Disclaimer: Ninguno de los personajes de la saga Harry Potter me pertenecen, son propiedad de la ingeniosa J. K. Rowling. Sólo me pertenecen los personajes restantes y el fic. Sólo por diversión.
-Está bien- suspiró. Y al ver al joven rubio suspirar de alivio, agregó. -Pero... Draco cantará conmigo-
-¿Qué? Pero ¿Por qué?- exclamó al ver que no se había librado de esa loca idea.
-Simple querido amigo. A falta de una gran artista como lo es Madame Renard, sería fantástico que uno de los anfitriones cerrara la cena con broche de oro- respondió con una sonrisa.
-Pero ya dije que no recuerdo nada de esas lecciones-
-Puede que no recuerdes tus lecciones de piano Draco, pero el canto es algo que no se olvida- replicó Andrómeda.
-Además, Jessica tiene razón. ¡Sería una excelente forma de culminar la noche!- Decía Narcissa ilusionada con la idea.
-Pero...-
-Pero nada Dragón, tú y Jessica cantarán- expresó Lucius sin derecho a réplica. El patriarca de los Malfoy se levantó de su asiento, y tras un Sonorus comenzó su anuncio. – Damas y caballeros, nuevamente les agradezco su asistencia y espero que esta cena haya sido de su agrado. Para finalizar esta gran noche, no podía faltar un acto musical. Es por ello que su Excelencia se ha ofrecido a deleitarnos con algunas piezas musicales...- la joven enarcó una ceja. –... en compañía de mi hijo Draco. Aplausos para ellos por favor-
Tras algunas murmuraciones y aplausos el rubio se levantó de su asiento, le extendió una mano a la castaña y ambos se dirigieron al escenario.
-Eres una mala amiga ¿Lo sabías? Mira que arrastrarme a este desastre... - musitó el slytherin.
-¿No me digas que tienes miedo de cantar?- preguntó la morena en tono burlón.
-¡Claro que no!- exclamó. –Por cierto ¿Se puede saber que vamos a cantar?- preguntó nervioso Draco mientras se acercaban al escenario.
- ¿Recuerdas la canción que estaba sonando ayer en mi oficina?- el ojigris asintió. –Bien, pues esa es la única que tengo en la mente- respondió mientras se sentaba en el banquillo.
-Pero yo no conozco la letra de la canción-
-Pero si recuerdas el ritmo y con eso bastará. La letra no será problema, haré que aparezca en el pentagrama. Eres listo Draco, sabrás como desenvolverte-
-Parece que se están poniendo de acuerdo- comentó Andrómeda al ver que ambos jóvenes estaban hablando.
-Sí, seguramente están hablando de la canción que van a cantar- expresó Astoria mientras bebía otra taza de té.
-¿Están seguros de hacerlos cantar?- preguntó Lynette con altanería. -No vaya a ser que hagan el ridículo. Bueno por Draco no creo que pase-
-Para tu información Byron, Jessica posee una gran voz y un gran talento para el piano. A diferencia de ti, qué harías cualquier sonido excepto algo llamado música- espetó Severus fulminándola con la mirada.
-Lo siento Sevy, no quería molestarte- respondió la rubia con voz melosa, a lo que el mago bufó.
-Miren ya van a comenzar- anunció Greengrass al ver que la castaña tomaba posición.
-Buenas noches a todos- saludó Jessica. -Espero que esta canción sea grata para todos ustedes-
Comenzó a tocar el piano con gran soltura.
[Jessica]
All along it was a fever
A cold with high-headed believers
I threw my hands in the air I said show me something
He said, if you dare come a little closer
Round and around and around and around we go
Oh, now tell me now tell me now tell me now you know
Not really sure how to feel about it
Something in the way you move
Makes me feel like I can't live without you
It takes me all the way
I want you to stay
[Draco]
It's not much of a life you're living
It's not just something you take, it's given
Round and around and around and around we go
Oh, now tell me now tell me now tell me now you know
Not really sure how to feel about it
Something in the way you move
Makes me feel like I can't live without you
It takes me all the way
I want you to stay
Todos se encontraban atentos y encantados con el inesperado dúo, incluyendo a los ocupantes de la mesa principal. Severus se sentía orgulloso, lo había dicho y ahora estaba demostrado, Jessica cantaba y tocaba con gran maestría.
[Ambos]
Oh, the reason I hold on
Oh, cause I need this hole gone
Funny how you're the broken ones
But I'm the only one who needed saving
Cause when you never see the lights
It's hard to know which one of us is caving
[Jessica]
Not really sure how to feel about it
Something in the way you move
[Ambos]
Makes me feel like I can't live without you
It takes me all the way
[Jessica]
I want you to stay, stay
[Ambos]
I want you to stay
uh
Al terminar la canción los presentes comenzaron a ovacionarlos.
-¡Estuviste fantástico!- exclamó la heredera mientras abrazaba a su amigo.
-Ni que lo digas, pensaba que mi padrino exageraba pero es cierto ¡eres maravillosa!-
Ambos comenzaron a reírse. Ambos se habían llevado una grata sorpresa con el talento del otro.
-¡OTRA, OTRA, OTRA!- exclamaban los presentes, siguiendo la petición de un emocionado animago.
-Creo que el público te espera- le susurró el ojigris dándole un beso en la mejilla para luego bajar rápidamente del escenario antes de que la castaña lo retuviera.
Jessica suspiró. Tanto cariño ya se le hacía demasiado raro. Así que se sentó nuevamente en el banquillo y comenzó otra melodía.
-Quien lo diría, la heredera de Merlín canta muy bien- decía un joven de 25 años, cabello rubio castaño, ojos azules y de buena complexión. -¿Segura de que tiene que morir?-
-Por supuesto. Si queremos que el plan salga como esperamos, ella debe dejar de existir- respondió una joven de la misma edad y de mismos rasgos, delgada pero de buena silueta.
-¿Y por qué no nos deshacemos de Snape? También pertenece al Tridium y es un maldito traidor- espetó fulminando con la mirada al pelinegro. -Sería como matar dos pájaros de un tiro-
-Tú y tus frases muggles- la rubia bufó. -Es cierto, sería muy bueno acabar con él de una vez por todas. Sin embargo, no causará el efecto que esperamos, recuerda que debe dolerle a los reyes y si Snape muere, sólo será una lamentable pérdida para ellos, nada más-
-En eso tienes razón- dijo dándole un sorbo a su té. -¿Y ya tienes un plan para eliminarla?-
-Todavía no, pero tenlo por seguro que cuando lo tenga, será para realizarlo sin ningún error- la joven mostró una sonrisa malévola. -Mientras, comenzaremos con las recolecciones... y las advertencias. Todos pagarán su traición a nuestro abuelo. Ya lo verás-
-Querida estuviste maravillosa- exclamó Narcissa mientras recibía a la morena al bajar del pequeño escenario con un gran abrazo.
-Muchas gracias-
-Definitivamente Severus no exageraba, eres excelente- expresó el patriarca de los Malfoy con una sonrisa de satisfacción. La joven respondió con una gran sonrisa. El rubio tomó a su esposa del brazo y se dirigieron a despedir a sus invitados.
-Malfoy tiene razón, Jessica, eres magnífica- comentó Sirius al acercarse a la chica. -Al igual que esto- sacó de su elegante chaqueta una pequeña burbuja que, al agrandarla, se transformó en una mediana esfera llena de agua. En el centro del interior de ésta, estaba un radiante nenúfar de pétalos azul intenso.
-¡Por Merlín Sirius, es hermosa!- exclamó al ver la flor con efectos diamantinos.
-Es una ninfea zafiro y es para ti- le dijo mientras se la entregaba.
-¿En serio?- el mago asintió. -No me lo esperaba. Muchísima gracias- dicho esto la morena le dio un beso en la mejilla.
-Con ese beso me doy por bien servido- expresó con una sonrisa de satisfacción. Jessica no pudo evitar sonrojarse, todavía no se acostumbraba a los halagos de castaño.
-Ya es hora de irnos, es tarde- espetó Severus al colocarse al lado de la morena, fulminando con la mirada al ojiazul.
-¿Pero por qué?- protestó Lynette mientras se acercaba al pelinegro. -Que ya haya terminado la cena no significa que tengas que irte. Además, si es por su Excelencia no te preocupes, Sirius puede acompañarla al punto de aparición-
-Lynette tiene razón, Snape. Tú puedes irte si quieres, yo puedo acompañar a Jessica al punto de aparición-
-Ni hablar pulgoso-
Ambos magos se miraban con desafío.
-Ya basta- dijo Andrómeda en tono serio al ver que se avecinaba una discusión entre ellos. -Ninguno va al punto de aparición. Por si no se han dado cuenta hay una fuerte tormenta afuera, así que todos se están yendo por red flu-
Los magos dirigieron su mirada a uno de los ventanales y confirmaron lo dicho.
Severus miró fijamente a la castaña, y con un gesto casi imperceptible le dio a entender lo que quería: irse antes de que terminara lanzándole un avada al perro.
-Será mejor que nos retiremos, ha sido un día muy agotador- dijo la castaña con tono cansado. Un elfo apareció con su túnica y casi al instante desapareció. -Severus mejor usamos tu anillo para regresar-
-Pero...- dijeron Lynette y Sirius al unísono.
-Draco, dile a Lucius y a Narcissa que la cena estuvo fabulosa y que disculpen la rápida retirada- le dijo el pocionista estrechando su mano con el joven slytherin.
-No se preocupe padrino, ellos entenderán- contestó el rubio con una sonrisa burlona. -Nos vemos después- le dijo a la morena mientras le daba un abrazo.
-Nos vemos. Adiós a todos, y Sirius...- el animago dirigió su mirada a ella. -Nuevamente gracias por la flor, la cuidaré muy bien- dijo mostrando una tierna sonrisa.
El animago esbozó una gran sonrisa. Aquel regalo había sido un punto a su favor. Aquella mirada y aquella sonrisa, le daban esperanzas de que pudiera tener una oportunidad con ella.
-¿Nos vamos?- el pelinegro extendió su brazo a Jessica. La morena asintió.
El anillo comenzó a iluminarse y así ambos aparecieron nuevamente en la mansión.
-¿Qué fue eso?- preguntó Severus al escuchar una especie de pálpito por toda la mansión.
-Cuando se usan los anillos para aparecerse directamente en la mansión, el escudo que la protege se altera un poco y produce ese extraño sonido- explicó la joven mientras dejaba la esfera en el escritorio y se acercaba al gran ventanal.
El pelinegro la siguió y se colocó a su lado. Se sorprendió al ver una estela azul aguamarina sobre la mansión.
-El escudo, al estar alterado, se encuentra vulnerable a cualquier ataque de gran fuerza. Es por ello que se aplica un encantamiento de refuerzo- la morena colocó su mano derecha en el ventanal y recitó. -Conforta Neartu-
El anillo de la Heredera se iluminó a la vez que el escudo se tornaba de un blanco puro para luego tornarse transparente.
-Tú también tienes esas facultades con la mansión, Severus, recuerda que también perteneces al Tridium- el mago asintió.
-Vaya, hasta que al fin llegan- comentó Phillipe al verlos en el despacho.
-Buenas noches Phillipe- saludó la joven a la vez que volvía a tomar la esfera en sus manos y se acercaba al cuadro con una sonrisa burlona. Mientras, Severus se sentó en el mullido sofá. -¿Me extrañaste?-
El cuadro la fulminó con la mirada. Pero no por mucho tiempo. Al bajar la vista vio como la castaña traía consigo una esfera con una flor muy peculiar. Y como siempre, su curiosidad pudo más que otra cosa.
-¿Es una ninfea zafiro?-
La morena, al ver a donde el francés miraba, asintió.
-Y te lo regalo un caballero ¿no es así?- preguntó con una sonrisa pícara.
Severus gruñó al escuchar el impertinente comentario. Maldito Black y sus intentos de conquista.
-¿Cómo lo supiste?- preguntó asombrada.
-La ninfea ha representado desde la antigüedad, equilibrio en las emociones y en el amor. Un caballero, al entregarle esa flor a una dama, reflejaba o demostraba lo mucho que la quería y que sus sentimientos eran sinceros hacia su persona. Esa demostración se hace más fuerte al regalarse una rara ninfea. Como la que tienes en tus manos- explicó con una sonrisa traviesa.
La joven soltó una sonora carcajada, a lo que el pelinegro enarcó una ceja.
-Phillipe, como siempre tienes una historia para todo- la joven lo miraba con los ojos entrecerrados. -Eres un maldito pillín ¿Lo sabías?-
-Yo no he inventado nada si eso es lo que estás queriendo decir- expresó el cuadro mientras levantaba la barbilla con fingida molestia.
La joven sólo le lanzó un beso, y con un "buenas noches" se retiró del estudio seguida por el pocionista.
-Tienes mucha confianza con Budiet- afirmó el pelinegro mientras subía las escaleras.
-Phillipe es como un abuelo para mí, el abuelo que no tuve la oportunidad de conocer ya que mis abuelos murieron antes de mi nacimiento- la morena, al llegar al final de las escaleras, se detuvo.
-Y sin contar que ha sido el único con que has podido tener una conversación interesante en esta mansión antes de mi llegada- dijo con una mueca de superioridad.
La morena soltó una carcajada, no podía creer lo arrogante que podía llegar a ser aquel hombre.
-Sí, se puede decir que sí- respondió ya más calmada.
Las campanas del reloj principal comenzaron a sonar, anunciando la medianoche.
-Ya es tarde y será mejor que nos retiremos a descansar, muchas emociones por un día- de pronto la ninfea comenzó a brillar, soltando en el agua unas pequeñas y luminosas esporas que, antes de tocar fondo, desaparecía de una manera pintoresca. -Es muy hermosa ¿no crees?- dijo la morena admirando la magia de la flor.
-Sí... muy linda- respondió entre dientes, maldiciendo internamente a la flor y al pulgoso que se la regaló.
Jessica notó la molestia en la voz del mago y no pudo evitar sonreír. Acaso él... ¿Estaba celoso?
-Es magnífica. Pero... Definitivamente la asaria sigue siendo mi favorita-
El mago sonrió complacido. Como le hubiese gustado verle la cara a Black si hubiese escuchado aquellas palabras. De repente, su mente se quedó en blanco al sentir aquellos suaves y dulces labios cerca de la comisura de los labios, dándole un tierno y fugaz beso.
-Buenas noches Severus, descansa- la morena le sonrió para luego ir a su recámara.
Para cuando el slytherin reaccionó, ya la morena no estaba. Sonrió mientras acariciaba su mejilla. Black jamás tendría ni la más mínima oportunidad con ella, de eso se encargaría él. Y con ese pensamiento se fue a su habitación.
