Disclaimer: Ninguno de los personajes de la saga Harry Potter me pertenecen, son propiedad de la ingeniosa J. K. Rowling. Sólo me pertenecen los personajes restantes y el fic XD. Sólo por diversión.


Severus Snape en esos momentos se encontraba desconcertado aunque se mostraba imperturbable. Esa mañana lo habían obligado a salir de su celda, debido a que estaba asignado para ser trasladado urgentemente a otro lugar. Lo que no se esperaba era que iba a ser trasladado al tribunal del Wizengamot. Su desconcierto fue mayor al ver como la señorita Rosenbaum estaba en el estrado central y como el ministro lo miraba con un profundo odio.

-Windsor le voy a pedir encarecidamente que tome asiento. Le aseguro que esta parte de la audiencia le va a aclarar algunos malos entendidos.-

-¡Aquí no hay nada que aclarar! ¡El prisionero fue condenado por el tribunal!- Rugió el ministro fulminándola con la mirada.

-Lo sé Windsor. Pero no se imaginan el error que cometieron, el error que cometió usted por el odio que lo domina. De haber indagado un poco más, hubiese encontrado dos importantes verdades.-

-¿Verdades? ¿Qué verdades Excelencia?- preguntaron en la tribuna del Wizengamot.

-La primera y principal es que Severus Snape si fue leal a la causa de Albus Dumbledore-

-Ya intentaron probarlo y no pudieron- espetó el jefe de magos.

-Corrección, usted no quiso creer en lo que mostraron.-

-¡Esos recuerdos estaban manipulados por ese asesino!- señaló acusatoriamente al pelinegro.

-Usted tampoco pudo probar eso. Sin embargo, yo les traje la verdad que obtuve. Y como ya les dije, los recuerdos que yo obtengo no pueden ser manipulados-

-Lamentablemente el pensadero no está disponible Excelencia, así que dichos recuerdos no podrán ser mostrados- expresó el ministro con suficiencia.

-No necesito el pensadero. Tengo algo mejor.- Decía Jessica a la vez que juntaba las manos dejando las palmas hacia arriba y recitaba un encantamiento en un lenguaje desconocido.

Los presentes se asombraron al ver como una esfera de luz azul se iba formando en sus manos.

-Esto que ven aqui es una esfera reveladora. Cumple la función de un pensadero al ayudar en la visualización de pensamientos pero también permite sentir lo que se visualiza. En pocas palabras, permite sentir el recuerdo como propio.- explicó la joven, concentrada en la esfera.

Inesperadamente, la esfera empezó a brotar pequeñas esferas similares a la mayor.

-Por favor acéptenlas. Son útiles para la explicación-

-"¿Magia antigua? ¿Quién demonios es esa muchacha?"- Pensó el pelinegro sorprendido.

-No aceptaré nada.- dijo el ministro con total desconfianza.

-Por favor Windsor, confíe en mi. Solo quiero que todos sepan la verdad. Usted más que nadie. Por favor, acéptela- pidió la joven calmadamente.

Después de pensarlo brevemente, aceptó.

-Quiero aclarar antes que nada, que los recuerdos que fueron presentados con anterioridad por la defensa del señor Snape... son válidos. Los confirmé al usar legeremancia con el acusado- El pelinegro la fulminó con la mirada. No le agradaba para nada saber que su mente fue invadida sin él siquiera saberlo. -Lo que voy a mostrarles a continuación es un recuerdo de uno de los llamados de Voldemort en su trabajo de espia.-

*Inicio del recuerdo*

-Mi Lord- saludó Severus con una reverencia.

-Severus, te estábamos esperando- dijo el mago tenebroso indicando con su pálida y macabra mano que se acercara al centro de la reunión.

-¿Qué se le ofrece mi Lord?- preguntó Severus impasible, aunque en su interior se estaba esperando lo peor.

-Dar una pequeña muestra de lo que pasa cuando no cumplen inmediatamente mis órdenes- Voldemort comenzó a pasearse alrededor del pelinegro, como cazador con su presa. Al ver a su alrededor, varios mortífagos se encontraban sonrientes, ansiosos por ver el siniestro espectáculo que estaba por avecinarse.

-¿Mi Lord?-

-No me has traído noticias de la Orden ni de Potter últimamente Severus- el oscuro mago mostraba su tenebrosos dientes.

-Mi Lord yo...-

-¡Crucio!-

El Slytherin sentía como sus músculos se tensaban vigorosamente y como parte de su piel se desgarraba. Dolía a horrores como siempre ocurría al caer en la locuras de aquel maniático, pero como siempre no lo demostraría, no le daría ese gusto.

Después casi media hora de tortura, Severus se encontraba ensangrentado y con dificultad para respirar en medio de aquel salón bajo las burlas de sus "camaradas".

-Eso pasa cuando no eres eficiente Severus. Deberías aprender de Yaxley.- El aludido se mostraba complacido. -No solo consiguió el punto débil del auror Windsor sino también quien hará el trabajo sucio por él- los mortífagos se reían gustosos.

-Bien queridos camaradas, es hora de retirarnos.- decía el mago a la vez que indicaba la salida. Los demás se retiraron rápidamente. -Buenas noches Severus, espero que hayas aprendido la lección- expresó mientras dejaba el recinto.

Con la poca fuerza que le quedaba, Severus se transportó por red flu a su despacho.

-¡Por Dios hijo mío que te hicieron!- exclamó Dumbledore, auxiliándolo al verlo llegar en esas condiciones.

-Albus tienes que...- el pelinegro no pudo seguir, su vista se escureció y no supo más de si.

*Fin del recuerdo*

Los presentes se encontraban impactados y consternados por el recuerdo. Ver y sentir parte del dolor que sufrió aquel hombre, era algo inexplicable. Lo único que sabian era que no querían volver a sentir algo asi en sus vidas.

-Como verán, esa fue solo una de las muchas torturas que Severus Snape tuvo que sufrir en su papel de doble agente. Si ustedes se sienten aterrados de tan solo pensar en volver a vivir aquella experiencia, imagínense lo que sintió este hombre al vivirla infinidad de veces sólo para asegurar la victoria del bien. Mientras que otros estaban sentados cómodamente esperando que la victoria cayera del cielo, Severus Snape exponía su vida en pro de la lucha liderada por Albus Dumbledore. Sobre el punto débil del ministro Windsor...-

-Eso es mentira- murmuró Windsor, llamando la atención de los presentes. -¡Eso es mentira!- gritó levantándose de golpe del estrado. -¡Yo se quien mató a mi esposa... FUE ESE MALNACIDO!- decía señalando a Severus con la varita.

El pelinegro cambio su expresión de seriedad a una de total sorpresa por la acusación, algo no muy común en él.

La ola de murmuraciones no se hizo de esperar ante tal revelación.

-¿Qué dijo? ¿Que Snape mató a su esposa?- preguntó Ron creyendo haber escuchado mal.

-Eso fue lo que dijo-. Respondió Hermione desconcertada.

-Eso no es cierto, Severus no cometió esa barbaridad. Yo... estuve presente en aquella tortura- susurró Narcisa con tristeza para ser escuchada solamente entre ellos. -No pudimos hacer nada. Lucius en Azkaban, Draco en Hogwarts, y yo encerrada en mi propia casa. Fue muy lamentable lo que paso.-

-Si eso es asi. ¿Entonces por qué Windsor afirma tal acusación?- se preguntó el ojiverde, confundido por la situación.

-Yo no maté a tu esposa Windsor- espetó el pocionista, ofendido por aquella acusación.

-¡CLARO QUE FUISTE TU HIJO DE PERRA!- Windsor estaba fuera de sí.

-¿Y cómo está tan seguro de que fue él?- preguntó Jessica con total calma.

-¡Porque Yaxley me lo confesó antes de encerrarlo en Azkaban!- expresó el mago a viva voz, arrepintiéndose en el acto.

La confesión no sólo calló de inmediato al mago, sino también a los presentes quienes miraban atentos al ex auror.

-¿Ah si? Dejeme adivinar. Esa confesión fue después de conocerse la verdad sobre Snape ¿o me equivoco?- La joven lo miraba con una sonrisa burlona.

-"Touché"- pensó el ex-mortífago al recordar que con eso habían jodido su defensa.

-Eso no tiene nada que ver.-

-Por supuesto que si Windsor. ¿Cree usted que después de saberse la verdad sobre Snape, ellos iban a perder la oportunidad de cobrársela?. Por favor ministro no sea ingenuo-

-Si usted está tan segura de que ese miserable no fue. ¿Por qué no lo prueba?- retó el ministro.

-Vaya, hasta que llegamos a la segunda verdad- la joven bajó del estrado y se acercó a la jaula donde se encontraba el slytherin. -Días después usted se enteró del asesinato de Elizabeth Windsor y de quien lo había hecho ¿no es así?-

-Si- contestó el pelinegro

-¿Quién lo hizo?-

-...-

-¿Quién lo hizo Snape?-

-... Joseph Rumsfeld-

Todos miraban boquiabiertos al slytherin para luego mirar a un nervioso Rumsfeld.

-Eso no es posible, Rumsfeld es como un hermano para mi. ¡Como puede inventar semejante canallada!- defendió Windsor ferozmente.

-¿Ah si? ¿Y por qué no se lo preguntamos?- opinó la morena para posteriormente atar de manos y pies al sospechoso en caso de querer escapar, provocando revuelo en la tribuna roja. -Kingsley trae el veritaserum- ordenó mientras le indicaba a dos aurores que buscaran al nuevo acusado.

-¡¿Pero que demonios piensan ustedes que hacen?!- exclamó el ministro.

-Todos queremos saber la verdad, usted quiere saber la verdad ¿no?, pues la tendrá.-

Los aurores llevaron hasta el estrado central al nuevo acusado donde fue obligado por Kingsley a tomar la poción.

-Bien Rumsfeld ilumínenos. ¿Usted asesinó a Elizabeth Windsor?-

-...si- respondió Rumsfeld con dificultad al tratar de no abrir la boca.

-No. No puede ser- murmuró el ministro, compungido por la confesión.

-¿Pertenecía usted al grupo de los mortífagos?- Jessica continuaba con el interrogatorio.

-...no-

-¿Fue usted uno de sus colaboradores?-

-...no-

-¿Entonces por qué demonios la asesinó?-

-...Porque él no se la merecía-

-¡¿Cómo que no la merecía?!- preguntó Windsor encolerizado, aproximándose al estrado y agarrando a su "hermano" por el cuello del saco. -¡Elizabeth era mi vida!. ¡¿Como pudiste?!-

-¡Ella tenía que ser mía, yo la amaba, yo la conocí primero!. Pero no, tenías que venir tú a cruzarte en mi camino. Por tres años ví como eran felices mientras yo me destrozaba internamente cada día- conforme Rumsfeld explicaba, se podía notar el odio que sentía por el ex-auror. -Asi que tome una decisión: si ella no era mía, no sería de nadie. Yaxley me ofreció a aquella oportunidad y no la iba a desperdiciar. Yo la mataría y tu pensarías que era obra de los mortífagos. El plan perfecto.-

-¡TE VOY A MATAR MALDITO INFELIZ!- Windsor se abalanzó en contra del traidor para golpearlo sin piedad. La situación provocó un gran revuelo entre los presentes, mientras que la prensa se daba vida con todo lo que estaba pasando. Kingsley retuvo a tiempo a su ex-compañero de Cuartel antes de que llegara a mayores.

-Creo que ya hemos escuchado suficiente. Llévenlo a los calabozos, luego se verá que pasará con él- ordenó Jessica a los aurores. -¿Estás bien Windsor?- preguntó preocupada.

-Todos estos años odiando a muerte a los mortífagos. Todos estos meses odiando a la persona equivocada, cuando en realidad el que consideraba mi hermano fue el que destruyo mi vida. Fui un imbécil-

-No te culpes por haber creído en él, ni yo hubiera sospechado que él fuera responsable de algo tan atroz. Sólo cometiste el error de dejarte dominar por un mal consejero como es el odio.-

-Tenían razón y no les quise escuchar. Por mi culpa, esas personas iban a pagar de por vida un error que no cometieron... todo por saciar mi odio- Windsor miraba con pesar a las personas liberadas.

-Y... ¿Qué piensas hacer ahora?- preguntó Jessica.

-No se. Quisiera... irme, lejos de aquí.- Su rostro denotaba un gran cansancio y una gran tristeza.

-Entiendo. En ese caso... Tomaré una decisión por ti- la morena se dirigió al estrado principal. -Silencio por favor- el revuelo en la sala se calmó.

-Debido a la situación ocurrida, he decidido tomar las siguientes decisiones: Obviamente el señor Rumsfeld no seguirá ejerciendo su cargo, es por ello que al ser delegado principal, designo al señor Draco Malfoy como el nuevo Jefe del Departamento de Cooperación Mágica Internacional.-

Los aplausos inundaron la sala, al igual que la felicitaciones, especialmente de su madre y miembros de la Orden.

-Después de lo ocurrido... Considero que el señor Windsor no está en condiciones para seguir al frente del ministerio. Estará de acuerdo conmigo en que necesita tiempo de reflexión- El ministro asintió. -Es por ello que he decidido designar a Kingsley Shacklebolt como Ministro de Magia.

Nuevamente los aplausos no se hicieron esperar. Kingsley había quedado en shock, no podía creer lo que había escuchado. Reaccionó cuando Windsor se acercó a él para felicitarlo.

-Y por último, quiero designar como Jefe del Departamento de Seguridad Mágica al auror Harry Potter-

La algarabía comenzó a inundar la sala, todos sabían que eran personas aptas para los cargos, especialmente los miembros del Wizengamot.

-Shacklebolt, tendrás como primera misión que se cumpla lo que diré a continuación.- Kingsley dirigió su mirada a la heredera y asintió. -Primero, se le dará una disculpa pública en nombre del ministerio a las personas que fueron liberadas y una compensación de 500 galeones a cada uno. Segundo, en vista de lo explicado y de lo que ustedes pudieron ver... El señor Severus Snape Prince queda absuelto de todos los cargos de los que se le acusa y se ordena su liberación inmediata. Además... Se le otorgará la Orden de Merlín en su primera clase, por su excelente trabajo de espía y gran contribución en la guerra.- la morena miraba con triunfo al pelinegro a la vez que él la miraba con su conocida arrogancia. -Es todo. Fin de la audiencia-


Severus no podía creer todo lo que había pasado. Aquella chiquilla insolente no solo le había otorgado la libertad y la Orden de Merlín. También había asignado a Draco y a Potter como jefes y a Shacklebolt como ministro. Definitivamente estaba falto de noticias o todos estaban locos.

-Bienvenido a la libertad profesor Snape.- Harry se había encargado de la liberación ya que Kingsley y Draco fueron abarcados por la prensa.

-Ya no soy su profesor, Potter.- dijo el pelinegro una vez fuera de la jaula. -Y... Lo felicito por su nombramiento.- Ambos se dieron la mano.

-Gracias pro... Señor- el moreno estaba sonriente.

-Estamos muy contentos de que estes libre Severus.- saludó el sr Weasley estrechando su mano con el ex-mortífago.

-Gracias Arthur.-

-Disculpen. Al parecer Kingsley necesita mi ayuda.- dijo el pelirrojo retirándose.

-¿La señorita Rosenbaum tiene algún cargo importante en el ministerio?- preguntó el pelinegro disimulando su curiosidad.

-Ahh pues verá ella es la... Heredera de Merlín señor-

-¿Qué?- preguntó Severus levantando una ceja muy a su estilo.

-Asi es. Apareció hace más de un mes.-

-Ahora entiendo- murmuró para sí mismo.

-Señor, como sabrá sus bienes fueron confiscados y el trámite para recuperarlos es de una semana o más. Sé que lo más probable es que no acepte si lo invito a hospedarse en Grimmauld Place mientras se arregla su situación...-

-Muy bien Potter. Su intuición me impresiona- dijo sarcásticamente

"Nunca va a cambiar" pensó el niño que vivió dos veces, soltando un gran suspiro.

-De igual forma le reitero la invitación. Siempre será bienvenido.-

-Le... Agradezco Potter. Pero no se preocupe por mí. Sabré como arreglármelas. No es la primera vez que enfrento una situación difícil-

-Pero señor...-

-Felicitaciones Harry. Espero que estés preparado porque tendrás mucho trabajo de ahora en adelante- Jessica se había acercado hasta los dos hombres.

-Muchas gracias, haré mi mejor esfuerzo.- dijo el ojiverde mientras estrechaba su mano con la joven.

-Eso es espero..- la morena sonrió, luego se dirigió al pocionista.

-Vaya vaya Snape, ¿No que una joven como yo no podía sacarlo de Azkaban?- preguntó con un gesto de triunfo.

-De haber sabido que usted era la sucesora de Merlín... No lo había puesto en duda- respondió con su sedosa voz.

-Tranquilo Snape, no tiene que agradecerme tanto- expresó la joven sarcásticamente colocando teatralmente una mano en su pecho.

-Su insolencia no tiene límites ¿o si señorita Rosenbaum?- espetó el pelinegro.

-Creo que yo mejor me voy- musitó Harry retirándose.

-¿Insolencia? ¡No soy una de sus estudiantes Snape!-

-Pero es una jovencita, por lo cual me debe respeto-

-Usted lo ha dicho Snape, respeto no pleitesía. Además... tengo entendido que usted no es tan viejo-

-Soy más maduro que usted- siseó mientras acercaba su cara a la de la joven, que es más baja que él.

-¿Maduro?.¿Acaso no se da cuenta de que se comporta como un chiquillo malcriado?-

-Mocosa imperti...-

-Que bueno que al fin estés libre Severus- Saludó Narcisa Malfoy interrumpiendo la conversación.

-Muchas gracias Narcisa.- dijo mientras respondía al abrazo de la mujer.

-Padrino- saludó el rubio

-Draco. Te felicito por tu nombramiento- dijo el pelinegro estrechando su mano con el del joven.

-Gracias. Y gracias a ti Jessica por darme la oportunidad.-

-No hay de qué Draco. Sé las ganas que tienes de trabajar y las ideas que tienes para el departamento. Sólo no me vayas a decepcionar, suficiente fue con lo de Rumsfeld-

-No te preocupes, demostraré que soy apto para el cargo. Ehh... ¿Interrumpimos algo...?-

-No nada. Solo conversaba con tu "simpático" padrino, pero ya me iba. Nos vemos después- se despidió la joven retirándose.

-¿"Simpático"?. Por Circe Severus ¿Qué le dijiste?- Preguntó la rubia

-Nada Cissy. Digamos que la "simpatía" es mutua- respondió el mago con indiferencia. La rubia solo negaba con la cabeza.

-Quería invitarlo a la mansión. Hasta que se arregle su situación con los bienes por supuesto.- ofreció el rubio.

-Gracias por el ofrecimiento Draco, pero no deseo incomodar a nadie. Además, la casa que está en la calle la Hilandera no formó parte de confiscamiento.-

-¡Por Merlín Severus!. No pretenderás que te dejemos ir a ese lugar que debe estar totalmente inhabitable y sin siquiera un knuts en el bolsillo. Eres parte de nuestra familia Severus, jamás podrías incomodarnos.-

-Te agradezco mucho Narcisa. Pero no te preocupes. No me creerás tan tonto como para dejar todo mi dinero en Gringotts... ¿o sí?- el pelinegro se mostraba triunfante.

-Siempre fuiste precavido.- la bruja esbozó una gran sonrisa. -¿Seguro que estarás bien?- el mago asintió.

-En ese caso... Lo invitamos a cenar y esta vez no acepto un no por respuesta.-

-...Está bien.- aceptó con indiferencia. -Me retiro. No quiero ser el siguiente fenómeno de circo de esos tontos- dijo mientras miraba como los periodistas entrevistaban a Harry y a Jessica.

-Nos vemos en la cena.- y con una breve inclinación el mago se retiró.


Inhabitable. Fue la palabra con que definió Narcisa Malfoy a su casa. Pero la realidad era que su casa estaba igual que siempre: llena de polvo y telarañas, libros por doquier, muebles desgastados y de fachada destartalada. Lo normal para una casa que la mayoría del tiempo estaba abandonada.

Aquella casa era un recordatorio constante de los malos momentos de su vida. De todos los maltratos que sufrió su madre y él por culpa de Tobías Snape. De la veces que se culpó por la muerte de Lily. De todo lo que había hecho por cumplir con su papel de mortífago.

Y allí estaba él nuevamente, pero con una gran diferencia... Era oficialmente libre. Y en cierto modo así se sentía. Su vida quedaría marcada, pero era algo con lo que estaba dispuesto a vivir.

En Azkaban siempre se preguntaba ¿Por qué demonios había sobrevivido si el resto de su vida sería una mierda? ¿Dondé estaba la felicidad que Lily le había dicho?. Y ahora estaba allí, libre. Por fin era dueño de su tiempo y de su vida. Una nueva vida. Una oportunidad que no iba a desperdiciar.

Mientras se estaba arreglando para la cena con los Malfoy, tomó una decisión: una vez que se arreglara su situación, se alejaría de todo. Buscaría nuevos horizontes.

Y con esa convicción se encaminó a Malfoy Manor.


-Bienvenida joven ama- saludaba Wendy, una elfa doméstica de Crystal Manor.

-Gracias Wendy. ¿Alguna novedad?-

-Si. La joven ama recibió correspondencia. Y al parecer es algo importante porque el señor Phillipe está esperando ansioso a la joven ama para que la abra-

-Ese tonto nunca va a cambiar- decía la morena mientras negaba con la cabeza.

-¿La joven ama va a cenar?-

-Si, por favor preparen algo ligero-

-Como ordene- y con un plop la elfa desapareció.

Al entrar al despacho, confirmó lo que la elfa le había informado. En su escritorio estaba la correspondencia y un Phillipe que se mostró complacido al verla llegar.

-¡Que bueno que llegaste! Te estaba esperando para...-

-Para saber que dice la correspondencia que llegó ¿no es asi?- culminó la frase, con una sonrisa burlona.

-Ehh... Bueno... Si esta bien, lo admito.- el francés cruzó los brazos. -Pero también para saber como te fue en el juicio-

-El juicio fue de lo más agotador. Primero tuve una discusión con Windsor por la liberación de esas personas. Luego un enfrentamiento por el caso de Snape, y para terminar Windsor casi muele a golpes a Rumsfeld cuando se enteró de que él fue quien mató a su esposa-

-Ese juicio debió de ser un espectáculo digno de ver. Sin contar que la prensa se daría vida con tanta noticia- expresó divertido el cuadro.

-Ni que lo digas. Creo que El Profeta de mañana será el más grueso de toda su... historia.- la joven se percató de que en la correspondencia venía incluida una hermosa flor.

-¿Se puede saber quien es tu admirador?-

-¿De que admirador hablas?-

-Del que te envió esas cartas y esa... ¿rosa?- dijo señalando lo que había en el escritorio. -Es muy bonita y exótica a la vez-

-Es una Roselia. Además mi querido y curioso Phillipe esto no es en sí una flor- decía mientras tomaba la flor y se la mostraba. -es una carta proveniente de Arthemius-

-¿Ah si? Demuéstralo-

La morena enarcó una ceja y posteriormente recitó.

-Oscailte-

La flor se iluminó transformándose poco a poco en una hoja escrita.

-¿contento?- preguntó la morena fulminando con la mirada al cuadro.

-Mis disculpas- decía a la vez que hacía una reverencia. -¿Y... que dice?-

-Básicamente es para informarme de que enviaron las cartas para los postulados y... para saber como estoy y como está Kyana-

-mmmm entiendo-

-Joven ama, su cena ya esta servida- anunció Wendy.

-Muy bien. Iré en un momento.- respondió la morena, empezando a escribir la contesta de la carta. -Wendy prepara el baño por favor, hoy descansaré temprano.-

-A sus órdenes joven ama. Con su permiso- dijo la elfa mientras se retiraba con una reverencia.

-¿Asi de agotador fue el juicio?- la joven asintió. -¿Y tienes que ir personalmente a entregar esas cartas?-

-Por supuesto. Es una de mis responsabilidades como intercesora.-

-Técnicamente no. Si el último descendiente de la dinastía de pocionistas no hubiese fallecido, no estarías con esta responsabilidad.-

-Eso también es cierto. De igual forma debo ayudarles en la elección del pocionista, así como Merlín lo hizo en su momento. Bueno ya me voy- dicho esto envió la carta con un encantamiento. -Hablaremos mañana Phillipe.-

-Esta bien. Que descanses- y con esto ambos se retiraron del lugar.


Hola a todas y a todos!. Espero que les haya gustado este capitulo :D

Agradezco a Keki y a Guest por sus comentarios c: y a los que han agregado a sus favoritos y alertas a la historia.

Bueno al fin Sev esta libre (wiiii jejeje), Windsor fuera de la jugada. ¿Y ahora que pasará? ta ta ta taaaaan ;)

Sólo les adelanto que aparecerá un viejo personaje. ¿Podrán adivinar quién será?

Porfa dejen sus reviews si? Me alegran el día y me animan a escribir.

Nos leemos después. Besos.