Haruka despierta hallándose en una tina llena de agua y pétalos de rosas.
Se abren dos enormes puertas ingresando una mujer mayor y dos doncellas con un traje rojo y una capa negra
-¡Apresúrate Kamila! (Completa, Perfecta) – ¡Los infieles se acercan y debemos abandonar Zimony!
Sin comprender qué sucede Haruka sale de la tina y es asistida rápidamente por las doncellas,
Frente a un espejo la atavían con una falda ancha con cintura empedrada y una blusa de mangas trasparentes con piedras preciosas en el escote.
Observa curiosa su tez extremadamente blanca y ojos azules que contrastan con la larga cabellera negra
Su frente es adornada por una cadena de piedras preciosas y la larga cabellera negra es cubierta por un velo con iguales incrustaciones, sus muñecas y tobillos son adornadas también por pulseras valiosas
-Solo falta el calzado y estará lista Alteza –La doncella calza sus pies con medias gruesas y zapatillas delicadas antes de sujetarle la capa negra
-¿Qué sucede madre?
-¡Los infieles de occidente están cerca de la ciudad, tu primo el Rey ha dado la orden que las mujeres de su familia partamos con nuestras doncellas hacia el este, una escolta nos espera -La toma de la mano corriendo hacia los pasillos seguidas de las mujeres –Las noticias que traen los sobrevivientes son nefastas
-¿Nefastas?
-¡Son unos primitivos que no respetan a las mujeres virtuosas! –Llegan a las caballerizas donde una escolta de diez hombres y seis mujeres más las esperan
-Alteza, el príncipe Hafiz se reunirá con nosotros en medio del camino –El soldado líder de la expedición les informa tomando a Haruka por la cintura y sentándola en la montura del caballo negro pura sangre
-¡Ese es un verdadero hombre! –La mujer mayor lo alaba
Haruka asiente silenciosa. Como musulmana debe agradecer a Alá haber caído en gracia al príncipe más rico del reino después del Rey. Un matrimonio que fue concertado sin su consentimiento tan pronto le vino la costumbre de las mujeres.
Se le ordenó callar y sentarse arrodillada tras un velo blanco mientras se convenía la negociación agradeciendo la cantidad que intercambiaron por ella y la dote que generosamente el Rey ofreció al príncipe.
Emprenden la huida en medio de rebullicio de moradores que escapan de la ciudad.
La mañana da paso a la tarde, solo descansan junto a un arroyo para comer pan sin levadura y frutos mientras los caballos beben agua y pastan.
La noche toma por sorpresa a los viajeros cruzando un oscuro bosque donde apenas se divisan muy pequeños rayos lunares,
Haruka siente que la espalda le quema mientras el cansancio la hace ver figuras siniestras entre las ramas
-Este lugar me asusta –Susurra sintiendo un frío que baja por su columna
Repentinamente se escucha un grito de Alto seguido de flechas, una de ellas silba junto a su cabeza. Aterrorizada azuza al caballo y escapa por su vida perdiéndose en el lugar más siniestro que haya conocido.
El sonido de un bebé llama su atención deteniendo su caballo en el acto…
-Haruka hija, el muñeco infernal está por despertar a tu padre –Sentada junto a ella Michiru acaricia su cabello
Sin abrir los ojos Haruka busca la mamila y la acomoda en la abertura de la boca
-¡Los bebés son horribles! –Susurra acomodándose para seguir durmiendo.
El sueño le pareció tan real, toda esa ropa y riqueza junto con la aventura de escapar de los malos, como una película de caballería. Quiere dormir nuevamente para regresar allí
-Recuerda que hoy es sábado y Seiya vendrá a compartir el proyecto
-¡No…! -Gime- ¡Qué se lo lleve a su apartamento! ¡Quiero dormir!
La noche anterior estuvo chateando hasta tarde con Adom, riendo ante sus chistes y compartiendo links de música e imágenes de los lugares que les gustaría conocer.
Por fortuna él no mencionó para nada el percance de primera hora en el colegio. Tal vez aún no había llegado.
Michiru le arranca la cobija pero ella la toma y se enrolla hasta la cabeza
-Si no hacen el informe de este fin de semana no viajaremos a Francia
Sus palabras surten el efecto de diez tazas de café
-¡Ya estoy despierta! –Entregándole el muñeco corre a encerrarse en el tocador
-Parece que me he preocupado por nada –Michiru coloca el proyecto en una carriola de juguete que Azumi le prestara a la rubia y acomoda la cama –De gustarle Seiya estaría desesperada por pasar el día con él y no al contrario.
No sabe que Haruka siente una gran emoción al pensar en los besos que espera recibir del chico…
Seiya abre los ojos hallándose en un campamento donde todos visten túnicas blancas con una enorme cruz en el pecho
-¡Demonios! ¿Dónde me vine a meter? –Pregunta el "caballero defensor de la Santa Iglesia"
Siendo un ladronzuelo de diecisiete años fue capturado cuando robaba frutas, ya había sido acusado con anterioridad por el mismo delito obligándosele a realizar trabajos forzados en las plazas recogiendo el estiércol de los caballos para que la gente de "bien" pudiera caminar tranquila sin ensuciarse.
En dos oportunidades escapó del castigo impuesto, la última porque la gente de "bien" vaciaba sus bacinillas por las ventanas siendo bañado por la pestilente orina de una "beata" que pagaba grandes sumas a la iglesia para expiar sus pecados y aún así se metía con todo el que se atravesara en su camino.
Huyó a Roma donde por la gran cantidad de gente pasaría desapercibido. Lo que no imaginó es que en el ombligo del mundo la pobreza y mendicidad contrastara con la imponencia de la Iglesia.
-Francesco Baffi –Un obispo ofició su juicio –Es hallado culpable de violar en muchas oportunidades tres mandamientos de la Iglesia – Con voz imponente lee la sentencia al joven que está encadenado en pies y manos –Ha robado, codiciado el bien ajeno y blasfemado el nombre de Dios al jurar en vano
-¡Yo no violé ese mandamiento! –Vocifera siendo golpeado por un guardia
-Se le sentencia a veinte azotes en la plaza principal y llevará en su brazo derecho un sello que lo señalará como transgresor de la ley divina
-¡Me condenan a muerte! –Otro golpe
-Sin embargo el Santo Padre puede otorgarle una indulgencia si promete renunciar a sí mismo, tomar la cruz y luchar del lado de la Iglesia para liberar la tierra santa de los herejes de Oriente
Seiya piensa. Si lo marcan con hierro será presa fácil de los moradores de cualquier pueblo donde vaya además de morir de hambre. No conocerá una hermosa doncella que le cocinará y atenderá como un rey mientras le otorga deleites conyugales e hijos que perpetúen su apellido.
Por otro lado puede hacer todas las tonterías que el estirado le ofrece y embarcarse a la aventura para escapar en cuanto tenga la menor oportunidad
-Acepto lo que me ofrece -Ladeando la cabeza responde - la indulgencia y la espada, solo dígame cuando me marcho
El viaje por el Mediterráneo estuvo plagado de tormentas y doce muertos a causa de una riña por comida. Al igual que él la mitad de los "caballeros" son delincuentes que gozan de la indulgencia papal, la otra mitad son fervientes cristianos.
Desembarcaron en tierra hostil donde solo ellos se entendían, atravesaron campamentos galos, ibéricos y germanos antes de alcanzar al comandante del tercer regimiento.
Un enorme hombre fanático de la iglesia, intolerante ante los judíos, cristianos ortodoxos o paganos, haciéndose famoso por su odio hacia los musulmanes.
Estando en formación con la mirada al frente escucha al comandante preguntarle a cada uno de los recién llegados sus nombres hasta que se detiene frente a él
-¿Cuál es su nombre soldado?
-Francesco Baffi, Comandante
-Francesco… -El hombre repite –No se por qué te me haces conocido –Con el bastón de mando levanta su rostro –No me inspiras confianza
Seiya levanta su mirada y tiembla al ver los ojos plateados más fríos que haya visto en su vida…
Despierta al escuchar a la pequeña Lizzy llorar porque desea que la tengan en brazos mientras Azumi grita que la callen para continuar durmiendo
-¡Cielos! –Salta de la cama dibujando rápidamente la imagen que tiene fresca en su memoria
Busca sus bocetos.
Observa los ojos del egipcio y el romano
Allí está una semejanza entre el príncipe Ptahhotep: Los ojos acerados.
Diamante tiene los ojos azules por lo que no puede ser él el príncipe. Piensa en todos sus conocidos; ninguno tiene esa mirada fría amenazante que produce escalofríos de terror
-"¿Quién puede ser ese hombre?" -Pensativo observa el almanaque, sábado –"Día de enamorar a mi Eshe" –Toma su toalla feliz por la oportunidad que se le presenta ese fin de semana olvidando el sueño se pregunta que puede regalarle para su cumpleaños dentro de tres meses y medio...
Gimnasio
Lita amaneció con ganas de acabar el mundo.
¿Cómo rayos su padre la inscribió en esa horrible escuela? ¿No fue suficiente el divorcio y que su madre otorgara su custodia completa a su ex esposo?
¡Y para completar cayó como tonta en el primer colegio de Yamagushi que la inscribieron. Golpeando la bolsa de arena sonríe satisfecha. Por lo menos se ganó la fama de ángel vengador mientras su padre intentaba que las autoridades de la escuela comprendieran la razón de su reacción.
Su ex novio cruza la calle cada vez que la ve caminar por la misma acera en dirección a él y todos los chicos se mantienen lejos…
-¡Puerco! –Golpea el saco pensando en Andrew –Si crees que me ganarás en algo piénsalo dos veces
Escucha que su proyecto llora, volteando los ojos camina hacia una banca donde reposa el muñeco
-Oye niña, están prohibidos los niños en el gimnasio –El dueño le reclama
-Mi padre te paga lo suficiente para que yo pueda relajarme, y si no lo recuerdas oficialmente soy una menor de edad –Grosera le responde a su tío
Tanto él como el padre de Lita son luchadores profesionales de artes marciales mixtas.
-¡Está bien! puedes traer al hijo de la máscara mientras sea de mentira, quítale las baterías y vamos a luchar
-¿La tía volvió a correrte? –Después de seguir las instrucciones que la profesora Setsuna les dictara vuelve el muñeco a su lugar
-Es la tercera vez del mes y todo porque le dije que el pastel de chocolate no le quedó como en otras ocasiones
Lita ríe
-Dile lo que sea a mi tía, pero no te metas con su comida
-Quiere que la visites este fin de semana para enseñarte su nueva especialidad
Suben a la lona colocándose los protectores
-Por culpa del tonto colegio no podré –Disgustada recuerda la visita que debe hacer para llenar el formulario de proyecto en parejas –Un retrasado está en el mismo proyecto del pequeño monstruo y debo ir a su casa -toman posiciones
-¿Por qué no en la tuya? -Con veinte centímetros por sobre ella se ve muy amenazante
¿Para que papá acabe con él sin permitirle siquiera saludar? ¡Y luego me mandan con la mujer que me dio a luz! –Observa a su oponente estudiando como tomarlo desprevenido
-Contigo es más que suficiente –Admite –Muéstrame que estás hecha pequeña Kino
-¡Así será! –Ataca primero
Andrew y Steven ingresan al gimnasio seguidos de Darien y Jedite, buscan un gimnasio donde los ayuden a mejorar su tono muscular así como a tener destrezas en lucha
-¡Bárbaro! –Steven señala la lona –Si esa niña pelea de esa manera ya quiero ser cliente del lugar
Acercándose más ven admirados las destrezas de los luchadores al repeler los ataques a la vez que hacen el intento de inutilizar al otro
Repentinamente el hombre toma a la chica arrojándola hacia los chicos
-¡Demonios! –Se levanta volviendo al ataque
Los jóvenes creen haber visto mal
-Esa… ¿es Kino? Tragando en seco Andrew se preocupa
-Así es –Darien responde viendo como la chica golpea la parte posterior de la rodilla del hombre haciéndolo perder el equilibrio antes de derribarlo con un golpe en el rostro -¡Me inscribiré aquí!
¡Yo también! –Corean los otros excepto Andrew.
Con la destreza de la chica para la pelea quedan descartados los consejos paternos.
-Tendré que comprarme un libro de auto ayuda –Piensa en voz alta
Lita lo escucha volteando hacia su voz
-Atiende a tu bastardo mientras me baño –Despojándose del los protectores camina hacia las duchas
-¿Eres el que sale con mi sobrina? –El tío de Lita le pregunta
-Somos compañeros de aula… nada más
El tío de la chica asiente
-Bien, porque mi hermano está practicando para cuando aparezca el segundo enamorado de mi pequeña rosa y encargarse personalmente de él –Deja la lona y va hacia el despacho -¿Quién quiere inscribirse?
-Nosotros –Reciben una planilla de inscripción y otra de permiso de su representante legal
Andrew rasca su cabeza ¿Cómo hará para acercarse a esa fiera para invitarla al baile?
La respuesta no la sabe, pero de algo tiene seguridad y es que no se dará por vencido…
