Ya frente a la puerta escucho unos sollozos que provenían de adentro, sintió una gran nudo en la garganta y trago saliva para tratar de aclarar la garganta, tomo la manilla con su mano y la giro para ingresar, mientras hacía esto pensaba en alguna buena excusa para darle a Michiru.
Cuando por fin la abrió y se encontró con la imagen de Michiru llorando con ambas manos cubriendo su cara. Haruka había visto muchas cosas pero ninguna la hizo sentir como esta, sentía que su corazón se partió en mil pesados y sus manos comenzaron a temblar, se maldijo a ella misma y cruzo la puerta con cierto temor.
-Mi...Michiru-fue lo único que pudo decir.
Michiru al escuchar eso se paralizo e intento limpiar sus lágrimas como pudo.
-que…que quieres?-.
La rubia dejo su celular en la mesa y se agacho para estar a la altura de Michiru quien estaba sentada.
¿Cómo se podría excusar ahora?.
-amor, yo… lo siento mucho-no podía decir nada mas.
El silencio se hizo presente, tal vez pasaron segundos, minutos o quizás horas de ese incomodo silencio. Michiru alzo la vista y miro de manera seria a Haruka.
-¿lo sientes?, joder Haruka, ¿acaso eso es lo único que puedes decir? ¿ni una excusa te inventaste?-sus ojos reflejaban una gran ira, ira que por primera vez iba hacia Haruka.
-mierda Michiru se que la cage, se que era algo muy importante para ti, lo sé pero…-tenía que pensar en algo rápido-pero…-.
-pero?-.
-se que no he estado tanto tiempo contigo, joder solo perdóname-.
-no Haruka, ahora solo vete y no quiero que llegues a casa esta noche-.
-tengo una buena razón Michiru, pero no puedo decírtela-.
-¡vete!-grito Michiru-.
Haruka se levanto, tomo su celular y salió del lugar sin mirar atrás, no podía hablar con Michiru ya que ella estaba muy enojada quizás hablaría con ella mas tarde, pero ahora sabia que debía hacer, iría con Seiya y renunciaría, no podía dejar solo a Michiru.
La rubia subió a su vehículo y condujo lo más rápido posible, quería acabar con todo esto lo más rápido posible.
Llego al imponente edificio y entro a este, el sonido de sus zapatos formaban eco. Subió al ultimo piso y entro a la oficina de Seiya sin siquiera tocar la puerta.
-Haruka, ¿ya has acabado con el trabajo que te di?-.
-vengo por otro tema- la rubia se paro frente a el-.
-si, claro cuéntame-.
-quiero renunciar-.
Seiya comenzó a reír a carcajadas dejando a Haruka perpleja.
-¿es broma, verdad?-al ver la cara de seriedad de Haruka, Seiya dejo de reír y aclaro su garganta-sabes que eso no pasara-.
-durante todos estos años he hecho toda la puta mierda que me han mandado a hacer, así que ahora me darás la puta renuncia y me largare de aquí-.
Seiya se levanto del asiento y quedo frente a Haruka, la miro un largo rato tratando de decidirse.
-eso no sucederá-dijo al final.
Haruka apretó las manos en puños y lo miro fijamente a los ojos.
-vamos Haru dime, es por Michiru, ¿verdad?-otro largo silencio-tal vez si la matamos te calmarías y volverías a ser obediente-.
-¡ni se te ocurra tocarle ni un pelo!-grito y Taiki junto con Yaten se levantaron-escúchame bien, no se te ocurra tocarla, renunciare igual-.
La rubia dio media vuelta y camino a la salida.
-que te parece Taiki a Michiru ¿le mandamos un sicario o mejor la mato yo?-.
Haruka quien estaba a punto de salir escucho las palabras de Seiya y se dio la vuelta.
-no hagas ni tal-Seiya empezó a reír ante las palabras de Haruka.
-lo hare porque se me dio la gana-.
-hijo de puta-.
Haruka se tiro contra Seiya pero antes de que pudiera llegar Taiki le dio un puñetazo en la cara haciendo que retrocediera, esta se sobo la mejilla y se lanzo contra el dándole múltiples combos y patadas provocando que cayera al suelo.
Yaten se puso detrás de Haruka y la comenzó a ahorcar pero esta hizo una maniobra donde lo tiro hacia delante haciendo que este cayera sobre una mesa y la rompiera. Luego Haruka saco un revolver que llevaba en la parte de atrás del pantalón y le propino un disparo en la pierna a Yaten y uno en el brazo a Taiki, estos dos emitieron un grito desgarrador.
-que agresiva Haruka-.
-¡cállate!-grito Haruka y le disparo a Seiya en el pecho sin pensarlo dos veces-mierda…- el cuerpo de Seiya cayo.
Ahora si estaba en una pésima situación si ya la iban a buscar por pegarle a los guarda espaldas de Seiya ahora seguro irían a matarla por dispararle al jefe de la mafia.
-¿sabes que irán por ti, verdad?-decía un mal herido Yaten.
-Michiru…-susurro la rubia y salió de ahí tan rápido como pudo.
.
Haruka entro a su casa y corrió a la habitación. Cuando entro Michiru se encontraba mirando la televisión sana y salva.
-amor-susurraron los labios de la rubia.
Haruka se fue directo a un mueble que había en la habitación y lo corrió. Mientras Michiru miraba expectante todo.
-¿Qué te pasa Haruka?-.
Esta la ignoro y se agacho al piso que estaba cubierto por una alfombra. Con toda su fuerza rasgo la alfombra encontrándose con un maletín y lo saco.
-Haruka, ¿Qué ocurre?-repitió Michiru.
La rubia abrió el maletín y dentro de el habían varias armas, saco una pistola y la cargo con las balas que habían ahí dentro.
-toma-se levanto y se la tendió a Michiru quien miraba muy extrañada toda la situación-si alguien se te acerca no dudes en disparar-Michiru la tomo en sus manos temblorosas.
Luego se volvió a agachar y tomo varias armas mas, entre ellas una carabina.
-juro que te explicare todo-decía mientras se armaba y cargaba las armas-Michiru yo pertenezco a la mafia desde los 19 años, soy la persona que hace todo lo malo, todo, a los 19 años no tenia idea que esa decisión me haría caminar por un camino a través de la oscuridad, pero joder llegaste tu y pude entender lo que era el amor, sentí el amor-se levanto y abrió el armario-ahora he cometido el peor error de mi puta vida, le dispare al jodido jefe de la mafia, me van a venir a buscar, me van a querer matar, pero no me dejare por ti, saldremos de esta amor-.
Michiru no creía todo lo que escuchaba-es una broma?-.
-ninguna broma, yo no te quería decir porque obviamente me dejarías, nadie quisiera estar con alguien como yo-.
La rubia tomo a Michiru y la metió en el armario.
-no te salgas de aquí pase lo que pase, escuches lo que escuches-.
La única reacción que tuvo Michiru fue tomar a Haruka por las mejillas y besarla.
-te amo Haruka, saldremos de esta-la rubia sonrió y cerro el armario.
A los pocos minutos varios tipos vestidos de negro entraban a la casa, por cualquier lugar, ventanas, puertas, chimenea.
Haruka peleaba y mataba, lo estaba haciendo por Michiru, quería que todo acabara así las dos podrían salir y vivir una vida en paz. Haruka casi no recibía daños, pero el asunto se le estaba complicando porque ellos eran muchos y ella estaba sola.
Pareció que ya había acabado con todos, pero no, entro Lita a la habitación vestida de negro con un revolver en su mano derecha, apuntó a Michiru y Haruka quedo estática.
-¿qué haces acá? Lita no- Haruka se acercaba muy lento a Lita que tenía una mirada fría.
Un estruendo sonó en la habitación, fue el sonido de un arma disparar, no podía estar ocurriendo esto, no ahora, el cuerpo de una fallecida Haruka cayó al suelo, la sangre cubría el cuerpo de la rubia. Los ojos de Michiru comenzaron a llenarse de lagrimas, lloraba y lloraba, todo parecía mentira, se acerco al cuerpo de su difunta amada y tomo su rostro entre sus manos llenándose de sangre.
-amor, amor ¡despierta! – gritaba de impotencia, no sabía que hacer.
- lo siento Michiru, debía acabar con ella, es mi trabajo y con respecto a ti te tendré que asesinar igual ¿prefieres un disparo o algo más?- la irritante voz de Lita resonaba en la habitación.
Las manos temblorosas de Michiru tomaron el arma que sostenía Haruka, no podía tener bien el arma, intentaba apuntar a Lita pero no podía poner un punto fijo.
-Por favor… tu no serías capaz de ma…-.
Otro disparo y otro cuerpo fallecido en el suelo, en este caso Lita. Michiru había disparado.
-un mundo sin Haruka no es un mundo en el que quiera estar- fueron las últimas palabras de Michiru antes de suicidarse disparando en su cabeza.
FIN
