Hola a todos, espero que esten bien. Como les prometí, este capitulo es más largo que el anterior y con muchas sorpresas que yo ni me esperaba. Lei una y mil veces este cap y al final fue lo que quedo. Estoy confiando en que mi musa sabe lo que hace porque es un poco inesperado este cap; pero bueno ya entenderán cuando lo lean.
Agradezco a Danielle Franks, umineko y lisicarmela por sus reviews, los adoro :*
Sin más que decir, y esperando que no me lancen crucios o avadas, ¡A leer!
Disclaimer: Ninguno de los personajes de la saga Harry Potter me pertenecen, son propiedad de la ingeniosa J. K. Rowling. Sólo me pertenecen los personajes restantes y el fic XD. Sólo por diversión.
El reino de Asarath era un reino que resaltaba por su paz y tranquilidad. A excepción del día del Elypsium. Los representantes de las cuatro comarcas que conformaban el reino estaban de visita para presenciar la ceremonia de purificación, lo cual causaba un gran revuelo en el lugar, sin contar con los preparativos del gran baile que se realizaba después de la purificación. En esta ocasión el baile también tendría lugar para celebrar la elección del nuevo pocionista del Tridium, lo cual era otra situación que mantenía al palacio en actividad.
Y para rematar la tranquilidad del reino y la de Marian, los monarcas de Arthemius y Acquarius harían acto de presencia en la última prueba, teniendo a la monarca ocupada en la perfección de la recepción; más que nada por Raynor, que nunca perdía detalle para criticarla.
Así transcurrió el día, hasta la llegada del esperado atardecer.
Todos los invitados a presenciar la última prueba de la selección estaban reunidos en el jardín sur del palacio. Las pociones estaban sobre la mesa principal, mientras que los pocionistas escuchaban atentos las respectivas palabras de los monarcas.
Sin embargo, si las miradas mataran, varios estuvieran muertos.
Selene miraba con rabia a Jessica porque Patrick, desde que llegó al palacio, no le quitaba los ojos de encima a la intercesora. A su vez, el heredero acquariano miraba con recelo al sucesor arthemiano, ya que éste se había sentado al lado de la castaña y estaba, a su parecer, muy cariñoso con ella, situación que también fue percibida por su padre quien, mientras Marian daba su discurso, miraba con molestia a Emerick por arruinarle los planes a su hijo de cortejar a "su princesa" al sugerir que Jessica se sentara entre Elliot y Dimitri. Y para completar la masacre no podía faltar Severus que, a pesar de mostrar atención al discurso, miraba con desconfianza a los dos sucesores.
-Bien caballeros, sabremos quién será el nuevo pocionista por medio de las semillas de Asaria- explicó Gautier sacando de una caja de cristal unas semillas rosadas ovaladas. -Aquella poción que logre hacer crecer la mejor flor de Asaria será la ganadora, y por consiguiente su respectivo pocionista será el ganador de la prueba. Buena suerte caballeros- y así, el erudito asariano procedió a enterrar dos semillas de Asaria, para luego agregar dos gotas de poción.
Todos estaban a la expectativa de lo que estaba por ocurrir, y los nervios se hicieron más al ver como las flores comenzaban a salir hasta tomar su forma final.
-Hermosas- murmuró Jessica fascinada.
-Es cierto, son tus favoritas- comentó el asariano, la morena asintió.
La flor con la poción de Parker era una bella flor de cristal con detalles tornasol en sus pétalos. Y la de Snape también era una bella flor cristalina pero en sus pétalos tenía un efecto multicolor. Ambos magos miraban expectantes al erudito quien estaba inspeccionando las dos flores.
-Ambas flores muestran que la poción Lunix y Solarius fueron elaboradas satisfactoriamente. Sin embargo, al momento de la preparación de la Elypsium, el señor Parker excedió la dosis de la Solarius, produciendo el efecto tornasol en la flor. En el caso del señor Snape, mostró buena apreciación en las dosis de ambas pociones lo que ocasionó que crecerá una perfecta Asaria. En consecuencia, y como decisión definitiva, esta prueba la gana el pocionista Severus Snape- Anunció el erudito, los presentes aplaudieron mientras que el pelinegro hacía una reverencia a modo de agradecimiento. La reina tomó la palabra.
-Como soberana del reino asariano y portadora de la última decisión de la selección, declaro al pocionista Severus Snape como el nuevo Pocionista Guardián- proclamó la monarca.
Los collares de los pocionistas comenzaron a iluminarse. El collar de Parker se transformó en una medalla, mientras que la de Snape se transformó en un anillo de oro con la simbología del Tridium y se colocó mágicamente en el dedo medio de su mano derecha.
-Le agradecemos señor Parker por haber participado en esta selección, el llegar hasta aquí demuestra que es un gran pocionista. Sin embargo sólo uno tenía que quedarse con el puesto-
-Agradezco la invitación alteza, me llevo un gran recuerdo y un gran conocimiento de ésta experiencia- expresó el americano con una reverencia.
-Y felicitaciones a usted señor Snape, a partir de ahora es parte de nosotros y ese anillo es prueba de ello-
-Gracias a ustedes por la oportunidad- dijo el mago con pasibilidad, aunque por dentro estaba que no cabía del orgullo.
-Bien. Se acerca la hora del eclipse- anunció la reina mirando detenidamente el cielo.
-En ese caso, es momento de retirarnos- comentó el rey arthemiano.
-Tienes razón Emerick. Muchas gracias por el recibimiento Marian, he de admitir que todo estuvo... bien- comentó el monarca acquariano con fingida indiferencia.
-Gracias a ustedes por venir- los soberanos se despidieron con una inclinación.
-Hasta luego pequeña- se despidió Emerick de la morena con un abrazo.
-Espero que nos traigas excelentes noticias de tu misión. Te echaré de menos mi princesa- el aqcuariano también se despidió con un abrazo.
-Yo también espero lo mismo- respondió Jessica.
-Nos vemos después Jessica, y espero que esa vez pueda ver a Kyana- comentó el sucesor arthemiano con un gran abrazo.
-No la abraces mucho Dimitri, no vaya a ser que la asfixies- dijo Patrick con cierta advertencia, haciendo que ambos se separaran y ganándose una mirada desdeñosa del ojiverde. -Espero verte pronto sirenita, y en una situación más... cercana- expresó con picardía mientras se despedía con un beso en la mejilla y en la mano de la chica. La joven sólo negaba con la cabeza.
-Hasta luego a todos ustedes, yo también espero verlos pronto- comentó la heredera con una gran sonrisa, y así los visitantes regresaron a sus lares.
-Bueno, es momento de irnos a la ceremonia. Vamos-
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
La ceremonia del Elypsium consistía en que la soberana asariana depositara la poción en el centro de un gran lirio de cristal y recitaba un mantra que transformaba la poción de transparente a multicolor. Al llegar el Sol y la Luna a su punto de unión, la poción se activaba, y al juntarse con el poder purificador del cristal, formaba pequeñas ondas expansivas que purificaban el lugar, mientras que en el cielo se podía ver magníficas auroras boreales producto del encantamiento.
-Es bellísimo, cuanta paz- murmuró el americano admirando el ritual.
-No puedo creer que una poción produzca tanto poder- murmuró el pelinegro asombrado por el espectáculo.
-Y todavía le falta mucho por ver Severus- el mago casi se lastima las articulaciones del cuello de lo rápido que volteo. Jessica estaba a su lado mirando con detenimiento la flor y luego dirigió su vista al mago. -¿Por qué me mira así?-
-¿Se puede saber quién le dio permiso de tutearme?-
-Ahora somos colegas, estamos en igualdad de condiciones. Lo cual significa que el "usted" está demás-
-Y porque ahora seamos colegas, será más insolente ¿no es así SEÑORITA ROSENBAUM?- enfatizó el slytherin.
-Si así lo deseas puedes seguir llamándome así, pero yo seguiré tuteándote SEVERUS- enfatizó con una mueca burlona, que al mago se le antojó muy provocativa.
Escucharla pronunciar su nombre hacía que sintiera un hormigueo por todo su cuerpo.
-Debo prepararme para el baile y TÚ deberías hacer lo mismo. Con permiso- la joven dio la vuelta y se retiró.
El pelinegro suspiró, no podía negarlo su altivez le encantaba. Sonrió, siguió su ejemplo y se marchó a prepararse.
-Felicitaciones señor Snape- se escuchaba en el Gran Salón a la llegada del pocionista.
Toda la aristocracia y la corte real asariana había sido invitada al Gran Baile, la elegancia y la distinción era lo más resonado en la estancia, sin contar con los melodiosos vals que sonaban gracias a la mágica orquesta.
-Te ves muy bien Severus. Se nota que estabas seguro de tu triunfo- saludó Parker al verlo vestido con la levita especial.
-Por supuesto John- dijo con una mueca de satisfacción.
Minutos después de amenas conversaciones y bailes, las puertas se abrieron dándole paso a la reina, quien venía acompañada de sus hijos y de la Heredera de Merlín. Tras una reverencia continuaron con sus actividades.
-Señor Snape- nombró Marian al llegar a donde estaban reunidos los pocionistas. -A partir de ahora pertenece al círculo real, y por lo tanto debe estar reunido con nosotros. Señor Parker está invitado a acompañarnos esta noche en el círculo-
-Será un honor majestad- aceptó el americano. Ambos pocionista la siguieron.
Al llegar al círculo, no pudo evitar admirar disimuladamente lo hermosa que estaba la joven. Vestía un satinado vestido estilo victoriano verde botella con incrustaciones plateadas que la hacía lucir regia ante los demás.
-¿Y cuando tengo que viajar?- preguntó la joven, llamando la atención del ex mortífago.
-Mañana mismo. Mientras más rápido te encargues de los tratados, mejor será- explicaba Marian.
-Entiendo. Mañana a primera hora me iré-
-Estupendo-
En ese momento la orquesta terminó y mágicamente comenzaron a sonar baladas musicales.
-¿Me permite madre?- invitó Elliot y la reina accedió, dando inicio a la nueva ronda de baile.
-Lástima que Patrick no esté aquí- dijo Selene con sarcasmo mientras se retiraba a bailar.
-Yo voy al grupo de los eruditos, siempre tienen conversaciones interesantes- se retiró Parker.
Y así se fue reduciendo el círculo hasta quedar la castaña y el slytherin.
Tras pensarlo detenidamente, Severus decidió algo inesperado.
-¿Me permite esta pieza?- preguntó Snape a Jessica extendiéndole la mano. Aquella petición había tomado por sorpresa a la castaña ya que sabía que él no era... aficionado al baile, pero accedió.
Se acercaron a la pista de baile, se colocaron en posición y comenzaron a moverse al ritmo de la música. Mientras bailaban, ambos sentía una agradable calidez en sus corazones. La castaña no pudo evitar sonreír por la sensaciones que estaba sintiendo, sonrisa que cautivó al pelinegro.
-Así que... tienes que viajar- comentó el mago.
La morena sonrió todavía más al ver que el mago le estaba tomando más confianza, sonrisa que lo fascinó todavía más.
-Sí, debo volver a mis obligaciones- después de unos segundos de silencio, comentó: -Marian me dijo que... debes quedarte una temporada indefinida en los reinos, para... tu preparación- la morena le dedicó una sonrisa triste.
-Así es-
Snape tuvo que usar todo su autocontrol para no apretarla tanto a él. Su cercanía estaba comenzando a ser muy tentadora.
La música terminó y se separaron para aplaudir, tal como hicieron los demás bailadores.
- ¿Bailas... otra conmigo? – Preguntó la morena dulcemente y con cierta timidez.
El pelinegro nuevamente colocó una mano en la espalda de la joven para tomar nuevamente su posición, dando a entender que eso era un sí.
La música nuevamente comenzó a sonar, y comenzaron a bailar. En un momento de la pieza, Severus hizo girar a la muchacha y al momento de acercarla aprovechó para pegarla más a él. Sin poder evitarlo, Jessica apoyó la cabeza en el pecho del pocionista.
Snape tuvo que casi obligarse a seguir moviéndose cuando la extrema cercanía de la joven empezó a hacer efecto en su cuerpo.
La música terminó y Severus aflojó su agarre, quedándose mirando a la castaña que lo miraba con una mezcla de emociones. La castaña acarició la mejilla del mago y éste tuvo que cerrar los ojos por el estremecimiento que recorrió su cuerpo ante aquel contacto. Al abrir los ojos, posó su mano en la mano de la chica, quería sentir a aquella cálida mano entre las suyas.
Jessica podía sentir como su corazón latía con fuerza, y por un momento se asustó por todo lo que estaba sintiendo.
-No, otra vez no- dijo para luego dirigirse rápidamente hacia uno de los balcones.
Severus al ver la reacción de la morena, la siguió.
-No quiero sufrir otra vez Severus, con una vez fue suficiente-
-No tampoco deseo sufrir otra vez- el mago se colocó a su lado.
-Me... Me gustas Severus- el pelinegro la miró sorprendido. -No sé como pasó, pero... Me gustas- le dijo mirándolo a los ojos y totalmente sonrojada. Una lágrima escurridiza resbaló por su mejilla y el slytherin la limpió con su pulgar, acariciando la mejilla con suavidad. La distancia entre ellos se fue acortando poco a poco hasta que ocurrió lo que sus corazones tanto anhelaban: un beso. Un beso tierno, sin prisas, reconociéndose el uno al otro.
Severus sentía que aquellos labios eran la gloria para él, se sentía vivo, se sentía feliz. Jessica sentía como su corazón latía con fuerza y como una agradable calidez recorría su cuerpo.
Al separarse, se miraron fijamente, la castaña mostró una gran sonrisa mordiendo levemente su labio inferior. Severus posó su pulgar en ese labio, soltándolo de aquella captura y acariciándolo con deleite. El rostro de Jessica poco a poco se entristeció y bajó la cabeza pensativa.
-¿Qué pasa?- preguntó preocupado, tomándola del mentón con suavidad, buscando nuevamente su mirada .
-Mañana comienzas tu preparación y yo me iré de viaje. No nos veremos por quien sabe cuánto tiempo-
-Podemos comunicarnos por carta, no creo que...-
-Debido a que tu preparación será intensiva… sólo tendrás oportunidad de enviar correspondencia antes de irte, a partir de entonces estarás... incomunicado con el mundo mágico hasta la culminación de tu entrenamiento. Es una restricción para evitar "distracciones", yo pase por una restricción similar cuando tuve mi preparación-
El pocionista quedó de piedra. ¿No la volvería a ver?, ahora que la tenía tan cerca, que sabía que era correspondido ¿tenía que dejarla ir?.
-Severus- el mago volvió su atención hacia ella. -Tu ahora tienes una gran responsabilidad al igual que yo, y creo que te lo dije una vez; si eras elegido tu vida ya no sería igual y ya no habría marcha atrás- comenzó a acariciar la mejilla del mago y prosiguió. -Es por eso que... quisiera disfrutar lo que queda de esta noche contigo, quiero... estar solamente contigo. No quiero... quedarme con la duda de lo que pudo haber sido esta noche -
Severus reconoció ese brillo especial en su mirada: amor. No podía creer que existiera alguien que pudiera mirarlo de esa manera, que quisiera estar con él. Él también quería estar con ella, disfrutar de su compañía lo máximo posible.
-¿Quieres un recuerdo?- preguntó el mago con una mueca parecida a una sonrisa, acariciando con suavidad la mejilla de la chica.
-Un mágico recuerdo de ti- respondió la morena acercándose a él y dándole otro beso.
El pelinegro colocó una mano en la espalda de la chica y la pegó más a él mientras que ella colocó una mano en su nuca, buscando profundizar el beso, volviéndose apasionado.
Mientras los demás disfrutaban de la velada, la gran luna fue testigo de aquel momento que sellaría sus destinos, sólo ella había observado aquel mágico momento o eso creía ellos. Unos ojos verdes miraban sorprendidos aquella revelación, alguien más había sido testigo de aquel beso de luna.
-¿Ya estás lista?- preguntó Marian a la castaña.
-Sí, sólo falta que me entregues el permiso y me voy-
Jessica y Marian estaban en la entrada del palacio, la heredera tenía que partir a su inevitable viaje.
-¿Permiso?-
-Claro, Emerick te lo entregó ayer, tú eras la única que faltaba por firmarlo. Recuerda que voy a tratar con documentación antigua y de resguardo, y para ello requiero de un permiso especial-
-¡Es cierto!- exclamó la soberana. -Con todo el ajetreo de la ceremonia, la selección y el baile se me olvidó por completo. Iré a buscarlo- y así se retiró.
La morena escuchó pasos en su dirección, al voltear vio que Selene venía hacia ella, no pudo evitar rodar los ojos.
-No quiero irme con una discusión por parte tuya Selene así que puedes...-
-No vine a discutir- interrumpió la princesa. -Vine a... Pedirte disculpas-
La morena abrió los ojos desmesuradamente, sorprendida por lo que acababa de oír.
-Creo que te oí mal Selene, ¿Podrías repetir lo que dijiste?-
-Oíste bien, vine a disculparme. Fui... una tonta al creer que estabas interesada por Patrick cuando en realidad estás enamorada del señor Snape-
Jessica volvió a abrir los ojos desmesuradamente.
-¿Por qué dices eso?- preguntó con cierto nerviosismo.
-Yo... los seguí hacia el balcón y vi cuando se... besaron-
Jessica no pudo evitar sonrojarse. El sentirse descubierta, y más por Selene, era algo que la apenaba.
-Yo...-
-No tienes que explicarme, y no te preocupes, no le diré a nadie- dijo la princesa con una gran sonrisa. Aún tenía posibilidades con el acquariano y eso la tenía feliz. Ya no tenía motivos para estar molesta con la morena y eso la tenía más tranquila.
-Te lo agradezco- dijo la joven más calmada. Pero la tranquilidad le duró poco.
-Por cierto, ahí viene él-
La morena se volteo rápidamente y vio que la rubia no estaba bromeando, Severus se estaba acercando a ellas.
-Buenos Días- Saludó el pelinegro con una inclinación.
-Los dejo solos- dijo la asariana con una sonrisa traviesa y se retiró.
-Buenos Días Severus-
-¿Ya te vas?- Preguntó con rostro inexpresivo.
-Estoy... esperando a Marian- respondió con un suspiro.
-Te... traje esto- dijo sacando de su levita una cajita de cristal y se la entregó a la chica.
-Pero si es la Asaria de la última prueba- exclamó la joven. -Es el recuerdo de tu victoria no podría...-
-Escuché que era tu favorita y quisiera que la conservaras. Acéptala, por favor-
La morena lo miró por unos momentos, asintió y la guardó en el bolsillo de su abrigo.
-Gracias por todo Severus, fue... una mágica noche-
-Jessica, yo...-
-Aquí tienes el permiso Jessica- la reina regresó y le entregó un pergamino. -Si tienes algún problema no dudes en avisar- expresó y luego se dirigió al pocionista. -Espero que ya esté listo Snape, partirá a Arthemius dentro de unos minutos para comenzar su preparación- el mago asintió. -Es hora de irte querida- la reina la abrazó. -Te extrañaré-
-Yo también Marian- la joven se separó y se dirigió al pelinegro. -Adiós Severus-
-Adiós Jessica-
La joven se dio vuelta y se desapareció. Llevándose un gran recuerdo de aquel hombre de ojos oscuros. Mientras que Severus sabía que jamás iba a olvidar a aquellos hermosos ojos castaños.
-Adiós...-
¿Será este el final?
Dejen sus reviews siiiii? Ahora más que nunca los necesito :s
