Zoltron el niño del futuro 5

Así se perdió todo (Parte 3)

Después del cierre de la celebraciones del aniversario de Ciudad Playa, los tres niños se encontraban en la casa de Steven, Greg los llevo para asegurarse de que Connie estuviera bien. Steven se sentía algo cansado, le dolía aun su rodilla, el vendaje que le puso Sadie estaba bien ajustado, para bajar la inflamación. Peedee estaba acomodando unos sacos para dormir y prendía la televisión. Iban a pasar una película sobre unos aliens que secuestraban a las vacas. Eventualmente Steven fue vencido por el sueño.

Steven empezó a soñar con un hermoso campo que primero lo veía desde las alturas, estaba rodeado de nevadas montañas. Era como si suavemente fuera descendiendo sobre el lugar. Había arboles llenos de flores rosadas. De algún modo sentía que le era familiar el lugar y entonces lo vio. Ahí estaba, un palanquín destruido de color rosa, cubierto de flores, era el mismo que había visto en el diario de Buddy, el cual describía varias construcciones de las gemas…

PF: -¡Steven! ¡Steven!

CM: -¿Qué te pasa Steven? ¡Despierta!

SU: -¿Qué? ¿Qué pasa?... ¿Y esto?

Steven se dio cuenta de que había estado llorando abundantemente sin darse cuenta.

PF: -Estabas dormido, Connie y yo veíamos la película y cuando ella volteo a verte, estabas llorando mucho.

CM: -Me preocupe mucho, pensé que algo te pasaba.

SU: -Estoy bien, de hecho mi sueño no era triste, estaba soñando con un hermoso campo y ahí estaba un palanquín rosa al parecer muy antiguo.

CM: -¿Un palanquín? Como el del libro de Buddy?

SU: -¡Sí!

CM: -Permítete.

Connie saco su celular y se metió a buscar algo en internet, descargo una copia del libro desde la página de la biblioteca y busco la parte en donde estaba el dibujo y se la mostró a Steven.

CM: -¿Así se veía?

SU: -¡Ese mismo era!

CM: -Bueno, según el libro, este lugar se encuentra ubicado en Corea del sur, en Asia.

PF: -¡Eso es muy lejos! Oye Steven, ¡estas llorando de nuevo!

SU: -¿Qué?

Steven noto que efectivamente sus ojos lagrimeaban abundantemente, no entendía el por qué, ya que no se estaba triste. Sentía que tenía que ir a ese lugar.

SU: -Tenemos que ir allá.

PF: -¿Cómo?

SU: -Por el portal, aunque tendremos que esperar a que sea de día.

CM: -De hecho, Corea está del otro lado del planeta, eso quiere decir que ahorita allá está iniciando la tarde apenas.

SU (PF): -¡Ahhh!

SU: -¡Entonces todos al portal!

CM: -¡Al portal!

PF: -¡Si!

Connie y Peedee empezaban a bajar la escalera cuando…

SU: -¡AYYY!

PF: -¡Oh cierto! Se me olvido lo de tu rodilla.

CM: -Steven creo que…

SU: (interrumpiéndola) –No Connie, solo necesitare que me ayuden un poco. Me levante muy rápido de la cama, olvide que tengo la rodilla lastimada, pero si puedo caminar. Además Sadie se esforzó en vendarme, no quiero decepcionarla si me lo quito.

CM: -¿Estás seguro?

SU: -Si, ahora vayámonos.

PF: -¿Y si sabes llegar hasta allá?

SU: -Bueno, el portal funciona si piensas en el lugar al que quieres ir. Como ya vi en mi sueño y en el libro como es el lugar, creo que si podemos llegar sin problema.

CM: -Parece buen plan, pero si no lo conseguimos, nos regresamos. ¿Estás de acuerdo?

SU: -Está bien Connie.

Steven activo el portal y se teletransportaron a Corea. Llegaron y consultaron con el GPS de sus teléfonos la ubicación exacta que indicaba el libro y estaban relativamente cerca, como a 2 kilómetros de distancia. Realmente no era mucho. Steven seguía con los ojos lagrimeando abundantemente.

PF: -¿Te encuentras bien? Creo que este sitio te está afectando.

SU: -Quiero averiguar por qué estoy llorando tanto si no estoy triste.

CM: -Entonces vayamos, ah, espera. Deja guardo la ubicación del portal, así no nos perderemos al regresar.

PF: -¡Bien pensado Connie! ¡Yo haré lo mismo en mi celular por si las dudas!

SU: -Eh… chicos, ¿me ayudan?

PF: -Si, yo te ayudare en el camino Steven.

SU: -No es eso. Quiero saber cómo guardar la ubicación. Yo solo se ir a los lugares.

CM: -Está bien tontito, yo te explico.

Los tres niños se encaminaron hacia el sitio en cuestión. El paisaje del camino era muy hermoso, colinas llenas de flores, canto de pájaros, realmente era un paraíso. La tranquilidad era tal que los niños sentían una gran paz interior, a pesar de que los ojos de Steven no dejaban de lagrimear, a veces tan intensamente que no podía seguir caminando por no poder ver bien. Peedee se ofreció a guiarlo y le pidió que se apoyara en su hombro. Al fin ya estaban cerca. Solo faltaban unas cuantas colinas y llegarían.

CM: -Solo tenemos que cruzar estos arbustos altos y llegaremos.

SU: -¡Qué bien!

Cruzaron y del otro lado estaba el campo de flores del sueño de Steven, lleno de flores principalmente de color rosa, aunque había también unas blancas, amarillas y azules. Y ahí estaba delante de ellos, un palanquín…

PF: -¡Mira Steven!

SU: (frotándose los ojos) -¡El palanquín!

CM. -Pero según el mapa aún falta para llegar…

SU: -Aunque en mi sueño estaba destruido y era de color rosa.

PF: -Pues, este parece nuevo y es azul, además de que… ¡es enorme!

CM: -Steven, ¿puedes sentir algo?

SU: -Pues sinceramente no.

PF: -Hey, chicos… ¿Oyen eso?

En eso escucharon un llanto, venia del otro lado de unos arbustos, se asomaron con precaución y ahí estaba el palanquín rosa, al lado una figura alta con una túnica azul y a su lado izquierdo una gema parecida a Perla y del derecho otra que parecía como una institutriz de colegio.

Diamante Azul (D.a.): (llorando) -¡Oh Rosa! Lo lamento tanto, debí de haber hecho más. Amarillo dice que en poco tiempo ya no quedara nada, que todo acabara. Me pregunto tu que hubieras hecho. Este es tu planeta, al menos yo lo siento aun así…

(Detrás del arbusto)

CM: -Steven, ¿La conoces?

PF: -¿Qué te pasa Steven? Estas llorando otra vez.

SU: -No la conozco. Mi sueño… yo estaba viendo este lugar a través de sus ojos y llorando sus lágrimas…

PF: -¿Puedes hacer eso?

SU: -Es algo que me pasa a veces. Aun no lo controlo.

CM: -¿Ahora qué hacemos?

SU: -No sé.

PF: -¡Shhh! Alguien viene.

D.a.: -¿Perla? ¿Qué sucede?

Perla Azul (P.a.): Me parece haber oído algo, creo que no estamos solas.

D.a.: -Ágata…

Ágata (Ag): -Si mi diamante, en el acto.

Ágata dio un salto alto, miro alrededor descubriendo a los niños detrás de los arbustos que estaban frente a Perla Azul. Descendió enfrente de ellos e invoco su arma: un látigo eléctrico. Los niños estaban sorprendidos, entonces Perla Azul hizo un salto ágil y delicado como si fuera una gimnasta, quedando al lado de Ágata. Los niños se dieron cuenta que huir no era opción, aunque se dispersaran serian atrapados, además de que Steven estaba con su rodilla lastimada y no podría correr, solo les quedaba rendirse.

P.a.: -Mi diamante, hemos encontrado a tres niños nativos.

D.a.: -Tráiganlos aquí.

Llevaron ante Diamante Azul a los tres niños.

Ag: -¡Reverencien a la gran Diamante Azul!

-Saludos, su Alteza.- dijeron los tres niños.

D.a.: Estoy sorprendida sobre como los humanos han logrado sobrevivir en los diferentes entornos que tiene este planeta, mientras que un ser de gran poder, como Diamante Rosa, pudo ser destruida en este lugar.

SU: -¿Ustedes eran cercanas?

D.a.: -Si, éramos hermanas. Ha pasado demasiado tiempo y aun no puedo superar su perdida.

SU: -La entiendo su alteza. Mi amigo (señalando a Peedee) y yo, hemos perdido a nuestras madres, sé del gran dolor que eso representa, el saber que ya no regresaran de nuevo y el gran vacío que se siente.

Diamante Azul extendió su mano hacia Steven, dándole a entender que quería que se subiera a ella. Con un poco de esfuerzo se subió y se sentó en medio. Ella acerco su mano para mirar de cerca al pequeño niño que aun lloraba como ella. Miro a los otros niños y les pregunto…

D.a.: -¿Cómo se llaman?

CM: -Yo soy Connie Maheswaran, su alteza.

PF: -Y yo soy Peedee Fryman, su alteza.

D.a.: -¿Y tú, pequeñín?

SU: -Yo soy Steven Universe, su alteza.

D.a.: -Estoy sorprendida de que haya humanos que sean capaces de comprender lo que siento. Pero es una lástima. En este momento, una gigantesca geo-arma está creciendo y alimentándose de los recursos del planeta. Y cuando se active, destruirá todo.

SU: -¿Geo-arma?

Obviamente los niños sabían que se refería al Cluster, el cual Steven logro burbujear en la misión que hizo con Peridot.

D.a.: -Ustedes no merecen ese fatal destino. ¿Sabes? Yo no debería de estar aquí. Vine solo para ver este lugar una última vez y me alegra haberlo hecho. Aun puedo salvar una última pieza de su legado.

SU: -¿Una última pieza?

D.a.: Si. Yo los puedo salvar a ustedes. Rosa tenía un zoológico en el cual hay algunos humanos que son su legado. Vivirían ahí sin preocupaciones.

Diamante Azul junto sus manos, aprisionando a Steven y acercándolo hacia su pecho.

SU: -¡No! ¿Qué va a hacer? ¡Suélteme! ¡No quiero ir!

Una gran lagrima salió del ojo de Diamante Azul e iba a caer sobre Steven, instintivamente se cubrió con el brazo, haciendo aparecer su escudo. Perla Azul, Ágata y Diamante Azul se sorprendieron ante este hecho.

D.a.: -¿Por qué tienes un escudo con el símbolo de Rose Cuarzo? ¿Acaso los humanos pueden usar las armas de las gemas?

SU: -Yo… ehhh… este…

Los niños sabían que ahora ya no tenían salvación. Steven se sentía muy mal por haber traído a sus amigos a esta aventura, por su culpa ahora iban a ser llevados a otro lugar muy lejos de la Tierra. Y no estaban las Gemas de Cristal para poder ayudar. Todo estaba perdido…

D.a.: -No te asustes. Ya habrá tiempo para que me lo expliques. Ahora quédate tranquilo.

Una pequeña burbuja azul envolvió a Steven (para una mejor idea, era del tamaño de la burbuja en la que estaba Steven casi al final del capítulo "En la burbuja"), él estaba muy asustado y empezó a llorar, sabía que cuando Diamante Azul tocara la parte superior de la burbuja sería teletransportado. Veía como su mano se acercaba lentamente. Podía oir a sus amigos gritándole a Diamante Azul que no lo hiciera. Y entonces…

Diamante Amarillo (D.A.): -¡Así que aquí te encuentras Azul!

Rápidamente Diamante Azul oculto la burbuja con Steven en el follaje de un árbol cercano, por su parte Perla y Ágata empujaron a Connie y Peedee tras unos arbustos.

Ag: -Escóndanse y no traten de escapar o podrían morir, y no sería por nosotras.

Al lado del palanquín azul estaba ahora un palanquín dorado un poco más grande. De él salió la imponente Diamante Amarillo y su Perla. Connie y Peedee la reconocieron por los relatos de Steven. Miraron hacia el árbol y atorada entre unas ramas estaba la burbuja con Steven, él estaba tratando de romperla, pero no lo lograba. La situación no podía estar peor. Aunque se presentaran todas las Gemas de Cristal, no podrían contra dos Diamantes.

Ahora la temible Diamante Amarillo estaba en la Tierra…

-FIN DEL CAPÍTULO 5-