Rayrudan: ¡SORPRESA GENTE! Un capítulo más, sin esperar mes y medio, mayormente por mi culpa.
Eric: Wooohoo, sí porque no tengo nada que hacer. Para aquellos que no lo saben, he comenzado la universidad, aunque dudo que eso afecte nuestra frecuencia de subidas…. Tampoco somos los maestros de la consistencia.
Rayrudan: En fin ¿qué ha pasado aquí? ¿Nos hemos vuelto locos? No. Lo que pasa es que mientras estábamos escribiendo este capítulo nos dimos cuenta de que todo lo que queríamos meter se nos iba de las manos en cuanto a longitud. Por lo que decidimos partir el capítulo por la mitad y hacer dos capítulos. Esperamos que esta decisión os guste y que no estéis muy liados con lo que sea que se os ha echado encima teniendo en cuenta el mes en el que estamos (en España acaban de empezar las clases).
Bueno lo único que me queda por decir es: Disclaimer: No clamo posesión sobre nada relacionado con Pokémon, todo esto pertenece a TPC y a GF. Lo único que me pertenece es esta historia, la región en la que se desarrolla actualmente y los perosnajes, con la excepción del Equipo Star, el cual pertenece a Eric566.
Solo una cosa más: "Life's a bitch" y durante las próximas 2 semanas no voy a tener internet en mi casa así que… creo que el próximo capítulo va a tardar algo más.
El sol se estaba poniendo tras el horizonte, y aunque el día pronto acabaría la casa de los Kaiser estaba tan activa como siempre. Habían pasado tres semanas desde la aparición del Equipo Star, y ya se habían acostumbrado a la mayoría de las cosas que había en aquel lugar, aunque todavía existían ciertos conceptos que no comprendían. Principalmente, habían decidido tomarse las cosas con calma y relajarse, pero poco a poco se ponían más y más nerviosos sobre lo que podía estar ocurriendo allí de dónde venían en su ausencia. Serge había intentado ignorar toda la situación y apoyaba la opinión de Elly, ya que esta decía de que conocían a sus amigos y que estos serían más que capaces de ocuparse de casi cualquier ladronzuelo que apareciera.
- En verdad, se podría interpretar como que les estamos dando un poco de protagonismo. Hemos estado por todas partes desde hace ya… ¿un año o algo así? Y mientras nosotros nos ocupábamos de todo ellos estaban en el Gremio más aburridos que unas ostras y ayudando en las reconstrucciones. No hace falta que nos preocupemos. - Serge trataba de calmar a Lucy y Jake, que se estaban preocupando demasiado mientras jugaban al parchís.
- Eso es cierto… ¿pero has olvidado, por casualidad, aquellas formas de vida vegetales que infestaron aquellos cadáveres de Pokémon? Eso no era normal, independientemente de cómo se mire el asunto, y aunque removí tierra y cielo tratando de encontrar una indicación de sus orígenes, no hay absolutamente nada en nuestra historia parecido a esas cosas. - Jake explicó los orígenes de sus preocupaciones, tirando el dado.
Sacó un cinco, lo cual puso su ficha justo al lado de la de Elly.
- Me temo que, una vez más, has sido devorada. - Cogió la ficha verde de la Eevee y la devolvió a su casa, acción que la enfureció.
- ¡Venga ya! ¡Ya estás empezando a jugar como Zed! - Se quejó, ya aborrecida de aquella situación.
Esta era la quinta vez que mandaban una de sus fichas a casa.
- Pues ahora que lo dices… sí, es casi lo mismo que pasa cuando juega con nosotros, lo cual ya es bastante ridículo. Será mi pareja y todo eso, pero… joder, vaya suerte que tiene cuando juega. - Lucy dijo esto en voz alta con la intención de cambiar el tema de la conversación previa.
- Aaaah sí, es verdad, me acuerdo que me lo comentasteis. ¿De verdad era tan malo como decís? - Serge preguntó por la efectividad de la extraña habilidad de Zed.
Las dos hembras asintieron repetidamente, la Eevee temblando al recordar lo que había pasado hace una semana.
- Es la cosa más rara que he visto en la vida. Gané el primer juego y me confié… pero a la siguiente Zed empezó a sacar unos turnos INCREÍBLES, y se quedaba las mejores propiedades y evitaba todo lo que no le beneficiara. Incluso sacaba las mejores cartas de suerte o del cofre… - Empezó a enumerar todas las ocasiones que la suerte de Zed lo había ayudado, y cada una de ellas hizo que Lucy gruñera más y más alto.
- ¿Y te acuerdas de aquella vez que nada más empezar a jugar se compró las rojas y las amarillas y no pudimos hacer nada al respecto? ¡Eso sí que me cabreó! - En cuanto Lucy se lo recordó, Elly soltó un gruñido de exasperación, justo antes de que las dos reventaran a reír, dejando a sus dos compañeros muy sorprendidos.
Jake aclaró su garganta.
- Debo admitirlo… La suerte de Zed es una de las cosas más fantásticas e incomprensibles que he tenido la oportunidad de observar, y ha llegado a unos niveles a veces increíbles. Es como aquella ocasión que Spinda comenzó una lotería, en la cual el premio eran varias bolsas de bayas y gomis… - Jake empezó la historia, pero Serge le interrumpió para después terminarla.
- Y el tío se acerca, prueba una sola vez y gana el premio gordo. Sí… eso es… algo. - Serge había estado allí cuando había ocurrido, la erupción de aplausos y felicitaciones que estallaron en el bar ahora resonaban en sus oídos… Y todo mientras observaba la bola negra y azul en la cual se había convertido Zed, a punto de morirse de vergüenza. - Mi pico se cayó al suelo en cuanto lo vi. Un tanto así. - En cuanto terminó la historia, Serge se encorvó hacia delante y abrió su pico tanto como pudo, asegurándose de que la mitad inferior tocara el suelo.
Elly y Lucy empezaron a reír una vez más, y Jake se sorprendió a sí mismo sonriendo, encontrando ese intento de imitar las escenas de los dibujos animados que veían en la televisión algo imposible, pero era también divertido y muy propio del Pidgeot.
- Sí que os gustan los juegos de mesa. - La voz de Dust les llegó en cuanto el Riolu apareció en el salón, estirándose. - ¿Qué tal os va? - Les preguntó.
Lucy lo miró.
- Pues claro que nos gustan. Son bastante divertidos, y algunos se parecen a los que tenemos en casa... - Lucy miró de reojo a Jaky y Elly. - Aunque estos pasan tanto tiempo jugando al ajedrez que rara vez podemos jugar los demás. - Mientras hablaba mal de sus compañeros, Elly no pudo evitar sonrojarse, ya que era verdad, pero Jake se puso recto y la miró.
- Dices esto como si de un problema se tratara Lucy. No posees los conocimientos de ajedrez suficientes para jugar correctamente… ¿o deseas que le cuente a Dust lo que ocurrió en tu primer juego de ajedrez y como usaste los Horseas? - Jake le dirigió una mirada de superioridad mientras decía esto, lo cual la cabreó bastante.
- ¡Cállate eso de una vez, pesado! - Con ese mero insulto la Shinx consiguió que Jake temblase de rabia, principalmente porque pensaba que era un insulto ilógico.
- ¿Qué problema hay en jugar con diferentes normas? Cada uno juega como lo encuentra divertido. - Dijo Dust.
- No existen problemas con usar reglas distintas, siempre y cuando tengan sentido. Debes de coincidir conmigo en que usar los Horseas para saltar todo el tablero y acabar con tu realeza en solo dos turnos es simplemente ridículo. - En cuanto Jake explicó esto, Lucy se cubrió la cara con sus patas delanteras, tratando de cubrir sus mejillas sonrojadas, soltando un grito agudo para después estallar e insultar repetidamente al Sneasel, soltando palabrotas peores cada vez que abría la boca, aunque Jake ignoraba completamente la descarga incesante de palabrotas de Lucy.
- Eso es una boca sucia. - Comentó Dust. - Si sigue hablando así, mamá le enseñara lo que es una limpieza de boca. - Dijo el Riolu dorado señalando a la Shinx, aunque ella estaba tan enojada que ignoró completamente lo que le estaba diciendo. - Y sí, eso es un pelín… demasiado. Solo es divertido cuando el otro puede hacer algo al respecto. - Añadió. - Si os interesa, tenemos un tablero de ajedrez por alguna parte. - Les dijo en caso de que quisieran jugar.
- Ahora mismo estamos bien con este, pero creo que Jake y yo lo cogeremos más tarde para jugar una partida… ¡Joder, venga ya! - Elly gritó con toda su frustración cuando vio que su dado cambiaba de un seis directamente a un dos, lo cual hizo que Serge soltara una carcajada, entretenido por las tiradas pésimas de Elly.
Tiró su dado… y cayó donde estaba la ficha de Elly, enviándola, una vez más, a su casa. Elly gritó de pura agonía, lo cual provocó que Serge estallara en carcajadas, y todo esto mientras Lucy le gritaba a Jake.
- Al menos no estás encerrada en casa. - Le comentó el Riolu. - Me acuerdo una vez que jugué y durante toda la partida no pude ni sacar una ficha. - Recordó su peor partida.
- ¡A lo mejor debería, porque me están tocando tanto las narices con esta mierda de partidas que voy a terminar por echar a alguno de estos tres del equipo! - Lo gritó lo más alto que pudo, y Serge se sujetó el costado del dolor que le estaba provocando todo aquello, ganándose una mirada asesina de la Eevee. - ¡Y como no dejes de reírte serás tú, listopán! Le diré a Eric lo del fiasco con Dark y Shade, y a ver cómo te ríes después, ¡¿te queda claro?! - Lo de echarlos del equipo no lo decía enserio, pero aquello de contarle el fiasco a Eric sí que lo decía de verdad, y Serge lo sabía.
Poco a poco comenzó a relajarse, limpiándose las lágrimas de los ojos.
- Bueno bueno, relájate que es solo un juego… No hace falta que te pongas así… - Serge intentó darle la vuelta a la tortilla para hacer parecer que Elly era la que se equivocaba… pero en realidad estaba en una situación muy delicada en todo lo referente a su relación con su superior… por lo que no probó su suerte y se cerró el pico para variar.
- Bueno, en caso que a alguien le importe, ya he tenido suficientes videojuegos por hoy y voy a entrenar unas horas en el bosque así que… ¡os veo luego! - Terminó con tono animado, acercándose a una ventana abierta y saltando fuera por ella.
Los Pokémon jugando alrededor del tablero se despidieron, y en cuanto se alejó lo suficiente se miraron. - Me preguntó a dónde irá… Creía que había estado entrenando ayer. - Lucy le preguntó al resto.
Solo le respondieron encogiéndose de hombros, ninguno de ellos muy seguros de que podían responder.
- Es bastante curioso verle abandonar la casa en vez de permanecer en el sótano y jugar a los… ¿videojuegos, creo que lo llamaba? - El Sneasel se había interesado mucho por ellos al haberlos visto, y deseaba probarlos.
- Bueno, ahora que no está en casa, y no estará aquí hasta dentro de un par de horas… ¿Queréis bajar a ver que hay allá abajo? Aunque prefiero terminar esto primero… - Serge propuso esto al resto del grupo, y todos coincidieron en que era buena idea… aunque antes querían terminar aquel juego de parchís tan intenso.
Dust por su parte se alejó de la casa, disfrutando de la brisa y del ambiente del lugar. Sin embargo, justo detrás de él, la siempre curiosa Emily se había escapado de la casa, evadiendo a Luna, quien la había estado vigilando los últimos días, y empezó a seguir al Riolu, una vez más sintiéndose como una maestra del sigilo. Dust podía oír pasos que no eran suyos de cuando en cuando, hasta que llegado a un punto se detuvo y miró alrededor detrás suya, intentando ver quién le estaba siguiendo. Pudo ver algo, alguien de pelaje marrón y cremoso escondiéndose en un arbusto cercano, las hojas agitándose y cayéndose de las ramitas. Emily seguía estando muy segura de sus habilidades, pero no podía estar más lejos de la verdad. Él se acercó a los arbustos, usando su percepción de aura para reconocer quién era.
- ¿Qué estás haciendo aquí, Emily? - Le preguntó a la joven Eevee en cuanto la reconoció, dejando de usar sus sentidos de aura y mirando a los arbustos, esperando que saliera de ahí.
La Eevee soltó un grito y pegó un bote, saliendo de los arbustos y dirigiéndose a Dust la cara sonrojada.
- ¡Eres malo, Dust! ¿Cómo has sabido que estaba ahí? ¡No había hecho ruido! - Estaba muy molesta con el Riolu.
- Bueno. Primero, podía oír tus pasos y cuando me giré pude verte saltando entre los arbustos. - Le explicó con la misma calma. - Em, voy a entrenar y, por mucho que me gustaría tener a una Eevee de buenas miras mirándome, me gustaría estar solo haciendo eso. - le dijo. - Así que, ¿por qué no vas de vuelta a la casa? - Le preguntó con tranquilidad.
- ¿B-B-"Buenas miras"? - Dio un paso hacia atrás, avergonzada. - Pues… bueno… ¿no quieres que te anime? Vamos Dust vamos… Dale al… ¿aire? - No tenía ni idea de lo que hacía para entrenar, así que dijo lo primero que le vino a la cabeza, demostrando que no sabía nada sobre rutinas de entrenamiento.
Dust rio ligeramente por esto.
- Qué monada. Pero estaré bien, en serio. - Le dijo, sonriéndole cálidamente. - Vuelve antes de que se preocupen porque no saben dónde estás. - Le dijo.
- ¡Aaaagh! Quería ver a dónde ibas… ¡pero eres igual que Luna! - En cuanto gritó esto miró a otra parte. Fue entonces cuando se le ocurrió algo, su cara convirtiéndose en una gran sonrisa diabólica en meros instantes. - Hablando de eso… ¡Luna necesita un macho en su vida, y creo que tú necesitas una hembra en la tuya! ¡Seríais una pareja fantástica! - Se empezó a burlar del Riolu de esa manera, emparejándolo con la Vulpix.
- ¿Tú crees? - Le preguntó. - Bueno, es sexi y fijo que es muy caliente. - Dijo, pensando y poniéndose una pata bajo el hocico. - Sin embargo, ya ha dejado claro que no está interesada en mí. - Le dijo, encogiéndose de hombros para luego girarse y volver a caminar.
- ¡Entonces le diré que tú estás interesado en ella! ¿Qué te parece eso? ¡Dust y Luna, sentados en un árbol B-E-S-A-N-D-O-S-E! Primero biene el matrimonio, luego el huevo y después… - Empezó a cantarlo todo mientras daba vueltas alrededor del tipo lucha.
Dust se detuvo y se giró hacia ella.
- Bueno, entre el matrimonio y el huevo hay algo pero creo que hablar de eso con una cachorrita. - Dijo. - Y por encima de todo, mi mirada recae sobre otra hembra, siendo sincero. - Confesó. - Y no, no voy a decir quién es. - La pinchó y continuó de nuevo con su andar.
- ¡Oye! ¡Primero de todo, se lo que es el apareamiento, así que no te tienes que callar nada! ¡Segundo, tenemos la misma edad, tontorrón! Y tercero y último... - Se le acercó y le puso su mejor cara de pena. - ¿Quién es? ¡¿Quién te gusta?! ¡Dimelooooooooo! - Se lo rogó.
Él solo la miró, pero solo le sonrió viéndola así y continuó andando, decidiendo torturarla un poquito más si decidía seguirle. Además sería un buen entrenamiento de concentración para él.
- No te lo digo. - La pinchó un poco más, respondiéndole con negativas cada vez que preguntaba sobre el asunto, poniendo las manos detrás de su cabeza mientras caminaba.
Tras un rato caminando, llegaron al río, donde Dust decidió parar, bebiendo un poco de la fresca agua. Tras esto, se levantó y se situó a un lado para empezar su propio entrenamiento con algo de meditación… Con la dificultad añadida de cierta Eevee con una pervertida curiosidad preguntándole sin parar sobre la hembra en la que está interesado. Esto le parecía gracioso ya que… bueno… él lo sabe y no se lo va a decir.
Emily se quedó mirándolo mientras Dust se sentaba con las piernas cruzadas y los ojos cerrados. Se le acercó, sonriéndo. - Dimelooooooooooo… - Esta vez se lo susurró al oído.
- No. - Rió él ligeramente, concentrándose, empezando a sentir el aura a su alrededor, la más notoria siendo la de la Eevee.
Primero quería entrar en comunión con el Aura para luego poder empezar su calentamiento.
- ¿Qué estás haciendo ahora? ¿Pensando en esa chica? ¿Sus forma, su tamaño, sus curvas? - Empezó a soltar preguntas cada vez más y más pervertidas. - ¡Eres tan pervertido como yo o Nox, admítelo! Dime quien és y te prometo que no se lo diré… - Se lo prometió una y otra vez, pero hasta ella sabía que no sería capaz de mantener algo en secreto durante tanto tiempo.
- Bueno, ahora mismo no necesito PENSAR en su forma. - Es todo lo que dice, levantándose tras esto.
Con los ojos cerrados y preparándose mientras que, para sus ojos, el rango de su visión se disminuyó considerablemente, Dust concentrándose para hacer que su aura, solo para su visión, formase a otro Riolu que se preparó para luchar.
Emily la mira, muy confundida. Ya le estaba empezando a frustrar. - ¡Venga va, que no est tan difícil! ¡Dimelo o voy a empezar a decir nombres a ver como reaccionas! -
- Adelante, inténtalo. Pero por favor, hazte para atrás. - Le pidió, bloqueando de golpe con los brazos, seguido de dar unos golpes rápidos.
- ¡Bien, veamos… Luna! - Empezó por lo obvio.
- Sexi y caliente, pero no. - Dijo, agachándose para esquivar y respondiendo con una patada con voltereta hacia atrás.
Su rival cayendo de espaldas, pero recuperándose rápidamente con una voltereta hacia atrás también y lanzándose contra Dust sin darle un momento para respirar mientras el Riolu de pelaje dorado mantenía los ojos cerrados.
- ¿Y qué tal Shade? Ah, no espera, que tu hermanita… Eh… ¿Natalie? - Emily trató de corregir aquel error, haciendo como si no acabara de proponerle como pareja a su propia hermana.
- Shade. Curiosa y admito que ¡está ganando un tremendo cuerpazo! Pero sí, es mi hermana. - Le dijo, retrocediendo unos pasos al haber recibido un puñetazo en la cara, pero continuó peleando.
No podía permitirse aflojar y esto estaba empezando a hacerle sudar.
- Natalie. Inteligente y curiosa como todos los cachorros de su edad. Aún demasiado joven para desarrollar un cuerpo al que mirar, pero madre tiene un buen posterior al que disimular una mirada… siempre y cuando Dark no me apuñale con la mirada, claro. - Dijo, temblando al recordar la mirada del Zoroark una vez que le había pillado ojeando bajo la cola de Nat mientras ella leía.
- Hmm… Bueno, es verdad, Dark protege mucho a Natalie… Y creo que el otro día vi a Radius y Natalie leyendo juntos… Da que pensar, ¿eh? - Soltó una risilla. - Bueno a ver… ¿qué tal Elly? No es joven y no tiene ninguna relación contigo, ¿no? - Emily se lo preguntó inocentemente, pese al hecho de que lo que estaban diciendo no podía ser más pervertido.
- Primero, ella ya ha sido marcada y reclamada por Eric, así que está fuera de mi liga. - Dijo, esquivando una patada giratoria y respondiendo con un fuerte puñetazo. - Sin embargo, si no lo estuviera… Es fuerte, eso lo he podido ver. Inteligente y una gran administradora de dinero. - Lanzó una patada ígnea para hacer retroceder a su rival o que recibiese el golpe y se alejase por el golpe. - De cabeza fría cuando hace falta y apasionada. Tiene el cuerpo de una diosa, sinceramente, buen trasero y patas fuertes… - Se detuvo un momento ya que recibió un golpe en el vientre, doblándose hacia adelante y luego saltando hacia atrás, cayendo al suelo al haber recibido un nuevo golpe de su rival. - Y tiene la cantidad justa de peso para tener una barriguita muy mona. - Dijo, saltando para volver a ponerse en pie. - ¿O Eric la ha-? - Empezó, solo para ser interrumpido por un golpe más de su ilusión en su visión aural.
- Pero qué diceees, si Elly no está gorda… No se ve casi, pero tiene un poquito de barriga… pero está en muy buena forma… y con esos ojos azules que tiene… Le tengo un poco de envidia, la verdad. Y que yo sepa, ninguno de los dos quiere tener un cachorro… así que no, no es eso. ¿Y qué te parece Lucy? - Tenía curiosidad por saber qué pensaba de la Shinx, aunque todos sabían que ella y Zed estaban juntos.
- ¡Una fiera! - Dijo lanzando un puñetazo. - Rápida. Fuerte. Me atrevería a decir que muy… atrevida. - Dijo poniendo un tono sugerente en la última palabra, al mismo tiempo que seguía lanzando golpes con cada cosa que decía sobre la Shinx, golpeando a su oponente. - Está en buena forma y eso le da tremenda silueta y unos buenos músculos en las patas. - Lanzó una esfera de aura al frente suya, que reventó al chocar con el suelo y creando un pequeño cráter en él. - Eso también la hace ser una hembra de muy buenas miras, un bonito trasero que es difícil resistir azotar o agarrar al menos un poco y… heh sus pequeños arrebatos son tan fuertes que uno puede echar un pequeño vistazo a una buena… flor sin marcar. - dijo. - Pero no, no estoy interesado en ninguna de las nombradas. Shade es mi hermana. Radius parece estar interesado en Nat, incluso si él no se da cuenta. Elly es la pareja de Eric. Y Lucy… Bueno ella no huele como si estuviese marcada, pero la he visto ser mucho más… melosa con Zed, y eso es una señal roja. - Terminó, esquivando una esfera aural imaginaria con un salto y cayendo sobre su rival para terminar la pelea de una vez.
- Pues entonces… ¡Yo! ¡Emily! - Decidió probar su suerte, a ver si el Riolu decía algo gracioso.
- Mona. Pervertida. Curiosa. No muy sigilosa. - Esquivó a su oponente de nuevo pero recibió un ataque rápido. - Tienes buenas miras y eres bastante interesante. - Dijo, lanzando una patada. - Sin embargo, es muy fácil ojear tus zonas secretas. - Rio un poco, dejando caer que le había visto un poco sus… zonas íntimas.
Emily soltó un grito de sorpresa y bajó la cola, algo sorprendida… Por supuesto, nunca se preocupaba mucho por esas cosas, pero nunca nadie le había dicho algo tan… directo.
- Por otra parte… eres guapa y por mucho que quiera echarle la zarpa al trasero de Lucy… el tuyo no está fuera de mi lista. - Terminó, sonriendo perversamente, encarándola con los ojos cerrados.
Emily sonrió.
- Ji ji ji… ¿Me estás pidiendo que salga contigo? - Trató de devolverle las sugerencias.
- No soy yo quien lo dice. - Le dijo, sonriendo de la misma manera, pero esa sonrisa desapareció de su morro en cuanto recibió un puñetazo de su contrincante aural, que le derribó al suelo sobre uno de sus lados.
En realidad no recibía los golpes, pero podía hacer que su propia aura le causase dolor en cualquier parte del cuerpo que quisiera, pero sólo a sí mismo. Emily lo miró, realmente confundida, ya que al principio pensaba que estaba haciendo de las suyas. Él se levantó rápidamente tras eso y se acarició la zona del morro que le dolía, moviendo la boca un poco y luego abrió los ojos por fin, deteniendo su entrenamiento por completo.
- Aw… Eso ha dolido. - murmuró para sí mismo acariciándose el morro hasta que se le pasó el dolor.
- ¿Qué estás haciendo, Dust? Pareces ridículo saltando de allí para allá… pero bueno, si te niegas a decirme quien es… a lo mejor es porque no es una hembra… ¡Y podría ser un macho! - Lo gritó como si hubiera descubierto un gran secreto, dándole la vuelta a la tortilla al Riolu. - Dime, ¿qué opinas de Eric? - La sonrisa que había en su cara era increíblemente grande.
Sin embargo, él solo rio en alto por su suposición.
- Lo siento, monina, pero nada de homo para mí. - dijo todavía riendo ligeramente e intentando recuperar la compostura tras la afirmación de la Eevee. - Sin embargo, empezaré por decir que no conozco a ninguno de ellos, excepto a Radius y eso es porque es mi hermano. - Dijo. - Eric… Es fuerte, sí. De cabeza fría, aunque menos que Elly. Él parece que se tensa a la mínima, incluso aunque solo sea un posible peligro. Sobre esto debo decir que opino que debería intentar relajarse un poco. Estar tan tenso sobre lo que podría pasar sólo hace que uno salte a la primera de cambio y él podría acabar pegándole muy fuerte a alguien a quien no quiera pegar. - Dijo, sentándose para descansar un poco.
Fue en ese preciso instante cuando una voz salió de los arbustos a su derecha.
- ¿Que tengo que hacer qué? - El mismísimo Riolu del que estaban hablando salió de los arbustos, su pelaje cubierto en sudor, respirando con dificultades a causa de su cansancio, pero aun así mantenía su seriedad, cruzando los brazos.
- Bueno. No sé. No me lo has dicho ni yo te lo he preguntado. Pero como digo: estar que trinas por eso sólo hará que le metas una ostia muy fuerte a alguien que no quieras. - Dijo Dust, todavía sentado y solo unos segundos después de responder fue cuando el Riolu dorado se dio cuenta de a quién había respondido… Y se levantó de un salto, girándose para encarar al otro Riolu, sonriendo nerviosamente y con las patas en alto. - ¡Oh! ¿Qué hay, Eric? No te había oído llegar. - Le dijo, lo último que el Shiny quería era tener problemas con el otro Riolu.
Eric sacudió su pata.
- Guárdate las excusas, Dust… Tienes razón. Estoy en tensión la mayor parte del tiempo por el mero hecho de que no estoy haciendo algo en otro lugar en este momento… Puedes llamarme un adicto al trabajo, si quieres, pero pensando en lo que podría estar pasando en el lugar que llamamos "casa" mientras no estamos… me preocupa. Y no es la única razón por la que estoy así… pero no quiero compartir mis preocupaciones con vosotros, así que lo vamos a dejar en eso. Aunque tú eres el mejor luchador de esta casa, por lo que ya no estoy tan preocupado contigo aquí… y antes de que preguntes, sí, he escuchado parte de vuestra conversación previa. - Su ceño se frunció en cuanto dijo esto.
Al oír esto, Dust solo tragó saliva, nervioso, empezando a temblar.
- Eh… ¿C-cuánto has oído? - Preguntó el de pelaje dorado, chocando con su espalda contra un tronco que le cortaba la huida, incluso Emily estaba ligeramente asustada.
Eric suspiró.
- Suficiente para querer saltarte los dientes de un tortazo… Pero no te preocupes, no voy a haceros nada. Sois chavales y sé que la mitad de esas cosas no las decíais en serio. Y aun así… has hecho unas descripciones MUY acertadas de los cuerpos de Elly y Lucy… así que te recomiendo que la próxima vez que tengas una de esas opiniones te las guardas para ti mismo. Y da gracias que Nox y Zed se hayan ido a casa, porque seguro que uno se lo habría tomado en serio y la habríamos tenido gorda, y el otro lo habría llevado al siguiente nivel de horrible. Tú termina el entrenamiento como si no hubiera pasado nada.
- Eeeeeeeheheheheheh… S-sí… haré eso… Claro que no decía en serio más de la mitad de las cosas que he dicho. - Dust aceptó con velocidad la ruta de escape que le había ofrecido el otro, solo quería evitar pelearse con él.
Sin embargo, la idea le vino a la cabeza de golpe y le pareció una buena forma de entrenar los dos. Sus nervios desaparecieron de inmediato al pensar esto y el Riolu de ojos grises habló.
- Oye, Eric. ¿Qué te parece que hagamos combates de entrenamiento? - El de pelaje dorado propuso. - Está bien y tal entrenar solo, pero creo que eso te limita cuánto puedes mejorar a cuanto seas capaz de mantener el acto de que te están atacando enemigos invisibles, incluso cuando puedes hacer que tus sentidos áuricos te hagan ver a un enemigo. - Dijo el Riolu más joven.
Eric lo consideró.
- Pues oye… no es mala idea… pero aún no estoy en forma, esa gripe me ha dejado para el arrastre. Pero sigo pensando que es una muy buena idea, y que a lo mejor a los demás les conviene entrenar un poco y mejorar sus habilidades… Tenemos que mantenernos en forma, y si vosotros necesitáis entrenamiento, entonces todos ganamos con esto. - Eric llegó a esa conclusión.
- Estás hablando como papá ahora mismo. - Dijo Dust, ya que Hadrim les tenía a todos haciendo combates de entrenamiento durante varias horas cada día para entrenar y se familiarizaran con sus habilidades. - Y deberías haber seguido comiéndote la sopa hasta que te recuperases del todo. - Le acusó el de pelaje dorado con una sonrisa ladeada. - Sé que la sopa de ajo tiene un sabor asqueroso, pero rechazaste la de pollo. - Terminó.
- Primero… no pienso comer carne… eso es horrible, aunque no venga de Pokémon, y segundo… el ajo sabe a basura, por no decir otra cosa, así que pienso que la maldita sopa me ha hecho más mal que bien… Pero como Elly insistía no podía negárselo, así que me la tomé hasta que estuviera mejor… y a la primera he salido de la cama, porque no aguanto el sabor. - Tuvo arcadas solo de recordarlo.
- Heh. Entiendo que estés huyendo de tu tratamiento. - Dust rio un poco. - ¡Por cierto! Gracias por confiar en mí con eso que has dicho de que soy el mejor luchador de esta casa, pero te pido que no subestimes a mi familia, podrían sorprenderte. - Le dijo.
- Todo el mundo sabe pelear, eso es obvio, pero creo que nuestros estilos de lucha son bastante diferentes a lo que uno puede considerar… convencionales. Lo mismo se aplica a los enemigos a los que nos enfrentamos normalmente. Y no solo eso, pero por lo que sé a casi todos os falta verdadera experiencia en peleas, solo tenéis un entrenamiento básico y lo que habéis conseguido con vuestras peleas amistosas. Pero todo esto lo veremos en los combates, así que me mantendré alerta cuando me enfrente a alguien de tu familia, no os subestimo demasiado. Es solo que… para nuestros estándares… no tenéis experiencia. - Se explicó lo mejor que puedo, pero sabía que su razonamiento podría ser un poco ambiguo.
- Bueno. Entiendo que los Exploradores tenéis una vida más dura. Después de todo los forajidos van por vuestras cabezas así que vosotros peleáis por ambos, porque es vuestro trabajo y para sobrevivir. - Admitió, sabiendo que no es lo mismo pelear por deporte que para salvar el pellejo. - Sabemos que si quisierais hacer combates de entrenamiento mixtos tendríamos que tener los ojos abiertos para lo que podáis hacer. - Terminó.
- Exactamente… bueno, creo que ya va siendo de que me vaya. Zed y Nox ya estarán de vuelta en casa o esperándome en el camino. ¡No os perdáis por el bosque! - Se dió la vuelta y se despidió.
- Erm… Eric. Una cosa más. - Le pidió Dust, el otro tipo lucha girándose para mirarle. - ¿Podrías llevarte a Emily a casa? No quiere irse por sí sola y yo podría hacer uso de algo más de entrenamiento. - Prácticamente le ROGÓ al otro.
Emily quiso quejarse, pero se dio cuenta de que su opinión no iba a cambiar el resultado.
- Sí, claro. Venga, vámonos. - La Eevee asintió y se despidió de Dust para después marcharse con el otro Riolu, ambos hablando en voz baja para que no les oyera. - Espero no haber sonado muy estricto… pero tiene una mente bastante verde… como cualquier chaval de su edad… ¿tú qué opinas? - Se lo preguntó a la Eevee pequeña.
- Bueno, si le soy sincera, señor Eric… Ha sonado como si fuera su padre. - Sus palabras hicieron que los ojos del Riolu se agrandaran, aunque empezó a reír.
- Muy bien… lo primero, no me llames señor, y segundo… Si, Elly tenía razón, debo estar insoportable si le estoy hablando a Dust como si fuera su padre… Es decir, no soy lo suficientemente viejo para pasar por él, ¿no? - El tipo lucha estaba preocupado.
- Bueno… esa pregunta tiene truco…Yo diría que pasas por un hermano mayor que cuida de su hermano pequeño porque sus padres no están… así que sí, eres un poco viejo. - La respuesta hizo que ambos rieran, y siguieron esa conversación en el camino de vuelta.
Dust regresó a casa a la hora de la cena, como había dicho. Se dio un baño caliente que utilizó para relajarse y cenó algo. Ese día era el turno de Zed de cocinar ya que él y Luca habían decidido cocinar por turnos. Tras esto, se fue al sótano, su habitación, y se dejó caer en su sillón, quedándose dormido en un momento… sin darse cuenta de que había algunas cosas fuera de sitio… como si alguien se hubiese metido sus narices u hocicos en la habitación. Una de las cosas que estaban fuera de sitio era una caja de revistas Pokémon que estaba medio sacada de su escondite detrás de una librería de pared en su sala de videojuegos personal.
- ¿Seguro que quieres hacerlo así? - Hadrim preguntó a Eric sobre su propuesta de hacer combates de entrenamiento mixtos con el Equipo Star.
El Espeon estaba sentado delante del tipo Lucha, mirándole con una mirada seria.
Eric asintió.
- Pienso que sería una buena manera para mejorar nuestras habilidades de combate y asegurarnos de estar listos para lo que sea. Y como beneficio añadido, es una manera de pasar la tarde. - Trató de explicar las razones por las que pensaba que era buena idea, aunque en realidad lo que quería era convencer a Elly, que suspiró y se encogió de hombros.
- Aquí lo que pasa es que estás aburrido, y esta es la peor solución que se te podría haber venido a la cabeza. Te he dicho una y otra vez que no hay razón para ponerse de esta manera… pero como no me vas a escuchar, haz lo que te dé la gana. Si crees de verdad que es una buena idea, entonces vale, hazlo, pero yo no voy a participar, y tú tampoco deberías. - La negativa de Elly estaba molestando al Riolu.
- Elly, tenemos que estar preparados para lo que pase. Si no quieres participar, entonces no participes, pero no soy el único que quiere hacerlo. Los demás quieren participar, y por lo que yo sé Dust, Radius y Luca quieren participar también. - Incluso al informarla de la opinión de los otros Pokémon la decisión de la Eevee permaneció firme e invariable: Se negaba a pelear así sin sentido, había mejores maneras de soltar estrés y relajarse.
Hadrim se quedó pensativo por un momento, con los ojos cerrados, sumido en una especie de trance que cierta Eevee habría reconocido de no ser porque estaba… enfadada con su pareja. Mientras tanto, los que Eric había nombrado estaban calentando.
- Sabéis que TODOS tenemos que estar preparados para cualquier cosa, ¿cierto? - Preguntó Luca a cualquiera que escuchara del otro grupo mientras se estiraba, estando en una posición en la que tenía las piernas separadas completamente situadas en línea recta mientras la Lucario estaba sentada en el suelo, su tono de voz completamente normal, como si la posición no le fuera difícil de mantener en absoluto.
No era la única, Dust estaba haciendo lo mismo, su rostro una máscara de concentración.
- Sí sí, ya lo sé, pero pienso que es una tontería ponerse a hacer esto de esta manera, y encima Eric no está bien aún y quiere pelear… por lo que no estoy contenta. - Elly miró a la Lucario mientras le respondía, ya muy molesta con toda la situación.
- Bueno. Yo estoy en esto porque uno de vosotros se puso a dar gritos sobre algún peligro que os tiene a todos con el pelaje de punta, así que prefiero estar preparada. A parte de eso hay uno de vosotros que todavía no sabe pelear. - Dijo Luca, puntualizando por qué ella aceptaba esta idea, ellos eran fuertes y estos combates podrían ayudarles de sobremanera.
Emily miró a la Lucario, consciente de que se refería a ella. Elly gruñó, asqueada, y se fue a donde estaban sus compañeros, cansada de esa excusa tan ridícula que incluso hasta ella había considerado. Aquello que los hubiera estado siguiendo seguro que había perdido su rastro hacía semanas.
- Bueno… yo eh… No sé luchar y… tampoco quiero… a no ser que tenga que hacerlo, claro está. No quiero participar hoy, lo siento. - Emily respondió a la pregunta de la Lucario a tropezones.
Por esto, Luca solo le sonrió cálidamente.
- Bueno, la decisión es tuya después de todo. - Le dijo a la pequeña Eevee, dejando el tema en eso.
Los miembros del Equipo Star también se estaban preparando para las peleas inminentes. Zed estaba intentando pensar en que se podría convertir para conseguir una ventaja en el combate, Lucy no podía mantenerse quieta y estaba corriendo de un lado a otro, mandando a volar todo aquello que pesara muy poco. Tenía ganas de enfrentarse contra alguien que no fuera uno de sus compañeros, y la idea de enfrentarse con Dark y hacerle pagar por pegarle aquel susto a Zed la ponía a mil por hora… A su lado, Jake estaba sentado en un sillón, leyendo un libro, ya que había hecho sus estiramientos y sus calentamientos previamente. Finalmente, Serge estaba tumbado a la bartola sobre el sofá, roncando mientras dormía, una vez más haciendo el vago.
Mientras que todos ellos conseguían mantener la calma en algún límite razonable, Nox estaba cabreadisimo y muy ansioso, sus ojos saltando entre Dust y Emily, quedándose sobre Emily durante más tiempo que en el Riolu. Se estaba empezando a asustar por todo el tiempo que esos dos estaban juntos, y temía que si no hacía algo, y rápido, ella acabaría enrollándose con el Riolu… y solo pensar en ese fín le retorcía las entrañas, a punto de hacerse una fiera. A lo mejor para los demás esto solo iban a ser unos combates amistosos… pero para él era mucho más que eso.
- De acuerdo entonces. - Dijo Hadrim de pronto a Eric y Elly, abriendo los ojos. - Pero no combatiremos aquí. - Añadió, seguro de que sabían la razón. - He conseguido permiso para usar el terreno de entrenamiento. Si me seguís por favor. - Les dijo a todos, levantándose y saliendo de la casa para dirigirse al bosque, con todo el mundo detrás.
Caminaron por el bosque hasta que llegaron a un amplio terreno sin hierba ni flores y con los árboles situados bastante alejados de la zona de tierra. Cerca de esta había solo árboles destrozados, fuese por cortes, quemados o arrancados; debido al intenso uso dado a esta zona. Dejando árboles caídos, tocones y otros restos por la zona.
Eric miró a su alrededor. Era un área amplia y sin obstáculos, lo cual le recordaba a las llanuras en las que entrenaban normalmente en su hogar, aunque la ausencia de árboles o de inclinación obligaría a algunos a cambiar de estrategias. De todas maneras, estaba seguro de que se las aclararían con lo que tenían, y algunos ya estaban mirando los alrededores, sacando sus conclusiones e ideando planes… o buscando el mejor lugar para continuar la siesta. Serge apuntó a una mata de hierba no muy lejos de allí.
- Esa me la pido. - Sus palabras confundieron a aquellos que no conocían al pájaro.
Eric suspìró y miró a Hadrim.
- Bueno… a ver, ¿quién va primero? - Se lo preguntó a sus miembros y a los Kaiser, esperando para que alguien diera un paso hacia delante.
Para su sorpresa colectiva, Zed fue el primero en caminar al centro del campo, provocando una respuesta vocal de sus amigos.
- ¡VAMOS ZED, TU PUEDES! - Las palabras de Lucy resonaron por encima de las de los demás lo cual hizo que el Zorua enrojeciera, especialmente cuando oyó las risas de sus amigos, incluida la de la propia Shinx.
- Zed. Cómo te has ofrecido para empezar, puedes elegir a tu oponente. - Le dijo Hadrim con calma.
El Zorua se lo pensó un poco, sus ojos valorando todos los miembros de la familia Kaiser, ignorando a sus amigos, ya que había luchado con ellos varias veces en el pasado, y quería pelear contra nuevos contrincantes… Sus ojos se pararon sobre un Zoroark alto, situado en la parte de atrás, como si quisiera evadirse detrás de su familia. Zed levantó una pata y le señaló.
- A ver qué puedes hacer, Dark. - El Zorua desafió a su evolución, lo cual sorprendió a todos, especialmente a Lucy.
Esto sorprendió a Dark también, pero el Zoroark sonrió y salió al frente, no pensaba rechazar el desafío. Una vez en la zona de combate, Dark se estiró para calentar un poco los músculos y luego miró a Zed.
- Vamos a ello, Zed. Espero que no te decepcione mi estilo. - Le dijo con respeto para luego ponerse en una postura de luchar o huir a la que se había acostumbrado. Sus ojos se fijaron en el Shiny Zorua, fijos en él mientras el Zorro bípedo de tipo siniestro pensaba qué hacer. Usar ilusiones sería lo normal, pero este combate era para probar sus habilidades de combate, no las de engaño, así que no se escondería en estas por esta vez. Tal vez solo escondería los movimientos que le cueste más preparar pero no haría que el Zorua se enfrentase a un Zoroark ilusorio… a no ser que el combate lo requiriera. Pero Dark tenía otros secretos bajo las vendas.
- ¿Listos? - Preguntó Hadrim. Dark asintiendo, su mirada no abandonando a su contrincante. El Espeon dejó que Eric declarase las normas de los combates. Zed asintió mientras que el Riolu más mayor dio un paso hacia adelante, aclarando su garganta, que aún no estaba en óptimas condiciones.
- Estos combat- -En ese momento le dio un ataque de tos muy violento, ya que estaba forzando la garganta para hablar lo suficientemente alto para que todos le oyeran.
Elly dio un par de pasos, algo preocupada, pero el Riolu movió la pata, asegurándole que estaba bien.
- Estos combates tendrán… las siguientes reglas: Las peleas se regirán por un sistema de puntos. Para obtener un punto uno debe herir ligeramente a su rival o pegarle para así terminar la ronda. El primero en conseguir dos puntos gana el combate. Serán rondas cortas para asegurar que haya mucha variedad, ¿entendido? - Explicó cuál era la lógica de aquel sistema, y todos los demás se pusieron de acuerdo asintiendo.
- Muy bien, y una cosa más: Atacar puntos débiles como el cuello, los ojos y otros lugares está prohibido. Sin embargo, atrapar a un oponente y amenazar con atacar estos puntos sí está permitido, y se considerada como un punto en favor del atacante. Encontrad maneras de esquivar los movimientos de vuestros oponentes, id a saco y acabad con ellos antes de que puedan moverse o mantened la calma y esperad para el momento de contraatacar. Éstas, y muchas más estrategias, son válidas. - La voz del Riolu se hizo cada vez más y más floja, y acabó teniendo un ataque tos, recurriendo a señalarle con la pata al Espeon que había terminado de hablar.
Hadrim le miró un momento para luego mirar a los dos combatientes. Zed se agachó, listo para moverse nada más empezar, decidiéndose en un movimiento de apertura. Dark se puso en guardia también, su mirada inmóvil sobre el Zorua.
- ¡A luchar! - Ladró Hadrim en voz bastante alta.
Zed empezó a correr en cuanto Hadrim gritó, dirigiéndose hacia el Zoroark, sus garras emitiendo un ligero brillo púrpura, una vez estuvo lo suficientemente cerca saltó y cuando estaba a la altura de su cabeza sacó las garras y arañó en dirección al Zoroark. Dark apenas tuvo tiempo de reaccionar, Zed era bastante rápido para él, pero tuvo tiempo suficiente para bloquear con su propia versión del movimiento, seguido de un salto para alejarse de él, el Zorua aprovechando la fuerza del bloqueo de Dark para saltar hacia atrás también, mientras que Dark buscaba espacio, su mente empezando a maquinar. Retrocediendo, Dark convocó una esfera negra en una de sus zarpas, la cual fue rodeada de anillos oscuros al poco. El movimiento se formó en un instante y el zorro bípedo no tardó en lanzarlo contra Zed. Un rayo rodeado de anillos dirigiéndose hacia el zorro más pequeño, mientras que el más alto continuaba pensando. "Esto no bastará." Pensó.
El tipo siniestro más pequeño comenzó a correr hacia la derecha mientras los anillos explotaban detrás de él. Pegó un salto y su cuerpo fue envuelto en una luz púrpura, disparándose hacia el cielo al transformarse completamente en un Pidgey, haciendo un tirabuzón y lanzándose contra el Zoroark, preparándose para volar otra vez en caso de que fallara.
- ¿¡V-Vuela!? - Ladró Radius al ver esto, adelantándose a todos los demás, que se habían quedado con los ojos como platos al ver esto.
Con la excepción de Hadrim, que intentaba mantener un rostro pétreo, y de Dark, quien no tenía tiempo para reaccionar a sorpresas. Serge se hinchó de orgullo en cuanto vio que Zed intentaba replicar uno de sus movimientos aéreos, pero también estaba temeroso, ya que sabía que si fallaba se iba a tragar un kilo de tierra. Dark tenía dos opciones en este caso, y las dos requerían que esperara. Al final, se decantó por la que necesitaba, escondiendo su brazo izquierdo en una ilusión de nada, mientras en realidad estaba concentrando su Aura en el brazo, intentando formar un hueso de Aura. Dust, al igual que Luca, pudo sentir esta concentración, pero ninguno de los dos dijo nada. El Zoroark tuvo el tiempo justo para terminar de formar su movimiento, dejando a Zed solo un instante para verlo, mientras el Zoroark se preparaba para golpear.
Sin embargo, Zed ya tenía experiencia con los Zoroarks y sus ilusiones, siendo el mismo un Zorua, y aunque no podía ver precisamente qué estaba haciendo o preparando, sabía que estaba haciendo algo. Le estaba esperando quieto, y esa mirada en sus ojos… tendría que ser tonto para no ver que estaba a punto de atacar. Sin embargo, no cambiaría nada, ya que cuanto estuvo lo suficientemente cerca, se transformó en otro Pokémon, un Cranidos, que voló hacia el pecho del Zoroark, obligando a Dark a cambiar su contraataque por una defensa en un intento de bloquear el golpe del otro, sin embargo el golpe hizo que el Zoroark cayese de espaldas, su arma de aura partida en dos ya que Zed había atravesado la defensa y le había dado en todo el pecho, dejando a la forma evolucionada sin aliento y tirado en el suelo. Zed se estrelló contra el suelo, y aunque no se hizo mucho daño gracias a la cabeza increíblemente resistente de los Cranidos, se pegó lo suficientemente fuerte como para provocarle un dolor de cabeza insoportable.
Eric levantó el brazo y gritó, los dos luchadores mirándolo. Apuntó al Zorua.
- ¡Punto para Zed! Cero a uno. - Miró a Hadrim que estaba sirviendo como el otro árbitro, esperando que coincidiera con él.
El Espeon le asintió, algunos de los miembros del Equipo Star animando, en especial Lucy, que se iba a quedar afónica de gritar, excitada ante la idea de ver a su pareja pegándole una paliza a ese Zoroark que tanto le había asustado. El Riolu bajó el brazo y el combate empezó de nuevo.
El golpe había sido bastante fuerte y Dark necesitó unos segundos para recuperar el aliento, pero se levantó de nuevo después de esto. No estaba dispuesto a perder sin ponérselo difícil a Zed. El Zoroark decidió intentar otra cosa. No podía superar en velocidad a Zed así que tendría que conseguir que el pequeño zorro siniestro cambiaformas se acercase y sorprenderle de alguna manera. Su mente era una locura, pensando en maneras de acertar al Zorua, la mirada fija todavía en su rival, seria y determinada. No era el momento de palabras. Sin importarle esconderlo o no, el Zoroark extendió un brazo, empezando a formar un nuevo hueso de aura, lenta pero establemente. Dark concentrándose mientras tenía la mirada fija. En cuanto el hueso estuvo formado, en lugar de lanzarse contra Zed, se concentró más, cambiando la forma del arma, hasta que el hueso se convirtió en una especie de arco, completo con la tanza y todo.
El Zorua volvió a su forma original, jadeando. Cambiar formas le cansaba mucho, pero se había transformado en dos Pokémon pequeños, semejantes a él en tamaño, por lo que aún tenía energía de sobra. Miró atentamente mientras Dark creaba ese arco de aura, pensando en otra estrategia, sabiendo que la misma no funcionaría dos veces. Sin embargo, al darse cuenta de la nueva forma del hueso, empezó a moverse otra vez. No tenía el factor sorpresa inicial, pero aun así tenía un as bajo la manga.
Fue cuando el hueso hubo cambiado por completo de forma cuando Dark agarró la cuerda con la otra zarpa y tensó el arco, concentrando más aura y, según tensaba la tanza, una pequeña esfera aural se formó en su zarpa, la esfera cambiando de forma hasta parecer una flecha de aura. El Zoroark apuntó al suelo delante de las patas de Zed según tensaba el arco. A Dark le pareció que había tardado mucho en preparar el ataque pero en realidad solo le había llevado un momento cambiar la forma de la esfera a la de una flecha, la cual disparó hacia el Zorua. No estaba apuntando a dar, por supuesto, eso sería demasiado peligroso, pero si esto funcionaba, el Zoroark conseguiría estar tan cerca como necesitaba.
Zed se transformó en cuanto vio la flecha. La nube de polvo le cubrió durante unos instantes, momento el cual Zed aprovechó para saltar hacia su enemigo, transformado en un Ekans con las fauces abiertas. El Zoroark levantó su arco de aura para bloquear los colmillos de la serpiente y que no llegasen a él. Los colmillos de la serpiente se cerraron alrededor del arco, y el Zorua transformado sintió como si estuviera mordiendo acero. Tras esto, Dark actuó rápido, cogiendo a Zed por la cola, dejando que su arco de aura se desvaneciera para sujetarle bien y terminando por estampar al Zorua contra el suelo con fuerza, lanzándolo después a una distancia de seguridad. Hadrim miró a Eric por esto.
- ¿Cuenta? - Le preguntó, esperando por un acuerdo con el otro árbitro de este combate antes de declarar el punto.
Eric se mordió la lengua al ver al Zorua rodando por la tierra, volviendo a su forma original, tumbado en el suelo. Su dolor de cabeza estaba empeorando por el momento, y Lucy estaba cabreadísima con Dark, acusandole de ser demasiado duro con Zed, aunque los demás no dijeron nada, ya que sabían que Zed podía soportar algunos golpes como ese.
- Sí, cuenta. - Levantó la voz para interrumpir el combate. - ¡Punto para Dark! ¡Empate a uno, el siguiente gana el combate! - Tras anunciar esto bajó los brazos y el combate se reanudó.
Zed tuvo dificultades para levantarse, sacudiendo la cabeza y tratando de concentrarse una vez más
- ¿Puedes seguir? - Dark se encontró preguntándolo, tal vez no lo más inteligente a hacer pero preferiría que el Zorua no quedase inconsciente por esta pelea, o tendría que lidiar con electrizantes consecuencias.
Por otra parte prefería terminar la pelea en un empate a que pasara eso. El Zorua se levantó y le dirigió una sonrisa amarga. No era muy resistente, pero harían falta más golpes como ese para dejarlo inconsciente… lo que le estaba fastidiando era ese dolor de cabeza. Dark asintió a esto y se preparó una vez más, buscando maneras de acabar esto rápido para que los dos pudieran descansar. Después de todo, él también estaba empezando a cansarse por este duelo. El hueso de aura le había costado mucha concentración, por no hablar de cambiar su forma. Lo mismo con la esfera aural y mantenerla estable mientras la cambiaba de forma para que no le explotase en la cara. Su mente se estaba cansando rápidamente y él estaba jadeando un poco. El Zoroark empezó una vez más con un Pulso Umbrío, el rayo de anillos volando algo más rápidamente hacia Zed e incluso parecía más poderoso que el primero.
El Pokémon variocolor utilizó la misma estrategia de antes, transformándose en el mismo Pokémon alado y volando, tratando de volver a la pelea y bloquear el dolor que venía de su cráneo. El ataque de Dark dejó un cráter ligeramente más grande en el suelo esta vez al chocar con el suelo y Dark descartó el movimiento, empezando a lanzar esferas de energía fantasmal al Pidgey, esperando que fuesen lo suficientemente fuertes como para hacer algo más que… nada.
Zed esquivó todas las esferas, la cadencia de fuego siendo inferior a la de Eric, por lo que no tuvo muchos problemas a la hora de esquivarlos, acercándose poco a poco al Zoroark, decidido a intentar algo inesperado pero muy arriesgado. Dark continuó con sus Bolas sombra, preparándolas cada vez más rápido con la ligera práctica que estaba teniendo gracias a esto, lo cual le permitía dispararlas más rápido. Viendo al Zorua transformado acercándose, otra idea apareció en la mente del Zoroark, haciéndole sonreír para sus adentros, pero él continuó con las esferas hasta que Zed estuviese suficientemente cerca.
Zed se lanzó a hacia la derecha, hasta que estuvo sobre el Zoroark, después hizo un tirabuzón y bajó directamente hacia el Zoroark, usando sus alas para girarse mientras se transformaba, convirtiéndose en un Riolu que iba a tratar de darle una patada al Zoroark. Sin embargo, la transformación tardó más de lo normal, ya que no podía concentrarse con ese dolor de cabeza. Dark detuvo su ametralladora de Bola sombra, mirando al Zorua transformarse una vez más e intentar darle una patada. Los segundos que tardó en transformarse siendo su caída. El Zoroark sonrió y agarró al transformado Zed de la misma pata con la que había intentado patearle para luego mirarle, el Zorua encontrándose de pronto colgando boca abajo de una pierna, mareado por haberse transformado tantas veces.
El pelaje en ambos brazos de Dark se erizó de pronto mientras que el probablemente familiar sonido de chispas eléctricas resonaba mientras las chispas saltaban de los brazos del Zoroark.
- ¡Te pillé! - Fue lo único que dijo Dark para luego dejar que su Poder oculto electrocutase a Zed durante un segundo antes de parar y dejar al Zorua en el suelo, su pelaje erizado por la estática mientras algunas chispas danzaban a su alrededor, paralizado.
Zed sintió como la energía recorría su cuerpo, y aunque ya estaba acostumbrado a descargas más fuertes, ya que su pareja era una Shinx, dolía igual. Sin embargo, Dark se había asegurado de no noquearlo, así que era relativamente una débil electrocución.
Zed se volvió a convertir en un Zorua y cayó al suelo, jadeando, transformado en una bola de pelo negra, poniéndose de pie otra vez, demasiado agotado y cayendo sobre su trasero, sentado en el suelo y recuperando los sentidos. Lucy miró a Eric, cuya cara expresaba sorpresa, pero también orgullo. El Zorua había luchado muy bien, teniendo en cuenta que su habilidad de luchar cuerpo a cuerpo dejaba bastante que desear. Lucy estaba enfadada de que hubiera perdido, pero al igual que Eric, estaba orgullosa, incluso más que el propio Riolu. Lo que sí había pillado a todos por sorpresa era la habilidad de Dark de utilizar la electricidad.
Una vez más, Hadrim miró a Eric en busca de un acuerdo, preguntándole si consideraba eso un punto. El Riolu respondió con un asentimiento, dejando que el Espeon declarase el punto y el ganador. El Riolu estaba pensando en el poder que Dark había demostrado, dándose cuenta de que los habitantes de este mundo tenían trucos propios.
En cuanto Hadrim recibió su respuesta, habló.
- El punto y el combate van para Dark. - El Espeon rugió para que los combatientes le oyeran, ya que estaban algo alejados.
Al oír esto, Dark se arrodillo junto a Zed y le extendió una zarpa para un saludo deportivo.
- Has luchado genial. - Alabó el Zoroark a su oponente variocolor.
Zed levantó la pata y sacudió la de Dark.
- Tú también has estado bien Dark… pero no creo que tuviera una oportunidad de ganar en algún momento. No soy un luchador muy bueno… aunque cuando lo piensas… - Una Shinx muy familiar le interrumpió y lo tiró al suelo otra vez, gritando y preguntándole si estaba bien, el Zorua teniendo dificultades al hablar al ser acosado por los besos y lametones de la Shinx. - Lucy, Lucy… ¡por favor cálmate, que estoy bien! - Intento apartarla para conseguir espacio para respirar.
- Arceus, estaba preocupadísima cuando has recibido ese golpe antes… ¡Dark es un bruto! De todas maneras, has peleado de maravilla, ¡y estoy súper orgullosa de ti! - Soltó un gritillo y lo abrazó con todas sus fuerzas, mostrándole cuánto lo quería.
El Zorua intento que le liberara, pero no daba resultado, y si seguía así acabaría haciéndole más daño que el Zoroark.
- ¿Soy un bruto? - Dijo Dark riendo ligeramente. - Creo que lo habría sido si le hubiera estampado tres veces contra el suelo. - Bromeó un poco.
Tal vez ella se lo tomaría mal, pero al menos liberaría un poco a Zed, quien parecía estar intentando que le soltase un poco. Lucy soltó a Zed y se puso de pie para mirar al Zoroark.
- ¡Lo que tienes que hacer es callarte la boca! - Después se volvió a girar y a abrazar a Zed una vez más, jurando que vengaría a Zed cuando tuviera la oportunidad.
Dark solo volvió a reír por su reacción para luego levantarse y volver con su grupo. Tras convencer a su pareja de que interrumpiese su tratamiento de masajes intensos, Zed y Lucy volvieron a donde estaban sus amigos, que empezaron a felicitar al Zorua por su pelea con el tipo siniestro más alto.
El Zoroark recibió palabras de enhorabuena de su grupo, e incluso unos consejos sobre el Ataque óseo de parte de Luca y Dust, además de comentarios sorprendidos por los cambios de forma que había hecho. El Zoroark se sonrojó un poco y les pidió que parasen, poniéndose colorado por las alabanzas que le estaban dando, aunque no mucho. Después de que todos se calmasen, Eric y Hadrim volvieron al frente de los dos grupos y llamaron a un voluntario para el siguiente combate. Luca estaba preparada y tras ver el anterior, tenía ganas de combatir ella misma, por lo que la Lucario se puso al frente y recibió las mismas palabras que Zed había recibido para que eligiese un oponente.
- Bueno. Dejo que se ofrezca quien quiera enfrentarse a mí. - Le respondió a su pareja con una sonrisa y él miró de nuevo a Eric por si no estaba de acuerdo.
El momento en el que Eric asintió, Jake dio un paso hacia delante, saliendo de detrás del grupo, y se dirigió al centro del campo. Todos sus compañeros le miraron, seguros de que estaban a punto de ver una pelea interesante.
- Me presento voluntario. - El tipo hielo dijo las palabras, tieso como una pica, como un militar listo para el servicio, mirando a la Lucario, quien asintió y se fue a su sitio.
Se mantuvo a una distancia prudente, con sus ojos fijos en el Sneasle, esta vez no le quitaría los ojos de encima.
- Entonces decidido. ¿Estáis listos? - Preguntó Hadrim, Luca asintió y de inmediato se puso en postura de combate.
Su postura variaba con la de Dark en que ella estaba lista para lanzarse al ataque de cabeza. Esta posición delató la estrategia de la Lucario al Sneasel, que no le había quitado los ojos de encima.
- Afirmativo. - Contestó esto al mirar a Hadrim, el aire a su alrededor enfriándose más y más.
- Bien. ¡A Luchar! - Ladró Hadrim una vez más.
Luca de inmediato se lanzó al combate sin perder un momento. Sin embargo, en lugasr de ir directa al ataque, la Lucario empezó a saltar de lado a lado mientras se acercaba al Sneasle, intentando presionarle de alguna manera. La estrategia no dio resultado, ya que Jake estaba en su sitio, concentrándose, tres estalagmitas de hielo apareciendo a su alrededor, logrando que aparecieran un máximo de cuatro. Esperó a que Luca saltase una vez más y lanzó su brazo hacia delante, un proyectil helado volando hacia el punto donde la Lucario iba a aterrizar, prediciendo su siguiente movimiento y lanzando otra a su izquierda, al mismo tiempo que él echaba a correr hacia su derecha, cubriendo todas sus opciones.
Luca vio la estaca de hielo dirigiéndose hacia donde ella iba a aterrizar, sus patas de inmediato se envolvieron en fuego y una de ellas bajó al suelo para modificar un poco la dirección del salto, terminando por romper la estaca en dos de una patada. Tras esto ella se quedó mirando al tipo hielo y esta vez fue ella quien se quedó a la defensiva, el fuego en sus patas disipándose en cuanto descartó el ataque. Pensando rápido, levantó las zarpas y se preparó, las púas en estas adquiriendo un brillo más metálico y reflejando la luz del sol que brillaba sobre ellos mientras su rostro se mostraba serio.
Jake optó por mantener las distancias con la Lucario, aunque estaban bastante cerca, alrededor de cinco metros, y justo detrás de ella estaba su proyectil fallido. No había prevenido que la Lucario hiciera eso, pero no importaba. La proximidad con la estalagmita en el suelo le permitió controlarla, dándole la vuelta y dirigiéndose a donde estaba Luca, atacándola por la espalda. Estaba manipulada para que solo le hiciera un corte en el costado si no se movía, lo cual contaría como un punto a su favor. Y si la esquivaba, Jake tenía planeado correr hacia ella mientras estaba distraída y atacarla para así resultar victorioso Ella tenía su puño bala listo, el pelaje de sus patas endurecido como el acero pero no oyó ningún ruido y no fue hasta que la estaca le pasó por el costado, causándole un corte, cuando se dio cuenta del ataque sorpresa.
- Mierda. - Soltó por lo bajo, cubriéndose el corte con una pata.
- El punto es para Jake. - Soltó Hadrim tras quedar en acuerdo con Eric, como cada vez. - Seguid. - Dijo luego, Luca mirando al tipo hielo.
- Creo que podría buscar, tal vez, un poco menos de heridas. - Murmuró Radius soltando un gruñido bajo.
Shade también miraba al Sneasel, sintiendo unas ganas extrañas de arrancarle el pelaje a tiras por eso y Natalie tenía las garras clavadas al suelo.
- No tiene por qué arriesgarse tanto para conseguir puntos. - Dijo. - No dudo que controle sus estacas pero siempre está la posibilidad de que la apuñale con ella si intenta esquivarlas. - Dijo, terminando apretando los colmillos con y al descubierto mientras le miraba.
Luna estaba seria y en silencio pero algo de humo negro le salía por la nariz cada vez que soltaba el aire que respiraba. Dark tenía una expresión endurecida. Por su parte, ¡Hadrim quería destrozar esas estacas con toda el alma! Pero tenía que mantenerse imparcial en todo esto.
Mientras ellos trataban de calmarse, los miembros del Equipo Star discutían sobre la estrategia del Sneasel. Había opiniones mixtas entre ellos, aunque todos coincidían en que era Jake siendo… Jake. Lo había hecho cientos de veces en el pasado, y nunca había herido a alguien de esa manera, por lo que no estaban preocupados, aunque podían comprender porque el grupo a su izquierda estaba tan ansioso. El cuerpo de Jake era pequeño y veloz, pero también débil y frágil, y no tenía la fuerza física necesaria para atacar cuerpo a cuerpo como el resto de sus compañeros. Su única posibilidad de ganar se basaba en aquellas estrategias tan peligrosas.
Jake percibió las miradas asesinas que le estaban dirigiendo todos, y decidió cambiar su estrategia. Soltó un suspiro.
- Muy bien… ¡a partir de este momento mis proyectiles no serán utilizados para atacar! - Gritó lo más alto que pudo, ambas estalagmitas girando y apuntando al suelo, bastante inofensivas si la punta no miraba a su rival. - Ahora… ¡continuemos! - Se burló de la Lucario, tentandola con su mano, invitándola a acercarse.
- ¡Oye! ¡No te me pongas blando ahora! - Le dijo ella, sin importarle su forma de luchar.
Su pequeño corte teniendo algo de escarcha alrededor y ella estando lista para continuar.
Esta vez, en vez de ir por el combate cuerpo a cuerpo, decidió atacar a distancia. Era rápida, comparada con Dark, creando una esfera de aura y lanzándosela al Sneasle, confiando en que la esquivaría o algo, y se lanzó a una velocidad extrema en un intento de asestar un golpe con su puño bala.
Sin embargo, esto era justo lo que Jake había planeado, y en vez de moverse mantuvo la calma y ejecutó su plan. Primero usó una estalagmita para protegerse. En cuanto la esfera golpeó el hielo, se fracturó, una nube de polvo que lo ocultó de la vista de la Lucario, confundiéndola. Ella vió dos formas que se metieron en la nube, las dos en fila, la primera de ellas teniendo que ser Jake, la otra siendo el último proyectil que lo estaba siguiendo. Ella se lanzó dentro de la nube de polvo, ojos cerrados y su visión aural clara, buscó al Sneasel y fue hacia él, de nuevo intentando dar un golpe.
Lo que su visión de aura no vió, sin embargo, fue el pedazo de hielo inanimado que flotaba en frente de Jake y que estaba usando para protegerse. Utilizó su último proyectil para bloquear ese puñetazo, y esa última distracción le dió el tiempo suficiente para correr al lado de Luca, agacharse y barrer el espacio enfrente de él con su pierna, que estaba envuelta en una fina capa de escarcha. La patada golpeó los dos pies de Luca, que estaba desequilibrada tras fallar su golpe, lo que provocó que ella cayera sobre su espalda, e inmediatamente Jake le saltó encima del pecho, inmovilizando esa zona. Ella intentó aprovechar la situación para golpearle, envolviendo sus zarpas en hielo y creando dos hojas de hielo en ellas que se dispuso a colocar de forma que amenazaba con cortarle el cuello. Pero él fue más rápido, y apunto su mano a su garganta… y acto seguido sus garras salieron de su antemano, acariciando el cuello de la Lucario. Un solo centímetro más y la habría ensartado. El ataque de la Lucario solo estaba medio colocado, sin embargo ella no movió ni un músculo mientras la nube de polvo se disipaba, dejándoles claramente a la vista, uno estando más amenazado que el otro.
- ¿Tú qué crees? Yo digo que Luca está más en peligro. - Dijo Hadrim, intentando calmar su voz al hablarle a Eric.
El Riolu estaba anonadado. Como siempre, Jake cumplia en lo referente a victorias rápidas.
- Pues creo que… sí. - Eric levanta un brazo. - ¡Dos a cero! ¡El ganador es Jake! - El Riolu anunció esto en voz alta, y acto seguido el Sneasel retiró su brazo, la garra volviendo a su posición original mientras saltaba de encima de la Lucario.
- Gran combate, Jake. Me has superado a lo grande. - Le alagó con una sonrisa y le extendió una zarpa para darle un saludo deportivo, al igual que había hecho Dark con Zed.
Jake miró la pata con curiosidad, tomándose su tiempo antes de sacudirla vigorosamente, imitando el gesto que había visto que hacían Zed y Dark antes, imitándolo lo mejor que podía.
- Ha sido un gran combate, correcto. No debes culparte a ti misma por tu derrota, Luca, ya que poseo mayor experiencia que tú y mi estrategia era infalible: Caíste en mi trampa en el momento que mi mofa te enfureció. Si te puedo recomendar algo, sería que no dejases que tus emociones tomasen el control, mucho menos en un combate como este… Y es un consejo que creo que podrías aplicar a muchas situaciones, además de peleas. - Al decir esto, Jake se toca la frente, recordándole el incidente de hace un par de días.
Ella se sonrojó por esto y aplicó más fuerza en el agarre sobre la pata del tipo hielo mientras su sonrisa se volvía tensa.
- Sigue con eso y me aseguraré de que el próximo te haga ser el doble de alto de lo que eres. - Le susurró pero lo dejó estar esta vez sin más.
Él se mordió el labio en cuanto Luca empezó a aplastarle la mano, pero consiguió mantener una cara de calma, aunque le estaba provocando dolor.
- Agradezco el consejo, pero solo hasta cierto punto. - Le dijo, como si él no hubiese dicho nada sobre aquel momento. - Pero quisiera que consideraras una pregunta con la que puede que te encuentres en algún momento: ¿Qué estás dispuesto a hacer por aquello que es lo más valioso e importante para ti?" No intentes encontrar la respuesta ahora, es una difícil salvo que te encuentres en una situación muy comprometida. - Le expuso la pregunta, aconsejándole dejarla de lado en su cabeza por ahora.
Tras esto, la Lucario se levantó y se dirigió hacia el grupo. Todo el mundo e inmediato se acercó a echarle un vistazo.
- Estoy bien. Solo han sido unos arañazos. - Les dijo para tranquilizarles, pero acabó teniendo que coger en brazos a sus dos cachorros Eevee y dejar que Hadrim y Dust la inspeccionasen sus arañazos, el Espeon incluso le echó un vistazo a su cuello, suspirando y volviendo a su comportamiento de árbitro.
Jake hizo lo mismo, pero se guardó la pregunta y su respuesta para sí mismo, y después se dirigió a donde estaban sus compañeros. Eric le esperaba, muy serio, pero Jake no esperó a que hablara.
- Vuestros miedos no tienen base. Es totalmente capaz de luchar, pero era imposible que pudiera vencerme. - Lo dijo antes de que Eric pudiera abrir la boca.
- Sí, pero no hacía falta que lucharas tan en serio. Estábamos preocupados, y esa estalagmita… un poco más y… - Una vez más, Jake lo interrumpió con una mirada.
- Nuestro enemigo no tendrá piedad alguna. Les falta experiencia en un combate real, y esta pelea ha sido lo más aproximado hasta ahora. ¿Qué sentido tiene este tipo de entrenamiento si ninguno de los combatientes utiliza sus capacidades en todo su potencial? - Jake interrogó al Riolu, que fue incapaz de encontrar una respuesta lo suficientemente rápido, por lo que Jake se marchó, volviendo a donde había estado hace unos pocos momentos, sentándose en la hierba y mirando el campo.
Eric suspiró y miró a Hadrim.
- Siento lo ocurrido… Hablaré con él en cuanto pueda sobre comportarse de esa manera con vosotros… pero te aseguro que Luca nunca estuvo en peligro. Él es… excepcionalmente bueno calculando movimientos. - El Riolu trato de explicar la situación… pero sabía que sus palabras harían bien poco.
- Lo creas o no, Eric… - Dijo el Espeon soltando un suspiro. - Tenía una idea sobre lo que esperarme, pero es difícil no preocuparse. - Dijo el tipo Psíquico, suspirando de nuevo tras esas palabras.
- No se lo tengas en cuenta por favor… Imagínate como debe ser entrenar con él día sí día no… Te hace entrar en calor, eso te lo aseguro… - Soltó un risa débil, tratando de mejorar el humor de Hadrim y terminar con la incomodidad de esa situación.
- No te preocupes, al final no ha sido nada, ¿no? - Preguntó el Espeon al tipo lucha con una mirada calmada para luego mirar al grupo. - De acuerdo. Hemos tenido dos combates hasta ahora. ¿Quién sigue? - Les preguntó.
Hubo un momento de silencio, y justo cuando Lucy comenzaba a dirigirse al centro, Nox pasó por su lado, apartándola de su camino con tanta fuerza que casi la tira al suelo. La Shinx lo mira, algo confundida al principio, pero luego se enfurece.
- ¡Oye, hay mejores maneras de decir: 'Yo seré el siguiente', idiota! - Sus gritos fueron ignorados, ya que el Houndour estaba decidido: Quería pelear, y sabía exactamanete a quién iba a coger.
En cuanto llegó al centro miró al Espeon con ojos expectativos, dudando si debería esperar a que Hadrim le permitiera elegir un oponente o si lo debería hacer sin que abriera la boca.
- Para el voluntario, la elección. - Es todo lo que le dijo para que eligiese a un oponente, igual que todas las veces durante estos combates.
Nox levantó su pata inmediatamente y apuntó a Dust, sus ojos clavados en los del Riolu. Sin perder un momento y no queriendo que su desafiador esperase, Dust saltó desde el grupo a su lado y encaró a los árbitros un momento para luego tomar posiciones en el campo de batalla. No fue el único que denotó el comportamiento extraño del Houndour, ya que Eric devolvió la mirada y se fijó en el tipo fuego. Algo andaba mal.
- Buena suerte. - Le ofreció al Houndour, siendo el único de los tres que había dicho algo a su oponente antes de un combate, los otros dos estando demasiado concentrados en sus oponentes, pero él se sentía confiado… incluso si notaba que algo no iba bien, pero él descartó ese pensamiento, creyendo que sería alguna estúpida paranoya.
- Lo mismo digo… - Las palabras del Houndour eran rápidas y cortantes, como si sus palabras tuvieran un doble sentido.
Le estaba deseando a su oponente buena suerte en el combate… ¿O había algo más siniestro en sus palabras? Ni siquiera el propio Houndour sabía la respuesta. Sin más diálogo, los combatientes se alejaron y asumieron sus posiciones de combate. Dust dio un par de saltos y lanzó unas cuantas patadas y puñetazos para entrar en calor un poco, mientras Nox se agachaba y gruñía, ascuas emanando de las comisuras de su boca y de sus garras, que estaban arañando la tierra.
- ¿Listos? - Preguntó Hadrim en voz alta.
Dust asintió con una gran sonrisa, mientras Nox solo gruñó y asintió.
- Entonces…
(En este momento buscar y escuchar la canción: "The brink of Death - Chrono Cross" Crédito a sus compositores)
- ¡Ya! - El grito del Riolu dio comienzo al combate.
Sin darle un solo segundo de respiro a Dust, Nox escupió una bola de fuego a su oponente, sus llamas incandescentes viajando hacia el Riolu a altas velocidades, el Houndour corriendo hacia la izquierda, planeando en flanquear al Riolu, preparándose para que esquivase la bola. Viendo la bola de fuego acercarse, Dust comenzó a saltar hacia atrás intentando mantener las distancias mientras también intentaba mantener vigilado a su oponente. Cuando creyó que la distancia era suficiente, el Riolu dio una voltereta hacia atrás, aterrizando en el suelo y excavando un agujero tan rápido como un topo, escondiéndose dentro e intentando acercarse sigilosamente a su oponente usando su visión aural para localizarle y luego esperó el momento preciso para salir de debajo de la tierra e intentar acertarle un golpe.
Nox vio como la bola de fuego estallaba, pero no consiguió ver como el Riolu se metía bajo tierra. Sin embargo, no era un imbécil, y sintió como el suelo vibraba bajo sus pies, y saltó al lado cuando Dust salió del suelo. Se apoyó completamente en sus reflejos y escupió una llamarada cuando Dust salió. El Riolu dorado gruño al ver esto, no teniendo tiempo de alejarse lo suficiente del ataque en un salto ni de lanzar su contraataque. En cuanto aterrizó, su pelaje estando ligeramente quemado, Dust dándole con la pata para evitar que se le quemase todo el pelaje de la zona. Esta vez, Hadrim no dijo nada durante un momento, sus ojos fijos en el Houndour. No hacía falta estar de acuerdo ya que estaba claro que Nox había acertado.
Eric levantó sus patas y anunció el punto a favor de Nox, reanudando el combate inmediatamente después. Nox y Dust se alejaron el uno del otro, para hacer distancia entre ellos, y Nox, que estaba a un punto de ganar y demostrarle a Emily que era mucho más fuerte que ese Riolu, se empezó a impacientar. Miró a la Eevee ya mencionada, que estaba animando a… Dust. No lo estaba haciendo porque prefería al Riolu, sino porque el tipo lucha estaba en desventaja y pensaba que necesitaba que lo animaran un poco.
- ¡Vamos Dust, Vamos Dust, Vaaaaaaaaaamos Dust! - La Eevee repetía la misma frase una y otra vez y moviéndose de arriba a abajo, intentando que alguien se uniera a ella para cantar juntos, lo cual consiguió, haciendo reaccionar la mente de cachorrita de Natalie y que ésta empezase a cantar con ella, Shade y Luna siguiendola poco después. Esto hirió enormemente el orgullo del Houndour, que se sintió insultado, y acabó ignorando a Serge, que le estaba animando desde su grupo, su mente demasiado centrada en lo que pensaba que era más importante: Atraer la atención de la Eevee que le había estado volviendo loco las últimas semanas.
El Riolu del brazalete se puso en posición para empezar de nuevo el combate, su rostro serio y su sonrisa desaparecida. Con una zarpa le hizo un gesto de "Ven aquí." al Houndour mientras que su cuerpo se mantenía quieto por completo, ni siquiera su respiración era notable… el tipo lucha estaba manteniendo sus pulmones vacíos, tomando aire cada pocos segundos. Los ánimos del grupo llegaron a sus orejas, pero él intentó hacer oídos sordos, esperando por el próximo movimiento de su oponente.
Todos estos factores, con el insulto añadido del Riolu burlándose de él, acabó con lo poco que quedaba de su paciencia, tirando la estrategia por la ventana y cargando contra Dust, preparando otra bola de fuego que soltó en cuanto estuvo delante de sus narices, lo cual le sirvio también como un velo para eludir a Dust. Al verle venir, Dust comenzó a sorber aire, llenándose los pulmones pero, incluso entonces se forzó a sorber más. Arqueando la espalda mientras su vientre se expandía ligeramente mientras esperaba a que el Houndour se acercase. El truco de la nube de fuego era bueno, si tan solo pudiese burlar su visión aural. En cuanto el tipo fuego y siniestro estuvo a quemarropa, Dust puso ambas zarpas en su vientre y apretó, lanzándose hacia adelante, echando por la boca un fuerte chorro de agua en su cara con presión suficiente para empujarle hacia atrás un poco. Sin embargo, esta acción no le duró mucho, primero, Dust no podía contener el aliento durante mucho tiempo y segundo, sus reservas para estos casos no son tan grandes como las de un tipo agua. En cuanto terminó, acabó jadeando para recuperar el aliento un poco mientras el agua todavía le salía por las esquinas de la boca.
Pilló a Nox por sorpresa, aturdido por el ataque de agua repentino, que no le había hecho mucho daño, pero sí había dejado su cara muy fría. Lo peor, sin embargo, era que parte del agua se le había metido en la boca, y cuando intentó escupir fuego, solo salió un poco de humo mezclado con ascusas. Su habilidad de usar fuego le había sido arrebatada temporalmente.
- Bueno… ¿Qué te parece? - Comentó Dark. - Ahora entiendo porque los llamaste: "Guerrero Acuático". - Le dijo el Zoroark a Luca, quien solo soltó una risilla.
- Eso ha sido una sorpresa incluso para nosotros. - Comentó Natalie.
Ninguna de las nuevas adiciones a la familia Kaiser había visto al shiny Riolu utilizar su Poder oculto desde que había llegado. Mientras todos estaban charlando sobre esto, Dust aprovechó para lanzarse contra Nox y propinarle una patada con voltereta hacia atrás, ganándose así un punto, Nox salió volando y arrastrándose por el suelo, sacudiendo la cabeza y recomponiéndose.
(paramos la música)
- ¿Qué coj…? ¡Bastardo, has hecho trampas! - Se levantó y miró a Dust, enfurecido. - ¡Eso no puede contar como un punto! - El tipo fuego se sentía como que le habían timado, ya que no era normal que un tipo lucha utilizara agua de esa manera. Sin embargo, la decisión de Eric y Hadrim era final, y ambos estaban empatados
- Entonces la electrocución que le dio Dark a Zed no cuenta y habría sido injusto que Zed perdiese. - Intentó razonar el Riolu con calma. - Y no te oí llamar a Dark tramposo entonces. - terminó.
- ¡Porque él no es un ladrón de novias, pedazo de cabrón! ¡¿Por qué no te puedes conformar con alguien de tu propio mundo?! - Su grito sorprendió a todos a su alrededor, ya que la verdad sobre los sentimientos del Houndour salían a la luz y llegaban a Emily, que dejó de animar y se quedó de piedra, mirándole.
- Ladrón de- ¿¡pero qué!? - Soltó Dust. - ¿De qué narices hablas? - Preguntó el joven chacal.
- ¡No te hagas el tonto! He visto como miras a Emily, ¡pervertido asqueroso! He intentado que se fije en mí estas últimas semanas, pero desde que viniste no hace más que estar contigo, y en cuanto te quita el ojo de encima, tú… - Tembló de rabia cuando recordaba esas miradas, rugiendo de rabia, llamas emanando de su boca mientras los efectos del agua desaparecían.
Si había algo que odiaba de verdad de aquel Riolu era el hecho de que miraba debajo de todas las colas que podía, y a él nunca se le pasaba eso por la cabeza. Dust se mordió el interior de una mejilla por esto, pero no reaccionó ante ello.
- No es como si yo le pidiera que venga conmigo. - Dijo Dust, empezando a mosquearse. - ¿Y tú me llamas pervertido? No soy yo el que babea cada vez que ve un buen trasero como el de ella.
Eso último estaba de más, pero Dust estaba empezando a calentarse y no pensaba lo que decía, más bien lo escupía.
Estas palabras hicieron que Natalie mirase a Emily de reojo. La Eevee más joven sabía más o menos lo que era ser querida por sus miras y esto posiblemente le dolería más que cualquier golpe que le pudieran dar en un combate. Emily estaba un tanto confundida al principio, pero poco a poco se dio cuenta de lo que iba todo esto: Sus jueguecitos habían logrado un efecto que nunca había esperado… Y además en dos machos distintos, que estaban dispuestos a luchar por ella. Estaba triste, pero también enfurecida de que llegaran a semejante límite.
(A partir de aquí escuchad: "Red Hot Juice - Devil May Cry Extended" Los derechos de la canción son de los compositores)
- ¡Chicos, esperad! No era mi intención… - Trató de explicarse, pero en realidad no tenía una explicación.
¿Por qué hacía todo aquello? Desde el primer momento pensaba que solo era un juego, y que nadie la tomaría enserio por ser tan joven… pero parecía que había cometido un error desde el principio, y estos dos estaban demasiado enfadados para escucharla.
- ¡Alejate de ella o te arrepentirás! - El Houndour amenazó al Riolu.
- ¿Y dejarla con alguien que se iría persiguiendo el primer culo que vea? ¡Y UNA MIERDA! ¿¡ME OYES!? - Explotó el Riolu, mostrando los colmillos mientras que los iris de sus ojos adquirieron un ligero brillo.
- Se acabó… ¡Te voy a dar una lección que no se te va a olvidar en la vida! - Las palabras de Nox eran más altas que las de los árbitros, que intentaban detener el combate y separarlos.
El Houndour los miró de reojo, inspiró y luego echó fuego entre ellos, separando a los dos rivales del resto de sus compañeros. - ¡Te voy a reducir a cenizas! - Esperaba que sus palabras intimidaran al Riolu, sobre todo después de esa última llamada.
Dust se mantuvo firme en el sitio ante esto. El grupo retrocedió, alejándose del muro de llamas que rápidamente se extendió en un gran círculo alrededor de ambos, sus ojos fijos en el Houndour en frente suya y lo único que le dijo…
- Vamos a ello.
Tras lo cual, se lanzó a gran velocidad hacia el tipo fuego y siniestro. Más rápido que antes incluso y listo para enfrentarse a él con todo. Nox aulló y cargó contra él, sus garras envueltas en llamas, dejando marcas de quemaduras en la hierba mientras el aire se llenaba de humo y cenizas, encontrándose con Dust a medio camino. Echó fuego al Riolu, pero este era aún más caliente que el que había estado utilizando hasta ese momento. Dust rápidamente formó un hueso de aura para saltar sobre las llamas, aun así el joven chacal acabó quemándose ligeramente una pata, pero se lanzó desde arriba para golpear al Houndour desde arriba.
Estaba claro que la cosa se había desmadrado y parar a estos dos iba a ser difícil. Radius y Shade estaban intentando excavar un túnel bajo las llamas, pero el calor les obligaba a parar cada tanto para alejarse y refrescarse antes de que fuese demasiado. Luna se acercó al agujero y se puso a ayudar también, su habilidad permitiéndole soportar más el calor pero incluso para ella se hacía insoportable pasado un rato. Mientras tanto, de vuelta dentro del círculo de fuego, Dust no se cortaba a la hora de utilizar su poder oculto incluso si hacerlo le cansaba. Era su mejor baza. Al menos para hacer el fuego del otro menos dañino. Nox recibió la patada de pleno, pero mientras retrocedía no interrumpió su ataque, se lanzó adelante otra vez y empezó a arañar en dirección a Dust, siguiendo con un frenesí de garras ígneas le dieran o no. Su plan era darle con una de ellas o llevarlo contra uno de los muros de fuego que había hecho y que estaba creciendo a sus espaldas. Pero este Riolu no pensaba retroceder más. Usando su hueso de aura para bloquear las Garras del Houndour, aunque recibió algunos golpes de lleno. Hasta que se hartó y empujó a su oponente para alejarlo, acto seguido intentando golpearle con el bastón óseo, girando luego el cuerpo y lanzándole una esfera de aura.
Nox retrocedió cuando movió el hueso y se alejó, esquivando la esfera aural, y después comenzó a correr alrededor del Riolu mientras este aterrizaba, dejando un rastro de llamas detrás suyo, tratando de atrapar al Riolu, escupiendo fuego para incrementar el tamaño del muro. Si el Riolu se quedaba en ese círculo ígneo acabaría muy mal herido o peor, si Nox se le lanzaba encima. Dust miró alrededor, entrecerrando sus ojos con ese brillo áurico, no era buena idea quedarse en ese círculo de llamas. Tenía que pensar rápido.
Hueso en mano, El Riolu escupió un chorro de agua sobre las llamas, intentando rebajarlas lo máximo posible para luego usar el hueso como pértiga y saltar fuera del círculo. Sin embargo, era la segunda vez que usaba este truco, y Nox sabía muy bien que iba a intentar hacer. Se metió en el anillo por el otro lado, y después saltó tras el Riolu mientras este volaba sobre las llamas y exhalando fuego mientras giraba, convirtiéndose en una verdadera rueda ígnea.
Dust vio venir esto demasiado tarde y apenas tuvo el tiempo necesario para cubrirse de este ataque poniendo el hueso entre ambos, su Ataque óseo no pudo soportar este golpe por desgracia para el tipo lucha y se partió en dos. El Riolu soltó un rugido de dolor en cuanto las llamas le envolvieron, arrodillándose y su hueso de aura disipándose mientras intentaba apagar el fuego rodando por la tierra o incluso intentando excavar una vez más. Nox había golpeado al tipo lucha, y como consecuencia se había desequilibrado, y acabó cayendo de espaldas sobre la tierra, se dió la vuelta lo más rápido que pudo y echó a correr hacia Dust, sus garras deslizándose sobre la tierra brevemente mientras cogía carrerilla, tomando aliento para convertir a ese Riolu en un montón de cenizas.
Viendo esto, Dust desistió en sus intentos de apagar el fuego por el momento, el dolor tenía que ser lo último en su mente ahora mismo, y se preparó. Esperó hasta que Nox estuvo lo bastante cerca para no poder evitar el golpe y le lanzó una Esfera aural, pero Nox soltó una bola de fuego que impacto contra el Riolu, ambos proyectiles rozándose mientras volaban. Tras esto, el Riolu lanzó un chorro de agua al aire, dejando que ésta lloviese, apagando el fuego en su pelaje y extinguiendo la bola de fuego que se acercaba a él, al mismo tiempo que le proporcionó un muy agradecido alivio del ardiente dolor de las quemaduras.
Nox recibió la esfera aural en toda la cara. No era tan fuerte como las de Eric, pero aun así le reventó en la cara, mandándole volando hacia atrás, rebotando en el suelo repetidamente como un muñeco de trapo. Se paró cuando consiguió hundir sus garras en la tierra, gotitas de agua cayendo sobre su espalda, vapor emanando de todas partes cuando el agua se evaporaba a causa del calor y al extinguir algunas de las hogueras que el Houndour había iniciado, entre ellas el muro de fuego que separaba a los espectadores de la pelea. Emily fue la primera en darse cuenta de esto, y tomó la oportunidad para romper a correr y entrar en la batalla.
Dust decidió tomarse un momento para recuperar el aliento tras todo esto.
- ¿Cómo crees que uno debe tratar a su pareja? - Le preguntó al Houndour levantándose, mirándole con una seriedad tan fría como el abismo. - ¿¡Qué crees que uno está dispuesto a hacer por su pareja!? - Le rugió esta vez y esperó por una respuesta.
Nox se levantó, sus orejas reaccionando con la voz de Dust. Se levantó, tratando de encontrar una respuesta… pero no podía. No podía en aquel momento, y no podría en cualquier otro momento antes o después de esto. Era que… no lo sabía. Nunca se había parado a pensarlo, solo había… hecho lo que había visto toda su vida. Nunca se había preocupado por todo eso y todo había salido a pedir de boca… ¡¿Porque tenía que preocuparse por esas cosas en primer lugar?!
- Te diré MI respuesta. - Dijo el Riolu y se lanzó contra el Houndour. - ¡Estoy dispuesto a hacer cualquier cosa por ella! - Le dijo soltándole un simple pero fuerte puñetazo en la cara, seguido de una patada lateral. - Daría mi vida por salvar la de ella. - Terminó el chacal.
Mirando a su oponente desde arriba, quien admitámoslo, estaba en mejor estado que él, incluso tras una Esfera aural en la cara, la cual había sido su peor herida. Mientras que Dust tenía quemaduras por todo el cuerpo, el pelaje quemado aquí y allí, aun así se mantuvo en pie, sin siquiera temblar… aún.
Nox recibió ambos golpes, después se giró violentamente y le pegó un mordisco a la pierna derecha del Riolu. Dust se encogió un poco por esto, pero empezó a patear a Nox con la pierna libre para que le soltase. Ignorando el dolor que sentía en la pierna izquierda. Le soltó y echó una llamarada para forzar al Riolu a que se apartara, sin apuntar a ningún lugar en especial. Dust saltó hacia atrás para intentar salir del alcance de las llamas. Nox se alejó también, haciendo distancia entre ellos, cansado de toda esa pelea y de los golpes que había recibido. FUe en ese momento cuando Emily atravesó el muro de fuego con la intención de ponerse entre ellos.
Los dos luchadores se miraron y se lanzaron el uno contra el otro, Nox preparando una nueva bola de fuego, mientras que Dust preparaba un ataque óseo para golpear al Houndour. Sin embargo, antes de que se encontraran, una figura se interpuso entre ellos: Era Emily.
- ¡PARAD! - Gritó lo más alto que pudo, deteniendolos donde estaban.
(aquí acaba la música)
Al verla, Dust se quedó parado en el sitio, sus ojos fijos en ella ahora.
- ¿E-Em? - Soltó, siendo lo único que podía decir en ese momento.
Nox sin embargo, consiguió hablar.
- ¡¿Emily?! ¡¿Qué estás haciendo?! ¡Quítate de en medio, que le quiero enseñar una lección a este bastardo! - No entendía por qué estaba allí
Sus palabras hicieron que Dust volviese a saltarle.
- ¡No le hables así! - Le ladró al Houndour, dando un paso al frente.
- ¡¿Que estáis haciendo?! ¡Nunca os pedí que lucharais por mí! ¡Nunca quise que esto pasara en ningún momento! Apenas se algo de esto, solo sé algunas cosas de mayores, y… los dos os habéis vuelto locos. ¡¿Por qué?! ¡Solo estaba… jugueteando, no era nada serio! ¡Por favor, parad, parad porque no puedo soportar veros así! - Estaba enfadada y triste al mismo tiempo, pero toda esta situación la estaba poniendo cardiaca, pero totalmente terrible de que algo como su jugueteo hubiera provocado algo así. Y su cara hizo que Nox se sintiera como si fuera basura.
Por sus palabras, Dust se sonrojó, dándose cuenta de que había reaccionado muy mal respecto a todo esto. Su ataque se disipó mientras él miró al suelo, avergonzado. Ningún tipo de disculpa podría resolver esto de ninguna manera. Todo el cansancio del combate al final le golpeó, sus piernas temblando hasta que el Riolu cayó arrodillado, incapaz de mantenerse en pie.
- Emili… y-yo… - Intentó disculparse pero no fue capaz de hacer que las palabras atravesasen el duro nudo que se le había formado en la garganta.
Además de esto, su visión comenzó a emborronarse, el efecto secundario de su habilidad visual entrando en acción.
El fuego de Nox se extinguió a su alrededor, mirando al dúo que tenía enfrente.
- Me rindo. - Anunció esto, se dio la vuelta y se dirigió a su grupo.
No tenía que mirarlos para saber que estaban enfadadísimos y muy decepcionados con él… pero seguramente no estaban tan decepcionados como el propio Nox. Se sentía como un completo idiota, dándose cuenta de que en ningún momento sabía de qué iba todo aquello. Solo sabía que había encontrado a alguien que era muy juguetón, incluso más que él… pero nunca se había parado a pensar en todo aquello que el Riolu le había preguntado. Y lo había dejado completamente cansado. Cansado de toda aquella tontería. Quería decir que lo sentía de corazón, pero sabía que las palabras no bastarían en aquel momento para arreglar todo aquello. Optó por callarse y tomar su castigo… cualquiera que fuese, ya que tenía que pensar… en todo, la verdad. Por primera vez en su vida… estaba dudando lo que hacía.
Dust por su parte había reaccionado de mala manera ante todo esto y no era capaz de mirar a la Eevee a los ojos, y no solo por su ceguera temporal. Su boca se mantuvo cerrada por completo ya que no era capaz de decirle nada. Al final convocó un pequeño hueso de aura y lo usó para levantarse y luego se dirigió hacia el grupo, orejas y cabeza bajas mientras caminaba, ignorando el dolor en sus patas ya que había un dolor que era aún peor que ese. Con Emily, Natalie corrió hacia ella, ofreciéndole algo de compañía. Si la Eevee ligeramente más mayor no quería decir nada, la de ojos esmeralda no hablaría. Emily no podía dejar de llorar, intentado contener sus sollozos para que nadie más la oyera. Natalie le dio un toque en el hombro para que supiera que estaba allí. Tenía las orejas gachas, solo queriendo reconfortar a su amiga. Emily se giró y la abrazó, sollozando.
Esa noche no fue nada fácil para los dos combatientes. La mayoría de los Pokémon de la casa cenaron en silencio e incluso algunos habían perdido por completo el apetito. Llegó a un punto que, aun siendo bastante tarde, se podían oír gritos desde algunas habitaciones. Dust se había encerrado en el sótano, queriendo estar solo. Nox se había tragado todos los sermones de Eric y Elly, aunque en mayor parte había sido Elly, ya que Eric no podía hablar durante más de dos minutos antes de quedarse afónico. No les contestó en ningún momento, estaba sin energía así que soportó todo lo que le tiraran encima, de acuerdo con todo.
Por otra parte, Luca estaba preocupada por su cachorro. Por su expresión tras la pelea estaba claro que había tenido suficiente y cuando llegaron a casa solo se había levantado para dejarla aplicarle los primeros auxilios, antes de que se encerrase en su habitación. Se negaba a abrir la puerta, ni hablar de comer, durante todo el día. Más aún tras la bronca que le había echado Hadrim por lo sucedido. Sin embargo, los días pasaron y, poco a poco, todos empezarona sentirse mejor. Todavía había algo de tensión y algunas heridas abiertas sobre el accidente y la relación entre Nox, Dust y Emily seguía tensa en muchos sentidos… pero al menos ya podían mirarse a la cara los unos a los otros sin entrar en lo que Serge muy apropiadamente había llamado "Modo disculpa".
Incluso con las tensiones de lo sucedido, al menos por la parte de los Kaiser, ellos habían seguido entrenando cada día con el objetivo de mejorar y pulir sus habilidades. Natalie por fin estaba decidida a superar su miedo al combate físico y estaba intentando dominar el movimiento más básico: placaje. "¡Maldita sea! Hasta el más básico de los ataques es difícil de dominar." Pensó mientras practicaba, pero este pensamiento solo hizo que se pusiese más determinada en conseguir su meta. Radius y Shade entrenaron por separado por una vez. Llegados a este punto, Hadrim había dado a conocer al equipo Star con los poderes ocultos de la familia tanto para evitar una nueva situación de sorpresa en un futuro como un nuevo voto de confianza con los exploradores. Cada uno haciéndoles una demostración de lo que podían hacer, los pros y los contras y las limitaciones que tenían.
A cambio de esta información, el Equipo Star había intercambiado algo de información con ellos también, en concreto lo que los hacía tan especiales: La propiedad de Zed de transformarse completamente en cualquier Pokémon, la velocidad pasmosa de Lucy, con la cual aumentaba la intensidad de su electricidad y las altas temperaturas de las llamas de Nox. Serge no parecía muy especial, pero había algunos miembros de la casa que discrepaban con esto, aunque no decían nada. Eric y Elly concretaron también en algunas de sus capacidades, pero era obvio que incluso explicándoles esas cosas se estaban guardando algunos trucos bajo la manga.
Después de los combates de entrenamiento, Eric estaba convencido de que los Kaiser se las podían arreglar solas, pero el problema ahora yacía en la posibilidad de un ataque sorpresa, por lo que Elly y Hadrim decidieron leer libros para tratar de encontrar una solución. Los dos estaban leyendo la colección entera que Hadrim y Luca tenían en su habitación.
- Oye… ¿qué te parece un "Campo de Paralisis Mental"? Dice que dejará a los intrusos paralizados hasta que salgan… ah, espera, necesitas como a cinco tipos psíquicos para hacerlo. - Elly miró a Hadrim y le dio una sonrisa inocente. - Lo siento. - Se disculpó por haber saltado ese detalle tan importante.
- Al menos tú no lo has intentando hacer antes de descubrir ese pequeño detalle. - Dijo él para luego reírse, recordando sus primeros intentos de crear una protección para la casa. - Creo que podríamos levantar un domo que deje la mente de los invasores abierta para un golpe mental, pero que uno de nosotros tenga que atacar personalmente la mente. Sé que no es muy ético meterse en la mente de otros pero… bueno espero que me entiendas en esto.
- Si, lo entiendo. Es básicamente como si estuviésemos tratando agarrarlos, pero el domo lo hace automáticamente en cuanto se meten. Pero… creía que eso era lo que tenéis ahora. - La Eevee ahora sí que no lo entendía.
- En realidad, no. Lo que tengo plantado es un domo que me alerta cuando alguien con malas intenciones entra en el área, entonces tengo que plantarme donde sea que esté esta persona y echarlo de alguna manera. - Le dijo. - Sería mejor tener algo más… automático pero oye, era el único psíquico aquí hasta que llegaste tú. - Intentó defender el Espeon el cómo había hecho él las cosas.
- Bueno… pues para ser solo tú, está muy bien. A lo mejor incluso te copio la idea cuando volvamos a casa… aunque vivimos en un pueblo con otros Pokémon… y todos nos conocemos, así que si alguien hacía algo le encontraríamos en un pis pas. Bueno, a otra cosa: Probamos que en cuanto se metan en la esfera, sientes una presión en la cabeza y o se van o salimos a luchar con ellos. - Le empezaba a gustar esta idea.
- Más o menos eso es lo que tengo yo plantado ahora mismo. - Dijo y luego se le iluminó la mirada. - Recuerdo que la manada tiene esta enorme cúpula que cubre toda la isla, ya que es su territorio… ¿Qué? Compartimos con otras manadas de Pokémon… Este domo les avisa cuando se acercan entrenadores o incluso cazadores de Pokémon a la zona de la manada. Por desgracia los huevos de Eevee son muy codiciados en el mercado negro. - Dijo esto con un tono que delataba el odio que le cruzaba hablando del tema, y Elly lo miró, muy sorprendida.
Las barbaridades de ese mundo no dejaban de sorprenderla.
- La cosa es. Necesitan al menos treinta psíquicos y sólo veinte son para levantar la cúpula mientras que el resto le da las propiedades con las que funciona. Para una cúpula más pequeña que solo cubra este área del bosque… - Dijo rodeando una zona en el mapa que dejaba la casa en el centro y el río más cercano como el borde de la zona. - Harían falta… tres psíquicos para levantar el domo y que los mismos tres le den las propiedades. - Calculó.
A todo esto, una luz se encendió en la cabeza de Elly.
- Oye, ¿y por qué no mejoramos en el que tienes y estás manteniendo? Podemos añadirle mis poderes para hacer que los no invitados se vayan con un dolor de cabeza… o podemos inculcarles un miedo atroz en el cuerpo mediante una hipnosis sugestiva. - Elly propuso idea tras idea.
- Para engañarlos tenemos un maestro del engaño echándose una siesta en una rama de ese árbol. - Dijo él señalando a cierto Zoroark que dormía sonoramente. - Si pudiera podríamos crear una cúpula que pueda meter a aquellos con malas intenciones que la crucen en una ilusión e incluso esconder la casa de ellos. - Sugirió. - Sin embargo… no le he visto usar sus habilidades ilusorias muchas veces. - Terminó.
- Bueno, en realidad me refería a la emoción en sí, como… de repente sienten miedo o no se quieren acercar a la casa porque les da mala espina. - La Eevee se explicó mejor.
- Ya veo. - Respondió Hadrim, dándole vueltas a la idea.
Mientras, en el patio de atrás, cada uno estaba a lo suyo. Natalie disfrutando de tomar el sol un rato mientras observaba como Luna, Shade y Radius jugaban a pasarse la bola e intentando que el otro no pudiera atraparla. Dust y Eric estaban hablando tranquilamente sobre sus habilidades con el aura, y discutiendo la utilidad que la habilidad de visión aural tenía en combate, el Riolu dorado hablándole al otro sobre lo que él llamaba "Visión doble". Era una habilidad muy útil y ayudaba anticipar los movimientos del enemigo, pero también le dijo que el estrés que sufren los nervios oculares y en la parte del cerebro que se ocupa de ese sentido era tan fuerte que podía causar efectos secundarios, dependiendo de cuanto durase el uso de la habilidad, los efectos secundarios yendo desde un simple cansancio ocular hasta ceguera total pero temporal. La migraña entrando entre estos efectos, entre otros. Emily estaba dando una vuelta, considerando seriamente unirse a los demás y jugar con ellos, Nox estaba en el salón, viendo la tele, y a su lado estaba Jake, que leía una enciclopedia muy grande, informándose de todos los tipos de animales que vivían en aquel mundo. Serge estaba en el tejado de la casa… durmiendo y roncando como si no hubiera nada que hacer.
Pasado un poco de tiempo, Hadrim y Elly llegaron a un acuerdo sobre la cúpula que levantarían.
- Sigo pensando en que deberíamos hacer esto por la mañana. - Dijo el Espeon, no queriendo arriesgarse ya que, después de todo, su mente no era la única en la línea de riesgo.
- Podríamos hacerlo ahora, solo les decimos a los demás que pueden sentirse raro y lo hacemos. Cuanto antes lo hagamos antes podré empezar a dormir a pierna suelta, ¿sabes a lo que me refiero? - Su propuesta era sensata, pero no conseguía calmar las preocupaciones del Espeon sobre hacerlo en ese momento.
E incluso con esto en mente, le asintió, soltando un suspiro para luego empezar a preparar su mente para el trabajo en pata, enviando a toda la casa un mensaje mental pidiéndoles que mantuviesen la mente calmada tras explicarles lo que iban a hacer, tras esto, esperó a que Elly estuviese preparada.
Elly hizo lo mismo, contactando directmanete a sus compañeros con los cristales.
- Oye gente, Hadrim y yo vamos a hacer algo, así que si os sentís raros probablemente seamos nosotros, así que no os preocupeis mucho. - Su voz resonó en sus mentes, y sus respuestas surgieron poco después.
- Muy bien, pero tened cuidado con lo que estéis haciendo. - Eric fue el primero en contestar.
- Nox y yo hemos recibido tu mensaje, aunque se niega a responder mentalmente, está demasiado concentrado viendo unos dibujos animados de acción infantil. - El tipo hielo, como siempre, fue al grano.
- ¡Oye, cállate la boca, ¿quieres?! Por cierto, ahora mismo Serge estará sobando, así que no te va contestar… y no tengo ni zorra idea de donde están ni Zed y Lucy, pero sus collares están aquí enfrente, encima de la mesa. - Esto Elly no lo sabía, y en cuanto el Houndour se lo dijo, soltó un suspiro de exasperación.
- ¿Se les han olvidado? Brillante… - No se dio cuenta de que estaba hablando en voz alta, y que Hadrim la oía.
- Bueno… en lo que alcanza mi conocimiento, es muy probable que esten en medio del coito mientras hablamos… aunque os parezca muy sorprendente. Antes han hablado demasiado alto y los he oído inevitablemente. - Como siempre, el Sneasel violó la privacidad de otros Pokémon de la manera más monótona posible… aunque las reacciones de sus compañeros fueron muy diversas.
- ¡¿Enserio?! ¡Ya era hora, han estado en un va y ven estos últimos tres meses! Aunque… joder, que coincidencia que la única vez que quiera oir a Lucy hablar es la única que no puedo. - El Houndour soltó una risa, encontrando su propia broma muy divertida.
- Muy bien… ¿enserio Nox? Eso no se dice. Además, ¿por qué querrías escuchar a Zed y Lucy mientras se aparean? - Eric estaba muy sorprendido, y no pudo evitar preguntar eso.
De repente, otra voz se metió en la conversación.
- Un momento, ¿he oído bien? ¿Zed por fin está mojando el bizcocho? Porque si ese es el caso, entonces…- Serge fue interrumpido por Elly, que pegó un grito en todas sus mentes, mientras Eric contestaba con un "Por el amor de Arceus" y Nox estallaba de la risa. Jake dejó de leer y se frotó la frente, suspirando, murmurando por debajo de su aliento que no quería seguir en aquel mundo.
- Gente, dejadlo de una vez, ¿vale? ¡Que hagan lo que quieran, pero que lo hagan en paz! - Ahora sí que Hadrim la oyó gritando, dejando que él adivinara de que estaba hablando.
Hubo un silencio incomodo, que Serge rompió con uno de sus clásicos comentarios.
- ¡Bueno, por lo menos ahora puedes dejar tranquilos a Eric y Elly, Jake, y les puedes preguntar a Zed y Lucy a partir de ahora! - Comenzó a reírse, momento en el cual Elly cortó su comunicación para evitar pegarle dos gritos bien dados. Inspiró para tratar de relajarse, respirando profundamente.
- No preguntaré por nada de lo que has dicho en alto, pero… ¿están todos listos? - Hadrim le preguntó, haciéndose oír solo cuando creyó que ella estaba… sola en su mente.
- Si, la mayoría lo están. Zed y Lucy están… indispuestos, pero supongo que lo que vamos a hacer es lo último que se les va a cruzar por la cabeza ahora mismo. - Elly dejó la conversación ahí
El Espeon de ojos ámbar se quedó en silencio un rato antes de sacudir la cabeza y volver en sí.
- Bueno entonces… vamos a ponernos con esto. - Dijo empezando a concentrarse, el zafiro de su frente empezando a brillar ligeramente. - Tal vez quieras cerrar los ojos, mi gema puede soltar un fuerte destello cada vez que levanto el domo. - Dijo, acariciando con una pata su gema con cariño para luego volver a concentrarse, esperando por ella.
- Oye, yo cierro los ojos si me tengo que concentrar, no hace falta que me lo digas… pero bueno, ¿qué más da?, empecemos. - Cerró los ojos y se concentró con el tipo psíquico, expandiendo su mente en una amplia área, sintiendo las mentes dentro de ésta.
Una vez hecho esto, empezó a enviar pequeñas olas psíquicas al límite de su alcance. Dar se despertó al sentir una especie de empujón en su mente pero lo descartó al poco e intentó volver a dormir. Por otra parte, Hadrim se tensó un momento, dos mentes estaban causando algo de problemas, mientras Elly intentaba no ponerse roja como un tomate.
- Y es por esto por lo que prefiero hacer esto por la mañana, cuando incluso vuestro guardia nocturno está dormido. - Comentó en un susurro, sabiendo que le oiría, después de todo eran los únicos en la habitación.
Elly gritó por dentro, incapaz de controlar lo incómoda que se sentía. Iba a tener una buena charla con esos dos cuando terminaran. Era difícil trabajar con esos dos mandando ondas mentales propias, pero los dos pudieron seguir con lo suyo e ignorarlas se hizo más fácil con el tiempo.
Mientras tanto, fuera, Luna, Radius y Shade seguían jugando con la pelota. En algún momento habían tenido que desplazarse a un lado de la casa ya que Radius había lanzado la pelota hasta allí y Luna la atrapó con las colas para luego pasársela a Shade, pero la Eevee no fue capaz de atraparla, la pelota yendo demasiado alto para ella. Acabó chocando con la ventana, rompiendo el cristal y colándose dentro de la habitación, golpeando a Hadrim en la cara, rompiendo su concentración mientras que la pelota rebotó de su cara directa hacia Elly, golpeándola también y rompiendo la conexión que tenían los dos con toda la casa. La mente del Espeon entró en modo retirada en cuanto recibió el golpe, intentando volver pero sin soltar las mentes a las que estaba conectado para conectarlas con el domo para que no les hiciera nada a ellos. Esto, añadido con la presencia mental de Elly, que se descentró completamente y la del Espeon comenzaron una reacción en cadena caótica que acabó con todos los Pokémon cayendo al suelo, inconscientes. Por un segundo, todos sintieron como si flotaran hacia arriba, antes de que perdieran el sentido. Si alguien hubiera caminado por allí y hubiera mirado la casa, habría visto una docena de luces de colores distintos volando en direcciones aleatorias, para poco después calmarse y descender otra vez, todo volviendo a la normalidad… o eso habrían creído.
Rayrudan: ¿Crees que nos matarán?
Eric566: Algunos sí, otros no, y otros nos querrán muertos antes de ayer… Por lo menos los tuyos, porque mi existencia es desconocida para mis personajes… Pero sí, las cosas se van a poner bastante raras.
Rayrudan: Ya te digo, tío.
Eric566: Por cierto, algunos de mis lectores se habrán percatado de la gran cantidad de inuendos que hay en este capítulo, que ya son más que los que había en toda mi historia. La explicación que tengo es que soy un cabrón pervertido. La excusa que se me ha ocurrido para quedar bien delante de todo internet es que muchos de los personajes son jóvenes adultos o adolescentes que están en esa edad. Pensamos que temas como el romance y la sexualidad serían temas recurrentes en sus conversaciones normales.
Ray: Además, ¿quién no encuentra divertidos algunos… "hot shenanigans"?
Eric566: Hay una línea muy fina que diferencia lo que son tus "hot shenanigans" y escenas explícitas o como la gente suele llamar "lemons", algo que no quiero hacer en esta historia. Habrá una sección separada para todo eso, elaborada por otro amigo, así que aquellos que no quieran cosas como esa, que no se preocupen. Solo voy a recordar esto: Las cosas van a ser un poco más picantes que la última vez, estoy probando cosas nuevas, a ver cómo reacciona la gente.
Ray: En otra nota, sentimos la ingente cantidad de capítulos de relleno que hemos puesto. Nuestros personajes tenían que conocerse antes de que pudiéramos hacer nada… llamémoslo serio.
Eric566: Habrán unos pocos más después de esto, pero tened en cuenta que estos personajes tienen muchas cosas nuevas que experimentar, y además se deben conocer un poco antes de seguir con el argumento principal. Teniendo esto en cuenta, sin embargo, el argumento principal de esta historia se mostrará dentro de muy poco. Aun así, sentimos todo este relleno.
Ray: Tanto por su parte como por la mía. Mis arcos más grandes avanzan muy lento pero hay algunos guiños por ahí. -guiño- Pronto las cosas empezarán a acelerar. Bueno… eso es todo, espero veros a todos en el siguiente capítulo! Y que nuestra pequeña sorpresa os haya gustado.
Eric566: Esperemos que estéis disfrutando con esta historia, os veremos en el siguiente capítulo. ¡Nos vemos!
