extraño. Todo esto pasó en dos segundos, pero la tensión que flotó en el aire duró mucho más tiempo, y aunque la cantidad de cosas que había hecho el Riolu en tan poco tiempo era bastante grande, el Riolu había adquirido práctica al cabo del tiempo y podía hacerlo sin muchas dificultades. La primera esfera aural voló por encima de las cabezas de Zed y Lucy, y los dos se giraron al momento para mirar a su atacante, las garras del Zorua creciendo y haciéndose púrpuras, mientras que el pelaje de la Shinx comenzó a brillar, cargándose de electricidad.
Los reflejos del zorro bípedo fueron más rápidos que su propia mente, haciéndole adelantar ambas manos hacia la Esfera aural que se le venía encima a tamaña velocidad mientras su ilusión de invisibilidad se rompía. Al igual que había pasado en aquella batalla en la que se había convertido en Zorua y durante un combate de sparring con Luca, todo pareció ir a cámara lenta a sus ojos. Sin darse cuenta, su propia Aura empezó a concentrarse y a emanar de sus zarpas superiores mientras su mirada estaba fija en el proyectil. Dark recibió el golpe, siendo arrastrado hacia atrás mientras las garras de sus patas inferiores se clavaban en el suelo para detener su retroceso, hasta que chocó contra un árbol, sus brazos todavía estirados hacia el frente.
-¡¿Quién eres?! ¡No intentes hacer nada raro o te juro que te mandaré de vuelta del lugar de donde hayas venido, monstruo! - Eric amenazó, al borde de utilizar otra de sus movimientos, las marcas en el reverso de su brazo derecho emitiendo un brillo blanco, parecido al de la esfera aural que tenía en la otra pata. Si hacía algo extraño, el Riolu ni se lo pensaría a la hora de atacar. No podía permitir que esa cosa les sorprendiera una vez más.
La esfera debería de haber estallado a estas alturas, sin embargo, se mantenía estable mientras la ilusión desaparecía por completo, los ojos del Zoroark fijos en el movimiento entre sus patas. Pasado un poco más, Dark soltó un fuerte rugido, alzando los brazos hacia los cielos y desviando la esfera hacia las alturas, donde estalló tras subir un par de docenas de metros. El Zoroark se dejó caer sobre sus rodillas, jadeando con fuerza y con los dos brazos temblando por el esfuerzo realizado. "Esa ha sido… más fuerte que ninguna… -Pensó mientras intentaba recuperar el aliento- Incluso más que la de aquel Lucario." Sus mirada estaba perdida enfrente suya, sus pupilas del tamaño de puntos gruesos por la ansiedad que había sentido, incluso se había quedado sordo durante lo sucedido, sus sentidos regresando a él en ese momento mientras Dark cayó sentado sobre sus patas, incapaz de levantarse por ahora. Demasiado cansado.
El Riolu bajo los brazos y la esfera aural en su pata izquierda desapareciendo.
-Mierda… ¡Dark! ¡¿Qué estás haciendo aquí afuera e intentando acercarte sigilosamente?! ¡Nos has asustado! -El Riolu gritó, Lucy relajándose casi al momento, pero Zed tardó un poco en guardar sus garras, mirando al Zoroark sentado contra el árbol… Se acordó de todo lo que pasó ayer y sacudió la cabeza. Tenía que arreglarlo y superarlo, no valía la pena ponerse así. Nunca valió la pena.
-Hay un río cerca. -respondió Dark con voz agotada- Voy allí todas las mañanas a darme un baño. -terminó.
Su respuesta era temblorosa, más que nada por el agotamiento que sufría en ese momento. Habló sin mirarles ni sabiendo si le habían oído. Al poco levantó la mirada, sus ojos pasando por cada uno de ellos, hasta que cayeron sobre Zed. No queriendo ser una molestia para él le había puesto en una situación difícil pero estaba dispuesto a repetirlo si era necesario, Dark solo quería evitar causar problemas cuanto pudiera. Los brazos le pesaban mientras los tenía colgando de los hombros delante suya mientras su mirada sorprendida seguía clavada en el Zorua, sin poder apartar la mirada.
-Lo… siento… -consiguió susurrarle antes de venirse abajo, su espalda contra el tronco del árbol tras de sí, pero todavía despierto por suerte.
Eric se llevó las patas a la cabeza, suspirando.
-Arceus… Joder... -Tembló al pensar las consecuencias que tendría todo aquello, aproximándose rápidamente a donde estaba Dark y se agachó- ¿Estás bien? -Le preguntó, bastante preocupado.
Examinó su cuerpo y pelaje, y no vio ningún tipo de heridas como quemaduras o cualquier indicio de que había sido atacado. Eric había visto cómo la esfera le golpeaba y después salía volando hacia arriba para explotar… Pero eso daba igual ahora, ahora debía concentrarse en averiguar sobre la salud del Zoroark y mirar a ver si estaba bien de verdad. Dark le miró y luego bajó los ojos, teniendo dificultades para mover los brazos.
-Tengo los brazos dormidos. -respondió- Tanto que ni puedo moverlos ahora mismo. -añadió tras haber intentado hacerlo un par de veces, empezando a calmarse.
Su respiración todavía no se había relajado del todo pero era mucho más calmada.
-¿Los brazos? ¿La intentaste bloquear o algo así? -Eric le preguntó, agarrando una de sus extremidades y levantándola para mirarla.
Tenía vendas alrededor de los brazos, pero ni siquiera esas vendas presentaban alguna marca… El Riolu estaba patidifuso. ¿Qué narices había hecho? Fuera lo que fuera, se lo preguntaría más tarde- Parece como si te hubieran dado una paliza… Siento lo que ha ocurrido, pensaba que era otra cosa. ¿Puedes tenerte en pie o necesitas ayuda? Será mejor que nos marchemos. Estar en medio del bosque no es la mejor idea que uno puede tener. -Le dijo al Zoroark, extendiendo una pata y ofreciéndole ayuda.
Lucy no paraba de mirar a Dark, y después a Zed, quien se estaba acercando lentamente al tipo siniestro más grande.
-Oye, eh… Te llamas Dark, ¿no? -Zed le preguntó, una mezcla de timidez, pero también precaución en su voz.
Lo estaba pasando muy mal, se le notaba en la cara, y Lucy probablemente se habría dado cuenta antes que nadie, pero el pequeño zorro creía que debía hacer eso ahora que podía.
-Eh… Oye… ¿es… estas bien? -El Zorua consiguió decir, tragando saliva.
Se tranquilizó en intento afrontar la situación. No iba a permitir que él tomara control de su vida una vez más, diciéndose a sí mismo una y otra vez que el pasado, pasado está. Sonrió para sus adentros. Esa era una de las frases favoritas de Lucy. El evolucionado tipo siniestro le sonrió al oírle, soltando una ligera risilla.
-Sólo he tenido que desviar la Esfera aural más fuerte que me han lanzado desde que llegué… pero sigo respirando… Solo que no puedo mover los brazos por ahora. Gracias por la preocupación. -respondió Dark, intentando pasar este incidente como si no fuese nada serio, pero luego añadió- Y… Si te he causado problemas… lo siento.
-se disculpó, refiriéndose a traerle de vuelta recuerdos que no quería, bajando la cabeza ligeramente al hacerlo.
-Oye, no pasa nada, es solo que… eh… en cuanto te vi, me recordaste a alguien que la verdad preferiría olvidar… Lo admito, no esperaba ver a un Zoroark, y el hecho de que apareciste como por arte de magia tampoco ayudó mucho, así que… No hace falta que pidas perdón por nada de lo que ha pasado, Dark… Es más, yo debería disculparme por haberme puesto de aquella manera. -Zed confesó, girando su cabeza para mirar a Lucy- Tus sentimientos no fueron los únicos que herí ayer. -Dijo él, sus palabras dirigidas al Zoroark, pero sus ojos fijados en su pareja, que le miraba esperanzada.
Estaba muy contenta de verlo así, que podía valerse por sí mismo, pero… ese cambio tan drástico le parecía extraño. Se lo preguntaría después.
-No tienes que preocuparte por ello. Al menos no en mi lado. Me alegro de al menos tener una oportunidad de solucionarlo. -zanjó Dark el asunto por su parte- Aun así tengo que disculparme… Intentar evitarte con una ilusión de invisibilidad os ha hecho saltar de pronto y… bueno… esto. -dijo riendo nerviosamente mirándose los brazos.
-Ya… supongo que, en esta situación, todos tenemos un poco de culpa. Bueno… ¿te puedes levantar? No quiero que te quedes mucho tiempo ahí sentado. -Eric repitió su oferta, su pata justo delante del Zoroark.
-No puedo ahora mismo apoyarme en ti, Eric. -respondió el Zoroark mirándole con una sonrisa ladeada.
Dark tuvo que utilizar otro método para levantarse ya que sus brazos no estaban por la labor, así que lo que hizo fue usar las piernas para empujarse contra el árbol, moviendo la espalda para cambiar el peso y, de este modo, aparte de arañarse un poco la espalda con la corteza, consiguiendo levantarse poco a poco hasta quedar completamente en pie. Eric trató de ayudarlo.
-¡Oye oye oye! ¿Me podrías haber pedido ayuda, sabes? -El Riolu le recordó mientras miraba al Zoroark, que era más alto que él- ¿Bueno… vienes con nosotros? Y, eh… escucha. Lo siento por lo que ha pasado, ¿vale? Si alguien tiene que responder o pagar por el daño que te hayas hecho… Yo soy el culpable, ¿vale? -El Riolu le dijo, admitiendo su culpa.
-No te quemes tanto, no es bueno para nadie. -dijo simplemente el tipo siniestro bípedo, queriendo que el Riolu se relajara- Bueno… ¿Volvemos entonces? -preguntó intentando mantener el equilibrio entre sus brazos colgantes y la melena sobre su espalda.
Eric asintió y los cuatro se pusieron de camino a la casa. El Zoroark y el Riolu sumergiéndose en una conversación sobre las habilidades y la extrañamente alta afinidad del Zoroark con el Aura.
Mientras ellos hablaban de esto, Lucy caminó más deprisa para ponerse delante de Zed, tratando de llamar su atención. - Oye… ¿podemos hablar un momento? - Ella preguntó. El Zorua suspiró e intentó evitarla al cambiar su dirección y caminar alrededor de ella. No quería volver a repetir la escena de ayer.
-Lucy, por favor, ya tuve suficiente con lo ayer, yo- -Sin embargo, ella le cortó, no solamente mientras él hablaba, sino que también se cruzó en su camino una vez más.
-¡No iba a hablar de eso! ¡Aún no, momia tonta! -Le gritó.
El mote hizo que el Zorua se sintiera molesto, pero… al mismo tiempo se puso contento. Ella solo le decía eso cuando estaba de buen humor con él. Era molesto que le recordara todo aquello, pero una vez más estaba contento de ser su "momia tonta"- Quería decirte que… Antes… parecías un Pokémon completamente distinto. Por una vez has plantado cara a alguien que te daba miedo y le has dicho lo que pensabas… ¡Has conseguido plantar cara a tus miedos! ¡Estoy orgullosísima de ti! -La Shinx le felicitó, acariciando su hocico con el suyo, haciendo que el Zorua se pusiera rojo como un tomate.
-Eh… Yo… No es nada, eh… es que lo he estado pensando esta noche mientras montaba guardia y… me he dado cuenta que de verdad no valía la pena. Reaccionar de esa manera, claro está. Pasó hace mucho tiempo y quería olvidarlo… pero si no hacía nada y me dedicaba a esconderme de estas cosas como siempre hago, entonces… nada cambiaría. Así que me decidí a terminar la historia antes de que empezara. -Dijo, justificando su extraño comportamiento- Para ser sinceros… sé que esto es muy raro, y que aún estoy temblando como una hoja, porque yo no puedo hacer este tipo de cosas normalmente, pero… en esta ocasión sentía que debía hacerlo. -El Zorua se explicó, su pareja asintiendo para decirle que estaba de acuerdo con todo lo que había dicho, pero… ahora estaba más preocupada aún.
Fuera lo que fuera que Zed le estaba escondiendo, era lo suficientemente preocupante y traumatizante para que él actuara de aquella manera tan rara y enfrentarse a aquel que le había traído de vuelta sus miedos. Y lo peor de todo es que no le decía que era lo que le atormentaba tanto. Se prometió a sí misma, en ese mismo instante, que haría todo lo que estaba en su poder para sacarle la verdad a Zed.
De vuelta a la habitación de los hermanos Corel, el Sol ya había salido hasta la mitad cuando Natalie despertó. La luz del astro rey dándole en la cara y despertándola por fin de su descanso. Mirando alrededor, la Eevee se encontró sola en la habitación al no ver a Dark por ninguna parte y la puerta de la habitación cerrada. Una vez despierta se estiró todo lo posible, estremeciéndose de gusto al sentir sus articulaciones volver a su sitio sonoramente y luego se acercó a la puerta, sentándose para luego dar un fuerte salto, alcanzando la altura del picaporte y empujándolo con una pata y su propio peso al caer, abriendo así la puerta, el picaporte regresando a su posición normal mucho más despacio de lo normal debido al mecanismo interno del mismo, gracias al cual estas piezas de la puerta sobrevivían a Pokémon abriéndolas ya que evitaba que el picaporte volviese del tirón a su posición original, esto siendo la causa más frecuente de que se rompiesen, sin embargo el mecanismo dejaba que el picaporte se moviese para abrir la puerta sin ningún esfuerzo extra. Cuando preguntó, Hadrim le explicó que estaban fabricados de forma especial para pokémon, la familia decidiendo ponerlos tras la vigésima puerta que él y Luca se habían cargado para salir de sus habitaciones años atrás, Daniel teniendo que ahorrar durante meses y sacrificando las vacaciones de verano para poder permitirse instalar esas puertas. El mecanismo del picaporte consistía en el de un picaporte normal, pero tenía añadida una resistencia que hacía presión sobre el muelle cuando este se recolocaba en su sitio, haciendo presión por el movimiento mientras que dejaba que se moviese con algo más de libertad cuando se movía para abrir la puerta. La solución le había resultado curiosa, pero ella misma veía con sus propios ojos cuan eficiente había resultado.
Natalie salió de la habitación tirando de la puerta con la cola para cerrarla tras de sí, siendo rápida a la hora de sacarla de entre la puerta y el bastidor para evitar que se le quedase pillada. Tras esto bajo las escaleras y entró en la cocina, subiendo a la mesa junto a la ventana de un salto para ver si había algo para matar el gusanillo de toda la noche sin comer. Hadrim ya estaba allí, disfrutando de una pera. El Espeon saludándola con una inclinación de cabeza al tener la boca llena.
-Buenos días, Hadrim. -le devolvió ella el saludo sonriendo.
Saludos matutinos dados, se fijó en la fuente de frutas, buscando alguna que le apeteciese y dejando escapar un ligero chillidito de alegría al ver unas cuantas naranjas entre las frutas, su cola moviéndose rápidamente de lado a lado, haciendo que el tipo psíquico riese un poco para sí mismo, el sonido haciendo que ella agachase las orejas y se sonrojase profundamente al darse cuenta de cómo se había puesto, cogiendo una naranja y apartándola para luego hincarle el colmillo y cortar un poco la piel para luego usar las patas y sus garras para pelar la fruta.
-Deberías lavarte primero. -le recordó Hadrim tras tragarse un bocado más de su fruta, pero no hizo nada por hacer que Nat se lavase.
Ella por su parte simplemente se encogió de hombros.
-Sí, papá. -dijo sarcásticamente con una sonrisa ladeada en el morro.
El comentario hizo al Espeon reír de corazón y con suavidad, pero ninguno dijo nada. Natalie dejó su fruta y se subió a la encimera, acercándose al fregadero y abriendo el chorro dejando el agua fría para luego meter el morro y un poco de la cara bajo el agua, para esto teniendo que poner las patas delanteras dentro del fregadero, esto provocando que sus patas y el collar de pelaje de su cuello quedasen empapados por completo, no que le importase para nada. Tras lavarse durante unos segundos, Natalie se retiró de debajo del chorro y del fregadero, sacudiéndose para luego empezar a secarse con una toalla que había junto al fregadero, frotándose contra esta hasta que se sintió satisfecha con lo seca que estaba. Al principio le había resultado vergonzoso el asunto de que la viesen revolviéndose sobre una toalla o en la alfombra para secarse, pero ahora le era de lo más divertido y la sensación que le daba hacerlo era estupenda. Una vez seca regresó a la mesa para comerse la naranja. Tras esto se asomó por la ventana para ver qué estaba haciendo Dark ya que a esta hora de la mañana el Zoroark solía estar haciendo algo fuera.
Sin embargo, a quien se encontró fue al nuevo grupo, al parecer entrenando de alguna manera. Vio a Jake, Elly, Serge y Nox en el patio y decidió salir a saludarles. Cuando estaba a punto de saltar para abrir la puerta, Hadrim la abrió para ella, la Eevee mirándole con una sonrisa.
-Gracias. -le dijo.
-De nada, princesita. -le respondió él, usando el mismo mote que usaba de cuando en cuando con Shade y el mismo sarcasmo bromista que había usado Natalie antes.
La Eevee de ojos esmeralda solo rodó los ojos soltando un resoplido y una risilla para luego salir al jardín. En cuanto salió de la casa lo primero que pilló su atención fue una estaca de hielo clavándose en el suelo mientras Nox la esquivaba, burlándose de Jake sin parar.
-¡No sabes apuntar! -Nox le gritó a Jake, que estaba de pie encima de la caseta de juegos, dos estalagmitas de hielo flotando detrás de él, ambas apuntando en la dirección que el pokémon de tipo hielo estaba mirando; es decir, al Houndour.
Elly estaba sentada al lado de la salida al patio, mientras que Serge estaba roncando dentro de la ya mencionada caseta. Jake le dedicó una fría sonrisa a Nox.
-Para tu información Nox… sí, estoy apuntando, y estoy tratando de predecir dónde estarás en los siguientes momentos… - Dijo el Sneasel.
Chascó los dedos, y los dos pinchos de hielo salieron volando hacia Nox. El primero falló, ya que Nox lo esquivó con facilidad, pero el segundo voló muy cerca del tipo fuego y arañó su piel, abriendo una herida a través de la cual salió un poco de sangre. Gruño y maldijo por lo bajo mientras alzaba la vista para mirar al Sneasel, que le estaba dando una sonrisa de oreja a oreja que, francamente, parecía tener un poco de maldad y de demencia mezclada.
-Tres a cero. Soy el ganador. -Jake anunció firmemente mientras saltaba de la caseta y aterrizaba en el suelo.
-Esto es una p- -Nox rugió, pero no logró a terminar su insulto.
-¡Buenos días a todos! -Natalie le interrumpió, alzando la voz al saludar para que todos la oyesen.
El frío aire de fuera haciendo que su pelaje se erizase para mantener el calor, pero el frío no le importaba lo más mínimo. Ese día se sentía genial y alegre por a saber qué razón que, siendo sincera consigo misma, no quería descubrir.
-Una mañana para ejercitar, ¿eh? -preguntó ella en cuanto supo que tenía la atención de todo el mundo, incluso la de Jake y Nox. Jake la saludó con una pequeña reverencia, y en cuanto Nox vió al Sneasel así, rápidamente arremetió contra él. Esto sorprendió a Jake, que no tuvo tiempo de defenderse antes de que lo tiraran al suelo, el Houndour poniéndose encima de él y manteniéndolo en el suelo.
-¡Ja! ¡Chúpate esa! -El tipo fuego gritó.
Sin embargo, Jake no estaba muy contento con esto, empujando al Houndour y poniéndose de pie.
-¡Criatura miserable! ¡Te has aprovechado de mis modales para atacar por la espalda! ¡Desgraciado! ¡Asqueroso! -Empezó a gritar palabras de ese calibre, todas ellas dirigidas al Houndour, pero nunca llegó a decir algo semejante a un insulto o palabrota.
-Erm… ¿Jake? Creo que cualquiera que vaya a por ti haría eso. -Comentó Natalie al Sneasel, sin saber si estaba escuchándola o no, pero igualmente ella se lo soltó.
Por otra parte, los ojos de Elly se abrieron como platos.
-Wow… Nunca le he visto cabrearse tanto… De todas maneras, hola Natalie. ¿Cómo estás? -La Eevee adulta preguntó.
-Un día estupendo hasta ahora, Gracias. -le respondió la joven Eevee con una sonrisa colmilluda.
-¡Me alegro de oírlo! Lo siento si te hemos asustado o algo, hemos estado entrenando haciendo combates de práctica. Tenemos que mantenernos en forma, ¿no crees? Quien sabe lo que puede pasar mientras estemos aquí, así que debemos estar preparados para lo peor, pero… por ahora son peleas amistosas. -Dijo ella, pero el griterío que provenía que su izquierda hizo que la Eevee suspirara- La mayor parte del tiempo, claro está… -Se corrigió momentos después.
Natalie simplemente rió ligeramente para luego mirar alrededor, buscando a cierto Zoroark que normalmente se quedaba cerca de la casa, pero no estaba por ninguna parte. Aun así, volvió a mirar a Elly.
-Cierto. Nadie quiere que le crezca la barriga, ¿verdad? -preguntó- Pero… no veo a los demás. -la joven Eevee comentó, ladeando la cabeza ligeramente hacia un lado, Elly asintió.
-Sí, ahora que lo mencionas, están corriendo por el bosque, y si no recuerdo mal Dark estaba con ellos… -Murmuró Elly.
-Tranquila, volverán cuando vuelvan. -Habló Hadrim con tranquilidad tras salir al patio, manteniendo la puerta abierta- Bueno, ¿habéis comido algo? -Les preguntó- Clara dejó anoche preparado un bol de frutas para que cualquier pájaro madrugador tuviese algo que picar mientras espera el desayuno. -Comentó, como siempre, con gran calma, y con esa cálida… paterna sonrisa que se había acostumbrado a usar con todo el mundo desde que su primer cachorro salió del cascarón.
-No, aún no hemos comido nada. Pensábamos que esas frutas estaban ahí para alguien y preferimos dejarlas donde están. Se lo diré a todos cuando vuelvan… -Le contestó a Hadrim, sus ojos moviéndose hacia la izquierda para ver que estaban haciendo Jake y Nox.
Todavía estaban peleándose y gritándose mientras Serge se estaba pegando la siesta padre dentro de la cabaña, ignorando la discusión que estaban sucediendo a escasos metros de él.
-Oye… ¿Me podéis ayudar a separar a estos dos antes de que empiecen a matarse de verdad? -Elly les pidió ayuda a los dos Pokémon que tenía enfrente.
Natalie miró a los dos Pokémon discutiendo y bajó las orejas, pero se mantuvo firme y en pie, la diferencia de tamaño más notoria al estar ambas Eevee la una cerca de la otra. Por su parte solo rio un poco por lo bajo, acercándose también.
-¿Siempre están así? -preguntó, su cola moviéndose con curiosidad tras de sí.
-A decir verdad… no, la verdad es que esto no pasa muy a menudo. Jake siempre mantiene la cabeza fría con este tipo de cosas… -Elly se dio en la cara con su propia pata, de alguna manera logrando darse en el mismo lugar donde Eric le había golpeado accidentalmente esa misma mañana, haciéndose más daño aún- Arceus… Eso ha sido horrible. -Dijo la Eevee, refiriéndose a ese juego de palabras que había hecho sin querer- Pero sí, siempre consigue calmarse y contener sus emociones, pero me parece que Nox haciendo trampas le ha cabreado bastante... -La Eevee dejó de hablar, sus ojos abriéndose como platos a algunas de las cosas que Jake estaba diciendo, que eran verdaderamente horribles, pero nunca llegaban a insultos. Estaba segurísima que la mitad de todas esas palabras no las entendían ni el Houndour o la otra Eevee, pero estaba segura de que Hadrim si las entendía, y que también entendía porque Elly estaba tan alarmada.
-Yiuuuuf… Menudo lenguaje. -Sorprendentemente, la joven Eevee habló antes que Hadrim pudiese hacerlo.
Elly la miró, muy sorprendida por oír ese comentario de ella. Parecía muy joven, pero era más madura e inteligente de lo que aparentaba.
-Por cierto, Elly… ¿chistes inesperados? -la de ojos esmeralda le preguntó sonriendo con un poco de malicia mirando a la mayor, quien solo asintió soltando un gruñido.
No le gustaban ese tipo de bromas.
-Como ha dicho Natalie, cualquiera que estuviese enfrentándose a él le haría lo mismo. -repitió el Espeon, intentando ignorar las palabras que captaban sus orejas, provenientes del tipo hielo y siniestro.
Elly alzó una ceja, hasta que recordó que no les había explicado las reglas de los combates.
-Ah… vale sobre eso… Nox ha roto las reglas, y la verdad es que ahora mismo está siendo un muy mal perdedor. Las peleas terminan cuando tu oponente te golpea tres veces, así que el objetivo es esquivar todo lo que puedas y atacar para tratar de darle al otro tres veces. A Nox le han dado cuatro veces, pero Jake le perdonó una, y en cuanto le han dado una más se ha cabreado mucho. -La Eevee supuso.
-Ya veo. Entonces a Nox no le gusta perder… y Jake se pega a las reglas como si fuesen un escudo contra cualquier cosa. -comentó el tipo psíquico, sacudiendo la cabeza tras un poco y riendo ligeramente- Me recuerda a alguien, la verdad.
-¿Quién te recuerda a quién? Y ahora en serio… ¿me podeis ayudar con estos dos o vais a hacer lo lógico e intentar quedaros al margen? - La Eevee les preguntó una vez más.
-Nox. Me recuerda a uno de mis cachorros que está de viaje ahora mismo. -respondió el Espeon con calma para luego mirar al dúo peleón en todo su esplendor, levantándose y empezando a acercarse- Te echaré una mano pero tú hablas. -le dijo a Elly.
-Muy bien… pedía ayuda para que… tú prepárate para ponerlos a dormir en caso de que se revolucionen mucho, ¿vale? Bueno… probablemente solo será Nox, pero por si las moscas. - La Eevee grande dijo, y caminó hacia donde estaban Nox y Jake.
Les pego un grito, haciendo que su atención se concentrara en ella.
-¿Se puede saber qué os pasa? ¡Parecéis dos cachorros que se están peleando por un juguete! -Les gritó.
-¡Ha roto las reglas! ¡Me atacó cuando había terminado el combate, y no solo eso, pero también me atacó mientras saludaba a Natalie! ¡Debe ser castigado! -El Sneasel contestó señalando a Nox.
-¡Y una mierda! ¡Tú fuiste el primero en romper las reglas con tu hielo! Elly dijo que no podíamos utilizar ni proyectiles ni nada por el estilo, y sin embargo, tú vas, ¡saltas encima de la cabaña y comienzas a tirarme agujas gigantescas! ¿¡Que se supone que tengo que hacer en esa situación?! -Nox le replicó al tipo hielo.
-¡Estábamos teniendo un combate realístico, Nox! Los proyectiles estaban permitidos entre nosotros ya que no tenemos dificultades para usarlos, pero Elly no puede porque… -Jake se mordió el labio superior y se puso recto, mirando a Elly y poniendo los brazos detrás de su espalda, como si fuera un soldado, muy tenso de repente.
Elly le devolvió la mirada. El cambio repentino del Sneasel hizo que Nat le mirara con curiosidad, mirándolo con intensidad y entrecerrando los ojos como si intentase ver sus intenciones o algo por el estilo, mientras que Hadrim mantuvo la calma y esperó en silencio unos pasos por detrás de Elly, en caso de que su ayuda fuera necesaria.
-Elly no posee ningún tipo de ataque a distancia, por lo que usar proyectiles contra ella habría constituido una gran ventaja sobre ella. -El Pokémon de tipo hielo se corrigió rápidamente, claramente nervioso por alguna razón.
-¡¿Cuándo dijisteis eso?! -Nox les preguntó, cabreadísimo, gritando tan fuerte que su voz tuvo un gallo.
-En medio de los dos combates, ¿no te acuerdas? Jake te preguntó si podíais utilizar proyectiles en esta pelea, y yo le di el visto bueno por lo menos mientras no los usarais cerca de la casa. Pero un problema totalmente diferente es que tú tenías la cabeza en las nubes cuando te hemos preguntado eso, porque tu contestación fue un vago: "Eeeeh… Sí vale…", en vez de escuchar lo que te preguntaban y responder adecuadamente, así que si aquí hay alguien a quien se le debe culpar… -Elly levantó una pata y lo señaló- Eres tú. -La Eevee concluyó su reprimenda, Nox mirando al suelo y suspirando.
Jake miró al Houndour, satisfecho que había salido victorioso sin tener que recurrir a una estrategia tan ruín.
-Yo he ganado este combate… y creo que hemos entrenado lo suficiente esta mañana… ¿Estás de acuerdo, Elly? -El Sneasel le preguntó a la tipo normal.
-¿Te retiras cuando vas ganando? ¿No te parece un poco patético? -Fueron las palabras de Natalie hacia el tipo hielo- ¿Sabes ganar acaso? -le preguntó directamente- Vale, se ha perdido las nuevas reglas, lo cual es de idiotas, no lo niego. Sin embargo podrías habérselas dicho en mitad del combate para estar a la par, pero no lo has hecho. ¡Espera! ¿Eso no se considera también hacer trampas? -expuso, defendiendo un poco al tipo fuego pero admitiendo que él por su parte debería de haber prestado atención.
-No es nuestra culpa que no nos escuchara mientras explicábamos las reglas. Ignorantia juris non excusat. -Jake dijo en latín- Lo mismo se aplica aquí. -Sentenció.
-Igualmente siempre puedes decir la regla a aquellos que claramente no la saben para que tengan las mismas posibilidades. -le discutió e iba a decir más, pero decidió parar ahí.
Hadrim mirándola con una cara que solo le faltaba escribir "sorpresa" de una punta de una oreja a la otra, ya que ni él había entendido lo que había dicho el Sneasel.
-Pero si ya lo dijimos antes… Lo que estás diciendo no tiene sentido. Si deseas luchar contra un tramposo estas más que invitada a hacerlo y probar tu suerte. Sinceramente, creo haber entrenado lo suficiente esta mañana, y además… no considero que esta sea la mejor manera de usar mi tiempo, y preferiría utilizarlo para hacer algo más productivo, como aprender a leer humano. -El Sneasel se giró y empezó a caminar hacia la casa- Yo-
-Pérdida de tiempo, ¿eh? -resumió Natalie, no dejándole continuar hablando- ¿Incluso siendo compañeros? -le soltó a la cara, sin siquiera dirigirle la mirada, cuando él pasó a su lado.
-¿Natalie? -Hadrim llamó la atención de la joven Eevee, advirtiéndole que parase, ella bajó las orejas, mirándole a los ojos, pero no se disculpó por lo dicho.
Jake se quedó dónde estaba, evaluando las palabras de la Eevee y cerrando un puño. Se dio la vuelta y caminó hacia ella. La miró, alzando una ceja. Le estaba molestando mucho.
-¿Qué esperas conseguir a raíz de hacerme estas preguntas? ¿Quieres obtener una respuesta emocional para que continúe luchando una pelea que por cierto ya he ganado? ¿O quieres que exprese la opinión que tengo sobre él en este preciso instante? Te voy a advertir, sin embargo, no le resultará sorprendente, porque sabe perfectamente lo que pienso de él. -El Sneasel contestó, mirando al tipo fuego, que gruñó y se dio la vuelta.
-Como si fuese difícil de ver. -le respondió a su segunda pregunta primero- Respecto a lo que busco… podría decírtelo pero creo que deberías averiguarlo por ti mismo, Cerebrito. -le dijo, todavía sin mirarle, sus orbes esmeralda fijos en los dorados ojos de Hadrim. "¿Cómo puede un equipo funcionar bien así? No logro entenderlo." Pensó la joven Eevee, prefiriendo no preguntar eso en alto ya que su discusión era solo con Jake y no quería extenderla a todos los demás, mientras esperaba poder entenderlo algún día.
Jake la miró, muy molesto por sus contestaciones. Elly se preocupó un poco cuando se dio cuenta de que la cara del Sneasel era un poco rara, por lo menos para él.
-Tengo un gran intelecto, pero no puedo leer mentes, Natalie. Pero qué más da… te haré saber, que este pokémon se merece todos y cada uno de los insultos que ha recibido por culpa de su tozudez e incapacidad de cooperar con sus compañeros durante misiones esenciales. No solo eso, pero su comportamiento es odioso. La única razón por la que no te ha empezado a acosar sexualmente, es porque Hadrim nos pidió que le mantuviéramos a raya para que no te molestara. Y finalmente, y repito por vez tercera, que él fue el primero en romper las reglas y atacarme por la espalda incluso cuando el combate había terminado. Y eso es deshonroso. Y no me importa si estás de acuerdo conmigo o no, pero yo desprecio a aquellos que recurren a estas sucias tácticas para hacer trampas y ganar en ocasiones que no sean decisivas o de vida o muerte. -Jake se explicó.
-Por mi parte, Jake. Tampoco me gustan los tramposos ni pervertidos, te lo aseguro. Incluso si ayer se hubiese puesto así conmigo la situación habría acabado muy mal. El cooperar en un equipo es muy importante, cierto, pero a veces tiene que haber alguien que simplemente se deja llevar y se lanza de cabeza al peligro, sea una buena decisión o un error terrible, lo que importa es que alguien lo ha hecho. Por orgullo o por intentar ayudar de alguna manera o las dos cosas a la vez. A veces son esos locos los que se lanzan de cabeza al peligro son los que les dan a los que les acompañan suficiente tiempo para pensar en algo rápido, o una distracción suficiente para derribar a los oponentes. ¡Joder, podrían darse cientos de situaciones solo por las acciones de uno de estos idiotas cabezones! -le soltó al Sneasel, intentando exponerle algunos casos que ella había, mayormente, leído en libros pero se guardó ese detalle- El mundo está lleno de tramposos, malos perdedores y cabezones. Hay un montón de gente diferente, que piensan diferente en un montón de cosas. No sé tú Jake, pero yo preferiría no vivir en un mundo donde todo el mundo es igual. Eso sería completamente aburrido. Nadie que cometa errores, aprenda de ellos e intente ser mejor. Nadie que tenga curiosidad por nada, o que se atrevan a hacer lo impensable y arriesgarse a que les pase lo mejor en su vida o que cometan el mayor error de sus vidas. -terminó, exponiéndole su forma de pensar.
-Tonterías… sería el mundo ideal. Un mundo en el cual no habría más conflictos o guerras, donde todos los Pokémon podrían avanzar hacia el futuro, unidos por una única meta… y se, por un hecho que he vivido, que es posible. Vi un mundo cuya existencia estaba ligada a una serie de malas decisiones y errores que costaron la vida a millones, y sé, con absoluta certeza, que si se hubiera hecho lo correcto en el momento preciso, la historia sería muy distinta… -Se calmó en cuanto se dio cuenta de que se estaba alterando mucho, respirando hondo y tratando de evaluar las palabras de la Eevee.
-Sin embargo… tenemos una predisposición natural a ser contradictorios, y eso es algo que lamentablemente nunca podré cambiar. -Miró a Elly y Hadrim- Si me disculpáis, estaré dentro durante el resto de la mañana a no ser que deseéis lo contrario. -Jake les dijo.
-Acabas de exponer la paradoja tú mismo. -Le dijo Natalie, si respondía o no no le importaba, no le iba a detener esta vez ni hacerle hablar después de todo.
-¡No he expuesto ninguna paradoja! Tú eres la que está prolongando esta conversación, Natalie. Si deseas vivir en un mundo en el cual todos a tu alrededor romperán todas las reglas posibles para conseguir lo que quieren a la primera oportunidad que tengan, y donde Pokémon y otras criaturas luchen por razones que no comprendan, causas en las que no crean… que así sea. No discutiré más con aquellos que se niegan a aceptar la verdad. Después de todo, mi propósito nunca fue cambiar tu opinión. -Terminó con esto, y acto seguido se marchó, pasando por el lado de Natalie y caminando hacia el interior de la casa, en línea recta hacia la planta superior, dejando a Elly atolondrada.
-Conozco ese mundo… -Dijo Natalie, sin importarle si le oía o no- Nací en uno así. -fue lo último que dijo antes de entrar en la casa e irse al salón.
Elly se quedó mirando a la Eevee tras unos instantes, alzando una ceja en cuanto oyó estas últimas palabras, y poco después Natalie desapareció de su vista cuando pasó de la cocina al salón.
-Bueno, eso ha sido… interesante. -Miro a Hadrim- Lo siento por Jake, es que… él… eh… es un poco rarillo, por así decirlo… sé que no justifica lo que acaba de pasar pero… por favor, no se lo tengas en cuenta. Se estaba poniendo muy emotivo, lo cual es bastante sorprendente, y seguro que ha dicho cosas que no decía en serio… Algún día te diré por qué es así. Nox… -Se giró para mirar al ya mencionado Pokémon- ¿Has aprendido la lección? -Le preguntó.
-Sí, sí… claro… algo he aprendido, te lo aseguro… Arceus, ¿y yo soy el cabezota? Joooder tiene un ego más grande que el mío. - El tipo fuego contestó tras soltar un gruñido para luego darse la vuelta y dirigirse a donde estaba el Pidgeot.
-No se lo tendré en cuenta, tranquila. -Dijo Hadrim a Elly- Nadie tiene pasados iguales, así que no se puede juzgar a nadie sin saberlo. Todos lo hemos tenido difícil de alguna manera… a excepción de algunos con muchísima suerte. -dijo sentándose- Bueno… Si queréis tenéis un río a unos kilómetros en esa dirección. -les dijo apuntando con la cola en la dirección general en la que se había ido Dark antes- Por otra parte si preferís un baño caliente podéis bañaros en el baño de la casa, pero después de tanto entrenamiento os hace falta. -concluyó volviendo a mirar a Elly, quien asintió para responderle.
-Sí… aunque preferiría esperar a que Eric vuelva… quiero hablar con él sobre lo que acaba de pasar. Se le da muy bien hablar con Jake y solucionar cualquier problema que surja en el grupo. La verdad es que muy bueno hablando con los Pokémon y resolviendo problemas. -Dijo ella, un poco orgullosa por las habilidades de su pareja.
El Espeon asintió con calma y una sonrisa.
Mientras ellos hablaban de esto, Nox se sentó al lado del Pidgeot que parecía estar durmiendo. - Sera idiota… no sé qué pensar de ese tío. Algunas veces te felicita y al siguiente momento está siendo un dolor en el culo. -El Houndour murmuró para sus adentros. Serge abrió un ojo y sonrió.
-Bueno… has conseguido que se cabrease, ¿qué esperabas? -Serge se levantó del suelo, estirando las alas- Jamás había visto a Jake tan cabreado… y la verdad no sé si es bueno o malo que se haya puesto tan emocional de repente… -Serge bostezó- Pero quiero creer que se inclina más hacia algo bueno. -Añadió después mientras Nox soltaba un suspiro.
-Bueno qué más da, no quiero hablar más de él. En vez de eso, te voy a hacer una pregunta muy seria… ¿Quién crees que es mejor: Emily o Luna? -Le preguntó.
El pájaro le miró confundido, y acto seguido soltó una carcajada.
-Ooooh, por supuesto que sería una pregunta sobre eso… Bueno, pues si quieres mi opinión profesional… Creo que por ahora deberías ir a por Emily. Parece inocente, pero sabe mucho de amor… Y me refiero al que tienes que limpiar. -El ave le contestó, Nox evaluando sus palabras.
-Seeh… Sonaba como si supiera muy bien lo que estaba diciendo ayer. Y es bastante mona, pero… -El Houndour sacudió la cabeza- Nah, ¿sabes qué? Te voy a hacer caso… ¡Si tengo suerte no dormiremos hoy! -Gritó, sus esperanzas por las nubes.
Serge sonrió y miró por la entrada.
-Bueno… creo que ya va siendo hora de que haga algo a parte de dormir… A lo mejor me voy a volar por ahí y exploro un poco. -El Serge evaluó sus opciones mientras salía de la caseta de madera.
Elly se dio cuenta de que estaba presente.
-¡Mira quién es! ¡A buena hora te despiertas Serge, te has tirado toda la mañana durmiendo y te has saltado el entrenamiento! -Le riñó, el Pidgeot encogiéndose de hombros.
-Eh, me tocó quedarme despierto ayer por lo noche Elly, dame un respiro. Además, después del desayuno pienso irme a volar por ahí y explorar los alrededores, quiero ver qué otras cosas hay por aquí. -Dijo él, mirando a Hadrim- Oye, ¿puedes darme direcciones? ¿Hay algún tipo de lugares turísticos o atracciones turísticas por aquí? -Serge le preguntó.
Hadrim se quedó pensando, intentando recordar algunos lugares que le gustaban que había descubierto allá por los tiempos cuando estaba con su manada y cuando estaba bajo el cuidado de los Kaiser antes de convertirse en uno él mismo.
-Sé de unos cuantos lugares pero… ninguno es para esta hora del día o esta época del año. -Le dijo al Pokémon ave.
Serge sin embargo quería saberlos así que Hadrim le habló algunos lugares, como un campo de flores que es precioso durante la primavera y durante el resto del año siempre parece un lugar muy tranquilo. También le habló sobre un precipicio sobre el bosque con una impresionante vista durante el crepúsculo y le informó sobre las vistas en las montañas más altas de la isla, cuyos picos se alzaban incluso por encima del nivel de las nubes. Hadrim le habló mayormente sobre lugares con un gran paisaje o sitios tranquilos donde relajarse ya que él mismo era más un turista natural y habiendo vivido en esa isla toda su vida sabía de muchos lugares que podrían dejar sin habla ni aliento a cualquiera que los visitase en el momento y época del año correctos. Sobre turismo rural… le era muy difícil hablarle sobre buenos lugares, ya que él mayormente acompañaba a Ichiro al hospital, A Clara y a Luca cuando iban de compras o incluso a Daniel cuando necesitaba un poco más de ayuda para levantar peso en su trabajo de construcción.
-Luca podría ser de más ayuda que yo si lo que te interesa es hacer algo de turismo rural. Tal vez quieras preguntarle a ella cuando se despierte. -Aconsejó al Pidgeot, que consiguió acordarse de toda la información que Hadrim le acababa de decir de un tirón.
Fue entonces cuando oyeron ruidos provenientes del bosque, y vieron como cuatro figuras emergían de entre los troncos.
-Espera… ¿Puedes controlar el aura? ¿Cómo? -Eric preguntó, sorprendido al oír que Dark tenía una afinidad bastante fuerte para el aura mientras Elly miró a su pareja al oírle.
-¡Por fin has vuelto! ¿Dónde estabais? -Ella le preguntó, pero el Riolu no se dio ni cuenta de que le estaban hablando, enfrascado en su conversación con Dark.
-Pues no lo sé. -Respondió Dark- Todo lo que he conseguido hacer es lo que viste antes y… cuando me concentro puedo sentirla alrededor, pero no verla. Respecto a movimientos no he sido capaz de invocar ninguno que requiera específicamente Aura todavía, y lo he intentado… Solo que… Creo que hay algo que no estoy haciendo. -Dijo, sacudiendo la cabeza ligeramente.
En una de sus patas tenía sujeta una rama para ver cuán fuerte podía agarrar, ya que ya podía volver a moverlas sin problemas, excepto cuando intentaba levantar los brazos por encima de los hombros, en ese momento le temblaban y se negaban a alzarse más, hasta ahora había podido sujetar la ramita pero nadie había intentado quitársela, dejándole sin saber si sería capaz de mantenerla.
-Y sobre desviarla… es la tercera vez que lo he hecho. -Terminó.
-Hmm… eso que has hecho me recuerda al Contraataque Aural… Es una habilidad muy útil que consiste en agarrar el ataque aural de alguien con tu propia aura y devolverlo. Sin embargo… el hecho de que se toquen dos auras hace que la esfera se vuelva inestable y por tanto… es muy peligroso, como has apreciado. Sin embargo, a mí me parece que podrías dominar cosas como la Visión Aural, pero tú dices que te falta algo… ¿Has intentado sentir el aura a tu alrededor e intentar absorberla? ¿O hay algo que te impide aceptar tu propia aura? Tu mismísima aura tiene que estar sincronizada con tu cuerpo para que tú puedas empezar a utilizar ataques aurales, y en cuanto aprendes eso puedes usar, no solamente tu propia aura, sino también la de las criaturas que te rodean. Recuerda… "El Aura es el todo." -Eric le dijo al Zoroark, recitando una de las muchas lecciones que su maestro le había dado.
Zed rio para sus adentros cuando oyó estas últimas palabras, Lucy caminando a donde estaba Elly.
-¡Hemos vuelto! ¿Cómo vais? ¿Habéis entrenado mucho? -La tipo eléctrico preguntó.
Elly pensó en lo que iba a decir durante un segundo, pero terminó asintiendo.
-Eeeehh… sí, hemos hecho algunas cosas… Por cierto… -Elly movió su cabeza en dirección a Eric y Dark- ¿De qué están hablando que es tan interesante? -Elly le preguntó, la Shinx mirando a los dos Pokémon bípedos y encogiéndose de hombros.
-Nos encontramos con Dark en medio del bosque, Eric le confundió con… aquella cosa, y le atacó antes de que pudiera hablar. Dark desvió la esfera de alguna manera y esperamos un poco hasta que se sintiera mejor para volver. Han estado hablando de la afinidad aural de Dark durante todo el trayecto. -Zed le explicó.
-La verdad es que no es muy interesante… -Lucy comentó bajo su aliento.
Ella y el Zorua habían estado más aburridos que las piedras mientras volvían a la casa y esos dos hablaban.
-¿Qué ataque ha desviado? ¿Está bien? -Preguntó Hadrim preocupado al oír lo que habían dicho mientras miraba al Zoroark, que parecía estar bien.
-Una esfera aural que había hecho Eric, del tamaño de una manzana. No era nada muy especial pero… creo que Eric se pasó un poco. -El Zorua le dijo al Espeon- Decía que no podía sentir bien los brazos, pero ahora no parece tener problemas. -Zed le dijo a Hadrim, tratando de tranquilizarlo.
El Espeon suspiró, aliviado.
-Luca me dijo una vez que con el entrenamiento en artes marciales que Dark realizó en… su primer hogar posee algo con el Aura similar a lo de un Riolu novato en la materia. -comentó, teniendo que pensar rápido antes de decir nada que tal vez no debiese.
-Sé sobre lo último que has dicho. -Dijo el Zoroark con calma y asintiendo para luego pensar en lo demás- ¿Llegaste a ver lo que pasaba con mi Aura cuando realicé ese Retorno aural? -le preguntó al Riolu, tal vez él había visto algo que él no se había dado cuenta.
-Bueno… yo me concentré en conseguir aura mientras agarrabas mi esfera, pero… Mi maestro, un Lucario que me enseñó todo lo que se del aura, me habló de esta habilidad. Permite a los usuarios de aura agarrar otros ataques aurales de otros pokémon y manejarlos como quieran. Sin embargo, hace que el ataque se vuelva inestable y dependiendo de la capacidad que tiene el usuario podría volarte por los aires… Y creo que eso es lo que te pasó antes. Agarraste más de lo que podías controlar. -Eric dedujo.
-Pensaba que la energía inestable explotaba más rápido de lo que lo hizo tu ataque. -observó Dark, recordando que tuvo tiempo suficiente para desviar la trayectoria del movimiento antes de que pasase exactamente eso- Cambiando de tema… ¿Cómo puede uno preparar su cuerpo para eso? -preguntó curioso.
-Para los ataques aurales… bueno, para mí es algo completamente natural ahora, lo hago sin pensarlo mucho a estas alturas, pero… Lo que hago es cerrar los ojos y sentir el aura que hay dentro de mí, y después la que hay a mi alrededor. Me concentro y dejo que fluya a través de mí… Es como la meditación, tienes que relajarte y aceptar tu energía y todo lo que te rodea para poder controlarla. Todas las partes de tu conciencia deben de estar de acuerdo para dejar que el aura fluya a través de ti y así puedas usar tus poderes. No puedes dudar ningún instante, si lo haces no podrás concentrarte. ¿Lo entiendes? -Eric se lo explicó lo mejor que pudo, pero tampoco era una buena manera de decirlo para empezar. Para él era algo completamente natural, y no sabía si el método era diferente para Pokémon que no tenían una afinidad natural a ese tipo de aura puro. De todas maneras, recordaba lo que su maestro había catalogado como "básicos": Aceptarse a uno mismo y su aura, y a partir de ahí usar la energía que hay a tu alrededor o usar la tuya propia.
-Creo que lo pillo. -asintió el zorro bípedo, dispuesto a intentar un acercamiento diferente a la meditación tan pronto como sus brazos se recuperasen por completo, pero por ahora necesitaba reposarlos- Sólo necesito relajarme, concentrarme y sentir mis alrededores, ¿verdad? ¿Más o menos? -Preguntó.
-Bueno… en realidad ni te estás relajando ni dejando tu mente en blanco. Más bien te estás concentrando en el aura para que fluya a través de ti, pero sí, relajarse hace que sea más fácil acostumbrarse… Así que si quieres puedes hacerlo mientras meditas o algo parecido. -El Riolu le sugirió.
-Intentaré una idea que tengo más tarde. Hemos llegado. -Dijo Dark, señalando a una irritada Elly.
Eric miró hacia donde el Zoroark apuntaba, encontrándose con la enfadada Eevee mirándole. Los ojos se le abrieron como platos.
-Oh! Eh… ¡Hola Elly! -La saludó rápidamente, el Eevee caminando hacia él.
-¡Bienvenidos! ¿Que, os habíais perdido o algo así? Otra cosa… ¡He estado aquí durante diez minutos saludándote y no te has preocupado ni de mirarme! -Elly le gritó a la cara, el Riolu dando un paso hacia atrás.
Dark apartó la mirada, decidiendo dar un rodeo para no meterse en un asunto que no le incumbía.
-Yo… eh… Lo siento, nos hemos… -Intentó hablar, pero Elly no le dejó, riñendo al Riolu.
-¡Eres imposible! -Sentenció ella, bufando y mirando a otro lado.
Eric se rascó la nuca, sin saber muy bien qué hacer en esa situación, avergonzado que Elly le estuviera pegando semejante regañina delante de todos los demás.
-Eeeh… Escucha Elly… Lo siento… ¿Hay alguna manera de la que te pueda compensar? -Le preguntó él, tratando de encontrar una manera de que le perdonara.
Fue entonces cuando Elly se giró para mirarle y le dedicó una gran sonrisa, el Riolu dándose cuenta de que le había engañado, todo su cuerpo inclinándose hacia delante, dejando que sus brazos colgaran, consciente del engaño.
-¿Enserio, Elly? -Le preguntó, la Eevee soltando una risilla.
-Qué fácil eres de engañar Eric… y en cuanto a tu pregunta… Sí… sí que me puedes compensar… -En cuanto dijo esto, cubrió la poca distancia que quedaba entre ellos, se puso de pie sobre sus patas traseras y puso sus patas delanteras encima de su pecho para luego inclinarse hacia delante y darle un beso en los labios.
Los ojos del Riolu se abrieron como platos, todo el mundo mirando a la pareja con cara de sorpresa. Elly cortó el beso y soltó una risilla.
-No me habías dado un beso de buenos días… ¡así que ahora me tienes que compensar! -Le dijo, sonriendo.
Fue entonces cuando respiró un poco… y apreció el olor que provenía del Riolu.
-Ugh… Sí que habéis corrido, ¿eh? -Le preguntó, poniéndose a cuatro patas y otra vez y retrocediendo.
El Riolu gruñó exasperado mientras Zed y Lucy rompieron a reírse descontroladamente. Hadrim se quedó patidifuso al ver esto, pero poco después empezó a sonreír cuando los vio juntos, al igual que Dark, que tenía una gran sonrisa en el morro durante toda esta situación.
-Dime algo que no sepa… y no es que tú huelas a rosas, Elly. Todos tenemos que bañarnos. -Dijo él.
La Eevee no intentó olerse, porque sabía que tenía razón, pero puso una cara de asco y exasperación por otra razón.
-Todo el mundo menos Serge. El muy gandul se ha quedado sin hacer nada con la excusa de estar demasiado cansado, y dijo que después se iría a volar por ahí y explorar. Me tiene frita… -Al hablar de Serge, Elly se acordó de todo lo que había pasado hace escasos minutos- Ahora que me acuerdo, antes- -Sin embargo, no pudo terminar esa frase, ya que otra voz se alzó de dentro de la casa.
-¡El desayuno está listo! -Luca llamó desde la ventana de la cocina, el delicioso aroma de tortitas azotando la nariz de todos.
Dark se acercaba, las orejas tiesas tras escuchar a Luca y captar el olor del desayuno y entró en la cocina con algo de prisa, perdiendo el agarre en la ramita pero logrando mantener el equilibrio.
-¡Tortuga el último! -dijo mientras corría dentro de la cocina y tomaba asiento a la mesa.
No fue el único que entró a toda pastilla en la cocina en cuanto Luca les llamó, Natalie había olido las tortitas todo el tiempo mientras la Lucario las estaba cocinando e incluso cuando saltó del sillón y corrió, en el piso de arriba se pudo oír más carreras, hasta que dos Eevee y un chico humano se unieron a ellos a la mesa. Vaya forma de despertar a los demás…
Eric se quedó mirando a Elly.
-Bueno… creo que vamos a tener que dejar ese baño para más tarde, y ver qué tienen para desayunar… estoy que me muero de hambre. -Dijo él, el Eevee coincidiendo con el- ¡Gente! Venga vamos que… -En cuanto se giró vio a dos Pokémon cuadrúpedos corriendo a gran velocidad hacia la cocina, desapareciendo en cuanto atravesaron la puerta.
Elly se rio y Eric suspiró, el dúo caminando hacia la cocina calmadamente. Elly le dijo a Eric todo lo que había pasado aquella mañana con Nox y Jake y la discusión que este último había tenido que Natalie.
-¿Jake enfadado? ¿Se ha congelado el infierno? -Preguntó él, Elly lanzándole una mirada asesina mientras el Riolu se reía para sus adentros.
La Eevee levantó una pata y le dio golpe flojo en el brazo izquierdo, sonriendo también.
-De todas maneras… tendré que hablar con Jake a ver… Supongo que también tendré que explicarle algunas cosas a Natalie… -Dijo para sus adentros mientras se metía en la casa, detrás de Elly.
Mientras tanto, dentro de la casa, Jake estaba dando vueltas mientras murmuraba cosas por lo bajo. Estaba muy enfadado, y esa Eevee estúpida no había ayudado la situación. ¿Cómo podía alguien preferir vivir en un mundo lleno de Pokémon crueles y mentirosos antes de una sociedad perfecta donde las emociones eran secundarias y todos actuaban de manera lógica y racional, evitando todo tipo de conflictos y conservando la paz mundial? Era estúpido… y sin embargo, podía comprender su reacción, ya que ella aceptaba sus emociones. Bajó las escaleras, atravesó la sala de estar y entró en la cocina, donde se paró cuando se dio cuenta de qué estaba pasando. Estaba enfadado. Y eso no era normal.
Trató de calmarse y evaluar las palabras que él y Natalie habían intercambiado. Su razonamiento no tenía ningún tipo de fallos, o al menos eso era lo que pensaba… Sin embargo, el pensamiento de Natalie también era razonable. Un mundo con emociones era mucho más interesante, y era más… "divertido" que el que él prefería. Odiaba a aquellos que cometían errores, pero comprendía que si uno no cometía errores entonces nadie aprendería de ellos… Es más, su propia existencia era producto de una serie de errores que otros Pokémon habían hecho. Sin embargo, no iba a dejar que eso le molestara mucho durante el resto del día. El grito que Luca había hecho para que todos acudieran a desayunar le había atraído hasta aquel punto, y decidió sentarse junto a los demás para disfrutar del desayuno.
Tras el desayuno, que resultó ser tortitas con sirope de uno de los tres sabores: chocolate, naranja y fresa, y un ligero accidente que tuvo Eric con el bote de sirope de chocolate, en el cual el Riolu terminó con la cabeza cubierta de chocolate y teniendo que adelantar su baño, Ichiro les propuso a todos dar una vuelta por el parque del pueblo, queriendo salir de la casa y tomar el aire tras días estando metido allí sólo jugando con su consola. A todos les pareció un buen plan tanto para relajarse como para conocer y explorar un poco más el lugar.
Todos se turnaron para darse un baño, y ya que Eric se había dado un baño antes, estaba esperándolos en la sala de estar, leyendo uno de los pocos libros que estaba escrito en lenguaje pokémon. Contaba la historia de un extraño híbrido entre humano y Pokémon… y era fascinante, pero al mismo tiempo encontraba la fusión de las dos especies un tanto extraña y al mismo tiempo perturbadora. Esperó a que todos estuvieran listos para que se pudieran marchar al parque, y por lo que había oído, casi todo el mundo estaba preparado. Solo faltaba que Ichiro les llamara.
El humano se tomó su tiempo, ya que él también quería darse un baño antes de salir y tras enseñar a todo el nuevo grupo a usar el baño y bañarse ellos mismos… de alguna manera. Esperó unos treinta minutos para que el agua se volviese a calentar antes de poder meterse a la ducha él mismo y prepararse para salir. Una vez preparado, cogió sus llaves.
-Salimos ya, chicos. -Llamó para que se reuniesen todos en la entrada. Hadrim ya estaba fuera ya que él también quería ir y echar u8n ojo en todo el mundo, estaba fuera, tumbado sobre el tejado del porche, esperando a que saliesen.
Por el camino hacia el parque no pasó demasiado, solo Ichiro pidiéndoles a todos que se quedasen cerca de él para evitar que los entrenadores que se cruzasen con ellos les confundiesen con Pokémon salvajes, aunque a decir verdad… técnicamente todos ellos eran salvajes… Bueno eso es carne de otro asador. Llegaron al pueblo, que consistía de un barrio de varias calles de casas individuales, y de un barrio de mercado, donde se encontraban, además de puestos de venta en las calles, el centro comercial del pueblo, algún que otro supermercado "veinticuatro-siete", el Hospital del pueblo, siendo el edificio más grande de todos, y un edificio bastante grande, pero solo de amplio, ya que solo era un edificio de un único piso, la entrada frontal se podía ver la decoración de la fachada con temática de rocas y tierra, además de mostrar árboles creciendo sobre una gran roca o directamente del suelo, siendo una decoración natural, los dos árboles formando un arco sobre sobre la entrada del edificio. Cuando pasaron por delante de este edificio, Ichiro se detuvo, mirando hacia la puerta y luego hacia el arco de árboles, solo para luego suspirar y continuar, hasta por fin llegar al parque. El parque tenía varias áreas con pequeños parques para niños con columpios y otras cosas para jugar, incluso con una caseta de juegos en forma de castillo. Tenía unos pequeños escalones que llevaban a una torre, que estaba conectada a otra por un puente colgante de cuerdas, y en la otra torre había un tobogán recto que descendía al suelo, y otro tobogán que daba vueltas alrededor de la torre, más largo que el recto y que bajaba al suelo también.
El área que había al lado de la zona de juegos era una zona de descanso, con un puesto de comida y bebidas donde los padres podían sentarse alrededor de mesas hechas de caoba, disfrutando de unas tapas, bebidas o ambos mientras veían cómo sus hijos jugaban y pasaban un buen rato. Se podían ver Pokémon y humanos dando vueltas, correteando o disfrutando de una mañana más calmada. También había áreas para skaters, y se podían ver rampas y un medio-tubo donde se podían ver a jóvenes haciendo acrobacias y otros trucos encima de sus skates.
Había otra zona que era un terreno vallado para que los humanos lleven a sus mascotas no Pokémon, pero como siempre está el típico que trata a cualquier especie no humana como si fuese imposible para esa criatura poseer cualquier tipo de inteligencia o sentimientos, esos que uno se pregunta por qué tienen mascota o compañeros Pokémon solo para… eso… En este caso tratando a los Pokémon como animales o incluso peor, ya que los tenían al lado, con collar y correa, y no les habían soltado mientras que al menos los perros que había en el terreno estaban sueltos y correteando de un lado a otro, los Pokémon atados mirándoles con… envidia, resignándose a quedarse donde estaban… sin siquiera intentar protestar. Estos personajes normalmente son ignorados por todos los demás a su alrededor, salvo que se trate de otro con un modo de pensar igual. Cuando pasaron junto al terreno, uno de esos tipejos gritó a Ichiro que sería mejor que pusiera correas y bozales a todos. Hadrim pidió mentalmente a los que venían por primera vez que ignorasen al ignorante que acababa de hablar con una voz firme y sonando claramente irritado incluso intentando mantenerse calmado, les dijo incluso que si intentaban responderle de alguna manera solo le estarían dando más razones para decirlo.
Eric y el resto de su equipo estaban mirando a su alrededor, casi todo lo que les rodeaba atrayendo su atención, sin entender porque les estaban diciendo ese tipo de cosas. De todas maneras, algunos de ellos se estaban empezando a enfadar por esos comentarios, pero Ichiro les dijo que tratasen de calmarse, mientras que otros como Jake y Elly conseguían no dirigirles miradas asesinas. Curiosamente, Serge sonreía mientras les miraba desde arriba, sintiéndose superior a esos ignorantes. Dark cerró las patas superiores con fuerza, sus garras, y las de más de uno saliendo por la irritación y rascando el suelo al caminar. El Zoroark quería cambiar esa cara sonriente de ese… bastardo asqueroso con un buen golpe y necesitó de toda su voluntad para no hacer exactamente eso y continuar caminando. Ichiro también lo tuvo difícil para mantener su muy necesitada calma tras aquellas palabras, incluso cuando el tipo se llevó la bronca de los dueños de los perros por decir eso, pero ése simplemente les ignoró… "Ugh… esos… ¡putos imbéciles! ¡Ya podrían perderse por alguna parte y no aparecer nunca más! Bastardos." Pensó Dark para sus adentros, teniendo dificultades para no decirlo en voz alta.
El área siguiente era una gran meseta con áreas de descanso y algunas secciones para un gimnasio al aire libre, pistas de carreras y algunas canchas mientras que el otro lado era más relajante, con una fuente rodeada de jardines donde había gente sentada o paseando, solos o con compañía, fuese humana, Pokémon o animal. Jake estaba mirando a todas estas extrañas criaturas, algunas de las cuales le recordaban a otros Pokémon, pero estaba bien seguro de que no lo eran. Lo había comprobado al intentar hablar con un perro de color marrón… y solo le ladró mientras jadeaba y le miraba con unos ojos vacíos que hicieron que el Sneasel se sintiera verdaderamente incómodo.
El último lugar al que fueron era una arboleda, que era también su destino. Ichiro paso por enfrente de pequeños campos de fútbol y canchas de baloncesto para llegar a esa zona al subir unos escalones. El pequeño bosque estaba hecho para gente que quería tener un poco de privacidad en aquel parque, y era el lugar perfecto para jugar al escondite en el caso de los humanos, y a cazar, en el caso de los Pokémon. Y había un pequeño claro al lado, con árboles pequeños plantados en el cual uno podía sentarse a disfrutar de un picnic o tumbarse a la bartola y descansar. Ichiro se detuvo en ese claro y se sentó en la hierba.
-Chicos haced lo que queráis, pero no dejéis el parque, ¿vale? Hadrim os llamará cuando vayamos a volver. -les dijo.
Dark, Natalie, Shade, Radius y Luna asintieron y empezaron a discutir sobre qué jugar.
Eric miró a sus amigos.
-Bueno… ¿qué hacemos? -Les preguntó, intentando pensar en algo interesante que hacer.
-Tengo deseos de explorar el parque y ver qué criaturas se cruzan en mi camino. Esos "animales", como los ha definido Ichiro, han llamado mi atención. Me recuerdan a los Pokémon en estado primitivo… pero no tan peligrosos. -Dijo Jake, Elly temblando en cuanto le vinieron las memorias a la cabeza.
-Ya… eh… creo que voy a intentar no pensar en eso. Lo que tengo ganas de ver es esa fuente. ¿Alguien se quiere venir? -Preguntó ella.
Todo el mundo, incluyendo Jake, levantó una pata o ala. La Eevee Levantó una ceja en cuanto se dio cuenta de esto.
-Wow… no tenemos de ni idea de que hacer, ¿eh? -Les preguntó a todos.
La respuesta fue unánime, todos asintiendo aproximadamente al mismo tiempo.
-Es la primera vez que venimos a un lugar de estos… es un poco sobrecogedor, ¿sabes? Estar rodeada de cosas nuevas y raras… no sé, ni quiero ir por mi cuenta. -Dijo Lucy, acercándose más a Zed, el Zorua y Nox compartiendo su opinión.
-Humm… -Eric pensó durante un rato, y luego miró al grupo de Dark- Oye, ¿qué vais a hacer vosotros? -Preguntó en voz alta al otro grupo.
El grupo de Pokémon jóvenes se giró para mirarles, teniendo que recordar la pregunta para saber qué responder.
-Vamos a jugar a cazar en la zona de bosque. -Dijo Shade sonriéndoles, siendo la primera en responder- ¿Queréis jugar? -les ofreció después, moviendo la cola.
-Suena interesante… ¿nos podemos unir? No solamente será una buena fuente de entretenimiento, pero también puede servir de entrenamiento. -Jake propuso.
-Claro. ¿Por qué no? ¡Así será más divertido! Darme un momento. -Dijo Dark para luego acercarse a los árboles, volviendo tras un rato con trece ramitas, cada una de un tamaño diferente- Vale. Para saber quién es el cazador cogeremos cada uno una ramita, el que tenga la más corta le toca, ¿de acuerdo? -dijo ofreciéndoles a cada uno las ramitas, decidiendo que era mejor ver quién era el cazador de esta manera.
Cada uno cogió una ramita de las zarpas del Zoroark, hasta que solo quedó una… y la más corta, por un buen cacho, acabó siendo la de Eric.
-Genial… por supuesto que me tocaría ser el cazador… Brillante. Por cierto, ¿qué tengo que hacer si encuentro a alguien? -Preguntó en voz alta al otro grupo antes de que todos se fueran a esconderse.
-Si encuentras a alguien tienes que atraparlo, cuando lo hagas solo dices: "¡Eres cazador!" y quien hayas pillado se convertirá en cazador y te ayudará a cazar al resto, así que a cuantos más encuentres, más cazadores habrá. -Le explicó Luna.
-Muy bien… y supongo que ahora me toca darme la vuelta y contar hasta que os escondáis todos o algo por el estilo, ¿no? -El Riolu preguntó, Radius asintiendo.
Eric suspiró, dándose la vuelta y cerrando los ojos. Empezó a contar, Natalie gritándole que debía de ser hasta sesenta, es decir, que debía darles un minuto entero para esconderse. El chacal empezó a contar lentamente, oyendo como todos los Pokémon detrás suyo corrían en distintas direcciones y dispersándose. Ya se veía venir que esto iba a ser una experiencia no muy placentera…
-¡Sesenta! -Exclamó cuando se dio la vuelta, esta vez sin encontrarse a nadie detrás suya o cerca de donde estaba.
No veía a nadie a primera vista, y al darse cuenta de su situación Eric suspiró una vez más.
-¿Cuántos años tienes Eric? ¿Casi diecinueve? Diecinueve años y después de salvar el mundo… y aquí estás, jugando al escondite. Bueno, nunca tuviste una oportunidad de jugar cuando eras pequeño, o lo por lo menos que puedas recordar… así que vamos a disfrutarlo al máximo. -Se dijo a sigo mismo.
Se quedó quieto en cuanto se dio cuenta de la soberana tontería que estaba haciendo. - ¿Por qué estoy hablando conmigo mismo? -Se preguntó, muy confundido.
Sacudió todos esos pensamientos de su cabeza e intentó pensar como Jake, en el sentido de que esto no era nada más que un ejercicio de entrenamiento que consistía en encontrar a sus compañeros y pillarlos a todos.
-Muy bien… vamos allá. -Dijo él, mirando a sus alrededores.
Asumió que la mayoría se habían metido en el bosque… pero probablemente alguno haría justo lo contrario para intentar engañarlo, por lo que decidió buscar por los alrededores primero. Se acercó a la fuente… y sus sospechas fueron confirmadas cuando vio a Jake dando vueltas sin ningún objetivo claro e intentado hablar con cualquier cosa que se cruzara con él y no fuera un Pokémon. La gente le echaba caras raras mientras intentaba hablar con perros, gatos y otros animales, pero Jake no se daba cuenta de ello o simplemente los ignoraba. De una manera u otra, estaba despistado, y no se dio cuenta de que Eric estaba allí hasta que el Riolu puso una pata encima de su hombro.
-Eres cazador. -Dijo el tipo lucha, no muy entusiasmado, su presencia asustando al Sneasel.
En cuanto se dio cuenta de quién era, Jake se acordó que lo que estaba haciendo en aquel parque.
-Maldición… me había olvidado. Me han distraído mucho estos animales… ¿cómo pueden seres sin una consciencia como la nuestra o la humana integrarse tan bien en una sociedad? ¿No tienen miedo a que se vuelvan salvajes y los ataquen? -Preguntó el tipo hielo.
Eric se encogió de hombros y miró a su alrededor, apreciando un pequeño detalles que respondía todas las preguntas del Sneasel.
-Correas. -Dijo, apuntando a las cuerdas de piel que había alrededor de los cuellos de los animales- Ya que no tienen una consciencia ni pensamiento, son criaturas que han nacido para comer, crecer, aparear y después morir… -Recitó sus palabras tal y como las recordaba, sintiendo una pequeña molestia en el estómago- Y tampoco han tenido una consciencia antes, así que no pueden pensar como nosotros… si no conocen ni pueden conocer la verdad, ¿cómo esperas que pregunten por ella? -Le recordó al Sneasel, que evaluó sus palabras
-Cierto… -Empezaron a caminar por el parque, tratando de encontrar a algún Pokémon que se estuviera escondiendo fuera del bosque- Esos seres ni siquiera han tenido la oportunidad de reclamar sus derechos como seres vivientes que son, y no pueden ni hablar ni… bueno, pensar, y por lo tanto no se pueden defender de la esclavitud. Y aun así… ¿se dan cuenta de que están esclavizados? -Jake trató de encontrar una explicación, pero simplemente sus conocimientos no le permitían llegar a una conclusión lógica, pero el Riolu a su lado respondió encogiéndose de hombros.
-La verdad es que yo no me lo pienso tanto. La idea de… no pensar, me asusta mucho. -Añadió después, sus ojos entonces clavándose en los Pokémon que llevaban correas alrededor de sus cuellos- Y esos Pokémon… eso sí me aterroriza de verdad. -Le dijo a su compañero, Jake mirando al mismo Lillipup que Eric estaba observando, el Pokémon canino caminando junto a su "dueña" alegremente, una correa obligándole a estar cerca de la mujer.
-Esos Pokémon… probablemente no conozcan nada mejor que eso. Miran a su alrededor y nos ven, pero no comprenden que nuestro estilo de vida es mejor… estamos en un mundo muy extraño, Eric. Sinceramente, me hace temer aquellos tiempos en los cuales los humanos existían en nuestro mundo. Estoy de acuerdo contigo… esta falta de libertad es terrorífica. -Jake coincidió con el tipo lucha.
Eric alzó una ceja y le miró sin acabar de creerse lo que acababa de oír.
-Espera… ¿tú, defendiendo la libertad de pensamiento? ¿Tú, de todos los Pokémon? -Eric le cuestionó, el Sneasel respondiendo con una mueca.
-Sé… que es extraño que yo piense así ya que raramente comete errores una criatura que sigue estrictamente las leyes de la naturaleza. Es la libertad que tiene un ser lo que le permite cometer errores… y sin embargo, se con todo mi pensamiento que no quiero vivir en la esclavitud. He visto ese mundo con mis propios ojos, y aunque suena bien en la teoría… en la práctica y mucho menos atractivo. - Jake concluyó, los dos dirigiéndose hacia el bosque, suponiendo que todo el mundo se estaba escondiendo allí.
-Estoy completamente de acuerdo… y por cierto, ¿crees que me considerarían un tramposo si uso mi visión aural?- Eric preguntó, la cara agria de Jake expresando su opinión al respecto rápidamente.
Sin embargo, Eric sonrió.
-Así que es verdad…No soportas cuando la gente hace trampas, ¿eh? -El Riolu le interrogó.
El Sneasel refunfuñó.
-¿Les gusta a alguien? Hacer trampas es deshonroso y desprestigia el honor de uno, y aunque no les descubran, el hecho de que hayan hecho trampas siempre les pesará sobre su conciencia y sufrir por haberlo hecho… A no ser, claro está, que es una cuestión de vida o muerte. -Jake expresó su opinión, lo que hizo que Eric soltara una carcajada.
-Ya veo… ¿Así que hay excepciones a la regla? Y supongo que Nox haciendo trampas esta mañana no era cuestión de vida o muerte… y sí, Elly también me ha informado de tu roce con Natalie. -El Riolu confesó, haciendo que el tipo hielo mirara al suelo, avergonzado.
-Yo… lo siento. Dejé que mis emociones controlaran mis palabras. No… no es algo que quería hacer. Sin embargo, no debes preocuparte, porque no permitiré que mis emociones que controlen así nunca más. -El Sneasel prometió.
-Oye oye, ¿párate un poco quieres? No me refería a eso Jake. Lo que quería decir es que me resulta extraño oír que te has cabreado mucho durante una discusión… pero eso es bueno, porque por fin estás saliendo de ese armazón en el que te metiste. -El Riolu explicó, Jake escuchando sus palabras detenidamente- Sé qué es lo que ha dicho Natalie, y si te soy sincero… Nadie, aparte de yo mismo y Elly es capaz de criticarte apropiadamente. Ambos vimos el mundo en el que creciste, y tú nos has explicado tu razonamiento repetidas veces para que comprendamos tu filosofía… y la verdad es que tiene sentido cuando consideras todo eso. Sin embargo… el mundo ya no es así, y vives con Pokémon que no reprimen sus emociones y piensan en otras muchas cosas antes que pensar en la supervivencia constantemente o el bien colectivo. Son individuos que pueden hacer lo que quieran porque son libres, y como son libres… -Eric paró entonces, esperando a que Jake terminara su frase.
-Cometen errores y hacen lo que quieren. -Jake concluyó- Esto lo comprendo, pero… -Miró a su alrededor, tratando de encontrar a alguien en los arbustos- ¿Qué se supone que debo aprender de esta conversación? Todo lo que me has dicho aquí y ahora no es información nueva. -Admitió el tipo hielo.
El chacal se rio por lo bajo.
-Bueno… tienes que tener en cuenta que la gente no piensa igual que tú. Eres muy lógico, pero todos nosotros nos dejamos llevar por nuestras emociones la mayor parte del tiempo. Tú consideras que esas cosas son secundarias, y esa es la razón por la que la gente se pone a discutir contigo… Pero creo que piensas así porque nunca has experimentado esas cosas. Te forzaste a reprimir tus emociones constantemente desde que eras pequeño, y aún tienes que aprender a controlarte. Si te soy sincero… sí, a veces pareces alguien muy frío… perdón por la expresión, pero pienso que por dentro eres mucho más expresivo de lo que enseñas a la gente. -Dijo Eric, dedicándole una sonrisa reconfortadora- Quiero que aprendas dos cosas de lo que te estoy diciendo: Primero, quiero que aprendas a respetar las opiniones y creencias mientras estas no te hagan daño a ti, independientemente de lo estúpidas o irracionales que te parezcan, recuerda que la libertad de uno termina donde empieza la de otro; y luego por otra parte quiero que aprendas a expresarte mejor y dejar que la gente vea tus emociones... En las palabras de Serge: "Vive un poco, anda." -Dijo el Pokémon azul, mencionando las palabras de uno de sus amigos para demostrarle que no era el único del grupo que quería ayudar a Jake a vivir una vida mejor.
-Muy bien… a partir de ahora trataré de ser más como vosotros… Y a lo mejor, algún día descubriré porque apreciáis tanto las emociones. -Jake respondió, esperanzado y al mismo tiempo ansioso. Sabía que ocurriría con ese tipo de emociones… pero seguramente estaría preparado para ello cuando llegara el momento.
-¡Bien! Ahora… ¡vamos a cazar a los demás antes de que nos vayamos! Creo que nos hemos ido por las nubes demasiado… así que ahora empieza el juego… de verdad. - Eric dijo con una sonrisa. Jake coincidió con ese plan y los dos comenzaron a correr por el bosque lo más silenciosamente que pudieron.
Natalie estaba mirando alrededor, nariz y orejas centradas en captar lo que sus ojos no podían mientras ella se movía por el bosque, optando por una estrategia de no parar. Nunca quedándose en el mismo sitio demasiado, solo parando en los escondites durante un momento mientras intentaba averiguar dónde se encontraba el cazador para poder ir a lugar seguro.
Sin embargo, era difícil oler aquello que no olía diferente de todo lo demás. Jake tuvo una gran idea para impedir que su presa les encontrara con el olfato. Jake cubrió todo su cuerpo con fango y hojas que se pegaron a su cuerpo, otorgándole una especie de camuflaje. El objetivo de todo aquello, según el Sneasel, era cubrir sus propios olores debajo de una capa de olores mundanos y naturales, pero Eric decidió no utilizar este… disfraz, principalmente porque pensaba que era una estupidez.
El dúo estuvo buscando por el bosque durante un rato largo, pero finalmente al cabo de media hora vieron algo marrón escabulléndose entre los arbustos. Los ojos de Jake se clavaron en aquella cosa, y levantó un brazo para impedir que Eric se moviera repentinamente, poniendo un dedo sobre sus labios, sin hacer ningún ruido. El Riolu también lo vió, y ambos comenzaron a acercarse silenciosamente, poco a poco incrementando la velocidad, con cuidado de no pisar sobre alguna cosa que pudiera romperse y hacer ruidos, y se acercaron lo suficiente al Pokémon. Era un Eevee, pero Eric estaba segurísimo de que no era Elly, incluso aunque no le estuviera mirando. Tampoco era Shade porque el pelaje era marrón, o Radius porque no era tan grande para ser el Eevee macho… así que eso dejaba a Natalie o Emily.
En un momento, la Nariz de la joven Eevee captó un olor familiar, moviéndose de lado a lado mientras buscaba la procedencia del mismo, pero era incapaz de localizarlo, o de quién era el olor, le era familiar pero no conseguía… distinguirlo por completo, mientras al mismo tiempo intentaba mantenerse escondida entre los arbustos. "¿Dónde estás?" Pensó la Eevee, empezando a ponerse tensa por la ansiedad de no saber de dónde venía ni de quién era el olor. Aun así todavía tenía la oportunidad de escaparse si la veían, después de todo ese era el pequeño vestigio de "pillar" en el juego, la presa puede huir si se da cuenta de que el cazador la ha encontrado.
De repente, Jake tuvo otra idea, tocó el hombro de Eric y apuntó a unos arbustos cercanos, diciéndole con señas que se escondiera allí. En cuanto el Riolu desapareció del campo de visión de Natalie, y con suerte, fuera del alcance de su olfato, el Sneasel se agachó.
-¡Pssst! ¡Oye! -La llamó con susurros, moviendo una mano.
Eric le miró desde los arbustos, confundido, hasta que recordó que Jake también era un cazador… pero ella no lo sabía.
Una sonrisa apareció en la cara del Riolu. "Que listo que eres…" Eric pensó para sus adentros. Esto iba a ser muy bueno.
Al oírle, Natalie se giró de un salto, viendo al Sneasel y cómo iba. Al principio estaba atenta, con la guardia alta pero también le miró de pies a cabeza.
-Jake… Sabes que esto es un juego, ¿verdad? -le preguntó, levantando una ceja en cuanto le vio… así.
-Yo más bien lo he considerado como un entrenamiento de sigilo… Es una estrategia muy inteligente y efectiva. No pudiste olerme, ¿me equivoco? -Jake le preguntó, levantándose lentamente y aproximándose a la Eevee paso a paso, dándole la espalda en una ocasión para mirar a su alrededor, haciendo como si estuviera vigilando, pero al mismo tiempo mostrando que confiaba en ella.
-A no ser… ¡que seas una cazadora! -Susurró de repente, sus ojos abriéndose como platos y clavándose en los de ella.
-No soy cazadora. -le dijo en voz baja pero que pudiese oírlo él- No todavía al menos. -Añadió en el mismo tono de voz, no queriendo ser oída, dándole algo más de confianza, levantándose para mirar alrededor un poco mientras escuchaba y olfateaba el aire- Y… Quería hablar contigo. -Dijo de pronto, su rostro mostrando de pronto una expresión seria- Sobre esta mañana… Yo… -Empezó, encontrándolo un poco difícil pero tenía que hacerlo… tenía que quitarse ese peso de encima y este era el mejor momento- No debí haber sido tan maleducada esta mañana contigo con lo que dije y cómo te interrogué así… Así que… quería decirte que lo siento y… espero que podamos intentarlo otra vez y… ¿ser amigos tal vez? -se disculpó por su comportamiento de aquel momento. Ahora era cosa suya si él aceptaba sus disculpas o no.
Jake levantó una ceja, riendo para sus adentros mientras caminaba hacia ella.
-Es curioso… yo también he dedicado algo de tiempo a pensar sobre lo que ha pasado esta mañana… y debo insistir que yo debería ser el que pide perdón por la situación. Esta mañana me deje llevar por mis emociones, dejando que mi frustración y rabia hacia Nox me llevara a hacer y decir cosas que en una situación normal nunca habría dicho… aunque hay algunas cosas que dije sinceramente… Creo que dejamos que nuestras emociones se interpusieran en medio de una conversación de la que más tarde nos hemos arrepentido. Así que… mis más sinceras disculpas, Señora Natalie, por dejar que tales emociones negativas tomaran el control de mi cuerpo. Me contendré en el futuro y evitaré que algo así ocurra. Es una promesa. - El Sneasel se disculpó, arrodillándose en el suelo, poniendo una mano en el pecho y cerrando sus ojos. Eric se quedó mirándole mientras decía todo esto, asintiendo.
Al ver esto, Natalie se sintió mejor ya que él había aceptado sus palabras y ella aceptó sus disculpas, pero también le hizo levantarse de nuevo.
-No hagas eso, por favor. -le pidió- No soy más que tú así que no tienes que arrodillarte, si aun así quieres, no me molesta que inclines la cabeza, pero no pongas las rodillas en el suelo por mí, ¿vale? Y llámame Natalie o Nat, nada de Señora, que tengo tres meses solo. -añadió, su pelaje algo sucio ya que había empujado al Sneasel para que se pusiese en pie de nuevo.
Jake asintió, tocando su pata antes de levantarse.
-Ah, y por cierto… ahora eres una cazadora. -Dijo calmadamente. Al instante siguiente, Eric saltó de los arbustos.
-¡Zasca! - Gritó, una gran sonrisa en su cara.
Natalie los miró a los dos un momento, para luego mirarse el pelaje sucio.
-¡Oh! ¡Par de embusteros…! -Empezó a decir pero se cortó, riéndose un poco luego- Vale, me habéis pillado, incluso si me habéis engañado para hacerme creer que estaba a salvo. -le dijo al Sneasel con una sonrisa, sin importarle que la hubiesen embaucado- ¿Quién es la siguiente presa entonces? -preguntó, sin saber si tenían un plan y un orden o cualquier cosa.
Sin embargo, ninguno de los dos tuvo tiempo de responderle, pues un fuerte gritó atravesó el bosque, haciéndoles girar la cabeza hacia el origen del sonido.
-Esa era… -Empezó ella, reconociendo la voz incluso tras haberla oído solo un par de veces.
Sobre ellos, un Zoroark se movió saltando de rama a rama hasta saltar al suelo mientras corría a cuatro patas a toda velocidad, hacia el sonido, algo malo estaba pasando. Eric y Jake se miraron y echaron a correr tras el tipo siniestro, Natalie detrás de ellos.
Un joven humano había acorralado a Emily contra un árbol, dos Pokémon, un Nidorino y un Donphan, a ambos lados de ella y el humano de frente, cortándole cualquier posible ruta de escape. El humano tenía en la mano una extraña bola en una mano, de color azul, rojo y blanco, mientras la miraba con una sonrisa que a ella le daba miedo.
-Parece que por fin hemos encontrado un nuevo añadido para el equipo. -dijo el chico simplemente, los Pokémon a su lado asintiendo- Tú estate quieto, esto no te va a doler. -dijo mientras se preparaba, apretando un botón en la bola, y la lanzó hacia ella.
Emily vio la bola acercándose y se cubrió, temblando y llorando, encogiéndose, cubriéndose los ojos y la cara con las orejas y las patas, esperando que algo horrible le pasase... Pero nada sucedió. El golpe que esperaba nunca llegó. Pero aun así ella oyó un ruido de correr y luego el sonido de algo al golpear y un extraño siseo. La curiosidad pudo con ella y la Eevee se atrevió a echar un vistazo, justo a tiempo de ver pelaje plateado volviéndose rojo y luego la forma de otra Eevee deformándose y siendo absorbida dentro de la bola. En cuanto lo vio, sus ojos se abrieron como platos.
Justo mientras pasaba esto, se oyó un grito y Eric saltó de los arbustos, pegándole un puñetazo directamente a la cara del Donphan, aturdiéndolo momentáneamente. Antes de que el pokémon grande pudiera reaccionar, Eric concentró aura en sus piernas, usando su propia energía y comenzó a descargar puñetazo tras puñetazo al costado del tipo roca a una velocidad pasmosa, sus puños hundiéndose y deformando su piel, el objetivo incapaz de hacer otra cosa que recibir todos y cada uno de los golpes, que llegaban a la velocidad de un rayo. Eric retiró su puño y le pegó un último golpe que lo alejó unos cuantos centímetros, dejándole el suficiente espacio para saltar hacia atrás, coger carrerilla y saltar, dándole una doble patada voladora al costado del Donphan con sus piernas cargadas de aura, que emitían una tenue luz azul con pequeñas llamas azules y blancas saliendo de ellas. Fue entonces cuando toda esta aura se liberó al mismo tiempo, y si el golpe que le dio con sus piernas solo fue lo suficientemente fuerte para romperle algunas costillas, toda el aura envió al Donphan volando, no sin antes hacer un ruido enfermizo de múltiples huesos rompiéndose y fracturándose. El golpe visceral mando al Donphan volando a través de los árboles y fuera de vista, dejándolo fuera de combate inmediatamente. El Riolu cayó al suelo, pero se levantó rápidamente y corrió a donde estaban los demás.
Mientras tanto, un borrón negro y rojo pasó velozmente por delante de ella, sólo para revelar a Dark pateando al Nidorino en la cara tan fuerte, que el Pokémon fue alejado un metro. La bola en el aire se dividió en dos en dos y el Pokémon atrapado volvió a formarse, descubriendo que era Shade, la Eevee jadeando y tosiendo un poco, Radius de inmediato fue a su lado. Jake trató de ignorar el violento ataque que Eric realizó y giró su atención al grupo principal, comprobando que todos estuvieran bien.
-¡Shade! -llamó el Eevee del pañuelo a rayas- ¿Estás bien? ¿Te has hecho daño? -Le preguntó, preocupación clara en su mirada.
Ella todavía estaba temblando ligeramente por el susto que se había dado. Mirando a su hermano asustada, pero logró responder.
-Sí… estoy bien. -Dijo y entonces recordó por qué había saltado- ¿Cómo está Em? -preguntó.
Dark, que también había acudido a su lado, miró a la nombrada Eevee, todavía cubriéndose entre las raíces del árbol. Decidió ir a su lado y se arrodilló junto a ella.
-Oye, ¿estás bien? ¿Te ha hecho daño? -preguntó, preocupado por ella, que negó con la cabeza.
-No… pero… ¡había metido a Shade en una bola! Quería hacerme daño y se metió en medio… -La Eevee estaba al borde de las lágrimas, simplemente porque estaba aterrorizada ante el hecho de que no sabía que estaba ocurriendo.
Dark se quedó a su lado, incluso atreviéndose a cogerla en brazos y abrazarla para intentar calmarla, sus ojos también dirigiéndose hacia Shade ya que estaba preocupado por ambas.
-Parece que solo está asustada. -dijo Radius volviendo a mirar a su hermana pequeña.
-Pensaba que no podía escapar. -Dijo Shade tras un poco, temblando de nuevo.
-Cálmate. Estamos aquí y no vamos a dejarte ir. -le dijo él frotando su rostro contra el de ella.
-¿Cómo he escapado? Estaba inconsciente ahí dentro. -Le preguntó para luego mirar a la Superball rota en el suelo.
-Dark cortó la bola en dos con un tajo Umbrío. -Le respondió su hermano y ella miró al Zoroark, quien tenía a la otra temblorosa Eevee y se levantó, yendo a su lado para darle las gracias.
Él solo asintió con una sonrisa al verla bien.
Mientras todos ellos hablaban, el entrenador estaba diciendo palabrotas constantemente, y gritándoles a su Nidorino y su Donphan que se levantasen, al mismo tiempo que sacaba otra bola. Jake miró a toda la familia Kaiser con alivio, diciendo dejar las explicaciones y preguntas para más adelante, y se giró cuando vio que Natalie había llegado al claro. Miró al humano, dedicándole una mirada llena de odio.
-Tú… ¡¿qué has hecho?! -Preguntó el Sneasel, sacando las garras y apuntándole- ¡Habla, o tomaré tu vida por esta ofensa! -Gritó lo más alto que pudo, la rabia una vez más tomando el control de su cuerpo y sus palabras.
Eric se quedó junto al Sneasel después de comprobar que todos estaban bien, gruñendo mientras miraba al humano. Cerró sus ojos y dejo que el aura fluyera por su cuerpo, concentrándola en sus brazos, que empezaron a brillar y emitir esas mismas llamas azules.
-Contrólate Jake. No podemos matarle… solo podemos hacerle mucho daño. -Dijo él.
El humano miró al Riolu y el Sneasel, y después al Zoroark.
-Vosotros dos… habéis conseguido derrotar a mis pokémon con tanta facilidad… ¡Os debilitaré, y después os capturaré! ¡Con vosotros a mi lado seguro que gano la Liga! -Gritó, alzando otra bola por encima de su cabeza- ¡Tú puedes Machamp! -Exclamó después, tirando la bola al aire.
Al abrirse, un rayo blanco salió de ella y golpeó el suelo, cegándolos durante un instante. Cuando recuperaron la vista, vieron una figura blanca, y cuando esa luz se dispersó se reveló que el Pokémon que había salido de la increíblemente pequeña bola era un Machamp, el mismo Pokémon que el humano había anunciado.
-¿¡Qué demonios está pasando aquí!? -una nueva voz habló mientras que el sonido de movimiento les llegó desde cerca.
Ichiro apareció tras un poco de entre los arbustos, con Hadrim saltando sobre estos para entrar en el claro, la preocupación era clara en su rostro mientras se acercó al Zoroark sentado y preguntó la misma pregunta que había hecho Ichiro, recibiendo una breve explicación por parte de Dark. Nox llegó poco después, mirando la escena a su alrededor.
-Oye tíos, hay un Donphan grogui entre los árboles, ¿alguien sabe…? -Antes de que el Houndour terminara de hablar, vio la escena que había enfrente de él y también se preparó para pelear, llamas saliendo de su boca y garras mientras amenazaba al humano con su mirada.
No preguntó nada al respecto, pero sabía que si Eric y Jake se estaban preparando para pelear, era por una buena razón. Hadrim por su parte estaba sorprendido al principio, pero su expresión se llenó de ira y se giró hacia el entrenador y su Machamp, listo para pelear, la gema de su frente empezando a brillar al prepararse para luchar él mismo.
-Tú. ¿Eres el dueño de estos Pokémon? -el entrenador preguntó, pero no dejó que Ichiro le respondiese- ¡Te desafío por dos de ellos! -Dijo, sólo era un crío de diez años con un grave caso de delirios de grandeza.
-¿¡Qué!? -Soltó Ichiro, no creyendo que acababa de oír eso- ¿¡Estás loco, tío!? ¡Los pokémon no son herramientas para intercambiar! -Gritó, olvidándose de mantener la calma y empezando a calentarse con toda esta situación.
-Bueno, no me importa. ¿Peleas o qué? -presionó el crío.
-¡Un momento! ¡¿De qué narices está hablando este humano?! ¿Batalla? ¡¿Dueño?! -Eric preguntó, muy confundido, pero ciertamente también tenía ganas de meterle una paliza a este humano para darle una lección.
-¡No te dejaré llevarte a ninguno! -gritó Ichiro- ¡Alguien tiene que meterte algo de sentido común en la puñetera mollera! -dijo ichiro, poniéndose en medio entre el Machamp y el resto, Hadrim listo para ir a su lado.
Nadie que amenazase con arrebatarle a sus cachorros se iría de rositas sin tener alguna… comunicación con ellos… ¡además de que estaba mosqueado y quería darle a este mocoso una lección! (a partir de aquí escuchad: Normal Battle - Pokémon Colosseum Music Extended)
-¡Que comience el combate entonces! -el chico rugió.
-¡Hadrim, carta blanca! -Dijo Ichiro simplemente mientras se preparaba.
El Espeon de inmediato preparándose para pelear.
-Espera… ¿entonces no podemos luchar? -Jake preguntó, mirando a Eric, que le devolvió la mirada y se encogió de hombros.
No le importaba lo que dijera la verdad, todavía tenía las garras fuera y… si tenía que hacerlo, no tendría piedad. Sin embargo, por ahora respetaría esta tradición y esperar para el momento en el que fueran necesitados… si lo eran, claro está.
-Vosotros quedaos atrás, ¿vale? Dejadnos esto a nosotros. -Fueron las palabras de Ichiro, la simple presencia del Espeon permitiéndole entenderles ya que el tipo psíquico estaba tan acostumbrado a ello que ni siquiera necesitaba concentración para mantener el enlace.
El chico mandó a su Machamp a atacar. Hadrim se quedó observando a su oponente y se preparó mientras que el Pokémon humanoide de cuatro brazos se lanzó a por el psíquico cuadrúpedo, listo para golpear con dos de sus manos cruzadas delante de su cara formando una cruz, ambas manos empezando a brillar conforme el ataque se preparaba. Hadrim lo veía, pero en lugar de atacar de golpe, esperó hasta que el Machamp estaba justo delante suya antes de dar una voltereta hacia atrás, asestando un fuerte golpe de Cola férrea, atravesando el movimiento del Machamp y acertándole directamente en la cara, haciéndole retroceder. Had aterrizando sobre sus cuatro patas listo para seguir, su cola siendo ahora de un color plateado al ser momentáneamente metálica mientras la mantenía amenazadoramente levantada y mantenía los ojos clavados en su enemigo. Ichiro no diciéndole absolutamente nada al Espeon.
Esto confundió al joven entrenador, pero continuó ordenando ataques a su Pokémon, ataques que Hadrim o bien desviaba con su cola o enviaba al tipo lucha lejos con su Psíquico. Ichiro Tan concentrado en la batalla, observando cualquier cosa que Hadrim pudiera no notar por sí mismo para avisarle. Hasta que el Espeon decidió que ya había jugado bastante. ¡Era el momento de enseñarle a este crío lo que pasaba cuando alguien intentaba llevarse a sus cachorros! El Machamp de pronto fue alzado del suelo y sus cuatro armas quedaron puestas a sus espaldas hasta el punto que le hizo gritar mientras el zafiro en la frente del Espeon brillaba con intensidad, obligando las extremidades más de lo que deberían de ser capaces, solo queriendo una cosa del Pokémon mientras empezaba a retorcerle las manos lentamente, arrancándole más gritos de dolor. El Machamp resultando ser macho.
Hadrim continuó con esta tortura hasta que.
-¡Para! ¡Para, por favor! ¡Me rindo! -Gritó el torturado y Hadrim dejó de retorcerle las muñecas, lanzando al pokémon lejos como si fuese un simple muñeco para luego centrarse en el humano. Era tan tentador simplemente… El Espeon sacudió la cabeza y se contuvo, pero su enfado seguía ahí, listo para más. Sin embargo…(la música termina aquí)
-¡Ichiro! -Ladró Radius.
Hadrim lo había sentido por sí mismo, ya que su mente estaba conectada con la de Ichiro y de inmediato se giró y fue hacia el humano, que estaba arrodillado en el suelo apoyándose con una mano mientras con la otra se agarraba el pecho mientras jadeaba.
-¿Qué pasa? ¿Te rindes? ¡Menudo quejica! -Dijo el entrenador, haciendo que casi todos los que sabían qué estaba pasando le gruñesen intensamente, pero ni se inmutó por esto, en cambio, convocó a otro Pokémon, un Steelix- ¡Venga, todavía no he caído! -Dijo el chico.
Hadrim estuvo a punto de volver a la pelea, pero Ichiro se apoyó en su lomo, sin poder continuar, y el Espeon se quedó a su lado. Dark al ver esto no se pudo quedar quieto, dejando Emily en el suelo y diciéndole que se quedase allí, se acercó al humano y le ayudó a levantarse.
-Hadrim… Hospital… Por favor… -Pidió Ichiro con urgencia.
El Espeon asintiendo y a punto de teletransportar a los tres.
-¡Ah, no! ¡No te vas a escapar! ¡Steelix! ¡Lanza rocas! -ordenó el chico y la gigantesca serpiente de acero hundió el morro en la tierra, levantando una gran roca y se preparó para lanzarla hacia dónde estaban.
Hadrim tenía que pensar rápido en ese momento, pero se quedó bloqueado entre movimientos.
-¡Ni se te ocurra! -Eric gritó en cuanto vio que Hadrim estaba indefenso, corriendo hacia donde estaba el Steelix y le pegó un buen puñetazo en la cara.
Su puño se encontró con la piel hecha de acero, y aunque el golpe fue lo suficientemente intenso para mandar al Steelix hacia atrás, el dolor que sufrió el Riolu después del puñetazo hizo que en cuanto cayera al suelo se agarrara la pata, mordiéndose el labio inferior mientras miraba al humano.
-¡Oye, estás haciendo trampas! Si quieres convertir esta pelea en una de dobles… ¡entonces venga, sal, Nidorino! -El humano le ordenó al Pokémon púrpura, que saltó a la batalla e intentó ensartar a Eric con su cuerno.
El Riolu pegó un salto hacia atrás, y justo cuando tocó el suelo dio otro salto, dando una voltereta hacia atrás para esquivar la cola del Steelix que barrió el suelo. Aterrizó más lejos del dúo, pero no lo suficiente para evitar un segundo barrido de la cola del Steelix, que le tiró al suelo, mirando al cielo, el Riolu reaccionando inmediatamente y girando hacia la derecha cuando vio que la cola metálica descendía hacia donde él estaba, intentando aplastarlo. Se puso de pie aprovechando el movimiento anterior, pero el Nidorino le estaba esperando, embistiéndolo y enviándolo hacia atrás, justo antes de girarse y propiciarle una doble patada con sus patas traseras. El golpe impactó directamente en el pecho del Riolu, sacando el aire de sus pulmones, girando por el suelo, golpeándose y rozándose repetidamente contra la tierra. Logró detenerse y se levantó del suelo, dando un golpe a la tierra y poniéndose de pie. Antes de que pudiera hacer algo más, la cola del Steelix se enrolló alrededor de él y le inmovilizó, la presión haciendo que el dolor que el Riolu sentía en su brazo fuera más intenso.
-¡Oye, esto no es justo! ¡Es un dos contra uno! -Gritó Eric, denunciando lo injusta que era aquella pelea, pero la única respuesta que recibió fue una sonrisa malévola.
Gruñó en contestación, y consideró sus opciones. Si le pedía ayuda a sus amigos, lo más seguro es que este mocoso mandaría a más Pokémon a atacar, y si no lo hacía entonces tendría que lidiar con los que había fuera. No quería ponerse a pelear en serio, ya que alguien podía salir herido, y que no fuera uno de sus enemigos… pero tampoco iba a arriesgarse a perder esta pelea. Si tenía que hacerlo, entonces lo haría. Sin embargo, contra todo pronóstico, el chico sacó otra bola: Una de color negro y amarillo.
-Una superball no ha hecho nada… ¡pero a lo mejor con una ultra lo conseguiré! -El chico exclamó, los ojos de Jake abriéndose como platos.
El humano antes había usado algo con el calificativo "súper", y Shade habría sido capturada de no haber sido por la intervención de Dark. Pero ahora el Zoroark estaba tratando de ayudar a Ichiro, y si Eric era capturado…
-¡No te lo permitiré! -Gritó Jake, chasqueando los dedos de su mano derecha, dos estalagmitas de hielo apareciendo junto a él, flotando a sus lados.
No apuntó a los pokémon. No, apuntó al humano. Tenía la intención de deshabilitar sus piernas, no tenía intención de matarlo, pero si hacerle daño y dejarlo indispuesto. Esos pokémon obedecían todas las palabras del humano, así que si no podía hablar… Los pokémon no harían nada o estarían demasiado distraídos con los gritos de su "maestro".
Al oír esto, Dark miró al humano, al ver la pokéball abrió los ojos sorprendido, pero no podía hacer nada en ese momento ya que estaba ayudando a Ichiro a mantenerse. Hadrim se concentraba cuanto podía, pero todavía no les había teletransportado, preocupado por lo que pudiese pasar y listo para intervenir con sus habilidades psíquicas.
El tiempo se ralentizó. Eric vio como tiraba la bola hacia donde él estaba, el Riolu incapaz de moverse por culpa del Steelix, viendo como la bola se escapaba de la mano del humano y se dirigía hacia él. Al mismo tiempo, dos púas de hielo se lanzaron hacia el humano, que no se dio cuenta del nuevo peligro hasta que las vio dirigirse hacia él, con la intención de darle en las piernas e incapacitarle. Los ojos de todos se abrieron lo máximo posible en cuanto vieron esos dos proyectiles volando hacia el chico… pero era demasiado tarde y nadie podía pararlos, ya que Hadrim estaba demasiado concentrado atendiendo a Ichiro. Todos los objetos volaron cerca en medio del aire…
Y se pararon todos en el sitio, una especie de aura transparente de color azul claro como el cielo los rodeó. Parecía como si el tiempo se hubiera detenido y esos objetos estuvieran rompiendo las leyes de la gravedad y la lógica. Eric, sin embargo, reconoció la escena que tenía enfrente, una gran sonrisa apareciendo en la cara del Riolu, que acto seguido consiguió soltar un brazo y apuntarlo a la cara del Steelix, lanzándole una esfera aural directa a la cara que le aturdió lo suficiente para soltarle, el chacal cayendo al suelo y recuperándose rápidamente, sacando ventaja al estado de shock en el que estaban sus enemigos.
-¿No crees que eso es un poco excesivo, Jake? ¿Intentando herir al humano? -Una voz preguntó de entre los arbustos.
Un Eevee salió a la vista, sus ojos emitiendo el mismo brillo que el aura que rodeaba la bola y las estalagmitas. Detrás de ella salieron una Shinx y un Zorua, todo el mundo apareciendo en el claro del bosque. Luna, Shade y Radius se quedaron mirando a la Eevee con los ojos abiertos como platos, sin poderse creer lo que estaban viendo. Natalie por su parte estaba… mirándoles a todos, mordiéndose el labio inferior como si tuviese algún conflicto interno consigo misma. Por otra parte, incluso cuando Luna se estaba sin palabras y no era capaz de formar la pregunta que tenía en la boca sobre cómo ella era capaz de hacer eso.
-Estaba apuntando a sus piernas, Elly, no tenía la intención de matarlo… a no ser que me lo pidieras, claro está. -Jake respondió a la Eevee, dirigiéndole una mirada llena de odio al humano.
-Aun así… está mal… Pero qué más da… -Elly se puso en medio de los dos grupos, las agujas de hielo volando hacia abajo como si la gravedad las tirara hacia la tierra violentamente, rompiéndose en cristales de hielo que se fundieron rápidamente, y acto seguido la bola se estampó contra el suelo y se rompió en miles de pedacitos.
El humano se quedó patidifuso al ver como su única ultraball, la que había comprado con sus ahorros adelantados de todo el año… se rompía por esta fuerza invisible.
-¡Venga ya, tío! ¡Ahora sí que estás haciendo trampas! -El niño le gritó a Ichiro que todavía estaba en el suelo, todavía jadeando mientras se agarraba el pecho, el dolor creciendo, cada vez más fuerte para él tras el momento inicial, Hadrim estaba empezando a asustarse, temiendo que se hubiese detenido por completo. Necesitaba apresurarse, ¡pero este idiota no le iba a dejar irse!
-¡Hadrim, llévatelo! -Elly le gritó, sus ojos concentrándose en los del Machamp que chico estaba dirigiendo, dedicándole una gran sonrisa al tipo Lucha mientras sus ojos empezaban a brillar otra vez- Todo está bajo control… -Dijo después.
El Espeon asintió.
-Todos, regresad a casa cuando esto haya terminado. Equipo Star... confío en que los llevaréis a casa a salvo. -Les dijo e, inmediatamente después, se teletransportó, Dark aflojando su agarre en Ichiro para quedarse atrás con los demás, su rostro duro y su mirada fría hacia el humano, para luego mirar al Pokémon junto a este.
En ese momento se dio cuenta de que el Steelix no estaba. Estaba a punto de avisar a los demás cuando el Pokémon serpentino salió del suelo, a punto de arrollar a Eric. El Riolu se dio cuenta de esto en último momento posible, cuando vio que había una sombra que le cubría, mirando arriba para encontrarse con los ojos del Steelix, que estaba justo encima de él, a punto de convertirlo en una tortita.
La reacción de Dark fue… dicho simplemente: automática. Un instinto normalmente defensivo pasó a ser ofensivo en ese momento, actuando, el Zoroark levantando una pata superior, una neblina de color magenta empezando a fluir fuera de ella y concentrarse cerca de la palma, rotando y concentrándose, formando una esfera de energía formándose rápidamente y creciendo hasta el tamaño de una pelota de voleibol.
-¡Ni de puta coña! -rugió el Zoroark lanzando la Esfera aural contra el tipo acero.
El ataque impactándole en la cabeza y explotando con tanta fuerza que la serpiente gigantesca retrocedió medio metro alejándose del Riolu. Eric tomó esta oportunidad para dar una vuelta por el suelo y alejarse del Steelix, poniéndose sobre su rodilla derecha y moviendo su cuerpo entero con su brazo derecho, en el cual preparó una esfera aural que lanzó al Steelix, que voló hacia su enemigo y explotó justo debajo de él, haciendo que volase aún más lejos. Ahora con un poco de espacio para poder respirar, el Riolu se movió hacia donde estaban la Eevee y el Zoroark.
Dark no prestó atención a lo que acababa de hacer y se mantuvo al frente, sus ojos llenos de determinación y rostro serio. No pensaba dejar que dos amigos se encargasen de esto solos si tenía alguna oportunidad de ayudarles con ello. Adoptando una pose de combate que le permitía una estrategia de "fight or flight" de forma sencilla, patas superiores alzadas, los codos a la altura de los hombros, y las piernas separadas y arqueadas, listo para saltar, correr o girarse en el sitio. Tras esto, el Zoroark hizo que sus zarpas se cubriesen con una neblina oscura que luego formó zarpas de filosas garras en ellas, nada que le dijesen le iba a hacer retroceder ahora.
-Gracias por eso Dark… Un poco más y me habría convertido en una tortilla. -Le dijo Eric al Zoroark, Elly sonriendo.
-Te cubro las espaldas, Eric. -El Zoroark respondió velozmente.
-¡Te estas oxidando cariño! Pensaba que tenías mucho mejores reflejos -Elly bromeó, a lo cual Eric solo respondió con una carcajada irónica, haciendo que la sonrisa que tenía ella se hiciera más grande- Lo siento si llegamos tarde… nos escondimos tan bien que no sabíamos dónde estabais. -Dijo ella, mirando después al humano, que estaba diciendo tacos continuamente.
-¿El tío se ha ido? ¡Me da igual, os pegaré una paliza y os meteré a todos en un PC hasta que me dé la gana! -Gritó el chico, pisoteando el suelo y gritando lo más alto que podía, su voz haciendo un gallo, haciendo el ridículo.
-Me temo que eso no va a pasar… -Una voz dijo dentro de su cabeza, el niño mirando por todas partes, tratando de encontrar el origen de la voz femenina- Aquí abajo, zoquete. -La voz se burló de él, que miró abajo para encontrarse con el trío de Pokémon que le estaban desafiando. Se quedó mirando los ojos de la Eevee… que estaban brillando- Bingo. -Dijo a través de la telepatía, el niño mirando al Pokémon de tipo normal.
No daba crédito a lo que estaba viendo.
-¡¿Un… un Eevee con poderes psíquicos?! -Preguntó él, Elly asintiendo.
-Sí señor… ¿y sabes qué? Has conseguido cabrearme de lo lindo… ¡y ahora me las vas a pagar! -Le respondió ella, agachándose y preparándose para la pelea.
Eric tensó los brazos, aura fluyendo a través de sus brazos y piernas, sus extremidades envueltas en ese fuego azul. Detrás de ellos, todos sus amigos contemplaban unirse a la pelea… Pero una mirada de Zed, Lucy y Jake les persuadió.
-¡¿Como que no podemos luchar?! ¡Necesitan nuestra ayuda! -Nox gritó, Emily asintiendo repetidamente.
-No necesitan ayuda… ahora veréis… -Jake les advirtió a todos que se quedaran atrás y observaran.
Nox hizo justo eso, pero no estaba muy contento.
Natalie estaba debatiéndose, le habían dicho que se quedase atrás pero… "No puedo hacer nada… esos Pokémon son demasiado fuertes… -pensó- Pero… -Entonces miró a Dark, listo para pelear incluso con la edad de su cuerpo… mientras que ella… ella se quedó detrás de él una vez más, como aquella vez en el instituto- Pero yo… ¡No puedo dejarle hacer esto! ¡Otra vez no!" Decidió, su rostro mostrando su determinación y miró alrededor. Al hacer esto, vio algo que a los otros se les había pasado. El Nidorino había actuado por sí mismo y se había alejado sigilosamente para esconderse y estaba a punto de lanzar Picotazo venenoso, apuntando a los tres que estaban al frente. Entonces reaccionó, una esfera fantasmal de color púrpura se formó sobre su morro mientras ella apuntaba para luego disparar la Bola sombra hacia el Nidornio.
-¡Cuidado! -avisó en cuanto disparó, incluso el tipo veneno miró hacia ella pero él no se esperaba un ataque, que recibió de lleno y la explosión lo lanzó lejos.
Natalie no era buena en ataques físicos, vale, pero sus ataques a rango eran brutales, aúna sí se quedó atrás.
-¿Qué? No le habías visto. -Dijo encogiéndose de hombros con una sonrisa orgullosa en el morro, sentándose junto a Radius y Shade.
Luna estaba de pie sobre una rama por encima de todos ellos.
El chico gruño.
-¿¡Qué más da…!? ¡Machamp, vuelve a la lucha! -Le gritó, apuntando a sus oponentes… pero el tipo lucha gris no se movió de donde estaba, confundiendo a su entrenador- ¡Oye Machamp, he dicho que vayas! ¡Haz A Bocajarro! -Gritó otra vez, pero el Machamp siguió quieto y sin responder- ¡Venga, vamos! ¡¿Cuál es tu problema?! ¡Muévete, haz algo, lo que sea! -Siguió gritando mientras Elly le miraba con una sonrisa pilla en la cara.
(A partir de aquí escucharemos: Seeker of Truth - Persona 4 Arena)
-Heh… normal que Hadrim le venciera tan fácilmente… ¡Este tío es más tonto que una mata de habas! Lo único que he hecho ha sido mirarle y ya le he roto las defensas… Pero bueno, ¿quieres que se mueva? -Elly le preguntó, pero no esperó a su respuesta- ¡Cuidado que va! -Gritó ella, moviendo su cabeza violentamente, y con ese movimiento, el Machamp fue rodeado por ese aura azul cielo y de repente salió volando hacia los árboles, rompiéndolos violentamente y reduciéndolos a astillas, y después al otro lado, y de vuelta en la primera dirección, una y otra vez hasta cinco veces, cuando Elly se cansó, lo estampó contra el suelo y lo lanzó lejos como un muñeco de trapo.
Todos sus compañeros se quedaron boquiabiertos al ver como la Eevee se desquitaba con aquel Machamp.
Los demás habrían hecho algo de no ser porque sus mandíbulas estaban dolorosamente pegadas al suelo tras no solo ver a la Eevee con sus habilidades especiales, ¡sino también a Dark utilizar una Esfera aural de su propia formación! Estaban simplemente petrificados por la sorpresa. Eric aprovechó el momento de Shock para cargar contra el Steelix, que se acababa de reincorporar a la pelea. Eric preparó una esfera aural más y la lanzó a su cara mientras pegaba un paso ala izquierda, la esfera explotando y dejando ciego al Steelix temporalmente. Eric aprovechó el momento para ir por detrás y agarrarle la cola y tirando con todas sus fuerzas, para después comenzar a girar. Barrió todo el área, y el tipo lucha aulló mientras saltaba al aire, todavía girando, y después estampó al Steelix contra el suelo con todas sus fuerzas, haciendo un gran cráter, la tierra temblando. El tipo acero no se levantó después de aquello, probablemente inconsciente, aunque era lo mejor para él en aquel momento.
Dark por su parte se lanzó contra el Nidorino, saltando hacia adelante para luego rodar por el suelo y propinarle una patada en la cara igual a la que le había dado anteriormente, cuando cortó en dos la superball que casi había capturado a Shade. El golpe fue fuerte y justo en la cara, haciendo que el tipo veneno cayese al suelo de nuevo. Sin embargo, esta vez el Zoroark no se detuvo ahí, se levantó rápidamente y le dio un fuerte gancho con su Tajo umbrío cuando su oponente se levantó, haciéndole que se alzase del suelo por la fuerza del golpe. Inmediatamente, Dark deshizo sus garras oscuras y empezó a golpear al tipo veneno cuadrúpedo en la barriga, dándole una Paliza… y una bien fuerte al parecer. Terminando con una patada hacia arriba.
-Luna, ¿te encargas, porfa? -llamó a la Vulpix al verla en las ramas, consiguiendo sacarla de su sorpresa, y ella viendo al apaleado Nidorino volando hasta su altura por aquella patada.
-¡Con gusto! -Respondió ella para luego soltar velozmente un Lanzallamas que abrasó al Pokémon hasta dejarlo inconsciente antes de que volviese a caer al suelo, aterrizando con fuerza.
Sin embargo, el entrenador no estaba muy contento con la manera que estaba yendo aquel combate, y decidió sacar un último truco.
-¡Os cazaré a todos! -Gritó en medio de una pataleta, sacando una bola púrpura de su mochila, los ojos de una mitad de un grupo abriéndose como platos, mientras que la otra no entendían porque estaban tan asustados.
Elly le vio sacar la bola y tirarla hacia donde estaban. La agarró con sus poderes rápidamente y se la devolvió al chico con una sonrisa, la esfera golpeándole justo entre ceja y ceja, para después caer al suelo y romperse, el humano soltando un grito de rabia y frustración.
(Parad la música)
Sin embargo, en aquel momento cometió el error de mirar a Elly directamente a los ojos, y rápidamente noto como si alguien aplicara presión sobre su cabeza, incapaz de pensar correctamente… y después comenzó a perder la capacidad de moverse. La Eevee sonrió cuando se le ocurrió una gran idea para darle una lección a aquel energúmeno… Lo levantó del suelo y le hizo levitar hasta un árbol cercano, posicionándolo de manera que sus pantalones se quedaran enganchados a la rama, el niño quedándose colgando de esta por sus calzoncillos de increíble flexibilidad. Elly se rió de su posición.
-¡Toma, a ver si aprendes la lección, niñato engreído! -Se burló de él, el entrenador incapaz de entender lo que la Eevee le acababa de decir, pero aun así siguió moviéndose y gritando insultos e improperios varios que un niño de su edad no debería conocer.
Eric se acercó a Elly.
-Bien hecho Elly… -Dijo él, la Eevee girándose para mirarlo y poniéndose a dos patas para darle un beso, que el Riolu devolvió con gusto.
Acto seguido, se giró para mirar a todos lo pokemon detrás de ellos.
-Bueno… supongo que todos tendréis un montón de preguntas… -Empezó a hablar, todo los Pokémon que pertenecían a su grupo asintiendo.
-Y nosotros tenemos preguntas para todos vosotros… Y una explicación por lo que ha pasado con Ichiro. -Jake les dijo- Pero me temo que todo eso deberá ser más tarde. Debemos marcharnos cuanto antes, no sea que algún otro humano pueda aparecer y tratar de capturarnos una vez más. -Jake dijo, ojeando al humano, que tembló al ver las miradas que los Pokémon le daban.
La imagen de dos agujas de hielo volando hacia él se quedaría grabada en su mente para el resto de su vida.
-Muy bien… ¡entonces vámonos! -Eric ordenó, recordando las últimas palabras que Hadrim le había dicho antes de desaparecer.
El tipo lucha empezó a correr por el bosque, esperando que el resto le siguiera. Dark dirigió a su grupo mientras todos huían del bosque y salían de la zona, y después de eso Radius les indicó el camino de vuelta a casa.
Lo que nadie se apreció, sin embargo, era que había alguien que faltaba en el grupo. Muy lejos de donde estaban ahora, un Pidgeot aterrizó en el mismo lugar donde había comenzado el juego, una gran sonrisa en su cara.
-¡Ja! ¡Parece que he ganado! ¡Ni siquiera Eric está aquí! Y tampoco abandoné el parque… solo me quedé volando. ¡Una estrategia perfecta, seguro que hasta Jake estaría orgulloso… -Rió para sus adentros, asumiendo que el juego había terminado al haber pasado tanto tiempo.
Decidió esperar unos minutos, y al ver que nadie venía a donde estaban decidió volar a la cima de la caseta de juegos con forma de castillo, posándose en la punta de la torre y esperando. Su mera presencia intimidó a muchos niños y Pokémon que se acercaban al castillo, y algunos adultos humanos le dirigieron miradas de preocupación mientras sus hijos le apuntaban con curiosidad, el Pidgeot sintiéndose cada vez más y más molesto.
Pasó más de media hora antes de que se levantara de donde estaba y abriera las alas.
-¡¿Hola?! ¡¿Tíos dónde estáis?! -Gritó a los cuatro vientos, su voz resonando en el aire, pero no recibió una contestación mientras el sol se estaba posando por el horizonte justo en frente de él. Se encorvó hacia delante- Aaaah… Mierda…
Rayrudan: Wow… el Mayor curro hasta la fecha en este fanfic… se nota la colaboración con uno que le gusta hacer caps largos a pesar de no haber mucho muy emocionante en ellos.
Riolu: Heh ya te digo… es una pena que no le guste pasearse por el cuarto muro.
Ray: Meh, qué le vas a hacer.
Riolu: No lo que tu le has hecho a aquel chico
Eric566: Sinceramente, no me gusta mucho el concepto del cuarto muro, aunque conozco a alguien que le chiflan estas cosas… Pero no está aquí.
Ray: Oh, déjalo, por favor, tengo mis planes para él luego… y ni a mí me gusta hacer esas cosas pero hey…
Riolu: Cierra el hocico antes de que lo sueltes todo, bocazas!
Ray: Cierto… bueno puesssss esto esto es todo por esta vez, espero que os haya gustado el capítulo, si os preguntáis por el resto… ya aparecerán aquí de nuevo cuando quieran hacerlo.
Dark: como ahora! Ven aquí tú aspirante a escritor del día! Cómo le haces eso a alguien que no sabe qué peligros hay en nuestro mundo? -se acerca rápidamente a Rayrudan-
Ray: eeeeeeh Bye! -salta por el lado del muro que da a la historia.
Riolu: uh… erm… Bueeeno, qué más da… Estar listos para el próximo capítulo, ya sabéis, no hay fecha límite en cuanto a su salida.
-Aparece todo el mundo de golpe, menos los humanos, Hadrim y el grupo de Eric566-
Todos: Hasta el próximo cap!
