Haruka despierta sintiendo unos brazos fuertes que la rodean y escucha el rítmico palpitar de un corazón.

Levanta la cabeza gritando asustada alejándose de inmediato del extraño que abre los ojos impactado.

Se levanta poniéndose en guardia buscando en el cinto de su pantalón la daga que no halla.

-¿Qué sucede? –Pregunta en latín, repitiendo de inmediato la pregunta en el idioma del lugar -¿Está bien princesa?

El corcel negro relincha levantando una pata dando coces al suelo en señal de contienda

-¡No te acerques! –La joven se arma con dos piedras

-Calma princesa –Francesco intenta apaciguarla

-¿Dónde estoy? -Observa el río a su derecha y árboles a su izquierda. El extraño se halla entre su caballo y ella -¿Quién eres?

-Soy Hanif Musleh a sus órdenes –Francesco espera… Ruega que la joven no se percate que le faltan varias joyas

Debía marcharse a despuntar el alba pero por alguna razón se quedó dormido. Sentir ese suave y tibio cuerpo apretado a él…cuerpo cuya dueña desearía acabarlo en ese instante

-¿Dónde están mis guardias y mi aya?

-No lo se –El joven no se mueve, si hay algo que ha aprendido del las fieras salvajes es que cualquier movimiento es signo de provocación –Apareciste anoche como un fantasma perturbando mi cena –Se percata que ella mira pensativa a su caballo –Te dije mi nombre pero no escuché el tuyo

-Kamila –Es la escueta respuesta

-¿Kamila qué? –La joven aprieta los labios –Está bien Kamila –Suspira - ¿Tienes hambre?

-No… -Su estómago ruge recordándole que tiene varios días sin comer bien, alimentándose y compartiendo con su caballo los frutos de una alforja sujeta a la silla de montar -Solo un poco

-Si bajas las piedras que tienes en tus manos podríamos intentar pescar algo y cocinar –Señala al río sin dejar de mirarla

Kamila lo mira a los ojos estudiando sus rasgos notando un mechón rubio que escapa de su Keffiyed. Inmediatamente vuelve a armarse con las piedras

-¿Quién eres y de dónde vienes?

-Ya te dije…

-¡No eres musulmán! –Brama enojada arrojándole una piedra -¡Eres uno de esos infieles que vinieron a matar!

-¡No te alteres princesa! –Francesco evade las dos piedras arrojadas contra él como proyectiles corriendo a sujetar a Kamila en el momento que ella se agacha para tomar más piedras -¡No soy un infiel! –Se presura a decir agarrándola con fuerza en vista que ella se debate entre sus brazos

-¡Suéltame enviado del mal!

Se detiene al escuchar que la llaman por otro nombre…

-Haruka hija despierta

La joven rubia abre los ojos. Haroto y Michiru se hallan inclinados sobre ella. Sus expresiones son de preocupación

-¿Qué sucede? –Mira a su alrededor. Están en el avión, los pasajeros están descendiendo, algunos la miran con curiosidad

-Hemos llegado mi pequeña –Haroto le informa antes de intercambiar miradas con Michiru –Dormiste profundamente

-No lográbamos despertarte –Michiru se siente más angustiada. Su hija hablaba dormida en un idioma extraño

-Lo siento, estaba muy cansada –Desabrocha su cinturón de seguridad –Quiero llamar a las gemelas para decirles que llegué bien

-¿Azumi y Cerecita? –Su madre pregunta dudosa

-¿A quién más podría ser? –responde con otra pregunta para no tener que mentirle, evadiendo su mirada

Lo cierto es que se siente vacía sin Seiya

-¡Ya despertó! –Una azafata se acerca con agua - ¿Todo está bien?

Si, gracias por su ayuda –Michiru toma el agua ofreciéndosela a su hija –Bebe esto hija

-Gracias, la verdad es que estoy sedienta

Con su equipaje en mano y habiendo sido sellados sus pasaportes en inmigración, la familia Tenoh-Kaioh avanza hacia la salida

-Un teléfono, un Cyber ¡Lo que sea! -Haruka mira desesperada a todos lados, quiere oír la voz de Seiya

Un cartel con el apellido Tenoh llama la atención de sus padres

-Parece que nos enviaron a alguien que nos trasladará al hotel –Haroto señala al joven con cabellos largos y gafas oscuras

-Debe ser bizco –ironiza Haruka

-¿Por qué lo dices hija? –Michiru ríe por su ocurrencia

-¿Gafas oscuras a las siete menos cinco minutos de la noche? ¡Es ciego o bizco!

-Calla hija –Haroto la reprende en un susurro –Tal vez comprenda el japonés

-Debe ser un tonto, tal vez ni el francés lo habla bien –Comienza a molestarse. Mira a todos lados -¿Dónde rayos hay un Cyber?

Haroto se acerca al extraño debiendo Haruka seguirlo

Bienvenidos a París –En perfecto japonés se expresa haciendo ruborizar a Haruka –Es un placer darles la bienvenida en nombre de mi padre. Mi nombre es Eros Chatebriand y seré su chofer esta noche

-Haroto Tenoh -Le estrecha la mano –Mi esposa Michiru Tenoh y nuestra princesa Haruka Tenoh –Ambas hacen una reverencia –Es la primera vez que nos vienen a buscar.

-¿La ayudo? –Eros solícito le pregunta a Haruka haciendo el intento de tomar su valija

-Puedo con mi valija, pero si de veras quiere ser caballeroso ayude a mi mamá –Le responde seca

Ese hombre no le inspira ninguna confianza.

-Perdone a nuestra hija –Michiru se disculpa –No es muy comunicativa…

-No se preocupe, yo tampoco soy muy expresivo con los extraños

-¿Nos marchamos? –Haruka camina hacia la puerta –Tengo, hambre, sed, quiero darme un baño y hablar con mis amigos… amigas antes de acostarme. Estoy aún en período de crecimiento.

-Con respecto al hospedaje… hay cambios de última hora –Eros simula turbación.

-¿Cambios?-Los tres se detienen, Haroto lo enfrenta

-Por alguna razón sus reservaciones fueron canceladas y no hallamos un hotel con habitaciones disponibles

-¡Demonios! ¡Papá firmó contrato con inútiles!

-¡Haruka! –Michiru y Haroto le llaman la atención

-No debe preocuparse señorita Tenoh –Eros se acerca –Papá solucionó todo

-¿Compró un hotel?

-Mejor que eso, ordenó preparar sus habitaciones en nuestra cas, serán nuestros huéspedes estas dos semanas

-¿Por qué? –Haruka pregunta sospechosa. Le parece que esas gafas oscuras son para mirarla detenidamente sin que sus padres se percaten ¿Acaso no se ha dado cuenta el pelafustán que ella es una niña?

-¿Por qué qué? –Su padre la mira

-Nada, no me hagas caso, marchémonos ahora, no soy una anciana como ustedes tres –Recalca la palabra tres para que el tipejo se ubique

Les da la espalda sin esperar respuesta alguna y reanuda su espalda

-Perdone a nuestra hija señor Chatebriand –Michiru hace una reverencia.

-Ella no es así, fue el viaje agotador… -Haroto tendrá que hablar con su hija para que se comporte

-El cambio se horario nos altera –Eros en vez de sentirse ofendido está fascinado por la jovencita -Vamos, no quiero que su hija se sienta decepcionada de nuestra hospitalidad

Los tres caminan tras la chica que gime desesperada, ese hombre y su sonrisa estudiada le producen escalofríos.

Yamagushi, Japón

Seiya despierta y salta directamente a su computadora.

Revisa su e-mail, suspira decepcionado. No hay ningún mensaje aún.

Abre su Messenger enviando un mensaje instantáneo a su novia

"Ya estoy conectado Eshe"

Se dirige al tocador bañándose relajado, sin los horribles y desesperantes gritos de Azumi. Corre a la cocina preparando te, el café de su padre y dos emparedados.

Se está terminando de comer el último emparedado cuando entra su madre a la cocina sorprendiéndose gratamente al ver a su hijo levantado.

-Buenos días mi amor – besa su cabello -¿Qué haces despierto a esta hora?

-Quería tener un domingo feliz sin los berrinches de tus hijas –Ríe al ver la contrariedad en el rostro de su madre –Te adelanté el café de papá y tu te

-Te lo agradezco corazoncito, prepararé entonces el Kaiseki y los biberones de los niños

-Alan ya está en edad para ir a una guardería, así te preocuparías solamente por mi fotocopia y descansar

-Gracias hijo, hablare con tu padre…

-¿Qué hablarás? –Taiki aparece con una bata oscura sobre su pijama –Buenos días hijo

-Buenos días papá, le decía a tu hermosa esposa que inscriba a Alan en la guardería –Explica sus motivos cuando suena un mensaje instantáneo -¡Por fin! –Corre a su recámara encerrándose

-¿Sabes que le sucede a nuestro hijo ahora? –Taiki le pregunta a su esposa

-Parece… -Natzu le entrega una taza de café -¿Tendrá novia?

-¡Ya era hora! –Taiki exclama –Comenzaba a preocuparme

-Mantén tu preocupación despierta –Su esposa le dice –Si la novia es quien sospecho te aseguro que tendrás que salir en defensa de tu hijo

-¿Quién es? –Intrigado le pregunta

-¿No has notado nada extraño?

-¿Extraño como qué?

Natzú pone los ojos en blanco

-¡Hombres!

En su alcoba Seiya enciende la cámara de su computadora sonriendo al ver la imagen de Haruka que ríe a la vez

-Hola Eshe

-"Hola novio"Responde –"Te extraño mucho"

-También te extraño, ¿Cómo estuvo el vuelo?

-"Imagino que bien. Dormí casi todo el trayecto"–Continúan hablando por una hora hasta que Haruka le avisa que la llaman para cenar –"Olvidé decirte que por la ineptitud de los organizadores nuestras reservaciones se perdieron

-¿Dónde se están alojando? –Pregunta el chico

-"En la casa del dueño del evento"–Observa a la puerta antes de mirar nuevamente a la pantalla "Debo irme, sus empleados son molestos" Sonríe pícara a la cámara "Te envío una ración de besos"Se levanta olvidando apagar la computadora y la cámara

Seiya suspira, apaga su cámara y va a desconectarse cuando una sombra atraviesa la alcoba de su novia. Preocupado aguanta la respiración pero nada sucede.

-Seiya ayúdame con tu hermanito por favor –Natzu le pide –Y entrégame tu ropa sucia

-Voy mamá –Se levanta sin notar que unos ojos plateados miran fijamente a la cámara

Apartamento 3-C

Brisa entrega a sus hijos las tareas del día,

Ahora que trabaja de lunes a viernes no puede con todos loas labores.

Aceptó la idea de su primogénito de dividir los oficios.

Rei se encarga de los baños, Zafiro su alcoba y la terraza, Darien las áreas comunes y ella limpia la cocina y su alcoba. Darien Armando pidió que lo incluyeran en los trabajos domésticos, a lo que con cubeta en mano tuvo que bajar a lavar el auto para evitar así que hiciera el trabajo de Rei.

-Ya estoy lista mamá puedes revisar –Rei informa a su mamá

-Yo también –Corean los varones.

-Mi cocina ya está impecable –Sonríe

-En ese caso los invito a un paseo y comer fuera –Darien Armando entra con varias flores cortadas del jardín del edificio –No me parece que después de tanto esfuerzo tengas que cocinar. –Le dice a su esposa entregándole las flores –perdóname Brisa –Le suplica –He sido un tonto

-Más que eso –Zafiro dice, inmediatamente Darien le cubre la boca.

Éste lo toma por el cuello de la camisa y a Rey por el brazo abandonando sonriente el lugar

-A bañarnos y cambiarnos para salir, espero que mamá y papá se reconcilien, y tú no los hagas enojar nuevamente

-Intentaré portarme bien –Promete la chica antes que cada uno se marche a su alcoba.

En la cocina Darien Armando espera la respuesta de su esposa quien silenciosa observa las flores.

-¿Me perdonas?

-No

Darien Armando se postra sobre una rodilla

-Iré al psicólogo con nuestra hija, seré más severo, hablaré con ella, haré lo que tú me digas, pero por favor no me niegues tu perdón, tu sonrisa y tu amor. Te amo Brisa y quiero que vuelvas a ser mi novia, mi esposa… mi amante.

Brisa se siente desfallecer de felicidad, sin embargo mantiene la seriedad.

-¿De verás irás al psicólogo o es una artimaña para…?

-Pide la cita tú misma –Le dice mientra se pone de pie –Quiero que volvamos a ser una familia, que la tensión y el enojo desaparezcan y nuestros hijos vuelvan a reír –Cauteloso la toma en sus brazos –Vuelve a mí mi amor

Brisa sonríe por fin soltando las flores en la mesa

-Te perdono solo si a la visita del psicólogo y la charla con Rei le agregas llevarme a cenar

-No necesitas pedirlo, te llevaré a donde quieras cuando quieras…-Desciendo su cabeza cubriendo la boca femenina con la suya.

-¡Puaj! -Tras ellos Zafiro se queja.Sus padres se separan al ver la expresión de asco de su hijo menor -¿Por qué se besan?-Molesto pregunta -¡Íbamos a salir!

-Dame unos minutos mi bebé y estaré lista –Su madre lo abraza antes de ir a su alcoba

Zafiro mira muy serio a su padre

-¿Qué sucede hijo?

-¿Por qué los hombres besan a las mujeres?

-No a todas –Le aclara su padre –Solo a la chica que nos gusta

-¿Cómo sabes que te gusta una chica como mi mamá?

-Porque cuando la veo soy feliz y deseo estar con ella todo el tiempo. Cuando no la veo estoy triste y desanimado

Zafiro asiente pensativo

-¿Qué sientes cuando besas a mamá?

Darien Armando se pregunta a qué se debe tanto interrogatorio

-No quiero dejar de besarla –Es lo único que le confiesa

-¿Y los gérmenes?

-¿Qué sucede con ellos? –Su padre comienza a impacientarse –Hijo cuando te guste una niña en el futuro serán respondidas algunas de tus preguntas. Ahora debo ir a cambiarme para no hacer enojar a mamá

Se marcha dejando a su hijo menor pensando como sería si besa a su mejor amiga…