Hola a todos. Hoy he decidido publicar dos capítulos más c:

Gracias Ekaterina por tu review, ya falta poco no te preocupes ;)

Sin más que decir, ¡A leer!.


Crystal Manor, Collinwood

-Por Dios ¿que es esto?- se preguntaba Jessica mientras leía los expedientes.

-¿Ocurre algo?- Preguntó Phillipe.

Phillipe Budiet era el encargado del cuidado de Crystal Manor (lugar donde Merlín se refugió en los años que perdió el control de su magia con ayuda de los reinos) en conjunto con los elfos domésticos. Al morir, le fue asignado un cuadro en el despacho de la mansión para seguir con lo que él considera una honorable labor.

-Sí. No entiendo como es posible que por prejuicios encerraran a estas personas... ¡Y de por vida!- exclamó mientras seguía leyendo.

-¿Prejuicios, estás segura? No creo que encierren de por vida a alguien por algo asi-

-Escucha esto: Margareth y Frederick Smith, ambos dedicados a la vida campestre, ambos de 60 años, fueron acusados de complicidad con los mortífagos simplemente por curar a un mortífago. La pareja objetó que ayudaron al criminal sin saber que era un mortífago debido a que no poseía la indumentaria conocida y su rostro no les era familiar. De igual forma se les dió cadena perpetua al considerarse como falsa su explicación. ¡Ni siquiera verificaron su explicación, ni permitieron que se defendieran!- la joven dejó los papeles en el escritorio y se recostó en el respaldo del sillón.

-¿Mucha responsabilidad en tus hombros pequeña?- preguntó el cuadro sonriendo cariñosamente.

-Ni te imaginas. El Ministerio es un completo desastre. He revisado tres departamentos, y todo está tal cual como lo dejó la administración anterior-

-Interesante. El ministro persigue a los mortífagos y está trabajando de acuerdo a las normas que ellos dejaron- dijo el cuadro pensativo.

-Se está obsesionando con la caza de mortífagos y eso no está bien-

-¿Piensas... comentarle la situación al ... consejo?-

-Por supuesto que no. Ellos no tienen nada que ver. Debo solucionar esto-

-Entonces... ¿Accederás al puesto de Ministra?-

-¿Estás loco cierto?. Ni loca asumiría ese puesto. Simplemente tomaré... algunas decisiones-

-Decisiones como...-

-No seas curioso Phillipe. Solo te diré que antes de decidir, debo hacer algo-

-Algo como...-

-¡Phillipe!-

-¡Esta bien, ya entendí!- exclamó cruzándose de brazos. -Cambiando de tema... ¿como vas con la búsqueda de los pocionistas?-

-Ya revisé los perfiles que me facilitó la confederación y sólo 3 magos cumplen con los requisitos. JeanPierre Dupont de Francia...

-¡Viva Francia!- Exclamó el cuadro con orgullo. La morena lo miró alzando una ceja. -Lo siento jejeje. Me deje llevar. Continúa-

-También está el español Fernando de la Rivera y John Parker de Estados Unidos-

-Pocionistas de renombre sin duda- comentó Phillipe maravillado. -¿Y cuando enviarás la lista?-

-Tengo plazo hasta la próxima semana, asi que la entregaré el último día. Al menos que la pidan antes claro está-

-Ya quisiera saber quien se quedará con el puesto-

-Ya veremos Phillipe, ya veremos-


Abril de 1999

Ministerio de Magia

TOC TOC

-Adelante-

-Buenas tardes-

-Buenas tardes Kingsley. Toma asiento por favor- indicó Jessica. -Te mande a llamar para solicitar un permiso de visita a Azkaban-

-¿A Azkaban? ¿Y por qué?-

-Esta mañana intenté conversar con el ministro sobre los mortífagos y de las personas que fueron encerradas sin investigación alguna. Y como era de esperarse, se mostró renuente. Pero hay algo que me llamó la atención y quiero averiguarlo. Para eso necesito hablar con los prisioneros directamente.

-Jessica, no creo que ese sea lugar para...-

-Kingsley. No estoy pidiendo tu opinión sobre ese lugar. Consigue el permiso para mañana. ¿Entendido?- preguntó la joven con una sonrisa que denotaba no estar para discusiones.

-Esta bien. Pero en ese caso te acompañaré-

-Bien. Pero eso si, ni una palabra a nadie de la visita ¿entendido? Ni siquiera a Harry o Draco-

-Esta bien. Entonces empezaré a prepararlo todo. Con permiso- tras una leve inclinación, el auror se marchó.


Prisión de Azkaban

-Tiene visita Snape- dijo el auror abriendo la reja.

-Ya dije que no quiero recibir visitas- dijo el pelinegro sin moverse de su sitio.

-No es una visita que pueda rechazar, viene del Ministerio-

Severus dirigió su penetrante mirada al auror.

-Levántese Snape. No querrá que lo saquemos a la fuerza... ¿o sí?-

Después de pensarlo unos segundo, se levantó y se dirigió a donde el auror le indicaba. Al llegar vió que lo esperaba una joven no mayor de 25 años, de ojos y cabello castaño oscuro, vestida con una abrigo de cinto azul intenso y pantalón ajustado color negro. Muy guapa debía admitir.

-Buenas tardes señor Snape- saludó la visitante para luego dirigirse al auror. -Retírese- ordenó la joven.

-Lo siento. Tengo órdenes de no dejarla sola con los prisioneros-

-Sé lo que ordenó Shacklebolt, pero necesito hablar con el prisionero a solas. Retírese- Ordenó la joven dando claramente a entender que no aceptaba réplicas.

El auror después de pensarlo brevemente, se retiró.

-Bien... Mi nombre es Jessica Rosenbaum y...-

-Me dijeron que viene de parte del Ministerio. ¿Que... quiere?- preguntó Severus con indiferencia. La morena sólo alzó la ceja.

-Ok... Vine a hablar con usted en relación a su caso.-

-Si a eso vino está perdiendo su tiempo. Ya el ministerio hizo de mí lo que quiso. Puede largarse.- espetó el pelinegro, dispuesto a retirarse. La morena, quien ya estaba molesta por la información obtenida de los presos anteriores, terminó de cabrearse con la "cortesía" del ex-mortífago.

-Siéntese- le ordenó

Severus miró nuevamente a la joven, alzando una ceja muy a su estilo.

-Siéntese- repitió la morena mientras se miraban de forma retadora.

Severus vió como la joven rodó los ojos e hizo un gesto con su mano. Cuando se dió cuenta, estaba sentado y atado de manos.

-¿Cómo demonios...?-

-Eso es para que aprenda a no sacarme de mis casillas- dijo la heredera mientras se sentaba frente al mago y sacaba de su bolso un sobre.

-¿Y eso?- preguntó al ver su nombre en el sobre.

-Es su expediente señor Snape- respondió Jessica ojeando la documentación.

-¿La enviaron para restregarme en la cara que me encerraron de por vida en este sitio?- espetó Severus con asco.

La joven dirigió su mirada al pelinegro, y éste a su vez la miró fijamente. La morena se acercó poco a poco al mago, hasta que sus caras quedaron solo a centímetros de distancia.

-El ministro... no sabe que estoy aquí. Confórmese con saber que vine a ayudarlo- susurró la joven.

Aquella cercanía provocó que sus miradas se intensificaran. "Su porte es muy varonil a pesar de todo" pensaba la morena al detallar mejor al mago, a su vez al pelinegro empezaba a llamarle la atención aquellos carnosos y rojizos labios... "¡Pero que me está pasando!" Se preguntaron mentalmente, haciendo que Jessica desviara la mirada y se concentrara nuevamente en el expediente y Severus fijara su vista en la mesa, intrigado por aquella leve conexión.

-Aquí dice que es usted experto en artes oscuras, en oclumancia y... en pociones- la joven quedó pensativa un momento. -Y que se le acusó y condenó a cadena perpetua por haber sido integrante del grupo de mortifagos bajo las ordenes del mago tenebroso Lord Voldemort, Tortura y asesinato de muggles, magos hijos de muggles y magos contrapartidarios a su causa, el asesinato de Albus Dumbledore y otros actos violentos. Definitivamente un expediente nada alentador señor Snape-

-Si ya usted sabe eso, ¿Por qué se molesta en... ayudar?-

-Porque quiero saber la verdad. Su verdad. No por nada el señor Potter y el señor Malfoy están buscando la manera de sacarlo de aquí- explicó la morena, enseñándole la solicitud de apelación.

-No puedo creerlo- murmuró el mago, negando con la cabeza.

-Confíe en mi Snape, no pierde nada. Déjeme intentarlo.-

-El... "salvador del mundo mágico" lo intentó y... ya ve que pasó.- El profesor le señaló la solicitud. -¿qué le hace pensar que una joven inexperta podrá hacer algo?- La pregunta salió con burla, pero a la vez con curiosidad. Saber que le daba tanta seguridad a esa joven para pensar que podía sacarlo de ahí.

-Se sorprendería de lo que puede lograr una joven "inexperta"- respondió Jessica con una sonrisa triunfante y expresión retadora. -¿Acepta mi ayuda o no Snape? ¿O tiene miedo de ver que una jovencita "inexperta" como yo lo saque de aquí?-

El ex-mortífago no soportó la curiosidad he intentó penetrar la mente de aquella "mocosa impertinente" aprovechando su mirada retadora. Al entrar sólo vió oscuridad a su alrededor. No había rastro de pensamiento. No se esperaba que aquella muchacha fuera oclumántica. Al salir de su mente, tomó una decisión.

-De acuerdo. Veamos que puede hacer- "Nadie reta a Severus Snape y sale bien librado de ello." Pensó el pelinegro mientras mostraba una sonrisa de suficiencia.

-Fantástico. En ese caso...- La joven quito el encantamiento que lo mantenía atado. -¿Me permite su mano por favor?- Pidió la joven mientras ella extendía la suya.

-¿Para que demonios quiere mi mano?- preguntó intrigado.

-No sea miedoso, no le voy a hacer daño- dijo la morena en tono burlón.

-Insolente- gruñó el hombre que, tras dudarlo unos segundo, accedió.

La joven, al usar su habilidad, ingresó a la mente del mago y allí confirmó lo que Harry le había relatado. Vió su triste infancia, su complicada adolescencia y su dura adultez todo en un momento, incluso su amor imposible y su promesa a Lily Potter, de como la habia pagado con sangre sacrificándose para proteger a toda costa a su hijo; así como también vió la conversación que Lily y Severus tuvieron en el "Más Allá". -"la vida quiere darte una segunda oportunidad, una oportunidad para que seas feliz"-. Con esa frase la joven heredera salió de su mente muy impresionada por todo lo que vió y por una información que no esperaba conseguir.

Severus simplemente vió como aquella joven quedó pensativa unos minutos al tocar su mano y como de repente lo soltaba y cubría su boca, impresionada.

-¿Se encuentra bien señorita Rosenbaum?- preguntó el pelinegro preocupado.

-No puede ser cierto.- murmuraba la joven todavía en shock.

-¿Señorita Rosenbaum?- preguntó acercándose a la joven. Al colocar su mano en el hombro de la chica, ésta pareció por fin reaccionar.

-E-estoy b-bien.- respondió un poco pensativa.

-¿Segura?- preguntó incrédulo.

-Si... Segura. Es todo por hoy señor Snape- la morena guardó todo y se levantó bruscamente de la silla, tropezando con una de las patas. El pocionista, gracias a sus reflejos, logró sostenerla atrayéndola hacia él. Sus miradas nuevamente se cruzaron.

-Tenga... más... cuidado- expresó el mago sin dejar de mirarla. La joven sólo asintió a la vez que Severus la soltó.

-Con permiso- se despidió la joven, retirándose rápidamente del lugar. Dejando a un Severus desconcertado.


Crystal Manor, Collinwood.

-¡Hasta que al fin llegas!- Exclamó Phillipe al ver llegar a la joven. Pero al ver que estaba pensativa preguntó. -¿Pasó algo malo?-

-No. Todo está bien- respondió Jessica mientras se despojaba de su capa, se servía una copa de vino y se sentaba, recostándose en el respaldo del sillón.

-Si todo está bien ¿por qué traes esa cara?. ¿Acaso la visita a Azkaban no salió como esperabas?-

-Salió mejor de lo que esperaba. Esas personas son inocentes Phillipe, dijeron la verdad y no los escucharon.- expresó la morena dándole un sorbo a su bebida.

-¿Inocentes? Por Merlín Jessica, es muy grave lo que estas diciendo. ¿Y qué hay con el que fue mortífago y que ahora es héroe..?-

-¿Snape?- el cuadro asintió. -Esa es otra historia. Ese hombre ha sufrido como no tienes ni idea. Sufrió maltrato en su infancia, su adolescencia no fue muy alegre y su ingreso a las filas mortífagas no fue para mejor. Trabajó como espía para la Orden todo este tiempo, soportando las torturas y locuras del maniático de Voldemort. Protegió a costa de su propia vida a Harry Potter. Para que al final... lo condenaran a cadena perpetua.- la morena terminó su bebida de un solo trago.

-Lo que me cuentas es demasiado trágico para ser verdad.- Exclamó el cuadro horrorizado. -¿Y sobre Albus Dumbledore...?-

-Él lo asesinó. Pero fue por petición del propio Dumbledore. Albus Dumbledore de igual forma iba a morir por una maldición obtenida al destruir un horrocrux. "Invirtió su muerte" para salvar algunas vidas que dependían de la suya y como sacrificio de lealtad al mago tenebroso.- explicó mientras se servía otra copa.

-No puedo creer tanta tragedia junta. Su lealtad tuvo un precio muy alto.- Phillipe todavía se encontraba sorprendido.

-Asi es- dijo Jessica terminando su copa. Al mirar al escritorio, visualizó un sobre. -¿Y esto?-

-Llegó en la tarde. ¿Es de Asarath, no?- preguntó al reconocer un pegaso en el escudo de armas.

-Asi es.- respondió la joven mientras desaparecía la delicada envoltura al soplar sobre ella, creando un pequeño y bello espectáculo de luces miniaturas alrededor de este.

-Nunca me cansaré de ver cuando abres los sobres asarianos- expresó el cuadro con una gran sonrisa. Jessica al ver la expresión de alegría del cuadro, no pudo evitar reírse.

-¡Oye! ¡No te rías de mi!- exclamó mientras hacía un puchero.

-No te imaginas lo gracioso que te veías, parecías un niño muggle cuando ve un truco de magia.- dijo la joven tratando de recuperar la compostura mientras se secaba algunas escurridizas lágrimas.

-Si como digas. Ahora deja de perder el tiempo y revisa la carta- apremió el cuadro.

-Tranquilo- la morena comenzó a leer la carta. -Es de Marian. Quiere saber como estoy y como me ha ido. Y... quiere que le envíe la lista de candidatos al finalizar la semana.-

-¿Qué?. ¡Pero si apenas tienes 3 magos seleccionados!.-

-Recuerda que el Tridium no me está exigiendo cantidad sino calidad. Además les enviaré el perfil de 4 pocionistas no 3- dijo mientras empezaba a responder la carta.

-¿cuatro pocionistas?.- el mago comenzó a enumerar con sus dedos. -Está el francés, el español y el americano. ¿Quién es último?- preguntó confundido.

-Confórmate con saber que es inglés y que cumple con los requisitos. Sólo que tengo que buscar su perfil antes de enviar la lista-

-¿Y se puede saber como sabes que cumple con los requisitos si no tienes su perfil?-

-Phillipe ¿Qué te he dicho sobre la curiosidad?-

-¡No me digas que es un atractivo pocionista que quieres amarrar!- exclamó levantando las cejas pícaramente.

-Phillipe... la chimenea está justamente debajo de ti. ¿Quieres hacerle una visita?- advirtió la morena sin levantar la vista del escrito, no quería que el cuadro viera su sonrojo al recordar la leve conexión con el mago.

-Esta bien, no digo nada más. ¿Ya terminaste?-

-Si. Y ya me voy a descansar- dicho esto envió la carta con un hechizo.

-Entonces me voy. Que descanses pequeña y... ¡que sueñes con tu pocionista!- clamó con una risa traviesa. Cuando Jessica le iba a reclamar, ya Phillipe no estaba.

-Descansa tonto-