Rutinas

Shane reposó el peso de su cuerpo sobre sus antebrazos cruzados en el carro del supermercado que se encargaba de empujar con visible desgana. Le faltaba bien poco para terminar de darse con la barra en la frente antes de golpearse contra las impolutas baldosas del pasillo de pastas y arroces.

Exhaló un suspiro enmascarando un gruñido mientras le miraba ahí de pie, en la misma postura de los últimos cinco minutos, y no estaba exagerando. Cinco minutos que los había visto en su reloj.

Shane se pasó una mano por la nuca nervioso, mordiéndose la lengua para no coger un paquete de arroz integral y lanzárselo a su cabeza encogida sobre sus hombros mientras leía lo que ponía en el paquete de pasta que sujetaba en la mano.

Quería a aquel hombre, era evidente puesto que en su carro había algo más que comida basura. La verdura y fruta ocupaba una buena parte de la compra y de la nevera de su casa pero…

Shane se humedeció los labios y abrió la boca para decirle algo cuando su mirada descendió por su silueta erguida a excepción de sus hombros levemente encogidos protegiendo su cuello cual tortuga, hasta terminar en sus pies. Una sonrisa apareció en su cara alzando la mirada de nuevo al rostro de Daryl concentrado en lo que leía, sus labios moviéndose sin emitir palabra.

¿Era segunda o quinta? Ladeó el rostro intentando recordar lo que tantas veces había visto y escuchado repetir a Daryl pero que parecía no terminar de quedar retenido en su cerebro.

Se rascó la mejilla pensativa sin lograr discernir. Sacó el teléfono del bolsillo y tecleó en el buscador la información.

Definitivamente tenía los pies en cuarta posición. No había acertado de ninguna manera. Chasqueó la lengua atrayendo la atención de Daryl hacia él quien le miró con una ceja arqueada.

— ¿Ocurre algo?— Le preguntó alejándose de los estantes con el paquete definitivo de pasta en la mano lanzándolo al fondo del carro

— Nada nuevo.— Le aseguró empujando el carro de nuevo por el pasillo. Realmente no era nada nuevo.


Sigo viva, sep. No es un espejismo, ni escribo desde el más allá.

Tenía este extracto escrito desde hace... Más de un año, sin exagerar. Hoy al recordar de nuevo (como suelo hacer de forma periódica con los fics), me decidí a desempolvar aunque fuera esta pequeña escena de este universo que TANTO me gustó, y me sigue gustando. Espero poder volver a él un día de estos.