Lo sé, lo sé, prometí actualizar con estos pequeños capítulos cada día. Ilusa de mí pensé que tendría tiempo a diario (e inspiración), pero no es así, haré el intento cada semana.
La verdad es que me está costando, ahora entiendo y agradezco a aquellos autores que sólo publican cuando han terminado la historia.
De momento continuaré así, para los que me estéis siguiendo os pido paciencia, y os doy las gracias por seguir ahí.
Agradezco vuestros comentarios, me dan impulso para continuar :) y acepto sugerencias!
Un abrazo a todos
Shimi
Habían pasado unos días en los que Harry había estado casi desaparecido, acababan las clases y no lo veía por ninguna parte. Una parte de él, estaba un poco asustado, no podía dejar de pensar que eso un día iba a acabarse. El moreno se aburriría de lo complicado que era estar con él e iría a pastos más fáciles.
Pero por otra parte, se ilusionaba cuando este le atrapaba en algún pasillo y le besaba sonriéndole como si no hubiera nada mejor en el mundo. ¡Por Merlín! Se sentía como una colegiala enamorada, pero esa parte también la estaba disfrutando, esa alegría innata en Harry era contagiosa.
- ¿En qué andas liado, Potter?.- le dijo uno de esos días, intentaba sonar lo más serio posible mientras el moreno le besaba el cuello.
- En cómo tenerte dos semanas sólo para mí.- dijo Harry contra su cuello, provocándole un sin fin de cosquillas con su aliento.
Le agarró la cabeza queriendo que le prestara atención, sus ojos verdes brillaban de un modo que le hacía complicado concentrarse.
- En un año no tendré más problemas.- dijo convencido, buscando comprensión en los ojos verdes.- Déjalo por ahora.
No quería ocasionarle problemas, podía comprender que relacionarse con él en estos momentos sólo le traería problemas, pero esperaba que a la larga todo volviera a tomar su cauce. Sólo era cuestión de esperar.
- Draco.- ahora el serio era Harry, que a su vez le sostenía la cara acariciándolo con sus pulgares.- No vamos a esperar un año porque a un estúpido funcionario le de placer tener control sobre ti. - sus pupilas inundaban todo el iris de Harry.- Eso JAMÁS va a pasar.
Draco sólo pudo tragar duro ante aquella furia que estaba viendo en la determinación del moreno, por un lado no quería ocasionarle más problemas, pero por otro, su corazón se calentaba como nunca lo había sentido.
Le besó de los labios con una pasión que no podía controlar, el moreno no se deshizo de él, sino que le tomó con gusto. No habían hablado de esconderse, pero ambos habían llegado al acuerdo tácito de no mostrar aquello de momento en público. Y este momento de pasión les había pillado desprevenidos en un pasillo muy frecuentado entre clases. Ambos lo sabían, pero no querían separarse, no tenían control más allá de los centímetros que les rodeaban, todo lo de fuera era nada y menos para ellos.
- Señor Potter, Señor Malfoy.- se escuchó una voz sorprendida a sus espaldas.- No quiero tener a media escuela desmayada ante esta muestra de afecto.- Ambos se separaron apenas, sólo para ver a la directora McGonagall con su rictus serio mirarlos con los brazos cruzados.
Harry tomó de la mano a Draco llevándoselo de ese pasillo, echándole un último vistazo a la directora, que le sonreía divertida. Ella mejor que nadie sabía la que estaba organizando en el Ministerio para levantar el yugo del cuello de su rubia obsesión.
