Eric: Por fin! Hemos llegado, señoras y señores!
Eric: Bueno, antes de comenzemos, queremos referirnos a las reseñas en el último capítulo, de las cuales tenemos a… Hinebras!
Ray: Unico reviewer de este fic mío la verdad, pero no me quejo ya que sus comentarios nos inspiran mucho para seguir :) A ver: Hadrim usando fuego me suena a Radius levantando muros de tierra o Dust siendo capaz de escupir agua, no sé si ves a lo que me refiero.
Tema Legendarios… uh… me has pillado hehehe pero bueno Dust está intentando consolar a Dark después de todo, no?
Tema familia… Cierto es que Dust no ha pasado, por ejemplo, por lo que pasaron Dark y Radius o el resto de los Kaiser y Natalie, aúna sí el Riolu nota que los hermanos Corel… Korel? (ya ni me acuerdo de cómo se escribía xDDD) son muy cercanos al resto de su familia, como si fuesen parte de ella así que él los acepta igual.
Sí… predicho es la forma correcta me di cuenta tarde u.u. Por otra parte… el Alakazam salió espontáneo necesitando un enemigo para mostrar un poco más de Hadrim y ese deseo siniestro fue el primero que me vino a la cabeza hehe… intentaré mejorar eso gracias por puntuarlo.
Eric: Las transformaciones de Zed están limitadas por varios factores, ya que está cambiando la verdadera forma de su cuerpo, no es una ilusión: Un graveler esta en el límite de lo que se puede transformar por el tamaño, además de estar hecho de piedra, por lo que tiene una buena resistencia. Es su transformación principal si se tiene que defender. Los legendarios son aún más difíciles, si no es por su tamaño, pero también por el hecho de que no puede usar sus habilidades, por lo que no le habría convenido en esa situación.
Eric: Eric cayó sobre el, en el sentido de que tenía pensado darle, pero Adam esquiva en el último instante. La razón por la que utilizar las hojas psíquicas desde los pies es tan complicada es porque ya esta acostumbrado a manternerlas cerca de la parte superior del cuerpo, pero necesita un lugar desde donde pueda manejarlas. Las hojas psíquicas son la energía psíquica con una forma física y que pueden hacer daño. No son la cosa más fácil de hacer del mundo, especialmente si lo haces desde una extremidad que nadie utiliza para esas cosas.
Ray: Ren es más anciana que Dante, esto quiere significar algo, por supuesto, pero esto se verá en un futuro :) Respecto al plan de que Dark se quedase como humano… nadie podía saber lo que iba a pasar… solo Dominic y tal vez Robert… los legendarios que los fueron a buscar asumieron este riesgo cuando- upa! que me voy de la lengua!
Eric: Galletas con pepitas de chocolate. Hechas por el mismísimo Dark Va- Quiero decir, Dailos.
Eric: Jake: 0_o
Ray: Ya entenderás.
Eric: Reborn es una pasada, pero no puedo superar los malditos gimnasios, son la tela de difíciles. Y creo que Jake hizo lo suyo, especialmente al final, pero el estilo de lucha tan errático y rápido de Adam no le permitía analizar y transmitir información lo suficientemente rápido para ayudar. Habría sido un poco como Navi.
Ray: Navi es odiosa en el sentido que da información que todos sabemos antes de que nos la dé, eso para empezar. Mi único fangame de pokémon es este que se hizo para pc que lo tengo paraísimo hehe pero que me encanta como va. Y amigo… acéptalo… Radius ha cambiado.
Dante siguió corriendo lo más rápido que pudo a través del bosque, jadeando con frecuencia, la neblina que normalmente lo protegía disipándose a una velocidad alarmante, dejándolo desnudo y expuesto ante el par de ojos que sentía que estaban clavados en su nuca gracias a los finos rayos de sol que se filtraban a través de las vivas y coloridas copas de los árboles. Había jurado a Ren que jamás diría a nadie donde estaban, aunque hubiera sido derrotado y humillado de aquella manera… pero solo era cuestión de tiempo antes de que Adam le encontrase: no podía unirse a ellos, ya que ya había elegido un bando, lo hecho hecho estaba, y si trataba de abandonar la guerra moriría a manos de Dailos seguro, que no perdonaría una traición de semejante calibre.
-Probablemente sea lo mejor…- Se dijo a sí mismo, recordando las razones por las que se había unido al bando de Dailos tras habérselo pensado bien durante mucho tiempo: los humanos eran descuidados y sucios, llenaban sus ríos y lagos con basura y desperdicios, y destruían ecosistemas enteros en el nombre del progreso… Y aun así, tarde se daba cuenta de que la extinción absoluta era un castigo tal vez demasiado excesivo para aquella raza.
Y no solo eso, pero el daño causado por la proclamación de Dailos y la escisión que había creado entre los legendarios… tardarían eones en repararlo
Fue sacado de sus monólogos internos por el sonido de una risa casi traviesa que provenía de su derecha.
- ¿Qué te pasa? ¿Tienes remordimientos? - La bestia legendario se giró bruscamente y se encontró frente a frente con Adam, que apenas se tenía en pie incluso al apoyarse contra un árbol, pero con esa sonrisa confiada que tenía siempre en la cara.
-Adam… ¿Cuándo has llegado? Y como es que...- No sabía muy bien como decírselo sin recurrir a insultos y palabrotas: este psíquico se merecía de todo menos piropos en la mente del Suicune.
Hasta el mismo legendario lo sabía, que rio y siguió su línea de interrogación.
- Ya ya ya… estoy hecho un cristo, y todo gracias a esos asquerosos de "Team Star" blah blah blah… y tú tampoco tienes pinta de estar fresco como una rosa, pero… - Prolongó la palabra mientras sonreía. - Creo que hace mi trabajo aquí mucho más fácil. - Sus palabras hicieron que Dante se pusiera en pie, clavando sus ojos en Adam cada vez que tomaba aliento.
- ¡¿Qu- Qué acabas de decir?! - Dante presionó, una sensación de opresión creciendo en su pecho.
Adam le dedicó una sonrisa de oreja a oreja
- Ah, ¿qué pasa, te lo tengo que deletrear? Pues vale: E-s-t-o-y-a-q-u-í-p-a-r-a-q-u-i-t-a-r-t-e-d-e-e-n-m-e-d-i-o. Y ahora todo junto: estoy aquí para quitarte de en medio. - Deletreó muy rápidamente, y con una calma y sonría que hicieron que Dante temblara de cabeza a cola. Así, como si se pudieran decir esas cosas en una conversación casual.
- ¡¿Cómo?! Imposible, si no he… - Adam corrió hacia delante en un abrir y cerrar de ojos y le agarró el morro para silenciarlo con susurros.
- Oye oye, que ese no es el tipo de actitud que esperaba de ti… sé que estás teniendo remordimientos sobre seguir las creencias de nuestro señor Dailos, y que tenías pensado huir y esconderte, lo cual es una soberana tontería por cierto. - Se trató de zafar de su agarre, pero no pudo. - Tarde o temprano, te encontraría, te torturaría por traicionarle, te sacaría toda la información que tienes en ese cerebro tuyo sobre los humanos, yyyyy… iría a las islas y las borraría completamente del mapa o se decantaría a ir a buscarlos en persona. Ambos casos acaban con un resultado que digamos… no me satisface. -
Dante se liberó, furioso.
- ¡Traidor! Sabía que jamás debí confiar en alguien como tú. ¡Trabajas para esos humanos! - Sus acusaciones surgieron no solo de la frustración que sentía de su situación, y del odio reprimido contra el Mewtwo que nunca se tomaba nada en serio… pero también del pavor que sentía hacia Dailos, y de un plan improvisado: si conseguía llevarle a este traidor, entonces a lo mejor, a lo mejor, Dailos le perdonaría su fracaso.
Pero sus amenazas hicieron que Adam estallase en carcajadas.
- Por favor, ¿de verdad que crees eso? - Preguntó y se calló durante unos segundos, saboreando el silencio que precedió a su inevitable respuesta. - Bueno, puede ser, puede no ser, si no arriba abajo izquierda derecha… Nunca sabes por donde te puedo salir, pero… ya que no… no vas a ser dentro de unos minutos, supongo que te lo diré: Quiero la gloria toda todita para mí. - Al fin confesó cuáles eran sus verdaderas intenciones. - No tengo ninguna intención de compartir el mérito de ser, no solamente el que encontró a esos humanos, pero también quien los mató. ¡Dailos no tendrá que moverse un ápice, y ya le habré hecho todo el trabajo sucio! Me van a bañar en oro… te puedes imaginar las recompensas que me van a dar… no espera, ¡a lo mejor me deja subir en la jerarquía! - Se abre de brazos, sonriendo y encogiéndose de hombros mientras empieza a dar vueltas entre los árboles. - No sé, ya me estoy cansando de estar en el medio de este sandwich celestial de veinte pisos que nos hemos montado entre todos. Estoy cansado de ser la rebanada de abajo… - Puso sus manos una encima de la otra, moviendo la izquierda, que estaba por debajo. - Y llegar a ser… pues no sé, la mayonesa del grupo. - Movió la mano sobre la derecha. - ¿Lo pillas? -
Dante estaba patidifuso: ¿Poder? ¿Eso era lo único a lo que aspiraba a conseguir de todo aquello? ¿No le importaban los humanos, los pokémon, ni nada por el estilo? Solo… ¿el poder?
- Serás… ¡sabandija! No solamente traicionas al bando por el que estás luchando, ¡¿sino que no te importan un bledo tus compañeros y amigos?! ¡¿Me estás diciendo que los últimos cientos de años no significan nada para ti?! ¡¿Ni siquiera... ?! -
- Hasta luego. - Con una voz cantarina, Adam interrumpió su discurso en ese instante y miró a los ojos de Dante, chascó los dedos y sus propios ojos empezaron a brillar con intensidad.
Dante dejó de hablar y su mandíbula se quedó abierta de par en par. Se frotó las manos y dio una palmada.
- Muy bien Dante, eso es lo que vamos hacer… cuando yo chasquee mis dedos otra vez, te vas a olvidar de todo lo que ha pasado estos últimos días: desde el momento que vistes los humanos hasta esta charla amistosa que hemos tenido, ¿vale? Vale. Tú y yo volveremos a Dailos y le diremos que las islas están vacías: no están aquí. ¿Capiche? - Dante no hizo nada, completamente hipnotizado, y al final Adam tuvo que acercarse y agarrarle la mandíbula, para después moverla arriba y abajo, obligándole a asentir. - ¡Buen perro! - Le acarició como si se tratase de su mascota, se puso de pie y se dio la vuelta. - Pues… - Chascó los dedos, y Dante sacudió su cabeza. - ...este viajecito ha sido la mayor pérdida de tiempo del siglo, ¿sabes? Solo ha servido para que nos ataquen pokémon territoriales y algún que otro imbécil humano que trataron de capturarnos… - Se dio la vuelta, poniendo una mano sobre su cintura. - ¡Ni una pista sobre esos dos! - Gritó, pero Adam aún estaba despertándose, y empezó a chascar los dedos una y otra vez. - Oye, tierra llamando a Dante, ¿estás ahí? Di sí o no. -
Dante por fín se despierta al completo de su trance.
- ¡Ah! Sí, cierto, mis disculpas… estoy experimentando los primeros efectos del cansancio… sí, este viaje ha sido una completa pérdida de tiempo, y solo ha servido para acrecentar nuestro cansancio. - El cuadrúpedo concluyó, lo cual puso a Adam de muy buen humor, ya que su hipnosis había tenido efecto.
- ¡Tú lo has dicho, hermano! ¿Ahora, por qué no nos esfumamos de aquí y volvemos para decírselo al jefe? Y de paso nos pillamos un poco de ese helado: los humanos serán imbéciles, pero su comida y dulces están para chuparse los dedos. - Adam bromeó, y aunque la bestia gruñó, no pudo evitar sonreír… sin embargo, este momento aparentemente amistoso fue interrumpido por el sonido de una rama partiéndose, ambos legendarios girándose para mirar el origen del ruido.
Adam no estaba muy contento por este descubrimiento, porque no había presentido a ninguna consciencia en un radio de 50 metros… razón por la cual había hablado tan abiertamente con Dante sobre sus verdaderas intenciones… pero este bastardo acababa de aparecer detrás de ellos… y seguramente lo había escuchado todo. Maldijo su suerte por lo bajo.
- ¡Oye! ¡Tú! ¡Sal a la luz para que podamos verte mejor! - El Mewtwo ordenó.
La figura no se movió, ni respondió verbalmente al momento, pero al final sí acabó moviéndose: salió lanzada contra ellos, su capucha negra ocultando su rostro, negro como el tizón, dos hojas psíquicas listas en los extremos de sus brazos, con un brillo asesino en sus ojos que ocultaba la excitación de un cazador que por fin encontraba una pista sobre el paradero de su presa.
Una niña se escondía, no tendría más de once años, observando a la misteriosa figura que parecía estar cubierta por una nube totalmente negra. Estaba asustada y no podía evitar que su cuerpo lo mostrara. Sin embargo, la figura estaba mirando a algo, a lo que parecía ser la mitad de una cancha de baloncesto, sin embargo, este parecía cortado por la mitad y a partir del punto en que desaparecía no había ni un solo rastro en el suelo de que hubiera estado ahí antes. Ni suelo desgastado por el uso, ni agujeros para los anclajes del otro poste, ni tampoco vestigios de la verja metálica que rodeaba la cancha. Y lo más extraño de todo era que en ese lugar de la ciudad no era muy inteligente construir una cancha de baloncesto. No era un parque ni el patio de un colegio ni el gimnasio de un instituto. ¡Joder estaba en medio de la calle! La chica lo había visto, cómo todo iba normal y de pronto hubo una especie de destello, y acto seguido esa media cancha de baloncesto había aparecido ahí, reemplazando al emblema de la ciudad.
La criatura parecía estar inspeccionando algo en el área. Era de noche y la policía ya había enviado a todos los curiosos a sus casas. Los únicos despiertos eran los que tenían el turno de noche y la niña.
- ¡Hey! ¿Quién eres y qué haces ahí? No se permite el paso de civiles en esa zona. Sal de ahí antes de que te ganes una multa. - Dijo uno de los policías entre los varios que había con él, acompañados por Pokémon policía.
Había unos cuantos Growlithe, Arcanine, algunos Houndoom y Flareon, un Magmar, y también un Lucario y un Luxray. El Luxray tenía el pelaje de color rojo donde normalmente era azul y sus ojos penetrantes eran de un púrpura profundo, cual amatistas, el pelaje negro y la estrella de la cola eran de los colores regulares. Su expresión mostraba incredulidad mientras miraba a la figura que se había girado hacia ellos. El Lucario no era Shiny, pero tampoco estaba en la media. El pelaje de su torso era de color negro, las partes azules de los brazos, las piernas y demás eran de un azul más frío y níveo mientras que las partes negras conservaban la coloración regular. Sus ojos eran de color granate. A parte de esto llevaba puesta una gabardina marrón en la que tenía enganchados una placa de inspector y otra que parecía ser de explorador. El Luxray también tenía estas dos placas, enganchadas a un pañuelo alrededor de su cuello.
La criatura les miró a todos. Eran los humanos los que estaban avisando, mientras que los Pokémon estaban tranquilamente mirándola. Tras un momento, la figura alzó una mano hacia un lado, y la nube negra se extendió hasta que una guadaña apareció de esta, que la criatura apoyó en el suelo mientras la sujetaba. El arma no tenía mucho de especial. La vara era de metal negro con relieves y runas grabadas y la hoja era íntegramente blanca como la luna, limpia y afilada. La niña escondida, al igual que el cuerpo de policía frente a la figura se quedaron los ojos abiertos de par en par, reconociendo por un momento la figura que tenían ante ellos. Un momento después, todos los Pokémon y humanos cayeron al suelo, inconscientes pero no muertos ni heridos. Todos a excepción de la chica que estaba siendo testigo de todo esto. La criatura ni siquiera se había movido del sitio, pero cuando todos cayeron redondos dejó desaparecer su arma y luego se acercó al escondite de la niña, quien retrocedió para esconderse mejor y evitar que la encontrase.
- No hay que temer, cachorro. - Dijo una voz con tono calmado, pero rasposo y espectral, a la par que masculino. - Puedes salir. No voy a dañarte. Sé que has estado observando. - Dijo.
La chica no sabía qué hacer. Estaba asustada de la criatura pero el tono que estaba utilizando de alguna manera la hacía sentir a salvo. Al final, salió de su escondite, dejándose ver por la figura. Habría estado desnuda de no ser por lo que parecía haber sido un camisón cubriéndola, pero la pieza de ropa no podía cubrirla por completo. La criatura acercó una zarpa a ella, acariciando con delicadeza sus orejas, luego las almohadillas de las zarpas de ella, y el pelaje de los brazos, terminando por ojear las vulpinas orejas y vislumbrar ligeramente varias colas intentando cubrir a la asustada niña. Sin una palabra, sujetó la blusa que la cubría, la tela rompiéndose a su tacto, casi dejándola sin absolutamente nada que la protegiese de la vista.
- Por favor. Acompáñame. Te ayudaré como esté en mi poder. - Le dijo, dándose la vuelta y empezó a caminar por la calle, solo deteniéndose para esperarla, continuando cuando ella hizo lo que le había pedido y caminaba a su lado, demasiado asustada para hacer otra cosa que no fuese obedecer por el momento.
Dark esquivó la esfera de aura justo a tiempo de evitar ser lanzado por los aires por esta, pero todavía era demasiado lento, incluso para los ataques de Dust. El Zoroark apenas tenía tiempo de responderle, sus ilusiones serían inútiles en este momento así que prefería no utilizarlas. Dark estaba a la defensiva mientras que Dust le soltaba una fuerte racha de ataques, obligando al tipo siniestro a bloquear o intentar esquivar. Dust intentó acertar una fuerte patada, pero Dark le esquivó realizando una finta que le dejó justo detrás, pero antes de poder atacar, Dust se dio la vuelta le propinó un fuerte puñetazo que hizo que el Zoroark apartase la mirada, aprovechando la apertura, El Shiny Riolu se lanzó a bocajarro con todas sus fuerzas, terminando con una patada que hizo que Dark retrocediese unos pasos, soltando un improperio y escupiendo algo de sangre.
Dust no perdió tiempo en seguir a la ofensiva, Dark fintándole una vez más para esquivar sus ataques. El Riolu había dejado claro la primera vez que habían peleado tras lo de Dante, que no se iba a contener. La mayoría de las veces que lo hacían Dark tenía que bloquear o esquivar durante todo el combate. Al menos en los últimos entrenamientos que habían hecho el Zoroark había conseguido acertar algunos golpes, aunque sólo fuese cuando el otro empezaba a cansarse e incluso en esos momentos, era él quien recibía el peor golpe del intercambio. Esta vez, intentó acertar al Riolu con Garra Umbría pero este le bloqueo con un Ataque Óseo, levantando el hueso de aura verde entre los dos, ojos plateados fijos en los orbes bicolores del otro. Los dos forcejearon durante un momento hasta que Dust empujó a Dark y lo apartó, rápidamente golpeándole un costado con su hueso de aura, siguiendo con una estocada que empujó a Dark hacia atrás y terminando por tirar al Zoroark al suelo de una fuerte patada en la cara mientras este intentaba recuperarse. Dark intentó levantarse rápido pero Dark no le dejaba tiempo para respirar y seguía atacando.
La frustración de Dark solo crecía al verse incapaz de hacer nada que no fuese defenderse o esquivar todo el rato, y llegó un punto en el que el Zoroark gruñó. Recibió un golpe directo pero aprovechó la cercanía para golpear a Dust con fuerza con una Garra umbría, haciendo que Dust perdiese el equilibrio y abriendo su defensa de modo que Dark pudo propinarle unos cuantos golpes, hasta que fue a terminar con un gancho que Dust detuvo con sus propias zarpas para luego lanzar al Zoroark contra el suelo por encima suya y estampándolo de espaldas contra el suelo. Dark aguantó el golpe y sujeto a Dust de una de las patas, tirando de él hacia él y propinándole un fuerte golpe en el estómago, añadiendo electricidad al puñetazo para electrocutarle. Acto seguido lanzó al Riolu al mismo tiempo que se levantaba, estampándolo de espaldas y cabeza abajo contra un tronco. Dust soltó un quejido pero, rápidamente, lanzó una esfera aural contra el Zoroark, quien esta vez era demasiado lento para esquivarla, por lo que intentó desviarla, enviándola hacia los cielos, solo que esta vez los brazos todavía le respondían. Los dos se levantaron y se volvieron a preparar para seguir luchando, incluso como estaban. Ninguno de los dos iba a contenerse, no importaban las heridas ni el dolor.
Mientras tanto, tenían a un Riolu observándolos desde fuera, analizando cada detalle y movimiento que hicieran… hasta que no puedo aguantar más la decepción de lo que estaba mirando.
- ¡Vale, vale, se acabó! ¡Ya he visto suficiente! - Su grito y el tono de su voz dio a entender que no tenía noticias muy buenas para ambos.
Al oírle, Dark y Dust miraron a Eric, ambos relajando sus posturas. Como siempre, se habían alejado bastante de la casa para evitar causar destrozos con sus ataques, solo que esta vez el Riolu azul había decidido ir con ellos.
Una vez los tenía delante, suspiró.
- Vale, en lo que cabe, sabéis cómo apañároslas: sabéis pegar un puñetazo, cuando esquivar, cuando atacar… ¡pero madre mía, después de eso os desmoronáis! A ver, para empezar… tenéis proyectiles, que los habéis usado durante los primeros ataques, bien, pero después de eso "Puf", brillan por su ausencia, en vez de utilizarlos para acrecentar la distancia entre vuestro enemigo y conseguir tiempo para pensar. Pero además de eso, recurrís a aguantar golpes, ambos, aunque sobre todo Dark, que funciona a duras penas contra mazas y otros… pero si fuera una de las hojas psíquicas de Elly ahora mismo la hierba sería de color rojo. Además de eso, no he visto que usarais los pies para algo más que saltar y huir. Tenéis unas piernas fuertes: usadlas en momentos clave para pillar a vuestro enemigo con la guardia baja: una patada, un rodillazo o algo por el estilo puede dejar a vuestro enemigo completamente abierto para otro ataque. - Mientras decía esto estaba mirando a los dos, pero aún le quedaban más cosas que decir.
- Dark, tu oponente es más pequeño que tú, y por lo tanto, más difícil de golpear. Tienes que tener cuidado, porque si no te puede dejar mordiendo el polvo, y aunque no te puedan golpear muy fuerte, no tienen por qué hacerlo: un bueno golpe a la cabeza o el cuello y estarás en el suelo ahogándote o inconsciente, y en el peor de los casos, decapitado. - Hizo el gesto cuando dijo esto. - La próxima vez, asegúrate de poder mantener las distancias cuando empiece a correr hacia ti, y no pierdas la paciencia. La paciencia es una gran virtud, necesaria en una pelea, pero cada vez que Dust te golpeaba te enfadabas más y más. Dust es más pequeño, por lo que tiene que ir más rápido para poder ganarte, ya que eres más fuerte y resistente. Puedes ganarle si malgasta su energía atacando una defensa impenetrable, y en cuanto pierda el hilo un solo momento le pegas bien fuerte y acabas con el de un golpe, ¿entendido? - Mira a Dark con cara de preocupación, ya que de los dos, él era el que menos experiencia tenía.
Dark se quedó pensando pensativo, con la cabeza baja mientras repasaba lo que le había dicho. Cierto que aguantar un golpe solo es útil en ocasiones. Verdad que había perdido los estribos ahí para poder acertar algunos golpes. Necesitaba mantener la calma y saber distinguir cuando era seguro aguantar un golpe, lo menos que quería era acabar perdiendo algún miembro.
- Ahora, Dust… veo algunos indicios de tu entrenamiento, y sabes lo que estás haciendo, lo cual te da una ventaja considerable… pero tu estilo no tiene continuidad: Te adaptas al estilo de pelea de tus oponentes y tratas de darle la vuelta al asunto, que funciona la mayor parte del rato, pero a final de cuentas estás jugando con sus reglas y términos la mayor parte del tiempo, y además, tienes una gran dificultad a la hora de mantener esa superioridad, y no puedes acabar con tu oponente. Por así decirlo, vas viendo por donde puedes pegar, golpeas con algunos golpes bajos y puntos ciegos, lo cual es una estrategia muy viable siempre y cuando tengas más aguante que tu oponente, pero cada vez que te ponías sobre él Dark te enviaba volando con un solo golpe. Solo puedes hacer una de las dos cosas: dedicarte a una estrategia de golpear y correr, en la cual te aprovechas de las debilidades de tu oponente hasta que ya no pueda continuar, o te enfrentas cara a cara con él, y cuando puedas golpearle bien vas a por el golpe decisivo. ¿Entendido? - Dust tenía más experiencia que Dark, eso saltaba a la vista, pero era muy inconsistente: trataba de hacerlo todo al mismo tiempo, y como le faltaba habilidad, cada vez que le pillaban cuando intentaba continuar recibía un golpe brutal porque era demasiado tarde.
- ¡Entendido! - Respondió Dust, haciéndole una pose a Eric, no por diversión, sino más bien arraigada en él desde su anterior entrenamiento.
Estaba serio, sin embargo, a pesar de la postura de un brazo sobre el pecho y dándose un toque en el hombro una vez antes de dejar la pose y poniéndose firme.
- Santo cielo… Supongo que os voy a tener que dar una demostración. - Dicho esto, el Riolu se dio la vuelta y levantó su pata derecha, invocando su bastón de luz.
Su brillo era menos intenso comparado con cuando se habían enfrentado a Dante y Adam, lo que decía que era un poco más débil que entonces… pero sobraría. Se volvió otra vez para mirarlos.
- ¿Y bueno? - Hizo un gesto con su pata, indicándoles que se acercaran.
- Esto no va a ser bonito. - Comentó Shade, que estaba allí porque sabía cómo los otros dos acababan cada vez que entrenaban y estaba allí para curarles las heridas que sangraban y lo que fuese que pudiese.
- Tú lo has dicho… van a estar amoratados y con agujetas los próximos días… pero Emily y Luca le van a reventar los tímpanos si se descontrola. - Con ese último comentario, Elly se refería a su propia pareja.
- Bueno, si se pasa, dale un capón de mi parte, porfa. - Pidió Natalie a la Eevee mayor.
Pero Elly la tranquilizó con una risa, diciéndole que no iba a ser muy duro con ellos.
Mientras tanto, a Dark se le abrieron los ojos de par en par en cuanto oyó esto. A duras penas podía con Dust, ¿pero Eric? Era como meter a un novato en un combate por el título de campeón. Aun así, el Zoroark intentó calmarse. Dust estaba más entusiasmado, de un tiempo a esta parte quería enfrentarse al otro Riolu y quería empezar. En cuanto Dark se calmó lo suficiente para pensar con claridad, se preparó para combatir, Dust invocando un hueso de aura.
El Riolu Shiny empezó primero, lanzando una esfera aural al suelo rápidamente. La explosión no siendo muy impresionante, pero fue suficiente para levantar una nube de polvo que les hiciera de cobertura, incluso sabiendo que sería inútil, ya que el otro podía verle si usaba su propia visión Aural. Dust se lanzó por la nube de polvo y atacó al otro Riolu con su hueso de aura. Dark por su parte decidió empezar con un Pulso Umbrío. El oscuro rayo de anillos volando directo hacia Eric. "Mierda… tal vez antes habría tenido una oportunidad de ganar, ¿pero ahora...?" Pensó.
Eric sonrió incluso con la nube de polvo, que era básicamente inútil: aún sin su visión aural podía ver el bastón de Dust y el pulso umbrío de Dark con facilidad. Dust se había decantado por una ofensiva cuerpo a cuerpo, pero eso le dejó completamente abierto cuando Eric se agachó y dio un giro, esquivando el pulso de Dark y pasando por debajo el bastón en movimiento, para después afrontar al otro Riolu, moviendo los pies para esquivar el golpe de regreso.
Dust usó su propio hueso para dar un salto y enviar otra esfera de aura hacia Eric. Dark se quedó mirando un momento, esperando por una oportunidad antes de enviar una bola sombra seguida de una esfera aural hacia el claramente más experimentado Riolu, corriendo hacia él a cuatro patas, forma que había descubierto que era más rápida en una de sus sesiones con Dust. El Zoroark se acercó con la idea de golpear con una Garra Umbría, su zarpa cubierta por otra de energía púrpura, con la cual atacó a Eric. Dust aterrizó y, con la intención de añadir algo de presión, se lanzó al ataque con una Doble patada ígnea.
Su falta de coordinación les iba a costar mucho, porque lo único que tuvo que hacer Eric fue darse la vuelta y golpear ambos proyectiles en la dirección de Dark, y aunque este los esquivara, para cuando llegó hasta él, había saltado y estaba usando su bastón para equilibrarse por encima del alcance de la patada ígnea de Dust, que acabó golpeando a Dark. El Zoroark esquivó por poco las esferas, pero no pudo evitar las patadas, que le hicieron retroceder. El Riolu Shiny se quedó mirando al Zoroark un momento, pero no había tiempo para disculpas, el Riolu dorado encaró al otro, sonriendo ligeramente al tiempo que invocó no uno, sino dos huesos de aura tan largos como cada brazo suyo, sujetando uno en reversa mientras el otro lo sujetaba normal mientras que sus patas seguían en llamas, el brillo verdoso de su visión aural claro en sus plateados irises. Dark se recuperó tarde del ataque, todavía tenía que mejorar en eso, pero atacó en cuanto vio a Eric, lanzándole una Bola sombra seguida de un Pulso umbrío, el cual hizo que la esfera fantasmagórica acelerase en su movimiento al ser empujada y envuelta por el movimiento siniestro. El Ataque pasó justo sobre Dust, quien se lanzó a pelear escondido debajo del movimiento doble.
- Tsk tsk tsk… anda que no os gusta luciros, ¿eh? Vale, ya es suficiente. - Eric salta de su bastón y va directo a por Dark, golpeándolo desde el aire con su bastón, descendiendo sobre él con toda la fuerza y el peso del cuerpo de Eric, sus brazos y piernas brillando con aura. Dark se detuvo y paró el ataque con sus brazos, que le dolió bastante, pero fue en ese momento cuando el plan de Eric tuvo éxito, ya que el Riolu utilizó su el bastón de palanca y se lanzó hacia delante, girando en el aire y apuntando directamente a la espalda de Dark boca abajo. Acto seguido, dos esferas aurales aparecieron en sus patas al instante, gracias al aura ya precargada en sus brazos, y las lanzó a la espalda descubierta del Zoroark con un intervalo de medio segundo entre su aparición e impacto. Dark no fue capaz de evitar los proyectiles y acabó derribado con cara de dolor mientras que Dust atacó con el hueso que tenía sujeto hacia atrás, seguido de un mazazo con el otro y de una patada mientras el dorado mantenía la vista en el azul para el momento en el que tuviese que alejarse de él.
Eric optó por ignorar a Dust, y fue directo a por Dark, que estaba en el suelo derribado, para luego ocuparse de Dust individualmente. Se deslizó por el suelo para esquivar su primer bastonazo y cogió el suyo propio del suelo, y cuando Dust intentó pegarle una patada bastante predecible, Eric golpeó su otra pierna y lo dejó en el suelo, para después echar a correr hacia Dark, saltando y girando su bastón para que este apuntase al suelo, y luego descendió y cayó sobre Dark, todo eso sucediendo en una sola secuencia de movimientos fluidos que terminaron con el bastón del Riolu clavándose en la tierra, justo al lado de la cabeza de Dark.
- ¡Muerto! - Eric proclamó y se giró, preparándose para un contra ataque de Dust, ya que Dark estaba "muerto".
Dark se tensó por esto, pero al final suspiró y lo dejó estar, después de todo lo había visto venir así que, ¿por qué picarse por ello? Cuando Eric se le quitó de encima, Dark se levantó y se hizo a un lado, mientras que Dust se giró, gruñendo, pero luego respiró profundo y cerró los ojos, relajándose y se puso en guardia de nuevo, ojos fijos en su objetivo, con ambos huesos de aura listos en sus zarpas. Si quería tener una oportunidad tendría que sorprender a su actual maestro. Entonces se le pasó una idea por la cabeza, tendría que ser rápido y cuidadoso para evitar que se notase lo que intentaba. Con esta idea en mente, el Riolu descartó los huesos áuricos y extinguió el fuego en sus patas, adoptando una pose de luchador de boxeo y esta vez decidió esperar con paciencia a que el otro atacase.
Mientras tanto, Natalie se acercó a su hermano.
- ¿Estás bien? - Preguntó.
- Meh. Sabía que no tenía posibilidades, no contra Eric. - Dijo, encogiéndose de hombros como si no fuese nada. - Tal vez podría al menos golpear a Dust. Pero no hay manera alguna de que pueda, tan siquiera, rozar el pelaje de Eric con cualquier cosa que le lance. - Terminó.
Eric miró a Dust, algo entretenido.
- ¿Estás seguro de que no te estás confiando demasiado? - Eric se burló una vez más y miró a Elly, que se encogió de hombros y sonrió, pensando que lo de las burlas ya era un poco ridículo y excesivo.
- Puede. ¿Cómo puedo mejorar si no intento ir a por algo que me haga superar mis límites? - Respondió el Shiny.
Eric sonrió e hizo que su bastón desapareciera… pero no se acercó, y en vez de eso lanzó dos esferas aurales, una a cada lado del Riolu variocolor. Dust las vio venir y decidió dar un salto hacia atrás, alejándose de la zona donde caerían las esferas, pero mantuvo la pose y no se lanzó al ataque, empezando a acercarse poco a poco antes de correr hacia el otro con la intención de acercarse, aunque hizo que pareciese que iba a atacar.
Los brazos de Eric emitieron brillo otra vez y volvió a invocar su bastón, y luego corrió hacia Dust, pero no quería atacarle, sino bloquear lo que fuera que Dust tenía escondido bajo la manga, porque sabía que tenía algo planeado, pero quería estar dos pasos por delante de él. Dust no atacó, pero sí que dio otro salto hacia atrás para poner algo de distancia entre los dos al ver el bastón de aura. El chacal dorado tenía su aura recorriendo todas sus extremidades, además de imbuyendo su visión.
Decidió arriesgarse entonces, lanzándose al frente para golpear, pero no a Eric, sino a su bastón para quitárselo de las zarpas y romper su defensa. Eric retrocedió, y su bastón desapareció, para lugar correr hacia él otra vez.
- ¡Vale, vamos a hacer una pelea de puños si tanto la quieres! - Gritó.
Dust no respondió, en lugar de esto se lanzó al frente e intentó darle un puñetazo a Eric, siguiendo con otro puñetazo con el cual liberó una ola de aura hacia el frente.
Pero Eric le había mentido, y el momento en el que vio aquel ataque dejó de correr y su bastón de luz reapareció en un momento, ya que había almacenado la energía en sus brazos, y golpeó la energía para devolvérsela, y después bloquear lo que le siguiera. Dust se vio obligado a evitar su propio ataque, rodando bajo este para luego levantarse de un salto intentando golpear de nuevo el bastón fuera de las zarpas del otro para luego golpear lanzando el suyo propio hacia abajo al caer.
- Nunca he pedido una. - Dijo el dorado.
Eric bloqueó con éxito, y ambos empezaron a forcejear, pero Eric tenía una sonrisa en la cara.
- Y con lo orgulloso que estaba de ti hace un momento… que pena. - Con esas palabras liberó la energía de sus brazos, descargándola sobre su bastón y lanzándolo hacia los aires, dejándolo desarmado, pero al haber estado forcejeando con el Riolu, esto le hizo perder el equilibrio y tirarlo hacia atrás, lo cual le dejó completamente indefenso.
Sin siquiera dejarle pensar, recorrió la poca distancia que los separaba y empezó a patear el torso del Riolu a gran velocidad, antes de gruñir más fuerte y propiciarle una última patada, más fuerte que las últimas, y luego liberó la energía de esa pierna, mandando a Dust por los aires. Cuando éste aterrizó el bastón de Eric cayó de vuelta al suelo, este lo interceptó y lo giró un poco para después hacerlo desaparecer.
- Se acabó. Si esto hubiera sido una pelea de verdad, te habría dejado inconsciente con esa patada.
Dust soltó un gruñido, aterrizando en el suelo con los ojos cerrados e intentando levantarse, pero no pudo y acabó cayendo de nuevo. Suspirando, el Riolu Shiny acabó admitiendo la derrota.
- Entonces supongo que tengo suerte de que no lo sea. - Dijo, intentando no tomárselo muy en serio y sentarse mientras jadeaba, recuperando el aliento.
Eric suspiró.
- Sí, lo es… porque eso ha sido penoso: no habéis sido capaces ni de tocarme directamente, lo cual me dice que tenemos mucho terreno que recorrer… - La cara del Riolu se relajó visiblemente. - Pero el entrenamiento se ha acabado por hoy, coged vuestras cosas y volvamos a la casa. - Dijo esto y se dirigió a donde estaban las hembras.
- Pues vaya espectáculo que nos han dado oye… - Elly dijo mientras se levantaba y miraba a Shade. - Tienen mucho que aprender, pero creo que lo harán bien con el tiempo.
La Shiny Eevee estaba con Dark, pidiendo un deseo por él para luego dirigirse hacia su hermano.
- Todos tenemos que mejorar, ¿verdad? - Respondió ella a la mayor. - ¿Ciego de nuevo? - Preguntó a su hermano, que solo sonrió ligeramente mientras se levantaba, con un palo de aura en una zarpa.
- No por mucho tiempo. - Dijo él con calma. - Me pregunto qué habrá para comer. - soltó para luego encarar hacia Dark. - Oye, bro. ¿Te apetece una cerveza? - le preguntó con una sonrisa picona, haciendo que el Zoroark soltase un suspiro de exasperación.
- No me lo recuerdes, ¿quieres? - Respondió Dark.
Shade y Natalie rieron un poco por lo bajo recordando cuando habían llegado al pueblo portuario de Zalkar para volver a Kirol. Había encontrado a Will y Leonard en un bar y Dark había decidido ir a buscarlos, pero había terminado con el morro dentro de una gran jarra de cerveza que le dejó borracho en cuanto le hicieron bebérsela. Sus ilusiones descontroladas sobre ballenas saltando sobre el barco o un gran monstruo marino intentando llevárselos a las profundidades habían resultado en un viaje de vuelta bastante interesante.
- Ah no, de eso nada. Nada de cerveza. Si de verdad apreciáis todo lo bonito que tenéis en vuestras vidas, nunca consideres beber otra vez, Dark. - Mientras Eric se aseguraba de que se sacaban la idea de la cabeza, Elly empezó a reír.
- Anda anda, pero si estuvo muy bien y todo… además, todos sabíamos que solo eran ilusiones. - Explicó ella.
- Ah claro, sí, fue muy entretenido para todos vosotros, que no teníais a una gata eléctrica enganchandose y dejándote más malherido que en una pelea de verdad. - Recordó como Lucy lo había cubierto de heridas porque Zed estaba demasiado ocupado en calmar a Dark y sacarlo de su estado de embriaguez para que acabaran las ilusiones.
- No me lo tienes que decir dos veces, Eric. Esa basura sabe asquerosa y no merece la pena el dolor de cabeza de después. - Le aseguró Dark. - Oye, una cosa. ¿Por qué le quitasteis a Ichiro las golosinas el otro día? - Les preguntó dirigiendo una mirada acusadora a Elly y a Eric, recordando que el humano les había ofrecido algunas golosinas pero que Elly le había quitado la bolsa entera. Ichiro se echó unas risas pero se quedó sin nada de azúcar.
La pareja se miraron el uno al otro, compartieron una sonrisa de complicidad, y después miraron a Dark.
- No podemos desvelar esta información, pero si quieres que te sea honesto… - El Riolu levantó una pata y apuntó a su pareja incriminatoriamente. - La idea fue de ella. - Al culparla, la Eevee fingió sorpresa.
- Oh no, ¿que acabas de decir, señor no-voy-a-tener-morritos-esta-noche? - Ahora sí que estaba un poco molesta de verdad, pero Eric se encogió de hombros, diciendo que el solo apoyaba la justicia y la igualdad. - Bueno, puede que fuera mi idea… pero aun así me ayudaste, te comiste algunos caramelos y después… - Antes de que pudiera seguir hablando, Eric corrió a su lado y puso una pata sobre su boca, y aunque ella pudiera zafarse con gran facilidad, siguió hablando con la boca tapada, diciendo tonterías y barbaridades que nadie más que ella podía entender, y luego ambos empezaron a reír.
- Bueno, incluso si ese fue el caso, la cosa es que ninguno de los dos propuso compartir con él cuando fue su poké lo que permitió que las trajese a casa en primer lugar. - Ahora Dark les acusó a los dos. - Hablando de una pequeña pareja de ladronzuelos. - Se atrevió a bromear.
- Oye oye, nos disculpamos y todo, y prometimos que se lo compensaríamos. ¿Te acuerdas de aquel día que nos fuimos a la ciudad? Hicimos algunos trabajos y nos dieron propina, y estamos esperando a tener más para poder dárselo a Ichiro como regalo de disculpa. - Eric explicó lo que tenían pensado hacer por el pobre chico, y Elly confirmó todo este plan asintiendo.
- Y aquí pensaba yo que os habiais escapado a un rincón escondido del bosque. - Dust se metió en la conversación, haciendo que algunos de lo0s presentes soltasen una risilla contenida.
- Oye, que se supone que significa e- Oh, serás hijo de… - Eric empezó a pisotear y se dirigió hacia Dust, sacando pecho y tratando de mirar lo más intimidante posible, y Elly sentía que las piernas le temblaban de la risa, porque sabía que era mentira… o más vale que lo fuera, porque si no ella también iba a participar en la retribución.
- Te das cuenta de que no puedo verte ahora mismo, ¿verdad? - Soltó Dust riendo un poco al notar como el otro parecía estar intentando imponérsele por tamaño mientras tenía sus ojo0s cerrados por el cansancio.
- ¡No me preocupa lo que veas ahora, me preocupa lo que puedas haber visto! - Eric le acusó, y ahora sí que todos estallaron en carcajadas, confirmando lo que a aquellas alturas era ya un secreto a voces.
- Hablando de salir durante mucho tiempo. Dark, ¿Qué has estado haciendo estos días? Después de comer directamente desapareces hasta la cena y anoche pude verte cojeando. - Le preguntó Natalie.
- Voy por ahí haciendo cosas. - Le respondió él. - Y sobre verme cojeando… te lo habrás imaginado. - Terminó el Zoroark, aunque ella no se creyó una palabra, pero tampoco le presionó para que se lo dijese.
Unos minutos más tarde, llegaron al portal de los Kaiser, donde fueron recibidos por la agradable e inesperada visión de un Pidgeot durmiendo sobre el marco de la puerta. Serge abrió un ojo al oírlos acercarse, y los saludó con un ala.
- ¡Oye, bienvenidos otra vez! - Todos se quedaron sorprendidos ante su aparición.
- ¿Cuando has vuelto, Serge? - La pregunta de Eric era bastante relevante, ya que el Pidgeot se había marchado hacía unos días en cuanto le habían dicho que su ala estaba en perfectas condiciones para volar, y quería ver nuevas vistas, como le gustaba decir. Había explorado todas las islas y después había regresado.
- Volví hace unas horas, y como me dijeron que estabais entrenando, decidí esperaros aquí… oye, ¿qué hora es, por cierto? - Se restregó un poco los ojos para quitarse el sueño.
- Es casi hora de comer. - Dijo Shade yendo dando trotes hasta la puerta. - Bienvenido de vuelta a ti también Serge. - Le dijo al pasar a su lado, preparándose luego para saltar y abrirles la puerta.
Serge tosió.
- Buenooo… Hasta Luna me ha dado una mejor bienvenida… lo cual es de esperar, para ser sinceros. - Movió sus alas y bajo al suelo, y después entró a la casa tras ellos.
- ¡Tengo hambre! - Soltó ella. - Cualquier cosa que quieras contar seguro que puedes contarla cuando estemos sentados a la mesa y con un buen plato de comida delante. - Le dijo para luego apresurarse en ir al baño.
- ¡Que falta de respeto! Mira, llevo estos últimos cinco días fuera de esta casa, y digamos que no he estado disfrutando de comida digna de un bufete de cinco estrellas… ¡y no me oyes quejarme! - Serge se aseguró de que le quedara claro a la Eevee, y su voz llamó la atención de todos lo que había en la casa.
Dust soltó una risilla por la escena.
- Alguien se ha saltado el desayuno. - Comentó riendo ligeramente dirigiéndose al salón.
Ya podía ver un poco pero había decidido mantener los ojos cerrados por el momento.
- Entonces, Serge. ¿Dónde has estado, plumas grises? - Le preguntó el Shiny mientras se apoyaba en el marco de la puerta del salón mientras Dark y Natalie también entraban tras decirle al Pidgeot que les encantaría oír lo que tenía que decir sobre su exploración.
- A ver, primero de todo… ¿plumas grises? Tengo treinta años, mocoso. ¡Estoy en la flor de la vida!- Dicho esto frotó la cabeza del Riolu y después fue directo al sofá y se tumbó en él. - Bueno, lo primero que hice fue ir a Zalkar para visitar a Kaylani y Leopold, me quedé un día, y después visité el resto de las islas. Había algunos lugares bastante interesantes para ver y visitar, ¡e incluso he visto ciudades con rascacielos! Eran como unas torres tan grandes como las de un castillo… era increíble. - Les siguió contando y describiendo todas las cosas que le habían llamado la atención.
- Por lo que oigo alguien ha tenido una experiencia emocionante. - Comentó Luca asomando la cabeza desde la cocina. - ¿Comes caliente o frío? Hoy es el turno de Zed de cocinar. - Añadió con una sonrisa. - El resto de vosotros ir a lavaros antes de comer. - Terminó mirando sobre todo a los dos que sabía que habían estado entrenando.
- Yo lo que haga Zed me lo como igual, siempre está buenísimo. - Serge se levantó y se metió en la cocina. Unos segundos más tardes, se oyó un grito, seguido de un chillido de Zorua y los gritos furiosos entre los dos pokémon ya mencionados y una Shinx.
- Claro. - Dijo Dark a la Lucario y se encaminó hacia el baño.
- ¡El último es un Grimer! - Soltó Dust pasando al lado del Zoroark a la carrera.
- ¡Oi! ¡Ven aquí! - Soltó Dark echando a correr.
- ¡Chicos! ¡Damas primero! - Soltó Natalie echando a correr también.
Shade tuvo que hacerse a un lado para esquivar a los tres Pokémon corriendo hacia el aseo y luego simplemente trotó con calma hacia la cocina.
- Y dime Elly, ¿se ha disculpado ya Dust por su bromita de ayer? - Le preguntó Luca a la Eevee, refiriéndose a cierta bromita con un balde, que funcionó, pero falló el objetivo principal.
- Bueno… la verdad es que tenía su gracia, pero a Eric no le gustó mucho, porque acabábamos de salir del baño… así que al pobre le tocó secarse otra vez. - Dust había preparado un cubo de agua helada para ella, pero Eric fue el primero en salir del baño, así que él fue quien acabó empapado.
- Bueno, mantente alerta entonces, volverá a intentarlo con una broma más… fuerte. - Avisó Luca, conociendo a su cachorro, volverá a intentarlo de nuevo, sobre todo si no ha pillado a su objetivo la primera vez.
Elly le dirigió una mirada que básicamente decía "Que lo intente", pero por el momento decidieron esperar hasta que llegase su turno. Fueron al porche de la casa y se sentaron afuera, hablando en susurros.
Jake, que estaba en la otra punta del sofá, los miró, y su curiosidad al final le pudo, intentado escuchar su conversación… lo cual era curioso, ya que no estaban hablando por telepatía. Estaban preocupados por algo, y Jake solo oyó las palabras "Dark" y "Humanos". Él solo tuvo que conectar los puntos y llegó a la conclusión de que estaban hablando sobre el hecho de que Dark y Natalie habían sido previamente humanos… o también que Elly se lo había ocultado al resto del equipo, a petición de Natalie, claro estaba. Nadie estaba enfadado con ella, especialmente Eric, que lo comprendía a la perfección, pero cambiaba las cosas bastante, y lo explicaba prácticamente todo, mayoritariamente la falta de experiencia de los gemelos.
Mientras tanto, Nox estaba en frente de la televisión, viendo anime para variar.
- ¡Joooooooooooooooooojooo! - El griterío del Houndour, junto con la televisión, le pegó semejante susto al Sneasel que cerró el libro de golpe y lo miró con asco, y todo mientras Serge echaba a correr y salía de la cocina, deslizándose y estampándose contra el sillón donde estaba durmiendo Luna. Ella se asomó por encima del borde del sillón al despertarse y le soltó un gruñido.
- ¡Idiota! ¡Vete a tomar por saco! ¡Imbécil! - Le dijo ella, su voz claramente de alguien que se acababa de despertar de un sueño profundo mientras se giraba y se acurrucaba para volver a su siesta, usando las colas a modo de manta para taparse.
Serge la miró, molesto.
- ¡Muérdeme las plumas, so bestia! - Le respondió sin importarle mucho, y miró la televisión, donde los personajes hablaban una lengua que era muy parecida a la suya propia. - Oye, un momento… ¿estos están hablando japonés? - La única respuesta que obtuvo del Houndour fue un "ni idea" y siguió viendo la serie en silencio.
El resto del día pasó sin mucho más fuera de la rutina que se había instalado últimamente. Dark se había ido sin decir nada a nadie después de comer, como siempre, Dust pasó la tarde con Emily en su habitación sin salir, salvo para ir por aperitivos y bebidas, disfrutando de una tarde de películas. Shade y Natalie disfrutaron de unas cuantas partidas al ajedrez mientras Radius las miraba desde el otro lado de la habitación, sus ojos marrones cayendo más sobre Natalie que sobre su hermana o la partida en sí.
- Esa es la mirada de un macho interesado. - Comentó Luna desde el sofá, aburrida hasta los huesos por el show dramático que estaba viendo Clara, que técnicamente se llama telenovela, y mirando alrededor buscando algo que hacer, Zed mirando la televisión y Lucy haciendo lo mismo que Luna, a punto de empezar a hablarle de puro aburrimiento.
Dicho comentario hizo que él la mirase.
- ¿Qué quieres decir? - Preguntó el Jolteon.
- No te me hagas el tonto, Radi. Acabo de ver como miras a Nat. - Se le acercó sólo para chincharle más. - No puedes quitarle los ojos de encima. Piensas que su pelaje brilla más que… bueno, algo que brille mucho. Admítelo, pequeño Jolteon, ella te gusta. - Le dijo y estas palabras hicieron que él se sonrojase visiblemente a través de su pelaje anaranjado y mirase a otro lado.
- No sé de qué hablas, Luna. - Respondió él girándose para mirar donde fuera menos a ella.
Ella solo soltó una risilla.
- Lo que tú digas, cachorrito. - Dijo para luego irse a buscar otra cosa que hacer.
Tal vez iría con Ichiro a seguir echándose una siesta, su entrenamiento con Nox aquella mañana la había dejado completamente exhausta, incluso tras haber descansado antes de comer.
Elly y Jake estaban esperando a su turno a jugar al ajedrez, y aunque hubieran oído toda esta conversación, no quisieron decir nada, ya que no sabían muy bien qué decir. Serge y Nox estaban hablando de la serie que el último había estado viendo, y el Pidgeot concluyó que efectivamente, era un tipo de Japonés. Eric estaba tumbado en el sofá y relajándose, partiendo su atención entre la televisión y el juego de ajedrez.
Miró a su pareja e intentó llamarla con su pata, lo cual al final tuvo éxito, ya que alzó los ojos y le sonrió.
- ¿Qué pasa, que te veo tan desesperado? - Preguntó telepáticamente.
Él se encogió de hombros.
- Un poco aburrido… Clara no le da el mando a nadie más, y ya me estoy aburriendo de estas telenovelas… ¿quieres hacer algo? Irnos a pasear por ahí o algo. - Elly le dirigió una mirada pilla, pero no había notado nada de ironía o de insinuación en esas palabras por lo que sabía que estaba siendo sincero, pero aun así sacudió su cabeza.
- Quiero jugar un poco de ajedrez, que tengo ganas desde esta mañana… pero no te preocupes, que más tarde te compensaré con abrazos. - Le guiñó el ojo y le sonrió en cuanto vio que su rostro se ensombrecía.
- Ah, vale… bueno, entonces a lo mejor me pego una siesta, que por lo que se ve esta noche me toca hacer guardia… - Elly asintió y terminaron la conversación, pero ese último comentario ya la estaba atormentando: estaba empezando a hacerse un poco… distante cuando hablaban de hacer de guardia por la noche desde lo que pasó en Zalkar. Sabía que lo hacía con buenas intenciones, pero.. el miedo que tenía era que la idea de protegerlos a todos se le estuviera subiendo a la cabeza.
Tarde o temprano, todo el mundo empezó a cansarse y algunos incluso se fueron a la cama temprano. Dark había vuelto a la casa para cenar, como de costumbre. Pero tras darse un baño decidió saltarse la cena, diciendo que no tenía hambre. Todos pudieron ver que estaba cansado y, por una vez, el Zoroark se durmió nada más echarse en la cama.
Clara decidió echarle un vistazo, pensando que tal vez estaría poniéndose enfermo, pero al final resultó no ser nada de lo que preocuparse así que le dejó tranquilo mientras dormía. Aquellos que no se habían ido a dormir temprano se quedaron de charla un rato alrededor de la mesa de la cena. Radius incluso habló un poco con Lucy sobre su propio entrenamiento.
- Me preguntaba… si podrías ayudarme un poco, todavía no le he cogido el truco a esto. - Le dijo a la Shinx, pidiéndole su ayuda.
- ¿Eh? Bueno, pues… supongo, sí, tampoco sé muy bien si… este es el mejor momento para hablarlo, Rad. Me voy a la cama, que esta noche me toca hacer de guarda. - Le explicó.
- ¡Ah! ¡No, no, no! me refería si podrías ayudarme mañana… cuando tengas un rato. - Aclaró.
- Ah, pues… lo hablamos mejor mañana, ¿vale? Buenas noches… - Dicho esto se metió en la habitación del Equipo Star, no muy contenta de que tuviera que ser ella la que montase guardia, porque le apetecía pasar una noche tranquila con su cariño.
Rad se fue hacia la habitación de Ichiro con calma. Las puertas fueron cerradas y todo el mundo se fue a dormir, a Excepción de Elly, que le tocaba el primer turno de guardia.
Las horas pasaron rápidas y la casa estaba tranquila, el ambiente estaba empezando a ser más cálido conforme se acercaba el verano, la noche invitaba a dormir por una vez. Sin embargo, había un par que estaba teniendo problemas con su descanso. Dark no se movía mucho en la cama, mayormente debido a que tenía a su hermana pegada a él, pero su expresión delataba que estaba teniendo un mal sueño y no podía decirse que Natalie estuviese teniendo el mejor de estos tampoco.
El Zoroark se encontró a sí mismo de vuelta en casa, tumbado en medio del salón. Esto le confundió y se levantó, mirándose a sí mismo, incluso había vuelto a ser humano. Sin embargo, no tuvo mucho más tiempo para pensar en lo que estaba pasando, ya que se encontró de bruces con una escena que implicaba dos ladrones y sus padres. Uno de los ladrones estaba vigilando a los padres de Dark, intentando que le dijesen dónde estaban escondidos los objetos de valor, mientras el otro buscaba los escondrijos de esos objetos. En cuanto no pudo encontrar nada más, el que estaba buscando dijo que era hora de irse. El otro lo miró un momento y luego volvió a mirar a sus rehenes, apuntando y disparando al padre de Dark, que cayó al suelo, su madre fue hacia él y el ladrón le disparó también. Tras esto, los dos ladrones huyeron de la casa.
Dark se levantó de un salto, sus ojos abriéndose primero y luego saltó de la cama, respirando agitadamente mientras intentaba recuperar el aliento. Natalie se había despertado y estaba más o menos en el mismo estado que su hermano. Él la miró un momento e intentó calmar su respiración rápidamente.
- ¿Nat? ¿Qué pasa? - Le preguntó, volviendo a la cama y acurrucándose a su alrededor.
- He… He tenido una pesadilla. - Dijo ella, pegándose más a él. - Sobre casa. - Añadió, lo que le sorprendió.
"¿Puede ser?" Pensó él, abrazándola.
- No pasa nada. Solo era un mal sueño. - Le dijo él acariciándole la cabeza y el lomo suavemente.
Natalie se calmó tras un rato y se volvió a quedar dormida en sus brazos. Dark, por su parte, no estaba tan bien como quería que ella pensase. Todavía estaba asustado y preocupado. Necesitaba relajarse así que dejó a Natalie en la cama y salió de la habitación, la luz del pasillo cegándole durante un momento en cuanto salió y luego se metió en la habitación de Ichiro en silencio, acercándose a Radius, que estaba acurrucado al pie de la cama. Esperando no despertar también al humano, Dark movió al Jolteon.
- ¿Rad? Oi. Necesito que te despiertes. - Le susurró al tipo eléctrico.
- ¿Dark? No son ni las cinco de la mañana. ¿Qué pasa? - Preguntó Rad.
- Pues… Nat y yo hemos tenido un pequeño mal sueño… He conseguido que ella se vuelva a dormir pero yo no consigo quitármelo de la cabeza. - Respondió el Zoroark.
- ¿Y quieres que cuide de ella? - terminó el Jolteon.
- Venga, solo durante un rato. Además… sé que te gusta. - Dijo Dark, sonriendo maliciosamente y haciendo que el otro se sonrojara y mirase a otro lado.
- ¡Está bien! Pero intenta no volver para cenar, ¿de acuerdo? - Le dijo, levantándose pero no tuvo tiempo de bajarse de la cama.
- Hacéis tanto ruido que me sorprende que Ichiro no se haya despertado todavía. - Dijo Shade desde su sitio junto al pecho del humano.
Los dos estuvieron a punto de disculparse, pero ella no les dejó tiempo.
- Pienso que sería mejor que otra hembra le hiciese compañía a Nat, ¿o quieres que piense que Rad es algún tipo de acosador? - Preguntó ella.
Dark estaba sin palabras, a decir verdad no quería despertarla no porque no quisiera que lo hiciera, sino porque le parecía raro despertar a otra chica que no fuese su hermana para pedirle un favor.
Al final Shade se llevó la razón. Radius volvió a dormirse y la Shiny Eevee fue a hacerle compañía a Natalie tras una breve explicación del problema que pasaba. Dark cerró la habitación de Ichiro y la suya al dejar entrar a Shade, tras esto miró a quien fuese del Equipo Star que estaba de turno de guardia en ese momento.
- Solo voy a caminar un poco. - Dijo con calma mientras se acercaba a las escaleras, pero aun así esperó sin dar un paso para bajarlas hasta tener una respuesta. No era ni más ni menos que Lucy, que estaba a punto de quedarse dormida y le dio permiso para pasearse por la casa, pero no sabía que lo que quería era salir fuera.
El Zoroark se lo agradeció y bajó las escaleras, dirigiéndose luego a la cocina, donde se encontró con Luca que se estaba haciendo un té. Ella le saludó con un movimiento de zarpa y él se lo devolvió, poniéndose un vaso de agua.
- ¿Qué haces despierto tan tarde? - Le preguntó ella con calma, haciendo tiempo con algo de conversación mientras esperaba que se le calentara el agua.
- Pesadillas. Necesito aclararme la cabeza. - Respondió él, dando un trago y apoyándose en el pollo de la cocina, los dos manteniendo la voz baja
- ¿Quieres hablar de ello? - Se ofreció la Lucario.
Dark lo pensó un momento pero le dijo que solo había sido un mal sueño y que un paseo le bastaría para aclararse la cabeza, no queriendo preocuparla.
- Dark. Puede que no seamos familia de sangre, pero si necesitas hablar de algo cuenta conmigo, ¿vale? - Le dijo ella, haciendo que la mirase un momento.
Él le sonrió sinceramente y se terminó su agua.
- Claro… gracias, Luca. Lo tendré en cuenta. - Le dijo, para luego salir de la casa por la puerta trasera y adentrarse en el bosque.
Luca se preparó su té, mientras pensaba en cómo había visto al Zoroark. Para ella él era como otro cachorro suyo y había podido sentir su aura. Lo que fuese que había pasado en ese sueño le había afectado mucho. Miró su bebida y se la bebió rápidamente en cuanto se hubo enfriado un poco. Conseguir que se lo dijese sería difícil, pero tal vez hablaría con alguien más cercano, alguien con quien hubiese pasado algo difícil.
Tras tomarse un tiempo para relajarse e intentar volver a dormir, no siendo capaz de apartar la preocupación de su mente, la Lucario se dirigió a la habitación de Ichiro y despertó a Radius. El pobre Jolteon gruño un poco e intentó seguir durmiendo, pero llegado a un punto se despertó, de un modo u otro, y los dos bajaron las escaleras para ir tras el Zoroark.
Ya entrada la noche, mucho más tarde, Lucy estaba que no podía, pero gracias a los cielos Eric salió de la habitación.
- Bueno, ¿cómo va? - Le preguntó en un susurro, y la Shinx se tiró lo suyo en responderle entre gruñidos.
- Estoy para el arrastre… llevo ya un par de días sin dormir bien… - El Riolu rio para sus adentros, y decidió arriesgarse.
- Déjame adivinar, ¿estás teniendo pesadillas por lo del barco? - Su sonrisa enfadó un poco a la Shinx, pero estaba demasiado cansada para poder enfadarse de verdad, así que se decantó por una risa.
- Vaaaaleee… Ahora en serio, que le jodan a ese barco, no quiero ver el mar otra vez ni en pintura. Y me importa un pepino que me digas que cuide los insultos, estamos solos aquí tú y yo… - Eric sonrió y levantó sus patas sobre su cabeza.
- No te preocupes por mí, no voy a decir nada. Pero si quieres que te sea sincero, te prefiero así. - Esto iba medio en broma, medio serio, y la Shinx lo sabía, dirigiéndole una mirada asesina y pasando de su cara. - Seguro que Zed está durmiendo como un cachorro, así que deberías meterte con él. Buenas noches. - Le deseó unas buenas noches y ella le deseó una noche tranquila, para luego meterse en la habitación.
Justo cuando iba a cerrar la puerta, algo en su mente hizo "click", se giró y miró a Eric, sus ganas de dormir esfumándose.
- La leche, ahora que me acuerdo: Dark me dijo hace unas horas que iba a dar una vuelta, pero aún no ha vuelto… y se fue ya entrada la noche. - Sus palabras no alegraron mucho a Eric, pero ella tenía cara de estar muy preocupada: seguramente le había dado permiso mientras estaba medio dormida y se había olvidado completamente.
Antes de que empezase a disculparse el Riolu la interrumpió.
- Vale, mira, déjalo… estás cansada, no puedes pensar bien, pero ya lo hablaremos mañana. Mientras esté durmiendo en el sofá o en la entrada no lo voy a acribillar… Vete a dormir, no te obsesiones: vete a la cama y duerme un poco. No te preocupes. - Se lo repitió una y otra vez, y la Shinx asintió, pero ya no preocupaciones dejar de pensar en ello.
Si le había pasado algo a Dark… sería su culpa. Se llevó todas estas culpas al pequeño colchón en el que dormía con Zed… y que compartían con básicamente el resto del grupo. Casi no cabían, pero considerando el poco espacio que tenían era bastante cómoda, pero aquella noche solo oía los crujidos que hacía la cama al moverse y girar sobre sí misma, y al final acabó despertando a Zed, quien tenía un talento especial a la hora de notar si la gente estaba nerviosa, especialmente su pareja.
- ¿Lucy? ¿Qué te pasa? - Estaba preocupado, porque había algo que no dejaba a la Shinx dormir.
Se giró, lo miró y le explicó lo que había pasado, lo que acabo preocupando al Zorua también.
- Bueno… no creo que le pase nada… - Sus palabras no ayudaron a calmarla, e incluso él mismo notaba la duda en su propia voz. - Vale, vamos a hacer una cosa: quédate aquí, y si Eric no quiere, iré a buscarlo.
Ella se levantó inmediatamente y trató de agarrarlo.
- ¿Pero qué estás diciendo? - Su voz era un susurro, pero se podía oír muy bien. - Quédate aquí, venga, que necesito a alguien que me ayude a relajarme. - Le suplicó, pero Zed la miró con cariño y le besó la frente.
- No te preocupes, solo voy a salir para ver si está bien, y estoy seguro de Eric me va a acompañar… Además, Dark también es un amigo, independientemente de a quién me recuerda, ¿entiendes? - Le recordó la primera vez que había visto a Dark, y la importancia de ese pokémon en su vida, que ella no había conocido en su vida y al que Zed jamás había mencionado… pero lo que sí entendía es que esto para él era muy importante.
- Zed, por favor… se honesto conmigo: ¿estás haciendo esto porque quieres... o porque necesitas hacerlo? - Su pregunta era un tanto ambigua, pero ambos comprendían a la perfección lo que implicaba, y Zed la interpretó correctamente.
- Ambos. Ahora, por favor, espérame aquí… estaré de vuelta en menos de una hora. - En sus ojos, el Zorua ahora mismo estaba en su momento más noble y valiente, un lado de su personalidad muy nuevo y terrorífico para ambos… pero que le ponía los pelos de punta a Lucy, deseando ver más de este Zed, más seguro de sí mismo.
Antes de que lo supiera, pegó un salto y lo abrazó, dándole un beso.
- Te quiero. - Le dijo después del beso, sintiendo que tenía que decirle esas palabras en aquel momento, y él le devolvió el afecto al abrazarla también, palpando su espalda un par de veces para dejar su lado.
Como siempre pasaba, en cuanto le mostraba su amor de aquella manera, el pobre se puso tan rojo como un tomate, tanto que parecía emitir un tenue brillo rojo. Su timidez y vergüenza le llevaron a tropezarse con Nox, que estaba en una posición un tanto rara, y luego caer sobre Serge, despertándolos al momento.
- Ah joder... - Nox gruñó, no muy contento de que lo hubieran despertado. - No me puedo creer que me hayas hecho esto… - El Pidgeot miró a Zed, algo confundido, pero igual de molesto que Nox.
- Ay, lo siento… Es que estaba a punto de salir para buscar a Dark… se ha ido para dar un paseo de noche y aún no ha vuelto. - La explicación le importaba menos que nada a Nox, pero Serge se puso de pie al instante, las plumas de punta, y haciendo que los demás rebotaran, pero ni Elly ni Jake se despertaron.
- ¡Mierda, y mira que le dije que no saliera de noche otra vez! Tarde o temprano, ¡ese chaval va a hacer que acabe en el horno! - Todo esto lo dijo en un susurro, y luego miró a Zed y Nox. - ¿Venís o qué?
Zed asintió, pero Nox estaba un poco sorprendido.
- Espera, espera, ¿y yo por qué tengo que ir? - La pregunta del Houndour era buena, ya que estaba a punto de tumbarse otra vez.
- Bueno, vamos a necesitar tu ayuda para quemarle el culo y garantizar que el mensaje se le mete en ese cabezón suyo, ¡venga! - Los apresuró y salió de la habitación, los dos machos más jóvenes suspiraron y lo siguieron, aunque Zed se quedó un momento y se despidió de su pareja una vez más, y luego abandonó la habitación.
Eric se sorprendió a sí mismo bajando las escaleras y acompañado por esta troupé, y suspiró.
- Y fíjate que le había dicho que no dijera nada… seguro que lo vamos a encontrar en medio de un claro o bañándose en un río como Pedro por su casa. - El Riolu le quito las palabras de la boca a Serge, pero aun así, iban a salir a buscarlo… no tenía mucho sentido hablarlo en aquel momento.
Abajo se encontraron con Radius y Luca listos para salir en la búsqueda. Madre y cachorro se habían detenido al oírles bajando las escaleras.
- ¿Les has pedido que vengan? - Preguntó Radius al ver a la tropa de cuatro.
Ella negó con la cabeza, y los dos entendían que Dark se había pasado demasiado tiempo fuera… y tras lo sucedido en Zalkar, ninguno estaba dispuesto a arriesgarse.
- ¡Oi! ¿Dónde está el fuego? - Preguntó Dust desde el pasillo.
El Riolu había subido de su habitación para saber por qué estaban haciendo tanto ruido. Tras una rápida explicación y sin esperar que nadie le dijese que podía, el Shiny se unió a la búsqueda, completamente despierto al momento tras recordar el aviso de Ren.
Mientras tanto, Dark tenía la cabeza sumergida en lo que había visto en su sueño de antes. Sacudió la cabeza en un intento de deshacerse de la imagen mental y se apretó los ojos con una zarpa y suspiró. "¡Tío, aclárate las ideas!" Pensó y volvió a suspirar. "¿Cómo un sueño puede afectar tanto a alguien?" Se preguntó a sí mismo y luego miró alrededor. El Zoroark había perdido la noción del tiempo y tampoco había estado prestando atención a por dónde estaba yendo. "Oh… Genial…" Soltó para sí mismo y se hubiese dado un puñetazo en la cara si esto no le hiciera parecer como que estaba chalado. Perdido, empezó a usar su nariz para encontrar el camino de vuelta. Una de las componentes de la larga lista de cosas que le encantaban de esta maldición eran los sentidos mejorados, hacía imposible perderse salvo que uno no reconociese su propio olor, así que empezó a seguir su rastro de vuelta, mirando al cielo para intentar leer la hora. No podía decirlo con seguridad pero estaba claro que había estado fuera algunas horas, y maldijo por esto mientras desandaba el camino. La noche estaba en calma y sólo ahora que estaba más atento… "Este silencio me está poniendo de los nervios." Pensó mientras que sus ojos miraban en todas direcciones con cada paso que daba.
El grupo de siete pokémon salió de la casa y miraron en los alrededores, y al final Zed fue el que encontró un rastro de pisadas que llevaba a lo más profundo del bosque, y aunque todos los pokémon allí fueran amistosos con los Kaiser, existía la posibilidad de que Dark se tropezara con alguno de los seguidores de Dailos y fuera asesinado. "Maldita sea Dark, ¡¿por qué haces estas cosas?! Si es solo una pesadilla, puedes hacer un millón de cosas antes que irte a pasear de noche por el bosque… ¡¿qué no te preocupa lo que te pueda pasar?!" Eric se empezó a gritar a sí mismo, sintiendo la opresión y la angustia inundando su cuerpo, acelerando el paso. Había algo que le ponía los pelos de punta aquella noche.
El sonido de pasos acercándose tenía al filo de saltar tanto al grupo como al Zoroark, hasta que las dos partes se vieron la una a la otra. - ¡Dark! - Serge gritó con un tono parecido al de un padre enfurecido, pero que estaba preocupado.
El tipo siniestro dio un brinco por esto y por encontrarles a ellos, no esperándose semejante partida de búsqueda tras él.
- ¿He estado tanto fuera? - Preguntó, rascándose detrás de la cabeza, intentando parecer calmado.
Cierto estaba más calmado que cuando había salido pero Luca y Dust todavía podían sentir algo de preocupación en su Aura, pero ambos mantenían un rostro serio. Se había metido en problemas.
- No que va… solo unas cuatro horas… después de lo que pasó en Zalkar. - Eric sentenció y dio un paso hacia delante. - ¡¿En qué narices estabas pensando?! - Aunque era mucho más pequeño que Dark, el Zoroark no lo intimidaba… es más, estaba actuando de una manera mucho más inmadura de lo que esperaba. - ¡No te puedes ir a darte un paseo en medio de la noche sin que nadie te acompañe! ¡Aunque no haya nadie que te vaya a hacer daño aquí, ¿no recuerdas que Natalie y tú tenéis un precio sobre vuestras cabezas?! ¡Y encima son legendarios, de todos los Pokémon posibles, los que quieren veros muertos! - Estaba furioso y cansado de sus tonterías.
- ¡No es exactamente lo primero que te viene a la cabeza cuando acabas de ver a tus padres siendo asesinados! - El Zoroark escupió de vuelta.
Estaba intentando calmarse, conociéndose, pero la frustración nacida de la preocupación y ahora recibiendo una bronca le habían hecho estallar. Luca se quedó con los ojos muy abiertos al oír esto, al igual que Dust y Radius.
- ¡Parece como si nunca tuvieras pesadillas! ¡Siempre imponente a todas putas horas, pero no tienes ni idea de lo que es estar asustado, ¿verdad?!
Eric se quedó dónde estaba, en completo silencio, y sus tres amigos lo miraron, pero él no les contestó.
- ¿De verdad te crees… que no tengo miedo? - Lo miró a los ojos. - ¿Qué te crees, que soy alguien que no deja que sus emociones le controlen y que nunca en su vida ha hecho algo de rabia o frustración? ¡¿Pero eres tonto o qué te pasa?! ¡¿Aún estás en mantillas, y tienes las narices de decirme eso a la cara?! ¡Pues claro que tengo pesadillas Dark: He mirado a la muerte a la cara, he visto como un mundo era destruido, y he visto como gente que amaba y amigos se sacrificaban o eran asesinados delante de mis narices! ¡Todas estas visiones me visitan en mis pesadillas, y he destrozado muchas caras a lo largo de mi vida de pura rabia! ¿Pero sabes qué? ¡Cada vez que lo hacía sólo conseguía empeorar la situación, hasta que hacía que otros pagaran el precio, como Elly! - Eric se estaba empezando a calentarse mucho, ya aburrido de las tonterías de Dark.
Ese último comentario que había hecho que involucraba a Elly era completamente innecesario, y sus tres compañeros se quedaron de piedra, pero él no paró ahí.
- ¡Por si no lo sabías, Elly casi se quitó la vida, y todo fue por mi culpa, por ser un imbécil que no pensaba en sí mismo y en cómo podía afectar a los demás o que hacía idioteces! - Y después apuntó a Dark acusatoriamente. - ¡Que es justo lo que estás siendo ahora: un imbécil!
Luca, Dust y Radius se quedaron mirando al Riolu azul con los ojos muy abiertos, sorprendidos ya que ninguno se esperaba semejante información, pero tampoco se atrevieron a decir nada al respecto, dada la situación actual, a excepción de decirles a los dos que se calmaran, pero fueron ignorados por completo.
- ¡Bueno, perdóneme por no compartir su experiencia, Veterano de guerra! - Le soltó. - ¡Nunca entrené para una guerra ni sabía que acabaría metido en una! ¡Joder este mundo era para mí simplemente algo sacado de la imaginación de alguien hasta que me vi en él! - Le dijo.
- ¿Crees que me importa cómo hayas llegado aquí? ¿O que eras humano y ahora un Pokémon? ¡Lo único que me importa es que estás actuando como un crío descarado y maleducado si te vas en medio de la noche a darte un paseíto sin ninguna razón en concreto y haciendo que todo el mundo se preocupe por ti! ¡Si ni siquiera vas a cuidar tu vida por tu propio bien, hazlo por el bien de los demás, porque parece como si no apreciaras tu vida! ¡Puede que este mundo en su momento fuera una ficción, pero ahora ya no, es real! ¡Esto no es un juego, Dark! - Mientras se enfadaba más y más, y los demás les estaban gritando que pararan de pelear, y al final todos acabaron dando voces.
- ¿Estoy actuando como un crío? ¿Quién coño llegó aquí e intentó imponer sus reglas y piensa que hay que seguirlas como si fuesen las únicas válidas? - Le devolvió el Zoroark, los dos estaban ignorando las peticiones de los demás de que se calmaran - ¡Desde que llegaste has instalado tu propia pequeña dictadura para tenernos a todos controlados!
Dark había salido para calmarse, pero al final había resultado más frustrante de lo que merecía la pena. El Zoroark con todo lo que tenía en la cabeza por culpa de la pesadilla se había olvidado por completo de la advertencia de los Legendarios y de que su vida y la de Natalie estaban en juego, y ahora esto. Era demasiado, pero el Riolu no había terminado con él.
- Establecí estas "reglas" para manteneros a todos a salvo, pero estas "reglas" no son más que cosas que hasta ¡el más imbécil se plantearía hacer! Cosas como… no sé, ¡meterte en medio de un bosque en mitad de la noche mientras te están cazando! ¡¿Cómo puede ser que no estés muerto y enterrado si eres tan descuidado?! - La frustración de Eric con el Zoroark ya estaba llegando a su límite, y se reducía al hecho de que, desde su punto de vista, estaba siendo irracional con estas excursiones nocturnas, incluso sabiendo los posibles peligros que implicaban.
Frustración. Preocupación. Enfado. Impotencia. Todo esto invadía la mente del Zoroark, y Eric había añadido toda la presión de los dos hermanos Corel siendo cazados, y fue entonces cuando el Zoroark lo recordó. Sabía perfectamente que no era capaz de defenderse ni a él ni a su hermana por sí mismo. Sabía que no podía hacer nada.
- ¿¡Qué sabrás tú de cómo me sentó veros a todos peleando por defendernos mientras yo no pude hacer nada!? - Rugió, invocando una bola sombra por pura frustración. - ¡Y ahora tengo una maldita pesadilla sobre mis padres siendo asesinados y tampoco puedo hacer nada! ¿¡Como mierda crees que sienta eso!? - Siguió, sus ojos volviéndose más acuosos conforme las lágrimas se los llenaban, amenazando con empezar a caer por su rostro.
Estaba a punto de lanzar la esfera fantasmagórica, cargada con todo lo que tenía guardado dentro, de no ser porque Dust le saltó delante y le hizo parar. Pero incluso entonces, el Shiny Riolu no tuvo tiempo de hablar.
- ¡Parad de una vez! - Zed gritó lo más alto que pudo justo antes de que Eric estampara su bastón de luz en la boca de Dark por puro reflejo, e iba a hacerlo tan rápidamente que nadie podría haber reaccionado lo suficientemente rápido.
Las palabras de Zed lo detuvieron, y se quedó mirando a su mejor amigo, sintiéndose culpable al ver la cara de enfado que tenía: sabía que Zed odiaba tener que ponerse así, que el mero hecho de ser el centro de atención lo carcomía por dentro y le hacía ponerse malo… y había conseguido empujarlo hasta ese extremo al pelearse con Dark.
- Mirad, esta conversación es… muy importante, y tenéis que aclararla… ¡pero ahora no es el momento ni el lugar! - Al decir esto todo el mundo notó el silencio de ultratumba que flotaba en el aire, y las llamas de Eric y Dark se redujeron a ascuas en meros instantes, como si la muerte misma hubiese escurrido sus heladas manos y les hubiera agarrado los corazones, congelando la sangre en sus venas durante un solo instante, la presión acumulándose en sus pechos.
Dark miró alrededor tras esas palabras. Luego miró su ataque y lo hizo desaparecer. Se había caldeado demasiado por esto y siendo sincero, Eric tenía razón en que estaba siendo demasiado arriesgado al salir de noche y solo, pero no tenía otra manera de calmar sus nervios. Sin embargo, ahora que su discusión había parado, ese sentimiento de que estaba demasiado tranquilo para ser un bosque por la noche volvió a invadirle.
- ¿Me lo parece a mí o… Esto está demasiado tranquilo? - Preguntó Radius, mirando alrededor, su pelaje erizándose conforme se ponía más y más nervioso.
- No hay casi ruido para ser un bosque en el que hay peña… Me está poniendo de los nervios, oye. - Nox tuvo ese mismo sentimiento de opresión, y todos se juntaron, y por fin todos sintieron como si millones de pares de ojos se posaban sobre sus nucas.
Las hojas de los árboles empezaron a mecerse como si un fantasma se deslizase entre ellas, el viento aullando, girando alrededor de ellos como un cazador que aísla a su presa, y fue entonces cuando vieron trazos de una oscuridad aún más profunda e inexpugnable que aquella que ya pertenecía a aquel bosque, desapareciendo y reapareciendo constantemente, casi invisibles bajo la luz de la luna.
- Nox… necesito que hagas luz… ya. - Eric dijo, y el Houndour le miró como si estuviera loco. - ¡Necesitamos luz, ahora! - Le ordenó, y esta vez Nox si obedeció, suspirando y tomando aliento para después expirar fuego, que se extendió a los arbustos muy rápidamente.
Luca, Dust, Dark y Radius se pegaron a Eric y los demás, mirando alrededor con el pelaje de punta y no por la estática. Luca y Dust usaron su visión para ver si encontraban algo, pero no pudieron ver nada. Aun así la sensación perduraba. Eric también usó su visión de aura también… y al igual que Dust, no vio nada, aunque esta vez sí que notó cómo un escalofrío le recorría la espalda.
- Esto puede sonar a locura pero… ¿es posible esconder el Aura? - Preguntó Dust, no muy seguro de sus palabras, volviendo a abrir los ojos.
Sonaba a locura incluso para él, pero entonces ¿por qué esa sensación de que alguien los estaba mirando seguía allí si no había nadie?
- Es visible para el ojo desnudo, pero invisible para la visión aural… ¡No me digas que…! - Siguió a la figura con sus ojos, y de repente se dio cuenta que lo estaba mirando directamente.
Casi al instante despegó sus ojos de su forma, por fin recordandolo todo, y el instante en que lo hizo, la figura desapareció. Se aseguró de que todos conocieran su descubrimiento.
- ¡Es él! ¡Es el que nos ha estado persiguiendo! - Al instante los otros miembros del Equipo Star se prepararon para la pelea, al igual que Eric, que lo busco frenéticamente.
Oyendo esto, Dust tragó saliva. Si alguien estaba suficientemente loco para perseguir a estos Pokémon, entonces sería mejor que él y su familia salieran corriendo mientras pudieran. "La pregunta es… ¿nos dejará ir?" Pensó, mirando alrededor buscando a la figura al igual que estaban haciendo los demás.
- Será mejor que nos piremos. - Dijo Dust, hablando suficientemente alto como para ser oído por el grupo. Nadie le respondió verbalmente y, tras un momento, Dust intentó correr hasta los árboles.
Eric lo vio demasiado tarde. - ¡Dust, espera! - Sus gritos coincidieron con la aparición de la figura, que cayó justo delante de Dust, a punto de matarlo al aplastarlo contra el suelo, su capa ondeándose de maneras imposibles, revelando dos hojas psíquicas que salían de sus mangas, contrastando de manera temible con el fuego que tenía a sus espaldas, mirando a Dust con inferioridad e intención asesina, ojos de color purpura y una sonrisa retorcida. El Riolu frenó en seco en cuanto oyó a Eric y maldijo al verse casi pisado, por decirlo suavemente. La visión los aterrorizó a todos, y Nox mandó una bola de fuego a su enemigo, pero… nunca le llegó a golpear, ya que no estaba allí cuando la bola llegó a su destino.
- ¡¿Pero que-?! - Nadie sabía lo que acaba de pasar.
Eso no era velocidad… era algo completamente distinto. Dust volvió al grupo con un ligero dolor de cabeza tras un corto contacto visual.
- ¡Pegaros el uno al otro! ¡En círculo! ¡No dejéis ni un espacio abierto! - Eric ordenó, y todo el mundo hizo lo que él dijo, cubriéndose las espaldas mutuamente, asegurándose de que miraran a todos los ángulos de ataque posibles. - ¡No lo miréis a los ojos! ¡Os intentará controlar y matar! - Eric añadió esta última advertencia mientras las llamas rugían a su lado, el bosque cayendo en silencio una vez más.
Dark estaba más que nervioso. Otra vez estaban en un lío por culpa de sus escapadas nocturnas para relajarse.
- La próxima vez que quiera salir en mitad de la noche… ¡amarrarme a una silla! - dijo el Zoroark.
- Dark. ¡Deja las bromas para cuando sobrevivas! - Le soltó Radius.
- ¡Silencio! - Les ordenó Luca.
A Dust entonces se le ocurrió una idea, no podían ver a su enemigo y viendo su velocidad seguramente sería demasiado lento como para hacer nada contra éste. ¿Tal vez sería capaz de olerle y oírle? Después de todo esos dos sentidos eran más finos para él. Lo estaba considerando… pero era un riesgo demasiado alto. Sin embargo, mientras pensaba sobre esto, sus orejas, así como las de Luca, Dark y Radius, se movían como locas alrededor, buscando cualquier sonido que les pudiese alertar, al mismo tiempo que sus cuatro narices olfateaban sin parar en busca de un olor distinto que estuviese mezclado con el del propio bosque, estas dos reacciones siendo facultades dadas por la naturaleza para localizar amenazas y que sus instintos no dudaban en utilizar.
(Jester Battle - Devil May Cry 3 Special Edition)
No consiguieron encontrar nada, ya que había desaparecido completamente, el bosque en absoluto silencio… hasta que los sonidos comenzaron otra vez, girando a su alrededor con las llamas, todo el mundo preparándose para la pelea, sus corazones latiendo más y más rápido con cada segundo que pasaba. - Dónde… ¡¿Dónde está?! - Eric preguntó en voz alta. El ruido cesó, y por un momento no oyeron nada. Después, un sonido que recordó al de una rama partiéndose vino de detrás de todos, y una corriente de aire sopló contra sus espaldas… el siguiente instante la figura se precipitó sobre ellos desde las coronas de los árboles, cruzando sus hojas psíquicas con la intención de cortar a Eric en cuatro, quien señaló el inicio de la pelea al dar una vuelta por el suelo y esquivar el ataque.
Invocó su bastón de luz y comenzó a bloquear golpe tras golpe a velocidades espeluznantes, las espadas centelleando en el aire, golpeando y avanzando hacia Eric al mismo tiempo, forzándole a retroceder hacia el fuego, y aun así, la precisión y velocidad del Riolu no eran suficientes para bloquear todos aquellos golpes, y de vez en cuando esas hojas dentelleaban su carne y sacaban sangre. Dust corrió la voz entre su familia de quedarse lejos de este enemigo el mayor tiempo posible, y de mantener en mente la advertencia de Eric. Radius fue el primero en reaccionar ante el ataque. Recordando como lo había hecho antes, lanzó un trueno a la figura atacando a Eric, asegurándose de que ni el Riolu azul ni ningún otro era el siguiente en la línea de tiro en caso de que la criatura decidiese esquivarlo. Puede que no fueran capaces de hacerle daño a este enemigo pero al menos harían lo posible por apartarlo de aquellos que sí que podían luchar y conseguirles algo de espacio.
Dust vio esto y decidió ayudar a su hermano, lanzando un pequeño hueso de aura hacia el enemigo que falló, no porque el otro lo esquivara, sino porque falló al calcular la trayectoria. Pero entonces el hueso empezó a virar, dando media vuelta en mitad del aire y volviendo hacia atrás, de camino hacia la cabeza del atacante. El Riolu dorado había logrado imitar un ataque Huesomerang con un pequeño hueso de aura. Luca estaba más concentrada en mantener a Dark detrás de ella y fuera de la pelea por tanto como pudiera y el Zoroark, por una vez, no protestó. De repente, su oponente hizo algo que era simplemente imposible: estampó sus hojas sobre el bastón de Eric y saltó por encima de este, esquivando los proyectiles… pero no cayó detrás del Riolu, sino que se quedó suspendido en el aire boca abajo y comenzó a atacar con más visceralidad, girando y cortando el aire como una rueda mortífera, cubriendo las patas del Riolu en cortes y su propia sangre y forzándole a salir de ahí.
Nox intentó volarlo por los aires, todo el mundo anonadado.
- ¡¿Que cojones?! ¡Ese tío ha roto la graved-! - Fue interrumpido por la misma figura, que cayó sobre él con una hoja psíquica que casi le cortó la cabeza, aunque Nox tuvo la fortuna de poder esquivarla, salvándose con solo un rasguño no muy profundo en su mejilla. Aulló y salió de allí, todo el mundo girándose para darse cuenta de que la figura había cambiado de sitio en un instante. Serge salió volando contra él y empezó a atacar, cabreadísimo de que alguien hubiese atacado a Nox de aquella manera, y Zed miró su herida.
- ¡Vale, solo es una herida! ¡Sa-! - Los gritos de Zed fueron ahogados en su garganta cuando tuvo que empujar a Nox y saltar para esquivar a un Serge incapacitado que salió volando hacia ellos, cortesía de una patada brutal, y con una hoja psíquica volando tras de él, apuntada directamente a su cuello, mientras que el asesino apareció donde él iba dirigido y con la otra hoja lista para cortarle la cabeza. Serge giró, y golpeó la espada con un ala, cayendo al suelo, y Eric se metió en el último momento para detener a su enemigo cuando este se disponía a rematar al Pidgeot. Ambos intercambiaron golpes hasta que el asesino recuperó la otra espada, y se encontró entre Eric y Serge, empujando contra ellos desde direcciones opuestas, de alguna manera resistiendo.
Luca fue la primera esta vez en lanzar una Esfera aural de las suyas a la criatura viendo esto. Eso sí, no fue la única ya que una de las de Dust estaba de camino también. Radius volvió a atacar con su electricidad y Dark envió un orbe fantasmal. Los cuatro ataques se dirigieron hacia su objetivo mientras que todos preparaban un nuevo ataque. Visto lo visto sería una pérdida de energía lanzar ataques a ciegas sin siquiera saber si el primero acertaría al objetivo, o hacer algo siquiera.
Los proyectiles solo sirvieron para ahuyentar a la criatura, que miró a Dark y Luna, miró a las llamas y levitó un tronco que lanzó al suelo, llenando el área de humo para esconderse. Acto seguido, se movió a las espaldas de Dark y Luca con esa velocidad y saltó hacia ellos para matarlos. Luca oyó los pasos tras ellos y empujó a Dark a un lado al mismo tiempo que se giraba e invocaba un Ataque óseo, poniéndolo en posición de bloqueo. Este enemigo pegaba fuerte. Muy fuerte, así que ella intentó añadir hielo a su movimiento para aumentar la resistencia de su defensa, el hueso de aura cubierto por una gruesa capa de hielo. Mientras Dark cayó al suelo por el empujón y luego se giró para ver a Luca. La criatura ni se preocupó en bloquearla, y en vez de eso desapareció y reapareció detrás de Luca y encima de Dark, tratando de ensartar la cabeza de este mientras se retorcía hacia abajo y lanzó una patada hacia atrás con todas sus fuerzas, acribillando a Luca en la mandíbula y mandándola hacia arriba. Una vez en medio del aire, reapareció al lado de la Lucario y trató de cortarla en pedazos. Una vez más, Luca interpuso su hueso de aura en medio del ataque mientras Dark miró hacia arriba y hacia ella. No fue lo suficientemente rápido pero aun así intentó lanzar una esfera aural a la criatura. La Lucario también añadió algo más a su defensa, cargando el hueso con más aura. Un golpe liberaría esa aura en una honda que empujaría a todos alrededor lejos de su epicentro.
Los sables psíquicos chocaron y destruyeron el hueso, liberando el aura cargada en su interior y provocando la honda, Luca salió volando hacia el suelo en diagonal y acabó fuera de combate, arrastrándose por el suelo hasta detenerse, su cuerpo resistiendo mucho daño, pero la criatura también fue empujada hacia atrás, y Serge aprovechó para atacar por la espalda, tratando de cortarlo por la mitad. Sus alas solo le hicieron un rasguño a su ropa, ya que de repente saltó del aire y giró por encima de Serge, antes de desaparecer y reaparecer con el mismo movimiento y velocidad, atacando a Eric… y fue entonces cuando lo dedujeron.
- ¡Se está teletransportando! - Zed gritó esto y se dio cuenta de que se dirigía directo a él, se convirtió en Golem y trató de bloquear… pero aun con brazos hechos de piedra las hojas se hundieron en sus brazos y los cortaron, aunque no del todo, quedándose en sus brazos mientras gritaba en pura agonía.
Eric rugió de rabia y cargó contra él para salvar a su amigo, pero justo cuando iba a atacar la criatura sacó las hojas y se teletransportó justo detrás de Eric...
- ¡Te pillé! - Nox dio saltos de alegría cuando consiguió darle con una bola de fuego, ya que no paraba de teletransportarse detrás de la gente, pensó que si le cubría las espaldas a Eric lo pillaría en el acto… y había acertado.
La manga de la figura comenzó a arder, y tuvo que teletransportarse y arrastrarla por el suelo para apagar el fuego, y mientras estaba distraído con todo esto, Lucy salió de los árboles y se estampó contra su espalda, pisoteándolo y saltando para lanzar un relámpago. El asesino no sabía que estaban allí y recibió el primer golpe de pleno, pero el segundo lo consiguió esquivar, aunque recibió otro golpe de una onda psíquica de Elly, que lo envió hacia Eric, que trató de atacarlo, pero se teletransportó otra vez, y luego cuando paró miró al resto del Equipo Star y de la familia Kaiser, todos allí.
Serge atacó por la espalda, pero no pareció ser capaz de darle, ya que empezó a bloquear sus ataques hasta que lo empujó. El encapuchado saltó muy alto, como si tratase de huir, y Serge lo persiguió, ignorando los gritos de sus compañeros. Ambos intercambiaron golpe tras golpe en el aire, alzándose en el aire más y más mientras aceleraban, pero todos los golpes eran bloqueados o fallaban en un vendaval de cortes que era una gran muestra de habilidad y precisión de alas y espadas que chocaban en el aire, encontrándose una vez más y quedándose quietos, como si el tiempo se hubiera detenido. Y la única que pudo ver con relativa claridad lo que pasó después fue Lucy, y esto fue lo que le dijo a todos:
Ambos se empujaron en uno al otro, el asesino teletransportándose para hacer espacio, y ambos se movieron a gran velocidad, casi como lo que hacía su enemigo, las alas de Serge emitieron un brillo plateado y el viento rugió, llevando las palabras del Pidgeot: "Shine!" que más tarde él dijo significaba "Muere" en su lengua. El siguiente momento, y esto es lo que dijo Lucy, es que ambos se cruzaron en el aire, y al siguiente estaban en suelo, mirando en direcciones opuestas. Después de esto todos vieron lo que pasó: un corte cubrió el pecho del Pidgeot de sangre escarlata, haciendo que callera al suelo y estallara en aullidos de dolor, y al mismo tiempo la capa de su enemigo se rasgó y saltó sangre de su cintura.
(fin de música)
Ni siquiera profirió un grito de dolor, ya que solo se teletransportó detrás del fuego para protegerse, cogiéndose el costado. Era solo una herida, y podría seguir peleando con dificultad… pero ahora todos estaban allí, y la criatura no deseaba continuar, ya que cabía la posibilidad de que si seguía caería… Mataría a más de uno, pero perdería la batalla, y eso no lo podía permitir. Les dirigió una mirada asesina, que prometía que esto no había terminado, y desapareció, alejándose poco a poco hasta que se desvaneció completamente, el bosque quedando en silencio una vez más, con la excepción del fuego que ya se estaba propagando.
- ¿¡Estáis todos bien!? - Preguntó Hadrim conforme se acercó a la zona.
Dark no respondió, solo se levantó y corrió hacia donde había visto caer a Luca, preocupado. Dust estaba jadeando y mirando alrededor.
- Eso ha sido una locura. - Dijo él.
- ¿Qué estabais haciendo aquí fuera en primer lugar? - Preguntó Luna a los ocho que estaban allí de antes.
La Vulpix yendo a un lado del claro y empezando a caminar sobre el fuego, absorbiéndolo para apagarlo. Dust decidió ayudar echándole agua desde otro lado.
Mientras Radius explicaba a Luna por qué habían salido, Dark había encontrado a Luca y se acercó a ella a toda prisa. Dejó escapar un suspiro de alivio al notar que todavía respiraba, si tal vez con algo de dificultad, pero respiraba; y en cuanto le encontró el pulso, aunque flojo, su corazón todavía latía. El Zoroark se quedó ahí, arrodillado al lado de ella, sin saber qué hacer, solo mirar a la herida, magullada e inconsciente Lucario. No podía poner en palabras lo mal que se sentía. El momento en el que ella se enfrentó a esa cosa se repetía sin parar en su cabeza, a pesar de que él intentaba apartarlo. Tenía un nudo en la garganta que no le dejaba hablar. Ella no había podido apartarse del ataque para apartarle a él, y él no había podido hacer nada para ayudar… otra vez. Tenía las zarpas cerradas en puños. Quería rugir su frustración a los vientos. ¿Pero qué bien traería eso?... Todo lo que había hecho esa noche no habían sido más que, como alguien le había dicho ya, pataletas de un crío, y todo había desembocado en este desastre. Todo por su elección de mantener para sí mismo una estúpida, aunque dolorosa, pesadilla para sí mismo en lugar de sentarse y hablarlo con ella como le había ofrecido hacer. Esta vez no pudo contener las lágrimas. Lágrimas de frustración, impotencia y culpa.
Mientras tanto, tras la explicación de Rad, Hadrim soltó un suspiro mirando alrededor, pero luego sus ojos se abrieron como platos al darse cuenta de que faltaba alguien.
- Espera… ¿¡Dónde está Luca!? - Preguntó entrando en pánico.
Serge se levantó, y lo llevó a donde estaba la Lucario. Allí estaba ella… magullada y ensangrentada, con cortes y heridas abiertas tras la caída y con Dark a su lado. El Zoroark no reaccionó a su llegada. Hadrim estaba sin palabras, al igual que el Pidgeot, que miró a sus amigos con una cara que… no podía describirla, pero que les transmitía una sensación de fracaso.
Dark no dijo nada, solo se giró para mirar a los demás, incapaz de sostener ninguna de sus miradas, mucho menos la de Hadrim o cualquiera de la de los tres hermanos Kaiser. Se sentía revuelto consigo mismo. Con todo lo que había pasado, él había sido quien había acabado mejor, sin un solo rasguño, todo gracias a Luca, que ahora estaba en tan horrible estado por protegerle, y Eric, Zed, Serge y Nox estaban todos heridos de alguna manera… Se sentía débil e indefenso, pensaba que estaba siendo horrible, incapaz de luchar, aunque fuese por mantener su propia vida… Incluso Natalie había logrado más progreso comparada con él. Sus puños se apretaron más y miró a los Pokémon que estaban a su alrededor. Entonces, juró para sí mismo, sobre su corazón y por su nombre: se haría más fuerte, mucho más fuerte, y haría cualquier cosa para evitar que esto volviese a suceder jamás.
Mientras tanto, Eric estaba de rodillas. La adrenalina todavía fluía por sus venas, y la cantidad de estrés bajo el que había estado le estaba saliendo muy caro. Sentía como si tuviera ganas de vomitar la cena que le quedara dentro, y todos los demás estaban igual. Nox tenía una cicatriz muy fea en la cara, rezando que se le fuera con el tiempo. Serge estaba en muy mal estado: ya no estaba gritando, ya que Shade le había curado un poco, pero esa era la menor de sus preocupaciones: su espalda le estaba matando, no podía mover las alas o su cuerpo entero gemía de dolor, la herida ardiendo y además sus alas estaban cansadas y dolidas. Además de todo esto… ese último movimiento le estaba dando una buena migraña, pero no dijo porque.
Pero Zed… No podía ni ponerse de pie de lo mal que estaban sus patas, incapaz de contener gritos de agonía y lágrimas, y Lucy lloraba mucho por ambos. El Zorua había sido el primero a quien Shade fue a ayudar. Ya había pedido un par de deseos por él para curar esos cortes, pero necesitaría unos cuantos más para sanarlos por completo. Al menos Lucy no se le estaba echando encima en su desesperación. La Eevee Shiny poniendo todos sus esfuerzos en el movimiento sanador a pesar de que las heridas parecían no estar cerrándose ni un ápice. "Esto sería más fácil si los cortes estuvieran cosidos." Pensó.
- No te preocupes, me curaré… con el tiempo… solo necesito un poco de descanso… - Zed siguió repitiendo, forzando una sonrisa, Eric sintiendo como su consciencia poco a poco le abandonaba.
Ver a su amigo de esa manera, y con una sonrisa retorcida… No sabía que le dolía más: las lágrimas o aquella sonrisa y tratando de hacer todo lo posible para mantenerse fuerte. El Riolu que ya estaba al límite cayó de rodillas, su pelaje ya bañado en sangre que salía de sus heridas y rasguños, y Elly corrió a su lado mientras sentía como la adrenalina ya abandonaba su cuerpo. Shade oyó esto y miró hacia él para verle así. La pequeña Eevee pidió un último Deseo por Zed y luego se apresuró hacia Eric, acercándose y, tan rápido como pudo, intentar cerrar sus heridas sangrantes, empezando a sentirse presionada, teniendo en cuenta que todavía tenía que ayudar a su madre con sus curas.
- ¡Eric! ¡No, espera! ¡Está perdiendo demasiada sangre! - Elly gritó lo más alto que pudo, pero a él ya le empezaban a sonar distantes.
¿Estaría perdiendo demasiada de verdad? Si era honesto, no se sentía bien, algo mareado, y había un pitido muy molesto en sus orejas… pero lo que más sentía era la sensación de fracaso y de decepción en sí mismo… pero sobre todo ira. Cuando ya se desplomó y su pareja gritó presa del pánico, lo único que pudo hacer, tal y como había hecho Dark hacía meros instantes, fue prometerse a sí mismo y como que su nombre Eric que se volvería más fuerte y que haría todo lo posible para que algo como esto nunca volviera a ocurrir.
Y entonces, perdió la conciencia, derrotado por El Perseguidor.
(Dark Rebirth - JoJo's Bizarre Adventure: Stardust Crusaders)
La criatura estaba de pie en la oscuridad absoluta del vestuario, habiendo dejado su ropa, que ocultaba su verdadera naturaleza e identidad, sobre un banco, y luego se metió en uno de los pequeños cubículos con una ducha. Se sentó en el suelo y empezó, lenta y sistemáticamente, a coserse la herida que tenía en el costado con unas agujas esterilizadas e hilo de suturas que había… encontrado en uno de los almacenes de medicamentos de aquel centro de deportes. Todas las cámaras estaban destrozadas, y por fortuna no había guardas nocturnos que tuviera que matar, lo cual simplificaba mucho las cosas a largo plazo.
- Te dije que debía haber sido yo. ¡Estás demasiado desequilibrado, eres un necio! ¡Lo único que disfrutas es el derrame de sangre, pero no piensas lógicamente, por eso se escaparon! Llamaron a sus amiguitos con esos collares mientras estabas ocupado con la pelea en vez de concentrarte en las ondas psíquicas que iban de un lado a otro. ¡Idiota! - La figura siguió cosiéndose el costado con cierta habilidad, asegurándose de no dejar mucha evidencia de lo que había estado haciendo… Agarró las tijeras y cortó lo que quedaba de hilo, dejando la herida cerrada al fin.
Debería de ser así hasta que encontrase alguna manera de curarse más rápido. Se puso de pie y abrió la ducha durante un rato, pensando… y al final pensó en pararla… pero siguió, dejando que el agua se llevase todo lo que quedara.
Tenía razón. Tenía toda la razón del mundo. La voz del hombre estaba en lo cierto, como siempre, y lo admitía… aunque no sin cierto recelo. Por lo menos ahora sabían dónde encontrarlos, por lo que sería más fácil encontrarlos a partir de entonces… Y eso pensaba que le alegraría un poco… pero en vez de eso sintió como una mano le agarraba la parte de atrás de la cabeza y lo estampaba contra la pared de mármol sin piedad, sangrando al haberse destrozado la nariz.
- Imbécil… ¡¿estaban en la otra isla también, lo recuerdas?! Y ahora estaban en esta… ¡se mueven con constancia! Y ahora con esos amiguitos… se movían, pero no se quedaban en un solo lugar durante mucho tiempo porque pensaban que los estábamos siguiendo… ¡teníamos el elemento de la sorpresa hasta cierto punto! Nuestra única oportunidad… - Le apretó más la cara. - Y la has echado a perder. - Sentenció la voz, que estaba siendo muy dura…
- ¡¿Duro?! ¡Esto no es un juego! Has malgastado tu única oportunidad para serme útil… ¡No nos sirves para nada! ¡Nada! - Sus palabras ya iban dirigidas con una intención terrible… y al final se cansó, agarró la mano que le estaba apretando y la mordió con saña, contraatacando…
(Fin de la música)
Gimió de dolor al sacarse sangre y marcarse las muelas sobre su propia mano, que casi que la acabó arrancando como habría hecho una jauría de perros salvajes. Se dio la vuelta y descansó su espalda contra la pared del cubículo, agarrándose la cabeza y deslizándose por la superficie mojada, sentándose como un muñeco de trapo sin vida.
¿En qué se habían metido?
Ray: wooo! I feel good! nara nara na! -cantando la canción-
Eric: wtf? Bueno… que se le va a hacer… y ahí tenéis a Pursuer! (O Stalker en la traducción. Como siempre, la versión en Español tiene que ser diferente a la inglesa de alguna manera que me dan ganas de estrangular a alguien)
Ray: Qué más da ahora mismo? Suena mejor que decir "Perseguidor", pero de calle.
Ah qué bien sienta poder dar un capítulo más en menos de un mes woooh! Bueno… sí… hablando de la historia… parece que no ha sido un buen día para nadie… Espero que se les ocurra algo para explicar esto a los humanos…
Eric: Seguro. Algo que nos ocurrirá… pero bueno, espero que os haya gustado el capítulo! Nos vemos a la próxima!
Ray: bueno parece que alguien no está para charlar… esperamos que os haya gustado el capítulo gente a pesar de… bueno… no es uno de los momentos que a uno más le gusta leer pero de los que tienen que pasar para que a algún personaje le entren las cosas en la cabeza, ¿verdad? en fin ahí está, ha pasado y no se puede cambiar… por mucho que duela…
Eric: No se de que más hablar, creo que ahora convendría mejor un silencio sereno por ese final de capítulo.
Ñeh… Hablando de aprender a palos… pero tienes razón ahí. en fin gente, pronto vendrá el próximo capítulo esperamos y también esperamos que estéis ahí para disfrutarlo no tengáis miedo en comentar que no mordemos! Sin más que decir: byeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee!
