Hola a todos. Ya que el lunes comienzo nuevamente la universidad, decidí subir este cap. Pido disculpas de antemano por si tardo en actualizar. Agradezco a los que han agregado la historia a sus favoritos y alertas. Porfa no sean malitos y malitas y dejen sus reviews siiii?
Disclaimer: los personajes y todo lo relacionado a la saga Harry Potter no me pertenecen. Son propiedad de la ingeniosa J. K. Rowling.
Enjoy it :D
Al ver la solicitud en manos de la morena, no pudieron evitar mirarse entre ellos.
-Como...-
-El ministro lo adjuntó sin querer a unos papeles que me tenía que entregar-
*Flashback*
-Con permiso- se despidió el ojiverde al retirarse.
-¿Me perdí de algo?- preguntó la joven al ver como Harry se retiraba con rapidez.
-No se preocupe Senadora, es un mal entendido nada más.- respondió Windsor recuperando la serenidad. A pesar de no haberlo demostrado, la reacción de Harry logró alterarlo un poco.
-Eso espero. ¿Ya tiene los documentos que le pedí?-
-Justo los acabo de terminar- respondió mientras ordenaba los papeles, su escritorio era un desastre en ese momento.- Aquí tiene-
-Muchas Gracias. Con permiso- se despidió la joven.
Se encaminaba a su oficina mientras revisaba los papeles cuando se dió cuenta de que uno de ellos no concordaba. Al leer, se dió cuenta que era una petición de Apelación solicitada por Harry Potter y que ésta había sido negada.
-Con que un mal entendido...- se dijo mientras se desviaba al ascensor, rumbo al segundo piso.
*Fin Flashback*
-Por favor Senadora, tome asiento.- ofreció Kingsley.
-Les agradecería que mientras estemos aquí olviden el protocolo ¿sí?- pidió Jessica con un gran suspiro de cansancio. Los presentes solo asintieron.
-Entonces ¿cómo nos referimos a usted?- preguntó la Gryffindor.
-Para algo me dieron un nombre al nacer ¿no?- dijo la morena soltando una pequeña risa.
-En ese caso, JESSICA, ¿Por qué nos pregunta a nosotros de la apelación, pudiendo preguntarle al ministro?- preguntó Draco sentándose al lado de la morena.
-Sencillo sr Malfoy...-
-Por favor llámeme Draco. Usted misma lo dijo ¿no? "fuera el protocolo"-
-Touché- la morena sonrió- Bien, les seré sincera. Ir a preguntarle al ministro sobre esa apelación sería una pérdida de tiempo. No me explicará lo que pasa, solamente me dirá que todo está bien y que es un "mal entendido". Así que decidí preguntarle a los otros involucrados, es decir, ustedes-
-¿Y qué le asegura que lo que digamos sea cierto?- Preguntó el niño que vivió con aire retador.
-...Confío en ustedes- respondió con calma la heredera.
Aquellas palabras simplemente sorprendieron a los presentes. No esperaban tal voto de confianza de la joven.
-No se crean que la confianza que les tengo es simplemente por confiar. Cuando los conocí... Leí sus mentes sin que se dieran cuenta- expresó la joven mientras invocaba unas tazas de té.
-¿Leyó... nuestras mentes?- preguntó el patriarca de los Weasley confundido por la confesión.
-Así es. Y me disculpo. Pero, como comprenderán, necesitaba saber qué clase de personas están a mí alrededor. Para su tranquilidad, sólo vi lo trascendental, nada más.- respondió apacible la heredera.
-¿Usó Legeremancia para ello cierto?- Preguntó el Slytherin pensativo. Jessica asintió.
-Imposible. Cuando la conocí no sentí ninguna molestia o algo que me indicara que estaban metiéndose en mi mente-. Comentó Harry totalmente confundido.
-¡Legeremancia Innata!- exclamó Hermione levantándose de su asiento. Al darse cuenta que todos la miraban sorprendidos, se sentó nuevamente. -Me refiero a que puede introducirse en la mente de las personas sin necesidad de aplicar el encantamiento "legeremens". Es una habilidad de la persona y como tal... no puede ser percibida ni bloqueada por la oclumancia- explicó la castaña como si fuera lo más lógico del mundo.
-¡20 puntos para Gryffindor!- expresó sarcásticamente el rubio. Ganándose una mirada de reproche por parte de la castaña.
-No le hagas caso Hermione, está envidioso porque eres una joven muy brillante.- expresó la heredera, la aludida no pudo evitar sonrojarse-
-Si como digan. Ahora tengo otra interrogante... ¿Por qué quiere saber de la apelación, cuando hay tantos asuntos que son más... interesantes que este?- preguntó Draco mientras se acercaba a la joven y la miraba fijamente.
-La curiosidad mató al gato Malfoy- la joven le devolvió la mirada para luego proseguir. -Tengo... tres razones para indagar. Primero porque ya he conocido 3 departamentos de los cuales he visto una gran deficiencia y gran ausencia del poder ministerial-
-¿Tan mal estuvo tu informe Malfoy?- Preguntó Hermione tratando de contener la risa.
-Te equivocas Granger. Si la heredera está diciendo eso, quiere decir que hice un excelente informe.- respondió el rubio con una sonrisa de suficiencia. -Rumsfeld y Windsor no han mostrado ningún interés en fortalecer las relaciones con las demás delegaciones- dijo con fastidio. -Además... tu también estás en ese grupo Granger. ¿Cuál es tu excusa?- expresó con sonrisa burlona.
-Para tu información, yo no fui asignada para el reporte. Además, si hay fallas en el departamento es por culpa del ministro. El departamento ha presentado los diversos problemas que ocasionó la guerra en algunas criaturas y sus posibles soluciones para su aprobación. Y él solo alega que las criaturas pueden esperar, que hay cosas más importantes- explicó la castaña con molestia.
-¿Ven lo que les digo? Obtengo más información hablando con ustedes- la gryffindor y el Slytherin comenzaron a reírse. -Segundo, porque últimamente se ha comentado de que el Wizengamot se está excediendo en las condenas, sin contar con la posible inocencia de las tres últimas personas que fueron encerradas en Azkaban. Y tercero, porque no creo que el joven que salvó al mundo mágico y que además es auror, quiera ayudar a quien fue considerado como la mano derecha de Voldemort y asesino de Albus Dumbledore por nada ¿o sí?- preguntó Jessica, mirando fijamente al joven auror. Éste solo asintió sonriente.
-Nada se le escapa- comentó el pelirrojo sorprendido.
-Gracias señor Weasley. Explicado el motivo de mi interés, pasemos al tema importante. Harry, ¿me puedes explicar el por qué de esta apelación?-
El ojiverde le explicó con detalles acerca de Severus, desde el comienzo de su lealtad hacia Dumbledore, como lo protegió en sus años en el Colegio, su gran participación en la guerra, hasta lo ocurrido en la Casa de los Gritos. La joven solo escuchaba atenta lo explicado por el joven y algunas intervenciones de los presentes.
-Ahora entiendo todo- dijo Jessica mientras se levantaba de su asiento. -Ok. Kingsley, necesito los expedientes de las tres últimas personas que fueron encerradas y el expediente del señor Snape-
-Enseguida los busco- dijo el auror retirándose del despacho.
-¿Podrás hacer algo por mi padrino?- preguntó Draco esperanzado.
-No les prometo nada, pero veré que puedo hacer. Si es verdad que se está cometiendo una injusticia... tomaré cartas en el asunto-
-Muchas gracias Excelencia- agradeció el sr Weasley
-¿Excelencia? Sr Weasley ¿que dije del protocolo?-
-Lo siento, tantas veces escuchándolo que ya me acostumbre- expresó el pelirrojo soltando una risita. -Aunque debo admitir que es un título muy extravagante para una joven como usted-
-Ni que lo diga. Pero no puedo hacer nada, al parecer esa fue una de las estrictas peticiones que los reinos enviaron por carta-
-Pero si no quieres que te digan así, sólo tienes que decirlo. Tú misma lo dijiste, tu palabra es ley en el ministerio- dijo el pelinegro
-Cierto. Así como también es cierto que Windsor no quiere, bajo ninguna circunstancia, tener problemas con los reinos. Creo que prefiere tener problemas conmigo que con el Tridium.- La morena comenzó a reírse, contagiando a los demás. El imaginar al ministro asustado era algo muy gracioso en ese momento.
-Menos mal que la encargada de los archivos estaba esperando a alguien. Ya ha pasado media hora de la hora de salida- Exclamó Kingsley que acababa de regresar.
-¿Qué?- exclamaron a unísono. Al ver el reloj de pared lo confirmaron.
-Aquí tiene Sena...- la morena fulminó con la mirada al auror. -Lo siento, es la costumbre. Aquí tienes- le entregó los sobres.
-Gracias. Bien, empezaré a revisar estos documentos mañana, creo que por hoy tengo mucha información y lo que deseo es descansar. Hasta el lunes caballeros, Hermione- se despidió la morena retirándose del lugar.
-Quien lo diría, la muchacha es más agradable de lo que pensaba- comentó Kingsley.
-Y muy bonita- agregó el rubio
-¿Flechado Malfoy?- preguntó burlón el ojiverde.
-No. Pero no soy ciego Potter.- respondió el rubio levantando una ceja.
-En lo que a mí respecta... Es bueno saber que, a pesar del poder que tiene, es una joven amistosa, prudente e inteligente- Expresó el sr Weasley con su buen humor, los demás asintieron. -Al menos no todo está perdido en el Ministerio. Bien. Vayamos a descansar-
Nos leemos después...
