Disclaimer: Ninguno de los personajes de la saga Harry Potter me pertenecen, son propiedad de la ingeniosa J. K. Rowling. Sólo me pertenecen los personajes restantes y el fic XD. Sólo por diversión

Nota: Disculpe los errores por adelantado :)


-Buenos días a todos- Saludó Patrick a los presentes. -Hoy es el gran día, hoy puede decidirse una de dos interrogantes: quién será el pocionista o quién se quedará con el segundo puesto para la tercera prueba. Les deseo la mejor de las suertes, y espero que sepan aprovechar al máximo a la que es su última oportunidad- tras una breve inclinación se sentó en su lugar al lado del rey.

El rey se levantó de su trono y con voz altiva comenzó lo que sería su explicación.

-Un pocionista debe estar en la capacidad de preparar todo tipo de pociones. Es por ello que su prueba consistirá en la preparación de un poderoso veneno conocido como El Beso de la Hidra. A diferencia de Arthemius, los ingredientes y su preparación están en su laboratorio. A excepción del ingrediente principal que es su responsabilidad encontrarlo- el monarca mostró una sonrisa al decir esto. -Este ingrediente le brinda el poder que necesita y es uno de los protagonistas de la festividad de hoy. Sus pociones serán presentadas y evaluadas en este salón al atardecer. Sin más que decir, buena suerte caballeros- el rey volvió a sentarse en su trono.

Las puertas se abrieron, revelando a la Heredera de Merlín luciendo un vestido blanco estilo griego con cinturón dorado al igual que su sandalias, pendientes y brazalete, y su cabello estaba amarrado en una elegante coleta.

-Una diosa griega acaba de entrar- murmuró el francés, los demás solo asintieron.

Severus solo la miraba de pies a cabeza. Muy a su pesar tenia que darle la razón, aquella muchacha era una diosa ante ellos.

-"Admite que quisieras que ese vestido se empapara como el anterior"- decía una voz burlona en su cabeza.

-Cállate- espetó en su mente.

-"Soy tu consciencia, no puedes callarme"- seguía burlándose aquella voz.

-Su Majestad- saludó la joven con una reverencia, sacando al pelinegro de su discusión mental.

-Al fin te veo sin esa ropa muggle- exclamó el soberano levantándose de su asiento y acercándose a la chica. -Te ves hermosísima mi princesa- el rey, para sorpresa de los pocionistas, la abrazó. -Y pensar que por descuido de Emerick pasaste un mal momento-

-No fue culpa de él y usted bien lo sabe, fueron... circunstancias inesperadas, además él también pasó un mal momento créame. Cambiando de tema, sinceramente no se que problemas tiene con mi ropa- la joven se separó. -¿Acaso le tengo que recordar de donde provengo?-

-¿Y acaso le tengo que recordar a usted señorita que a pesar de eso, usted es una sangre pura y debe vestirse como tal?-

La joven sólo bufó, Raynor y su arrogancia.

Era conocido en el reino el gran cariño que Raynor le tenía a Jessica. Tanto así que ella era para él como la hija que siempre quiso y que nunca pudo tener. Y más aún cuando ella demostró que poseía la habilidad de influir en los cuatro elementos, principalmente en el elemento agua; sólo los herederos a la corona tenían esa acuática habilidad. Y también era conocido en el reino, y para tristeza de las damiselas, que Patrick estaba interesado en ella. Es por ello que últimamente Raynor le estaba rondando una idea para que Jessica fuera oficialmente parte de su familia: Desposarla con su heredero. Pero no la aplicaría todavía, esperaría a que la joven se fijara en su hijo y así la unión sería inevitable.

-Te ves hermosa con o sin ropa muggle Jessica, no le hagas caso- el joven monarca se levantó de su asiento y la saludó con un galante beso en la mano. El pelinegro enarcó una ceja.

-Gracias Patrick-

-De nada sirenita. ¿Que te parece si te invito a un paseo?- Severus lo fulminaba con la mirada.

-Lo siento pero ya tengo un compromiso con estos caballeros- se dirigió a los pocionistas.

-Caballeros, es hora de irnos. Siganme por favor-


-Bienvenidos al laboratorio- dijo la joven al abrir la puerta. Era un gran laboratorio. Los pocionista veían la estancia como niños en la juguetería. Estaba equipado con todo lo necesario y más, sin contar lo espacioso y lo elegante del lugar.

-El salón de pociones del Consejo es similar a este- expresó Jessica señalando el lugar. -Por si al nuevo pocionista le resulta familiar su lugar de trabajo-

Severus hizo una mueca parecida a una sonrisa. Con gusto se quedaría a trabajar en un lugar como ese.

-Y aquí están sus lugares- le mostró cuatro mesas separadas entre sí con ingredientes y calderos en ellas.

-¿Y cómo haremos con el ingrediente que falta?- preguntó el español.

Jessica sacó debajo de su vestido un pequeño bolso.

-Tengan- la joven le entregó a cada uno una piedra blanca con un espiral negro.

-¿Y esto?- preguntó Severus.

-¡Es la piedra de Ardora!- exclamó Parker examinándola.

-Asi es señor Parker-

-¿Y las piedras Ardora no eran brillantes?- el rubio miraba incrédulo la piedra que estaba en la mesa y comenzaba a leer el pergamino.

-Las piedras sólo brillan bajo la luz lunar. El caso es que el rey quiere ponerlos a correr por esto- señalando la piedra. -Algo que me parece injusto ya que ustedes necesitan el mayor tiempo posible para la preparación de esta poción-

-¡6 horas de preparación!- exclamó Dupont al leer el pergamino con la preparación.

-Sin contar el tiempo de enfriamiento que es de hora a hora y media- agregó Snape leyendo las instrucciones.

-Entonces no hay tiempo que perder- el español tomó su lugar.

-Muchas gracias por su ayuda señorita- expresó el americano, la joven solo sonrió. -Caballeros... ¡Empecemos!-


-El ganador de esta prueba es... el señor John Parker- anunció Sir Balthasar al ver como la Tesalia Onix (una especie de una especie hiedra conocida por ser resistente como el acero) de Parker, se deshizo en menor tiempo que las demás hiedras de los demás participantes.

Las personas aplaudieron el pronunciamiento. Snape se acercó al americano para felicitarlo mientras el español aplaudía con tristeza y Dupont estaba molesto por su fracaso.

-Bien, los eruditos han hablado y como saben solo dos pocionistas tienen la posibilidad de presentar la última prueba y ya sabemos quienes son- la joven intercesora se había levantado de su asiento al lado del rey. -El señor Snape y el señor Parker- los nombrados recibieron una ovación por parte de los presentes. -Quiero dejar en claro algo: que ustedes hayan sido invitados a esta elección los convierte en ganadores, los mejores pocionistas del mundo mágico fueron invitados a esta oportunidad y aquí están ustedes. Señor Dupont, señor De la Rivera, no se sientan mal, son pocionistas de renombre, y todavía tienen mucho que dar a mundo mágico. Les pido un gran aplauso a nuestros invitados-

Luego de los aplausos, Raynor tomó la palabra.

-Bien caballeros, lo prometido es deuda. El señor Parker, al ser el ganador de esta prueba, verá nuestro maravilloso espectáculo en el palco real. Nuestros invitados pueden verlo desde los murales del palacio. Muchas gracias a todos por venir y ¡que lo disfruten!-


Después de la reunión, Severus había visto como Jessica trataba de convencer de algo al rey, y como se retiraba contenta del salón mientras el rey sólo negaba con la cabeza y se dirigía a su palco.

-¿Qué estará planeando?- pensó al ver como la joven salía del castillo, rumbo al bosque. No aguantó la curiosidad y la siguió.

Su seguimiento lo llevó a un alcantilado al este del palacio. Al parecer el palco real no era el único con una maravillosa vista.

-¿Piensa como lanzarme de aquí?- preguntó Jessica mirando fijamente el mar.

-¿Tiene alguna esfera de agua con que me pueda mojar?- replicó el ex mortífago colocándose a su lado, deleitándose con la excelente vista del lugar.

La joven sonrió y se sentó en la orilla. Por suerte se había cambiado y tenía un jean y un suéter. La brisa había comenzado a aparecer.

-¿Usted como siempre tiene que llevar la contraria no es así?-

-¿No creerá usted que iba a venir a este lugar con aquel vestido o sí? Regresaría al palacio como una paleta-

El pelinegro se sentó a su lado. Ambos quedaron en un agradable silencio, sumergidos en sus propios pensamientos. Una vieja interrogante regresó a la mente del pocionista.

-¿Quién es Edward?- preguntó en voz alta sin poder evitarlo. Al voltear, la muchacha lo miraba con sorpresa. -Lo... mencionó cuando estaba delirando-

El rostro de la chica se ensombreció. Su vista nuevamente se dirigió al espectáculo que las nereidas estaban haciendo en el mar, estaba pensativa.

-No... tiene la responsabilidad de responderme- expresó Snape con indiferencia ante el silencio de la chica.

-Se equivoca- el mago la miró enarcando una ceja. -Sé... mucho de su vida. Considero justo que sepa una parte de la mía-

-Es cierto, invadió mi mente sin mi permiso- nunca le había reclamado aquella intromisión y mucho menos porque gracias a eso estaba libre. Sin embargo, eso no significaba que no le hubiese molestado.

-Edward es mi... ex novio-

-¿Lo quería mucho?- "¿De donde carajos había salido eso?" Severus se aguantó para no darse un manotazo en frente de la chica.

-Más de lo que se imagina. Estaba enamorada de él desde que era una niña, pero para él solo era una amiga a la cual quería mucho- la joven esbozó una sonrisa triste. -Al entrar a la universidad me dijo que después de tanto tiempo se había dado cuenta estaba enamorado de mí y me pidió que fuera su novia, yo acepté gustosa. Al comienzo estábamos bien, salíamos, compartíamos, todo era maravilloso, estaba en un cuento de hadas. Tanta era mi felicidad que a veces me hacía dudar. Por eso, le pregunté varias veces si él tambien era feliz y él varias veces me lo afirmó.-

-¿Y qué pasó con su "cuento de hadas"?-

-Bueno pues, estábamos por cumplir cinco meses cuando... -

*Flashback*

Jessica había estado pensando que quizás su novio tenía razón, que ya era el momento de estar juntos por completo. Ella lo amaba, él la amaba, ¿por qué no?. Además que la idea de tener su primera vez con su primer amor era algo que la ilusionaba. Sí, a sus 19 años era virgen. Pero no era por falta de pretendientes, simplemente ella soñaba que ese momento tenía que ser con alguien que desbordara cada uno de sus sentidos, que encendiera cada parte de su ser, que la embriagara con su sola presencia. Y en ese momento solo había alguien en su mente y en su corazón: Edward. Lo amaba y tenía grandes expectativas con él, y ella estaba segura de que él también la amaba. Si, estaba segura del gran paso que iba a dar en su relación.

Es por ello que iba a aprovechar que Edward estaba en su practica de natación para prepararle la sorpresa en su apartamento. Consiguió la llave de repuesto en la maceta de la entrada y abrió la puerta.

Colocó las cosas para la cena en la cocina, cuando escuchó un ruido proveniente de la habitación. Al acercarse, se escuchaban gemidos y risitas en la habitación.

-Seguramente Edward le volvió a prestar el apartamento al pervertido de Alan- se dijo.

Al abrir la puerta, se encontró con una imagen de terror. Helena, estaba a horcadas encima de Edward, ambos desnudos, besándose apasionadamente mientras se movían rítmicamente.

La morena no podía creer lo que estaba viendo. Su "amiga" y su novio estaban follando.

-¿Estás mmm... seguro de que ella no ahh... vendrá?- preguntaba la chica sin dejar de gemir.

-Ella piensa que estoy en uff... en la práctica de natación, ni sospecha que es una mentirita para verte. Además ella no importa, la única que me importa eres tú. Más rápido nena, más -

Cubrió su boca con ambas manos tratando de acallar el llanto que amenazaba con salir de sus labios. Sentía como su corazón se partía poco a poco ante aquella imagen de innegable traición. Trató de retirarse en silencio pero no pudo, no se percató del florero del pasillo y lo tiró al piso. Al voltear Edward la miraba horrorizado mientras que Helena se cubría rápidamente con la sábana y miraba hacia el suelo.

*Fin flashback*

-En su estúpido intento de explicarme terminamos discutiendo. Él alegaba que era un hombre con necesidades, que tenía que entenderlo, y al final... me gritó que no era su culpa que yo no supiera ser una buena novia y mucho menos una mujer- la decepción estaba plasmada en la cara de la joven, se notaba que era un mal recuerdo para ella.

Severus la miró sorprendido. No podía creer que aquel chico la hubiese tratado de esa manera, y mucho menos después de lo que le hizo.

-Decirle que aquellas palabras no me afectaron en lo absoluto sería una gran mentira. Mi autoestima después de eso estaba por los suelos, me preguntaba ¿como una persona que siempre te demostró cariño se puede convertir en un ser tan déspota en un momento? Gracias a Alexa, mi mejor amiga, logré reponerme lo suficiente y hacerle frente a las dificultades. Edward me buscó por semanas, al parecer el creía que yo había tenido a alguien más antes que él y, que de haber sabido antes que no era así, no me hubiese dicho lo que me dijo. Más decepcionada ya no podía estar- esbozó una sonrisa amarga. -No me dejó tranquila, hasta que un día le grité frente a toda la facultad que no lo quería ver y que me dejara en paz. Meses después llegó esta joya a mi vida- la joven miraba su anillo. -y todo cambió. Prepárese, comenzará el espectáculo de luces-

La luna llegó a un punto más elevado de lo normal y comenzó a brillar con un gran resplandor. El mar poco a poco comenzó a teñirse de un color azul fosforescente, los delfines y otras criaturas marinas comenzaban a realizar una especie de danza, alegres por la majestuosidad de sus aguas. El pocionista estaba maravillado, aunque no lo mostrara.

-Al llegar al reino por primera vez, no sabía que esperar de la vida. Pero este espectáculo, me recordó lo maravillosa que es la vida y lo mucho que vale vivirla. Y gracias a eso, encontré la fuerza que necesitaba para centrarme nuevamente. Es por eso que me gusta verlo desde este lugar, me fortalece-

A lo lejos se escuchaban aplausos por parte de los acquarianos por la demostración. La luna poco a poco comenzó a tomar su lugar, finalizando la hermosa función.

-Y esa es toda la historia- la joven se levantó de su lugar.

-¿Todavía lo sigue... amando?- preguntó Snape sin dejar de mirar el mar. Después de haberla escuchado, él esperaba que no fuera así. Pero él por experiencia, sabía que en el corazón no se podía mandar.

-Quizás todavía esa parte que fue su amiga por tanto tiempo se pregunta el porqué de su traición. Pero puedo asegurarle que ese amor ya no existe. La decepción, la indiferencia y el tiempo son armas letales para el amor, se lo aseguro. Buenas noches- se despidió y se retiró del lugar.

-Definitivamente es una caja de sorpresas- murmuró pensativo.

Después unos minutos de reflexión y soledad, el pelinegro se levantó y con paso firme se retiró del lugar.


Hola a todos, espero que les haya gustado el cap :)

Ando corta de inspiración, mi musa se fue de paseo y no me aviso. También ando un poco depre y, como pudieron ver, se reflejó en el cap X_X.

Aclaro que esa situación por la que pasó Jessica no va conmigo OJO, se me ocurrió al ver una peli dramática cuyo titulo no me acuerdo y me inspiro esa parte.

También me inspire en el fenómeno de Mar de Ardora, busquenlo en google es precioso.

Agradezco a HarukaJKGG y a Danielle Franks por sus reviews, son las mejores :*

Porfa dejen sus reviews si? A ver si me sirven de carnada y pesco a mi musa otra vez :D

Nos leemos después, Besos.