Disclaimer: Ninguno de los personajes de la saga Harry Potter me pertenecen, son propiedad de la ingeniosa J. K. Rowling. Sólo me pertenecen los personajes restantes y el fic XD. Sólo por diversión.
-¿Qué te dijo la medimaga Sirius?- preguntó Kingsley al ver al animago salir de la enfermería del ministerio.
-Dice que estoy bien, que necesito descanso nada más y...-
-¡Sirius!-
Al voltear, vieron a Harry correr en dirección a ellos. Ambos magos se dieron un gran abrazo.
-Que grande estás Harry. Se nota que ha pasado mucho tiempo desde la última vez que te vi.- decía Sirius mientras detallaba con detenimiento al ojiverde.
-Pensaba que... No importa, estás aquí.-
Expresó el joven mago, dándole otro abrazo a su padrino.
-Vaya Harry, Kingsley tiene razón. Alcanzarte es toda una hazaña.- Arthur Weasley acababa de llegar, exhausto por la carrera. -Así que es cierto, estás de vuelta- el pelirrojo y el animago se dieron la mano.
-Así es. Al parecer estoy aquí gracias a una joven.-
-¿Joven? ¿Qué joven?- preguntó el pelirrojo.
En ese momento la puerta de la enfermería se abrió nuevamente, dándole paso a Malfoy y a Snape.
-¿Cómo sigue Jessica?- preguntó Kingsley.
-Todavía no ha despertado. Sea lo que sea que hizo, la debilito bastante.- respondió el rubio sentándose en uno de los bancos.
-Te felicito Black, regresas y casi matas a una persona. Típico de ti.- siseó el slytherin.
-Y tú siempre con tus malos chistes ¿no Quejicus?- replicó el animago.
-Que seas un desastre no es un chiste, es una realidad.-
-Prefiero ser un desastre que un amargado.-
-Cállate perro, ¿será que tanto tiempo sin sacarte a pasear terminó por enloquecerte?.- preguntó con sorna
-Cállate Quejicus-
-Cállate tu pulgoso-
-¡Por qué mejor no se callan los dos!- exclamó Kingsley alzando la voz, acabando con la discusión.
-Señor Ministro- llamó una enfermera. Todos dirigieron su atención hacía ella. - su Excelencia acaba de despertar.-
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La morena abrió los ojos lentamente, tratando de reconocer donde estaba. Un agradable olor a sándalo inundó su olfato, al buscar se percató que era su ropa la que olía así.
-Avísenle al ministro.- se escuchó a lo lejos.
-Cómo se siente Excelencia?- preguntó a lo que la joven reconoció como una medimaga.
-Un poco confundida, pero estoy bien- respondió la morena, recostándose en el espaldar de la camilla. -¿Qué me pasó?-
La cortina que custodiaba su lugar se abrió.
-Que bueno que ya despertaste. ¿Cómo te sientes?- preguntó Kingsley colocándose a un lado de la camilla.
-Como si un troll me hubiese pasado por encima.- el mago sólo sonrió. -Pero estoy bien. Recuerdo que invoque a La Cailleach, y luego...- la bruja revisó su mano izquierda, la cual ya estaba vendada. -le di la ofrenda, apareció un hombre, la anciana se fue y... No se más.-
-No recuerdas porque te desmayaste.-
*Flashback*
-¿Jessica estás bien?- preguntó Kingsley al dirigirse al centro de la sala. La joven no respondió, en ese momento se desvaneció siendo atrapada a tiempo por el castaño.
Los magos inmediatamente se apresuraron a llegar.
-No sé que pasó, preguntó si era Sirius Black y luego se desmayó.- Explicó el animago preocupado.
-Está sangrando Shacklebolt.- Avisó Snape señalando la mano lastimada. - Y está muy pálida. Hay que llevarla a la enfermería de inmediato.- El Slytherin retiró el cuerpo de la joven que estaba en brazos del Gryffindor y la cargó.
-Vamos, por aquí padrino.- dijo el rubio mientras guiaba al mago.
-¿Estás bien Sirius?- preguntó Kingsley al ver al mago un poco pálido.
-Un poco cansado pero estoy bien.-
-Será mejor que vayas a la enfermería también. Que bueno que estés de vuelta.- dicho esto, el ex-auror colocó una mano en su hombro y lo apretó amistosamente, para luego guiarlo hasta la enfermería.
*Fin flashback*
-Ahora entiendo. Snape me trajo hasta acá.- murmuró la joven.
-"El olor a sándalo es de él. Y te gustó"- decía una voz burlona en su mente.
-"Demonios"- pensó la morena al darse cuenta que era cierto.
-...quieren hablar contigo.- terminó de hablar Kingsley.
-¿Qué?. Disculpa Kingsley no escuché lo último que me dijiste- dijo Jessica al salir de sus pensamientos.
-Te dije que Sirius y Harry quieren pasar para hablar contigo. Pero creo que lo mejor será que descanses.- El ministro se disponía a retirarse.
-No es necesario Kingsley- el mago se detuvo. -Ya me siento mejor- decía mientras se levantaba de la camilla.
-¿Se puede saber que estás haciendo?- preguntó el mago tratando de detenerla.
-¿Levantándome?- ironizó la morena.
-No puedes irte todavía, pasaste por un estado de debilidad y...-
-Y ya me siento mejor- culminó Jessica la frase mientras se acomodaba su ropa.
-Lo siento pero no te puedes ir. Son órdenes de los medimagos- sentenció el mago, obstruyéndole el paso a la bruja.
-Entonces tu decides Kingsley: ¿por las buenas o por las malas?. Porque algo es seguro: aquí no me voy a quedar- advirtió la morena.
Después de pensarlo unos segundos, y con un gran suspiro de resignación, el mago cedió el paso a la heredera.
-Tu ganas, pero con la condición de que te vayas a descansar.-
-Hablo con el señor Black, arreglo algunas cosas y me voy a descansar-
Al salir de la enfermería, se encontraron con un pequeño espectáculo. Snape y Black se encontraban en una nueva discusión mientras que Harry y Hermione trataban de calmarlos y Draco sólo observaba divertido.
-Me estás hartando murciélago.- dijo el animago alzando la voz.
-Gryffindors, siempre creyéndose superiores y son unos idiotas- espetó el ex-mortífago.
-Cállate Quejicus-
-A mí nadie me calla pulgoso-
-No me provoques murciélago amargado-
-¿Se puede saber que está pasando aquí?- preguntó Jessica en voz alta, deteniendo la discusión.
-Hasta que al fin se calmaron- musitó la gryffindor. El joven auror soltó un suspiro de alivio.
-No te preocupes, es algo... normal entre ellos- explicó el ex auror.
-¿Cómo te sientes?- preguntó el rubio.
-Estoy bien, gracias Draco. Kingsley me dijo que ustedes- señalando a Harry y a Sirius. -quieren hablar conmigo-
-Así es. Permítame presentarme formalmente- decía el castaño mientras se acercaba a la joven. -Mi nombre es Sirius Black- dijo mientras hacía una reverencia, a la vez que besaba la mano de la morena. -Y le estoy eternamente agradecido señorita...-
-Jessica Rosenbaum- se presentó la joven.
-Le estoy eternamente agradecido señorita Rosenbaum. Cualquier cosa que necesite, estoy a sus servicios- expresó el animago con una seductora sonrisa mirándola de arriba a abajo.
-Yo también te estoy agradecido- dijo el ojiverde. -No sabes lo que significa para mí que mi padrino esté con nosotros nuevamente. Cualquier favor que necesites, estoy a tu disposición-
-Muchas gracias a ambos, pero no tienen nada que agradecer. Me alegra haberlos ayudado-
-Bueno basta de charla. Usted se va a descansar- ordenó Kingsley a la joven. -Severus, disculpa la demora. Vamos a mi oficina-
-Sería justicia- expresó el pelinegro con fastidio.
-¿Hoy le entregarás el permiso?- preguntó Jessica, deteniendo a los magos.
-Así es- respondió Kingsley.
-Antes de irme necesito hablar con el señor Snape. Busca el permiso en tu oficina y nos vemos en la mía ¿Sí?-
-Pero...-
-Para tu tranquilidad, después de que hable con Snape me voy, lo prometo-
-... Esta bien- dicho esto la joven se despidió de los presentes y se encaminó al primer piso con Snape y Kingsley.
Hola a todos nuevamente. espero que les guste cap. Se que es corto pero fue lo que mi musa me dio :(
Se lo dedico a Danielle Franks, me encantó tu review :D
Espero que mi musa no me abandone y pueda publicar otro cap este fin de semana :s
Porfa dejen sus reviews no sean malos y malas si? Me animan a seguir escribiendo y me alegran el día.
Nos leemos después. Besos.
