-Buenas tardes Seiya -Michiru sonríe a Seiya -¿Dónde está mi amiga Natzu?
-En el parque con papá y mis hermanos.
-¿Quieres más te? -La voz de Haruka se escucha a la espalda de Seiya.
Al instante la sonrisa se borra de los labios de Michiru.
-¿Haruka y tú están solos? -El adolescente asiente -Y encerrados...
-La temperatura está fría mamá. Entra y toma este delicioso te que Seiya preparó -Su hija le dice desde el sofá -Quiero que también pruebes este dulce que está para repetir.
-¿Qué haces sola con Seiya? -Su madre le pregunta, observa cautelosa a su alrededor, luego al adolescente, -No deberías estar en pijama.
-No es pijama, es mi ropa de casa -Indica Seiya.
-Vine a traerle sus obsequios a las gemelas, -Haruka se defiende -no hacíamos nada malo, a menos que quieras indicarnos que pecado hay en tomar te y compartir un poco de dulce a solas. -Dice con un dejo de ironía.
Ruborizándose intensamente por el pensamiento que llega a su mente, Michiru mueve la cabeza. No piensa decirle todo lo que se podría hacer.
-Tu padre llamó al restaurante y ordenó ichijū-issai, agemono, udon y dagashi. Dice estar cansado de la comida occidental. -Dice mirando el escote de su hija. "Comienzo a parecerme a mi madre" -piensa alterada. -Te invito a comer con nosotros -Dice a Seiya.
-Tengo que entregar un informe...
Haruka se le acerca y levanta la mano para tocarlo, bajándola de inmediato al percatarse de la tensión de su madre.
-Di que si. -Seiya dubitativo la mira. -Por favor.
Desde el apartamento vecino se escucha un gruñido de frustración.
-Así ayudas a Haroto con el termostato, el apartamento sigue muy frío. -Michiru le dice al chico. -Está a punto de romper la pared arrancarlo.
Seiya asiente.
-Está bien. Pero antes debo dejar todo ordenado o mamá me volverá a castigar. -Asistido por Haruka, Seiya coloca todo en la bandeja y camina hacia la cocina.
-¿Natzu y Taiki te levantaron el castigo? -Michiru le pregunta, observando a ambos chicos lavar y secar los trastes.
-Así es, no del todo pero me fueron restablecidos algunos derechos.
-Las gemelas son las nuevas reas -dice Haruka.
-Pobres nenas. No entiendo por qué tienen que ensañarse con ellas.
Seiya y Haruka se miran cómplices.
-Si, las gemelas son inocentes. -Dice Seiya.
-Muy inocentes. -Haruka sonríe misteriosa.
Una vez terminado el trabajo, Seiya va al sofá, toma los obsequios de las gemelas, colocándolos en la mesa para que su madre los inspecciones, se marcha con los catálogos y revistas a su habitación, regresando ataviado de un jeans y un suéter de cuello alto.
-Estoy listo, vamos a ayudar al señor Haroto -Tomando sus llaves, sale con las damas...
Cine.
-¡Quítate del medio modelo de radio! -Nicolás empuja a Rei, apartándola de la casilla de boletos. -Dame dos entradas -Le dice a la vendedora.
-Solo un cobarde golpea y maltrata a una mujer. -Dice enojada la hermana de Darien.
-¿Mujer? -Mary ríe perversa. -No eres más que un animal rastrero. -Empuja con más fuerza a la morena que cae al suelo golpeándose la cabeza.
-Así se hace linda -Ríe Nicolás, su risa se convierte en gemido al sentir que lo levantan por el cuello.
-Te metes con mi hermana y lo haces conmigo, pedazo de alfeñique.
Mary, asustada al ver a Darien, da un paso atrás.
Luego de hablar sobre una posible separación, Darien y Serena escaparon por la ventana y fueron al cine, encontrando el abuso a Rei.
-Deja que te ayude Rei -Olvidando su enojo con la chica, Serena se arrodilla a su lado y revisa su cabeza.
Mientras tanto, Darien empuja a Nicolás contra la pared y lo golpea en el rostro. El castaño intenta defenderse, no hallando cómo hacerlo.
-¡Lo vas a matar bruto! -Mary grita histérica.
-No mires a mi hermana, no le hables a mi hermana, -El joven Chiba continúa golpeando a Nicolás.
-No lo golpees más Darien por favor -Suplica Serena.
Nunca antes lo había visto tan furioso, ni perder el control como en ese instante. El moreno la mira y afloja el puño. Vuelve su mirada al otro chico.
-Si noto que haces el mínimo intento por hacerle daño a mi hermana, o tu perra habla de ella te buscaré y limpiaré el aro de básquet contigo.
Nicolás aprovecha ese instante para huir despavorido olvidando a su novia que se mantiene paralizada.
Inclinándose junto a su hermana, Darien la ayuda a incorporarse.
-¿Cómo te sientes Rei?
-Creo que bien, me duele aquí -Toma la mano de su hermano y la coloca sobre el chichón.
Sin delicadeza, el joven abre el cabello revisando su cuero cabelludo, despeinándola en el proceso.
-Mañana renunciarás a las porristas. Esos dos querrán cobrarse -Le dice él al ver la inflamación -Te llevaré a casa. -Mira a Serena -Lo siento...
-Descuida, tu hermana es importante -Recoge el bolso de Rei y se lo entrega. -Regresemos.
-No quiero dañarles... -Comienza a disculparse la chica.
-Te llevaremos y no discutirás -Su hermano le dice severo.
Rei asiente. Mira de reojo a Serena.
Suspira.
-Agradezco tu ayuda Serena, no me he portado bien contigo, creo que si hubiera visto que sufrieras no me habría importado, pero a ti si. Eres noble y lo demostraste hoy.
-No me creas altruista -Sonriendo Serena le dice -Soy la única que tiene el derecho de meterse contigo. Y por supuesto, Haruka y las gemelas.
-Ni menciones a esas pesadillas-Rei ríe.
De pronto se enseria.
Ya está cansada de ser maltratada e ignorada por sus compañeros de clases y vecinos. Reconoce que su comportamiento no ha sido el idóneo para hacer amigos, pero está dispuesta a enmendarse. Acaba de bajarle su primera menstruación y por lo tanto piensa comenzar a hacer las cosas bien.
Su abuela paterna vive en una pequeña ciudad del distrito de Chiba. Será difícil, pero intentará convencer a sus padres que la dejen irse a vivir con su abuela...
Burguer
-Aquí están las papas -Seijuurou le entrega a su novia una ración.
-Gracias -Amy sonríe suavemente antes de mirar preocupada la puerta -Hotaru nos meterá en problemas.
-Tranquila linda, tu hermanita solo está...
-En primer lugar, no debería estar -Enojada, Amy replica. -Nunca debimos dejar que se asomara a la puerta.
Steven la mira.
-¿No te fijaste quien pasó frente al burguer en dirección al parque?
-¿Algún conocido?
-El hermanito de Chiba -Asiente el pelirrojo.
Amy cierra los ojos.
-Ahora si que estaremos en problemas. Papá no quiere que ella esté cerca de él o de las hermanas de Seiya.
En ese instante se presentan al establecimiento Lita y Andrew. El rubio, detrás de la castaña le hace una señal positiva a Seijuurou.
-Parece ser que esos dos por fin se dejaron de tonterías.
-Es noticia vieja -Amy no deja de ver la entrada, esperando que su hermana aparezca. -Sakura nos dijo el viernes que ellos se estaban besando detrás del colegio.
-¿Le crees a esa chiflada? Se la pasa diciendo que Darien se casará con ella.
-Darien se casará con Serena, me caiga un rayo... -La chica mueve la cabeza -Le caiga un rayo a Rei si no es cierto. Ellos nacieron para estar juntos.
-¿Cómo Tenoh y Kou?
-Como ellos, ya debíamos saber que las peleas eran porque no podían ignorarse. -Sonríe Amy -Ahora que ella dejó a Darien por Seiya, no habrá fuerza que pueda separarlos.
Steven acaricia su mejilla.
-No te olvides de nosotros. El día que me marche a Tokio, vendrás conmigo. Aún faltan algunos años, pero desde ya estoy haciendo planes.
Amy baja la mirada.
-Antes, tendrías que hablar con mis padres y pedir mi mano -Expresa ruborizada.
Seijuurou se despoja del anillo de su meñique, tomando la mano izquierda de Amy, desliza la argolla en su anular.
-Desde hoy estamos comprometidos y te prometo que nada ni nadie nos separará.
Con las comisuras de los labios temblándoles, Amy asiente conmovida. Una pequeña mano se posa en su hombro.
-Azumi golpeó otra vez a Zafiro y él se molestó conmigo. Hotaru acaba con el romance.
Algunas cabezas voltean a verla.
-Esa mocosa merece unos azotes -Lita le susurra a Andrew.
El rubio, pagando las dos órdenes de hamburguesas, voltea hacia donde la chica ve.
-La pequeña hija del profesor Tomoe parece un experimento que salió mal. -Su comentario hace reír a Lita.
-Es una fortuna ser hija única... menos cuando no tengo a nadie a quien culpar por mis acciones. -Caminan hacia las mesas -Tengo entendido que también lo eres.
-Así es, mi madre tuvo varias pérdidas antes de mí. Luego de mi nacimiento, no quiso arriesgarse más. Pero no hablemos de eso -Cambia el tono de su voz - ¿Has pensado con quién vas a ir al baile?
-Aún nadie tiene el valor de atreverse a invitarme -Dice entrecerrando los ojos.
-En ese caso... Toma la mano de la castaña -¿Aceptarías ir al baile conmigo... no solo como mi pareja sino como mi novia?
Lita suelta la hamburguesa y se recuesta en el espaldar de la silla.
-¡Vaya Furuhata! -Replica sarcástica -Pensé que te tardarías un poco más.
-¿Decepcionada?
-De ninguna manera -Sonríe ella -Acepto ser tu pareja.
-¿Y lo otro?
Ella lo mira detenidamente.
Tomando la hamburguesa, comienza a comer calmada. De vez en cuando le lanza una mirada, como estudiándolo. Bebiendo el último sorbo de gaseosa, limpia la comisura de sus labios antes de hablar.
-Si valoraras tu vida, yo fuera inteligente y me agradaras, te diría que no. -Observa la expresión desolada de Andrew -Pero en vista que pareces un chicle en la suela de mi zapato... Se inclina sobre la mesa para susurrarle -Acepto ser tu novia.
-¿Porque soy insistente? -Decepcionado interroga.
La chica mueve negativamente la cabeza.
-Porque no soy inteligente y... -Se ruboriza, bajando la cabeza pestañea varias veces -Me gustas.
Enderezándose en su asiento, Andrew la mira incrédulo. Una sensación de felicidad comienza a apoderarse de él...
Apartamento 3-B
Arrodillados frente a una mesa tradicional, comen calmados. Haroto no aceptó sentarse en el comedor aduciendo su necesidad de desintoxicarse de tanta banalidad.
-¿Por qué tengo que hacer esa penitencia si no estuve presente en la pelea? -Pregunta alterada Haruka -Ni siquiera estaba en algún lugar de Asia.
-Paliza1805 es el culpable de todo -Seiya dice -Subió el video a internet y la abusiva profesora Setsuna lo tomó como personal.
-¿Has visto el video? -Michiru le pregunta.
El jovencito detiene los palillos a medio camino.
-La verdad es que no.
-Terminemos de comer para ir a buscarlo -Haruka ofrece -Por cierto, ¿Qué han hecho los pandilleros que conforman mi grupo?
- Sakura, Seijuurou y Darien han trabajado. Nicolás y la incompetente de Anny apenas si se pasan por allá para firmar la asistencia.
Haruka entrecierra los ojos, su mirada se vuelve malévola.
-Conozco esa expresión -Haroto, que se ha mantenido silencioso, le dice -No quiero que te metas en problemas hija o... -deja de hablar para comer.
-¿O qué? -Michiru lo reta -Si alguien se metiera con mi hija, me encantaría que recibiera su merecido a la décima potencia.
Los jovencito ríen.
-Ya comprendo tus ataques tan certeros -Seiya murmura a su acompañante, luego eleva la voz -Mamá en cambio, es activista de la paz. Es partidaria del lema "Has el amor y no la guerra".
-Cinco hijos lo certifican -Suelta Haruka.
Sin poder evitarlo, sus padres ríen en vez de enojarse...
Más tarde, mientras Haroto toma una siesta, los chicos buscan el video en la internet. Michiru se ha mantenido vigilante, acercándose al escucharlos gemir.
-¿Qué sucede? -Se detiene detrás de Haruka para observar las imágenes.
-Ya sabemos la razón del enojo de la profesora Setsuna -Seiya reinicia el video.
-A ver... -Michiru lleva sus dedos a sus labios por la sorpresa, la pelea de los chicos fue feroz. -¡Santo cielo! ¿Las gemelas estuvieron allí?
-No solo ellas -Haruka pausa el video -Esta chica que ves aquí -Con el mouse la apunta -Es la razón de nuestro castigo.
-¿Quien es ella? -Le pregunta detallando a la niña. Llora con las manos unidas al pecho.
-Es Amy, la hija de la profesora Setsuna – Responde Seiya...
París.
Eros se halla tomando el te con su padre, ríe al comentar anécdotas sobre la fiesta de clausura.
De pronto, todo a su alrededor desaparece, hallándose en un lugar extraño.
-Lo hemos hallado Comandante -Un cruzado le dice al hombre de ojos plateados. Está a dos días río abajo.
-¿Está solo?
El cruzado niega con la cabeza.
-Lo acompaña una hereje. Esperamos instrucciones señor.
El Comandante Marco Bari, se aleja hacia la orilla de la colina; golpea suavemente su palma con la fusta.
-Me encargaré personalmente de él, lamentará haber faltado al juramento de la iglesia y manchar su sangre con una sucia hereje.
Parte con un regimiento de cien hombres para destruir cualquier musulmán que hallen a su paso. Al amanecer del segundo día, se levanta y deja el campamento para inspeccionar a su alrededor. Halla una pequeña cabaña hecha de troncos, la cual se encuentra vacía. Una estufa con fuego y dos platos en la mesa indica que sus habitantes se hallan cerca.
Sale a la intemperie. Escuchando un ruido, desenvaina su espada y avanza cauteloso hacia el lugar.
Sorprendido ve a una mujer, casi una niña que viste un atuendo masculino, canta una canción conocida por él. No es árabe ni latín, pero puede comprender lo que dice. Aguanta la respiración al verla despojarse de la ropa y sumergirse en el agua. Nadando suavemente llega al centro del estanque natural. Voltea y levanta su mirada azul al cielo.
Es cuando la reconoce.
-¡Eshe! -Le llega el extraño nombre.
Hipnotizado ve cada movimiento de la joven. No comprende por qué, pero tiene que ser suya. No le importa que no sea católica, para él dejó de ser una hereje y es la mujer que debe poseer así le cueste la vida.
-Hanif -Ella habla torpemente el latín -Deberías bañarte y despojarte de tu apestoso olor.
-No apesto -Dice alguien -Y el agua es para beber. Un hombre no puede estar bañándose todo el tiempo. Deberías sentirte satisfecha con que me asee antes de dormir. Lo que uno debe hacer por amor.
¡El desertor!
Marco siente odio y rencor hacia el soldado que ha vivido todo ese tiempo con la mujer que despierta en él el deseo.
-Eso es ser sucio -La chica le dice -¡Ven a asearte o te juro que no me besarás nunca más en tu vida!
-Me bañaré próximamente, cuando el sol caliente, lo prometo.
-Tus promesas valen menos que una brizna de pasto. Mira que continúo enojada porque me robaste.
-Te regresé tus joyas Kamila, y te repito, las tenía para asegurarnos el futuro. Pero preferiste regalarlas a esas mujeres obesas. Tu mal genio y seguirte creyendo princesa nos arruinó.
-Futuro un cuerno. Me robaste para irte a pagar unas pecadoras cortesanas. Debería usar tu daga y despojarte de tu hombría. Y para tu notificación, infiel amante, soy una princesa, con o sin trono y palacio, soy la princesa Kamila.
-No blasfemes Kamila que me enojas.
-Cuerno, infiel, desgraciado, maldito... -Enumera ella, diciendo algunas palabrotas que asombran a Marco –Si tú las dices yo puedo hacerlo también -Nada a la orilla, emerge del agua mostrando su húmeda y cremosa piel.
-No soy infiel, es solo que esas obesas me querían violar, pero soy tuyo.
-Si, tú y tu fetidez -Ironiza ella.
-Y dale con eso. Las mujeres obedecen a los hombres, tú haces lo contrario.
-¡Bah! Alá arrojará mucha agua sobre ti para que laves tu pudor. Ni tornado te soporta. -Se coloca una malla que se adhiere a su cuerpo, sobre ella usa una camisa holgada. -¿Dónde rayos están los calzones limpios? -Hurga entre la ropa que colocó en la piedra.
-Esos calzones son míos.
-¡Pero yo los lavé! -Dice furiosa. -Entrégame esos calzones ya!
-Calma princesita.
-Te aprovechas que mi corazón tiembla cada vez que te veo.
Poseído por la soberbia y la codicia hacia la chica, el comandante observa hacia el lugar de donde proviene la voz masculina.
Erguiéndose, camina decidido hacia el rubio que de espaldas a él limpia varios pescados..
Levantando la espada, se dispone a decapitarlo, cuando algo lo embiste con tal fuerza que lo derriba.
El relincho del caballo alerta a Francesco. Levantándose ve sorprendido y asustado al comandante de su regimiento.
Entre el ataque, Marco logra ver a la chica correr y gritarle al caballo. El corcel avanza brioso hacia ella. Francesco la toma por la cintura y la coloca sobre el caballo.
-¡Huye Kamila! -Da una fuerte palmada al caballo que huye despavorido -¡No tendrás a la princesa!
Sintiendo que la sangre corre por su rostro, Marco se lanza sobre la espada, siendo Francesco más veloz. Coloca el filoso instrumento en su cuello.
-¡Debe ser mía! -Ruge el cruzado.
-¿Para asesinarla en nombre de la iglesia? No lo permitiré.
Se escucha el grito de Kamila.
-¡La matarán! -Alarmado, Marco ignora a Francesco y corre hacia la dirección que tomó Kamila, el mismo sitio de acampada de sus hombres.
Francesco lo sigue. Horrorizados ven a dos hombres tomar por las manos a la chica mientras otros inmovilizan sus piernas.
-¡No me hagan daño por favor! Espero un bebé. -Llora histérica.
Francesco se sorprende por sus palabras, había notado cambios sutiles en ella, ya no se apartaba los días de la costumbre y sus senos estaban más llenos, pero no se le ocurrió jamás que su Kamila esperara a su hijo.
-Un pequeño hereje -Ríe un soldado. -Nos desharemos de él antes que ensucie la tierra. -Levanta la camisola descubriendo que ella está desnuda -Eres una golfa hereje.
Kamila grita horrorizada al sentir que la toca.
Marco y Francesco corren hacia ellos. El joven rubio patea al soldado y le entierra la espada en el cuello, furioso corta las manos del hombre. Voltea hacia los otros hombres que se disponen a luchar.
Mientras tanto, el comandante despoja a otro soldado de su espada y lo asesina con ella. No le importa estar contra sus hombres, Tiene como meta rescatar a esa joven para él.
La lucha es feroz. Observa como Francesco pelea contra los hombres con una destreza que ha visto solo en sueños... ¿O no lo eran?
Uno a uno caen casi la mitad de los hombres delante de ellos. Mientras Kamila acurrucada sobre su caballo muerto, llora protegiendo el fruto de su amor con Francesco.
Luego de una sangrienta lucha, Francesco cae herido de muerte. en un descuido del rubio, Marco lo atravesó por la espalda con la espada.
-¡Hanif! -Grita Kamila extendiendo la mano. El joven la mira, su espíritu está cercano a abandonarlo.
Marco empuja a varios hombres y camina victorioso hacia Kamila.
-Ahora eres mía.
No se percata que con la espada atravesada en su pecho, Francesco se levanta y lo sigue. Al detenerse junto a la chica, Marco gime de dolor. La espada con la que atravesó al rubio abre la carne de su cuerpo. En un intento por salvar a Kamila. Francesco se abrazó a Marco, asesinándolo con la misma espada que cobra su vida.
Al ver a su amigo y amado muerto, Kamila se levanta y corre hacia el río, arrojándose. Nada desesperada en un intento por salvar su vida y la de su hijo...
Michiru y Haroto corren a la alcoba de su hija.
-¡Otra vez no! -Jadea la mujer al ver a su hija llorar histérica.
Lo mismo sucede en el apartamento de los Kou. Taiki no puede controlar a su hijo que grita a Haruka que salve su vida.
En Francia, Eros ha dejado caer sobre sus piernas la taza de café caliente. Su padre y el mayordomo corren a socorrerlo, mientras el joven permanece inmóvil, ausente de la realidad y la quemadura de su piel.
Un rayo atraviesa la tarde del cielo parisino.
El príncipe ha despertado...
