Dos jóvenes vestidos de hombre están en una colina escondiéndose tras los Olivo. Han estado discutiendo desde que la persona de cabello oscuro está débil por el hambre y le exige al de cabello rubio buscarle comida

-Si tienes hambre debes obtener comida o morirte sin hacer nada -Francesco le dice a Kamila mostrándole una cesta de frutas junto a una ventana.

Un hombre sale con una hoz para segar el trigo mientras su mujer alimenta a las cabras.

-¡Eso es robo! –La joven que cortó su cabello con la daga de su acompañante gime asustada

-¡No comiences con la moralidad!

-Pero… -Tiembla al ver la hoz

-¡Morirás si no aprendes a sobrevivir! –El hombre la insta

La princesa muerde su labio inferior.

-¿Y si le digo al jefe de la casa que soy la princesa Kamila de la casa real de…?

-Seguro y te suena una cítara. –Con una ceja arqueada le ironiza. Francesco comienza a impacientarse –También podríamos vender a Tornado –Señala el caballo

El pura sangre al escuchar su nombre da una coz de enojo

-¡Ni se te ocurra! –Kamila le da un golpe en el hombro a Francesco -¡Primero le ordeno que te mate a que te aproveches de él!

-¡ya me cansé de ti princesita! Francesco se levanta - robaré solo para mí y me marcho, muérete de hambre y pena

-¡No me dejes! –Le suplica

Ignorándola, sagaz avanza con cautela sin perder de vista al hombre que siega mientras canta a todo pulmón. Toma tres frutos y corre hacia donde Kamila debería estar esperándolo.

No está donde la dejó, maldice en sus adentros buscando entre los árboles a la chica

-Parece que me tomó en serio… -Siente algo frío en su nuca -¿Qué haces?

-Sigo tus instrucciones –Kamila lo apunta con la daga –dame lo que tienes

-Lo iba a compartir contigo…

-Y dijiste "la princesita me creyó" –Ríe odiosa –Comeré y mi caballo también, ¡Dame lo que robaste! –Le ordena

-Mantén la calma princesa…

-¡No me digas que me calme! ¡Dame las malditas frutas!

-Tu religión no te permite decir obscenidades

-El profeta no sabía que existiría un infiel como tú –Espeta Kamila –Mi pulso comienza a temblar y está cerca de tu vena de vida. Dame todas las frutas -A regañadientes Francesco saca de sus ropas las frutas entregándole dos –Dije todas las frutas

-¡Pero somos tres! Pude robar una sola fruta pero pensé en ustedes

-Me importa un bledo, debiste pensarlo bien antes de insultarme y desear que muriera

-No deseé que murieras…

-Lo dijiste y eso no lo olvidaré –Toma dos frutas y las arroja al caballo antes de apoderarse de la tercera. Todo lo hace sin dejar de apuntar a Francesco –Deliciosa. –Dice con alevosía al olerla

El joven no sabe si reír o lamentarse.

La princesa no se ha dado cuenta que es la primera vez que roba… a él, pero es un robo al fin.

Observa los ropajes masculinos que la cubren, el pantalón atado con cintas a su cintura y la camisa blanca holgada no esconden sus curvas haciéndola ver más bella, sus rulos oscuros antes muy largos ahora le llegan a los hombros. Los ojos azules de Kamila han adquirido un brillo travieso e irónico.

-Eres mala

-Aprendí de ti "maestro"- Con la boca llena le responde.

Se escuchan gritos de la mujer que se da cuenta que fueron robadas las frutas.

Kamila se asusta y baja la daga permitiendo que Francesco la tome por la cintura levantándola en vilo la coloque a horcajadas sobre su caballo y suba tras ella

Azotando al pura sangre se alejan en el instante que el hombre con hoz en manos llega a los olivos

-Estuvo cerca princesa –En latín le dice al oído.

Kamila está asustada intentando levantar una pierna y unirla a la otra, sin embargo la manera como Francesco la aprieta contra él le impide moverse

-¡No puedo montar así a caballo! ¡Mancharé mi pureza!

-Siempre será pura, porque es tu alma y no tu cuerpo lo que te hace especial.

Se escucha a lo lejos el sonido de una alarma que gradualmente se acerca.

Kamila voltea hacia Francesco viendo repentinamente el rostro de Seiya que se acerca y la besa…

Haruka despierta sintiéndose desorientada al ver la alcoba en la que se halla hasta que la portátil le enuncia un mensaje

-"Estoy en línea novia"

Sonriendo feliz, la rubia corre al tocador saliendo casi de inmediato para sentarse y encender su cámara...

Yamagushi

8:00 PM

Seiya permanece sentado viendo la pantalla de su procesador hasta que ve el rostro de su novia

-Hola Eshe –Con el ojo casi cerrado y el labio roto Seiya se siente feliz de ver a su novia

-"Hola novio" –Responde Haruka feliz –"Te extraño much… -Lleva su mano a la boca –"¡Santo cielo! ¿Qué te sucedió?"

-Te perdiste la batalla del siglo –Ríe adolorido –Hoy les dimos una lección a los tontos de Masato, Kumada, los de básquet y sus amiguitas

-"¿Estás seguro que no fue al contrario?" Ironiza la chica antes de enternecerse –"¡Pobrecito de ti!"

-Lo que ves en mí no es nada comparado como quedaron los otros –Seiya le sonríe gimiendo de dolor a causa del el labio -¿Qué harás hoy?

-"Acabo de levantarme, aún estoy en pijama" –Muestra su camisón amarillo –"Luego desayunaré con mamá mientras esquivo…" –Se detiene –"Papá irá a conocer el salón donde se realizará el desfile"

El adolescente suspira

-No tienes idea de cuanto te extraño novia

-"No más que yo novio" –De repente ríe -¿Quieres saber algo loco?

-¿Qué será?

-"Soñé que te llamabas Francesco y que me enseñabas a robar…" –Comienza a relatarle.

Seiya se sorprende

¡Francesco!

El mismo sueño que él ha tenido donde ella se llama Kamila.

Si fuera una vida anterior, fue Seiya quien enseñó a la princesa a ser sarcástica, salirse con la suya y golpear primero.

Sonríe al evocar partes del sueño, ella corriendo como posesa después que robara queso y leche, cortándose su largo cabello oscuro, bañándose en el río desnuda mientras él la espiaba desde los arbustos.

Seiya se siente excitado al recordar el cuerpo de ella al salir del agua.

-¡Oh cielos! –Exclama moviéndose intranquilo en su asiento

-"¿Sucede algo?"–Desde la pantalla Haruka observa su rubor

-Nada que una ducha y dos aspirinas no puedan arreglar –Miente incómodo.

Eso de que su "amigo" adquiera vida en los momentos menos indicados le está comenzando a molestar.

Le duele el cuerpo y las manos le tiemblan, busca que pensar intentando borrar de su memoria el cuerpo húmedo y provocativo de Kamila, pero todo es en vano, se excita más y comienza a sudar cuando su cerebro le juega una mala pasada y el cuerpo desnudo que le llega a la mente es el de su novia. Se combinan cuerpo sensual y rostro haciendo que su libido estalle.

-¿Seguro que estás bien? –Haruka ve su sufrimiento

-Muy bien, espérame solo un momento –Corre a la cocina y tomando una bandeja de hielo se encierra en el tocador –Tú te lo buscaste compañero –Abre la liga de su pantalón y vacía la mitad del hielo -¡Auch! – con el rostro adolorido por el hielo en su entrepierna, toma una toalla colocando el resto del hielo en ella. Sale encerrándose en su alcoba –Ya estoy aquí –Colocando la toalla en su bragueta le sonríe forzado a Haruka

-"Ahora te veo peor. ¡Cielos! Esos matones te dejaron muy lastimado ¡Estás sufriendo mucho novio!"

-¡No es…!

-"¡Desgraciadas sabandijas! –Expresa furiosa –"¡Todos los que se atrevieron a tocarte se las verán conmigo!"

-¡Eshe no…!

Haruka levanta el rostro mirando hacia un punto que él no puede divisar

-"Mamá me llama para salir a desayunar a un café" –Se levanta desapareciendo de su visión un instante regresando de inmediato sonriente –"Le dije a mamá que estás convertido en una berenjena y quiso cerciorarse

Da paso a Michiru

La mujer se admira al verlo magullado

-¡Por Dios! ¿Qué te sucedió?

-Una pelea –Respondiéndole se encoge de hombros

-¿Natzu está por allí? ¿Ya te vio?

-Si, me aplicó los primeros auxilios y ahora está con las gemelas y los pequeños

-"Dile que se ponga visible, extraño a mi amiga y vecina"

Mirando el fastidio del rostro de Haruka detrás de Michiru Seiya asiente

-Un momento –Con su libido bajo control y el pantalón mojado, Seiya se encamina a la sala siendo interceptado por Cere

La pequeña gime sorprendida

-¡Te hiciste chis en los pantalones!

-¡No es cierto cincuenta por ciento! –Le hala la coleta -¡No digas mentiras

-¡Mamá! –Grita a todo pulmón la gemela más colorida – ¡Seiya me haló el cabello porque si! –Llora histérica sorprendiendo a Seiya

-¡Mamitiado! –Azumi corre a socorre a su gemela -¡No le pegues a mi hermana!

-¡Qué mocosas más exageradas! –Evade sus puños -Madre mía, la señora Michiru quiere hablar contigo, está en Skype

-Voy –Le entrega la bebé a Taiki – Te toca dormirla querido –Desaparece dejando a Seiya bajo el escrutinio de Taiki

El castaño silencioso mira a su hijo sonriendo cuando nota el pantalón mojado y la toalla húmeda en su mano

-¿La técnica del hielo?

Seiya parpadea

-¿Qué?

-Que si tuviste que calmar tu incontrolable erección con hielo

-¡Yo…! –Completamente ruborizado comienza a negar

-Azumi Cere, cuiden de sus hermanitos –Taiki se levanta dejando sobre la alfombra a la pequeña Lizzy que comienza a gatear –Acompáñame hijo –Lo toma por el hombro-Es hora de esa conversación hombre a hombre...