Los prisioneros son trasladados de regreso a Tebas.

El Rey ordenó que los llevaran ante su presencia, sin embargo el príncipe Ptahhotep ofendido por la huida de su prometida con un simple soldado los transporta hacia unas cuevas

Dos soldados encadenan las extremidades de Adom sujetando las cadenas a una gran roca para luego golpearlo al rostro y el pecho en repetidas oportunidades

Eshe solo puede ver horrorizada lo que hacen a su amado.

"Maat ¿Dónde está tu divina presencia que no nos salva de este monstruo?"

Eleva una y otra vez la oración observando como Ptahhotep se acerca soberbio a Adom golpeándolo en el rostro

-¡¿Cómo te atreves?! -Grita furioso -¿Cómo osas tú, un insignificante aborto de la tierra poner tus ojos en la descendiente de Amon Ra? ¡La mujer que Ra me escogió para continuar la estirpe divina!

-Mi señor… -El prisionero intenta hablar pero es silenciado por Ptahhotep

Con el fuete rasga el pecho de Adom quien resiste el ataque con los dientes apretados

-¡No por favor! –Eshe suelta la sábana que la cubre corriendo a arrodillarse delante de Ptahhotep -¡Mi señor! El soldado no es culpable ¡fui caprichosa al ordenarle llevarme lejos! –Llora con la frente pegada al suelo - ¡Soy la única responsable! ¡Azóteme a mí!

Ptahhotep la mira con desprecio

-¡Has caído muy bajo princesa! Ropa de esclava, la misma que te delató después que tu padre le cortara una oreja –Sonríe victorioso –No sabes lo que puede hacer el dolor, hasta el más fiel se vuelve en tu contra con tal que lo dejen en paz

-Por favor, haré lo que me pida pero no lo lastime más –Suplica mojando la tierra con sus lágrimas

Ptahhotep aguanta las ganas de patearla, sabe que su padre la mandará a revisar completamente para dar cuenta que sigue siendo pura.

No puede ser hallada una sola marca en su cuerpo o impedirán la boda y con ello su acercamiento al Rey que es tío de Eshe.

-Lo que tengo para ti después de la purificación será tan cruel que desearás haber muerto en el desierto ¡Maldita hija de Anubis! (señor de la necrópolis) solo me has dado contratiempos.

-Lo merezco pero él no…

Adom no soporta ver a su amada humillada delante del malvado príncipe

-Lo que la princesa dice no es cierto –Intentando liberarse solo hace que sus muñecas sangren –Me la llevé bajo engaño, te tuve envidia mi señor porque eres grande y yo pequeño

-¡No…! –Eshe sabe que esas palabras lo condenarán a muerte – ¡Por Maat, no te condenes mi amor!

Ptahhotep encolerizado al escuchar las palabras de Eshe vuelve a azotar a Adom, esta vez en el rostro volviendo hacia ella camina lentamente disfrutando del dolor de su mirada

-Así que amas a este simple campesino. Un bastardo que no tiene nada más que las migajas que le arrojé –Deteniéndose frente a Adom que no deja de ver a Eshe levanta su cabeza con el fuete –Te di de mis vestiduras, calmé tu sed, aligeré tu carga ofreciéndote un sirviente ¡¿Y me pagas robándome a mi princesa?! –Sonríe déspota –Mírala bien porque esta noche, mientras las hienas comen tu carne yo estaré sembrando mi semilla en ella

Eshe levanta el rostro arrebolado, sus palabras la horrorizan. Adom observa a Ptahhotep a los ojos, algo totalmente prohibido

Sonriendo a pesar del dolor que lo atraviesa le habla

-Podrás decir lo que quieras porque lo que tendrás en tu cama será una concha vacía, Eshe y yo somos uno, su corazón, su alma, su cuerpo se unieron a mi alma porque nos amamos como jamás te amarán a ti

Ptahhotep furioso vuelve a golpearlo dándole la espalda y tomando su lanza.

Eshe sospecha lo que está a punto de hacer y levantándose corre a abrazar a Adom protegiéndolo con su propio cuerpo.

-¡Retírate Eshe! –GritaAdom. Las cadenas le impiden empujarla lejos y horrorizado ve como sus ojos se abren desorbitados y sus labios se separan al sentir la lanza que atraviesa su espalda con tal fuerza traspasándolo también a él

-¡Maldición! – Ptahhotep se da cuenta del error que cometió -¡¿Qué hiciste insensata?!

Intenta sacar la lanza pero ésta se clavó en la roca

-Debiste… dejarme morir –Sintiendo que la vida se le escapa Adom llora –No…

Eshe levanta la mano temblorosa tocando su mejilla, secando las lágrimas que emanan de los ojos azules

-Sin ti… no quiero… vivir… -En medio de la agonía ella le sonríe - Juraste estar conmigo… por la eternidad…

-Por Maat… te buscaré… en el más allá… Eshe… te lo prometo… -La besa suavemente sintiendo como la mano femenina cae a un costado

-Por Maat… así… será… –La última palabra es un suspiro.

La cabeza femenina queda recostada sin vida en el pecho de Adom cuando él cerrando los ojos se deja llevar por la muerte…

Natzu despierta escuchando los gritos de su hijo

-¡Taiki algo le sucede a Seiya!

Ambos se levantan dirigiéndose apresurados a la alcoba de su primogénito quien parece estar luchando mientras llama a alguien a gritos

-¡Retírate Eshe!

-¡Seiya! –Taiki lo sujeta contra la cama -¡Hijo despierta!

El jovencito se paraliza antes de abrir los ojos y empujar a Taiki corriendo hacia la puerta

-¡Está muerta! – Sale al pasillo tocando el timbre del apartamento Tenoh -¡Él la mató por mi culpa! ¡Eshe!

-¡Sigue dormido! –Natzu gime asustada sin saber como despertarlo

Para fortuna de los Kou, las gemelas tienen el sueño pesado y no escuchan nada permaneciendo dormidas.

-Seiya… -Taiki lo va a sujetar pero la puerta se abre apareciendo Haroto preocupado

Haruka también llora dormida llamando a alguien de quien no han escuchado jamás

-¡Adom!

Seiya escucha los gritos y empujando a Haroto penetra en el apartamento buscando la recámara de la chica

Michiru intenta calmarla sin saber que hacer sorprendiéndose cuando Seiya se arrodilla junto a su hija y toma su mano

-¿Pero qué…?

-Eshe… Susurra a su oído

Al instante Haruka se tranquiliza abriendo los ojos fijando sus pupilas en él

-¡Oh Adom! –Sentándose se abraza a él - ¡El príncipe Ptahhotep…! ¡Tenía que protegerte de él!

-¿Será parte del proyecto? –Tontamente Taiki se pregunta

Michiru y Natzu los ven tomarse las manos mientras hablan un lenguaje extraño

-No debiste arriesgarte por mí –Besa su mano –Sufrí mucho al verte herida

Haroto y Taiki se miran sin comprender nada

-¿Es posible que dos personas tengan el mismo sueño?

Los cuatro esperan que los jovencitos dejen de hablar lo que quien sabe dicen ya que ninguno puede entender una sola palabra.

Haruka se acuesta nuevamente siendo arropada por Seiya que pronunciando varias veces la palabra Maat acaricia su cabello

Avanza dos pasos hacia sus padres antes de perder el conocimiento…

6:00 AM

El reloj suena despertando a Seiya quien se estira perezoso. Molesto al ver nuevamente el bulto alterado en su entrepierna

-¿Por qué rayos tiene que amanecer "armado"? ¡Apuesto a que las chicas no padecen jamás de nada –Sentándose siente un dolor en la frente, mirándose frente al espejo nota un hematoma –Qué extraño ¿Cuándo me aporreé? –No se acuerda haberse golpeado el día anterior

Adelantándose a las triquiñuelas de Azumi toma su toalla saliendo al pasillo solo para ver a su hermana mofarse antes de cerrar la puerta del tocador

-Buenos días hijo –Natzu sale de su alcoba observándolo detenidamente –Entra a mi tocador

-Gracias…

Cere sale de su alcoba corriendo entre ellos

-¡Ocupado! –Ríe encerrándose

-¡Cielos! Cuando sea un futbolista profesional o carpintero y compre mi casa mandaré a hacer un tocador en cada recámara e impediré que alguien entre a la mía –Se queja el jovencito siguiendo a su madre a la cocina hallando a su padre tomando café –Buenos días papá

Al igual que Natzu Taiki observa a su hijo levantándose para ver el hematoma de su frente

-Buenos días hijo –Toca el moretón

-¡Auch! –Seiya se aparta –Parece que una de sus hijas me golpeó mientras dormía

Sus padres intercambian miradas

-¿Soñaste algo anoche?

-¡Qué va! –Busca el jugo de naranja en la nevera –No comprendo como los chicos del colegio hablan de soñar con pechugonas y actrices porno… -Mira a su madre y tose –infantiles y yo solo sueño con una leona

-¿Una leona?

-No me hagan caso, creo que estoy resentido porque el director tiene dos conserjes gratis –Sirve un vaso de jugo retirándose al pasillo para tocar con fuerza la puerta del baño -¡Sal desconsiderada!

-¡Espera tu turno mamitiado!

Ignorando los gritos sus padres se miran preocupados

-Qué extraño, no recuerda nada de lo sucedido –Natzu sirve el kaiseki

Taiki toma un poco de café

-¿Crees que nuestra vecina recuerde algo?

-No lo se, pero si esto se repite tendremos que tomar cartas en el asunto

-Por mi parte estaría feliz que los golpes y porrazos se transformen en besos y abrazos

-¡Taiki! –Natzu voltea sorprendida hacia él quien sonríe tomando un poco de caldo –Me pregunto que dirías si alguien dice eso sobre una de tus hijas

-No lo harán porque ellas serán eternamente niñas

Natzu entrecierra los ojos, parece estar escuchando a su padre

Los gritos de Seiya y Azumi despiertan a Alan y la pequeña Liss llorando ambos en un concierto insoportable.

Seiya amenaza con irse a vivir debajo de un puente y regresa a su alcoba azotando furioso la puerta

-Iré a desalojar a Azumi –Se ofrece calmado Taiki

-Yo avisaré a Seiya que el baño está desocupado y atenderé a los niños

Ambos se ponen en acción sin alterarse por el caos…

Apartamento 3-B

7:00 AM

-Buenos días familia –Haruka sale al comedor lista para ir a clases –Hoy comienzan los entrenamientos de Atletismo

Michiru le entrega su te

-Buenos días ¿Cómo amanece mi pequeña?

Entrecerrando los ojos Haruka ve a su madre

-¿Qué sucede ahora?

-¿Qué sucede de qué? –Haroto a su vez la abraza antes de mirarla a los ojos --¿Dormiste bien? ¿Soñaste conmigo?

-Dormí como un lirón –Sonríe –Ahora pueden decirme por qué mamá me llamó pequeña, lo usa solo cuando hay problemas

-No es cierto –Su madre coloca el desayuno en la mesa –Es que solo pensar que tengas que hacer de conserje…

-Deja que el director se divierta –Toma un emparedado –Cree que me doblegará haciéndome limpiar y recoger la basura, soy más fuerte que él

-¿Cómo pasaste la noche después del trabajo extenuante? –Insiste su padre

No pudo dormir después del suceso con Seiya, lo intriga conocer que se decían y por qué el jovencito la llamaba Eshe y ella a su vez le decía Adom

Lo que le regresó la alegría fue verlo caer al suelo, aunque la satisfacción fue momentánea, la preocupación al ver que no reaccionaba lo dominó ayudando a Taiki a llevarlo hasta su apartamento. Todos se tranquilizaron cuando Seiya se dio la vuelta y murmuró unas palabras en japonés.

Viendo a su hija ahora pareciera que lo ocurrido lo soñó él; así hubiera creído de no ser porque Michiru también estuvo presente.

-Muy bien –Sonríe su hija orgullosa –Lista para darle su merecido a quien se meta conmigo

-Prometiste no buscar más problemas

-Era broma papá -Se levanta de su silla para sentarse en las piernas de su padre - por cierto ¿Qué te dijo la profesora Setsuna?

-Al principio se negó a darte las dos semanas, pero luego que le mostré el contrato aceptó siempre y cuando Seiya y tú le entreguen un informe detallado de cómo compartieron la responsabilidad… -Piensa en lo sucedido la noche anterior -¿Segura que no recuerdas nada ocurrido anoche?

-¿Nada de qué? –Come del plato de su padre esperando que su Haroto termine de hablar, sin embargo él la estudia como cuando busca pescarla en la mentira – ¡Está bien! Si van a acusarme de haber puesto una araña en las cosas del mequetrefe me declaro inocente –Advierte

Su madre asiente pensativa

-Tú y Seiya deberán responsabilizarse juntos del proyecto este fin de semana, la profesora quiere el bebé en su oficina hoy para reprogramarlo, creo que lo convertirá en una especie de Alan, Azumi y Rei, todos juntos

-¡Rayos! ¿Pasaré "mi" fin de semana con ese trasero de camello? Se me acaba de arruinar el desayuno –Levantándose toma su boina colocándola en su cabeza mientras acomoda su cabello rubio que le llega a los hombros –Comeré ajo crudo y cebolla cabezona para hablarle muy cerca –Sentencia –Alguien deberá sufrir y no seré yo

Michiru suspira impotente

-Haruka por Dios prometiste…

-Eso es en el colegio, acá es otra cosa. Además, la promesa que hice solo menciona que no debo darle golpes, porrazos, patadas, empujones, zancadillas, aventones por las escaleras, arañas, agua hirviendo, garrotazos, jalones de cabello, zapatazos, calzones chinos; no dice nada de comer un poco de algo

Tomando sus cosas se despide marchándose después de despedirse de sus padres.

Haroto está que grita al pensar que su hija y Seiya se comporten de la misma manera que la noche anterior

Si lo ponen a escoger preferiría que se peleen todo el tiempo… Aunque viéndolo bien, entre él y el hijo del desquiciado Darien Armando…

Mueve la cabeza negativamente. Ningún hombre será bueno para su hija…