Nota: Este capítulo ocurre a mediados del tercer año de preparatoria.

Tae no es un OC, ya que se le menciona brevemente en un capítulo. Es la hermanita menor del capitán de Shuutoku, quien se las enseña a sus compañeros en una foto en su móvil. En mis historias, usualmente siempre uso un personaje como una especie de "self-insert" descarado (cómo Fujimaki mismo hizo con Hyuuga, pero el mío tiene mucha menos relevancia, ja ja ja). La verdad es que en la primera historia que hice aparecer a Tae no tuvo mayor importancia, solo necesitaba a una manager para el equipo, pero a la larga me terminó gustando y la adopté. Decidí incluirla en este, porque recuerden que estas son breves historias paralelas a un fic más grande que sigue en proceso, donde Tae tiene un pequeño spotlight como confidente de Kazu.

Eso me lleva a una pregunta... ¿les gustaría ver ese fic en español?
Tengo 16/25 (?) caps. escritos en inglés, pero viendo la respuesta que ha tenido esta historia, estoy considerando en traducirla para ustedes :)


•·.·´`·.·•Tae Otsubo •·.·´`·.·•


La dulce manager del equipo de baloncesto no quería admitirlo, pero lo sabía todo desde mucho antes que le confesara su amor a Shintaro.

Tae Otsubo conoció a sus senpai unos meses antes de entrar a su primer año en el Instituto Shutoku. En ese momento, poco sabía que iba a terminar así por el alto muchacho de cabello verde y lentes de pasta dura, quien caballerosa y amablemente le había sostenido la puerta al pasar a la casa del antiguo capitán del equipo. Taisuke había invitado a los otros cuatro a cenar en su casa para celebrar el retiro de los de tercer año, a pesar de la derrota durante su última Copa de Invierno. Fue allí que Tae conoció a Takao y Midorima, y desde el momento en que lo vio quedó encantada con ese carácter tan serio y peculiar del escolta. El físico era una cosa, pero esa frialdad con la que Midorima se comportaba siempre le habían parecido atractivas en un chico. Rara, la llamaban sus amigas, pero ella insistía que las personas así suelen ser las más cálidas en el interior. No se equivocaba.

Su hermano le había aconsejado que se mantuviera alejada de Midorima desde aquel entonces, ya que nada bueno podía salir de juntarse con él. Sólo faltaba ver a Takao para comprobarlo. Pero Tae era tan obstinada como Taisuke, y nada de lo que su hermano mayor le hubiera dicho parecía haberle entrado en la cabeza: la chica quería conocer a Midorima, sin importar lo huraño que pudiera ser. No le importaba si el escolta correspondía sus sentimientos o no, con volverse su amiga era más que suficiente.

Era una fortuna que perteneciera al club de basketball, ya que desde muy joven, a ella siempre le había gustado competir contra Tai-chan. Odiaba que la dejara ganar, pero ni ella podía negar el enorme talento de su hermano mayor. Dentro de sus memorias más preciadas, Tae recordaba los momentos en que ambos veían los partidos de la NBA con ahínco cada que los transmitían en la TV. Era una verdadera boba del basket, como la llamaban las otras chicas de su salón de clases. Así que en cuanto terminó la primera semana de clases, la chica ya se había propuesto como nueva manager del equipo de la escuela. Ya que era la hermanita de Otsubo, Nakatani-sensei la aceptó de inmediato.

Había ya pasado un año desde que entró a la escuela. Sus planes, hasta el momento, habían tenido pocos, pero significativos avances. Ahora, en su segunda temporada como manager oficial del equipo, la tímida Tae tenía que lidiar con los miembros de nuevo ingreso, los recurrentes de segundo y tercer año, y un capitán y vice-capitán que parecían haber estado juntos desde antes de haber nacido. Takao-senpai había sido galardonado con el jersey número 4, y mientras que Midorima-senpai conservaba el número 6, había aceptado convertirse en su apoyo principal. Tae fue la primera en felicitarlos y en insistir que deberían celebrarlo. Seguro a Tai-chan le alegrará saber lo lejos que han llegado.

El dúo dinámico del equipo la aceptó desde un principio, pero Tae realmente nunca tuvo un momento en los que pudiera acercarse a Midorima-senpai por su cuenta. Siempre estaban juntos, no importaba el momento o la hora. No le molestaba en lo absoluto, ya que Kazunari era encantador e increíblemente sociable, siempre haciéndola reír con sus bromas tontas. Le impresionaba, además, que era capaz de hacer sonreír a Midorima sin mayor esfuerzo, cosa que a ella le parecía imposible.

Pero mientras más tiempo pasaba y Midorima la aceptaba más en su vida cotidiana, más difícil le era reconocer que no podía tenerlo para ella. Compartir no era uno de sus dones. En una ocasión, conoció a uno de los ex-compañeros de la secundaria de Midorima-senpai, un rubio guapísimo que también jugaba basketball como un dios. En esa peculiar reunión de amigos del pasado, Kise le confesó que era extraño que Midorimacchi estuviera haciendo amigos… todo debía ser culpa de Takao. Fue allí cuando Tae se dio cuenta de lo importante que era el moreno para él. ¿Pero hasta qué punto ha llegado su amistad? ¿Podría en algún momento quererme como lo quiere a él? ¿...será acaso que Midorima-senpai es…?

Esos pensamientos la llevaron a tomar una decisión: la única manera de saber hasta dónde podía permitirse acercarse a él era enfrentar los hechos. Si las cosas iban para mal, Tae-chan confiaba que Midorima era lo suficientemente maduro como para mantener una relación profesional, por el bien del equipo. Por su parte, ella ya se había hecho a la idea de aceptar cualquiera que fuera la respuesta de su amor, sin negarle todo el apoyo que podía brindarle a pesar de que sus sentimientos no fueran correspondidos. Porque antes que estar enamorada de él, Tae admiraba y respetaba a Midorima, como sólo había adorado a Tai-chan en otro momento de su corta vida.

-Tae-san… ¿la carta en mi guardarropa, era tuya?- Se veía tan bien en esa tarde de mayo, con los ojos cansados después de un pesado día de entrenamiento, pero igual de hermosos que siempre detrás de sus largas pestañas y los habituales lentes de pasta dura. Seguro le había dicho a Takao que no lo esperara y se adelantara a casa. Tae agradeció el pequeño minuto de privacidad que al fin podían tener.

-Si…- admitió después de un breve silencio que sólo pudo romper después de haber aspirado hondo. Midorima no parecía impresionado, pero tampoco sonreía ni mostraba señal alguna de expresar alguna emoción. -E-es verdad lo que escribí en ella. M-m-me gustas mucho, Midorima-senpai.

Midorima guardó silencio nuevamente y se sentó sobre una de las jardineras del patio, haciéndole señas a Tae para que se sentara al lado de él. La ocasión era tan rara para él como lo era para la manager, quien jamás le había confesado sus sentimientos a ningún otro chico. No había existido nadie que le gustara tanto como Midorima-senpai. El muchacho le sonrió tímidamente y sacó de su mochila una pequeña figurilla de un búho, que luego le ofreció a Tae como regalo. Tae sabía que era su Lucky item, y recordaba haberle comentado a su senpai que los búhos eran su animal favorito. Por un instante, su corazón latió muy rápido, pero la mirada que el mayor le estaba dando apaciguó sus ánimos de inmediato. El regalo no era una respuesta, era una disculpa.

-Me alaga saber que piensas eso de mi, Tae-san… pero ya tengo a alguien que es muy importante en mi vida. Alguien a quien yo quiero.

-Entonces estaba en lo correcto…- susurró ella por lo bajo, observando la figurilla entre sus dedos. -Esa persona… ¿también te quiere, senpai?

-Yo…- Midorima parecía sorprendido por la pregunta y el sonrojo de sus mejillas sólo confirmaba los hechos.-N-no estoy seguro aún. Pero creo que sí.

Tae sonrió, aunque por dentro sentía una punzada en el corazón tan fuerte que parecía que la habían apuñalado. Se disculpó con él por las molestias, pero aun así insistió en que deseaba lo mejor para Midorima-senpai y esa persona con la que él quería estar.

Tae, para este momento, ya sabía perfectamente de quién se trataba. No quedaba duda alguna.


Nota: En el capítulo de mañana tendremos a un Shin-chan muy molesto, un pleito después de un terrible partido, y a un viejo compañero de equipo que siempre está en el lugar equivocado.

Gracias por sus comments :)