Ray: Bueno pongámonos con la Review. Respecto a Dante… bueno, no sé qué ha pasado con él la verdad
Eric: Ya veremos lo que le ha pasado… en el futuro.
Ray: Los policías y los tipo fuego: hehehe he exagerado muchísimo eso de que en pokémon la poli siempre la acompañan pokémon tipo fuego… ¿Te has fijado que excepto Magmar son todos caninos? hehehe
Eric: Sí, cuando era pequeño hice Judo y Karate, pero por culpa de gentuza de mierda (perdón por la expresión) lo dejé. Además, era muy timido por aquel entonces.
Ray: yo hice Karate… no me acuerdo cuanto… el resto de lo que yo pueda saber viene de verlo en juegos como los Tekken :P
Ray: "Pensando pensativo" ugh… interrumpido mientras escribía y no me di cuenta al volver u.u
Eric: Yo sinceramente hago caso omiso de las reglas de los juegos respecto a las debilidades de tipo.
Ray: Jolteon-R? Jolteon-Raikou? Nah qué va. Hablando de lazos familiares… eh… sí bueno… Luca está intentando que Dark se abra un poco más cuando algo le… cuando pasa algo como lo de la pesadilla que ha tenido, él es más de guardárselo para no preocupar al resto.
Respecto a Shade y su cantidad de deseos pedidos. Si, como tú dices, los PP son una medición de "energía" que un Pokémon usa para cada movimiento. Esto no es un juego, recuerda eso. A lo mejor un Pokémon es capaz de invocar unos 100 movimientos distintos en total, cualquier combinación de estos les cansa.
La mini historia… créeme no es tan mini como crees, ya ha pasado antes lo que pasó en esa escena en la que aparece la policía, la Parca y la… niña peculiar, me refiero a lo que pasó con la media cancha de baloncesto; la convivencia es genial! Hasta que te aparece un Stalker y casi mata a un miembro de la familia y deja a otro sintiéndose en la mierda y a otro más sintiéndose peor de lo que se sentía de antes… no sé si me explico… Podría desembocar en que todos estrechen lazos? joder claro! No sé si catalogarlo de suerte o desgracia, pero son los peores ratos los que más forman vínculos. Sobre Serge… ya se sabrá qué cojones ha pasado ahí y Dark sabe que sus actos tienen consecuencias, solo que se le juntó mucha mierda de golpe. Por un lado sintiéndose rastrero por no haber podido ayudar con Dante, impotente por no conseguir mejorar en los entrenamientos y… algo que hace en sus escapadas de almuerzo a cena, y luego la pesadilla de sus padres… Todo se le juntó y se olvidó del aviso que les dieron, y ser recordado ya reventó su aguante. Y claro, no podemos olvidarnos de Mudkip.
Eric: Ciertamente, hay una cierta ironía cuando Eric se proclamaba ser muy poderoso, tanto como para entrenar y criticar a los demás por sus estilos de pelea, pero cuando ha salido el perseguidor él ha sufrido muchos daños. Es una manera de enseñar que se ha confiado bastante y que además este enemigo es de otra clase distinta, muy por encima de cualquier cosa con la que se han cruzado en el pasado. Y una vez Serge se recupere de sus heridas se explicará qué hizo exactamente… pero digamos que Serge ha estado escondiendo más de una cosa de todos sus amigos, no solamente su pasado. Y muchas gracias por decir que la pelea está lograda, yo también estoy orgulloso de cómo nos ha salido.
Ray: Esto me lo estaba guardando: Debilidades. Ten en cuenta que esto es una historia narrativa, al igual que con la energía para realizar movimientos, aquí no funciona de la misma manera que un juego, todo depende de las capacidades de los personajes, unos son más fuertes, otros más rápidos, otros tienen muchísima energía y poca fuerza, etc. Hablar de debilidades e inmunidades en este campo es meterse en un campo de minas sin detector. Un psíquico podría superar la inmunidad de un siniestro siendo lo suficientemente fuerte mentalmente, aunque tendría que esforzarse más en controlar la mente de un tipo siniestro que la de un tipo bicho por ejemplo, así que, tras pensarlo, prefiero que las resistencias dependan de las capacidades de cada uno, así como los movimientos y ataques.
Ray: bueno, antes de que esta nota se haga más larga de lo que es, aquí está el capítulo, lamentamos que haya tardado tanto en salir, de verdad!
Dark estaba jadeando, arrodillado y usando un hueso de aura para mantenerse. Dust atacó, blandiendo su propio hueso y bajándolo sobre Dark, quien colocó el suyo justo delante, con un ligero ángulo. Como la fuerza del golpe solo iba en una dirección, de arriba hacia abajo, el Zoroark solo tuvo que ofrecer algo de resistencia para desviar el golpe y, rápidamente contraatacar blandiendo su propia arma y aporreando a Dust en toda la cara, algo de sangre saltando del golpe y el Zoroark siguió convocando una esfera aural que estampó contra el Riolu a quemarropa. La explosión mandándole lejos del Zoroark, rodando por el suelo hasta que se detuvo y se levantó con un corte abierto sobre un ojo. El chacal dorado estaba tan cansado como el zorro siniestro, pero éste segundo tenía más magulladuras que nunca. Dust le lanzó una esfera Aural de su propia cosecha, que Dark lanzó a los cielos, pero de inmediato se llevó un rodillazo en el vientre que le hizo doblarse hacia adelante. Dust terminó la pelea con una patada de arriba a abajo sobre la nuca de Dark con todas sus fuerzas, dejando al Zoroark inconsciente del golpe. Fue entonces cuando el Riolu cayó de rodillas y jadeando junto al otro, para luego desplomársele encima, perdiendo la consciencia también por el agotamiento.
Habían estado entrenando desde el amanecer, con todo lo que tenían. Dark por fin había mostrado algo de progreso tras el encuentro con aquel stalker, apenas dos meses atrás, y había sido idea del Zoroark lo de enfrentarse el uno al otro hasta que uno de los dos estuviese completamente derribado. Al principio el ganador estaba claro pero últimamente era más y más difícil saberlo. Dust había ganado porque sabía que Dark intentaría desviar la esfera aural y había aprovechado para poner en práctica las instrucciones de Eric, aprovechando la apertura que Dark había dejado para meterle un rodillazo en el estómago y luego terminar con aquella fortísima patada al cuello. ¿Había riesgo de que acabasen rompiéndose el cuello? Sí, pero no podía contenerse.
Mientras tanto, Elly estaba observando desde un lado, en completo silencio. Era la única del Equipo Star que estaba allí, y Eric no aparecía por ninguna parte… por razones obvias, y no le apetecía hablarlo con nadie. Tenía muchas cosas en la cabeza, y al menos eso parecía. Radius pudo vérselo. El Jolteon intentó decirle algo pero no se le ocurría nada que decirle para intentar hablar con ella, así que solo se acercó al dúo inconsciente y se echó a Dust sobre el lomo, las piernas del Riolu casi llegando al suelo, al igual que sus brazos. Con dificultad pero con práctica, fue capaz de llevar a los dos de vuelta a la casa.
De vuelta en casa, Hadrim estaba poniendo sus habilidades culinarias en práctica. El Espeon era lento en ello, pero consiguió preparar lo que quería. Preparó un plato y un vaso de zumo de Oran y lo puso todo sobre una bandeja que luego llevó hacia su habitación.
- Que rico huele. - Dijo Radius y el Espeon sonrió.
- Gracias. Hay más si quieres ponerte un plato. Solo intenta que no desparramarlo. - Le respondió para luego seguir hacia su habitación.
Dentro se encontró con Luca cosiendo una manta. Ella paró al verle y le ofreció una sonrisa a su pareja mientras este se acercó para luego saltar sobre la cama y dejarle la bandeja sobre el regazo en cuanto ella apartó su trabajo a un lado.
- Siempre eres tan dulce, cariño. - Le dijo ella sonriendo y levantando una pata contra la que él frotó su cuerpo, dejando que le abrazase mientras ronroneaba.
- Cualquier cosa por mi amor. - Respondió él, haciendo que ella riese un poco antes de ponerse a comer, llevándose una grata sorpresa.
- ¡Woah! Ha pasado mucho desde que cocinaste algo. - Dijo ella. - Casi había olvidado cómo haces los macarrones con queso con este intenso sabor. - Le felicitó ella, siendo la mejor cocinera de la casa, Luca era bastante orgullosa con su comida, admitir que su receta, que él había aprendido a base de experimentarlo, era mejor que la suya era decir bastante. - ¡Incluso le has añadido bayas! - Chilló como una cachorra, haciendo que ahora fuese él quien riera mientras se tumbaba a su lado. - ¡esto está divino! - Siguió alabándole.
- ¡Para! Vas a hacer que me ponga más rojo que un Flareon. - Soltó él.
- Ya eres tan caliente como uno, así que ¿por qué no? - Le devolvió ella, pinchándole un poco y haciendo que los dos se rieran ligeramente.
Tras unos minutos, Hadrim decidió encender la tele para ver las noticias del día. Cuando la encendió el telediario estaba en mitad de una noticia sobre una festividad regional, pero no tardó mucho en pasar a una noticia en la que Had puso sus orejas.
- Las autoridades han revelado recientemente que la bomba en Autumn Park en la ciudad capital de Isla Meso, ha descubierto unas instalaciones construidas justo debajo del parque. - Decía la presentadora. - La investigación del lugar ha revelado una gran cantidad de ordenadores destruidos, material de investigación roto, algunas salas de cirugía y habitaciones de confinamiento llenas de jaulas, dentro de algunas de las cuales se han encontrado cuerpos sin vida de jóvenes Pokémon que al parecer murieron de hambre. La noticia ha hecho explotar las redes sociales. Los Defensores de los Derechos Pokémon han expresado su indignación sobre todo este asunto en Galvanet con twits como los que ven aquí abajo en pantalla. - Algunos mensajes de humanos y Pokémon indignados se muestran en pantalla, uno de ellos declarando "¡Esto es la guerra!" junto a varios emojis de caritas enfadadas.
Al mismo tiempo se muestra una grabación de las instalaciones, la cámara incluso mostrando los cuerpos cubiertos de alrededor de treinta Pokémon encontrados en ese lugar mientras que la presentadora seguía hablando.
- El Comisario Eustaquio Roma ha declarado que se hará todo lo posible para descubrir al propietario de estas instalaciones y que esta atrocidad no quede impune. Por otra parte Héctor Castillo, dueño de la mayor empresa de combates de la región y la persona que puso los fondos para la construcción del parque para que niños y cachorros Pokémon jugasen juntos, ha declarado que no tenía conocimiento alguno de la existencia de este complejo bajo su parque y su reacción ha venido con bastante intensidad. - Las grabaciones cambian a un hombre bien vestido con pelo oscuro y ojos verdes caminando por la calle hasta que el entrevistador le pregunta sobre el parque, momento en el que el humano se gira para responder, furia en sus ojos.
- Es repugnante lo que han hecho. Puse los fondos para ese parque para que fuese un nexo de convivencia entre humanos y Pokémon desde que son muy jóvenes y ver que alguien lo ha estado utilizando para experimentos ilegales en Pokémon es un insulto, no solo para mí sino para todos aquellos que los consideramos compañeros iguales. Si hace falta dirigiré fondos de la empresa a esta investigación y vosotros, pedazo de gilipollas, desde aquí os digo, os he pillado… y os voy a hacer sufrir. - Lo último que dijo lo dijo en tal tono que hizo que a Hadrim le recorriera un escalofrío por la espalda mientras que el hombre se alejaba por la calle con prisas, el entrevistador y el cámara quedándose en el sitio y luego volvieron a cambiar la cámara al plató de noticias.
- Es una tragedia que haya sucedido esto y esperamos que el responsable sea puesto a disposición de la justicia lo antes posible. - Dijo el presentador antes de que las noticias pasasen al tiempo y luego a los deportes, pero Had había bajado el volumen de la televisión en el momento en que terminó la noticia.
- Que hijos de puta que son. - Una voz enfurecida vino de arriba y ambos miraron para localizarlo, adivinando su lugar de procedencia.
Era Serge, que estaba tumbado en la cama del Equipo Star y viendo las noticias, junto con Nox y Zed. El Zorua y él seguían incapacitados, y aunque Serge se podía mover fácilmente y mover un poco las alas, le dolía horrores si se inclinaba o batía las alas para volar. Zed estaba recobrando el paso, pero aún necesitaría unas cuantas semanas más para volver a caminar con perfecta normalidad.
- Eso es… horrible, dios santo… No sé qué es peor: el hecho de que ese laboratorio estuviera allí o el que lo voló por los aires, matando a todo el mundo… - Zed fue el que señaló todo esto, ya que Nox se estaba adormilado de lo aburridas que eran las noticias, excluyendo aquella última.
- ¡Y una mierda que iba a ser el tío que lo ha volado por los aires! Debió de ser muchísimo peor estar metido en un laboratorio como ese, ¿no crees?
- No lo sé, pero eso no significa que incluso después de matar a tantos inocentes deberías de considerarlo un héroe.
- ¡Cuando he dicho "que hijos de puta que son" me refería a todos!
Serge y Zed prosiguieron con su debate, y al final Nox se cansó de oírlos y dijo que iba a darse una vuelta por la casa, al ver que toda esa discusión no iba a ninguna parte. Justo al salir se tropezó con Lucy.
- Ah, oye, no te había visto. ¿Cómo va? - Su pregunta no obtuvo respuesta, y el Houndour miró a sus espaldas y vio a una Eevee muy triste, y luego vio la cara de molestia que llevaba Lucy. - Ah… pues vale. Bueno, nos vemos. - Pasa de largo de ella, no queriendo meterse en la dinámica que llevaba la Shinx, y saludó brevemente a la Eevee mientras bajaba las escaleras, dejándola con sus penas que parecían no marcharse nunca.
Tenía cara de cansancio, y en verdad estaba inmensamente cansada, porque desde hacía ya mes y medio estaba durmiendo tan poco, o menos de lo que Eric… y eso era muy poco, si uno tenía en cuenta el hecho de que se ponía de guardia todas las noches, y durante largas horas, y luego al amanecer se iba a entrenar con Nox, Jake o ambos. Y pasaban los días, las noches, las semanas… y cuando intentaba hablar con él rehuía, trataba de zafarse de la conversación o simplemente le decía que se estaba preocupando mucho, y muchas veces ignoraba sus peticiones o se negaba a cumplirlas, diciéndole que no podía decirle lo que tenía que hacer.
Sabía exactamente cuál era la razón por esa actitud… y sentía como se le hundía el corazón cada vez que lo recordaba…
Estaba amoratado y ensangrentado, y aun así estaba recuperando la conciencia, con tantas vendas y cualquier cosa que pudiera haber cogido ella para cerrar esas heridas que parecía un muñeco de trapo, y encima mientras Shade estaba recuperándose después de utilizar toda su energía. Zed y Serge estaban en la habitación de al lado: el primero inconsciente, pero con sus heridas ya tratadas, y el otro despierto e incapaz de dormir por el dolor, la preocupación y su rabia. Habían estado tan cerca… y a la vez tan lejos.
El Riolu gruñó mientras se despertaba, y Elly corrió a su lado y empezó a bombardearlo con preguntas sobre cómo se sentía, si podía hablar, si se encontraba mal… pero no respondió a ninguna, y siguió gruñendo, indicándole que le estaba molestando con tanta pregunta. Tampoco es que ella quisiera atosigarle tanto… lo único que quería era asegurarse de que estaba bien, antes de nada, pero lo único que hizo el Riolu fue mirarse, fruncir el ceño en señal de asco y de rabia, y mirarla a ella. Y le hizo solo una pregunta.
"¿Cuánto tiempo necesitaré antes de poder ponerme en pie?"
Necesitó mucho menos tiempo de lo normal para recuperarse, solo una semana, aunque no se recuperó del todo, y a partir de ahí todo fue cuesta abajo, porque fue entonces cuando empezó esta rutina infernal de empujar todo y todos lejos de sí mismo y concentrarse en su entrenamiento para protegerlos. Todos entendían porque lo hacía, y Serge había prometido unirse a él cuando se recuperara… pero no explicaba ese comportamiento tan extraño y antisocial que tenía, que a ojos de la Eevee no valía la pena. Se estaba empujando hasta el límite, lo podía ver cada vez que caía rendido en la cama, y como cada vez que veía a alguien les dedicaba una sonrisa o una mueca de seguridad al volver de las más de tres horas de entrenamiento diarias… pero el momento que pensaba que nadie le estaba mirando ponía otra cara muy distinta: una de derrota.
Al poco tiempo Elly se dió cuenta de que el daño que había provocado el Perseguidor era bastante grave, pero ni se acercaba a lo que había hecho psicológicamente: la moral de todos estaba por los suelos, muchos aún estaban bien en cuanto a sus amistades y relaciones con los demás, como Serge, Zed y Nox, que no habían cambiado para nada, pero Jake había vuelto a ser más frío de la habitual, y Lucy… sinceramente, pensaba que la estaba culpando a ella y a Eric por lo que le había pasado a Zed. Ambos se habían enzarzado en una discusión, y cuando Elly se había metido en medio para defender a su pareja… supuso que sería esa la razón por la que la odiase tanto.
Tenía ganas de llorar, si quería ser completamente sincera con sí misma, porque aunque todos estaban bien, sentía que había perdido mucho: Eric estaba en una situación horrible, estaba convencidísima de que Lucy la odiaba, Serge y Zed trataban de animarla, incluso con lo miserables que estaban, Nox no quería involucrarse y Jake tampoco. Y eso solo involucraba a todo el Equipo Star, porque los Kaisers…
Para empezar, Eric, Lucy, Jake y ella misma habían culpado a Dark de todo lo que había pasado, y aunque en eso coincidían casi todos, había empeorado la relación, y todo fué a peor cuando Lucy se metió en una pelea con Natalie y Shade sobre lo estúpidas que habían sido las decisiones de Dark, lo cual había separado más a Elly a las Eevee más pequeñas, y Serge era incapaz de mirar a Luca a los ojos, ya que se seguía culpando por todo lo que le había pasado a ella.
Y la guinda del pastel la pusieron cuando ambos se pusieron a hablar con Hadrim y Luca dos semanas después de la pelea… y fue horrible.
- Solo queremos que nos digáis por qué no nos dijisteis nada sobre este enemigo que os persigue. Os ofrecimos nuestra casa para que tuvieses un lugar seguro en el que estar, aun así ¿no se os pasó por la cabeza avisarnos de tal peligro? - Hadrim les preguntó, manteniendo un rostro serio, solo queriendo saber por qué esta información había sido mantenida fuera de su conocimiento y del de Luca.
Sentado en el suelo junto a la cama mientras Luca estaba sentada en esta, con un par de cojines tras la espalda mientras intentaba mirarles a los dos.
- No fue por voluntad propia el hecho de que llegamos a esta casa sin son ni ton, por si no lo recuerdas. Tomamos todas las medidas necesarias y estuvimos de guardia toda la noche para defenderos todo lo que pudimos. Si nos hubiéramos marchado, esa cosa nos habría seguido la pista, os habría encontrado a ti y a tu familia, y seguramente estaríais muertos. - Eric dijo fríamente, empezando a sonar como Jake. Elly lo miró nerviosa.
- No teníamos ni idea de lo que era capaz este enemigo, es-
- Solo he preguntado por qué no nos dijisteis nada sobre alguien que ha forzado a mi pareja a quedarse en cama. - La interrumpió el Espeon. - Al igual que a dos de vuestros amigos. - Añadió.
- ¡Eric también estaba herido hasta hace unos días, Hadrim! ¡Sentimos lo que ha ocurrido, de verdad! - Elly se dio cuenta entonces de las caras que estaba haciendo Eric mientras miraba a ella y a Hadrim. - ¡No teníamos ninguna manera de saber de qué era capaz porque nunca antes le habíamos visto! ¡Solo fue una vez, y no pensamos que nos siguiera a est-
- No hace falta que te disculpes Elly… ¡si alguien debería disculparse, es Dark! ¡Casi acaba matándonos a todos, y aquí estamos, tragándonos este sermón! Prometimos que os mantendríamos seguros, pero Dark simplemente ignoró todo lo que le dije y decidió salir a pasear porque pensaba que era más fuerte que cualquier cosa que hubiera… y mira donde hemos acabado: No tiene ni un rasguño, pero el resto estábamos destrozados porque se escondió como un cobarde! - Sus palabras estaban envenenadas, y todas esas exclamaciones solo sirvieron para empeorar la discusión.
Pero aun así, Elly recordaba sobre todo las últimas palabras que se dijeron: Sabe quiénes sois y donde estáis, así que por ahora, a no ser que quieras que toda tu familia sea reducida a cenizas, nos quedamos aquí.
Nunca le había visto de esa manera, y se empezó a preguntar… ¿había actuado así durante aquella temporada en la que no había estado a su lado? ¿Era este el Riolu del que habían hablado todos sus amigos que vivían en su pueblo? Más agresivo, centrado exclusivamente en hacerse más fuerte y conseguir un objetivo, sin importar el coste mientras iba encaminado a la autodestrucción… ¿O había algo más? Aun así, la estaba matando por dentro, y le dolía el alma más de lo que ella pensaba le dolía a él. Emitió un grito débil y se dio cuenta de que era incapaz de aguantar las lágrimas, curvándose hacia delante y llorando en las escaleras, toda la presión que había sentido hasta entonces cayendo sobre ella.
Hadrim salió de la habitación, llevando la bandeja de vuelta a la cocina peros e detuvo al oír a alguien llorando. Dejó la bandeja a un lado y se acercó a las escaleras, viendo a Elly allí sentada, llorando. No quería hacerla sentir incómoda, pero tampoco podía quedarse sin hacer nada al verla así. Sería como ver a su propia cachorra llorando y no hacer nada. Se acercó a ella, haciendo algo de ruido con las garras en el suelo para llamar su atención antes de decir nada.
- ¿Elly? - La llamó con tono preocupado, acercándose y sentándose a su lado. - ¿Qué pasa? - Preguntó con tono suave.
- Es que… no puedo más Hadrim… toda esta situación me supera. Pienso que Lucy, mi mejor amiga, nos odia a mí a Eric con pasión después de lo de Zed, Jake ha perdido cualquier semblante a ser más emocional y el resto… es que ya no saben ni lo que hacer. ¡No puedo mirar a Dark a la cara después de lo que ha pasado! Ya no sé qué hacer, ni como sentirme, porque sé que no quería pero… pienso como Eric, era una tontería, y no lo puedo olvidar tan fácilmente. Y Eric… ¡Me está ignorando completamente! - Lágrimas surgen de sus ojos. - ¡Yo no quería que pasase esto, y no sé qué hacer para arreglarlo! - Sus llantos eran lo suficientemente altos para que los dos pokémon que estaban discutiendo se asomaran para ver qué estaba pasando, y Lucy, que estaba a punto de meterse en la otra habitación se detuvo y miró a su amiga cuando esta los menciono a Zed y a ella.
Hadrim la miró mientras hablaba y cuando se derrumbó, momento en el que decidió acercarse más y bajar la cabeza hasta estar a la par que la de ella. Sintió la necesidad, tal vez por ser padre, de acariciarla con el morro, de abrazarla, decirle de alguna manera a través de su llanto que él estaba allí para escuchar si le hacía falta, pero se contuvo en un principio, sólo para acabar acercándose a ella y abrazándola, apretándola contra sí mismo ligeramente. Él había visto a lo que se refería conforme el tiempo pasaba con ese ambiente tenso desde el momento en que decidieron hablar con ella y Eric sobre la criatura. También había hablado con Dark sobre lo sucedido e incluso el tipo siniestro pensaba lo mismo de sí mismo. Pocas cosas se le pasaban por la mente que pudiera decirle y ninguna de ellas parecía adecuada así que él solo se quedó allí, dejándola llorar mientras esperaba a que se calmase, abrazándola como le era posible.
En cuanto se calmó un poco, él se separó algo de ella y la miró de nuevo a los ojos.
- ¿Mejor? - Preguntó y, en cuanto ella respondió. - He visto a lo que te refieres, Elly. Pero no creo que Lucy te odie. Es tu mejor amiga, ¿no? ¿Has hablado con ella sobre esto? - Le preguntó con calma, tumbándose en el escalón de nuevo.
Apreciaba el esfuerzo, pero entendía que no pudiera hacer ni decir nada que pudiera ayudarle en aquel momento. Sin embargo, el hecho de que se había abierto y dicho todo aquello fue lo que hizo que Lucy escuchara lo que decía, y la Shinx se acercó.
- ¡¿Pero qué dices?! - Le gritó, asustando a ambos, la Eevee mirándola. - Elly… ¡Yo no te odio, ni por espejeras! Si hay alguien a quien odio es a mí misma, por dejar que Zed se marchase para enfrentarse con… lo que fuera aquella cosa, joder. - Mira a Hadrim al decir aquella palabrota, su mirada asesina retándole a que le criticara. Él no dijo nada, dejando que se expresase como quisiera.
- Y también estoy furiosa con Zed por… ya sabes, irse y meterse en ese embrollo… Pero a parte de todo eso, es una molestia o la gente me pilla cuando no me apetece hablar. - Dijo esto y le sacó la lengua a Nox, que estaba mirándolas desde abajo del todo, y él se marchó, murmurando algo.
- Así que… ¿estoy exagerando esto de manera exagerada? -
- No, tampoco es eso. Ha… es un golpe muy fuerte para mí, ver a Zed así… pero él intenta mantener una actitud positiva y animarme, y está funcionando estos últimos días… Pero cuando te veo a ti, con quien me enfado es con Eric: Te ha estado ignorando, haciendo el imbécil… no sé qué mosca le ha picado. - Lucy estaba molesta con todo esto, y empezó a decir palabrotas sin parar, los insultos saliendo de su boca en tropel.
Pero al final todo aquello hizo que Elly reflexionara: ¿Había pasado algo más que ella no se había dado cuenta? Podía entender porque el Riolu estaba siendo tan dedicado a su entrenamiento, en cierto grado, porque ella le conocía mejor que nadie: odiaba la sensación de sentirse débil, de perder una pelea y dejar que los demás salieran mal heridos. Pero esta reacción era… desmedida, y no sabía porque.
A Lucy no le importaba lo más mínimo, y se levantó, furiosa. - Vale, ya me he decidido: Me voy a hablar con él yo misma. - Elly la miró y se levantó, a punto de quejarse, pero la Shinx la detuvo. - No estás en condiciones de hablar con él, Elly: estás hecha polvo después de todo esto, y no vas a ser capaz de decirle las cosas claras. Así que lo haré yo, ¿entendido? - Tenía una cierta mirada en los ojos con la que Elly era incapaz de discutir, además de que ya no tenía fuerzas.
- Lo único que te pido es que no empeores las cosas… por favor. - Se lo pidió, y aunque pensó que sus palabras entraron y salieron de la cabeza de la Shinx, no fue así. Lucy siguió sin decir nada, salió fuera por la cocina y se metió en el bosque. No tardó mucho en llegar al claro donde estaban entrenando Jake y Eric… o más bien, oía los aullidos y gritos del Riolu mientras golpeaba sus objetivos. Una vez allí, pudo ver con claridad en qué consistía el entrenamiento: Jake había colgado varias cuerdas con troncos en un extremo, y estaba en el borde del claro controlándolos mientras Eric estaba en el centro, rodeado, y su objetivo era bloquear y golpearlos mientras se acercaban por todas partes.
Obviamente la intención era mejorar sus reflejos para poder contrarrestar la habilidad que tenía esa cosa de teletransportarse al instante. Pero Lucy lo había visto con sus propios ojos… y no era suficiente.
- Con todo lo que estás gritando, cualquiera podría asumir lo peor, ¿sabes? - Sus burlas le llegaron desde el extremo del claro, y Eric se giró a mirarla un segundo, y después se vió forzado a golpear todos los leños con rapidez. Sus puños eran como balas, y acabaron rompiendo el penúltimo por la mitad, pero el último le pegó en la cabeza y le hizo perder el equilibrio. Gruñó y miró a Jake, que ya estaba de camino para inspeccionar el leño roto, y después miró a Lucy.
- ¿Qué quieres? Estoy ocupado. - Sus palabras parecían gruñidos, y Jake le dirigió una mirada de reproche, y después miró a Lucy: sabía exactamente a que había venido, y para la sorpresa de ambos, no dijo nada más, se levantó y se marchó del claro, dejándolos solos.
- Ocupado ignorando a Elly, supongo. - Un poco más y casi le escupía encima.
Hubo un momento en el que no pudo responder nada, y luego suspiró. - Mira, si vienes aquí a decirme lo mal que lo estoy haciendo estás perdiendo el t-
- ¡¿Qué pasa, que no tienes tiempo para la pobre Elly, que estaba llorando desconsolada hacía unos minutos?! - Se gira para mirarla, sus ojos abiertos como platos y mordiéndose el labio. - Sí, ya me has oído, cabrón egoísta. Mira, lo pillo: Soy insoportable cuando me enfado, ¿vale? Pero por lo menos yo no ignoro a mis amigos y mi pareja cuando estoy enfadada. ¡Si estoy enfadada con alguien, esa persona lo va a pasar mal, y punto, pero no hago que los demás la paguen también! -
- De verdad que no sabes de qué estás hablando Lucy, así que para ya… ya tienes suficiente con Zed… -
- ¡¿Y qué hago?! ¡Quedarme quieta mientras veo como mi mejor amiga está llorando desconsoladamente en las escaleras! ¡¿Es eso lo que quieres?! ¡Ha tenido que ser Hadrim quien la consolase! Los dos sois insufribles y melosos hasta la saciedad, y es algo molesto, vale… ¡pero es que ahora estáis haciendo justo lo contrario Eric! Es raro, no tiene sentido y de verdad… y esto lo digo enserio, está afectando mucho a Elly. - Su voz se vuelve más aguda al final. Ella y Eric no se llevaban espectacularmente bien, pero era el mejor amigo de su pareja, y era la pajera de su mejor amiga… así que a aquellas alturas eran casi familia… Aunque siempre bromeaban todos y decían que el Equipo Star era como "una gran familia de renegados".
Eric no sabía que contestar, pero no era capaz de mirarla a la cara.
- Es que… no es solo eso… os he fallado de todas las maneras posibles. -
- ¡Deja de decir esas tonterías de una vez! ¡Zed está siendo más positivo que tú, y le podías ver el hueso de lo profundo que era el corte! Y mira que me cabrea cuando dice esto… pero repite una y otra vez que la culpa no es ni tuya ni de Dark. -
Eric sonrió.
- Je… - Empezó a menear la cabeza. - Ese Zed… demasiado amable para su propio bien… Dark fue el que nos arrastró fuera y quien nos separó. Si se hubiera quedado quiero, el Perseguidor no lo habría encontrado, y seguramente si hubiera seguido buscándonos y hubiera encontrado la casa estaríamos los siete listos para pelear, a parte de quien fuera de los Kaiser que se uniera… es todo su culpa. Tú y yo estamos de acuerdo en no estar en acuerdo con Zed, ¿verdad? Y tampoco estoy de acuerdo cuando dice que no es mi culpa… después de todo, yo fui quien falló a la hora de protegerlo. - Recordó el grito que Zed pegó cuando recibió aquel ataque, un grito que Lucy también había oído.
Sin embargo, ella tenía algo que contestarle, se acercó, le agarró el brazo con la boca y la separó, haciéndole que lo mirara.
- Tus brazos estaban que daban pena después de esa pelea. A penas podías levantar una cuchara, y Elly tenía que darte de comer, lo ví con mis propios ojos. - Eric resopló y cruzó los brazos otra vez, mirando a otra parte.
- Fui débil… -
- Y ahora quieres hacerte más fuerte para que no vuelvan a sufrir y blah blah blah, cuéntame un cuento que no me sepa ya de memoria, gilipollas. -
- No hace falta que me llames-
- ¡Gilipollas, idiota, imbécil, cabeza hueca, cara dura y pesado, pobre excusa para una pareja pedazo de cabrón! - Todos los insultos vinieron uno detrás de otro, e hicieron que Eric se callara mientras se los escupía a toda velocidad. Cuando terminó, la Shinx estaba jadeando y Eric estaba anonadado.
- Vaya… - Fue lo único que pudo contestarle, y la Shinx sonrió.
- Y tengo muuuchos más, así que… dime algo que no sepa Eric, incluyendo, y especialmente la razón por la que estás ignorando a Elly de esta manera. - El Riolu no dijo nada durante un buen rato, y se dedicó a mirar al suelo y a Lucy, alternando. - ¿Y bueno? - Lo presionó.
- Bueno… no lo hago porque la odie, eso ni de lejos… es que estoy asqueado con mi actuación… me confié. Después de Blake, todo lo que pasó con el mundo destruido me sentí como si… como si fuera invencible, que podía hacer mi trabajo y garantizar que todos podrían volver a casa sin un rasguño aunque la misión fuera increíblemente complicada. Nuestra reciente racha me convenció de esto, y cuando el Stalker apareció por primera vez en el monte cuerno… no pensé que fuera un gran enemigo. Era peligroso, sí, o por lo menos lo aparentaba, pero nos había sorprendido y no volvería a pasar… por eso monté todo este sistema de guardia que Dark odiaba tanto y que el resto de los Kaiser pensaban que era completamente innecesario… y lo que más temía acabó pasando. -
- Después de la pelea… estaba hecho polvo: metafórica y literalmente. Aunque había sobrevivido, dos de mis mejores amigos estaban heridos, el enemigo había huido y yo caí inconsciente poco después. Cuando desperté, lo único en lo que podía pensar era vengarlos. La burbuja en la que vivía había explotado de manera repentina, y me di cuenta de que me había fiado demasiado. Pero no pienso dejar que suceda otra vez, e ignoré a Elly por esto… porque ella sabe, al igual que yo, que me fiado y que al final tengo que pagar el precio, y si yo no me puedo soportar… ya no me quiero imaginar lo que pensará ella. Quiero hacerme más fuerte para evitar que salga herida… y supongo que he perdido de vista lo que es más importante. -
El silencio que siguió esta confesión duró un total de quince segundos, y pero al final Lucy lo rompió con el sonido de su pelaje cargándose de electricidad… y fulminándolo con un rayo de electricidad que le hizo aullar de dolor.
- ¡Ese es por ser tan idiota! - Le dio con otro. - ¡Ese por hacer que Elly lo pasase tan mal y que todos en el equipo, incluida yo, nos preocupásemos! - Paró unos segundos, pero decidió pegarlo con otro sin decir nada.
- ¡Aaaaagh! Y… ¡¿y ese por qué?! - Ya se estaba hartando de que le friera de esa manera, pero podía admitir que se los merecía con creces.
- No… ¡no sé! ¡Pero te lo merecías! - Se quedaron quietos mirándose el uno al otro, y unos segundos más tarde ambos empezaron a reír. - Vale, mira… tienes que volver, Elly está destrozada y llorando… y sobre lo de Zed: Me ha estado metiendo la idea de que no tienes la culpa en la cabeza toda la semana, y que tú también sufriste tanto como él. - Le puso una pata sobre el hombro. - No puedes soportar el peso de este equipo sobre tus hombros, ese no es tu trabajo como líder de un equipo, idiota… tu trabajo es dirigirnos y asegurarte de que estemos juntos… y lo haces bien… de vez en cuando. - La miró, pero al final sonrió y suspiró.
- Supongo que tienes razón… pero ya sabes como soy… me gusta proteger a todo el mundo y pensar que soy invencible… y no lo soy. - Se levantó y se sacudió la tierra y el polvo que tenía de todos los rampazos que había recibido. - Pero… siento todo lo que os he hecho pasar… no podía pensar correctamente, y tenía miedo de las consecuencias… lo siento. - Se encogió de hombros, aceptando sus disculpas a medias, y cuando se estaban preparando para volver a la casa, Jake salió de entre los árboles, aplaudiendo.
- Bien hecho… ha sido bastante emocionante, Lucy, si se me permite decirlo… te has adelantado a lo que yo he querido hacer desde hace bastante tiempo con un lenguaje… mucho más emotivo. -
Lo estaba diciendo en serio, pero también había un tanto de ironía. Lucy fue la primera en responder con su propio sarcasmo.
- Por supuesto que eres el único Pokémon en todo el mundo que consigue que un piropo suene como un insulto… -
- Puede ser… pero no conviene entretenernos con semejantes trivialidades, y deberíamos centrarnos en volver a la casa inmediatamente si deseamos arreglar la ruptura que ha sido creada entre Eric y Elly. - Al comenzar el viaje de vuelta, Jake sintió la necesidad de comentar un detalle sobre las palabras del Riolu. - Debo añadir que tus palabras… sonaban como si estuvieran preparadas. ¿Es posible que te hayas estado preparando para disculparte? -
- Pues… si te soy sincero, sí, me di cuenta de que la estaba tratando fatal y sabía que tarde o temprano cuando se me pasase todo esto me tocaría disculparme… Aunque mucho de lo que he dicho aquí me ha salido del corazón, no creáis que me lo tenía todo preparado. - Lucy sonrió cuando admitió esto.
- Supongo que yo también debería disculparme… la mitad del rato estaba cabreadísima con todo lo que le ha pasado a Zed, y puede que os lo haya hecho pagar a vosotros, y seguramente fuera lo que ha puesto a Elly de esa manera… Tengo que trabajar en mis habilidades sociales. - Eric rio por lo bajo, y Jake sonríe durante un breve instante en el que piensa que nadie le está mirando, pero sí que lo vieron.
Sin embargo, todos volvieron a ponerse serios cuando se acercaban a la casa, y Eric hizo de tripas corazón para prepararse para lo que venía ahora.
De vuelta en la casa, Hadrim se había quedado con Elly todo el rato, charlando con ella e intentando hacerla reír en cuanto estuvo lo suficientemente calmada, contándole algunas anécdotas suyas, de Luca o de sus cachorros. Shade, que había estado de arriba para abajo, se detuvo y saludó a Elly, preocupándose al ver restos de lágrimas en su cara hasta que le dijeron que no había sido nada. Fue entonces cuando Shade se sentó junto a su amiga y a su padre, dejando escapar un profundo suspiro.
- Dark y Dust de verdad están haciendo mi Deseo muy fuerte. - Dijo y miró a Elly. - Rad m ha dicho que estabas allí esta mañana, así que sabrás hasta qué punto lo están llevando, ¿no? Bueno, ha sido así desde aquel día. Al menos Dark puede… dormir, si se puede llamar así, cuando pierde el conocimiento, porque por la noche no puede, ni con su medicina, y se la pasa encerrado en el garaje haciendo… lo que sea que esté haciendo ahí abajo de nuevo. - Dijo la Shiny Eevee
Ella había visto la rutina del Zoroark varias veces. Nunca cambiaba. Entrenar con Dust toda la mañana, luego comer a la hora aunque casi sin apetito y de aí en adelante encerrarse en el garaje el resto del día. La noche anterior les había oído discutir a él y a Natalie sobre esto, terminado en él dejándola a ella llorando sola y yéndose al garaje. Esta vez Radius había pasado la noche con ella.
- Dust dice… que ha visto una especie de oscuridad en el aura de Dark desde aquel día. Dice que esa oscuridad representa como de culpable se siente Dark. Anoche le oí decirle a Nat que algo sobre no ser capaz de mirar a nadie a los ojos de nuevo tras lo que pasó. Tras haber salido de aquello sin un solo arañazo si quiera y se sentía como si le hubieran clavado algo en el pecho… Dijo que si mi madre no hubiera tenido que apartarle no habría acabado como lo hizo, así que era su culpa que ella hubiese acabado así. Todos estamos de acuerdo en que fue su culpa salir aquella noche. - Aquí se detuvo, suspirando, no queriendo volver a meterse en ese tema. - Es la primera vez que le veo dejar a Natalie llorando sola. Radius tuvo que consolarla y cuando fui con él para plantarle cara, él estaba destrozado y parecía patético. Conseguí hablar con él pero no conseguí que me mirase a los ojos más de unos segundos antes de apartar la mirada. Dijo que lo siente, pero que disculparse no haría nada. Se culpa de todo lo que pasó aquella noche, a Zed, a Serge, a mi madre y a Eric. Básicamente piensa que todo lo que ha sucedido desde entonces es culpa suya. Ha estado intentando volverse más fuerte desde entonces para, en caso de que nos encontremos otra vez con eso, ésta vez pueda ayudar. O al menos eso me ha dicho. Aun así pienso que el entrenamiento que están siguiendo es demasiado. - Terminó la Eevee pateada.
De verdad necesitaba quitarse eso de dentro, y la presencia de su padre la había ayudado bastante, ya que quería decírselo a Elly o a alguien del Equipo. Ella estaba empezando a llorar también, así que Hadrim se acercó a ella y frotó su morro con el de ella para luego empezar a lamerle las lágrimas, algo que no se había atrevido a hacer con Elly porque tal vez sería estirar demasiado la confianza que tenía con ella.
- Y Natalie… Ellos solo se tienen el uno al otro aquí como familia y tras verlos tan juntos durante todos estos meses, esto casi los tiene dándose la espalda el uno al otro… duele. - Dijo.
- Radius también ha estado de bajón. - Esta vez habló Luna.
La Vulpix había estado escuchando a la vuelta de la esquina de la escalera durante un rato y había decidido hablar.
- En parte porque parece que Dark se está cerrando a todos y por Natalie estando tan triste, y por el otro lado porque está preocupado por Luca, incluso si ella está mejorando. Pero, sabéis a qué me refiero, ¿no? Natalie no se ha movido desde del cojín en el salón en todo el día desde que regresó con Dark y Dust, y él ha estado sin parar de lado a lado para ver cómo están la hembra que le gusta y su madre y parriba y pabajo para ver cómo están Zed, Serge, Dark y Dust. - Se atrevió a incluir la bromilla de que a Radius le gusta Natalie para ver si conseguía sacarles una risilla, aunque no era el mejor momento para hacer mención a ninguna broma.
Elly siguió asintiendo con todo lo que le decían, toda esta información lloviendo sobre ella y empeorando su humor, haciendo que se sintiera aún más culpable: esto era el resultado de aquella pelea, una de la cual no habían sufrido pérdidas físicas graves, pero habían perdido psicológicamente. Jake había estado recompilando cualquier información de todos aquellos que habían peleado para construir un perfil psicológico, y también encontrar un orden al caos que era su estilo lucha, una de las razones por las que este enemigo era tan temible. Sin embargo, todos aquellos pensamientos fueron interrumpidos cuando oyó la distinguible voz de Lucy viniendo de la planta baja, y Eric pronto la siguió, corriendo tras la Shinx y parándose al pie de las escaleras, mirando a la Eevee que estaba arriba y ella mirándolo a él.
Hubo un largo momento de silencio en la casa, ni un alma se atrevió a respirar, y Eric sintió como los ojos de todos los presentes caían sobre él. Le estaban observando. Intensamente, cabía añadir.
- Hola… a todos. - Su saludo fue simple y directo, porque no sabía cómo empezar y estaba un poco distraído por los ojos de Elly, dando un paso en las escaleras. - Sé… que tengo muchas cosas que justificar y muchas otras por las que me tengo que disculpar… así que voy a ser completamente sincero: No tengo ni idea de lo que estaba haciendo. Cuando me desperté, lo único en lo que podía pensar en lo idiota que había sido por haberme fiado tanto de mis habilidades. Debería haber tenido más cuidado… - Miró a Hadrim, mostrándole una cara de arrepentimiento. - Debí advertiros de lo que se cernía sobre nosotros… pero no lo hice, meramente porque pensaba que podríamos ocuparnos de él con facilidad… me equivocaba. -
- Sé que todos habéis perdido confianza o fe en mí… es lo normal… y puede que ya no os caiga bien a alguno de vosotros, pero… quiero disculparme por haberos ignorado y haberos hecho daño de esta manera, cuando debería estar entrenando con todos vosotros y preparándose para lo que se aproxima, no pensando que todo esto es mi responsabilidad. Lamento haberos puesto en duda y tratado de empujaros en un intento inútil de protegeros, y al mismo tiempo poner mi vida en peligro… - Esto último iba dirigido a todos los miembros del Equipo Star, que estaban mirándolo desde el pie de las escaleras o de la planta superior. - Y ocultar la verdad de otros y consideraros, no amigos o compañeros, sino Pokémon indefensos… cargas. - Inclinó la cabeza hacia delante en señal de arrepentimiento, diciendo todo lo que tenía que decir, y luego miró a Elly, quien tenía los ojos llenos de lágrimas.
- Recuerdo que alguien dijo, y cito: "¡Una disculpa no deshará lo que has hecho, inepto!". Vosotros los machos y vuestro estúpido orgullo. - Dijo Luna soltando un bufido y apartando la mirada.
Ella sabía de quién hablaba y hacia quién iban las palabras. Hadrim por otro lado miró a todos un momento. Shade estaba mirando a Eric con una mirada bastante diferente.
- Puede que seamos débiles, pero todos pueden mejorar, ¿sabes? - Dijo la plateada, por una vez usando un tono firme al hablar.
- Oi, bro. Por mi parte no te comas la cabeza. Sin muchos rencores. Pero intenta tener en mente que todos podemos hacer nuestra parte la mayor parte del tiempo. - Sorprendentemente, Dust habló desde la base de las escaleras, mirándoles desde abajo, el corte sobre su ojo ya cubierto y con su ya casi característica sonrisa despreocupada en el morro.
- Yo… lo siento, ¿vale? No sabía cómo controlar esta situación y se me escapó de las patas. Sentirme derrotado despertó algo en mí, y lo único que quería era hacer todo lo posible para evitar que pasase otra vez. - Se disculpó otra vez, aunque ahora solo miraba a Elly, quien se estaba acercando.
- No… está bien… sé que tenías buenas intenciones, pero por favor… la próxima vez considéranos a todos como amigos o aliados, no solo pesos y cargas. Somos tus amigos, todos estamos unidos en esto y queremos derrotar a esa… cosa, casi tanto o más que tú. - Elly le recordó, diciendo lo que todos pensaban, y el tipo lucha la miró con ojos llorosos, antes de tratar abrazarla, pero ella le dedicó una mirada que lo detuvo.
- Siento haberte ignorado de esta manera… ha debido ser horrible, y casi no me había dado cuenta… Dios, que tipo de pareja soy. -
- El tipo que tengo y el que me hace feliz. Tienes tus cosas, como todos, y sé que tenías buenas intenciones, ya te lo he dicho… de ahora en adelante, quiero que cambies y que ayudes a los demás a mejorar, y a cambio, ellos te ayudarán a ti. - Sus palabras eran muy sabias, y todo el mundo lo sabía.
Hubo unos cuantos minutos de silencio, interrumpidos por la tos de Serge.
- Entonces… ¿Eric vuelve a ser el mismo y no es un cabrón? - El Riolu se encoge de hombros y sonríe, lo cual responde la pregunta. Acto seguido, él, Nox y Zed empiezan a celebrarlo… y de manera bastante ruidosa. - ¡Por fin! ¡Aleluya! ¡Me estaba poniendo malo ya en todo este clima de consternación y tristeza! ¡Madre mía! -
- No os lo podéis imaginar… daba miedo cruzarse con uno de vosotros, pero menos mal que ya se ha acabado y podemos descansar de una vez, joder. - Todo el mundo reprochó la palabrota al Houndour, y Emily se metió en medio y dijo: "¡A la hucha!"
- Estoy de acuerdo con ambos… puede que algunos ya estamos bien físicamente, pero psicológicamente todos estamos cansados. Tenemos que encontrar una manera de relajarnos y descansar sin la amenaza de este… Stalker sobre nuestras nucas. - Todos asintieron, de acuerdo con Zed, incluido Eric, quien admitía tener un buen dolor de cabeza, pero que sentía como si se hubiera quitado un gran peso de encima.
- Bueno, ya que esto se ha solucionado, ¿qué os parece si vamos a comer? He preparado algo hoy que espero que os guste. - Sugirió Hadrim levantándose de donde estaba tumbado. Mientras sugirió esto, Eric se inclina sobre Elly y le susurró algo al oído, y después apunta arriba, la Eevee lo mira y asiente, susurra algo y se separan: Elly sube las escaleras, y Eric en dirección a la cocina.
- Oye Hadrim, ¿me puedes dar dos cuencos? Elly y yo vamos a comer en otra parte. - Lo pregunta nada más entrar a la cocina, agarrándose a la mesa y levantándose para que por lo menos su cabeza fuera visible desde la gran mesa.
Hadrim llenó dos cuencos y se los pasó al Riolu con sus poderes psíquicos.
- Aquí tienes, espero que os guste. - Le dijo.
Eric se lo agradeció y sonrió, sintiéndose mucho mejor que antes, y se cruzó con sus compañeros. - Ya os lo he dicho: yo seré el primero en terminar. - Nox se auto-proclamó el más rápido en comer mientras él, Serge, Zed, Lucy y Luna entraban en la cocina.
- Ya, lo que tú digas, campeón… ¿que no recuerdas que yo soy la más rápida del equipo? - Una gran sonrisa de superioridad apareció en la cara de la Shinx.
- ¿Y cómo esperas no aplastar a una hembra cuando la montes si comes tanto, Nox? Ah no espera, no creo que consigas ninguna mientras sigas pensando con lo que te cuelga entre las patas. - Le dijo Luna al Houndour, y su insulto fue seguido por gritos de ovación y "¡Salvaje!" de Serge y Zed, quien, ya que estaba entre amigos y no era el centro de atención, sintió que podía reírse.
- ¡Así se habla, hermana! - La Shinx levantó una pata., la Vulpix respondió haciendo lo mismo y chocando patas con la Shinx, lo cual molestó mucho a Nox, continuando con la discusión y prometiendo que lo haría, mientras Serge empezaba a molestar a Zed por lo del comentario de "salvaje". Pasaron algunos minutos antes de que Jake y Hadrim llamaran al orden con un par de gritos, cortando por lo sano con aquel griterío y cambiando los temas de conversación.
- Oye Eric, ¿adónde vas? - El Pidgeot preguntó casualmente cuando este pasó por su lado rápidamente.
- Al tejado, Elly y yo vamos a comer juntos allí. -
Zed no pudo evitar levantar una ceja. - Bueno… vale, pasadlo bien allá arriba. Nosotros comeremos aquí abajo, como los Pokémon normales… - Eric rió y dejó la cocina, oyendo tras de sí las quejas de Lucy por ver a Zed caminando y haciendo cosas. Eric ya podía imaginase las pintas que tendría el pobre, convertido en una bola de pelo negro que estaba recibiendo los gritos de la Shinx furiosa.
Hadrim, antes de ponerse comida para sí mismo, en cuanto todos estuvieron servidos, llenó un cuenco más y fue hacia el salón. Clara estaba viendo su serie mientras disfrutaba de un plato de macarrones con queso e Ichiro estaba sentado junto a Natalie. Al ver al Espeon, el chico se levantó y se fue a la cocina a ponerse de comer, saludando a todos al pasar por ahí. Mientras tanto, Hadrim se acercó a la cama de mascota para intentar hablar con la pequeña Eevee.
- Hey… ¿Estás bien? - Preguntó.
Natalie le miró con aspecto cansado, teniendo rastros de que había estado llorando recientemente limpiados. La Eevee no dijo nada, solo se acurrucó más. Él solo suspiró con paciencia y se sentó a su lado.
- Venga. Hemos estado antes en esta situación, Nat. Sabes que voy a escucharte. - dijo él con calma y con tono cálido.
No necesitó presionarla mucho más para que ella lo soltase todo, con un tono de voz sorprendente mente controlado. Él solo se quedó allí y escuchó todo lo que la preocupaba. Era lo que pensaba. Esperó con paciencia y escuchó todo. Se ofreció a hablar con Dark y, en caso necesario, meter a golpes algo de sentido común dentro de su durísima calavera. Por alguna razón, eso la hizo reír un poco y la calmó algo, lo suficiente para que su estómago pidiese la comida que su nariz estaba oliendo. Hadrim la acompañó a la cocina y puso su plato en un sitio libre junto a Shade, que saludó al ver a la Eevee y se frotó contra ella al verla en pie y con hambre. Natalie sonrió más por ese gesto.
- Siento haber estado tan de bajón últimamente. - se disculpó la más pequeña.
- No te preocupes por eso, todos hemos estado gruñones. - Dijo la Shiny. - ¡Ahora a comer antes de que se enfríe! - Añadió, haciendo exactamente eso.
Natalie rio un poco más y se puso a comer, mucho más calmada que la de pelaje plateado.
Elly estaba absorta mirando el bosque y el cielo azul cuando Eric salió de la ventana y la llamó para que lo ayudara. La Eevee le miró y él le enseñó los cuencos, los cuales agarro con su telekinesis y él subió lo que le quedaba del tejado.
- Este sitio es muy bonito… y estamos los dos solos. Gran idea. - Le dijo una vez estaba a su lado.
Él volvió a coger su cuenco y su cuchara.
- Me alegra que te guste. - Le dio un beso en la mejilla. - Sabía que sentarte así te alegraría… quedarse en casa todo el día sin hacer nada resulta un poco aburrido, ¿no crees? -
- Siempre dices eso, incluso cuando estamos descansando, estás adicto al trabajo. - Su risilla hizo que Eric se encogiera de hombros.
- Lo que tú digas… Bueno, sienta bien comer fuera de vez en cuando, ¿a qué sí? Recuerdas que siempre que nos íbamos a misiones y parábamos en una colina o algo… -
- Y yo sacaba las cazuelas y cocinaba porque eres un desastre en la cocina. -
El Riolu le metió un codazo juguetón.
- Por lo menos sé cocinar pasta. -
Ella finge ofensa.
- ¡Porque la pasta es lo más fácil de hacer! -
- Bueno oye, por lo menos no soy tan malo como Lucy. - Ambos estallaron a carcajadas, sus risas resonando en el aire mientras se inclinaban el uno sobre el otro para sostenerse. - ¿Te acuerdas de aquella vez que se puso a hacer espaguetis y cuando los sacó se deshicieron en el cazo? - Volvieron a reír, más fuerte aún que antes.
- Buff, vaya si me acuerdo… la cara que tenía era un poema. Mira. - Imitó la cara que puso la Shinx en aquel momento: una mezcla de asco por la manera en la que se movían los espaguetis, como gusanos sobre el agua, y de sorpresa, porque pensaba que tenerlos en agua hirviendo durante casi 50 minutos era una cosa completamente aceptable. - ¿Y cuándo se pasó con la pimienta en el estofado y estábamos correteando por la casa de lo que picaba? -
- Ay dios, eso sí que no fue divertido… el dolor de barriga que tenía después… es más, creo que todos estábamos muriéndonos por los retortijones, ¡incluida ella! - Rieron una vez más. - Y esa fue la última vez que cocinó… y desde entonces el mundo es un lugar mejor. -
Elly sonrió y le propició un puñetazo juguetón en el hombro, y Eric soltó un grito cuando casi se le cayó la comida.
- Eso es cierto… aunque sabes que tenía buenas intenciones y no lo pretendía. Ahora, vamos a probar… - Elly abrió la boca y se metió una cucharada bien cargada. - ¡Hmmm! ¡Qué rico! ¡Me encanta la mezcla de las bayas y el queso! Tenemos que pedirle la receta. - Eric lo probó, incentivado por sus palabras.
- Pues sí que está bueno, sí… pero creo que el queso está un poco fuerte, me gustaría saborear más las bayas que el queso… -
- Anda anda que cosas dices… así está perfecto. Además, se llaman Macarrones con Queso, no "Macarrones con Bayas y con algo de queso", tontito. - Le sonrió y ambos estuvieron en paz relativa hablando de vez en cuando, riendo o conteniendo la risa juntos y mirando el cielo. Una vez que terminaron, dejan los cuencos a un lado y se tumbaron uno al lado del otro, mirando las nubes y sus formas.
Se quedaron así durante unos minutos, en completo silencio, hasta que Eric lo rompió con un suspiro.
- Mira… no puedo aguantarlo más… no me siento bien. Esta mañana estaba pasando de tu cara y de todos vosotros y aquí estamos ahora, como si no hubiera pasado nada. -
Elly frunció el ceño y se levantó.
- Bueno… ¿qué esperabas? ¿Qué me cabreara contigo? Ya te he dicho que, hasta cierto punto, comprendía porque lo estaba haciendo… y no me ignorabas todo el rato, si había algún momento que te necesitaba a veces estaba allí. Es solo que hoy te necesitaba de verdad, no estaba y no he podido hacer nada para evitarlo. Has admitido que estabas haciéndolo mal y te arrepentías de lo que habías hecho. Has prometido no volver a hacerlo, y mientras no lo hagas, no me enfadaré contigo, porque sé que aprendes de tus errores. Haberme enfadado solo habría continuado la discusión, y no me apetecía en aquel momento… además, sabes que no me gusta lloriquear en frente de todos. - Se tumbó otra vez, mirándolo.
- Ya pero… es que no me siento bien todavía… - Ella se dio la vuelta.
- Eric déjalo por favor… no me apetece hablar de esto ahora. Sigamos hacia adelante y cuando surja otra vez lo hablamos. Tampoco es que este muy contenta… lo de antes lo he dicho para que nadie tuviera muchas sospechas, pero yo tampoco estoy bien. Estoy triste y enfadada contigo, porque me has hecho daño, y sabías que lo estabas haciendo. Pero sobretodo… estoy frustrada contigo, pero me has mostrado que puedes aprender de los errores, así que estoy dispuesta a relajarme, olvidar el tema por ahora y arreglarlo más adelante cuando estemos mejor y no explote en tu cara. -
- Y esa es la razón por la que no querías continuar la conversación delante de todos, ¿cierto? -
- Sí… - Gruñó, exasperada, y lo miró. - Vale, viendo que no lo vas a dejar, tú te la has buscado: no estoy contenta contigo Eric, en absoluto. La reacción que has tenido era ilógica, completamente antinatural, encerrándote de esta manera… y como te he dicho, lo más que siente era molestia y frustración, porque… después de todo lo que hemos pasado juntos, preferías empujarme a otra parte y hacerlo tú solo. Y eso, eso, es lo que me dolía de verdad y me enfurecía. - Él abrió la boca para contestar, pero ella no le dejó. - Ni te voy a escuchar, porque lo que me digas no importa, y sabes que tengo razón: era una estupidez, Eric. Estabas haciendo el tonto haciendo las cosas de esta manera. Supongo que tienes inclinación a hacerlo porque eres el líder del equipo, y sientes la necesidad de protegernos… pero todos sabemos luchar por nuestra cuenta, no tienes que hacerlo por nosotros. No… no quiero verte así otra vez. - Esto último salió entre titubeos, su voz temblando, mientras el Riolu la miraba fijamente, asintiendo con todo lo que dijera y que él estuviera de acuerdo… que era hasta aquel momento, absolutamente todo.
- Y además… ¿por qué? ¿Qué pretendías hacer con todo aquello? Que era, ¿en caso de que si murieses no nos sintiéramos tan mal? - El la miró fijamente, y eso fue todo lo que ella necesitaba. - No puede… ¡Eric! - Ahora sí que se estaba enfadando de verdad. - ¡¿Que no tienes mejores ideas, cenutrio!? ¡¿En qué estabas pensando?! -
- ¡No lo sé, ¿vale?! Era presa del pánico… ya que lo he dicho que era la primera vez desde hacía ya un año no cruzábamos con alguien así… ya os lo he dicho, vencí a Blake, me confié… Sinceramente, no sabía qué hacer, y supongo que hice lo primero que me vino a la cabeza, que era entrenar. Al partir del segundo día ya me había dado cuenta de lo mala idea que había sido… y al tercero también, pero a aquellas alturas ya estaba asustado del castigo. -
- ¡¿Y qué pasa, seguiste porque tenías miedo que te gritara?! ¡Pues mira por donde, pero estoy haciéndolo ahora mismo! No me imaginaba algo tan de… cobardes, especialmente de tí, Eric. - Esto último sí que le dio muy fuerte, y Elly lo notó en su cara.
- Sí… lo sé… pero hay algo más. Y es algo que no me había dado cuenta hasta entonces. Y tiene algo que ver con el Stalker: creo… haberlo visto antes. - Elly lo miró, confundida.
- ¿Qué estás diciendo? ¿Cuándo y dónde? -
- No había caído en ello antes, pero… - Se mordió el labio. - ¿Recuerdas la pesadilla que sigo teniendo? -
Las orejas de la Eevee se pegaron a su cabeza mientras pensaba.
- Laaa… ¿del vórtice? -
- Sí, justo antes de que ese mundo empezara a implosionar y destruirse… - Él tembló, y Elly lo podía ver el miedo en sus ojos, similar a cuando un cachorro veía una masacre.
- Sí, se ha cual te refieres… me acuerdo que te levantabas todas las noches bañado en sudor los primeros días después de que volvieses… ¿aún la tienes? - Estaba preocupada.
- Una mejor pregunta es si alguna vez dejaré de tenerla… pero bueno, después de aquella pelea, lo tuve de nuevo… y recordé algo: Justo antes de que Blake me acorralara y tuviera que… ya sabes. - No terminó esa frase, dejando que Ella la terminase en su mente, y una vez lo hizo asintió. - Justo antes de eso… juraría que había alguien allí. - Sus ojos se abrieron como platos.
- Espera… ¿lo dices enserio? -
- Completamente… y encima se dio la vuelta y miró… pero no podía verle la cara porque estaba totalmente cubierta por esta capucha de color negro carbón… - Se quedó callado y dejó que Elly juntase todas las piezas por si sola.
- ¡Como el Stalker! Piensas que… -
- … son el mismo. Sí. Y de alguna manera salió de allí vivo por su cuenta. Por eso me tenía tan nervioso: ha estado ahí todo este tiempo, y ahora ha decidido volver para matarnos… por alguna razón. -
Elly se sienta en el tejado y cruza las patas, tratando de imitar la pose de Jake, algo que Eric pensó que era adorable para la Eevee.
- Puede que haya venido a acabar con nosotros… -
- No creo: ¿por qué dejarme vivir en aquella ocasión cuando le habría resultado mucho más fácil acabar conmigo allí, cuando estaba solo? Además, me salvó la vida: fue él quien me dijo que Blake se acercaba por detrás antes de que me atacara por la espalda. - Esto última hace que todas las teorías de Elly se caigan a pedazos.
- Pues entonces ya no lo pillo. Estoy perdida. - Finaliza ella, y ambos se quedan callados durante unos minutos.
- Sé que esto no cambia nada pero… solo quería que supieras porque cogí una reacción tan radical y repentina. No es la razón más importante, pero… es una de ellas. - Su explicación terminó, y ella suspiró.
- En eso tienes razón: sigue sin ser una excusa válida, pero… mira Eric, no lo hagas nunca más, por favor, piensa con la cabeza antes de nada, y seguro que con el tiempo olvidaremos todo esto, e incluso hasta yo lo olvido. - Él le sonríe, pero ella mantiene su cara seria. - Aaaah, no no no, tú a mí no me convences que esas sonrisas que tienes: la has fastidiado, señorito, y aún estoy enfadada contigo… aunque ya no tanto como antes. - El Riolu abrió los brazos, echándole una mirada pilla, y ella suspira, sonríe y cae en sus brazos. - Anda, anímate… Que nos tienes a todos nosotros por si necesitas ayuda. -
- Ya lo sé… y os aprecio a todos por ello. Te quiero, Elly. -
- Anda, que eso ya lo sé, tontito… - Suelta una risilla adorable y ambos se quedan así durante un rato, disfrutando de la brisa que mecía sus pelajes, sintiéndose mucho mejor con el otro. Después de un rato, se tumbaron juntos para descansar, y al final se acabaron quedándose dormidos, Eric durmiendo de lado y Elly estaba acurrucada junto a él, mirándolo, sus caras de tranquilidad a escasos centímetros la una de la otra.
Ichiro estaba fuera, disfrutando de la comida de Hadrim al mismo tiempo que tomaba algo de aire fresco. En un momento miró hacia arriba y los vio y no pudo reprimir una sonrisa. Pescó con una mano en su bolsillo y sacó su Pokenav, puso la cámara, apuntó hacia ellos, jugueteó un poco con el zoom y luego les hizo una foto. Era simplemente demasiado bueno para dejarlo pasar, y era una foto más para su creciente galería de fotografías Pokémon.
De vuelta en la cocina, la mayoría habían terminado de comer y estaban de cháchara tranquila con los demás. Dust preguntó a Serge y a Zed que tal estaban mientras Luna preguntó a Natalie cómo se encontraba. Antes de que ella pudiera responder, Dark entró en la cocina, sin decir nada. Pocos le vieron, pero al verle no dijeron nada, solo le saludaron y él hizo lo mismo con una zarpa, poniéndose un poco de agua y de comida para sí mismo.
Dust miró al Zoroark. Por alguna razón su pelaje parecía más oscuro que de costumbre, pero le echó la culpa a su imaginación e intentó ignorar los sentimientos que estaba captando del aún depresivo Zoroark. Solo uno le saludó en alto, pero él solo saludó una vez más con la zarpa y un simple "Hey" para luego volver a concentrarse en su comida. Dark comió rápido y fregó sus cosas para luego salir fuera. Se detuvo al bajar los escalones del porche trasero y se miró las zarpas. Con un suspiro miró alrededor. No podía aguantarlo, el no ser capaz de mirar a sus amigos y hermana a los ojos. Se contuvo, irguiendo la espalda y mirando hacia arriba al mismo tiempo que soltaba un jadeo. Las bolsas bajo sus ojos delatando lo poco que había descansado en todo este tiempo.
Pensó sobre qué hacer. No podía ir solo al pueblo, no de nuevo, y tampoco se atrevía a pedirle a nadie que fuese con él. Dust había decidido pasar esa tarde con Emily, Radius estaba cuidando de su madre con su padre, Shade estaba haciéndole compañía a Natalie junto con Luna y la propia Natalie estaba enfadada con él.
El Zoroark se puso a dar vueltas por el patio trasero, cogiendo una pelota de baloncesto del suelo y empezando a botarla para mantenerse ocupado. Tras botarla un rato buscó la canasta y lanzó. Como de costumbre, falló y le dio a la pared, incluso entonces, fue a por la pelota y volvió a lanzar. Estuvo así un rato, trotando tras la pelota para recuperarla y lanzando tan rápido como la cogía. Falló todos los tiros, pero al menos esto le estaba entreteniendo y eso era lo que quería. No tenía ganas de entrenar, o de peleas, solo quería relajarse y esto le estaba ayudando bastante.
Uno de los tiros consiguió encestar, pero para entonces ya estaba jadeando, a pesar de haber empezado hacía no mucho. Sin embargo, la bola se quedó quieta a media caída tras pasar por el aro y luego flotó hacia Hadrim, quien estaba sentado a un lado, observando.
- Cualquiera diría que te lo estás pasando bien. - Le dijo al Zoroark.
- No mucho, solo… intentando relajarme un poco. - Respondió el zorro siniestro, su tono de voz más animado gracias al ejercicio, pero aun así no era capaz de mirar al Espeon, al menos hasta que este le dijo.
- ¡Pilla! - Y casi le da en toda la cara con la pelota. - Dust me ha hablado de vuestros entrenamientos. Es eficiente, lo admito, pero ¿no crees que te lo estás tomando muy en serio? - Le preguntó.
El tipo siniestro solo suspiró y lanzó la bola, fallando esta vez. Hadrim saltó y cogió essta vez para atrapar la bola él mismo con la cola, intentándolo por sí mismo, fallando y rebotando la pelota cerca de la canasta y Dark cogiéndola al vuelo y botándola un poco.
- No estaba mejorando de la otra manera. Ya has… visto como eso acabó. - Dijo, recordando el estado en el que Luca había acabado.
Clara había tenido que llamar a un doctor para que ayudase a la Lucario con sus heridas. Volvió a lanzar y a fallar, Had corriendo para atrapar la bola.
- Si te refieres a los demás acabando malheridos. Hasta donde sé, Luca no te culpa. Es más, cuando despertó lo primero que hizo fue preguntar por ti. Casi le da algo cuando le dije que estabas inconsciente, hasta que conseguí decirle que era por tu entrenamiento con Dust. - Le dijo y tiró a canasta una vez más. - No puedo decir nada respecto al resto. ¿Por qué no intentas hablar con ellos?
Dark cogió la bola y lanzó sin perder un momento.
- No puedo ni mirarles a la cara, olvídate sobre intentar encontrar palabras para disculparme. Aunque tampoco es que fuese a significar nada. Después de todo, una disculpa no arreglará lo que pasó, no importa cuanto lo sienta. - Dijo.
Hablaron por turnos, quien tuviese la bola tomando el turno para hablar y si no querían decir nada, simplemente lanzaban en silencio.
- Deberías intentar hablar con ellos, tal vez te quitaría un peso de encima. - Habló Hadrim, pero luego se quedó mirando a Dark al ver que este no se movía del sitio, sin ir a por la pelota. - ¿Dark? - Le llamó.
Sin embargo, el Zoroark no le oyó. Tenía una zarpa sobre las orejas, oyendo una especie de zumbido, su visión entonces empezó a emborronarse y a llenarse de puntitos de colores. Hadrim se le acercó, llamándole con preocupación al ver al zorro siniestro tambalearse hacia adelante ligeramente. Sentía su cuerpo pesado y el Pokémon más joven no fue capaz de mantenerse en pie y cayó. No hubo dolor, solo cayó al suelo y, un momento después, sus ojos se cerraron cuando perdió la consciencia.
- Maldición. - Soltó Hadrim acercándose para inspeccionarle.
Su respiración era lenta y los latidos de su corazón sonaban lentos. Had maldijo más veces, pero intentó mantener la calma, aun así fue rápidamente a pedir ayuda para al menos llevar al Zoroark de vuelta a su habitación.
- Venga, chicos. Elegid lo que queráis, tengo suficiente Poké para todos, pero pensar en los demás. - Dijo Ichiro al entrar en la tienda de dulces y golosinas, acercándose él mismo a la nevera de las tarrinas de helado, dejando a Dust, Radius, Elly y Lucy a sus anchas para que eligieran mientras que él pensaba que se iba a pillar.
El chico humano había decidido ir a comprar algunos dulces para todos en la casa después de que Zed dijese que Dark se había desmayado por el cansancio, seguramente causado por el intenso entrenamiento que él y Dust mantenían y no pudiendo apenas, si no le era imposible dormir en absoluto, y le había dicho a Dust que el entrenamiento se había terminado por el momento. El Riolu dorado lo aceptó sin una palabra de protesta. Esto era como un soplo de aire fresco para el humano, y al mismo tiempo, llevarles un regalito a los demás también.
Después de que Ichiro dijese esto, Dust de inmediato se fue hacia los caramelos y empezó a llenar su bolsa con estos de todos los sabores. Radius por su parte decidió coger unas cuantas bolas de chocolate con leche y chocolate blanco y algunos regalices de varios sabores. Elly se lo pensó con los regalices rojos, porque a Eric le encantaban los rojos, o por lo menos eso había asumido, ya que la última vez se los había comido todos, y al final acabó añadiéndolos a la ya gigantesca bolsa de gummis, chocolatinas y otros dulces y gominolas para el resto del Equipo Star. Miró a Ichiro.
- Espero que te hayamos conseguido suficiente para todos… -
El humano dejó de mirar a la nevera un momento para mirarla a ella y luego sacó la cartera, poniéndose a contar lo que llevaba y luego, no queriendo parecer un rarito que habla solo delante de la dependienta de la tienda.
- Tengo unos quinientos Poké. Incluso si cogieseis diez kilos podría pagarlo con estos precios. - Pensó, levantando la mirada de sus billetes para mirarla a ella a los ojos, esperando que le hubiera escuchado.
Ella rió para sus adentros, pero al final se quedó quieta y empezó a sacudir la cabeza.
- Vale, por favor, si, no, todos al mismo tiempo no, ¡por favor! - Gritó ella de repente, sorprendiendo a todos lo que había en la tienda, y después miró a Ichiro y sonrió inocentemente. - Lo siento, es que todos me están intentando decir lo que quieren por telepatía… Bueno, de todas maneras, es lo menos que podíamos hacer Eric y yo después de quitarte esa bolsa… ¡pero no lo derroches todo! - Le dice y después vuelve a coger dulces.
- No te preocupes por eso. Al menos os lo comisteis todo y nada se echó a perder. - Se rió como si estuviese recordando un chiste muy gracioso.
- Disculpa. Si tu Eevee tiene otra pataleta tendré que pedirte que hagas que espere fuera. - La dependienta le dijo e Ichiro se rascó la parte de atrás de la cabeza por la reprimenda.
- Tranquila, se comportará, ¿verdad? - Le dijo a Elly la última parte, medio en broma pero sonando serio, si solo por parecerle a la dependienta que iba en serio.
Ella miró al suelo, pero no pudo evitar lanzarle una mirada asesina a la dependienta, ya que no le gustaba nada ese tono.
- Mirad al final lo que habéis conseguido, que me llame la atención la dependienta y ahora todos me miran raro. -
- ¿Y eso? - Fue Eric quien se lo preguntó por telepatía, y oyó a Lucy reírse por la telepatía, pero la mirada asesina que le dirigió Elly a esta última fue muy real, y la risa que la siguió también.
- Seguro que se habrá puesto a gritar cuando hemos empezado a hablar todos al mismo tiempo. -
- Anda, Nox, ¿cómo lo has sabido? A lo mejor eres mejor que yo con los poderes psíquicos.
- Seamos sinceros, si Nox tuviese poderes psíquicos seguro que los usaría para algo raro, como mirar debajo de todas las colas de las chicas. - Serge añade ese comentario… y la conversación se convierte en un griterío unos segundos más tarde.
- ¡Mentira! -
- Sep. -
- Por supuesto. -
- Pues claro que lo haría. -
- Afirmativo. -
- … Como os odio a todos… - La discusión seguía, pero a Elly ya no le interesaba, así que la abandonó por el momento y siguió cogiendo dulces. Pronto se encontró de cara con una máquina con una especie de cristal o plástico deformado, que le mostraba un reflejo muy extraño, como si su cara se estuviera alargando, con la parte arriba más delgada que la de abajo. Se quedó mirándola durante unos segundos, moviendo la cabeza arriba y abajo, riendo sola.
- Oye Lucy, ¡ven a ver esto! - Llamó a su mejor amiga, y la Shinx fue a donde estaba, levantando algo de viento, y mirando lo mismo que ella… y muy pronto ambas estaban desternillándose de risa mientras miraban a sus reflejos deformados.
- ¿Qué os ha picado con la máquina de granizados? – Preguntó Dust al verlas después de que sus risillas llamasen su atención y la de Radius.
- Déjalas que se diviertan. Me parece muy mono cuando parecen cachorras, encontrando diversión en cada cosa nueva que descubren. - Dijo Radius, aguantándose una ligera risa pero sonriendo aun así, mientras que Dust tuvo que silenciar la suya propia que casi se le escapa.
Elly se sonrojó.
- Oye, nunca hemos visto nada como esto donde vivimos… es solo que parecía bastante gracioso. -
- ¡Y no nos llaméis cachorras! ¡Somos mayores que vosotros, merecemos un poco de respeto! -
- Lo sabemos, Lucy. No hace falta que te mosquees y nos electrocutes. - Dijo el Jolteon acercándose a la máquina él mismo y ladeando la cabeza. - La primera vez que vinimos nos pasamos una hora haciendo caras frente a esto. Eso sí, nos quedamos sin golosinas. - Dijo riendo un poco y haciendo una, abriendo la boca todo lo posible y dejando caer la lengua, buscando luego un punto en el reflejo que hiciera que su boca se estirase de manera que parecía que estaba tocando el suelo.
- Sí, cuando éramos cachorros. - Siguió Dust, los dos hermanos riendo por lo bajo un poco, para desagrado e irritación de las dos hembras.
- Venga chicos. Si habéis terminado traerlo para que la señorita dependienta pueda pesarlo todo. - Dijo Ichiro, sonriendo al verles haciendo el burro con sus reflejos.
Cuando se vio solo, Dust se encaró al reflejo y se puso una pata en la nariz, empujándola hacia arriba e inclinándose hacia adelante, sus dientes superiores mostrándose mientras su nariz estaba levantada hacia arriba como la de un cerdillo, haciendo una cara y riéndose por lo bajo para sí mismo por esa cara, dejando de hacerla y dirigiéndose al mostrador, perdiendo por meros instantes las miradas de reproche que le estaban haciendo Elly y Lucy. Dejó su bolsa sobre el mostrador y la dependienta lo cogió y lo peso todo, dándole un precio a Ichiro, quien añadió una tarrina de diez litros de helado de vainilla y chocolate. El humano se gastó un total de trescientos Poké en todo y, mientras él llevaba la tarrina, Radius cogió la bolsa de las golosinas por las asas con la boca.
Antes de que salieran de la tienda, la dependienta detuvo a Ichiro y le dio seis cartoncillos.
- Esto es parte de nuestra promoción. Por cada cincuenta Poké que gastas en la tienda te llevas un intento a nuestro juego de "Sietes de la suerte". Si consigues tres sietes te ganas un premio de cinco mil poké. Pero con los seis ganas unas vacaciones pagadas a un Hotel de la región para tí y toda tu familia, incluso vuestros Pokémon. Puedes intercambiar tus premios en galvanet escaneando los códigos QR del rasca que te haya salido premiado. - Le explicó mientras Ichiro cogía las seis tarjetas. - Te deseo buena suerte. - Dijo ella, haciendo una ligera reverencia y sonriendo tras esto.
- Gracias. - Dijo el chico para luego salir de la tienda con los cuatro Pokémon detrás suya. - ¿Creéis que tendremos suerte? - Les preguntó.
- Tal vez. Nunca se sabe. - Respondió Dust poniendo las manos detrás de la cabeza mientras caminaba.
Solo tenían dos bolsas que llevar Y Radius e Ichiro tenían una cada uno así que no había mucho con lo que cargar. Mientras volvían, Elly y Lucy pensaron que era absolutamente necesario cobrarse venganza de los chicos.
- Sabes, volviendo a lo de los reflejos… vimos a cierto Riolu haciendo caras muuuy tontas mientras pensaba que no había nadie mirándole… - Elly deja caer esa información, como si no intentara empezar nada.
Dust las miró de reojo, sus orejas estirándose de golpe, sin decir nada.
- ¿Qué estaba haciendo este Riolu? - Preguntó Ichiro, aunque fuese por divertirse un poco él también.
Elly le miró y trató de imitar la cara que le habían visto hacer, y fue una buena representación, porque consiguió que Lucy soltara una carcajada.
- ¡Ah! El cerdito. - Dijo riendo un poco, Dust empezando a sonrojarse. - ¿Sabéis? Sé de un Shiny Riolu al que le encanta hacer esa cara, incluso a veces me pedía que viniese a la tienda solo para que él pudiera reírse de su propia carita de cerdito. - Dijo, el Chacal bajando los brazos al oír esto. - Una vez me llevé una bronca por ir a la tienda solo a jugar y nunca comprar nada, pero nunca pierde la oportunidad de hacer esa cara.
- ¡Bro! ¡Cállate! ¡No tienen por qué saber eso! - Protestó Dust, recordando la bronca que se había llevado él mismo de sus padres tras esto.
Mientras tanto Radius estaba intentando no soltar la bolsa mientras se reía. Al cabo de un rato, las chicas también encontraron la manera de picar a Radius.
- Y tú… tú no puedes ser muy distinto. ¡Es tu hermano! ¡Venga Ichi, dinos alguna tontería que hizo Radius cuando era pequeño! - La Eevee pide más historias o cosas vergonzosas, Lucy mirando al Jolteon con una sonrisa de oreja a oreja, dándole a entender que todo esto era su idea.
- ¿Radi? - Soltó Ichiro, pensando en algo mientras el Jolteon se acercó a él y le empujó levemente en una pierna, pidiéndole así que no dijese nada.
Ichiro solo le miró con una sonrisa malévola, que dejaba claro que no iba a salir de esta.
- Algunas veces se creía que su propio reflejo en el espejo era otro Pokémon. Solo tenía unos meses entonces, pero era divertido y muy mono verle discutir consigo mismo sobre cuán maleducado era decir uno lo mismo que el otro exactamente al mismo tiempo. - Dijo Ichiro, haciendo que el Jolteon soltase un quejido y le empujase la pierna otra vez, ahora rogando que parara. - Luego hubo una vez que tuvimos que comprarnos otra televisión porque tiró al suelo la vieja que teníamos buscando "liberar a la gente y los Pokémon atrapados dentro". Nadie pudo mantenerse enfadado en cuanto lo vimos y le oíamos preguntar por los que supuestamente estaban encerrados. Fue una buena risa, aunque fue un dolor para la cartera. - Dijo.
Tras esto, Radius desistió en intentar pedirle al humano que se callase, los dos hermanos avergonzados hasta el silencio y solo caminando, queriendo que la tierra se los tragase, deseando llegar a casa de una vez para así poder esconderse en un agujero y no volver a salir, mientras Elly y Lucy estaban demasiado ocupadas desternillándose de risa, consiguiendo mucha información jugosa sobre los otros chicos.
- A Emily le encantará saber todo esto. - Dijo la Eevee con una sonrisa tan grande que le dolía la cara.
Pero la de la Shinx ganaba con diferencia.
- ¿Tú sabes quién pagaría aún más por todo lo que sabemos de Radius? Empieza por N~ -
Ante esto, Radius levantó las orejas y la cabeza para mirarla. No sabía por qué últimamente les había dado a todos por decir que le gustaba Natalie. Pero él nunca decía nada, pensando que tenían que estar imaginando cosas. Sin embargo, esa reacción era todo lo que ellas necesitaban para soltar un "¡Siiiiiiiiií!" unísono mientras se movían sin parar. Se lo estaban pasando en grande torturándolo de esta manera.
- Te lo juro, tío. Esta te la devuelvo. - Dijo Dust al humano con tono mosqueado.
- Sí claro. Luego te invito a algo y pelillos a la mar, como siempre. - Respondió Ichiro.
Dust soltó un gruñido pero al final suspiró y lo dejó estar, el humano le conocía muy bien.
- Bah. ¿Qué más da? no puedes avergonzarnos más. - Desistió el chacal, derrotado.
- ¿He oído un reto? - Preguntó Ichiro.
- ¡No! - Dijo Dust rápidamente sacudiendo las manos y la cabeza. - Yo solo… ¿¡Falta mucho para llegar!? - Preguntó el Riolu.
- Solo un poco más. - Terminó el humano mientras intentaba aguantarse la risa.
Incluso entonces, el pique no terminó ahí, y los dos machos tuvieron que aguantarse hasta llegar a la casa. Ichiro se había reído con ganas mientras abría la puerta.
- ¡Ya hemos vuelto! - Dijo mientras entraban todos.
Radius apresurándose a dejar la bolsa de las golosinas en la cocina para luego irse a su habitación, mientras que Dust fue directamente a su habitación.
- Hey, campeón. ¿Qué tal ha ido? - Preguntó Daniel, que estaba en la cocina tomándose un café mientras Ichiro guardaba el helado en el congelador.
- Ha ido genial. He conseguido seis tarjetas de "Sietes de la Suerte" también para probar nuestra suerte y ver si conseguimos unas vacaciones pagadas para este verano. - Dijo Ichiro mostrándole las tarjetas y luego dándole una. - Toma inténtalo a ver si hay suerte. Los dos sabemos que yo no debería jugar estos juegos. - Añadió el chico dándole una tarjeta a su padre, para luego darle cuatro a Lucy y a Elly. - Tomad, una para cada una y las otras dos dádselas a quien queráis. - Les dijo. - ¿Sabéis cómo se juega a esto? - Preguntó.
Ella le miró de manera rara. - ¿Supongo que tendrás que rascar las casillas y rezar que tengas buena suerte? -
- Heh, cierto. Perdona si te he ofendido. - Dijo levantándose de nuevo. - En fin. Buena suerte. - Les dijo con una sonrisa para luego coger la bolsa de golosinas y dirigirse hacia la habitación de Luca, llevando la última tarjeta del juego para dejar que la Lucario probase su suerte.
- Sí, ya… bueno, nunca ganamos ninguna cosa de estas. - Al decir esto, Eric pasó por su lado y se agachó, robándole un beso. Se sonrojó y le miró, disolviendo la muestra de afecto con un una caricia con su morro.
- ¿Qué, cómo ha ido? ¿Has comprado el regaliz? -
- Síiiii, tranquiiloo. Te lo daré más tarde, ahora estaba pensando en darme un baño… ¿te apetece venirte conmigo? - Lo había dicho con un cierto tono de voz que el Riolu no podía negar, pero al mismo tiempo no era para eso.
- Pues claro que sí, cariño… -
El sonido de alguien atragatándose detrás de ellos les sacó de su pequeño mundo, y ambos se sonrojaron al mirar a Lucy.
- ¡Ah sí, nos han dado estos tickets en la tienda. Los rascas como les gustaba llamarlos. A lo mejor deberías probar a ver. - Él asintió, cogió uno de los tickets y le besó la frente, para luego subir las escaleras, no sin antes decirle que la estaría esperando en la habitación con los demás. Elly no sabía que al darle el ticket al Riolu, se le había caído uno al suelo.
- Ah, ¿ya habéis vuelto? - La voz de Zed llegó desde atrás, el Zorua dando vueltas por la casa para acostumbrarse a caminar otra vez.
- ¡Zed! ¡¿Pero se puede saber qué estás haciendo?! - Lucy gritó de repente, y la Eevee se dio la vuelta para mirarlo. El Zorua había avistado el ticket sobre el suelo, se inclinó y lo agarró para dárselo a la Eevee, teniendo cuidado de hacerse daño. - ¡Maldita sea Zed, no hagas esto, aún no te has curado! -
Elly se acercó y agarró la carta con sus poderes, agradeciéndoselo a Zed.
- Estoy intentando recuperarme Lucy, no te preocupes… sé muy bien lo que puedo y no puedo hacer, así que no haré nada irresponsable. - Intentó asegurarle que todo estaba bien pero la Shinx ya estaba cabreada con él, y la Eevee decidió irse y darle la carta a otra persona, ya que ellos no tendrían ningún uso para ella… Oyó gritos que venían de la segunda planta, seguidos de uno riendo, y otro quejándose sin parar. Se acercó a las escaleras y vió a un Eric bastante consternado.
- ¡Bueno, por culpa de las cartas de las narices me toca darle mis bayas a Jake! - Eric le dio a Elly una carta ya rascada, revelando que no había ni un solo siete. - Asco de juegos… ¡¿De verdad tienen que ser las Aranja?! -
- Sí, bayas Aranja. - La puerta se abrió y Jake salió fuera. - Si no es así, no sería una verdadera pérdida, ¿cierto? - Le apuntó con un dedo amenazador. - ¡Cuando uno hace una apuesta, apuesta algo que le importa un poco, si no es así la apuesta no tiene ningún sentido! - Su explicación resuena en la casa, y luego mira dentro de la habitación, volviendo a su semblante inexpresivo. - ¿Era así cómo querías que lo dijera, Serge? -
- ¡Síiiiiiii, exactamente así! - Serge se estaba desternillando de risa, y nadie entendía qué estaba pasando, pero Eric gruñó una vez más, se rascó un lado de su cara y les sacó el dedo, informando a Elly que le subiría algunas bayas Meloc para ese baño, lo cual mejora bastante su humor. Se dirigió a su habitación, pero antes de llegar allí se cruzó en frente de otra habitación donde oía a dos Pokémon hablando, y dentro vio a Natalie y Luna hablando solas.
- Hola, ¿qué hacéis? - Elly preguntó al entrar, enseñándoles la carta. - Ichi me ha dado una de estas… pero la verdad es que estas no me importan mucho, y Eric no quiere verla ni en pintura… creo… - No estaba muy seguro sobre aquello último, pero dado lo molesto que estaba el Riolu, proponiéndole rascar otra carta no era una opción, se Serge no se fiaba, a Jake le importaba menos aún y Nox brillaba por su ausencia.
Las dos hembras se giraron para verla y la saludaron con sonrisas, pero la de Natalie, a pesar de sincera, le costó algo más de trabajo sacar.
- Ya sabes, aquí. Intentando relajarnos de… todo básicamente. - Dijo Natalie.
- ¿Por qué no? Nunca sabes si vas a conseguir algo. - Dijo Luna a lo segundo, cogiendo la tarjeta y empezando a rascarla.
- ¿Qué hay de ti? ¿Piensas repartir las golosinas esta ve o de nuevo te las quedarás solo para ti y para Eric? - Nat se atreve a bromear, aunque solo fuese para reírse un poco. - Bueno, bromas aparte. ¿Ha pasado algo divertido? - Preguntó. Elly pensó unos segundos, y con una sonrisa perversa decidió volver a contarles la historieta sobre Rad que Ichiro le había contado.
Luna no pudo aguantarse y echó a rodar de la risa que le dio al oír esto.
- ¡Oh, Arceus! No se puede ser más burro. - Soltó la Vulpix entre carcajadas.
- Bueno, era un cachorro. Y a mí me parece muy mono. - Dijo Natalie, con una gran sonrisa pegada en el morro tras haberse reído un poco.
- Oooooohohohohohohoho ¿Has oído eso Elly? Creo que a Natalie le gusta cierto Jolteon anaranjado. - Pinchó la zorra de fuego y Natalie se puso colorada de inmediato.
- ¿Pero de qué hablas? Vale me gusta Radius, ¡pero no hasta ese punto! - Soltó la más joven de las Eevee de la habitación.
- Sabes, si fuera Lucy o Nox… o Serge, aunque sea tan raro… pero bueno, si fuera alguno de los ya mencionados… o Eric si está de humor… mira, vale, empezamos otra vez: si fuera otra persona con esta información te estaría picando tanto que tus mejillas parecerían el pelaje de Luna. Sin embargo, tengo un poco de respeto por la privacidad de otras personas, pero aun así lo voy a decir: estás coladita por él, y ningún número de intentos de autoconvercerte de lo contrario van a cambiar la realidad. - Se lo dejó claro, habiendo visto, y lamentablemente vivido una situación parecida cuando ella y Eric se habían dado cuenta de que sentían algo por el otro… una serie de eventos en la que nunca pensaban por… muy buenas razones.
Solo pensar en aquel juego de pilla pilla que eran sus primeros intentos a algo romántico avergonzaba a la Eevee, lo cual le daba una pequeña muestra de lo que sentía el resto del equipo cada vez que se decían cursilerías frente a ellos.
- ¿¡Por qué le ha dado a todo el mundo decirnos eso últimamente!? - Gruñó Natalie, coloradísima. - Habéis estado pinchando a Rad con este tema sin parar. ¡Y ahora me lo hacéis a mí! ¿Por qué se os ha metido en la cabeza que nos gustamos el uno al otro hasta ese punto? - preguntó.
- Bueno, voy a canalizar mi Jake interno, como le gusta decir a Nox: las reacciones que tienes son exageradas y no son naturales, te sonrojas cada vez que hablas con él y te encoges o miras a otra parte cuando está cerca, se te traba la lengua y conviertes en una madeja de nervios cada vez que hablas con él, y cualquier tema de conversación con otra hembra acaba derivando en Radius o cuáles fueron nuestras primeras experiencias románticas y cualquier consejo que nos puedas sacar a nosotras, miembros del mismo sexo que tenemos más experiencia, y tú piensas que nacimos ayer y no sabemos de qué va la cosa. - Elly terminó su discurso lleno de palabrejas y deducciones… sintiéndose bastante satisfecha con esa imitación.
Jake era eficiente y todo eso, pero de vez en cuanto ponía a todo el mundo cardíaco.
- Eso y venga ya, ¿de verdad te parece mono en vez de divertido y ridículo lo que nos ha contado nuestra imagen reflejada de Jake en forma de Eevee hembra? Vamos, hermanita, sonreías como… erm… Tenías la sonrisa boba más grande que he visto en mi vida todo el rato. - Añadió Luna. - Por cierto Elly, es muy inquietante cuando imitas a Jake. A penas puedo decir la diferencia salvo por la voz y que él es macho. - Dijo, dirigiéndose esta vez a la Eevee más mayor.
- Y encima con la sonrisa que tenías mientras hablamos… Gracias por el piropo, Luna. - Le dedico una gran sonrisa idéntica a las que hacía Jake, que hizo temblar a Luna.
Natalie estaba escondiendo la cara detrás de las orejas para esconder su tremendo sonrojo, mientras que con las patas intentaba quitarse la estúpida sonrisa del morro, nacida ya que con todo lo que estaban hablando, la Eevee más joven no podía dejar de pensar en el Jolteon de pelaje naranja.
- Una pregunta Elly. - La llamo Luna antes de que se marchase. - ¿Qué pasa cuando consigues tres de estos… sietes? - Preguntó.
- Pues básicamente, cuando descubres todos los espacios y haya una fila de sietes, por eso lo de los "siete sietes", valga la redundancia… Y su desietes los sietes entonces sietearas los sietes y sietesinos sieteseramos del siete y siete millones de sietes… - Siguió durante un rato y luego paró, con una cara rara y sacudió de la cabeza, saliendo de ese trance. - Lo siento, demasiados sietes. - Les sonrió.
- Parece que alguien está de humor para hacer bromas, eso o te has quedado dormida hablando. En cualquier caso me gusta más que la bola de pelo deprimida que rondaba por la casa. -
- Eso, o soy muy buena fingiendo… - Rieron juntas, aunque la verdad era una mezcla de ambos: se sentía mucho mejor que antes, pero aún estaba perfectamente bien, pero estaba escondiéndolo detrás de algunas risillas, y ya hablaría de sus emociones en otro momento con cierto Riolu, quien tenía la culpa. - Bueno, ahora enserio, el objetivo es que te salgan sietes en fila: si te salen tres, horizontal, vertical o diagonal, son cinco mil poké… pero Eric agarró uno y rascó todos los espacios y me enseñó que no había ni un solo siete, así que seguramente están trucadas todas, incluida esta.
- Entonces, ¿si tengo seis he ganado diez mil Poké? - La miró.
La tarjeta que había rascado mientras hablaban mostrando los seis Sietes de la Suerte necesarios para ganar el premio gordo. Natalie se quedó de piedra en el sitio, tiesa cual estatua, mirando a la tarjeta de rasca. Sin embargo, ninguna de las dos se fijó en ella por el momento, ya que Elly estaba distraída explicándole las cosas a Luna.
- Nooo calla calla, y escucha: tres sietes son cinco mil, cuatro son diez mil, cinco son veinte mil… y creo que los seis son… ¿unas vacaciones? No estoy muy segura de esto último. -
- Bueno, aquí veo… seis sietes. - La Vulpix le enseñó la tarjeta de rasca a la Eevee de ojos azules.
Elly la miró extrañada, y se dió la vuelta y miró la carta. Y luego la miró otra vez. Y otra. Cada vez que la miraba su expresión cambiaba de algo entretenida, luego sorpresa, alegría, confusión, alegría otra vez… estaba montada en toda una montaña rusa de emociones, y fue entonces cuando se dió cuenta de un solo detalle, y automáticamente todo cobró sentido en su mente.
Zed había tocado esta carta.
La suerte del Zorua rozaba lo absurdo.
- Er… ¿Estás bien, Elly? - Natalie encontró su voz para preguntar al ver las caras que estaba poniendo la otra Eevee. Elly le respondió con un grito agudo que perforó sus tímpanos, agarró la carta y salió al pasillo, y luego se inclinó sobre la barandilla y gritó con la carta cerca de su cabeza.
- ¡Nos ha tocado el gordo! - Sus gritos volaron a los cuatro vientos, haciendo que Eric pegara un bote y todas las bayas salieran volando por los aires, pero él las cogió todas con la bandeja una vez más y cogiendo la última con la boca, mordiéndola mientras alzaba una ceja, junto con Nox, Serge y Jake, el trío inclinándose fuera de la habitación en ese orden, de arriba a abajo, y luego Lucy, cuya cabeza da un giro de 180 grados para mirar a su amiga. Mientras, Zed notó un sudor frío y supo que, al coger aquella carta del suelo con toda la buena intención del mundo, había cometido un grave error.
Incluso Dust pudo oírla desde el sótano, Radius y Shade salieron de la habitación de Ichiro mientras que Natalie y Luna salieron de la habitación que estaban, la Eevee más joven cerrando la puerta para que así quien quedaba dentro pudiera seguir durmiendo tranquilo. Elly repitió el mensaje una vez más, y Jake se acercó para mirar… y sus ojos se abrieron como platos.
- ¡Imposible! -
Eso fue lo último que todos necesitaban para atosigar a la Eevee, todos intenta tocar y mirar la carta ganadora, sus reacciones variando dependiendo de su relación con la Eevee: Nox se tiró encima de ella y miró el ticket, Serge lo empujó de encima de ella y lo miró el mismo, casi aplastando a la pobre, Lucy subió las escaleras y arremetió contra su mejor amiga, abrazándola y meneando la cola, y Eric la agarró de debajo de todos y la lanzó aire, celebrando al agarrarla y tirarla otra vez mientras ella gritaba de pánico y de excitación, y luego al final él la cogió y la besó profundamente sobre los labios.
- ¡Calmaros todos! Si hay alguien a quien tenemos que agradecérselo, es a Zed - Al anunciar esto Zed ya estaba corriendo todo lo que podía. Clara dirigiéndole un mirada rara al pobre tipo siniestro que la miraba a ella pidiendo ayuda. La mujer habló desde abajo.
- ¿A qué viene todo este ruido? - Preguntó mirando hacia arriba. La única respuesta que obtuvo fue una marabunta de pokémon corriendo hacia abajo, rodeando a Zed, y luego bañandole en piropos: abrazos, besos, caricias, palmadas, susurros, gritos, rugidos, risas y lloriqueos… Y de alguna manera no consiguieron romper aún más las piernas de Zed, aunque esto probablemente se debería a que el Zorua ya se había reducido a una bola de pelo negra, temblando y tomando toda la afección y estimulación.
Clara soltó una risilla por la situación y se agachó.
- Venga chicos, dejadle respirar. - Dijo ella intentando coger en brazos a la tímida bolita de nervios del suelo y salvarle de la marabunta de fans que le estaban asaltando.
Funcionó ya que de alguna manera consiguió colar las manos entre pelaje, patas, garras y plumas y sacar al Zorua de la pequeña pokepila. Lucy se subió encima de Serge y trató de alcanzarlo. - Podrás mimarle todo lo que quieras cuando os hayáis calmado un poco. - Dijo ella, ofreciéndole un brazo a Lucy para cogerla también, sabiendo lo que hay entre estos dos. - Ahora ¿a qué viene tanto jaleo? - Preguntó de nuevo, teniéndole en brazos y con cuidado de no hacerle daño en las patas delanteras.
Elly se le acerca y muy lentamente, cruza el montón de Pokémon en el suelo y acerca el ticket lo suficiente para que Clara y Zed puedan verlo.
- Pero bueno. Parece que tenemos vacaciones pagadas este verano. ¿Quién ha comprado esto? - Preguntó.
- Fui yo. - Dijo Ichiro asomándose desde la puerta de Hadrim y Luca con un regaliz colgándole de la boca, el cual el chico se quitó rápidamente. - En realidad, Elly, Lucy, Radius, Dust y yo conseguimos seis tiquets de rasca en la tienda de dulces. - Dijo el chico humano.
- ¡Y fui yo quien lo rascó! - Dijo Luna desde arriba, colando la cabeza entre los postes de la barandilla y mirando hacia abajo. - Puedo tener mi propia suerte, ¿vale? No tiene por qué ser la suya. -Aañadió al recordar las bromas que le hacían al Zorua respecto a su ridícula suerte.
- ¿De qué estás hablando? - Preguntó Shade, pero la tipo fuego no respondió.
- La suerte de Zed es absolutamente incomprensible. Cada vez que jugamos algo que se basa puramente en la suerte tiene muy buena suerte… ¡pero nunca pensamos que fuera hasta este punto! - Eric explicó.
- Yo… no me lo merezco… esta suerte… ¡La odio! ¡Odio mi suerte porque no me la merezco, de verdad que no! ¡Odio todo lo que tiene que ver con la suerte porque es eso, suerte! - Todo el mundo se calló para escuchar su explicación. - Todo el mundo debería tener las mismas oportunidades, ¡pero yo siempre tengo más suerte! ¡Lo odio! ¡Me hace sentirme mal, como si les estuviera quitando esas oportunidades a otros! -
- Bueno, no tiene que ser tu suerte solo. Además si es el caso le has dado tus posibilidades a Elly, quien luego se las dio a Luna, que fue quien rascó la tarjeta. - Habló Natalie desde arriba. - También, como Luna ha dicho, puede haber sido su propia suerte. - Dijo la más joven Eevee de la casa.
Todos se quedaron en silencio después de eso, hasta que Serge decidió abrir el pico.
- Bueno, si es así, entonces voy a cortar por aquí y… - Al tratar de tocar el ticket con su ala, hubo un "No!" simultáneo en toda la casa, y el Pidgeot estalló en carcajadas, aunque se dio cuenta de que había algunos que le estaban amenazando con dientes y ataques que apuntaban a su bonita cara. Su risa se hizo nerviosa. - Por favor no me metáis en el horno, era un broma. - Pidió él con un hilo de voz.
Clara alejó el tiquet del ala al ver esto e Ichiro soltó un silbido al ver la acción.
- Creo que voy a escanear esto antes de que le pase nada. - Dijo el chico cogiendo la tarjeta de manos de su madre y sacando su pokenav al tiempo que volvía dentro de la habitación. - ¡Ah, sí! Eric, Elly. - Les llamó y les pasó la bolsa de golosinas. - ¿Podríais por favor repartir las golosinas entre todos? - Les pidió, con básicamente toda la casa como testigo de que había una gran bolsa de golosinas a repartir para todos.
Incluso si ya lo sabían, se los había recordado a todos y esta vez la pareja no podría esconder las golosinas y quedárselas todas para ellos de nuevo. Se miraron y rieron juntos, y decidieron repartir las chucherías con todos los demás para celebrar este increíble golpe de suerte. Había sido un día bastante loco… pero todos coincidían en que había terminado mejor de lo que esperaban, sintiendo que esas heridas abiertas se estaban cerrando poco a poco.
Eric: Bueno pues ya está! Lamento que el capítulo llegara tan tarde, pero con la universidad tocando las narices no podía trabajar mucho en este capítulo. Mis más sinceras disculpas.
Rad: No es como si Ray no pudiera echarte una pata.
Ray: Y luego la meto hasta el fondo en alguna expresión o algo… eh… sería doblarle el curro.
Luna: lo que digas, perezoso.
Ray: recuérdame que haga que a Dust le venga la idea de tirarte un cubo de agua con hielo encima…
Eric: Hecho. Bueno, pues… muchas gracias por leer a todos, y os veremos en el siguiente capítulo (que espero que tarde tanto en salir)
Ray: podríamos haber subido algo rápido y sin sentido ayer ahora que lo pienso… fk!
Eric: No somos tan malos.
Ray: bueno habrá que dedicar un capítulo a bromas varias…
Nat: Ateneos a lo que venga después si lo hacéis.
Ray: ya bueno… De nuevo disculpas por que estécap saliese tan tarde, de verdad… Esperamos que os haya gustado y nos vemos en el próximo! Byeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee!
