Antes que nada, nos hemos dado cuenta de que se nos olvidó proporcionar una cierta información para evitar confusiones… por lo tanto aquí os dejo una lista con los personajes y en el cuerpo de quién están.
Mente - Cuerpo:
- Radius - Nox
- Zed - Eric
- Natalie - Elly
- Dust - Lucy
- Jake - Shade
- Luca - Serge
- Emily - Dark
- Eric - Emily
- Luna - Natalie
- Lucy - Dust
- Nox - Luna
- Dark - Hadrim
- Serge - Luca
- Hadrim - Serge
- Shade - Radius
- Elly - Jake
Y como no, la parafernalia de siempre: No clamamos posesión sobre Pokémon ni nada por el estilo, lo único nuestro es esta historia, la región donde se realiza y los personajes que aparecen a lo largo de esta historia. Regiones, perosnajes y todo lo demás canon a la serie y a los juegos pertenece a GF y a TPC, nosotros solo hacemos esto por diversión y por vosotros!
Disfrutar del capítulo y dejar una review que motiva mucho! ;)
Hadrim se había despertado esa mañana, no era el único que lo había hecho temprano, Dark también lo había hecho e incluso antes que el Zorua, el Espeon estando en la cocina sentado saboreando una jugosa manzana, a las cuales les había encontrado un cierto… gusto estos días.
- Buenos días, Dark. - Dijo Hadrim, no siendo capaz de olvidar quién era el que estaba ocupando su cuerpo en ese momento y al parecer compartiendo sus gustos.
- Buenos días… erm… ¿Hadrim? - Preguntó el psíquico, intentando recordar quién estaba en el cuerpo de Zed tras lo de hacía un par de días. - Uh… no es nada fácil volver a relacionar un nombre y una cara que tenías relacionados con otros antes. - Comentó Dark.
- Con suerte todo acabará pronto. - Respondió el otro, subiendo a la mesa de un salto. – Heh. Todavía recuerdo cuando mi cuerpo era de este tamaño parece… o eso o será de esas cosas que nunca se olvidan. - Dijo acercándose al frutero y cogiendo una manzana el mismo mientras buscaba el mando de la tele de la cocina.
- No hay mucho que ver y las noticias no me interesan. - Dijo Dark pasándole el mando, el Zorua encendiendo la tele y poniendo el canal de las noticias… donde vieron una pantalla en estático donde ponía "Dificultades técnicas, disculpen las molestias".
- Que raro… - El Zorua soltó este comentario, ya que esto no pasaba a menudo, y decidió cambiar a otro canal, donde se mostraba el final de una noticia en el que se mostraba a un hombre vestido de guarda de seguridad siendo metido en una ambulancia y transportado mientras se oía una voz de fondo de quien parecía ser un doctor hablando de lo que le había pasado al hombre y luego la imagen pasó a los presentadores habituales.
- Todos nos sentimos muy mal por Miguel, era un buen hombre y un gran padre… Su familia estará destrozada. En cuanto a nuestros compañeros del Canal Seis, el set se mantendrá cerrado hasta nuevo aviso. Esperamos que se puedan recuperar de este golpe devastador. - Dijo la presentadora del noticiero, Sara Ortiz.
- Bueno… eso lo explica todo. - Comentó Hadrim con cara pensativa, por alguna razón esto le daba mala espina.
- Después de este trágico suceso de vandalismo la pasada noche en los estudios de televisión de Isla Nexo - Empezó a hablar Randalf Martinez. -, pasamos a un suceso acontecido en la isla de Fierna del cual nos han llegado varios videos de video aficionados. - Mientras habla se pasan a las imágenes grabadas en las que se ve lava flotando en los cielos. - Como pueden ver, el volcán Onírico, que se creía dormido para dentro de unos cuantos siglos, ha entrado en erupción recientemente. El caso reside en estos acontecimientos. La lava como pueden ver se queda quieta en el aire, como si la gravedad no la afectase, y miren esto. - Se muestra como una columna de humo negro en llamas se alza hacia la lava en los cielos y luego la lava desaparece despacio para luego mostrar como lo que sea que fuera eso se aleja de la isla mientras Randalf hablaba. - Como se puede ver algo asciende hasta la lava haciendo que esta desaparezca absorbida por lo que parece ser un bastón y luego se marcha volando. ¿Estaremos ante una especie de Pokémon desconocida? - Cuando las imágenes terminan se muestra un frame del vídeo aumentado exageradamente, dejando ver una imagen difusa de la criatura bajo la lava, tiene alas y cola y su forma es como una mezcla de especies.
Después de esto lo siguiente que mostraron fueron imágenes del volcán inactivo una vez más pero con su cráter lleno de lava que se mantiene estable en su sitio mientras un reportero cuyo nombre había escapado de las orejas de quienes estaban viendo las noticias hablaba de que los científicos estaban estudiando el volcán y que todo apuntaba a que no volvería a haber más erupciones del mismo ya que al parecer, Onírico había vuelto a dormirse tras el acontecimiento, pero que aun así seguían investigando qué había pasado, manteniendo algunos Pokémon de fuego cerca por protección por si acaso.
El resto de las noticias quedaron en segundo plano para los observadores. Dark y Hadrim estaban aturdidos por lo que habían visto, dejando sus manzanas a medio comer frente a ellos. Pero ellos no habían sido los únicos en ver esas imágenes, ya que al igual que Dark y Hadrim, Elly y Eric se habían levantado muy temprano, aunque los dos se habían quedado en la cama donde habían dormido juntos, algo contra lo que Jake había objetado repetidamente durante la noche anterior, hasta el punto en que los había amenazado con meterse en la cama con ellos, pero al final acabó dando un paso atrás después de que todos en el equipo le compararan con Luna, lo cual les recompensa con una respuesta muy verbal de ambos.
Se levantaron después de unos segundos de estar remoloneando, y decidieron bajarse a la cocina solos y dejar que sus amigos durmieran un poco más. Elly se agarró a la barandilla para bajar mientras que Eric se deslizaba hacia abajo con cada escalón, y una vez llegaron a la sala de estar vieron a todos los Pokémon de la familia Kaiser durmiendo allí mismo, repartidos por toda la sala de manera casi caótica. El sonido de voces proveniente de la cocina les llamó la atención, y llegaron justo a tiempo para ver el ya mencionado documental que había dejado a Dark y Hadrim anonadados, y al igual que ellos, sus palabras murieron antes siquiera de salir de su boca.
- ¿Qué… qué narices… ha sido eso? - Elly estaba ya más allá que confusa, preguntándose si lo que acaban de ver no era más que una escena de una "serie" o de la "telebasura" como les gustaba decir.
- L-las noticias. - Dark soltó lo primero que le pasó por la cabeza con los ojos todavía en la tele, hasta que sacudió la cabeza. - Vale… ¿pero qué? - Lo que habían mostrado le había dejado sorprendido como poco y quería verlo de nuevo.
Si eran videos enviados a la cadena seguramente también estarían en Poké-tube.
- Es lo más extraño que he visto en la vida… - Dijo Hadrim, girándose para mirar a la Sneasel y al Eevee.
- Eso no tenía muy buena pinta… ¿Ha pasado cerca? - Esto fue lo primero que preguntó el Riolu, mirando a la sala de estar para comprobar que todo el mundo seguía donde estaban hacía unos segundos, una mala sensación recorriendo su cuerpo.
En realidad, ¿cómo se suponía que alguien debía mantener la calma después de algo como aquello?
- Eso me recordado a algo que pasaría en el mu- lugar de dónde venimos. - Se corrigió a sí mismo rápidamente, un desliz que ni Dark ni Hadrim ignoraron, pero decidieron no decir nada.
Elly tembló al pensar en las implicaciones de todo aquello, pero se sacó todos esos pensamientos de la cabeza.
- Por ahora no es relevante a lo que tenemos que hacer… tenemos cosas más importantes en nuestra lista, como recuperar nuestros cuerpos. Será entonces cuando nos tengamos que preocupar de estas cosas, si es que hace falta. - Elly sintió que algo se movía en su interior, y que le estaba diciendo que tarde o temprano los iba a afectar… no sabía por qué ni cómo, pero lo sabía.
- No os preocupéis. La isla de Fierna está en la otra punta de la región. - Les dijo Had, intentando apartar lo que acababa de ver a un rincón remoto de su cabeza, al igual que el resto del noticiero. - ¿Queréis desayunar? - Les ofreció a los dos desde encima de la mesa, oferta que los dos aceptaron.
Poco después el resto del equipo se les unió en la cocina, pero no fueron los únicos en empezar a despertarse.
Después de ellos entraron Shade y Radius, y después Dust, quien no venía solo, ya que Emily estaba con él mientras él sostenía en la cola un bote de medicina muy familiar para Dark, y le estaba insistiendo a la Zoroark que se tomase una intentando mantener la voz baja para evitar despertar a los demás.
- ¡No quiero! Están muy duras y tienen un sabor horrible. - Se quejó todo lo que pudo y más, agarrando un puñado de bayas, metiéndoselas en la boca y masticándolas con sus nuevos colmillos. Le estaba gustando mucho aquel cuerpo nuevo, pero el único inconveniente, que era muy pequeño, una tontería de nada, la estaba sacando de quicio: no podía irse a dormir ni cerrar los ojos.
- Por eso hay que tomárselas con agua, para que la pastilla sea más fácil de tragar. - Le dijo. - ¿De verdad quieres volver a pasarlo mal esta noche para dormir? - Añadió, esperando que esto la convenciera para tomársela.
- ¡No! ¡Para entonces será problema de Dark! - La Zoroark respondió rápidamente, tomando de ejemplo las palabras y actitud de Lucy, mientras que la Riolu medio dormida levantaba una pata.
- Ahí está mi chica… sigue así y serás casi tan guay como la tía Lucy… - Aún estaba somnolienta, y no se daba cuenta de lo que estaba diciendo, pero en su cabeza adormilada, la idea de que Emily la llamase "Tía Lucy" mejor y mejor con cada segundo que pasaba… pero claro, eso solo sería cuando volviera a su cuerpo de Eevee, porque oírlo de la boca de Dark era… muy raro.
- Lo será, vale, pero si no te la tomas ahora yo no puedo hacerlo después. - La víctima indirecta de todo este embrollo dijo mirando a Emily y… - Por favor, Emily. Solo estaba vez y no tendrás que tomarte ninguna nunca más. - Le rogó mientras Dust seguía esperando con la medicina al alcance de ella.
- ¡No! - La antigua Eevee repitió su negativa, pegó un salto y se subió a la mesa, lo cual hizo que Hadrim casi se cayera de la mesa debido a su tamaño, poniéndose a dos patas y gruñendo. - ¡Las pastillas saben mal! - Repitió ella una vez más, aunque todo aquel movimiento ya había asustado a todos los que estaban desayunando.
- Vale… a tu manera. - Se rindió Dark, decidiendo dejar el tema. - Y Dust… ¿de verdad te has colado en mi habitación para coger mis medicinas? - Le preguntó al Shinx, que solo se encogió de hombros.
- Tu puerta no estaba cerrada y el bote estaba encima del escritorio así que no he tenido que rebuscar mucho. - Respondió él con calma. - ¿Alguno cree de verdad que vamos a solucionar esto para esta noche? - Preguntó luego, no muy seguro de ello incluso aunque se pusieran en marcha en ese mismísimo momento.
Elly asintió.
- ¡Sí, yo creo que sí! Es decir, si salimos ahora o dentro de unos minutos seguro que es llegar y volver. Las islas no son muy grandes, a no ser que los libros de geografía mientan, lo cual dudo.
Sin embargo, Nox estaba mirando las cosas desde otro punto de vista.
- Eeeh… Elly, siento decir esto pero… Nunca es tan sencillo. Es decir, estoy segurísimo de que algo va a pasar en nuestro viaje de ida, y vamos a tener que desviarnos del camino, y luego vamos a tener que ayudar a alguien o algo así, y después… - Elly lo interrumpió mientras se iba por las ramas.
- Y luego vas a tener que cerrar la boca, Nox. ¡¿Por qué estás siendo tan negativo?! Solo por esta vez, intentemos pensar en positivo y que todo va a ir bien. - La Sneasel dijo esto mientras le pegaba otro mordisco a la manzana y ahuyentaba a Emily de la mesa.
La Zoroark le sacó la lengua y bajó de la mesa, mirando por encima de los demás con una gran sonrisa en la cara. Le estaba encantando aquel cuerpo.
- Porque las cosas nunca son así de fáciles Elly… - El Vulpix respondió y miró a sus compañeros, esperando algo de apoyo.
- Por primera, y probablemente última vez en la historia del Equipo Star… siento la tentación de estar de acuerdo con Nox. Hay una alta probabilidad de que nos crucemos con problemas en nuestro camino a la isla, ya que el porcentaje es extremadamente alto. Y no solo eso, pero deberías recordar que no todos lo que nos encontremos serán tan amables como los que habitan en este bosque. - Jake explicó todo esto con su tono monótono de siempre… el cual sonaba muy extraño con la voz de Shade.
- Los Pokémon de esta isla conocen a la familia, no serán hostiles con nosotros. Sin embargo, en otra isla podríamos encontrarnos con un panorama muy diferente. - Dijo Hadrim. - Así que aquí estaremos bien atravesando los territorios.
Elly se lamentó y miró a todo el mundo a su alrededor.
- ¿Pero por qué sois tan malos conmigo? ¡Claro que no iba a ser fácil, eso ya lo sé! - Dejó caer su cabeza sobre la mesa, usando sus brazos como una especie de cojín para reposarla, mirando en otra dirección que no fuera a sus amigos. - Solo quería que tuviéramos esperanza.
Serge se rio de sus palabras.
- Bueno, hay una gran diferencia entre tener esperanzas y engañarse a uno mismo, Elly. Todos sabemos que no va a ser, pero nos las arreglaremos… de alguna forma. Es que vamos a ver… - Serge sacó músculo y les enseñó sus recién adquiridos brazos de Lucario. - ¿Habéis visto estas armas de destrucción masiva? Y estas piernas tienen muy buena pinta también, ¡y quiero ponerme a usarlas! - Sonaba bastante contento de estar en el cuerpo de Luca.
Sin embargo, este acto solo le sirvió para ganarse dos reacciones no exactamente alegres. Una de ellas viniéndole desde atrás para darle un fuerte picotazo en la cabeza por parte de Luca, y la otra siendo un cabezazo de frente cortesía de Hadrim. La Pidgeot acababa de entrar en la cocina solo para encontrarse a este cerebro de pájaro presumiendo de su cuerpo y Hadrim se había mosqueado por lo mismo.
- ¡Oh Arceus, no! - Pegó un grito cuando los dos golpes lo echaron al suelo, y se cubrió la cabeza cuando Luca empezó a picotearle la cabeza sin parar. - ¡Los ojos no, joder, que es tu cuerpo! - Siguió pidiendo clemencia, pero la Pidgeot solo paró cuando le dio la gana, alejándose del chacal tumbado.
- Sí. Es mi cuerpo, tanto para el dolor como para presumir, ¡así que para! - Le dijo para luego ir junto a su pareja.
- Ten un poco de respeto por mi pareja, ¿quieres? - Le dijo el Zorua usando un tono firme, manteniendo un rostro serio y clavándole la mirada con una mosqueda Luca a su lado.
Todos miraron la escena que estaba ocurriendo enfrente de ellos, y todos menos Nox y Lucy soltaron un suspiro largo, ya que esto ya le habían visto venir, mientras que los otros dos contuvieron la risa, encontrándole gracia a la mala actitud del Lucario y lo que se estaba ganando con aquello. - Bueno… si… de verdad tenemos que recurrir a ello, supongo que podría pelear. Tengo experiencia con cuerpos bípedos… pero deberíamos tratar de evitar todas las peleas que podamos. - Al decir esto miró de reojo a Lucy.
- Sí… lamentablemente algunos no pueden. - Elly le echó un ojo a Eric, y el antiguo Riolu podría asegurar de que había un cierto aire de superioridad en aquella mirada… pero se le pasó rápidamente, pensando que solo estaba haciendo la coqueta y como estaba en cuerpo de Jake, este lo estaba interpretando mal… lo cual en realidad era una explicación perfectamente lógica ahora que se paraba a pensarlo. El cuerpo del Sneasel parecía no estar… hecho para que adquiriera esas miradas sin que fuera espeluznante, aunque podría ser que no estaban acostumbrados.
Eric tembló y recuperó su compostura.
- Bueno, si nos tenemos que ir, entonces salgamos ya. Por cierto… ¿alguien les ha dicho algo a los humanos? Por lo menos una pequeña excusa para que no nos echen de menos… máximo una semana, supongo. - El Eevee más pequeño de todos fue el que pregunto esto… y todos le ignoraron, con la excepción de su propia pareja y Jake… lo cual sí que le habría dolido de verdad si esos dos también lo hubieran ignorado. Repitió la pregunta otra vez, aunque esta vez lo hizo con una voz mucho más alta, y esta vez sí que le miraron. Necesitaba su cuerpo de vuelta a orden de ya.
- Aún no se han despertado. - Respondió Luca. - E incluso, Ichiro es, de los tres humanos de esta casa, quien más nos entiende, aunque solo Lucario, Espeon, Eevee y Riolu ya que está acostumbrado a nuestros sonidos. - Dijo. - Aun así tendríamos que esperar hasta media mañana para que se despierte. - Terminó.
- Pero podríamos dejarles una nota. - Dijo Radius para luego acercarse a la encimera, abriendo un cajón de los muebles y sacando con cuidado una hoja de papel y un lápiz, pero a la hora de escribir con este cuerpo que no estaba acostumbrado a este tipo de acciones, le fue muy difícil. Elly estuvo a punto de presentarse como candidata para poner en práctica sus nuevos conocimientos adquiridos del dialecto humano… pero fue entonces cuando recordó que no tenía sus poderes psíquicos, y no quería empezar a quejarse sobre lo molestas que eran las manos de Jake, al menos en comparación con sus habilidades. Ahora ya entendía porque se quejaba todo el rato de "no tener las herramientas adecuadas", aunque cada vez que le venía la inspiración hacía cosas alucinantes.
- Déjame hacerlo a mí, hermano. - Dijo Shade acercándose y cogiendo el lápiz, una vez más mostrando la suerte que había tenido al haber acabado en el cuerpo de su hermano en forma de ser capaz de rápidamente escribir una nota en la que decía que se iban a pasar unos días como Pokémon salvajes. - Ahí. No queremos preocuparles demasiado, ¿verdad? - Dijo acercándose a la nevera, poniéndose a dos patas y sujetando la nota a esta con un imán.
Una letra bastante buena con letras humanas y legible para cualquiera estaban plasmadas en el papel, rematado con el añadido de un dibujo rápido de la cara de una Eevee en una esquina, con un lacito en una oreja, su modo de decir que la nota la había escrito ella, mientras el lápiz todavía estaba atrapado entre dos dedos de su pata delantera izquierda.
Elly soltó una risilla al ver la firma de la Eevee, y pensó en copiarle la idea, por lo menos hasta cierto punto, para cuando volvieran a casa, pero no dijo nada en mayor parte porque temía que alguien le dijera que "Nos vamos a quedar a vivir aquí para siempre" o algo parecido. Bueno… no tanto, pero la Eevee estaba resentida por la manera que la habían tratado hacía unos instantes.
Serge se levantó del suelo más fresco que una rosa e imitó la pose que Eric hacía cuando el equipo se ponía en marcha, levantando el puño.
- ¡Muy bien gente, vamos a ello! - Esperó un poco para que la gente lo imitara… pero nadie hizo lo mismo, con la excepción de Emily, que levantó una zarpa con un saltito y gritó "¡Siii!". Eric suspiró al reconocer la postura, y una vez más se apenó de estar en el cuerpo de Emily.
- Bueno, como ha dicho Serge… vamos a ponernos en marcha gente. Cuanto antes salgamos antes recuperaremos nuestros cuerpos. La primera parada es… - Se quedó quieto y miró a Hadrim, esperando que él terminara aquella frase.
- Nuestra primera parada debería ser… Puerto Ébano. - Respondió Luca en su lugar, ya que ella estaba más actualizada en lo que se refería a las ciudades de la isla. - Es la ciudad portuaria de esta isla. Allí seguramente encontraremos a alguien que nos venda un pasaje a la Isla de Zalkar. - Añadió.
- Bien… Entonces llevaros algo para el camino y nos pondremos en marcha hacia Puerto Ébano. - Asintió Hadrim.
En cuanto todos estuvieron listos, salieron de la casa, algunos tenían bolsas con solo unas pocas frutas dentro para no dejar a los humanos sin nada y esperando que pudieran hacerse con algo más por el camino. Luca también les había dicho que les llevaría toda la mañana llegar a la ciudad portuaria si iban caminando todo el día… pero que todos ellos cogiesen la guagua no sería barato y rompería esa intención de… disfrutar de la experiencia de campo.
Todos soltaron un "¡Hurra!" y partieron para disfrutar de este nuevo mundo. Antes habían abandonado la casa y el bosque, pero ahora estaban a punto de navegar a otras islas... es más, la mitad de ellos nunca habían viajado por el mar en todas sus vidas. Y esto fue algo que Lucy solamente apreció en aquel fatídico momento: habría agua por todas partes.
Tal y como Luca les había dicho, tardaron toda la mañana y ya habían agotado todo el repertorio de bromas y juegos de palabras de Serge y toda la lista de canciones que Elly se sabía de memoria, y cuando llegaron la Pidgeot sonrió y se dio la vuelta sobre un talón para mirar al resto del grupo y levantó las alas, haciendo una pose que hizo que los ojos de Serge se abrieran como platos. Tenía una pinta alucinante con esa pose.
- Chicos y chicas. Dejadme daros a todos la bienvenida a Puerto Ébano. - Dijo extendiendo las alas, pero tras ella no había más que troncos de ébanos muy gruesos que se extendían por toda el área hasta donde podían ver mirasen donde mirasen, a excepción de una dirección en la cual se podía ver un muelle de madera en el cual solo había amarrados unos pocos barcos de pesca y algunos barcos de mercancías pequeños.
El lugar parecía tranquilo, pero las orejas de todos estaban captando un bullicio propio de una ciudad, aunque nadie lograba distinguir de dónde venía.
- Primero… esa pose es increíble." El Lucario se vio obligado a mencionarlo. - Y segundo… casi todo son árboles, pero... me imagino que estará bien. - Dijo esto y miró arriba, pero no bajó la vista.
- Me gustaría atravesar todo esto lo más rápido posible, porque si no se nos va a meter toda la savia en el pelo, y eso sí que no es divertido. - La Shinx no le daba la gana de limpiar ese cuerpo de Riolu otra vez más.
- Sí. Eso sería lo mejor, ¿verdad? - Dijo Hadrim. - Pero como sabes no cogimos mucho de la casa así que hay que reabastecerse. - Añadió caminando hacia uno de los troncos.
- Hemos traído poké, ¿no? - La cara de Zed se puso pálida al recordar un detalle tan pequeño, pero a la vez, tan importante.
- Tranquilo, tengo nuestros ahorros. - Dijo Luca con calma y todavía sonriendo. - Y ahora, si sois tan amables de mirar hacia arriba… - Dijo y ella misma lo hizo, los demás haciendo lo mismo excepto Hadrim, que ya estaba subiendo una escalera formada por las ramas del árbol.
Sobre sus cabezas estaba el origen del ruido.
Una ciudad completamente funcional estaba sobre sus cabezas. Puentes colgantes uniendo los troncos y ramas formando escaleras de espiral alrededor de estos desde el suelo y algunos puentes escondidos tras los troncos conectaban la ciudad con el puerto. Dark y Natalie estaban pasmados. Seamos sinceros, nunca habían salido del pueblo en el que estaba la casa y ver esto, que parecía sacado de una historia de fantasía, les había dejado sin palabras y con las bocas abiertas de forma que las moscas podían entrar en ellas, robarles unos trozos de bayas que les quedaban entre los colmillos y marcharse tan ricamente. Tras un poco, Natalie fue la primera en recuperar la voz.
- Wao… ¿Cómo? Esto… erm… - Había recuperado la voz sí, pero no conseguía encontrar las palabras.
El Equipo Star al completo estaban anonadados, con la excepción de Jake y Elly, que ya habían leído de la existencia de aquel lugar. Sin embargo, todos los demás no se esperaban esto.
- Joder, esto sí que es muy guay. Me recuerda a la capital desde el valle. - Estas palabras abandonaron la boca del Lucario, que internamente se estaba pegando una paliza por no haber visto esto cuando podía volar, lo cual lo habría hecho un tanto más fácil de ver.
- Si estás intentando preguntar cómo es esto posible. - Dijo Luca mirando a Natalie, pasándoselo en grande, encantada de dar la información y pasándoselo en grande cada segundo que pasaba, compartiendo la información que ella sabía. - Una manada de solo tipo planta cuida de estos árboles y los ayuda a crecer. Es una historia interesante, ¿pero qué tal si nos movemos? Tenemos compras que hacer. - Dijo para luego seguir a su pareja.
Mientras caminaban por la ciudad y se reabastecían, Luca les contó que, al principio, esta ciudad era el sitio donde vivía una manada, pero que con el tiempo, los humanos empezaron a venir a este sitio porque era un sitio genial para vivir. Esto casi había desembocado en un enfrentamiento por el área, que afortunadamente fue evitado, aunque nadie sabe ni recuerda la razón y que, siempre y cuando los humanos ayudasen a cuidar de los árboles de la ciudad junto a los Pokémon de aquella manada, se les permitiría vivir allí. Desde entonces habían pasado unos cuantos siglos y los árboles habían crecido. Les dijo también que al principio esta ciudad era como todas, situada a nivel del suelo, pero claro… los árboles tienden a crecer con el tiempo.
- Vale… ¿Cómo sabes todo esto, Luca? - Preguntó Luna, sorprendida por la historia y por el conocimiento que tenía la Lucario.
- ¡Oh! Simplemente me encanta el turismo urbano y he investigado cada ciudad de la isla unas cuantas veces… y me he llevado reprimendas de Clara al regresar tres días después de haberme ido sin decir nada. Y, claro, Galvanet tiene muchísima información. - la Pidgeot soltó una risilla por esto, pareciéndose a una Pokémon adolescente contando algo que con el tiempo se había convertido en una anécdota divertida.
Todos los miembros del Equipo Star le habían estado prestando atención, pero con el tiempo sus intereses se habían concentrado en otras cosas, tales como su entorno, antes que las palabras de Luca, ya que muchos de ellos desafortunadamente no eran capaces de hacer ambas cosas al mismo tiempo. Eric y Zed estaban murmurando entre ellos sobre lo que ocurría a su alrededor y mirando los puentes colgantes sobre los que caminaban, mirando a ver quién podía ver la luz del sol a través de las ramas. Lucy estaba alucinada por la organización, imaginándose a sí misma corriendo por todo aquel lugar, y por último Nox trataba de mantener la boca cerrada, ya que él y los bosques nunca se llevaban exactamente bien, y ya se estaba ganando algunas miradas de algunos transeúntes, al igual que Radius
Serge estaba que no podía con la rabia que le daba aquella situación, porque quería volar por arriba y ver que había en los niveles superiores y hablar con algunos Pokémon voladores que veía de vez en cuando, aunque la mayoría eran de tipo bicho. Y por último, Elly y Jake estaban escuchando las palabras de Luca, y se giraron para mirarla en cuanto mencionó esta nueva fuente de información.
- ¿Galvanet? ¿Y eso que es? - La antigua Eevee fue la más rápida en preguntar.
- Bueno… Es… Has visto este trasto que parece ser una televisión con otras cosas en la casa, ¿no? - Preguntó ella. - Donde Dark o Dust se pasan la mayoría parte del día cuando no están en el sótano o entrenando. - Dijo a ver si esto les ayudaba a recordar a qué aparato se refería.
Elly y Jake se miraron el uno a otro, muy liados.
- Creo que sería mejor dejarlo para cuando volvamos. - Dijo Hadrim. - Si no va a ser muy difícil para todos explicarlo y entenderlo. - Añadió.
- Sí… será lo mejor. - Dijo ella. - Si no os importa esperar, claro. - les preguntó a la Sneasel y al Eevee Shiny.
- No nos importa, tranquila. De hecho, ahora mismo deberíamos est- ¿Se puede saber qué estáis haciendo? - Elly se da la vuelta para mirar a Eric y Zed empanados y mirando las musarañas, que se estaban tropezando con absolutamente todo lo que se les cruzaba en el camino, y que al final acabaron metiéndose de narices contra la propia Elly.
El Eevee y el Riolu la miraron y luego giraron la vista a otra parte, soltando muchas disculpas rápidamente.
Dark y Natalie estaban igual de anonadados por esta ciudad que ellos dos, chocando de cuando en cuando con alguien. Tras pasar por el árbol del mercado y reabastecerse en provisiones para el resto del viaje, dejándose una buena cantidad de poké en hacerlo, Luca los guió hacia los muelles. Hadrim viendo a su pareja tan alegre decidió seguirle el juego solo por hacerla feliz. Sin embargo, cuando terminaron de cruzar el último puente y volvieron a tierra firme, un Machamp se chocó con Natalie, haciéndola caer al suelo sobre un costado mientras el otro casi tropieza y se cae de bruces mientras corría con algo de prisa. Soltó un insulto en voz baja y salió corriendo una vez más, todos los miembros del Equipo Star mirándolo extrañados.
- Vale, eso ha sido un pelín grosero. - Dijo Natalie levantándose, Dark estaba a su lado, observando al Machamp hasta que este desapareció entre la multitud.
Radius se acercó a ella tan rápido como pudo, preguntándole si estaba bien y ella solo le tranquilizó mientras le sonreía.
Tras esto se metieron en el puerto y empezaron a buscar un barco que les pudiese llevar a Zalkar. Tras preguntar a otros paseadores, recibieron direcciones sobre un barco que iba a ir a Zalkar pronto por negocios y que podría llevarlos si podían pagar el pasaje. Sin embargo, cuando llegaron se encontraron con que el tablón para acceder al barco estaba bloqueado, una soga bloqueando el paso con un cartel en el que se podía leer: "Volveré en un momento. Es hora de comer. Disculpas por las molestias."
- ¡P-e-r-fecto! - soltó Hadrim, logrando contener su lengua mordiéndose el labio inferior.
El Zorua miró alrededor. No parecía haber nadie que trabajase en este barco.
- Nos toca esperar a que quien quiera que sea que trabaje aquí vuelva de comer. - Dijo lo obvio, ya que si recordaba bien no todos sabían leer humano.
- ¡Bueno, lo intentamos! - Serge grita esto y se tumba en el suelo de inmediato, tumbándose sobre su costado y soltando un bostezo intencionadamente, haciendo pensar a todo el mundo que ya se está durmiendo.
No tiene un gran resultado, y solo termina con diez pokémon dándole miradas raras, mientras que los otros se ríen con sus tonterías. Aun así, se levanta, se limpia el pelaje y suspira.
- Bueno… ¿Plan B? - Al decir esto espera alguna respuesta de los listos del equipo, pero ni Jake ni Elly dicen nada, ya que no les viene gran cosa a la cabeza.
Es entonces cuando Eric da un paso adelante, mirando el bote, específicamente a la puerta abierta que lleva a la cabina, y luego mira a Hadrim.
- ¿Oye Hadrim, es costumbre dejar estos botes abiertos de par en par para que alguien los coja? - Su pregunta era un tanto irónica, aunque sabía que allí donde estaban esto era bastante posible.
- No… Definitivamente no. - El Zorua respondió, mirando a lo que se refería el Eevee.
- Entonces creo que este tío no se ha ido para comer… - Murmuró esto bajo su aliento y después se metió por debajo de la cuerda, caminando por la tabla que llevaba al bote.
Todo el mundo permaneció inmóvil con caras de sorprendidos.
- ¿Se puede saber qué narices estás haciendo? ¡Eric, vuelve aquí ahora mismo! - La Sneasel llamó a su pareja, pero él la ignoró y abordó el barco.
Ella gruñó y empezó a moverse, pero el Lucario a su lado se movió por delante, poniendo una pata por encima de la cuerda e infiltrándose en el barco también.
- Nos la vamos a llevar buena con todo esto… - Zed murmuró por lo bajo para que solo los que tenía a su alrededor lo pudieran escuchar, y no podían estar más de acuerdo con el antiguo Zorua.
Mientras tanto, Eric y Serge subían las escaleras y llegaron a la cabina del bote y echaron una ojeada. La puerta y la cerradura estaban reventadas, con la forma de un puño grabado en el metal justo donde en antaño había una cerradura, y el Machamp de hacía unos minutos les vino a la cabeza. Había estado corriendo de forma muy rara… y ahora entendían porque.
El Lucario abrió la puerta lentamente y miró, mientras que el Eevee metía la cabeza por el hueco y miraba. No había nadie en el interior, pero toda la habitación estaba hecha un desastre, con cartas náuticas, compases y una rueda de timón de madera todo desperdigado por el suelo, como si alguien hubiera estado rebuscando toda la habitación, aunque gracias a dios toda la parte con los artilugios electrónicos, como el GPS, estaban en perfecto estado. Aun así, los dos se podían hacer una muy buena idea de lo que había pasado y por qué estaba en ese estado.
- ¡Eh, gente, esto está hecho una porquería! Creemos que alguien se puede haber metido dentro… - Miró la puerta rota y sonrió. - O más bien, lo ha reventado. - Su comentario fue respondido con un suspiro de Eric, que se frotó la frente y continuó su avance hacia la tabla.
- ¿¡Estáis los dos locos o qué!? - Les dijo Hadrim. - ¡No podéis entrar en el barco de alguien así porque sí! ¿Y si el dueño hubiese vuelto y os hubiera pillado dentro? ¡Nos meteríamos en un lío en el que se vería envuelta la policía local! - Les dijo, su respiración algo acelerada pero el Zorua estaba intentando mantenerse controlado, incluso con esta pequeña bronca que les estaba echando. - ¿Qué mosca os ha picado para que os arriesguéis a pasaros días en una jaula?
Pero fue entonces cuando un humano con una gabardina de color azul marino apareció desde la otra punta del puerto, y en cuanto los vio a todos los ojos se le abrieron como platos. Él, y el Vaporeon que lo estaba siguiendo, rompieron a correr y empezaron a gritarles al mismo tiempo que Serge miraba a Hadrim.
- ¡Es que eres un bocazas Hadrim! - El Lucario lo culpó.
- ¡Eh, peces de agua dulce! ¡Quedaos paraos onde estáis o envío a la pasma para que os den una buena tunda! - Tenía el acento más raro que todos ellos habían escuchado en sus vidas, pero ellos no se movieron de donde estaban y esperaron a que llegara el humano, que estaba cabreadísimo y pegando pisotones. - ¡En el nombre de Poseidón!, ¡¿decidme qué hacéis unos animales como vosotros a bordo de mi preciosa Myrian?! ¡Bajaos de ahí ahora mismo u sos voy a enviar directos al cofre de David Jones! - Su repertorio de insultos era bastante amplio, y ahora todos comprendían de dónde venía esa expresión de insultar como un marinero. Sin embargo, el Vaporeon a su lado estaba casi tan enfadado como él, pero por lo menos parecía más abierto a una conversación.
- Bueno, ¿nos vais a explicar qué hacéis en nuestro barco o vamos a tener que llamar a la poli? - Su acento y vocabulario no eran tan intensos como los del marinero, pero aun así les costaba algo comprenderlo, aunque era más que suficiente para los Pokémon.
- Bueno, pues verás… esto es todo un gran malentendido… - Elly dio un paso adelante, pero el Vaporeon gruñó ante la presencia de la Sneasel, que se quedó quieta.
- Por supuesto que sería un Sneasel… ¡Malditas sanguijuelas heladas! ¡Siempre traéis problemas allá donde vais! - Su respuesta hizo que un Eevee Shiny se cabreara bastante.
- ¡Máldito perro marinero racista! ¡¿Cómo osas hablar de mi- su raza de esa manera?! - Todo esto parecía indicar que una discusión muy violenta entre todos iba a comenzar mientras el marinero soltaba más y más vocabulario soez, y no tenía ninguna pinta de parar. Eso fue hasta que Eric decidió actuar, saltó a la barandilla del barco y le dijo a Serge que se tapara los oídos, para después soltar el chillido más alto que un Eevee jamás había proferido, y que todos entendieron como una orden para parar de buscar pelea.
Cuando Eric se quedó sin aliento y tomó unas bocanadas de aire, consiguió encontrar su voz.
- He… hemos venido aquí en busca de un barco… y vimos que la puerta estaba abierta. Pensábamos que estarías ahí dentro, pero… la puerta está destrozada, y hay una gran marca de un puñetazo… - Al decir esto, el marinero salió disparado y subió a bordo, quitando la cuerda y entró en la cabina… y una vez más, vulgaridades comenzaron a salir de su boca, ahora culpando a un Pokémon que no estaba presente en aquella escena.
El Vaporeon suspiró, oyendo las palabras "Me lo han robado" entre todos aquellos insultos.
- Ya le dije que no lo dejara en el barco… será posible. ¿Podrá empeorar más este día? - Se hizo a sí mismo una pregunta retórica.
- Diría que tenéis algún problema. - Comentó Hadrim.
- No me digas. Deja d'hacerte el listo, pez de agua dulce, y si no quieres que metamos a la pasma en to' esto… A ver, decidme qué ha pasado. - Su interrogatorio hizo que repitieran la misma historia otra vez, y una vez que terminaron su maestro había dejado de insultar y ahora estaba hablando de un Machamp. - Siento que os hayáis involucrado en esto, gente… pero me temo que este barco d'ahi no se mueve hasta dentro de una buena temporada… hasta que no recuperemos lo que queremos. - Dejó de hablar con una cara muy triste en el rostro.
Antes de que todo esto pudiera seguir, Elly se puso en medio e interrumpió toda la historia.
- ¡Vale, un momento, que todo el mundo pare y que me expliquen qué está pasando! - Al gritar esto, para sorpresa de todos, el humano fue el que les respondió.
- M'an robao como una sardina, eso es lo que ha pasao. - Todo el mundo lo miró, y este les dedicó una sonrisa amarga cuando vió las caras de asombro que todos llevaban y se tocó la oreja. - Vosotros no solei surcá estos mares, ¿eh? Tengo uno de esos "traductores", mu úti e bicho. Me ayuda a entender a Leonard. - Apunta al Vaporeon, y después a sí mismo. - Soy el capitán de aquesta señora, la S.S. Myrian. Mi nombre es Will Line, aunque dudo que ha vosotros os importe todo esto a estas alturas. Siento haberme puesto de esa manera, me he pasado con la bebida… ¡maldita sea, esos licores son buenos y el que lo niegue que se lo traguen las olas! - Le pegó un puñetazo al bordillo, como si estuviera defendiendo un argumento, y todo el mundo miró a Leonard, extrañados.
- Dice que estaba bebiendo en ese bar en el muelle. Sin embargo, ahora creo que está intentando olvidar lo que acaba de pasar… Veréis, aquí el capitán tenía un tesorillo bastante peculiar: una brújula de oro con joyas, el regalo de una'mante que tuvo hace mucho tiempo, antes de que fuera mi maestro. Le importaba mucho, y por eso… es una pena que esa rata ladrona estuviera por aquí hoy. - El Vaporeon intentó lo mejor que pudo no empezar a soltar más tacos.
- ¿Quién? - Serge preguntó.
- Puño negro, un Machamp que por lo que he oído le gusta coger cosas que no son suyas… ¡y ahora el bastardo se ha largado con algo mío! - El humano volvió a estampar el puño. - ¡Y el muy rata se habrá pirado y nunca volveré a ver mi tesoro! - Esta vez estampó su propia cabeza repetidamente, sin importarle su salud, y empezó a llorar desconsoladamente, lo que hizo que todos se encogieran en dolor, aunque el tipo agua estaba tranquilo.
- No os preocupéis, se le habrá subido el alcohol a la cabeza… literalmente. - Añadió esto último unos segundos más tarde.
Mientras tanto, la cabeza de Eric iba a mil por hora, y estaba pensando en el Machamp con el que se habían cruzado hacía unos minutos…
- Eh oye…umm… cuando veníamos hacia aquí, nos cruzamos con un Machamp que iba en dirección contraria y que parecía estar escondiendo algo. Crees que… - No terminó esa frase, ya que el Vaporeon tomó la palabra.
- ¿Que podría ser él? Sí… muy probable y posible. Pero… aun así, llamar a la pasma tardaría demasiado y para entonces ya se habrá marchado. - El tipo agua miró al suelo de madera, habiendo perdido toda la esperanza.
Sin embargo, Elly ya entendía por dónde iba Eric, y los demás ya estaban entendiendo.
- ¿Y si…? - Shade empezó a hablar pero se detuvo solo un momento. - Verás necesitamos a alguien que nos lleve a Zalkar. ¿Y si os ayudamos a recuperar vuestro tesoro y a cambio ustedes nos ayudan a ir allí? - Preguntó la Eevee con la máxima educación posible.
Aunque por otro lado estaba algo nerviosa ya que no sabía cómo el resto se tomaría que estuviese ofreciendo la ayuda de todos tan ricamente, sin haberles preguntado antes.
El resto, que habían estado callados todo el rato, pensando cada uno por su parte sin mediar palabra en todo este asunto, ahora dijeron incluso menos, teniendo en cuenta la idea. Sería muy arriesgado con su situación actual, pero más de uno coincidía que por este tipo de tesoros merecía la pena arriesgarse. Solo necesitaba un plan y en caso de que se diese alguna confrontación, que ésta fuese rápida.
La cara del capitán se iluminó cuando la Eevee dijo esto.
- ¡¿De verdad… lo haríais por nosotros en serio?! - Cuando preguntó esto, Elly miró a Shade, y luego al resto.
No hacía falta que dijeran nada, ya que una mirada sobraba, así que la Sneasel miró al capitán y asintió. Él empezó a dar saltos de alegría.
- ¡Gracias, gracias y gracias mil! ¡No puedo expresar mi gratitud! - Estaba al borde de llorar de alivio.
- Si vais a ir a por ese cabrón, entonces dejadme que os diga un par de cosas que he oído. El tío es duro, muy duro… duro como un muro, como dicen algunos, pero tiene una debilidad: Es un fan de las señoritas, especialmente de las Eevees, así que… - Tragó saliva a las tres hembras Eevee que tenía delante. - Ya os las aclararéis vosotros. Si conseguís recuperarlo… no habrá recompensa suficiente para agradecéroslo. -
Eric sonrió.
- Vale, parece que ni en este mundo nos podemos escapar de nuestro trabajo… muy bien gente, vamos y formulemos un plan. ¡Will, Leonard, no os preocupéis, os devolveremos esa brújula, palabra de marinero! - Esta última exclamación no le consiguió ninguna risa, más bien un silencio incómodo, solo roto por el viento mientras todo el mundo le miraba raro, incluso el capitán.
- Lo siento, pero una jovenzuela como tú no tiene madera de marinero… - Dijo esto y el Eevee se cayó de morros contra la madera, negándose a levantarse.
Elly se encogió de hombros, lo agarró de las patas y lo arrastró de vuelta al muelle, Eric dándose con el morro con todas y cada una de las tablas de madera sobre las que pasaban. Cuando llegaron al muelle empezaron a hablar y trazar un plan.
- A ver, tenemos un Machamp que se ha marchado con una brújula dorada y que nos ha pasado por el lado antes… no creo que tengamos muchos problemas para encontrarlo, porque los Machamps no es que sean muy sigilosos. Si preguntamos a alguien por ahí, podríamos… - Algunos Pokémon la estaban escuchando, pero otros no le hacían ni caso, como Jake, que se alejó del grupo y empezó a conversar con un Ninetales, preguntándole si había visto a un Machamp por allí.
Resultó que sí, y le dijo que había visto a un Machamp entrando en un bar hacía casi una media hora, y que tenía una pinta muy rara.
Jake obtuvo toda esta información y luego volvió a donde estaban todos los demás cuando Elly terminaba su charla.
- … y tenemos que hacer esto rápidamente, o se nos escapará de entre las patas. ¿Alguna pregunta? - Para su sorpresa, Jake levantó una pata, y todos miraron al Eevee.
- Sé dónde está el Machamp. - Los ojos de todos los demás se abrieron como platos mientras él explicaba todo lo que el Ninetails le había dicho con su típica voz monótona.
- Bueno eso nos quita una cosa de la lista de quehaceres. - Dijo Natalie. - Ahora, ¿cómo nos encargamos de él? Todos sabemos nuestra situación actual así que sugiero que lo hagamos lo suficientemente rápido como para que no le dé tiempo a reaccionar. - Dijo. - Respecto a sacarle del bar… ¿Qué tal si uno de nosotros lo hace? Ya que este tipo parece ser un… "gran fan de las señoritas y las Eevee" como ha dicho el Sr. Leonard… Deberíamos intentarlo.
- Bueno, Ma' lady. No serás tú quien lo haga. - Intervino Dark en este pequeño plan de su hermana, no queriendo arriesgarse a que ella se pusiera en esa situación para luego acabar en… otra posiblemente peor.
Elly, Lucy y Jake le echaron una rápida mirada al Espeon para luego volver a apartar la mirada y centrarse en otra cosa, pero los tres estaban de acuerdo en que esa forma de actuar era algo egoísta por su parte.
- ¡Dark, deja de preocuparte tanto por mí! Puedo apañármelas sola y lo sabes, hermanito. - Le dijo, y él no tenía ninguna respuesta con la que discutirle, ni siquiera para su pequeño pique. - Además, ¿preferirías enviar a otro? Eric ahora mismo está atrapado en el cuerpo de una cachorra y la manera de hablar de Jake da más miedo de lo que es coqueta. -Continuó, tomándose un dulce momento para pinchar al Shiny Eevee, quien no tuvo ninguna reacción visible y al que todos miraron de manera rara.
Dark no podía encontrar nada con lo que discutirle a esto y al final solo suspiró.
- Preferiría cualquier otra opción, pero si todos están de acuerdo entonces vamos con ello. - Finalmente asintió, pero la preocupación no se había disipado en su rostro.
Todos los demás estaban algo incómodos ante la situación, pero fue entonces cuando se le ocurrió algo a Jake.
- ¿Y por qué no lo echamos a suertes? La suerte es aleatoria, justa e igual para todos nosotros. - Inmediatamente todos miraron a Zed, quien se convirtió en una bola de pelo azul, comprimiéndose de tal manera que hasta a Eric le sorprendió lo flexible que era su cuerpo.
El Eevee se corrigió.
- O más bien, casi todos nosotros. Independientemente de lo que salga de esta decisión, no nos podemos quejar. - Al decir esto miró a los otros dos Eevees con cuerpo femenino del grupo. -Sabed que estoy dispuesto a sacrificar mi integridad moral por el éxito de esta misión. - Añadió un poco más tarde.
Eric tenía sus dudas… pero las probabilidades estaban de su parte, y si se negaba seguro que los demás lo miraban mal. Además, aunque estaba dentro de un cuerpo joven, seguía siendo el mismo, y tenía su propio intelecto y experiencia para salir de una situación peliaguda si llegaba a ello. Miró a Elly y sonrió, y ella le devolvió una mirada juguetona… que con el rostro de Jake una vez más era casi escalofriante, lo cual solo fue acentuada por las palabras del verdadero propietario.
- Hagámoslo así. Es lo más justo. - Se dijo a sigo mismo que tendría suerte… por primera vez en tres días.
Natalie estaba a punto de decir que ella se encargaría, pero Dust fue más rápido a la hora de alzar la voz.
- Entonces es hora de jugar a la ramita. - Dijo el Shinx acercándose con tres ramas en la cola agarradas de tal manera que era imposible saber cuál era más pequeña o más grande a las demás. - Quien la tenga más pequeña, paga. - Dicho esto, Eric y Jake tragaron saliva.
Estaban dispuestos a hacerlo, pero eso no significaba que fueran a disfrutar haciéndolo… aunque a esas alturas ya no tenían otras opciones. Natalie se atrevió a ser la primera en acercarse y elegir una ramita, pero en lugar de sacarla lo que hizo fue esperar a que los otros dos eligiesen una. Ambos Eevees hicieron lo mismo, asustados de lo que podía ocurrir. Dust por su parte se deleitó con unos segundos de suspense antes de soltar las ramitas, cinco segundos después de que todos hubiesen elegido la suya para que todos vieran quien tendría que hacer el trabajo. Natalie tenía los ojos cerrados hasta que se atrevió a mirar a su rama… luego a las de los otros dos… había cogido la mediana.
Los demás se quedaron mirando a las ramas en completo silencio, y Jake no pudo procesar lo que tenía en sus zarpas: la rama más grande.
- ¡Sí! - Hasta entonces nunca había estado tan contento de tener a la suerte de su parte, aunque por otra parte todos se dieron cuenta de lo que eso significaba, incluyendo al antiguo Riolu, que se había quedado helado al ver lo corta que era su rama.
Esta revelación no provocó ninguna risa, básicamente por puro respeto, incluso de parte de los miembros del Equipo Star. Reírse de él porque le había tocado el cuerpo más pequeño era aceptable, pero al pobre le había tocado la peor suerte ya dos veces seguidas. Por otra parte, los Kaiser también guardaron silencio, solo mirando al Eevee. Luna por una vez decidió morderse una pata para no dejar que su risa llegase siquiera a su garganta, sinceramente la Eevee de ojos esmeralda estaba esperando otro resultado que hubiese sido igual de divertido para ella, pero ahora no podía. Mientras tanto Dark y Radius se mordieron el interior de la boca, Hadrim frunció el ceño y Luca solo suspiró. Dust estaba dividido entre echarse una risa o decir algo… Al final sí que dijo algo.
- Podríamos intentarlo a la mejor de tres. - Ofreció el Shinx, claramente nervioso.
Sin embargo, el antiguo Riolu se negó con la cabeza, ya con lágrimas descendiendo su cara.
- Os odio a todos y cada uno de los que estáis aquí presentes, y odio toda esta situación… pero no pienso quedarme aquí quieto ni un solo segundo más, ni pienso estar en este cuerpo sin hacer nada. - Dijo simplemente.
Machamp, el puño negro, también conocido como para amigos como Morty, era un simple bandido. No había nada muy espectacular en sus "robos" y solo lo hacía para sobrevivir, así que no había nada muy único sobre él… con la excepción de una obsesión poco sana con los Eevees. Todo comenzó cuando era un Machop en el bosque donde nació, y conoció a una chica Eevee muy mona, y a partir de entonces no podía quitárselas de su cabeza, y desgraciadamente, los Eevee era bastante raros… excepto en aquellas islas, donde era otra historia muy distinta. Venía del continente original, como decían algunos, y había decidido quedarse al ver la amplia selección de hembras que había a su disposición… por el precio correcto, claro estaba, y su nuevo premio le iba a ganar mucho más que unas cuantas noches de compañía, y también alguna que otra comida… y las bebidas que estaba consumiendo en aquel bar entre los árboles.
Contempló su nueva adquisición con una gran sonrisa. El muy idiota se había dejado algo tan valioso en el barco, y ese había sido un error fatal. En cuanto los ojos de Morty se habían clavado en aquella brújula su destino estaba sentenciado, ya que meterse en aquel barco había sido muy fácil, aunque lo había dejado todo hecho un estropicio sin querer, pero ese ya no era su problema. Ahora lo que tenía que hacer era esperar unas pocas horas, mantenerse escondido y después salir pitando. El problema era que era muy aburrido todo eso de esperar, no podía hablar con nadie o enseñar mucho ese artilugio… y por supuesto, no podía pedir ningún tipo de compañía… o eso era lo que pensaba.
Por la puerta entró una pequeña Eevee, que le llamó la atención al momento. Esa manera de andar, manteniendo la cola abajo… tenía que ser una hembra. Sonrió para sus adentros mientras caminaba y miraba a todas partes, algo asustada, hasta que se paró delante suya.
Eric miró a la figura intimidante que tenía delante, y tragó saliva, ya que las palabras no le salían por la boca. Si estuviera en su cuerpo este tío sería un debilucho, porque tenía tanto de ladrón profesional como lo que tiene un poké de madera de real. Literalmente, su piel estaba intacta, ni una sola cicatriz o rasguño, y la pinta de ansiedad que llevaba le delataba, aunque no sabía si era por su presencia o por si era un ladrón.
- Eeeh… Hola. - Era bastante silencioso, ya que no sabía si lo estaba haciendo bien o mal, pero ahora mismo su mente iba a mil por hora, y no podía pensar en nada más que la gran sonrisa que llevaba el tío mientras se le acercaba.
- Bueno bueno… ¿qué hace una cosilla como tú en un lugar como este? Este no es un sitio para señoritas como tú, especialmente si no llevas un guardaespaldas. - Morty empezó a camelarsela.
Era pequeña, pero esa mirada que tenía le decía que era más lista de lo que aparentaba. La Eevee hembra, que era en realidad un Riolu macho, no supo qué decir al principio, pero decidió fingir sorpresa.
- ¡Arrea!, eh… ¿en serio? Pues no… no lo sabía señor… eh… - No terminó de hablar, intentado que el Machamp se presentara para así comenzar una conversación.
Le siguió el juego, aunque decidió torcer un poco la realidad. - Mi nombre es Morty Machamp, y soy un famoso arqueólogo. He venido a este bar para calmarme un poco y relajarme después de mi última expedición… - Dice esto y saca la brújula de oro robada, presumiendo de ella. - Y ha sido entonces cuando un ángel se ha posado en este cuchitril. Te parece que te compre algo de bebida… y ya que estamos, algo que comer… - Le guiñó el ojo, haciéndose el listo con tanto inuendo.
Eric resistió las ganas de vomitar y tiró hacia delante como pudo, porque este tío estaba enseñando esa brújula como si fuera suya. "Por el amor de Arceus, este tío es un idiota… bueno, será mejor que acabemos con él antes de que llegue a algo más serio." Esto lo dijo para sus adentros.
- Eeeh… bueno… sí, sí que lo estoy. - No estaba seguro de que hacer, aunque llegó a la conclusión que dejarle que llevara las riendas garantizaría que todo fuera bien.
- Muy bien… pues vente acá y siéntate. - Tocó el sitio a su lado, chascó los dedos y llamó al camarero para que les trajera un gran vaso de cerveza para el Eevee que tenía al lado, la cual era claramente demasiado joven para esas bebidas, pero a esas alturas ya no importaba. - Bueno, mientras eso viene hacia aquí, ¿por qué no me dices tu nombre, cosilla? - Se lo preguntó muy educadamente, pero se notaba que sus intenciones no podían ser menos vulgares.
- Pues soy… Shade, y estoy buscando algo de… de… - Ahora sí que se tenía que esforzar para decir la palabra, básicamente porque sonaba muy, muy mal. Ni siquiera usaba todo eso cuando hablaba tonterías con Elly… por lo menos no siempre. - Diversión… - Lo dijo casi entre dientes, y tuvo que cerrar los ojos y esconder lo sonrojado que estaba.
Un héroe de renombre, que había luchado contra males más allá de lo imaginable y había vivido para contarlo, ahora le estaba pidiendo a un Machamp que se viniera con él a pasarlo "bien", e iban a ser unos juegos no muy limpios. Y no solo eso, estaba en el cuerpo de una hembra Eevee.
Para Morty, eso era toda la confirmación que necesitaba… pero no le gustaba que lo vieran en el ajo, y en aquel lugar no había muchos lugares recluidos donde pasárselo bien. - Oye… ¿por qué no nos vamos con esto a un lugar más… privado? - Le guiñó el ojo una vez más. Eric tembló con ese guiño, porque era igual de sensual que el de un Jinx. Es más, todo esto se parecía a lo que imaginaba que era ligar con una Jinx… un sueño terrible. De todas maneras, soltó una "risilla" muy falsa, que más bien sonó como un chillido entre dientes, y el Machamp se levantó, pagó todo lo bebido y le dijo que le siguiera. La primera cosa que Eric avistó es que el tío era grande… muy grande, lo podía ver incluso entre las sombras, lo cual lo llevó a su segunda conclusión: que él era muy pequeño… "Arceus… espero que tengan un buen plan, porque si no…" No quería ni pensar en lo que podría pasar si fallaban, pero estaba seguro que sería peor que la muerte a esas alturas. El Machamp abrió la puerta y los dos salieron fuera, caminando por los puentes mientras se dirigían al suelo, una idea que tuvo el Eevee.
- Si vamos a… a hacer esto, deberíamos bajar a los arbustos y escondernos por ahí… sería más que suficiente para mí. - Dijo él. Para ser sincero, para él le sobraba en ocasiones, pero solo si Elly quería… se sacudió la cabeza, tratando de quitarse esos pensamientos de la cabeza. No era el momento.
- Que niña más sucia… pero bueno, si te gusta mancharte el pelaje de tierra y hierba, no puedo negártelo. Después de todo es lo más natural. - Se rio de su propia broma e intentó parlotear sobre… cosas.
Como todos habían acordado, Eric no miró atrás para ver a un Sneasel y un Riolu siguiéndolos de cerca. Y cuanto más bajaban, se cruzaron con un Espeon, y pasaron por al lado de un Pidgeot teniendo una discusión con otro Riolu y un Houndour, con una Vulpix sentada al lado y haciendo cara de aburrida.
Por fin llegaron al suelo, y Eric llevó al Machamp a detrás de unos arbustos mientras movía la cola de un lado a otro, lo cual excitó al tipo lucha.
- ¡Sí señora, Shade! ¡Sigue así y vamos a tener la tarde bien movida! - Dijo esto en un susurro muy alto, haciendo que las mejillas de Eric enrojecieran, además que hace que un Eevee macho en las cercanías enfureciera, pero eso le molestaría un poco más tarde. Por ahora lo que tenía que hacer era meter a ese Machamp detrás del arbusto.
El tipo lucha ignorando siguió a la aparentemente juguetona Eevee, que se metió detrás de un arbusto y un árbol… y de repente saltó un Lucario que le metió una buena patada directa a la cara. El Machamp estaba tan concentrado en su lujuria que no lo vio venir, o el hecho de que vino de una Lucario hembra, y fue semejante golpe que le rompió la nariz y lo dejó inconsciente en el acto, cayendo hacia atrás y pegando al suelo como el mismo Goliath mientras Eric notaba el suelo temblar a sus patas. Mientras tanto, el morro de Serge se comió la hierba en el suelo, y emitió un rugido de dolor. Pero el antiguo Pidgeot se levantó rápidamente, muy contento de lo que acababa de hacer.
- ¡Si señor! ¡Ya tenía ganas yo de hacer eso! - Soltó una buena risa se miró las patas, después al grupo que se acercaba hacia él, específicamente al Pidgeot. - ¡Me podría acostumbrar a esto! - Empezó a dar puñetazos y patadas al aire, sintiéndose como un experto en artes marciales.
- No en esta vida, ricura. - Le respondió Luca, lo cual fue un duro golpe para el antes Pidgeot.
Se agachó y empezó a tocar la tierra, triste de que le hubieran aplastado de aquella manera. Elly no pudo evitar sonreír, ya que ahora sabía cómo se sentía ella hacía unas horas.
- Además, si te acostumbras a esto olvídate de volver a volar. - Añadió Luca.
La razón era obvia.
- ¿Eric? - Shade llamó acercándose a él a un paso aparentemente tranquilo. - ¿¡De verdad… como en una situación de "no hay más opciones" tenías que usar mi nombre!? - Su enfado estaba claro para el final de su pregunta.
Estas palabras hicieron que otros cuantos rostros se girasen hacia el Eevee, algunos simplemente mirándole sorprendidos, otros le clavaban la mirada como… como si estuviesen a punto de… hacer nada bonito con él.
- Bueno, sobre eso… lo siento, pero fue el primer nombre que me vino a la cabeza. Veamos… si use el de Elly, me corta la cabeza. Si utilizo el de Natalie, Dark me corta la cabeza. Si hubiera utilizado el de Emily… seguro que Dust o Nox se habrían desquiciado conmigo… y de ninguna de las maneras iba a utilizar el de Lucy o el de Luca, o algo malo le hubiera pasado a mi cuerpo. - Trató de defender su posición… pero sabía que de poco le iba a servir.
- Bueno. ¿Qué te parece "Érica"? Le dijo.
Estaba muy cabreada por esto y pretendía devolvérsela, no aceptaría no hacerlo, al menos no después de esto.
- Déjalo ahora, hermana. Tenemos lo que vinimos a buscar, ya se la devolverás cuando todo este asunto esté solucionado. - Dijo Dust, yendo al lado de Shade pero lanzándole una mirada a Eric que parecía que le estaba congelando en el sitio.
Eric suspira y camina a donde está Elly, buscando su consejo. Le sonríe y se agacha para abrazarlo.
- No te preocupes, pase lo que pase te las arreglarás, Érica. - La gran sonrisa colmilluda que tenía en la cara hizo que el Eevee se apartara de ella, fingiendo una cara de semi-traición, lo cual provocó que la Sneasel comenzase a reír, esa risa insoportable abandonando su garganta y haciendo que todo el mundo frunciera el ceño. - Lo siento, pero es que ahí te han pillado bien. - Estaba muy contenta de cómo había acabado aquel episodio.
- Ah, sí, claro que sí… Veremos quien ríe el último cuando consiga mi cuerpo, señora no me gustan las cosquillas en la… - Para estar a dos patas, la antigua Eevee movió la mano derecha a el morro del Eevee a velocidades espeluznantes, silenciándolo mientras le dedicaba una mirada siniestra. Sin embargo, el daño ya estaba hecho, y todo el mundo estaba riendo con las bromas de la pareja.
El camino de vuelta fue más rápido, después de todo no tenían que comprar más provisiones ni hacer nada más. Solo tenían que volver al barco y devolver la brújula al capitán. Sin embargo, durante el camino, pasaron cerca de una tienda donde una señora estaba gritando ofertas de piedras evolutivas a los que pasaban cerca. Algunos se paraban para echar un vistazo al puesto. Cuando ellos pasaron cerca, Radius vio algo que le hizo quedarse paralizado en el sitio: Un pequeño Eevee estaba ojeando las piedras. Un humano y un Leafeon a su lado. El pequeñajo se decidió por una piedra trueno y se la señaló al humano, quien la compró, pero se la quedó guardada por el momento. El Eevee estaba sonriéndole felizmente al humano mientras el Leafeon le frotaba la parte de atrás de la cabeza con el morro.
Esta pequeña escena dejó al Houndour tieso en el sitio, sin moverse. El sonido de una piedra al rajarse volviendo a sus orejas de un recuerdo que creía que había logrado suprimir y esto le hizo fruncir el ceño.
- ¿Hey, Rad? - Dust le llamó.
El Shinx era incapaz de sentir las emociones de los demás en estos momentos, pero la cara que había puesto el otro le había delatado.
- Ven, sigamos. - le dijo con delicadeza.
Radius no dijo nada y comenzó a caminar de nuevo, a paso mucho más acelerado, adelantándose al grupo esquivando a todos, excepto en un momento que pasó entre un humano que cruzaba el puente en dirección contraria y Zed, chocando con éste último mientras un ligero gruñido resonaba en el interior de su garganta. Zed casi perdió el equilibrio, pero no le prestó mucha atención. Sin embargo, Lucy no era de las que ignoraban esas cosas a la ligera, y no estaba a punto de dejar que alguien pisase sobre Zed de aquella manera.
- ¡Mira por dónde vas, capullo! - Le pegó un buen grito, ya que estaba enfadadísima con el antiguo Eevee. No le iba a permitir a nadie que abusara de Zed así, aunque ella lo hiciera de vez en cuando y en broma.
- ¡Cierra la puta boca y déjame en paz! - Le saltó Radius, esto haciendo que tanto Shade como Dust adquiriesen una expresión dolida en sus rostros, ya que ellos sabían que había únicamente una cosa que hiciera que Radius se pusiera de esa manera.
Zed y Lucy se miraron el uno a la otra un momento, pero la previamente Shinx no iba a dejarse amedrentar tan fácilmente, pero…
- Por favor… No se lo tengáis en cuenta. - Les pidió Shade mirando a la Shiny Riolu. - Es solo… - Pero no era capaz de encontrar las palabras para describirlo que su hermano estaba sintiendo ahora mismo.
- Se ha llevado un fuerte golpe en una herida que aún está abierta y sangrante. - Dijo Dust, volviendo a caminar a la altura del grupo.
Tras este pequeño… momento, los quince Pokémon llegaron a los muelles y se dirigieron hacia el barco. Radius les estaba esperando junto al puesto de billetes todavía cerrado, su mirada perdida, pensativo. Al menos hasta que vio al grupo y se levantó, acercándose a Lucy.
- Oye… Lo siento por lo que dije antes. No-. - Empezó a disculparse con ella, pero Lucy suspiró y le presionó un puño contra la cabeza y empezó a frotarlo.
- Olvídalo, tonto. No es el fin del mundo… pero la próxima vez te vas a llevar más que un roce. - Le advirtió y se fue en dirección al puerto, junto a los demás.
Siendo sinceros, el gesto le resultó ligeramente familiar, tal vez porque ella estaba haciéndolo con el cuerpo de su hermano mayor. Aun así, Rad cerró los ojos por ello para luego mirarla.
- Puede que me venga bien un calambrazo… o dos. - Respondió él caminando hacia el barco de nuevo.
Una vez estuvieron allí, Elly les enseñó la brújula a Will, cuyos ojos se abrieron como platos y se lo arrebató, agradeciéndoselo a todos los dioses que le vinieron a la cabeza. Leonard los miró.
- Muchas gracias… ¿y que ha sido del ladrón? - Eric fue el que respondió, aunque su presencia y postura le resultaron extrañas.
- Lo hemos entregado a las autoridades, y se lo han llevado para un interrogatorio… dudo que moleste a nadie más. - Sus palabras confundieron aún más al Vaporeon.
- Sabes, es curioso… pareces la más joven de la pandilla, que son tos muy fuertes, pero… ¿tú eres la que manda? - Declaró lo obvio, y el Eevee solo pudo mirar al suelo mientras todos a su alrededor reían o sonreían.
- ¡Eso no importa nah! - El capitán irrumpe en la conversación y se mete la brújula en el bolsillo de su gabardina, sus ojos llameantes con energía. - ¡Tengo mi tesoro, y es todo gracias a vosotros, bucaneros! ¡Estoy fenomenal! ¡Ahora, pedirle lo que queráis a este lobo de mar y lo hará sin rechistar! - La sonrisa que llevaba en la cara era la que Leonardo siempre le gustaba ver.
- Bueno… originalmente necesitábamos a alguien que nos llevase a Zalkar… - Elly no pudo terminar esa frase, porque el capitán la interrumpió.
- ¡¿Eso es todo?! ¡Pardiez, entonces partimos ya mismo! Y allí estaré para cuando queráis ir a cualquier otra isla. ¡Es lo menos que puedo hacer después de ayudarme a recuperar mi tesoro! - Al decir esto se subió de nuevo al barco y los invitó a subir finalmente.
Todos se miraron el uno al otro, encantados con todo esto, y subieron al barco hasta que solo quedó un Pokémon en el muelle. Era un Riolu, que estaba temblando como un flan, y que Zed reconoció como su pareja.
- Lucy, ¿qué pasa? Vamos. - La llamó, y al ver que no se movía decidió volver al puerto para hablar con ella. La antigua Shinx miró abajo y el agua, lo cual recordó a Zed su condición. - Ah… si… Bueno, tú cierra los ojos y… te ayudaré a cruzar. - La Riolu hizo lo que le dijo y cerró los ojos y no podía ver más que oscuridad. Sintió las patas del otro Riolu posándose sobre sus hombros y empezó a moverse hacia la placa de madera. Necesito unos pocos pasos a ciegas antes de que notara como el suelo perdía densidad bajo sus patas, y saber que estaba directamente sobre el agua, tratando de volver hacia atrás, aunque la fuerza de su pareja se lo impidió mientras avanzaban a ritmo de caracol. Poco a poco, oía más ruidos de conversación y risas, ya que se acercaba poco a poco…
De repente, Zed se paró donde estaba.
- ¡Nox, quítate de enmedio! ¡Vamos! - Lucy oyó una risa desde el bote. No sabía lo que estaba pasando, pero no le gustaba ni un pelo… fuera lo que fuera.
- Creo que… no. Quiero motivarla un poco. - Al decir esto puso una pata sobre la madera y comenzó a presionarla, lo cual hizo que el puente temblara como la gelatina, provocando que los dos Riolus entraran en pánico.
- ¡Nox, párate, pedazo de cabrón ígneo o te juro que voy allí ahora mismo y te arranco el corazón! - La risa cesó por unos instantes mientras Lucy se dejaba los pulmones con tanto griterío. Para bien de ambos, Lucy tenía los ojos cerrados, por lo que no vio como la sonrisa en la cara de la Vulpix crecía hasta niveles perturbadores, y empezó a mover la tabla, esta vez más rápido y fuerte. Lucy llegó al punto sin retorno y se puso histérica, mientras estaba en el cuerpo de Dust, e ignoró a Zed y se lanzó hacia delante corriendo y pegando puñetazos al aire como si estuviera loca, sin saber a dónde iba. Empezó a gritar nombres y obscenidades y algunas cosas sin sentido mientras corría sin parar. Solo sabía que el suelo bajo sus pies no acababa, hasta que de repente…
PUUUMMM
Lucy se metió de narices contra la otra barandilla del barco, cayendo hacia atrás con otro ruido seco, mientras todo le daba vueltas, y todo mientras Nox estallaba en carcajadas, al igual que cualquier otro Pokémon que no supiera de qué iba toda la escena. Incluso Elly fue incapaz de resistirse a reír a la mala suerte de su amiga, sabiendo que más tarde le diría que era la "más peor mejor amiga de todos los tiempos".
Dust se acercó a ella tras todo esto.
- ¡Oye! ¿Todo bien? ¿Puedes levantarte? - Le preguntó con claro tono de preocupación mientras la inspeccionaba solo con la mirada.
Afortunadamente sólo había sido el golpe. Ella respondió balbuceando nada que fuese posible entender. Es momentos como este en los que nadie puede evitar reírse.
Mientras tanto, Zed no sabía ni qué hacer ni decir, y no pudo hacer más que dirigirle una mirada de reproche a Nox, que se encogió de hombros mientras terminaba de reir. - Oye, por lo menos la he subido a bordo. - Al decir esto el Zorua suspiró, sabiendo que iba a ser un viaje muy largo.
*Desde alguna habitación secreta a la cual se accede mediante complicadísimo proceso secreto… vale en el cuarto de la basura.*
Ray: joder! al menos esta tufa impedirá que me huelan aquí. En fin este parece un gran punto donde parar. Si ya me querían arrancar la piel por haberles hecho cambiar de cuerpo ahora Radius querrá matarme por hacerle recordar ese momento… y Shade querrá interrogarme sobre el paradero de Eric566… Sí, parece que estoy jodido por todos lados.
Natalie: ¡Da la cara, joputa!
Ray: qué vocabulario tan bonito… En fin, no hay mucho tiempo así que esperamos que os haya gustado el capítulo. En el próximo tal vez conozcáis más a algún personaje durante la primera parte y será un modo de hacer un "time skip" del viaje en barco hacia Zalkar.
Eric: Bueno, tú eres quien les ha enseñado todo esto, así que… no tienes a nadie que culpar más que a ti mismo.
Ray: oh cállate! y no te dejes ver por Shade o dile adiós a… ya sabes…
Eric: Ya pueden buscar, porque a mí no me van a encontrar. Tú, en cambio… me parece que has cometido un grave error al revelar tu presencia
Ray: en fin. ¿Le dices algo a la gente y cerramos esto antes de que me puedan localizar… o me quede sin nariz? No es precisamente agradable este olor.
Eric: Vale vale… Como siempre, ha sido un placer escribir este capítulo para todos vosotros. Espero que lo hayáis disfrutado, y nos veremos en el siguiente. ¡Cuidaros!
Ray: solo una cosa más: me da miedo prometer cosas, pero desde este capítulo vamos a intentar hacer capítulos más cortos para poder sacarlos antes y que no os paséis entre tres semanas y mes y medio sin capítulo. Hacemos mucho con estos capítulos conjuntos que se lleva tiempo después de haber terminado el cap en sí… esperamos que de esta manera podamos tener capítulos más a menudo.
Ray: Ahora sí, como él ha dicho, esperamos que hayáis disfrutado del cap y hasta el próximo! Byeeeeeeeeeeeeee!
