Advertencias: Esto es yaoi o Shonen ai (como ustedes prefieran llamarlo) chicoxchico si no te gusta el género te solicito retirarte y buscar algo que si sea de tu agrado, porque más tarde no quiero insultos acerca de ese tema.
Disclaimer: Death Note no me pertenece porque si me perteneciera, toda la serie seria yaoi. La idea es de Tsugumi Ōba e ilustrada por Takeshi Obata, y convertida en anime gracias a Madhouse.
Esto es para entretener y para que yo practique un poco más mi forma de redactar pues aún soy una novata.
Disfrútenlo…
Aquí os dejo el siguiente capitulo para apresurar las cosas, quiero decir que Matt es un personaje que me ha llegado a agradar, pero como mencione antes el MxM no me gusta asi que este lo hice medio personal ¿porque? Dándome el tiempo lei uno que otro fic de esta pareja pero aunque me gustaron ninguna me hizo agarrarle el gusto, asi que para satisfacer mi propia mentalidad cada vez que leia esos fics hice este capitulo especial para todas a las que les gusta y a las que no (espero complacer a ambos bandos)
Otra cosita he descubierto que Mello no es Mello sin sus palabrotas y como a mi no me gusta decirlas las escribire a medias de esta forma "mier..." se ven alguna mala palabra asi sera que la dijo con profundo enfacis ¿ok?
Empezemos…
Agua y fuego-Segunda parte-El mejor amigo
Luego de esa conversación, no volvieron a dirigir palabra alguna, Mello tuvo que faltar 2 días a clase por la trasladación de cuartos (digamos que esto último no le hizo sentir para nada mal)
-Vaya me quedare taaan solito-Dijo Matt pegado a la pantalla de su videojuego luego de que Mello le diera las malas noticias.
-Si Matt se te va taaan triste-Ironizo Mello a la poca atención que su amigo le daba mientras empacaba su maleta.
-Oh vamos, no te pongas así-Puso pausa al juego para dirigirse a su amigo-Ya sé que me vas a extrañar -Se le acercó para pellizcar la mejilla derecha del rubio haciendo que Mello le dirigiera una mirada asesina-Además esto lo hacen para mi protección-Se apuntó como todo un vanidoso, Mello le mostro un puño para que dejase de abrir tanto la boca. El pelirrojo solo rio en lo bajo, se acercó al lado del oji-azul para ayudarlo a cerrar por completo la maleta de un solo empujón.
-Lo digo en broma Mello- se puso serio mostrándole una pequeña sonrisa-Sé que nunca me harías daño además yo puedo protegerme solo-Mello lo miro pero ya no tan enojado como antes-Te extrañare amigo-Dijo poniendo una de sus manos en el hombro del rubio transmitiéndole toda la confianza y el lazo de amistad que formaron durante tantos años, Mello sonrió, siempre bromeaban entre si peleando, jugando y aunque a veces se pasaban de la raya ninguno podría haber pedido un mejor amigo que el otro-Extrañare tus ronquidos, las envolturas de chocolate en el piso, tus ataques de locura por Near-Ok eso arruino la magia del momento, Mello se alejó otra vez enojado.
-Jajajaja siempre te enojas por todo-saco un cigarrillo, prendiéndolo inmediatamente, respiro ese suave sabor a nicotina para luego dejar salir esa nube de humo dentro de la habitación, uno de los vicios que al mayor no le agradaban para nada.
-Sabes tal vez no sea tan malo mudarme-Pensó en voz alta, mirando de reojo a Matt.
-¿Qué? Acaso aun te molesta-Tomo una bocanada de humo-esto- se la hecho encima a Mello para que este solo se alejara mostrando asco ante ese horrible aroma-agghh ¡Matt!-Le regaño, alzo el puño para golpearlo pero recordó la advertencia de Roger haciendo que se detuviera.
-Sabes Matt-Fingió una muy mala sonrisa tan mala que asustaría a un niño pequeño-Uno de los profesores menciono un nuevo ingresado…
-¿¡QUÉ!?-Se quejó el pelirrojo como niño pequeño-Pero si ya tenía planes para esta habitación, mira aquí iba a poner el nuevo televisor, aquí las 2 consolas y aquí el…- Mello simplemente contenía sus ganas por golpearlo y cada que lo oía solo hacía que a este le salga una nueva vena en la frente.
-Aggghh ahora por un mocoso se me fueron los planes-Miro al suelo casi dramatizando cuando alzo la vista para encontrarse con el rubio mirando a otro lado-Oye Mello… ¿me estas escuchando?
-Sera mejor que calles o no responderé a mis actos-Tomo su maleta dispuesto a irse, cuando Matt volvió a la mirada de antes.
Suspiro un poco.
-Adiós… Mihael Keehl- Extendió su mano en señal de despedida.
-Adiós… Mail Jeevas…-Estrecho la mano de Matt para luego atraerlo hacia él y darle un abrazo, un abrazo que fue bien recibido por su amigo de infancia.
La amistad de ambos chicos era singular y única un día podías verlos discutir y llegar a los golpes y la blasfemia pero al siguiente caminaban y charlaban juntos como si nada.
Apoyándose entre sí, sin importar que, otros chicos también fueran sus "amigos" o como ellos los llamaban "mascotas humanas" pues estos servían a sus "amos" en cualquier momento, pues a diferencia de los animales ellos te entendían y al rato hacían lo que querías.
Solo bastaba usar un poco de psicología o mostrar sus puños y listo te obedecían, un truco utilizado varias veces en especial con los chicos.
Y vaya que les iba bien con las chicas solo bastaba acercárseles decirles cosas bonitas y listo, se derretían como helado en verano y obviamente volverse ciegas de amor por este par.
Aunque todos en ese lugar son superdotados también son humanos, manipulables e ingenuos. (Muy pocos los que no caían en las artimañas, encabezandos por Near)
Pero entre los 2 ninguno caía en las tretas del otro y en caso de que lo hacían se los devolvían con todo y extra.
…Flashback…
Conocidos desde que Mello llego al orfanato a la edad de 6 años, cada recordatorio de esa infancia los mata de risas a ambos, ya que Mihael era muy bajito para su edad.
-Parecías una niña pequeñita de 4… amigo jajajaja…-Se reía Matt al recordar esos tiempos
-Y mira el destino, ahora soy mucho más alto que tu-Dijo mientras sonreía vanidoso y ver si con eso cerraba la bocota.
-Sí, pero eso no quita que aun parezcas una niña jajajaja-Las carcajadas resonaron por toda la habitación mientras era estrangulado por un Mello furioso.
…
-Hola, mi nombre es Mello ¿y el tuyo?-Decía una voz chillona, a lo bajo mientras saludaba a su compañero de cuarto emocionado.
-Eso no te incumbe niña-Respondió sin dirigirle mirada alguna mientras jugaba Mario.
-¿Niña?
-¡Sí! ¡NIÑA! Ahora déjame en paz ¿no ves que estoy jugando?-Recalco irritado, odiaba cuando lo interrumpían y si alguien lo estorbaba lo metía en su lugar sea niño, niña o adulto
-¿Niña?-Volvía a preguntar mientras sus manos se formaban en puños
-arrggghhh te dije que…-Fue interrumpido cuando aquella "niña" lo levanto del suelo jalándolo por su camiseta y estrellándolo contra la pared.
-¿¡A QUIEN LE LLAMAS NIÑA!? YO SOY NIÑO ¿¡Y TE HICE UNA PREGUNTA!? ¿CUÁL ES TU NOMBRE?-Gritaba a todo dar asustando al "pequeño" de 5 enfrentándolo cara a cara parándose de puntillas.
-M-Matt…-Respondió atemorizado, nunca antes le había pasado con uno de sus antiguos compañeros por lo general él los asustaba a ellos por su altitud y vaya que esto era un golpe bajo a su orgullo estaba siendo vencido por un pequeñito de mejillas rosadas.
-Muy bien, ahora puedes volver a tus tontos videojuegos-Lo dejo en paz luego de haberlo tirado al suelo.
-Si…-Volvió a su juego aun demostrando la sorpresa y espanto en su cara "¿Qué acaba de pasar?"
…
-Jajajajajaja-Mello estallaba en carcajadas mientras Matt miraba a otro lado avergonzado-Menudo susto que te di ese día jajaja.
-ja ja ja ¿es lo único que sabes decir?...-Dijo con sarcasmo antes de retirarse dejando a Mello ahogándose con sus risas en paz.
-¡hey! ¿A dónde vas? "M-Matt…" jajaja
…
Mihael se quedó en el cuarto de Mail durante mucho tiempo, y vaya sorpresa pues ese cuarto se consideraba maldito ya que nadie aparte de Matt duraba arriba de 2 días.
Los valientes que decidían comprobar esa ridiculez de maldición pasaban las peores noches de su vida. Una maldición inventada por el mismísimo pelirrojo.
"Game Over" Se escuchó desde la pantalla del computador.
-Sí, supere mi puntuación-Festejaba Matt, danzando su baile de la victoria dando pisadas fuertes en el suelo a las 3 de la mañana mientras un rubio se tapaba la cara con la almohada tratando de dormir "vaya segundo día"
-Oye-Llamo la atención del más alto por sexta vez en la noche- ¿puedes irte a dormir de una vez?-Grito confrontándolo cara a cara, con ojeras enormes en sus ojos ya que desde ayer no lo dejo dormir toda la noche desvelándose con sus videojuegos.
Oh si, la "maldición" había empezado y el siguiente seria ese pequeño de 6 años. Mientras Matt sonreía de lado satisfecho entro a su cama luego de dar un leve "ok" a su compañero. Todo el cuarto fue oscurecido en un silencio pulcro, mientras la luz de la luna pasaba de entre la ventana el perfecto escenario para dormir en paz.
Sus ojos azules brillaron ante la serenidad de la escena cayendo así en los brazos de Morfeo…
Lástima que no duro ni 5 minutos.
-Crrrggggghh fiiiuuuu… Crrrggggghh fiiiuuuu…-Los ronquidos de Matt llenaron la habitación por completo. "Solo unos ronquidos más y listo, se largara dejándome en paz"- Crrrggggghh fiiiuuuu…
Entre abrió un poco el ojo viendo como su compañero se levantó cual muerto viviente de su tumba y…
-¡MUY BIEN, SE ACABO!-Grito a pulmón.
"¡Pero que…!"
Algunos cuentan que esa noche la maldición acabo, otros dicen que Mello hizo algún trato con el demonio, lo único que se sabe a ciencia cierta es que ese día… Matt durmió en el pasillo…
…
-Aun me duele esa patada…-Dijo el pelirrojo frotándose la parte inferior de su espalda.
-Y bien merecida te la tenías-Cruzo de brazos recordando esos tiempos con GRAN satisfacción.
…
Los años pasaron nadie se creía que el antisocial de Matt y ese pequeño de mirada asesina (y cachetes rosados) se hicieran amigos. Claro que eso tardo mucho tiempo pero en algún momento empezaron a conocerse, confiarse entre sí abiertamente, siempre juntos sin la menor intención de separarse como los buenos amigos que eran. Pues Matt era el único que soportaba al temperamental de Mello.
Tanto así que una noche de navidad la confianza llego hasta el limite cuando uno de ellos decidio mencionar su nombre, ese día mostraron lo mucho que se apreciaban entre si pues el nombre no era cualquier cosa en esta institución, una de las reglas era cuidar el nombre como el mayor secreto de tu vida cuidarlo como un tesoro pues mantener la identidad oculta era primordial si algún día querías ser sucesor de L.
…
-¿Qué me regalaras?... ¿un videojuego?...-Decía ansioso- Pero si es una simple pelota no la quiero-Dijo Matt cruzándose de brazos haciendo un puchero como si fuera un niño pequeño.
-No que dicen: ¿"La intención es lo que cuenta"?-Respondió Mello mirándolo cansado de sus tonterías.
-Oye aquí también ganamos dinero que nos da L por sus casos y no es poco.
-ahhh no, no es un videojuego y ni creas que usare ese dinero para algo tan absurdo.
-¿Qué? Ni siquiera para tu amigo del alma-Empezó a dramatizar.
-Si sigues así un día no sabré si eres Matt o un payaso-Exclamo sobándose la sien "dame paciencia, señor"
-naahh no importa igual todas las chicas me regalaron muchos videojuegos…
La sala estaba vacía el árbol navideño alumbraba todo el lugar la nieve caía silenciosa reflejándose por las ventanas, la chimenea estaba encendida adecuándose un poco más al ambiente de estas fechas.
Los 2 bajaron a hurtadillas de su habitación para verificar el contenido de los regalos antes de tiempo mientras todos dormían en sus placidas camas, Mello convenció a Matt de bajar junto a él diciendo que así podrían revisar sus regalos antes de tiempo así bajaron hasta la sala con sus respectivas piyamas.
Matt no habría ningún regalo pero ya había jugado suficientes juegos como para darse cuenta cuales eran paquetes con videojuegos y cuáles no. Todo ese tiempo Mello no hacía más que observarlo.
-Bueno creo que es hora de irnos y si no tienes nada que darme yo tampoco te daré tu rega…
-Mihael Keehl…-Dijo sin más el rubio mirando al suelo sorprendiendo al menor.
-M-Mello…-Pronuncio en un susurro, tratando de asimilar lo ultimo dicho.
-Mihael Keehl…-Volvió a repetir levantando la vista-Mihael Keehl ese es mi nombre-Matt dejo sus regalos caer no podía creer lo que sus oídos escuchaban "¿Enserio pero porque…?"-Matt yo… tu sabes que yo no confió en nadie aquí… pero… yo si confió en ti Matt-Decía con pura sinceridad ni una pisca de duda ni como si fuera una simple broma con un nombre falso, fue algo inexplicable, toda la vida de Matt hasta que llego al orfanato eran puras mentiras incluso la relación de sus padres era un estrecho camino de infidelidad, ni siquiera con los profesores o demás compañeros decía la verdad solo con Mello. De un momento a otro su corazón empezó a latir siendo el único ruido dentro de esa habitación acompañado con las fervientes llamas de la chimenea ¿Por qué se sentía así? Era inexplicable un sentimiento nunca antes sentido ese sentimiento que te dice "no estás solo yo estoy contigo" Mello… el único amigo verdadero que tendrá en este orfanato el único que le hizo ver el sol resplandecer por las mañanas y disfrutar de lo simple en vez de algo tan costoso como lo que es la tecnología fría y carente de sentimientos, hasta hace año su mundo estaba rodeado de puro frio lleno de engaños y creyendo que los problemas de otros son sus propios problemas no los problemas de él, tal vez por eso no le interesaba ser el sucesor de L, pero Mello ese chico de cabellos como sol lo trajo al mundo a un mundo problemático, lleno de maldad y estafas, pero también con sentimientos, los sentimientos de las personas que creen que este mundo si puede ser salvado y que este mundo no está podrido… Mello… Mihael Keehl…
¿Por qué…? ¿Por qué…? No supo cuando sus ojos humedecieron y las lágrimas cayeron en silencio sin querer parar.
-Matt… ¿estas bi…?-Fue callado por un golpe en el rostro, casi se tumba hacia atrás cuando fue agarrado por el cuello de su piyama el pelirrojo lo acerco a él, su rostro reflejaba enojo, sorpresa, tristeza era un sin fin de emociones.
-Matt ¿Qué diablos…?
-¿¡PORQUE!?-Grito llorando enfrente de Mello sintiendo como se rompía por dentro por ese mar de confusiones que crecía dentro de él-¡Tu… tu sabes que debemos guardar nuestros nombres no decírselo nunca a nadie!-Gritaba ferozmente mirando al suelo mientras agarraba por los hombros a Mello como una fiera queriendo desgarrar a su presa-¡Arruinaste todo idiota! Ahora me odiaras igual que Near…
-Matt… cálmate-Antes le hubiera devuelto ese golpe pero estaba tan sorprendido y preocupado por la reacción del menor que no tenía ni la voluntad de mover el cuerpo.
-T-tú me contabas… lo mucho que quieres ser sucesor de… L ¿Por qué arruinaste… todo? ¿Qué tal si…?-Sacudía y se jalaba los cabellos desesperado -¿Qué tal si se entera?-su respiración era más agitada-Tus sueño se irán… todo por mi ¡culpa! -Las lágrimas salían como un manantial por primera vez en su vida se sentía preocupado por alguien, "preocupado por alguien" ¿Por qué dolía? ¿Por qué estaba así de frustrado? ¿Por qué se sentía tan culpable por la estupidez de una persona?
¿Porque?... Porque esa persona era Mello…
Se tendió en el suelo golpeándolo sin cesar queriendo lastimarse para nunca volver a jugar o fumar. Cuando fue detenido por el abrazo de Mello. Su corazón latió aún más rápido doloroso a cada sonido palpitante.
-Matt… cálmate, no… quiero que te hagas daño, gracias.
-No deberías… agradecérmelo por mi culpa ya no serás sucesor de L…-Se lamentaba humedeciendo el hombro del mayor por la humedad de sus lágrimas.
-No, soy consciente de lo que hago y si hago esto es porque yo te aprecio Matt-Profundizo ese simple abrazo calmando de a poco al pelirrojo, hipaba con cada segundo aferrándose a las ropas negras de Mello tratando de buscar consuelo en ellas.
-Mail Jeevas-Pronuncio en un susurro-Mi nombre es Mail Jeevas-Se separó un poco de Mello quedando los 2 frente a frente-Ni se te ocurra olvidarlo porque yo no olvidare el tuyo-Mello solo sonrió "Y luego a mí me llaman impulsivo"
Solo un nombre y un apellido bastaban para mostrar el nivel de confianza que se tenía el uno con el otro. El silencio volvió, Matt se tranquilizó luego de varios minutos, tuvo la suerte de que todos durmieran odiaría que vean su debilidad, noto como Mello le daba la espalda para más tarde mostrar una caja rectangular envuelto en un paquete de regalo.
-Toma si te compre un estúpido videojuego-Se lo paso a su amigo y este al mismo tiempo lo tomo entre sus brazos apretándolo entre su pecho, este sería especial fuera el juego que sea lo apreciaría, apreciaría el regalo de su mejor amigo pero algo le comenzaba a surgir por la mente su corazón no paraba de latir y las mejillas aun ardían en un sonrojo muy notorio y aun que tratara de ocultarlo sería algo inútil, no es como si fuera la primera vez que le pasaba algo parecido pero esta vez era como si ese sentimiento se hubiera multiplicado a 1000 de un momento a otro. Debía saber si…
-Mello… yo tengo tu regalo de navidad, pero antes podría…-Estaba nervioso pues debía averiguar si era la persona o solo un amigo al que apreciaría y ayudaría el resto de su vida.
-Ya te di 2 regalos, no pienso darte otro-Matt bajo la cabeza su corazón aun latía y no pensaba durar mucho con ese dolor.
Mello solo suspiro él también quería averiguar si fue exceso de aprecio y confianza o… lo otro.
-Está bien pero te advierto que será mucho chocolate.
-Muy bien…-Sonrió.
Solo tenían que acercarse después de todo solo estaban a un centímetro de distancia, nerviosos unieron sus labios en un suave beso que más tarde se transformó en uno más profundo mientras recorrían sus bocas entre si Matt saboreaba ese dulzor agrio a chocolate de los finos y tibios labios de Mello. Mientras que Mello percibía ese ligero toque de nicotina en Matt un sabor un tanto agridulce en su opinión así duraron unos segundos cuando decidieron separarse mirando a otro lado sonrojados.
-¿S-Sentiste algo?-Pregunto Mello
Matt dirigió 2 dedos a sus labios aun sintiendo el contacto de esos labios sabor chocolate pero aunque le haya gustado y disfrutaría de hacerlo otra vez no sintió nada, no sintió ese sentimiento llamado "amor".
-No…-respondió suave-¿Y tú?-Mello simplemente negó con la cabeza, por lo menos ahora si sabían que lo que sentían el uno por el otro era nada más que amistad. Tal vez deseo, por dormir los 2 juntos en una sola habitación después de todo ambos eran bien parecidos.
-Pero…-Empezó a hablar Mello-No me molestaría hacerlo de nuevo-Dirigió su vista a otro lado tratando de evitar el sonrojo, Matt amplio su sonrisa dejando que su actitud altanera surgiera de nuevo.
-Tampoco a mí me molestaría…-Respondió Matt volviendo a ese tono altanero y esta vez un poco seductor. Mello se acercó a él, tomándolo por la mejilla con suavidad mientras sus labios se acercaban nuevamente.
-¿Esto me costara más chocolate?-Pregunto divertido mientras enredaba sus brazos sobre el cuello de Mihael.
-No, esto es gratis-Respondió sonriéndole antes de volver a juntar sus labios en otro cálido beso.
…FIN DEL FLASHBACK…
El abrazo aún continuaba cada uno por su lado recordando los viejos tiempo, algunos buenos, algunos malos, pero no importaba cual fuera el recuerdo los 2 siempre estaban en ellos juntos.
-Oigan chicos si saben que solo se mudara a la habitación de al fondo ¿cierto?-Interrumpió una voz femenina atrás de la puerta, sacándolos de esa escena tan emotiva, Mello gruño fuertemente maldiciendo mentalmente a la persona detrás de la puerta, Matt simplemente rio típico de Mello.
-Bueno… nos vemos a la hora de la cena-Dijo el pelirrojo, volviendo a su juego.
-Sí y a ver si el nuevo te saca este maldito vicio-Le arrebato el cigarrillo de la mano de Matt para luego tirarlo y pisarlo con deleite.
-No lo creo, además ese nuevo no durara ni un día aquí dentro-Dijo Matt retomando asiento cerca de sus valiosos videojuegos.
-No me digas que otra vez con la "maldición"-Se frotaba el puente de la nariz cansado y molesto al mismo tiempo entonces antes de que alguien por aquí saliera con un brazo roto prefirió de una vez trasladarse a su nuevo cuarto- Ya es tarde, adiós-Abrió la puerta observando a la señorita con una de sus mejores sonrisas falsas una que la asusto un poco.
-Adiós- Respondió, luego de cerrar la puerta, volviendo a retomar el juego.
Pasaron dos semanas luego de su mudanza y su estadía en el nuevo cuarto era… era… era de lo más cutre…
Cuando llego vio lo espaciosa que era su nueva habitación se alegró por dentro así tendría más espacio para el solo lamentablemente esa alegría desapareció por la noche cuando sintió el frio por lo amplio del lugar y como no tenía muchas cosas aparte de su cama, armario y una mesa para sus estudios dejaba un lugar vacío por completo.
También estaba el asunto con las plagas se notaba a leguas que la habitación no había sido usada en años por lo que tenía muchos bichos y ratones rondando por aquí y por allá, pidió una fumigación pero ese bendito día aún no llegaba.
¡Cielos! Incluso prefería mil veces estar insomne oyendo los juegos de Matt a estar un minuto más en ese cuarto. El aburrimiento lo carcomía como sus entradas y salidas estaban más que bien vigiladas por Roger no se le dejaba salir a menos que él mismo lo pidiera y se lo concedieran.
Pero lo peor, lo que abrumaba cada día desde la imposición de ese estúpido castigo eran los efectos del síndrome de abstinencia, como había prometido Roger, sus entregas de chocolate diario se redujeron a 3 al día, uno en la mañana, otro en la tarde y otro más en la noche.
Y como le entregaban los 3 juntos por las mañanas no esperaba mucho y se los devoraba los 3 al rato, "¡Rayos!, como odio esta situación".
Cada noche era lo mismo al tratar de realizar sus deberes se retorcía en el espacio de su silla tratando de pensar claramente pero en lo único que se enfocaba era probar nuevamente ese sabor suave, delicioso, derritiéndose en su boca luego de masticar un trozo, "manjar hecho por los mismísimos dioses" según él. Como siempre decidió recostarse y tratar de calmarse tal vez en la mañana cuando le entregaran sus chocolates se calmaría y cumpliría a gusto sus tareas por lo menos era domingo así que no había de que preocuparse…
Claro que ni el mismo se creyó su propio pensamiento…
Lo único bueno de esto era la ventana, una ventana desaseada rota, tapada con una cortina color rojo de seda pero llena de agujeros por las polillas. Aun así a Mello le encantaba lo que sus ojos veían tenía una vista perfecta del patio repleto de nieve, los árboles secos y la perfecta vista de la luna y las estrellas adornando el cielo nocturno como el más hermoso de los paisajes la habitación era casi iluminada por ese resplandor, adoraba pararse cerca, sentir el viento desplazarse por su rostro y cabellera, el silencio de la nieve cayendo era majestuoso te hacia entrar en un ambiente de paz y confort sin querer levantarte de ese lugar aunque estuviera roto y desaseado. Perfecta en todo sentido…
Suspiro un momento mientras miraba el reloj de la pared notando que era las 1 de la mañana, su cabeza giraba y giraba mientras sentía un dolor punzante clavando todo su cuerpo.
"Mier… pero que jodi… situación" El sueño lo vencía a cada segundo pero por el dolor no podía pegar siquiera un ojo.
Tock Tock…
Oyó atreves de la puerta sobresaltándolo "¿Quién viene a esta hora?" pensó mientras se levantaba dispuesto a abrir. Volvieron a tocar esta vez con un poco más de fuerza, tomo la manija para luego ver quien era. Se sorprendió mucho al notar que era ni nada menos que el joven que más detestaba en este mísero mundo.
Near…
Acabo de entender porque a tantas les gusta esa pareja pero aun no le agarre el gusto pero aquí en este capitulo es donde Matt hara un papel importante para llegar al punto culminante del fic. Ya dije Mail es el mejor amigo de Matt este lo conoce al derecho y al revez.
Muy bien en la siguiente actualización si o si aparecerá Near (ay como lo quiero) por ultimo lamento si hasta el momento no respondi sus reviews yo voy a un cyber y el tiempo es muy limitado asi que aprovecho para publicar en los pocos minutos que tengo.
Bye nos vemos. (Hice esto a la rápida lamento si hubo horrores)
