Hola, pues he aquí un nuevo capítulo es cual sea de su agrado, y como se que ya les urge saber si nuestro querido castaño ojiperla sobrevivió, los dejo en la lectura, disfrútenlo…

Cabe aclarar como siempre y de forma también innecesaria que Naruto no me pertenece T.T

-una vida en 40 semanas- diálogos

Una vida en 40 semanas diálogo del bebe

"una vida en 40 semanas" pensamientos

Una vida en 40 semanas recuerdos/sueños

(Una vida en 40 semanas) intervenciones mías


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Una vida en 40 semanas

By

Adi-chan Hyuga

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CAPITULO 4

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16 SEMANAS

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Ouch… me duele mi cuerpecito

¿m-me duele mi cuerpecito?

Pero entonces, aun… ¡¿aun podre nacer?

Que feliz me siento, porque sigo aquí, seguiré creciendo y llegado el momento podre nacer, estaré con mi mami y mi papi…

¿Mami?...

¿m-mi papi?...

Recuerdo que….

¡Lo sentí!, lo se, estoy seguro, mi corazoncito latió fuerte en un momento, mi papa estaba cerca de nosotros…

Después recuerdo que mama comenzó a llorar…

Podía sentir a mama sufrir, pero aun no sé porque…

Pero, mi cuerpecito me empezó a doler…

Después...

Después no recuerdo nada…

Pero entonces… ¿Qué fue lo que paso?...

Mami ya no llora, pero…

Donde estamos, no recuerdo muchas cosas…

Mmm ¿donde estaré?, haber que puedo oír para saber…

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Por fin después de casi dos semanas dejaría el hospital.

Estaba feliz de dejar atrás el olor a desinfectantes y alcohol, al fin respiraría aire fresco.

Lo que no sabia es que poco le duraría el gusto, es ni siquiera podría dar un paso, al menos por si misma fuera del hospital.

La razón es simple.

El cuarto en el que había estado internada, se encontraba en el segundo piso, y debido a que había tenido que estar en reposo absoluto, era llevaba en silla de ruedas hasta la entrada del hospital, donde no estaba segura de si alguien iría por ella, para acompañarlos a casa.

Era obvio que a estar alturas y con los chismosas que eran las enfermeras, media Konoha si no es que toda la aldea de incluso hasta Suna ya sabían de su embarazo, suspiro con pesadez, al pensar que tendría muchas explicaciones que dar a muchas personas y era lo que menos quería se sentía cansada, quería ir a casa y dormir otro poco.

Pero antes, tenía ganas de ir al parque a ver a los niños jugar, si quería imaginarse cono seria cuando llevase a su pequeño a jugar.

Sabía que para eso aun falta tiempo, pero por ahora era lo que tenía ganas de hacer.

Además tenía unas enormes ganas de una copa de helado, una bola de fresa y otra de cereza, con chocolate liquito, crema batida, granillo de chocolate encima, y una cereza en la punta, que ganas tenia de comer eso, un muy fuerte antojo que cumpliría.

Sonreía mientras saboreaba ya ese helado, al mismo tiempo una de sus manos se encontraba posada sobre su ya visible vientre.

Sin embargo, sus planes fueron frustrados, justo cuando se disponía a ponerse de pie, fueron frustradas sus intenciones por un par de brazos que la tomaron de la silla y la elevaron, pegándola a un pecho donde podía oír el acompasado latido de un corazón.

Al sentirse entre asustada y desconcertada, rápidamente busco a quien comenzaba a pensar impediría cumplir sus planes tal y como los tenia.

Al levantar la mirada se topo con un rostro enmascarado, el cual bajo las vista, cerrando y arqueando su ojos en señal de sonrisa.

Sin más el peligris se encamino con la joven en brazos, sin importar las curiosas miradas de las personas que pasaban junto a ellos, ni los murmullos.

Preguntar no le sirvió de nada, porque en realidad no le respondió, ni siquiera cuando lo empezó a insultar, cuando se movió en un intento por bajarse, solo le dijo que no se alterara que al bebe no le hacía bien.

Eso había sido suficiente para mantenerla tranquila, además ya se imaginaba lo que vendría, hasta ahora en el tiempo que estuvo hospitalizada, ninguno de los únicas personas que la habían visitado, no le habían preguntado ni reprochado nada, aun, pero sabía que eso no duraría eternamente.

Mas resignada, se acomodo mejor en el pecho del peligris, esperando por llegar a su destino y le explicaran qué demonios se traían entre manos.

Sin darse cuenta se había quedado dormida, cosa el peligris aprovecho para llegar hasta su destino.

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Una voz bastante conocida para ella la llamaba, no quería abrir los ojos, pero la insistente voz no la dejaba en paz, por lo que queriendo o no, fue abriéndolos poco a poco.

Primero comenzó a ver unas manchas borrosas frente a ellas, por lo que se froto un poco los ojos tratando de alejar el sueño y poder enfocar mejor.

Mientras lo hacía recordó que era cargada por su ex-sensei y pensándolo mejor, ya no sentía aquellos brazos, de hecho, sentía un lugar bastante mullido y cómodo en el que se encontraba.

Entonces, sus ojos miraron primero hacia su lado izquierdo, mientras sus manos palpaban el lugar donde se encontraba, confirmando la suavidad que pensó en un principio.

A su izquierda pegado a la pared, la cual estaba pintada de un color durazno, había una puerta, la cual se encontraba semi-abierta, en la pared de ese mismo lado había otra puerta y después de esta, encontró un librero, tapizado de libros (obvio no?, sino para que otra cosa lo usarían), que por cierto se le hacían familiarmente conocidos, le recordaban los que tenía en su casa, su mirada sigue viajando, vio la gran cama donde se encontraba, al pie de esta se encontraban cinco hombre muy conocidos por ella, demasiado, de hecho, detrás de ellos se podía ver el cristal de un gran ventanal, su mirada siguió hacia la derecha, y pudo ver otras dos puertas, cada una en un extremo de la pared, entre estas había un tocador con un gran espejo.

No entendía nada que hacia ahí, por lo que su mirada volvió hacia lo hombres, de los cuales tres tenían una gran sonrisa pintada en rostro, uno solo dejaba ver su ojo arqueado también en señal de sonrisa y el otro tenía una mueca de lado, quizás asemejaba una sonrisa.

Su curiosidad ya marcada en el rostro, indicaba preguntas que se hacía en su mente, como; que hacia ella ahí, que por cierto aun no sabía dónde demonios estaba, y que hacían ese quinteto de idiotas que la dejaron sin su copa de helado por la que tenía tantas ganas.

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En otra parte de la aldea, se encontraba un joven de cabello castaño y largo en su habitación, dentro del área asignada para la rama secundaria del clan, a la que el pertenecía.

Como pocas veces ocurría había perdido totalmente la calma.

Se encontraba dando vueltas como loco dentro de sus aposentos, parecía un león enjaulado o peor aun el idiota de Naruto cuando estaba desesperado, nerviosos y sin saber qué hacer, bueno en realidad en eso no iba tan lejos de lo que sentía ahora, ok, tal vez si se parecía demasiado al idiota rubio, pero que importaba, en realidad en nada, lo único que importaba ahora era como hacer para que la peli rosa lo escuchara.

Pero antes tenía que arreglar otro problema, los cinco hombres que la custodiaban día y noche en el hospital, sin permitir que absolutamente nadie entrase a la habitación a verla.

Y decir que nadie, era nadie, ni Ino había podido pasar, es mas hasta a Hinata le habían prohibido el paso, de hecho dijeron que con mayor razón impedirían que algún Hyuga se le acercara a ella.

Diablos! Que haría, quería verla hablar con ella, explicarle y decirle todo lo que en verdad paso.

Decirle cuanto la quería, y ahora más que nunca que estaba esperando un hijo de él.

No podía permitir que las cosas siguieran así, pero que podía hacer.

Si tan solo no hubiera sido tan idiota como para no haberle dicho nada antes de irse a esa estúpida misión, pero sabía que si la despertaba no se iba a poder separar de ella para ir a esa misión, la cual era importante y para la que dependía un ascenso. Con aquello tendría una mejor oportunidad, para darle una vida mejor a ella, que se sintiera orgullosa de él y para que había servido, para nada, todo se había ido al carajo.

Tenía esa promoción, pero no la tenía a ella, a ellos, a los dos, a la mujer que tanto amaba y a su hijo, su hijo.

Ya no aguantaba más, tenía que verlos, era necesario y urgente hacerlo.

No le importaba, pasaría sobre de esos de ser necesario con tal de verlos, que mas daba, total la hokage aun no le impedía el paso al hospital.

Con la firme decisión de verla, a como diera lugar, había salido de los terrenos de su clan, para ir en busca de la mujer que amaba y de su hijo.

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Ok, decir que tenia curiosidad era poco, pero quería saber dónde demonios estaba y porque demonios frustraron su plan de ir al parque y comer su delicioso helado.

-hola Sakura-chan! – saludo el rubio con una sonrisa

-donde estamos? – pregunto rápidamente

-como te sientes pequeña? – dijo tratando de retardar lo inevitable

-a donde me has traído y que hago aquí? – comenzaba a molestarse de que no le contestaran lo que quería o más bien que le contestaran con preguntas

-tranquila feita, no te enojes – expreso un pálido joven con un gran sonrisa en su rostro

-maldita sea o me contestan o les parto la cara a los cinco! – les dijo ya algo molesta y es que no querían que se fueran por la tangente esos idiotas

-tsk, cálmate que no le hace bien al bebe – dijo Sasuke para ver si así se calmaba

Y vaya que funciono, se quedo callada y con los ojos abiertos viéndolos, si bien, ninguno había preguntado que le había pasado, sabía que en algún momento les tendría que decir, pero no esperaba que fuera así tan pronto.

Aunque muy probablemente fue la hokage quien se los había dicho, ni modo, ahora tenía que hacerles frente, el problema vendría cuando preguntaran, por el padre.

El padre, Neji, al pensar en él y lo que había visto sus ojos comenzaban a ponerse rojos y aguarse, los hombres se dieron cuenta y uno de ellos de forma oportuna e histórica para eso, comenzó a hablar.

-Sakura-chan, porque no nos contaste nada del bebe – pregunto curiosos el kitsune

-c-cual bebe? – pregunto nerviosa

-pequeña, Tsunade-sama nos lo conto todo – Kakashi le aclaro y ahora si ya no había vuelta atrás, o hablaba o hablaba,

-además ya se te nota – apunto el ex-vengador

La joven bajo la cabeza, no podía verlos a los ojos.

-perdón, y-yo… yo no quería que ustedes se decepcionaran de mi – dijo mientras las lagrimas amenazaban con salir

-y no lo estamos – dijo Naruto quien fue el primero en acercarse a ella, sentándose en la cama junto a ella y abrazándola

-estamos seguros de que serán una excelente madre – dijo su ex-sensei acercándose también a ella acariciando su cabeza

-gracias – les expreso con una pequeño sonrisa, aun con los ojos aguados

-eso ya no importa, ahora lo importante… - aclaro Sasuke

-es que ustedes estén bien – intervino el rubio

-sin preocupaciones – continuo Yamato

-que estés tranquila – apunto Sai, considerando que él y Naruto eran quienes más la hacían enojar

-creo que no hace falta decir que tienes que cuidarte mucho – siguió el Hatake enumerando

-ahora más que nunca – Yamato continúo interrumpiendo

-te quedaras aquí, en la mansión Uchiha – le aclararon (por fin) donde se encontraba

-con nosotros – otra aclaración, ahora del Hatake

-nosotros los cuidaremos 'ttebayo – eso le causo algo de temor pero también ternura, por cuanto la querían

-gracias – les agradeció, con una lagrima rebelde corriendo por su mejilla, porque a final de cuentas nadie pregunto por el padre y eso se los agradecía, aunque en algún momento les tendría que decir quién es, además aun faltaba arreglar esa parte.

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Neji volvía ahora más frustrado y desesperado que antes a su casa, no era posible.

Había llegado al hospital, logro pasar sin problemas la recepción, después siguió hasta el segundo piso, se adentro al pasillo donde la habitación se localizaba, con la mirada busco a cualquiera de esos cinco que siempre custodiaban la habitación para evitar su acceso, y no los encontró, suspiro aliviado pensando en que por fin podría verlos nuevamente.

Y así paso a paso comenzó a recordar hace lo ocurrido hace casi dos semanas atrás.

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Su corazón latía cada vez más rápido, bombardeaba fuertemente.

Ahí estaba a unos pasos de la habitación 218, quería verla, verlos, saber que estaban bien, sanos los dos seres que mas amaba en el mundo.

Por fin, tuvo la puerta frente a él, sin pensarlo y antes de que alguien lo alcanzara, tomo la manija, la giro abriendo la puerta y la abrió adentrándose en la habitación…

-Sakura!... –su voz denotaba, preocupación, sin embargo paró en seco cuando vio a las personas reunidas en la habitación…

-Hyuga/Neji? – mencionaron varios de los presentes, un tanto asombrados por la intromisión de esa forma del shinobi, y es que donde estaban los modales del genio Hyuga en ese momento

Unas enfermeras entraron detrás de él.

-perdón Tsunade-sama – decía una de ellas

-se paso y no pudimos detenerlo…

-déjenlo ya, yo me hare cargo, retírense – ordeno firme la quinta ante lo que ocurría

-hai… - mencionaron las enfermeras haciéndose una reverencia y retirándose

Ahora los integrantes del equipo 7, junto con una morena y una rubia observaban al castaño que estaba frente a ellos.

-Tsunade-sama – comenzó a hablar el castaño – como esta Sakura?...

-como sabias que está aquí – pregunto rápidamente el copy-nin

-los guardines me lo dijeron al entrar – contesto, quería terminar rápidamente con el interrogatorio

-mejor pregunta es ¿para que quieres a Sakura? – pregunto serio e intimidades el Uchiha

-… - como se los diría, no podía llegar diciendo "porque Sakura está esperando un hijo mío", "Sakura quedaría viuda y mi hijo huérfano y ya conmigo fue suficiente, no quiero que mi hijo pase por lo mismo, al menos lo quiero conocer"

-¿que tienes que ver con tu con Sakura? – dijo un ya molesto pelinegro poseedor del sharingan

-… - las frases "interpreta mi silencio" y "piensa mal y acertaras", estaba en la mente de los cinco hombres.

La falta de respuesta lo había dicho todo, el era el causante del estado de Sakura, el era el padre de bebe que espera la joven, la cual por cierto yacía inconsciente sin saber lo que pasaba a su alrededor.

Para ese momento los cabos ya estaban atados, no solo por los hombres, amigos, compañeros y familia de la joven, al igual que las mujeres presentes, no hacia falta nada más, ya todo lo más esencial en esa habitación estaba claro.

El moreno, que para ese momento el sharingan comenzaba a girar de furia, así como los ojos de Naruto comenzaban a cambiar de azules a los rojos de kyubi, Yamato comenzaba a ponerse nervioso, por la ira que desprendían los jóvenes, Sai permanecía serio observando, alistándose también para lanzarse sobre su presa, Kakashi lo observaba, su ojo vago ahora estaba más vivo que nunca, su mirada se había vuelto casi tan mortífera como la fama que poseía.

Era claro, no le permitirían que la viera, y aun más que la dañara, no se acercaría a ella, no mientras ellos estuvieran presentes.

La tensión era palpable, cualquier movimiento y una batalla se desataría.

Unos ojos perla, viajaban a cada par de ojos que tenía enfrente, los dueños habían hecho una muralla con sus cuerpos evitando su visión hacia la peli rosa que sabia estaba detrás de ellos, su hijo también, tenía todo el derecho del mundo para estar, ahí, pero también sentía que era el culpable de que ella estuviera ahí.

Ante ese pensamiento bajo la mirada y apretó los puños hasta que quedaron blancos.

Quizás después de todo no tenía derecho de estar ahí, si había causado tanto a quien amaba.

-tienes poco tiempo… - se escucho una voz que rompió el silencio.

Rápidamente levanto la mirada para ver como uno de los hombres frente a él se movía para darle paso.

-pero…-iniciaba Naruto, siendo interrumpido inmediatamente

-después hablaremos – el Hatake intervino

-te estaremos esperando, dentro de medio hora en el campo número cuatro –le notifico Sai

-o nosotros mismos te buscaremos y créeme las cosas no resultaran nada bien – sentencio Sasuke

Dicho esto los cinco hombres salieron, dejando al ojiperla con la peli rosa.

Las dos mujeres aun permanecían quietas, la rubia había estado esperado el momento en el que la batalla se desatara para poder intervenir, sin embargo no fue necesario, la irrupción de Sasuke y Kakashi había sido buena.

Tanto Tsunade como Shizune, sabían que debían dejarlo solo, pero también que había cosas que tenía que saber.

-Shizune, regresa a la oficina, prepara la suspensión de Haruno Sakura de sus labores, tanto como shinobi, como doctora, en un momento te alcanzo para firmarla – le dijo la rubia a la pelinegra.

-hai – contesto, al tiempo que salía, había entendiendo que tenía que enterarse de lo ocurrido y ella no debía intervenir.

A Neji no le había importado mucho lo que decían hasta que escucho las palabras suspensión y Sakura Haruno en la misma oración, entonces se volteo a ver a la hokage, quien mejor comenzó a guiarlo hacia la cama donde una peli rosa yacía descansando.

-como esta Sakura y… - intento decir mientras se acercaba hasta hincarse a un lado de la cama donde la joven estaba recostada.

-¿y tu hijo?... – inmediatamente el joven volteo a ver a la rubia.

El silencio invadió el lugar, el joven no sabía que decir ni que hacer, volvió su mirada hacia la joven, tembloroso y con rastros de indecisión tomo una de las manos de la peli rosa, son suma delicadeza.

La sannin veía del otro lado de la cama, quedando así de frente a cada acción que Neji realizaba.

Observaba detenidamente todo lo que ocurría frente a sus ojos, aun había cosas que no encajaban del todo en la situación.

El estado en el que llego la Haruno no era del todo bueno, según lo dicho por los cinco shinobis mas exasperantes del país del fuego, la peli rosa había llorado y estaba alterada, bueno en eso estaba de acuerdo, costó trabajo estabilizarla, además lo que más le afecto en su embarazo fue emocional.

A lo que la llevaba su deducción es que algo había ocurrido que le causara tal daño emocional, sin embargo entre mas pensaba, mas dudas surgían.

El "que" había hecho Neji, porque era un hecho que había sido él, sino que estaría haciendo ahí, bueno era lo más lógico.

También se preguntaba, él porque nadie ni ella sabían del embarazo de la peli rosa, es mas ni sabía que existía una relación entre ellos, y era más que obvio que se querían, bueno por lo menos por parte del ojiperla si, solo había que ver el estado en el que encontraba para saberlo.

Y bueno por parte de Sakura ni dudarlo, más si estaba embarazada, la conocía sumamente bien y sabía que ella no era de las que pasaban de cama en cama, ella solo podría hacerlo por amor.

Pero entonces, porque no se lo había contado, es mas estaba segura, que si ni aquel quinteto no lo sabían, que son su familia, menos sus amigas, porque, Ino no le había informado nada, considerando que en Konoha no había periódico más rápido y confiable que ella…

Entonces ¿era un secreto?, pero ¿Por qué?…

-Tsunade-sama… - llamo el Hyuga sacando de sus cavilaciones a la quinta – ¿que fue lo que paso?... – ok en definitiva la hokage tenía mas y mas dudas – ¿Sakura y… mi… hijo… están bien? – la hokage suspiro llego parte del momento, aunque no se podía meter mucho en ello, aun cuando la joven era como su hija, tendría que respetar el porqué no dijo nada, además de las ganas de matar al genio por más de una razón, aunque ya se encargaría de él geniecillo.

-sabes, exactamente eso es lo que algunos queremos saber, ¿Qué fue lo que paso, Hyuga? – el joven ante la respuesta/pregunta de su jefa, desvió su mirada hacia el piso, la rubia entendió y por el momento lo dejaría así, ya después se enteraría con él, por lo que prosiguió con sus respuestas – llego muy mal, tuvo una amenaza de aborto – ante tales palabras, Neji posó rápidamente su vista en el pequeño bulto que se alcanzaba a notar bajo las sabanas, de forma temblorosa su mano se levanto queriendo acariciarlo, pero aun sin decidirse - nos costó trabajo estabilizarlos, Sakura estaba algo alterada emocionalmente hablando… pero, por ahora ambos están bien… - ante esas palabras la decisión del joven fue colocar su mano por fin sobre el pequeño bulto y acariciarlo suavemente, como si de algo tan fugaz se tratase, que en cualquier momento fuese a desaparecer – sin embargo su embarazo se ha convertido en uno de riesgo…

Ahora se sentía contrariado, por un lado tranquilo, porque ambos estaban bien, pero preocupado por lo que pudiera pasar, incluso temeroso de perderlos.

-Tsunade-sama – menciono llamando la atención de la rubia, quien observaba como acariciaba tanto el vientre de la joven como su mano - pero nacerá… y ella estará bien… ¿cierto? – decía, mientras, posaba quieta su mano en el vientre donde el pequeño crecía.

-eso… - dijo mientras daba vuelta en dirección a la puerta – dependerá de cómo evolucione su embarazo, debe de estar tranquila y en reposo.

La mujer llego a la puerta, tomo la manija deteniéndose antes de girarla.

-ellos estarán bien, Sakura es fuerte y el bebe siendo hijos de ambos aun mas – dicho esto la quinta salió, sabiendo que requería tiempo con ellos, además ella también tenía un par de cosas en que pensar, con respecto a todo lo ocurrido y lo que pronto ocurriría…

Al sentirse solo con ellos, no sabía qué hacer, en verdad estaba preocupado por lo que pudiera pasarles, no quería perderles.

Amaba a Sakura de eso no le cavia la menor duda, y ahora más que nunca, porque le daria un hijo…

Un hijo de ambos, un hijo producto del amor…

Recordó a los hombres que encontró en la habitación junto a la rubia, la morena y su mujer…

El tiempo que estuvo con Tsunade, había ocupado la mayor parte del tiempo, pronto tendría que verlos, lo mejor era no llegar tarde, sabía que se enfrentaría a grandes problemas con ellos.

Pero no importaba.

Poniéndose de pie y sin soltar la mano de la peli rosa, vio a lo joven desde arriba, se inclino quedando su rostro a pocos centímetros del de la peli rosa…

-te amo… - dijo antes unir sus labios con los de ella, en una corta unión, la cual deseo fuera correspondida, pero ella estaba inconsciente, así que eso no pasaría… por ahora.

Se separo de ella, quedando aun un poco inclinado, su mano acaricio nuevamente el vientre donde su hijo crecía, giro su cuero hasta quedar su rostro sobre el bultito, nuevamente bajo su rostro hasta posar un tierno beso en él…

-te amo hijo y hare todo porque tu mama, tu y yo estemos juntos… ya no me separare de ustedes… te lo prometo…

Nuevamente dio un beso a su hijo, se supo de pie, tenía que irse había algo que tenía que enfrentar.

No tenía miedo, los enfrentaría, porque ellos lo valían.

Antes de irse, acaricio nuevamente el vientre materno, así como la mejilla de Sakura, en ambas acciones, se veía el amor que sentía por ambos seres…

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Sin embargo cuando llego, abrió la puerta y se adentro a la habitación, se encontró con una habitación completamente vacía.

Saliendo rápidamente y activando su byakugan, comenzó a recorrer nuevamente el pasillo.

Quizás esos cinco maniacos la habían cambiado de habitación.

Recorrió el lugar con su técnica, pero nada, no podía sentir ni su chakra, ni rastro de ella…

Rápidamente regreso a la recepción donde encontró a Shizune, a la cual abordo rápidamente, preguntándole donde estaba Sakura.

Esta le contesto que había sido dada de alta en la mañana, sin verle en ningún momento a los ojos.

Sin más el castaño no espero más y salió corriendo hacia la casa de la joven.

Y oh sorpresa!, en su casa no había nadie, estaba vacía.

Eso le preocupo y le enojo, ya que como era posible que ella siendo medico no sepa que debía de guardar reposo, ahora era donde podría estar.

Así que comenzó a recorrer, todos los lugares que sabía, la peli rosa solía frecuentar.

Sin embargo nada encontró, había recorrido prácticamente toda la aldea y nada, volviendo cada cierto tiempo a la casa de la joven, con esperanza de que ya se encontrara ahí.

Es más hasta al campo de entrenamiento y al Ichiraku había ido, así como otros lugares donde su equipo solía ir…

Un momento… su equipo…

En todo el tiempo que la estuvo buscando nunca encontró a ninguno de ellos…

-maldición!... pero no lo lograran… – se escucho de los labios del joven al razonar las cosas…

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La peli rosa se encontraba en verdad enternecida por la acción de los hombres, y en verdad se los agradecía, si bien cuando salió del hospital quería estar sola un rato, no quería estar así en su casa, sobre todo en su habitación donde varios recuerdos pasaban por su mente una y otra vez.

Sin embargo eso no quitaba el enojo, por haber frustrado sus planes, además ya tenía hambre y por lo que podía ver atreves del ventanal ya era, tarde, había dormido mucho, pero aun se sentía cansada, pero eso si con hambre y sumamente feliz por los hombres que la rodeaban.

-buuuuuuuuuuaaaaaaaaaaaaaaa! – (digamos que es el llanto de la peli rosa, ya saben que el presupuesto para efectos es muy bajo T.T)

Los hombres estaban extrañados y no sabían muy bien qué hacer.

-porque lloras pequeña?-expreso el peligris, sin entender la razón del llanto de su ex-alumna

-no llores Sakura-chan, en verdad estarán bien los dos – comenzó a decir el rubio para que la joven se calmara

-n-no… es eso – contesto entre sollozos

-entonces – quería saber un pensativo Sai

-es que… - dijo tratando de calmarse para explicarles – es que…

Mientras los hombres estaban expectantes.

-es que tengo hambre! – los presentes cayeron, como era posible que llorara por eso

-eso se arregla rápido, que quieres comer Sakura-chan – pregunto el rubio, mientras la joven se limpiaba los residuos de las lagrimas

-mmmm… - comenzó a pensar – hum, pues tengo antojo de… - al oír eso, los hombres sonrieron, tenía un antojo y se lo cumplirían, fuera lo que fuera – pues se me antoja una copa de helado de fresa y cereza, con crema batida, jarabe y chispas de chocolate, con una cereza en la punta y galletas de vainilla, también un plato de ramen con mermelada de fresa….

Al oír ramen, Naruto sonrió, sin embargo al escuchar lo de la mermelada de fresa, le dio asco de tan solo pensarlo, mientras se pudo oír algunas risitas mal contenidas de los otros hombres

-dobe, te lo mereces por tu afición al ramen –comento burlonamente Sasuke

-…también quiero una ensalada de tomares con jarabe de chocolate y miel de maple – ahora fue a Sasuke quien le dio asco, tanto que hasta verde se puso

-jajajaja… justicia divina teme – decía el rubio mientras reía por lo bajo

-también unos dangos con salsa bbk… mmmm… unos panecillos de nuez y chocolate, mmm ahh si y también unas freses cubiertas de chocolate y unas trufas, ¿si? – dijo mientras volteaba a ver a su familia

Mientras su adorada familia estaba algo verde por las nauseas causadas por algunos de sus antojos, que por cierto…

-voy por las fresas y las trufas – dijo el pálido pelinegro, desapareciendo en una nube de humo

- yo por los panecillos y el helado – expreso rápidamente y antes de que los otros salieran del shock, desapareciendo también en una nube sin permitir la réplica de alguien

Para el segundo PUFF! Reaccionaron dándose cuenta que les había tocado los antojos peculiares de la joven, por lo que mirándose cada uno iniciaron a repartirse lo que faltaba

-Naruto tu ve por el ramen, Sasuke prepara la ensalada, yo voy por lo dangos – dijo en un suspiro desapareciendo también, seguido de Naruto

-voy a preparar la ensalada, quédate quieta, que tienes que guardar reposo, no te muevas hasta que vuelta, ¿entendiste? – le aclaro y cuestiono Sasuke a la peli rosa

- si mama… le contesto mientras veía al Uchiha salir de la habitación, permitiéndole ver mejor la habitación.

Encontrándose con que era más grande de lo que vio en un principio, ya que había una mesa redonda con tres sillas, una pequeña sala y… y una mecedora y un moisés junto a un ventanal que daba al jardín, donde podía ver, ya que las cortinas se encontraban abiertas, varias plantas floreciendo, así como un árbol de cerezo con un columpio de un lado y de otro una banca.

Con sumo cuidado se puso de pie, sin sentir el frio del piso, ya que este se encontraba alfombrado, camino un poco más, quería saber donde estaba, recorrer la habitación.

Se acerco primero hacia las dos puertas de la derecha encontrándose con que una la llevaba a un amplio baño, sumamente completo, posteriormente se dirigió a la otra puerta, donde encontró un gran armario, el cual tenía ya toda su ropa!, no lo podía creer, sus cosas ya estaban ahí.

Entonces se dirigió hacia el librero, tal y como lo pensó sus libros estaban ahí, además de algunas fotos de buenos momentos.

Siguió recorriendo la habitación y en los sillones de la sala encontró varias bolsas, al igual que cajas que se encontraban sobre la mesa.

Su curiosidad era grande, así que comenzó a ver que había dentro de las bolsas.

Cuál fue su sorpresa al encontrarse con ropa de maternidad para ella, blusas, pantalones, batas, de todo un poco, así como de diferentes tamaños y colores, y se pregunto cómo le habrían hecho para comprarlos, considerando como eran cada uno de ellos no los imaginaba en la tienda comprándole todo eso.

Aun con mas curiosidad, fue hacia la mesa y comenzó a abrir las cajas, encontrándose con baberos, biberones, cobijitas, mamelucos, chambritas, playeras, todo lo que un bebe pudiese necesitar en cuanto a ropas y algunos otros accesorios que pudiese necesitar, incluyendo chupones.

Un mar de emociones la inundaban, necesitaba descansar un momento, por lo que se dirigió a la mecedora, pero al estar cerca del moisés no pudo evitar voltear a verlo, con cuidado se acerco y lo acaricio, y abrió sus ojos cuando vio, como se encontraba lleno de peluches para su bebe, sus ojos comenzaban a aguarse y las emociones se hacían más fuertes por lo que mejor fue a sentarse a la mecedora para tranquilizarse.

Ahí lo entendió, al ver todo lo que ellos habían preparado para ella y su bebe, que ahí estaría bien con ellos, ellos los cuidarían, porque la querían, lo querían, también al bebe.

Y con lagrimas de alegría al sentir que ya querían a su bebe, acaricio su vientre.

-tus tíos están medio locos, pero nos quieren mucho – hablo con voz suave a su bebe…

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Hola, perdón por la demora, pero como algunos leyeron en "Envidia" esa historia rondaba mi mente y no me dejaba concentrarme en mis otras historias, y hasta que la redacte y publique, dejo fluir las ideas para las otras historias.

Bueno pues se que esperaban una cruel matanza, pero como podría dejar al querubín sin papi (papacito mejor dicho XD) y no crean que no tuvo su merecido, claro que lo tuvo, pero como vieron fueron compasivos y por eso sigue vivito y desesperado, aun así no crean que la tendrá tan fácil, ahora tiene que averiguar dónde anda Saku y el baby, y como es obvio cuando lo logre burlar a los guardines, ¿lo lograra?, bueno eso ya lo veremos más adelante.

Saben siento que estoy dejando hechos a la deriva, los cuales espero esclarecer en los siguientes capitulos, aun asi espero me puedan ayudar con sus comentarios respecto a lo que ustedes consideren estoy dejando asi, eso y me comenten que les parece como va la historia.

Muchas gracias a todos los que han leido la historia, dejado sus maravillosos comentarios, y han agregado esta y otras de mis historias a su favoritos, de verdad mil gracias a todos y todas.

saludos y nos leemos pronto, ciao!