Hola, pues he aquí un nuevo capítulo él cual espero sea de su agrado, disfrútenlo…
AHORA SI CAPITULO COMPLETO!
Cabe aclarar como siempre y de forma también innecesaria que Naruto no me pertenece ó.ò ¡.¡
-una vida en 40 semanas- diálogos
Una vida en 40 semanas diálogo del bebe
"una vida en 40 semanas" pensamientos
Una vida en 40 semanas recuerdos/sueños
(Una vida en 40 semanas) intervenciones mías
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Una vida en 40 semanas
By
Adi-chan Hyuga
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CAPITULO 6
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18 SEMANAS
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No llores mami, no llores.
No pienses que papa que no nos quiere.
Mami como quisiera decírtelo, papa nos quiere, el nos ama.
El me lo dijo y yo le creo.
Mami no estás sola, yo estoy contigo y papa también lo estará.
El me lo prometió mami.
Me lo prometió y lo cumplirá.
Mami se feliz, cada día crezco mas, estoy comenzando a experimentar con mi cuerpo, pero sabes aun me siento algo casado, así que voy poco a poco estirando mis bracitos y piernitas.
Te quiero mami y quiero a papa.
Los amo a los dos…
Papi… gracias por calmar a mama…
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Varios jóvenes se encontraban reunidos en un pequeño claro en el bosque, donde normalmente se reunía esa generación, sin embargo no se encontraban completos, faltaban cinco integrantes.
Esa era la principal razón por la cual se encontraban reunidos esos ocho jóvenes.
-alguien sabe que está pasando? – pregunto una rubia de ojos azules.
-no – respondieron algunos de los presentes, mientras otros negaban con la cabeza.
Los presentes simplemente negaron, mientras una castaña se mantenía con la mirada en el suelo, y es que no se atrevía a decir lo que sabía, no soportaría las miradas de reprobación que se generaran cuando los demás se entrarán de lo ocurrido.
-es que no es posible, ni la frentona, ni Naruto, Sai o Sasuke-kun, aparecieron ese día – expresaba Ino ya exasperado por la ausencia de sus amigos.
-seguro fue por una razón importante Ino – Chouji intento calmarla.
-es lo más probable – aporto Shino a la conversación.
-después me entere que la frentezota estaba hospitaliza, intente verla y me negaron el acceso – bufo molesta la rubia.
Al oír que la Haruno se encontraba hospitalizada, Tenten agacho aun más la mirada, el peso en su conciencia cada vez era más grande.
-y-yo también me entere y tampoco pude pasar a verla – les informo a sus amigos – y tampoco he visto a Naruto-kun.
-lo más probable es que estuvieran en el hospital con Sakura –
-no saben que le paso? – pregunto por primera vez Tenten.
-no – dijo mientas negaba con la cabeza la rubia - fui hace unos días cuando volví de mi última misión y me entere que ya no estaba – concluyo la rubia.
-no se te ocurrió ir a su casa Ino? – Kiba comenzó a participar en la conversación también.
-la fui a buscar y no la encontré – le conto la Yamanaka.
-tal vez se fue de misión de nuevo – nuevamente Shino se veía interesado en la conversación.
-pero aun así, porque no los hemos visto casi en todo este tiempo, además, supongo que ya oyeron los rumores que andan por la aldea, no es cierto? – menciono Ino con un tono de maldad en su voz.
-Ino, deja de ser problemática además de chismosa – Shikamaru quería calmarla antes de que inicia.
-Shikamaru! – le grito molesta por decirle chismosa, ella no era chismosa, tan solo comunicativa.
-ya Ino calma – Chouji nuevamente calmándola.
-cuales son los rumores, Ino? – pregunto curiosos Kiba.
-pues dicen que vieron al equipo Kakashi de compras hace un par de semanas – uso un tono más bien inquisitivo.
-y eso que tiene de raro, nosotros también vamos de compras – fue por primera vez Lee quien intervino.
-pero a tiendas de maternidad y bebes? – dijo con tono divertido ante las expresiones de varios de los presentes.
El silencio reino por momentos…
-jajajajajajajajajajajaja!… - comenzaron a reír algunos de los presentes.
– si Ino como no, ya parece que ellos andarían comprando cosas así, no inventes – fue Kiba quien al calmarse después de la carcajada soltada, el dijo a la rubia.
-no estoy inventando! – grito ofendida – además me han dicho que los han visto muy seguido en puestos de comida pidiendo casas raras y en tiendas dulces y dicen que pasa muy seguido, aunque aun no los he visto yo misma – termino diciendo ofendida, al no creerle.
-ya, ya, olvídalo Ino, solo son chismes, no puede ser verdad – dijo Kiba para que dejar por fin eso de lado.
Una castaña nunca rio, ante, lo que para los demás era una broma, ella sabía que no podía ser del todo mentira.
-Hinata y donde está Neji? – pregunto Shikamaru para salir de los chismes de Ino.
-etto… pues no lo sé no lo he visto desde ese día – contesto sabiendo que poco creerían, pero era verdad.
-como que no los has visto, si viven en la misma casa – ahora era Chouji quien no creía lo que oía.
-pues misiones no ha tenido, al menos no con nosotros, aunque no lo he visto desde el día de la reunión, ya ven que después de hablar con Tenten, desapareció, desde entonces no le he visto – dijo el cejon, como si nada.
A la mención de la castaña, todos voltearon a verla, esperando ella supiera algo.
-mmm, por cierto Tenten, que fue lo que paso ese día? – expreso la rubia iniciando con su interrogatorio.
-ese día? – dijo nerviosa, en realidad no sabía qué hacer, no era quien para contar lo que sabía, pero tampoco podía con el peso en su conciencia, así que opto por hacerse la desentendía con respecto a tema.
-si hace ya un mes, porque desapareció, estaba contigo, regresaste sin él y estabas bastante rara cuando lo hiciste… - medito poco tiempo lo que diría - que paso entre ustedes? Ehh? – dijo con tono pícaro la rubia.
-etto…y-yo –
-ya vamos Tenten cuéntanos! – le decía la eufórica ojiazul
Ante las preguntas, no aguanto más, cayó el peso de sus acciones, su conciencia ya no la dejaba tranquila, y lo mejor era contar lo que había pasado y que kami decidiera que sería de ella, que muy probablemente la matarían.
La peli castaña tan solo suspiro y tomo valor para comenzar…
-supongo que será mejor que se los cuente… primero que nada Ino, no es lo que crees… hay algo muy importante que deben de saber…
Todos la miraban impaciente, lo que sabía debería de ser algo importante porque estaba nerviosa.
-Sakura esta embaraza…
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En los terrenos del clan Uchiha se encontraban cinco hombres y dos mujeres reunidos en una sala conversando.
-como se encuentra Tsunade-sama? – pregunto un paliducho.
-como han notado su comportamiento en las últimas semanas? – fue la respuesta/pregunta que dio la rubia.
Los cinco hombres se miraron entre ellos.
-vamos, necesito saber cómo se ha comportado – les insistió la rubia, para confirmar su diagnostico.
Los hombres suspiraron al uníoslo, en cualquier otra circunstancia las mujeres hubieran soltado una carcajada por la acción de los hombres, sin embargo al ser el tema importante tan solo esperaron contestaran.
-en un principio la dejábamos estar un rato sola – comenzó un peli gris.
-sin embargo nos dimos cuenta que cuando la íbamos a ver – continuo con la conversación el castaño.
-sus ojos se encontraban rojos – el último Uchiha también participaba de la conversación.
-lloraba al estar sola – Sai confirmaba lo que las dos mujeres se imaginaban.
-así que optamos por dejarla sola el menor tiempo posible – el rubio también quería expresar como trataban de ayudarla.
-se ve que le cuesta trabajo sonreír, y cuando lo hace sus sonrisas son falsas y sobre todo vacías – hablo Sai nuevamente a final de cuentas el conocía muy bien acerca de sonrisas falsas y las sabia identificar.
-sigue teniendo algunos antojos aunque menos – conto el castaño.
-nos ha costado trabajo que coma, cuando lo hace, come poco – al peli gris no le agradaba acusarla como si fuera una niña, pero había muchas opciones.
-hemos tratado de que coma un poco de todo, de forma balanceada – fue Sasuke quien siguió con las acusaciones.
-para que el bebe crezca fuerte – termino Naruto, añorando ver ya a su sobrino.
-es notorio que ella no quiere hacerlo pero lo hace por el bebe – Kakashi se encontraba preocupado porque algo le fuera a pasar a quien se podría decir que era su nieto.
-también lleva noches que llora mientras duerme – el Uchiha tenía que sacarse la preocupación por ver mal a la peli rosa todas las noches.
-lo llama… - menciono uno de los hombres en susurro que la rubia y pelinegra presentes lograron escuchar.
-es como cuando el teme se fue… - ante eso el aludido solo agacho la cabeza, ahora lamentaba todo el dolor que le había causado a sus amigos.
-hemos tratado de saber que fue lo que paso ese día… - no pudo terminar la idea el castaño
-pero siempre que comenzamos a tocar ese tema – siguió Sai con la idea.
-sus ojos delatan el dolor que siente así como las ganas de llorar – termino el rubio también triste recordando cada vez que intentaban tocar ese tema.
-han hecho en buen trabajo cuidándola – la rubia entendió que ellos se esforzaban por sacar adelante a la peli rosa - ha sido por ustedes que el bebe sigue creciendo – tenía que hacerles saber que no estaban mal en lo que hacían - Sakura un está débil y si no fuera por sus cuidados quizás ya había perdido al bebe – ese era el grado en el que esos cinco idiotas, tarados, sobreprotectores habían influido en la nueva etapa de la vida de la Haruno - Sakura se encuentra en depresión, eso vuelve su estado más delicado y la vuelve aun más vulnerable – les dijo por fin su diagnostico - saben perfectamente la razón de su depresión – dijo ahora mirándolos a los ojos intentando transmitirles lo que debían de hacer para que mejoraran.
-que podemos hacer para que se recupere? – preguntaba un ilusionado rubio.
-saben que tiene que ser para que este mejor – les dijo con calma la sannin.
-en ustedes queda el remediarlo – por primera vez Shizune intervino en la conversación.
-pero no sabemos qué fue lo que paso – intento justificarse el dueño de la técnica de madera, aunque mentía.
-no hemos querido obligarla, para evitarle más dolor – el copy-nin seguía con la justificación.
-bien, pues ya es hora de que investiguen, se me hace muy raro que no lo hayan hecho antes - expreso mirando a los hombres, tenía el presentimiento de que sabían algo, aunque se hicieran los ignorantes del tema.
Los hombres asintieron, si no les quedaba de otra, lo harían todo sea por ella… por ellos.
-no hace falta que les diga que como cuidarla lo han hecho de maravilla, solo les dejare unas vitaminas para ayudarla – dicho esto se puso de pie para retirarse, su visita había terminado.
La pelinegra, entrego unos frascos a los hombres, los cuales, por respeto se pusieron igualmente de pie, para después acompañarlas hasta la entrada de la mansión.
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-no lo puedo creer… - menciono el Akimichi.
-como? – pregunto inocentemente el joven de mallas verdes.
-cuando? –fue el turno del Inuzuka para preguntar.
-no… desde cuándo? – pregunto Shino.
-porque nadie lo sabia – ahora fue Shikamaru quien se preguntaba que pasaba ahí.
-yo si sabía de los sentimientos de Neji hacia Sakura- confeso Hinata.
-y yo de los de Sakura a Neji, Sakura me lo confeso – con voz baja, como queriendo que no la escucharan, lo confeso, sabría que eso sería lo peor, pero ya que le quedaba había que confesar todo.
-pero si lo sabías porque hiciste eso! Es que no lo entiendo, porque Tenten! – exploto Ino contra la castaña.
-y-yo… - intentaba articular para contestar.
-ya Ino déjala – Shikamaru intervino o las cosas se podrían salir de control-ya se siente lo suficientemente mal – a pesar de no hacerle nada de gracia de lo que se enteraba, hacerla sentir mal no arreglaría el embrollo - mejor recapitulemos para entender completamente todo lo ocurrido – intentando deshacer el problema para ver si tiene solución.
-Sakura esta embaraza – dijo Shino tan tranquilo como siempre.
-el hijo que espera es de Neji – continuo Chouji mientras comía unas papas fritas.
-hasta ahí está claro - Kiba aclaro.
-Neji lo sabía? – le preguntaron a la experta en armas.
-no, hasta ese día ese día se entero Neji – les contesto.
-pero entonces tu sabias que Neji y Sakura tenían algo – le volvieron a preguntar, nuevamente Ino.
-no, sabía que Sakura está enamorada de Neji, pero no sabía que tenían algo – volvió a decir con pesar en su voz.
-Hinata, lo sabías? – le pregunto Shikamaru a la joven.
-no… solo que Neji también está enamorado de Sakura… - le confirmo al Nara lo que imaginaba.
-pero entonces en qué momento paso… bueno ya saben… - Chouji trataba de entender esa parte.
-mmm… hubo una noche que Neji no llego a dormir a la mansión – Hinata comenzó a recordar y a contarles.
-recuerdas cuando fue Hinata? – Kiba quería saber (que chismoso!).
-mmm… fue el día un día antes de irse a esa misión donde estuvo a prueba para su promoción – les contaba mientras hacía memoria.
-cuando se fueron? – menciono Shikamaru volteando a ver a Lee.
-mmmm… el día después del cumpleaños de Sakura-san –el cejon no tardo nada en resolver la duda.
-maldita frentona mira que si tuvo un feliz cumpleaños, y mira con que regalote la dejo Neji – dijo Ino ahora, con un semblante muy distinto al de momentos atrás, más bien con tono pervertido (al puro estilo Jiraiya).
-Ino! – le grito Shikamaru, de nuevo a calmarla.
-ya ya está bien, pero no me pueden negar que se agarro a un bombonzazo! – decía mientras en su mirada se veía la lujuria al pensar en el ojiperla.
-Ino! – le grito ahora a Hinata, a final de cuentas hablaba de su primo.
-ya está bien me callo – para que Hinata gritara era porque de verdad la regaba, así que mejor lo hizo.
-ese día Neji se quedo a ayudar a Sakura a acomodar su casa – Kiba dijo mientras recordaba o al menos lo intentaba.
-después de que nosotros nos llevamos a un ebrio Naruto y Sai – continuo Chouji.
-bueno en realidad la mitad de los que estuvieron en esa fiesta, estaban en un estado inconveniente – aclaro Shino
-regresando a lo importante…
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En otra parte de la aldea, más específicamente en un local con permiso comercial para la venta de bebidas alcohólicas (jejejeje perdón, me salió lo economista y administradora, jejejej sorry), es decir, un bar, visitado principalmente por lo ninjas de la aldea, ya que ahí nadie se atrevía a andar de busca pleitos con ellos.
Un ojiperla se encontraba en una mesa rodeada por muy poca luz, puesto que estaba prácticamente en un rincón.
Cuanto tiempo llevaba ahí, ya ni lo sabía. Para el dueño del bar, ya ms bien le parecía parte del mobiliario del local.
A su alrededor había varias botellas de sake, todas vacías, y claro otra en mano aun con tan preciado liquito.
Una mesera se acerca a él, para recoger la botellas que tenía en la mesa, ya ni se molestaba en coquetearle, después de varias miradas de desprecio por parte del (guapo) castaño, mejor le llevaba lo que pedía, total a ella que más le daba cuanto tomara el.
Al dueño mucho menos le importaba, sabía que tenía el dinero para pagar, al fin y al cabo era un Hyuga.
-traiga otra botella – le dijo a la mesera.
Por la mente del castaño aun pasaban las imágenes de hace ya casi un mes, cuando Sakura tuvo la amenaza de aborto.
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Al sentirse solo con ellos, no sabía qué hacer, en verdad estaba preocupado por lo que pudiera pasarles, no quería perderles.
Amaba a Sakura de eso no le cavia la menor duda, y ahora más que nunca, porque le daría un hijo…
Un hijo de ambos, un hijo producto del amor…
Recordó a los hombres que encontró en la habitación junto a la rubia, la morena y su mujer…
El tiempo que estuvo con Tsunade, había ocupado la mayor parte del tiempo, pronto tendría que verlos, lo mejor era no llegar tarde, sabía que se enfrentaría a grandes problemas con ellos.
Pero no importaba.
Poniéndose de pie y sin soltar la mano de la peli rosa, vio a lo joven desde arriba, se inclino quedando su rostro a pocos centímetros del de la peli rosa…
-te amo… - dijo antes unir sus labios con los de ella, en una corta unión, la cual deseo fuera correspondida, pero ella estaba inconsciente, así que eso no pasaría… por ahora.
Se separo de ella, quedando aun un poco inclinado, su mano acaricio nuevamente el vientre donde su hijo crecía, giro su cuerpo hasta quedar su rostro sobre el bultito, nuevamente bajo su rostro hasta posar un tierno beso en él…
-te amo hijo y hare todo porque tu mama, tu y yo estemos juntos… ya no me separare de ustedes… te lo prometo…
Nuevamente dio un beso a su hijo, se supo de pie, tenía que irse había algo que tenía que enfrentar.
No tenía miedo, los enfrentaría, porque ellos lo valían.
Antes de irse, acaricio nuevamente el vientre materno, así como la mejilla de Sakura, en ambas acciones, se veía el amor que sentía por ambos seres…
Salió del hospital levemente más tranquilo a como había llegado.
El verlos aunque sea un momento el haber podido permanecer con ellos aunque solo fuera por poco tiempo lo hacía sentirse mejor.
Además le había dicho a Sakura que la ama, con ello se sentía algo mas pleno, aunque desearía que hubiera estado despierta para poder oírlo y que ella también se lo dijera.
La amaba, también a su hijo, y por ellos enfrentaría a esos cinco.
A paso decido, se dirigió hacia el campo establecido por el equipo Kakashi, donde sabia lo estarían esperando.
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Al llegar, los vio ahí, los cinco hombres.
Uno sentado en la rama de un árbol, leyendo un librito naranja, típico en el.
Un pelinegro, recargado en el tronco del mismo árbol, con los ojos cerrados y sus brazos cruzados sobre el pecho.
Al lado del pelinegro, había un rubio, sentado sobre el pasto, recargado en el mismo árbol, con sus manos cruzadas por detrás de su cabeza y sus ojos cerrados.
A unos metros frente a ellos, un castaño también sentado en la rama de un árbol, haciendo nada, solamente mirando a los demás.
Recargado en el tronco, se encontraba sentado un paliducho pelinegro, con una libreta de dibujo en sus manos y algunos lápices junto a él.
Al llegar, se paro cerca, era un hecho ya que se habrían dado cuenta de su presencia.
-al menos eres puntual – dijo el Uchiha aun con los ojos cerrados
-… - no contesto tan solo se limito a observarlos
Yamato, Sai, Naruto y Kakashi, se pusieron de pie, Sasuke solo abrió los ojos y bajo sus brazos dejándolos a los costados de su cuerpo.
-hagamos esto lo más rápido posible – dijo el líder del equipo.
-ya sabes, para que estas aquí – no quería rodeos el de raíz.
-habla – dijo entre dientes el ex-vengador
-que quieren saber – quizás, solo quizás podría salvar algo.
-que le hiciste a Sakura-chan – soltó impulsivamente el rubio.
-… -en realidad no sabía que decir.
-contesta Hyuga – Sai también reclamaba respondiera
-chicos tranquilos… - intentaba calmarlos Yamato
-si chicos tranquilos, primero hay que saber que le hizo para tener suficiente furia para matarlo, así que tranquilos chicos – les aclaro mientras dejaba al descubierto el regalo que Óbito le diera.
-si Kakashi-sensei – asintió Naruto junto con Sai
-si Kakashi tienes razón – confirmo el ex-vengador la idea de su sensei
-senpai, sabe que no me refería a eso – le aclaraba el castaño.
-Yamato de qué lado estas – volteo el peli gris a ver al castaño con el sharingan girando en su ojo.
-senpai, piense en Sakura-chan – continuaba el castaño.
-Yamato basta – lo acallo el Uchiha.
Mientras la plática donde diferían algunos de los miembros del equipo Kakashi, Neji se encontraba ausente, pensando en la mujer que yacía en una cama, con su hijo creciendo en su interior.
-Hyuga, que fue lo que paso entre Sakura y tú – demando un pelinegro.
-eso no es algo que les incumba, eso es entre Sakura y yo – hasta ese momento era más que obvio lo que había pasado y que le diga a Sakura que la quiere y ama, no era los mismo a decírselo a esa bola de celosos.
-nos incumbe si Sakura lloro y es más que obvio que tú tienes que ver, sino porque habrías llegado al hospital buscándola, mas aun como lo hiciste – dijo Sai.
-nos incumbe si Sakura está embarazada – Naruto no se quedo atrás.
-nos incumbe si Sakura estuvo a punto de perder a su bebe – dijo el Uchiha sin mas
-… - ahora si ante eso no podía decir mucho que digamos, solo atino a bajar la cabeza.
-prefieres contarnos – hablaba ya más tranquilo Kakashi.
-o que te los saquemos a golpes – el dueño del sharingan tenía que dejar salir toda esa furia contenida.
-chicos… - les llamo Yamato.
-Neji, se que puedes ser el señor-cubo-de-hielo-y-genio-soy-mejor-que-todos, pero también sé que no eres un amigo, dinos que pasa entre ustedes – Naruto trataba de calmar los crecientes ánimos de su amigo y hacer entrar en razón a Neji.
-Naruto, yo… - sabia que a Naruto le debía bastante, no sabía cómo decirle.
-es tuyo el hijo que Sakura-chan está esperando? – pregunto para tratar de ayudarle.
-… - se mantuvo callado, dando su respuesta asintiendo
-llevan mucho juntos? – ahora era Kakashi quien lo cuestionaba.
-no – fue su respuesta, no quería ahondar más, pero sabía que no lo dejarían tan fácil.
-porque no nos lo contaron? – decía Naruto ofendido por la falta de confianza de ambos.
-yo tampoco lo sabia – dijo con dolor mientras miraba a Naruto – me entere hoy… hace un rato – sabia que venía lo más fuerte.
-entonces… que fue lo que paso hace rato, porque Sakura lloraba… que le hiciste? – ahí estaba la pregunta, Sasuke por fin la había hecho.
-…ella… ella vio como Tenten me besaba… - en su voz se oía el pesar y arrepentimiento que sentía.
Un silencio inundo el claro, donde solo el sonido del viento se podía escuchar, sin embargo poco duro el silencio, sobre todo porque fue roto por golpe sordo.
-como demonios pudiste hacerle eso – fue Naruto quien lanzo el primer puñetazo.
-eres un desgraciado! – le siguió Sai con otro golpe.
-cómo pudiste hacerle eso, si ella te ama – tenia que decirlo quera más que obvio, Sasuke exploto junto con el golpe lanzado.
-Sakura-chan nunca estaría con alguien a quien no ame – Naruto continuaba lanzando golpes, eso sí le había dolido.
-infeliz, nunca te le vuelvas a acercar – dijo Sai mientras Sasuke lanzaba otro golpe.
-chicos, tranquilos – Yamato trataba de calmarlos, hizo uso de su técnica para detenerlos, al menos con Naruto había funcionado.
-suélteme taichou!... yo lo mato! – gritaba el kitsune mientras forcejeaba para liberarse.
-piensen que Sakura-chan… ella no estaría feliz con esto… además si lo lastimas estará en el hospital y no podemos permitirle que se le acerque – y todo pararon sus intensiones.
Yamato tenía razón, si lo herían iría a dar al hospital y así estaría de alguna forma cerca de la Haruno, y eso no lo permitirían.
Poniéndose poco a poco de pie y limpiándose el hilo de sangre que salía de su boca
-n-no pueden impedirme verla… - dijo Neji mientras se ponía de pie, no había metido las manos para defenderse, en cierta forma se merecía esos golpes y los sabia.
-claro que si podemos – la voz del Hatake era firme.
-y lo haremos – corroboro el Uchiha tan decidido como los demás.
-ella está esperando un hijo mío! – les expreso mientras se limpiaba la sangre que salía de sus boca con el dorso de la mano.
-si de verdad te importara tanto… no te habrías besado Ama – dijo despectivo el Uchiha
-no la habrías lastimado – dijo Kakashi.
-no tienes ningún derecho a estar con ella – Sai tampoco lo quería cerca de la joven.
-además por tu culpa esta en el hospital y casi pierde al bebe! – le recordó Naruto.
-te lo advierto Hyuga, no volveras a acercar a ella para dañarla… - fue lo último que menciono Kakashi antes de darse la vuelta y emprender camino hacia el hospital de nuevo.
-no me importan sus advertencias, ella es mi mujer y está esperando un hijo mío, tengo todo el derecho del mundo a verlos! – les grito mientras los veía marcharse
-para eso tendrás que pasar sobre nosotros – se detuvo Yamato y sin voltear le contesto.
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Y lo habían cumplido.
Y él había fallado en la promesa hecha a su hijo.
Mientras estuvo en el hospital no le permitieron el acceso al cuarto.
Después se la llevaron a quien sabe dónde, no daba con ellos, había ido a la casa de Sakura, pero no había nadie, de hecho no habían varias cosas de ellas.
También había ido a casa de Naruto y tampoco lo encontró, pensó en la casa de Sai, Yamato y Kakashi, incluso fue al departamento del Uchiha, pero nada, parecía que se los había tragado la tierra, no los encontraba por ningún lado.
Lo pensó, quizás se la abrían llevado fuera de la aldea…
No, no podían ella debía de mantenerse en descanso, no la expondrían a llevarla fuera, no los expondrían.
Entonces recordó que Yamato, manejaba el elemento madera, y lo pensó, se debieron de haber ido al bosque, creando una casa en el bosque… en el bosque, con lo amplio que era.
Sin más tiempo había comenzado a revisarlo hasta encontrarlo, haciendo uso de byakugan, cubrió los mejores lugares para poder habitar, lugares con claros, uno que otro pequeño prado, sitios con un bello paisaje donde podrían estar, sobre todo cerca de ríos, por aquello de que requerían de agua, cubrió lugares con los requisitos básicos para poder vivir.
El resultado lo dejo hundido, no los encontraba por ningún lugar, durante el tiempo que estuvo en su búsqueda, dejo de ir a entrenar, a su casa solo iba a medio dormir, bañarse y cambiarse de ropa. Comer, bueno comía lo que podía y encontraba.
Así que para esas fechas su aspecto dejaba mucho que desear del joven, apuesto que tradicionalmente era.
Se veía un poco más delgado, cansado, sus ojos perla se veían levemente enmarcados por unas líneas oscuras.
Su cabellos, que cual siempre lucia impecablemente amarrado en una coleta baja, ahora se podía apreciar a aquella cabellera castaña suelta, algunos cabellos sobre de su rostro, aunque la gran mayoría desparramados sobre sus hombros y espalda.
Sobre su frente no se encontraba su banda de la aldea, solo las clásicas vendas que solía usar.
Y era bueno no traer su banda, y degradar su rango, sobre todo por donde se encontraba y como, al menos una parte de su cerebro seguía funcionando como siempre.
El detonante para estar ahí fue simple, la quinta hokage, lo había castigado, porque, era simple, por lo que había ocurrido con Sakura, y porque había pasado bastante tiempo en su oficina intentando que ella le mencionara en donde se encontraba la peli rosa, así que prácticamente a había desquiciado, y para colmo tenía también una nota de insubordinación, al negarse a ir a una misión, de hecho se negaba a cumplir con sus deberes como shinobi, hasta que encontrara a la Haruno. Así que por ahora se encontraba suspendido y con la amenaza de la hokage sobre su cabeza.
Ya que mas daba, no le importaba nada desde que sentía los había perdido.
Por eso ahora, se encontraba ahí, refundido en ese bar, tomando, quería olvidar su maldita vida, en lo que le faltaba lo más esencial de ella, una hermosa peli rosa, que para esos momentos se encontraría, con una hermosa pancita de alrededor de cuatro meses y medio…
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-mmmm… - Shikamaru meditaba lo que acababa de oír.
-pues creo que todo está más claro, fue un mal entendido – decía Kiba ante lo contado por la castaña.
-Tenten, tienes que hablar con Sakura, ella no puede estar sin saber lo que paso – hablaba Hinata, tratando de hacer entrar en razón a su amiga.
-pero no me atrevo a verla a la cara, la traicione – decía mientras bajaba la mirada.
-Tenten, la situación entre ella y Neji se tiene que arreglar – la Hyuga insistía en aclarar la mente de la joven.
-Tenten cometiste un error, eso se prestó a una malinterpretación – Chouji se unía para hacerla que entienda.
-Sakura debe de saber la verdad – a Ino no le agradaba la idea de que su amiga estuviera pasando por ese mal momento.
-entre mas pase el tiempo más problemas habrá y sin duda el más perjudicado es el bebe que Sakura espera – hablo por fin Shikamaru.
-pero no sé ni donde se encuentra Sakura, tu ya lo oíste, no ha estado en su casa – en cierta forma sabia que tenían razón y lo mejor era tratar de ayudar a solucionar las cosas.
-entonces lo primero es encontrar a Neji y a Sakura, para encontrar a Sakura, solo tenemos que encontrar a Kakashi, Yamato, Naruto, Sai y Sasuke – los presentes solo asintieron…
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En la mansión Uchiha se encontraban los cuatro hombres en la cocina, preparando la comida para Sakura.
Desde que la quinta se había ido, se encontraban casi en silencio, el cual era roto tan solo por el sonido de los clásicos de una cocina cuando se encuentra en uso.
Se podía ver a un castaño con un mandil colocado de color verde y con la imagen de un árbol, revisando la cocción del pescado, mientras que un peli gris igual con mandil de color ocre, con huellas de patitas de perros, quien picaba algunas verduras (de algo debía servir tener tanta precisión, no solo para lanzar kunais y shurikens =3), igual que sus otros acompañantes, un rubio con uno naranja con un dibujo de una ranita, y el dueño de la casa con uno azul con un abanico blanco con rojo, el símbolo de su clan (jajajajaja tan solo de imaginármelos a esos cuatro de mandilones me da risa), estos últimos dos, se encontraban preparando un postre para la peli rosa, un pastel de chocolate con relleno y decorado de fresas, uno de los favoritos de la peli rosa, aunque no les estaba resultado tan fácil como sonaba, puesto que el rubio estaba lleno de harina en su cara, mientras que el pelinegro tenía algunas manchas de chocolate en el mandil, raro, considerando que a él no le gustaban las cosas dulces.
En la cocina solo se encontraban cuatro de los hombres que habitaban esa casa, mientras que el faltante se encontraba en el jardín haciendo compañía a la fémina del hogar.
-oye feíta porque no entramos a tu cuarto para que descanses, se ve que tienes sueño – dijo mientras la miraba.
Sakura, tenía sus ojos a medio cerrar, se encontraba sentada, recargada en el cerezo frente a su habitación, vestía un cómodo vestido rosa pálido, ya un poco holgado, en ese mes su vientre era ya un tanto más notorio, quizás porque en cierta forma la joven estaba más delgada, mientras su vientre crecía, su cuerpo se veía más delgado, no subía de peso lo necesario.
-no Sai, me siento bien aquí, además no tengo sueño, anda déjame estar un rato mas aquí, ¿si? – dijo sonriéndole dulcemente al de raíz.
-está bien – dijo junto con un suspiro, no le podía negar nada, y menos ahora, así que se dispuso a seguir con lo que hacía antes.
Ver como la joven acariciaba su vientre con mucha ternura, mientras plasmaba esa imagen en papel.
En verdad le daba curiosidad todo lo que pasaba, si bien al saber que Sakura estaba embarazada, entendió que una persona crecía dentro de ella, y conocía la razón por la cual crecía, eso ya lo había leído.
Lo que no le explicaban en los libros, era como cambiaba una mujer, y no se refería solo a sus cambiaos de humor, o como crecía su vientre, sino que había algo que hacía que se viera muy bonita, algo que la hacía ver diferente que la hacía brillar y por más que intentaba no sabía muy bien todo eso, por tal razón siempre que podía trataba de plasmar como cambiaba la joven, como en ese momento, podría sentir, a su hijo dentro, o escucharía que le está cantando, que sentirá cuando acariciaba su vientre, en fin era una total duda lo que sentía ella, sabía que eso los libros no lo explicaban, por eso trataba de pasar tiempo con ella para entenderla.
Tan absorto había estado, que no se dio cuenta en qué momento la futura madre se había quedado dormida, con una débil pero tierna sonrisa y sus manos posadas en su vientre.
El pelinegro rápidamente termino los trazos de su obra, dejando sus cosas de lado en piso, se puso de pie, se acerco rápidamente a la joven durmiente, con sumo cuidado y delicadeza la tomo entre sus brazos, llevándola hacia dentro de la casa nuevamente, la dejo en su cama y la arropo con una manta, observo hacia el ventanal, lo cerro, corrió las cortinas, y se volvió hacia la puerta para salir, no sin antes darle otra mirada en la que examino la joven se encontrara bien, al verla dormir tranquilamente salió de la habitación y se dirigió a la cocina donde los demás estarían.
Lo que no noto fue que un insecto se adentro a la casa junto con él, para salir antes de cerrar el ventanal del cuarto de Sakura.
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El día seguía transcurriendo en Konoha
Mientras ya en el centro de la aldea, los novatos se habían reunido en el parque, se habían dispersado para encontrar a Sakura y Neji, y ahora volvían
-la encontré… - dijo Shino al tiempo que varios de sus insectos volvían a él.
-bien Shino, ahora solo nos falta encontrar a Neji – dijo Chouji mientras comía una papas fritas.
-que problemático es todo esto, busquemos a Neji, tiendo una leve idea de donde podría estar…
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Un rato más tarde en la mansión Uchiha, los cinco hombres aun se encontraban en la cocina.
El rubio y uno de los pelinegros, se encontraban decorando ya el pastel que le habían preparado a la peli rosa.
En realidad era una estampa única, los otros tres hombres estaban sentados en el castaño y el peli gris, aun estaban con sus mandiles puestos, el otro pelinegro miraba las acciones de los otros dos, los cuales entre una y otra acción terminaban peleando, razón por la cual en ese momento se encontraban con sus cabellos blancuzcos, sus ropas ya embarradas con la mezcla y algunas manchas mas de merengue por su cuerpo, además de que media cocina había sido el campo de batalla entre esos dos.
-que vamos a hacer?... – el de raíz rompía el silencio del lugar.
Un silencio fue lo que prosiguió a la pregunta, cada uno meditando la solución que veían a su problema.
-pues Tsunade-sama dice que tenemos ayudarla – expreso con acostumbrada indiferencia el Hatake.
-como?... –la pregunta del millos hecha por Naruto.
-si de verdad le importaran como nos decía, ya habría hecho algo… - Sasuke comenzaba a molestarse por el tema, para él, el Hyuga no tenia ningún derecho a nada, porque la había lastimado, sin embargo no pudo terminar, justo cuando iba a despotricar contra el ojiperla.
Unos insistentes golpes en el portón de la mansión Uchiha, interrumpieron la conversación, sabían que la peli rosa dormía.
-yo iré – dijo Sai, mientras se ponía de pie rápidamente, para acallar el ruido y así evitar despertar a la Haruno.
Los cuatro hombres se quedaron a la espera en la cocina, esperaban para saber quien quería tirar a golpes la puerta.
Los golpes cesaron de pronto era obvio que Sai ya había atendido a quien fuera y cuando pensaron que regresaría a informales del osado en golpear el portón, el silencio que se había obtenido fue sustituido por voces, casi gritos, los cuales no lograban entender bien a bien que decían.
Sin más que la curiosidad los shinobis se miraron y se pusieron de pie rápidamente para salir en dirección a la puerta para averiguar quién hacia todo ese escándalo y acallarlo antes de que despertaran al cerezo durmiente.
Al llegar al recibidor, lo que vieron no se lo esperaban. Se encontraron con leones de tinta que intentaban mantener a raya a Chouji, Lee, Kiba y Akamaru, detrás de ellos se podía ver a una rubia una castaña y una pelinegra.
-Sai! Déjanos pasar – grito Ino.
-queremos ver a Sakura – Kiba también gritaba, para que su amigo entendiera.
-tenemos que hablar con ella – Chouji también ayudaba.
-por favor solo será un momento – Hinata trataba de ayudar a sus amigos, para hacer entender al pelinegro.
-Sai! – Ino seguía llamándolo.
-Sakura! – comenzó a gritar Kiba.
-Sakura! – la rubia le siguió.
-cállense! – grito un rubio.
-que hacen ustedes aquí? – pregunto Kakashi sin más.
-venimos a ver a Sakura – respondió Hinata intentando llevar la conversación de forma favorable.
-no es posible en este momento – dijo de forma cortante el Uchiha.
Nuevamente los forcejeos para entrar a la casa se hicieron presentes.
Nuevamente los gritos hacia la joven peli rosa llamándola, se hicieron presentes, Sai deshizo su técnica, puesto que ahora fueron los cuatro hombres restantes salieron de la casa para ayudarlo.
De haber sido en otro momento sin duda alguna, se hubieran burlado de cómo se veían los hombres, sin embargo la situación no era la idónea para burlarse de ellos, lo primero era tratar de solucionar en algo ese problema.
Sin embargo cuando mas enfrascados se encontraban los hombres en detener a los intrusos, una presencia en el umbral de la puerta hizo que los intrusos se detuvieran y por consecuencia los habitantes de la mansión también se detuvieran y giraran su vista hacia atrás de ellos.
Cuál fue su sorpresa al ver a la peli rosa, con una mano apoyada en el marco de la puerta, viendo todo lo que pasaba, recorriendo cada rostro de los presentes, vio a Chouji, detrás de el Ino, al ver a la rubia, una sonrisa surco sus labios, después su mirada se siguió desplazando, pudo ver a Kiba junto con Akamaru e igualmente detrás de él, Hinata, al ver a la Hyuga su sonrisa desapareció, su mirada siguió el trayectoria y ahí la vio detrás de Lee a la persona que le había causado uno de los mayores dolores en su vida, Tenten.
Los ojos de la peli rosa se inundaron de inmediato y sus piernas amenazaron con colapsarse, los hombres los notaron.
-Sakura! – fue lo que mencionaron y rápidamente Sasuke y Naruto se acercaron para tomarla antes de que cayera.
-Sakura-chan! – Naruto dijo mientras veía a la peli rosa nuevamente en brazos de Sasuke, igual que aquella vez.
-está bien solo inconsciente… aun así, dobe, ve por Tsunade o Shizune para que la revisen – dijo el azabache.
-yo puedo hacerlo- irrumpió la voz de la rubia.
Los hombres se voltearon a ver entre ellos.
-ve dobe – fue lo dijo el Uchiha ignorando lo dicho por la rubia, el Uzumaki hizo varios clones, que sin más salieron corriendo saltando la barda de la mansión.
-felices? – fue lo único que dijo Sai a sus indeseables invitados.
-a que han venido – pregunto de forma cortante Kakashi.
-porque… tenemos que verla – fue Ino quien hablo.
-hay algo que tiene que saber – Lee a pesar de que le dolió lo que había pasado, sobre todo porque él sentía algo por la maestra en armas, quería hacer algo por su mejor amigo y quien fuera su amor por mucho tiempo.
-que es lo que tiene que saber… como besaste al Hyuga en su cara? – le soltaron a Tenten sin más.
-de cómo casi pierde a su hijo por tu culpa? – fue Sai quien se lo notifico con la sola muestra de enojo en su rostro.
-lárgate de aquí, no tienes nada que hablar con ella – fue Sasuke quien termino corriendo a la ama, aun con la peli rosa en sus brazos, a tan solo un par de pasos detrás de sus compañeros y familia.
-ya le has causado suficientes problemas – fue el rubio quien ya no puedo aguantar más y también expreso lo que pensaba.
-Naruto-kun… por favor, tenemos que… - trato de intervenir Hinata en todo ese problema.
-no Hinata, si vienes a interceder por tu primo, lamento decirte que pierdes tu tiempo y más aun que ya no eres bienvenida en esta casa – dijo el rubio con algo de dolor en su voz.
-ni ella, ni ninguno de ustedes – termino por aclarar el Uchiha a los presentes.
-déjenla en paz – tenían que aclararle las cosas.
-ya le hiciste suficiente daño que mas quieres – se comenzaban a desesperar de la presencia de tales personas.
-acaso no estarás conforme hasta que no pierda a su hijo – con sus palabras trataban de dejar salir toda esa rabia, ese coraje que sentían desde hacia unas semanas, no habían podido hacerle nada a Tenten solo porque la consideraban una mujer, sin embargo eso no les debía evitar decirle una que otra verdad, ya estaban artos de tenerla enfrente y si seguía ahí por más tiempo, no soportarían mas y se olvidarían de que ellos son sus amigos o al menos lo eran antes de apoyar a esa.
Fue ahí donde la conversación termino, Tenten salió corriendo de la mansión con lágrimas desbordándose, la verdad dolía, y dolía mas saber que había dañado a más personas
Había traicionado a su amiga, se había metido en una relación donde un inocente era el más perjudicado, para ese momento quería que la tierra se la tragara quería desaparecer de la faz de la tierra, pero sabía que eso no pasaría…
Los intrusos miraron a los moradores de la mansión, quienes esperaban que también se fueran y los dejaran tranquilos.
Se podía ver a una Ino en shock las palabras dichas por los integrantes del equipo Kakashi, un Chouji que trataba de contenerla, un Kiba que consolaba a una Hinata que había sido no solo herida por las palabras dichas por el rubio, sino también alegría porque una vida Hyuga vendría al mundo, su sobrino un hijo del amor de Neji y Sakura, sin embargo alegría fue empañada por un dolor en su pecho al saber que podría perder a ese sobrino de había podido ver de lejos aun en el pequeño vientre de Sakura.
-lárguense, no son bienvenidos – fue lo último que dijo Sasuke antes de dar la vuelta para dirigirse nuevamente hacia la casa y depositar a la peli rosa en su habitación.
Sin más los presentes se retiraron, detrás de ellos la puerta se cerro y sin saber muy bien que harían ahora salieron de ahí…
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Dos jóvenes entraron al mismo bar donde Neji se encontraba
-seguro que es en este Shino? – pregunto el Nara.
-… - el otro tan solo asintió
-será mejor buscarlo, que problemático – dijo mientras se dirigía a la barra.
Sin embargo a los pocos pasos Shino se detuvo, Shikamaru al sentirlo se detuvo, volteo y vio a su compañero el cual tan solo apunto con su mano en una dirección, la perezosa mirada del Nara viajo hasta el lugar indicado por el domador de insectos y ahí encontró lo que buscaba.
Tan solo un suspiro salió de los labios del de coleta y se encamino hacia la mesa del rincón (sonó a canción de una banda mexicana).
Al llegar se pararon frente a él, tapando la poca luz que llegaba a Neji, sin más el castaño levanto la vista y los vio
-Shikamaru, Shino! Brinden conmigo! – los dos hombres únicamente lo miraron con una ceja levantada, de cuando aca Neji Hyuga se ponía ebrio y peor aún era tan efusivo.
En ese momento se preguntaron donde quedo don cubito de hielo que ellos conocían.
-no crees que ya has bebido demasiado? – le pregunto el de coleta.
-vamos Shikamaru no seas aguafiestas, bebe algo… - dijo un "alegre" Neji.
Ambos shinobis se alzaron de hombros y tomaron asiento frente a heredero del bouke.
-que haces aquí Neji – pregunto nuevamente el manejador de sombras.
-como que hago aquí… pues obvio… bebo, que otra cosa puedo hacer – respondió como si fuera la cosa las lógica del mundo e incluso con tomo burlón.
-y se puede saber porque bebes – nuevamente preguntaba el Nara.
-para olvidar… para olvidar lo idiota que soy… para olvidar que no tengo lo que más amo – contesto ahora con voz dolida y apagada.
-no lo tienes porque no quieres – dijo simplemente Shino.
-claro que quiero, la amo, lo amo, los amo – le contesto rápidamente, levantando la mirada para dirigirla directo a sus ojos, sin importarle ahora el revelar sus sentimientos.
-si es así entonces que haces aquí, en lugar de estar con ellos – contrarresto el Nara como si nada.
-no sé donde están – nuevamente su voz sonaba apagada.
-como que no sabes donde están – pregunto sin entender muy bien.
- no… - dijo mientras tomaba directamente de la botella que tenía en su mano – no sé donde están, esos malditos se los llevaron – se notaba la presencia de rabia al pensar en la acción de esos cinco.
-sabes Neji… para ser un genio no eres tan brillante… - dijo Shikamaru mientras de ponía de pie, mientras Neji levanta su mirada hacia el Nara. En ese momento en sus ojos se pudo ver algo diferente, sin embargo no lo podían saber.
Esas palabras resonaron en la mente de Neji no era la primera vez que las oía, ella se las dijo.
-Sakura y tu hijo están más cerca de lo que crees, deja de estar de idiota y auto compadecerte y mejor has algo para recuperarla – hablarle de forma dura era la única forma de hacerlo entrar en razón.
-pero no creo que me quiera ver – recordaba lo que había pasado y las lagrimas que la pelirosa había derramado.
-ohhh vamos donde quedo el orgulloso Hyuga que conocemos – Shino trataba de picarlo para que se levantara.
-crees que este sea tu destino? – Shikamaru entendió y lo siguió.
-no – la palabra salió firme.
-entonces que haces aquí – seguían intentando sacarlo de donde se había metido solito.
-los he buscado y no los encuentro – su respuesta fue lógica para él y estúpida para los presentes, sumamente estúpida.
-problemático el amor te volvió idiota y mas idiota serás si no tratas de recuperarlos, no es posible que no los encuentres – Shikamaru comenzaba a molestarse por lo ocurrido.
-Shikamaru si sabes donde esta dímelo – dijo poniéndose de pie decidió, aunque con lo ebrio que estaba se tambaleo un poco en el proceso.
-para que… para que vayas a dar pena con la apariencia que te cargas – le tenía que hacer ver como estaba.
-Shikamaru, por favor – ok eso si los descolocaba, era bien sabido que ni el Uchiha ni el Hyuga tenían la costumbre de pedir algo por favor, solo ordenaban.
De hecho se habían preguntado varias veces como es que Sakura gustaba de ese tipo de hombres.
-si te decimos que harás?...
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La noche había caído en la aldea oculta de la hoja, la mayoría de las personas se encontraban ya en sus casas con sus familias cenando.
En el barrio Uchiha cinco hombres se encontraban sentados en una amplia sala, en verdad estaba cansados, tanto física como emocionalmente.
Había sido una tarde muy larga.
Primero cocinando, entre los pleitos de Naruto y Sasuke mientras cocinaban, a los cuales eventualmente se unían Kakashi y Yamato ya que diferían entre los gustos de la joven peli rosa por la comida.
Estaban por terminar de librar eso, cuando aquella bola de inoportunos habían llegado a amargarles el día.
Si su presencia no era grata en esa casa, habían causado únicamente problemas.
La hokage tuvo que ir rápidamente a revisar nuevamente a Sakura, por suerte no pasaba nada, solo se le bajo la presión, tan solo tenía que comer bien y descansar.
Por suerte no había pasado a mayores, aun así estaban algo preocupados por la joven, la noche caía y sabían lo que significaba.
Otra vez sufriría en sus sueños y ellos no podrían hacer nada por impedirlo.
Y ahora se encontraban ahí, tirados en los sillones de la sala, cada uno meditando la problemática y posibles soluciones, preguntándose si en verdad era tan buena idea el mantener a la Haruno lejos del Hyuga, pero también estaba el hecho que le Hyuga no había hecho nada por recuperar a la futura madre, es mas ni señales de vida del aquel tipo que corrompió al cerezo.
El tiempo pasaba como siempre firme y sin detenerse, no entraron ninguna solución, así que sin más optaron por irse a descansar no sin antes pasar a ver a joven dormir, hasta ese momento bien, sin embargo sabían que en unas horas las lagrimas correrías aquellos ojos aun estando cerrados y que de sus labios saldría el nombre que aun cuando la había traicionado amaba, añoraba y llama en sueños, su subconsciente decía lo que su consiente no quería.
La preocupación aumentaba conforme los días habían pasado, pensamientos fatalistas cruzaban su mente una y otra vez, poniendo ahora no solo en peligro la vida del ser que crecía dentro de la joven, sino ahora también consideraban la misma vida de la joven y se preguntaban una y otra vez que sería de sus vidas sin ella…
Con esas ideas en sus mentes se habían ido a dormir lo poco que pudieran.
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Pasada la media noche, se podía ver una sombra brincando de tejado en tejado, sin hacer ruido, tan solo una ráfaga de viento era señal de su velocidad y sigilo clásico de un ninja de elite como lo era este shinobi.
Pronto llego a su destino… el barrio Uchiha.
Neji Hyuga estaba ahí de frente a la mansión Uchiha, estaba nervioso y a la vez ansioso, añoraba tanto ver a la peli rosa.
Si por él fuera haría lo mismo que ellos habían hecho, se la llevaría con él.
Pero ahora lo primero era lo primero, entrar a la mansión. Sin hacer ningún ruido brinco hacia la barda, una vez ahí bajo escondiéndose detrás de un árbol.
Le habían dicho que buscara un cerezo, así que sin más activo su línea sucesoria, su vista viajo por le jardín principal hasta encontrarlo una vez hecho, reviso que nadie estuviera cerca, no encontró a nadie, con sumo sigilo se dirigió hasta el.
La explicación había sido clara, entrar buscar el cerezo, frente a este había encontraría lo que tanto añoraba desde hace ya meses, que una vez poseyó ya y por su estupidez había perdido.
Llego al cerezo, su vista viajo hacia el frente como lo indicado, encontró el acceso a la casa, a un habitación.
Con cuidado se acerco, su corazón comenzaba a latir rápidamente, se sentía nervioso, ansioso, comenzaba a tener sus dudas de que lo dicho por Shino y Shikamaru fuera verdad.
Llego hasta la entrada, busco la manija, que suerte no tenia seguro, con sumo cuidado corrió la puerta lo suficiente como para poder entrar, respiro profundo y corrió un poco la cortina que impedía ver lo que había dentro de la habitación.
Se adentro unos pasos, dejando el ventanal abierto por si debía de salir rápidamente de ese lugar. Al soltar la cortina la habitación se cubrió de oscuridad, espero unos momentos para que su vista se acostumbrara a ella, una vez hecho su vista comenzó a viajar por toda la habitación en busca de algo en particular.
Y ahí su corazón se detuvo, Sakura, su Sakura se encontraba ahí frente a él.
Todo el tiempo había estado ahí tan cerca de él y el sin notarlo
-Shikamaru tenía razón… el amor me volvió idiota… - soltó en un suspiro, mientras se adentraba.
Se acerco hasta quedar prácticamente frente a ella.
Ahí se quedo observándola por un tiempo que no supo si fue mucho o poco, perdió noción de él.
Lo único que sabía es que frente a él estaba una de las imágenes más bellas que podría ver en su vida.
La joven se encontraba dormida plácidamente en su cama, con un camisón de seda ligero dejando al descubierto sus torneadas piernas y sus cremosos hombros, sus cabellos un poco más largos de lo que los recordaba, desparramados por las almohadas y cama, su rostro lucia tan bello tan tranquilo, sus hermosas esmeraldas ahora escondidas, sus carnosos labios ligeramente abiertos, en una de sus manos descansaba su cabeza, mientras que en su otra mano reposaba en su vientre materno.
La estampa para él era lo más bello que había visto en su vida, no se cansaba de admirarla.
Aunque noto algo que no le agrado, el cuerpo de la joven, a pesar de que su vientre era más grande, su cuerpo se veía un tanto más delgado.
Sin embargo algo lo interrumpió.
La joven de pronto comenzó a balbucear palabras que no alcanzaba a entender bien, pronto la joven madre se cio con envuelta en un intranquilo sueño.
Pronto las palabras fueron más claras y pudo entender lo que decía, lo que la mortificaba.
-n-Neji… Neji… Neji no te vayas… - el joven se sentía feliz pero eso cambio al ver un par de lagrimas salir de los ojos cerrados de la joven.
Preocupado el joven Hyuga, rápidamente se acerco hasta ella, quería calmarla, así que lo primero que pudo hacer fue acariciar su rostro y limpiar las lágrimas, las caricias llegaron hasta su cabello, todo lo hacía con suma delicadeza para no despertar a la joven.
La joven parecía más tranquila aunque aun no del todo bien, pues los balbuceos seguían.
-Neji, no nos dejes… Neji-kun… Neji!... te amo! – el joven se alegraba por lo que oirá, pero se preocupaba y sentía una opresión en el pecho al ser el causante de dolor de lo que más amaba en el mundo.
Sin más rodeo la cama hasta quedar de espaldas a ella, con suma delicadeza, se subió en ella y se acostó detrás, cerca, muy cerca, la atrajo un poco y quedando así su espalda pegada a su pecho, con su brazo rodeo a la joven abrazándola y aprovechando para posar su mano sobre el vientre materno, donde su primogénito crecía.
-tranquila Sakura… aquí estoy contigo… nunca los dejare… te amo… los amo… - le susurraba también al oído, mientras su mano acariciaba el vientre.
Poco a poco la joven comenzó a relajarse y dejar de llorar, cayendo así en un profundo sueño.
Neji se sentía tan bien estando con Sakura. En un principio la observaba, acariciaba su vientre, sin embargo poco a poco Morfeo lo fue llamando.
Había pasado unas semanas de perros (sin ofender a Kiba), que ahora el tenerla junto a él lo hacían sentirse tan bien, tan tranquilo y relajado que se dejo llevar por esa sensación, quedándose completamente dormido, olvidando esa parte que siempre estaba alerta, cayendo en los brazos de Morfeo abrazando a su mujer y su hijo…
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Cinco hombres cada uno en su respectiva habitación se encontraban en sus camas, acostados boca arriba, viendo el techo, esperando y esperando.
Pero nada pasaba.
Extrañados, salieron con cuidado de la habitación, sin hacer ruido y encontrándose los cinco en el pasillo.
Todos se miraron y nuevamente las ideas fatalistas comenzaron a surcar sus mentes, jugándoles malas pasadas.
Rápidamente se dirigieron hasta la pieza de la Haruno, donde abrieron la puerta y sin esperar se adentraron a la habitación.
Lo que encontraron los dejo sin habla.
Ahí frente a ellos, estaba su enemigo número uno, acostado junto a Sakura, abrazándola.
Tenían unas ganas de tomarlo y sacarlo a golpes de ahí.
Sin embargo se detuvieron cuando vieron una sonrisa real en el rostro de la joven.
Hacia cuanto que no la veían.
Y como la extrañaban.
Se miraron entre si y lo decidieron.
Le dejarían, solo por no hacer un escándalo y poner en riesgo la salud de la fémina de la casa.
Eso y que era la primera noche en un mes que la joven no lloraba y que podían ver una sonrisa, real y dulce como solo ella podía expresar.
Así que sin mas allá de mucho silencio y cuidado salieron de la habitación dejándolos dormir, ya habría tiempo para arreglar las cosas, pero por ahora, no era el momento…
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Hola, si ya se Tenten también es una chismosa, e Ino una metiche, pero bueno, en cuanto a los otros novatos, también son unos metiches, bueno más bien se preocupan por sus amigos (y quieren el chisme de primera mano).
Y pues Neji, que puedo decir, si le cambie un tanto del carácter de Sasuke porque el de Neji no, y es que la verdad si me lo imagine en una cantina, borracho por sus penas jejejeje ^.^' y si me preguntan cómo es que no se le ocurrió el barrio Uchiha es porque como leyeron Sasuke no vivía ahí, sino en un departamento.
Por cierto espero les haya gustado los cinco mandilones, la verdad es que también me los imagine cuando escribía el capitulo.
Y bueno de Saku que puedo decir, de hecho es que no la he sacado mucho últimamente, me he centrado más en lo que hacen los demás, pero bueno, ya regresare sus puntos de vista.
Mil gracias a todos por leer la historia, por sus reviews, por agregar la historia a sus favoritos, por sus alertas, por recomendarla, por agregarme como autora, en fin mil gracias, de verdad me siento sumamente feliz y halagada por ustedes, este capitulo es para todos ustedes mis queridos lectores.
Ya nos acercamos a la mitad de la historia, aunque no sé si más adelante la historia ira de dos en dos semanas o dejare pasar mas, mmmm… aun no lo decido.
Y por otro lado, lamento decirles que tardare al menos dos semanas en poder actualizar esta historia, de hecho pienso ir actualizando una por semana, obvio serian intercaladas entre "déjame sanar tus heridas", esta y espero también "razón de vida" con la cual me siento mal por no actualizarla desde hace tiempo, así que no me maten y si ven que no actualizo rápido mis historias, como verán serán por semana e intercaladas, así que nos vemos dentro de dos semas con el capitulo 7.
Saludos a todos y todas y nos leemos pronto!
Ciao!
