ADAPTACIÓN. Ni los personajes ni la historia me pertenecen, está adaptado por Martasnix.

Capítulo 31

Lexa apagó la luz del baño antes de abrir la puerta y entró sin hacer ruido en el dormitorio. La habitación estaba llena de una neblina gris suave que marcaba la transición entre la luna y el sol, en el medio tiempo cuando la noche casi había desaparecido y el día aún no había nacido…cuando la realidad disipaba los últimos sueños persistentes. Encontró la ropa que había dejado la noche anterior y se puso ropa interior, pantalones y una camisa. Deslizó su ID en su bolsillo trasero y enganchó su placa en su cinturón, en la cadera derecha al lado de su funda. Las sabanas susurraron a su espalda y se volvió mientras Clarke se sentaba en la cama "¿Has estado despierta mucho tiempo?"

"Unos pocos minutos" dijo Clarke "Me gusta verte vestida tanto como me gusta verte desnuda"

Riendo, Lexa se sentó en el borde de la cama y acarició la pierna de Clarke a través de las sabanas. Clarke llevaba otra de sus viejas camisetas con las siglas JJRTC grabadas en el pecho. Algunos hoyos salpicaban el frente...puntos donde se había enganchado corriendo por el bosque en uno de sus ejercicios de entrenamiento. Se inclinó y besó a Clarke "Es muy temprano todavía ¿Vas a permanecer despierta?"

"Me has consentido estas últimas semanas, teniéndote cerca. Sabiendo que no ibas a estar afuera en el campo"

"Tengo que estar allí para esto" Lexa se colocó sobre la cama, dándose la vuelta hasta que su espalda estuvo contra la cabecera de la cama y atrajo a Clarke contra su costado. Le dio un beso en la sien. En su nuevo trabajo dentro de la seguridad nacional, permanecía en un escritorio la mayor parte del tiempo. Se encargaba de la supervisión, aunque, a veces, tenía que estar en el campo. "La seguridad de tu padre es nuestra prioridad número uno, pero este tipo de incidentes tienen el potencial para aterrorizar a la nación. Vamos a detenerlos…te lo prometo. Pero los medios de contención son casi vitales"

Clarke asintió "Lo sé. Es por eso que estarás dirigiendo al equipo tu misma y limitaras el número de personas que conozcan los detalles"

"Sí" había puesto agentes de la oficina de campo de Washington sobre Echo Pattee la noche anterior, después de que Dennis y Block abandonaron el lugar para seguir a la capitana Lewis hasta su casa. Los otros agentes solo sabían que estaban manteniendo la vigilancia sobre una persona de interés y no necesitaban saber más. La acción de esta mañana tenía que ser llevada a cabo por un selecto equipo pequeño conocedor de todo y tenía que estar allí para asegurarse de que los detalles del plan no se hicieran públicos. El conocimiento de una amenaza podría ser casi tan peligroso como el evento en sí.

"Ni siquiera voy a preguntar cuán peligroso crees que esto podría ser" dijo Clarke, pasando los dedos sobre los botones de la camisa de Lexa "Ya lo sé. Y entiendo por qué tienes que hacer esto. Sólo ten cuidado"

"Voy a tenerlo. Te llamaré tan pronto como pueda, pero podría pasar un tiempo"

Clarke frotó la mejilla sobre el hombro de Lexa "No te preocupes por mí. Sólo haz tu trabajo y recuerda que parte de tu trabajo es volver a mí"

"No voy a olvidarlo" Lexa la besó "Es la mejor asignación que he tenido"

…..

Lauren calculó el tiempo, ya eran las 04:30. Tendrían que salir pronto para que Bo pudiese reunirse con el equipo de intercepción y ella pudiese formar parte del equipo de vigilancia y brindar contención médica si era necesario. Ella estaría en una furgoneta en algún lugar, observando a salvo. Bo estaría en la zona caliente. El virus, si se liberaba, sería tan letal como una bala, aunque no tan rápido. La cafetería era un lugar público…y los chalecos antibalas de los agentes no serían de ninguna protección en absoluto. Ella no tenía nada más que las medidas de apoyo para contrarrestar su potencial destructivo…sin vacunas, ni drogas. La exposición podría ser una sentencia de muerte. Bo dormía con la cabeza apoyada en el hombro de Lauren. Se ajustaba a la curva del cuerpo de Lauren como si siempre hubiese estado allí. Lauren acarició la pendiente del hombro de Bo. Su piel era suave y cálida. Sus pechos firmes y llenos, situados frente a los de ella en un abrazo sensual. El roce de los pezones de Bo sobre sus pechos atormentaba su clítoris, y se tensó con un tintineo agudo de excitación. Apretó su agarre alrededor del hombro de Bo y la sostuvo cerca. Bo murmuró y se movió encima de ella, deslizando su pierna entre los muslos de Lauren. Su pelvis se balanceó hacia Lauren y el nudo de necesidad entre los muslos de Lauren creció. Se había corrido con fuerza la noche anterior…la primera vez cuando Bo la había poseído con su boca y luego más lentamente cuando Bo se había frotado contra ella y ahora estaba lista de nuevo. Tomando el culo de Bo en su palma, guio la pierna de Bo al lugar donde la necesitaba.

"Me gusta despertar contigo" susurró Bo con sus labios contra la garganta de Lauren. La besó hacia arriba y tiró suavemente de su oreja.

Los pequeños puntos de dolor enviaron placer a través de la espalda de Lauren. Levantó las caderas para que su clítoris se frotara contra el muslo de Bo "Me gusta dormir contigo. Me gusta despertar contigo. Me gusta todo sobre estar contigo"

Bo rió "Mantén ese pensamiento, ya que planeo estar alrededor por mucho tiempo"

"Creo que voy a necesitarte mucho alrededor"

Bo se apoyó en los antebrazos, los primeros rayos de luz de la mañana rompían sobre su rostro. "No hemos hablado sobre el futuro"

Lauren acunó el rostro de Bo, pasando sus dedos por su cabello y la besó "Quiero uno"

"Yo también" Bo la besó, explorando, jugueteando, degustando. Se deslizó más profundamente, reclamando "Te quiero. Sólo a ti. Sé que siempre suena como una línea, pero lo digo en serio"

La concentración de Lauren se tambaleó…cedió bajo la sensación de la boca y las manos de Bo. Presionó con más fuerza contra el muslo de Bo, montándola más rápidamente. Demasiado rápido. Jadeando, se alejó "Voy a correrme pronto"

"Mmm…entonces no te detengas"

"Quiero…necesito…decir esto primero. Te amo. Nunca he querido a nadie más y nunca lo haré. Siempre suena como el principio"

Bo se estremeció "Nunca había querido un mañana con nadie anteriormente. Ahora quiero que cada uno de los tuyos sean míos"

"Van a serlo" los músculos de Lauren se tensaron y la montó llevando el placer aún más rápido "Lo siento, no puedo...voy a correrme para ti"

"Sí. Para mí" Bo arañó con sus dientes el cuello de Lauren, mordiéndola suavemente "Sí" respiró contra la piel de Lauren, escuchando el grito de sorpresa cuando el control de Lauren se deshizo. Su clítoris se contrajo, vibrando y engrosándose. Necesitaba correrse, pero se contuvo. Necesitaba más de Lauren "Mía. Toda mía. Córrete por mí"

Lauren gritó, su cuerpo devastado por el placer. Aplastó su rostro en el cuello de Bo "Tuya. Sí"

Empujándose hacia arriba en un brazo, Bo buscó la mano de Lauren con la otra. Apretó los dedos de Lauren entre sus piernas "Tócame. Necesito correrme para ti"

Lauren la acarició, deslizándose más abajo, presionando en su interior y Bo explotó en su mano "Te amo" susurró Lauren "No te arriesgues hoy, Bo. No puedo perderte"

Bo suspiró y se estiró, deslizando sus dedos por la espalda de Lauren…saciada, sumamente contenta "No vas a perderme, te lo prometo. Estoy aquí por un largo tiempo"

Lauren la besó, eligiendo creer por un tiempo más largo que podrían controlar el futuro.

Titus abrió el minibar escondido en la esquina de su habitación del motel y sacó una pequeña caja de cartón sencilla del tamaño de una caja de bolígrafo. Un frasco de plástico transparente con la tapa de rosca se encontraba en el interior, rodeado por una espuma de poliestireno (material de plástico espumado) recortada. Media pulgada de un fluido lechoso líquido blanco llenaba el extremo del tubo…al menos así era cuando lo había comprobado al aceptarlo de la mujer en Georgia. No lo había mirado de nuevo. No quería verlo, no quería tocarlo. No era supersticioso, pero tampoco andaba por ahí con un arma cargada sin el seguro puesto apuntando hacia su pecho. Si todo lo que le habían dicho era cierto, lo que sea que estuviese en el tubo era diez veces más poderosamente mortal. No podía deshacerse de eso lo suficientemente rápido. Colocó la caja pequeña y estrecha en una hielera de plástico blanca con un par de latas de cerveza y un burrito que había comprado en la gasolinera donde había cargado de gasolina el coche de alquiler que había usado para conducir hacia el norte la noche anterior. Pike había adelantado el calendario y la prisa nunca era una buena idea, pero Pike vivía para las encuestas. Si los números mostraban que Griffin estaba ganando en popularidad, eso era lo único que le importaba a Pike, después de todo, no estaba tomando ningún riesgo. Titus no se preocupaba por la política, los políticos iban y venían con tanta frecuencia así como el tiempo pasaba y nunca había visto que aquel que hubiese estado en el poder hubiese cambiado mucho las cosas. El dinero era el único poder verdadero y Pike tenía mucho. Iba a seguir las órdenes de Pike, siempre y cuando el dinero se mantuviese presente. Empacó su bolsa de viaje y limpió meticulosamente todo lo que había tocado en la habitación del motel, que no había sido mucho. Había llegado la noche anterior después del anochecer en otro coche de alquiler que había conseguido con uno de sus aliados. Había comido en un lugar de comida rápida cruzando la carretera y había dormido con la ropa puesta. Se ducharía en su siguiente parada. Satisfecho de no haber dejado nada de sí mismo detrás, agarró su bolso y la cava, dejó su llave de la habitación sobre la estropeada mesa junto a la puerta y salió justo cuando el sol salió. No podía terminar este trabajo lo suficientemente rápido. En cinco horas estaría en el aeropuerto, dirigiéndose a casa para la Navidad.

Echo salió de la ducha y envolvió una toalla de baño blanca y esponjosa alrededor de su pecho. Caía sobre sus muslos, ahuyentando el leve frío en el cuarto de baño. La temperatura había bajado nuevamente y el viejo chalet dejaba entrar algo del aire de la noche a través de las grietas y hendiduras ocultas. Un pequeño precio a pagar por su belleza histórica, excepto en mañanas como estas. Corrió a su habitación, secándose en el camino y se vistió a toda prisa en un traje azul marino, camisa blanca y zapatos negros bajos. No tenía intención de permanecer mucho tiempo en la cafetería y dudaba que el hombre…Tom, quisiera quedarse tampoco. Veinte minutos, en realidad, debería ser suficiente para que dos personas cuya única conexión era un amigo común compartieran una taza de café, charlaran un poco y se fueran por caminos separados. Había programado la reunión para terminarla justo cuando debía llegar a la clínica con el cambio de turno, justo cuando deslizaba su bolsa de comida en el refrigerador del personal tal y como lo hacía todas las mañanas. Sólo que hoy, la bolsa estaría un poco más llena. Su estómago se estremeció al pensar en el siguiente paso. No estaba asustada, estaba emocionada. Orgullosa de ser la que en última instancia, llevaría a cabo la misión. Su familia estaría orgullosa de que ella hubiese cumplido su destino, que hubiese aprendido bien sus lecciones y hubiese dado el golpe por la verdadera libertad e independencia. Si tenía mucha suerte y todo salía de acuerdo al plan, incluso podría sobrevivir. Pero si no lo hacía, moriría sabiendo que había hecho una diferencia. Y después de todo, había nacido para eso.