CAPITULO 13
"MUERTE LENTA"
—Andrea—espere un momento para ver si regresaba— ¡Andrea! —La volví a llamar pero nada— ¡Andrea! —Salí corriendo del cuarto y la vi baja la escalera— ¡Andrea regresa! —Ella no volteo a verme ni una sola vez. Baje por las escaleras y al salir de la casa vi que Andrea iba cruzando la calle y un auto estaba a punto de atropellarla, lo único que pude hacer fue gritar: — ¡ANDREA CUIDADO!
La escena se reprodujo ante mis ojos como si fuera en cámara lenta, vi el auto impactarse contra el cuerpo de Andrea y vi como ella salió volando y cayó en el pavimento. El fuerte golpe de su cuerpo y su cabeza contra el pavimento fue lo que me trajo a la realidad.
— ¡NO, ANDREA! —grite y corrí a su lado—Llamen a una ambulancia—grite y al llegar a su lado con delicadeza levante un poco su cabeza del asfalto. Se me rompió el corazón al ver los rasguños en su rostro.
—Tom—murmuro.
—No te esfuerces querida, ya viene la ambulancia, resiste.
—No puedo, me duele todo.
—Shhh… ya pasara cariño—aparté un mechón de su rostro—solo quédate conmigo, te necesito, no me dejes—me temblaba la voz y sentía que las mejillas se me llenaban de lagrimas.
—Te amo—susurró
—No me abandones por favor, te amo—le dije. Ella sonrió y cerró sus ojos lentamente— ¡¿Dónde está la maldita ambulancia?! —grite y Luke estaba a mi lado.
—Ya llame y dijeron que están en camino.
No sé cuánto tiempo paso, para mí fue como una eternidad, cada jodido segundo contaba para que Andrea no muriera. La ambulancia llego y los paramédicos pusieron a Andrea en la camilla. Me dejaron subir con ella cuando les mentí diciendo que era mi prometida. Observaba todo en silencio mientras en mi mente rezaba porque nada le sucediera a Andrea. No quería perderla.
Llegamos al hospital y me baje con los paramédicos, un doctor y enfermeros recibieron a Andrea con rapidez. La metieron a la sala de operaciones y yo quería entrar con ellos pero no me dejaron.
—Joven—dijo una enferma impidiéndome el paso—no puede pasar.
—Déjeme entrar—dije con desesperación—quiero estar con ella, ella me necesita.
—Lo siento pero no puede entrar.
—Ella me necesita—dije pasando por un lado de la enferma.
Antes de que pudiera dar otro paso, alguien me tomo por las brazos, creí que era algún enfermero pero era Benedict.
—Vámonos Tom—me dijo.
— ¡No, ella me necesita! —le dije furioso e intente zafarme de su agarre.
—Te sacaran si pones un pie en la sala de operaciones—dijo Luke tomando mí otro brazo y tironeándome junto con Ben para sacarme. Entre los dos mi tironeaban pero yo me oponía.
— ¡Trenton ven y ayúdanos! —mierda estaba perdido, Trenton era más fuerte que nosotros tres.
—Lo siento Thomas—dijo Trent, me tomo y me cargo en su hombro.
Me llevaron a la sala de espera donde estaban las chicas. Trenton me bajo dejándome sentado en la silla y con una mirada amenazante me dijo que ni se me ocurriera escapar.
La espera se me hacia eterna, si estaba sentado movía las piernas sin control, si me paraba comenzaba a caminar de un lado a otro. Me encontraba caminando de un lado a otro nervioso pensando cómo se encontraría Andrea.
—Viejo, ya me mareaste—dijo Ben—siéntate.
—Cálmate—dijo Luke.
— ¡¿Qué me calme?! —Grite— ¡¿quieres que me calme?! ¡La mujer de mi vida se muere…! —Recordé mi discusión con Andrea y lo que pasamos hasta el momento del accidente— se muere por mi culpa—murmure.
— ¡¿Qué?! —dijeron todos al unisonó.
—Ambos discutimos, ella se enojo conmigo, salió corriendo de la casa y… paso el accidente—explique.
—No todo es tu culpa—dijo Mari mirándome con tristeza.
— ¿A qué te refieres? —le pregunte frunciendo el ceño.
—Cuando salí con Andrea a tomar un café, no pude resistir más y le conté que te besaste con Kat—ella se mordió el labio y me miro avergonzada.
— ¡¿Te besaste con alguien más?! —pregunto molesta Karina.
—Kat me beso—explique.
—Si claro—dijo Karina con sarcasmo—la excusa más vieja.
—No me importa si ustedes no me creen—dije molesto—la única que me importa es Andrea.
—Tom lo siento—dijo Mari—no debí haberle dicho, hasta que llegue a la casa y hable con Ben me dijo que tú ibas a hablar con ella. Lo siento tanto.
—Está bien—suspire pesadamente—no importa, el más culpable de todos soy yo.
— ¿No crees que deberías llamar a los padrea de Andrea? —pregunto Luke.
—No me atrevo a llamarlos. No sé cómo se los diré.
—Yo lo hago—se ofreció Mari.
Me senté y enterré mi cabeza entre mis rodillas. Jamás me sentí tan mal, tan frustrado e impotente. A los minutos Mari llego.
—Ben ofreció rentar un jet especial para que los trajeran lo más rápido posible—dijo Mari.
—Gracias—les dije a Mari y a Ben.
Las horas seguían corriendo en el reloj y aun nadie salía para darnos noticias de Andrea. Sus padres llegaron al hospital y se acercaron a nosotros.
— ¿Dónde está? —pregunto su madre preocupada.
—Ella tuvo un accidente—explique.
— ¡¿Cómo?! —pregunto su padre.
—Salió de la casa y la atropellaron.
—Le dije que se fijara a ambos lados antes de cruzar la calle—se lamento su madre.
—No fue por eso—dije mirando a ambos nervioso.
— ¿Entonces? —pidió saber su madre.
—Ella y yo discutimos—intente explicar—salió enojada de la casa, yo… trate de detenerla pero fue demasiado tarde, lo siento—mis ojos se llenaron de lagrimas, era tan doloroso recordarlo una y otra vez.
— ¡Todo esto es tu culpa! —Me grito el padre de Andrea molesto— ¡Si mi hija muere, tú cargara con la culpa, de todos espere lo peor, pero menos de ti Tom, me has decepcionado, pensé que harías feliz a nuestra hija pero lo único que hiciste fue mandarla a la tumba!
—Tranquilo amor—dijo la madrea de Andrea acariciándole el brazo—solo fue un accidente.
— ¡¿Cuál accidente?! ¡Él es el culpable! —dijo el padre de Andrea apuntándome con el dedo.
En eso un hombre llego a la sala de espera y todos lo volteamos a ver.
— ¿Familiares de la señorita Andrea? —pregunto.
—Aquí—dijimos todos.
—Vaya, ammm… ¿los padres?
—Somos nosotros—dijeron sus padres.
—Bueno, mi nombre es el Doctor Trujillo—estrecho las manos de los padres de Andrea—la joven sufrió un fuerte golpe, sufrió un derrame interno y perdió mucha sangre. Tuvimos que meterla a operación.
— ¿Cómo se encuentra? —pregunto su madre.
—Está estable, esperemos que se vaya recuperando pero prepárense, esta noche puede pasar de todo.
— ¿Dónde está?
—La tenemos en observación. La pasaremos a la habitación…—la voz del doctor se vio interrumpida.
—Doctor Trujillo, favor de pasar de urgencia la sala de observaciones—dijo una voz etérea que resonó en el hospital.
—Me tengo que ir—dijo el Doctor y se fue a paso rápido.
— ¡¿Qué pasa?! —grito la madre de Andrea preocupada.
Mi alma cayo a los pies estaba tan preocupado por Andrea. ¿Qué pasaría? ¿Estaría bien? ¿Sobreviviría? Dios, por favor, sé que me escuchas, sálvala, salva a la mujer que amo. La amo de verdad que sí, ella es la única en mi corazón.
Después de más horas interminables de espera, el doctor volvió a aparecer.
— ¿Cómo esta? —le pregunte al doctor.
—Lo sentimos mucho—dijo el doctor apenado.
—No…—murmure.
—Hicimos todo lo que pudimos.
—No, no— no es cierto, Andrea no puede estar muerta.
—Cayo en estado de coma—dijo el doctor.
— ¡No! —grite y golpee la pared con fuerza.
—Tranquilo—Ben me tomo de los hombros.
Recargue mi frente en la pared y llore desconsoladamente.
—No, ¿Por qué ella? Se me va Kevin, se debate entre la vida y la muerte y yo estoy aquí sin poder hacer nada, yo soy el culpable de su desgracia de todo esto, la amo tanto ¿Por qué me quiere dejar?
— ¿Podemos pasar a verla? —pregunto la madre de Andrea al doctor.
—Sí, máximo solo dos personas por favor.
Los padres de Andrea fueron a verla a la habitación que el doctor les había indicado. Esperamos y los siguientes fueron Mari y Benedict, después Karina y Trent.
— ¿Quieres que te acompañe? —pregunto Luke.
—Estoy bien—suspire y busque fuerzas para ir a verla.
Llegue aire y vi la puerta. Inhale y exhale lentamente, necesitaba calmarme para no caer desmayado, cuando puse la mano sobre la puerta sentí que me maree. Abrí la puerta lentamente y cerré la puerta a mis espaldas. Entonces la vi… ahí estaba Andrea, acostada en la cama de hospital, varios cables a su alrededor, infinidad de maquinas que la mantenían con vida y un tubo que entraba por su boca que le servía para respirar. Se me partió el corazón verla así y por mi culpa estaba así, soy un idiota ¿Cómo le pude hacer esto a la mujer que más amo?
Me acerque a ella, los rasguños de su rostro ya estaban cicatrizando, tenía varios golpes y cardenales en su cuerpo. Tome la mano de Andrea y la hice que me acariciara la mejilla.
—Amor—dije con voz temblorosa—lo siento tanto esto es mi culpa, espero que puedas perdonarme, jamás imagine que llegaría este día, yo daría toda mi vida por amarte y hablarte otra vez—suspire pesadamente y sentí que mis ojos ardían por las lagrimas—por mis errores estamos sufriendo, quisiera regresar a cuando éramos tan felices, solo quiero llorar y soñarte, no quiero que lo nuestro termine así.
Por favor mi amor ¿No ves que te necesito? Te hare una promesa. No me voy a separar de ti, nunca, no te dejare morir, vendré a verte todos los días, te contare lo que pase, todos los días. Tú eres la única que vivirá en mi corazón, prometo amarte siempre, desde ahora en adelante serás la única que viva en mi corazón, tú será las razón por la que seguiré diciendo, si es que todavía… lo esto, te lo prometo porque… te amo.
Bese su frente con ternura. No la abandonare no mientras yo siga vivo, no importa cuánto tiempo ella vaya a estar en coma. Yo estaré a su lado porque no se vivir sin ella.
Andrea te amo, prometo estar junto a ti porque te amo. Ahora tú escúchame bien: TE AMO.
