5:00 AM.

Michiru y Haroto no han querido separarse del lecho de su hija.

Haruka no ha reaccionado desde que lograran controlarla. Gritaba en un idioma extraño y boqueaba como si se ahogara. Luego de que Haroto le impidiera moverse, cayó en un letargo profundo.

Su pulso se siente débil y apenas respira.

-¿Qué le sucede a nuestra hija Haroto? -Impotente Michiru le pregunta a su esposo.

Él mueve la cabeza sin emitir sonido.

-No lo se amor. Anoche se acostó a dormir tranquila, estuvo feliz y bromeando con...

De repente levanta la cabeza y toma el teléfono de su hija. Busca el número de Seiya.

-"¿Hola?" -Quien responde es Natzu.

- Hola Natzu, ¿Seiya está levantado?

Se escucha el gemido del otro lado de la línea.

-"Seiya tuvo una pesadilla anoche y no despierta".

Al rubio se le resbala el auricular, Logra tomarlo en el aire.

-¡Cielos! -Respira agitado -¿Tuvo una pesadilla? -Su esposa se endereza alerta -¿Por casualidad gritaba en un idioma extraño como aquella...?

-"¿Cómo lo sabes?"

Haroto siente que las fuerzas lo abandonan. Sentándose junto a a su hija pasa su mano por el rostro.

-Porque nuestra hija sufrió lo mismo.

-"¡No es posible que suceda lo mismo!" -Solloza Natzu -"¡Ellos no pueden sufrir las mismas pesadillas al mismo tiempo!".

-Es lo que pienso, nadie puede conectarse a otra persona por medio de los sueños -Haroto responde pasando su mano por el cabello. -Ya llamamos al doctor, debe estar por llegar.

Michiru se ha mantenido silenciosa.

-"Deben estar juntos o morirán" Sorprendida observa a su espalda, no hay nadie, pero esa voz parece haberle hablado al oído -"Apresúrate".

Se levanta observando a su hija.

- ¿Y si no son sueños?-Se pregunta -¿Qué tal si...? Esto es una locura. -Toca el hombro de su esposo -Toma a Haruka en brazos y sígueme -Sale apresurada.

-Luego te llamo Natzu -Dice el rubio cortando la llamada.

Despojándola de las sábanas, toma a su hija en brazos y camina tras Michiru. La mujer ha abierto la puerta del apartamento y se dirige hacia la de sus vecinos tocando insistente el timbre.

Taiki, visiblemente conmocionado abre la puerta.

-Perdona Taiki, luego te explicaré. -Ingresando al apartamento, Michiru avanza hacia la recámara de Seiya.

Al verla entrar, Natzu deja de acariciar el cabello de su hijo y se levanta de su lado.

-¿Qué sucede? -Pregunta azorada viendo tras de su amiga a Haroto con Haruka. Detrás se halla Taiki confundido.

Michiru suspira. Ruega que su loco plan los haga reaccionar.

-Colócala junto a...

-¿Enloqueciste? -Abrazando contra su pecho a su hija, Haroto niega vehemente.

Michiru eleva las manos al techo.

-¡Si enloquecí! -Exclama desesperada -¿No te das cuenta? ¡Nada de esto es normal! --Señala a los jóvenes -Ellos tienen sueños paralelos, se llaman con nombres extraños, -Se pasea por la alcoba -¡el loco de Francia los nombra sin siquiera haber visto antes a Seiya o escuchado de él...! -Respira profundo al percatarse que ha comenzado a gritar. -Estoy loca, paranoica, lo que quieras creer. Pero en este instante colocarás a Haruka junto a Seiya o ¡te juro que verás mi furia en acción!

Taiki y Natzu han escuchado sorprendidos. Observan a los adolescentes.

-Seiya intentó escapar nuevamente anoche mientras gritaba dormido, esta vez lo sujeté fuertemente antes que se hiciera daño como en la otra oportunidad -El castaño dice con voz temblorosa - Luego de eso cayó en este sueño profundo sin haberse movido una vez. -Toma a la rubia de brazos de Haroto y suavemente la acuesta junto a su hijo.

-Haruka nos despertó a las dos menos cuarto de la madrugada.

Sorprendida, Natzu lleva su mano a la boca.

-A esa hora, Seiya comenzó a gritar...

-No desesperemos. Debe haber una explicación coherente para esto -Taiki pasa sus manos por el cabello.

-Explica entonces cómo dos personas pueden tener el mismo sueño y reaccionar con gritos al mismo tiempo. -Su esposa exclama.

Michiru entrelaza las manos de los jóvenes.

-Si esto no funciona... -Ahoga un sollozo.

-No se que es lo que quieres probar, pero no perdamos la fe. -Haroto le toca el hombro.

Silenciosos; aguardan alguna reacción de los jóvenes.

-Soy cristiana -susurra Natzu con las manos unidas en el pecho -Sin embargo,comienzo a creer que ellos ya se habían conocido antes.

-No digas tonterías. -Taiki exclama, guarda silencio al ver que su hijo mueve la mano apretando la de Haruka.

-Eshe... -Murmura el chico.

-Adom. -Como una brisa, el nombre escapa de los labios de Haruka.

Michiru se arrodilla a los pies de la cama y comienza a llorar.

-Esto no es normal, no lo es...

Haroto se sienta impotente en la silla frente al escritorio.

-Tal vez la pesadilla la vivimos nosotros. Estamos... -Calla.

Seiya abre los ojos.

Confundido observa a su alrededor. No reconoce su recámara hallándose aún dormido, en ese instante es Adom.

-¿Qué lugar es este? -Pregunta en Egipcio antiguo. Algo se mueve junto a él, observa a Haruka. -¡Eshe! -Asustado exclama -¡Por Maat! -Se sienta y la atrae apretándola contra su pecho. ¡Eshe! la abraza, desesperado revisa su rostro -Eshe reacciona. No me dejes nuevamente...

Haruka abre los ojos.

-Adom mi amor -sonriéndole levanta su mano acariciando su mejilla, -Soy feliz, mis ojos te miran nuevamente. -Cerrando los ojos, se sumerge en el sueño.

-Te lo dije Haroto -Sollozando Michiru susurra -Esta situación no puede ser normal.

Seiya suspira tembloroso.

-Duerme mi amada princesa, yo velaré tus sueños -Inclinándose, besa suavemente sus labios, produciendo en Haroto una serie de sentimientos conflictivos.

-¡Ese chico besa a mi bebé! -Dice al borde de un colapso.

Su voz despierta completamente a Seiya. Pestañea varias veces antes de mirar sorprendido a su novia en sus brazos.

-¿Qué...? - La coloca con cautela sobre la almohada, percatándose de la presencia de los padres de ambos, salta de la cama -¡Juro por mi vida que no hemos hecho nada malo! -Observa asustado a Haroto y Michiru -No se como ella...

-Lo se mi pequeño -Natzu le toma la mano.

-Mamá, papá ¡Les aseguro que no se como ella llegó a mi habitación!

-Tranquilo hijo -Taiki le aprieta el hombro.

-¿Qué sucede? -Observa nuevamente a su novia luego a los adultos -¿Por qué ella...?

Michiru arropa a su hija.

-¿Recuerdas haber soñado algo? -Taiki lo cubre con la bata que toma de los pies de la cama.

Asustado aún, Seiya lo mira sin comprender lo que le pregunta.

-No lo se... -Mueve la cabeza -¿Qué sucede? -Mira a Haruka.

La chica comienza a estirarse perezosa.

-Regresemos a casa, -Irguiéndose, Haroto toma a su hija en brazos, ella se abraza de su cuello y continúa durmiendo -Ya realizamos el experimento y traumatizamos al chico, no quiero que mi niña también sufra.

Sin esperar respuesta de nadie, se marcha con su preciada carga.

-¿Cómo supiste que uniéndolos, ellos reaccionarían? Taiki le pregunta a Michiru.

-Siento dejarlos ahora, hablaremos más tarde -Haciendo una reverencia, sigue a su esposo...

Minutos más tarde, sentado a la mesa de la cocina, Seiya escucha anonadado lo que sus padres le relatan.

-¿Dicen que es la segunda vez que nos sucede? ¿A ambos? ¿Al mismo tiempo?

-Así es -Natzu coloca frente a él una taza de te, le ofrece otra Taiki. -La primera vez corriste al apartamento de Haruka, fue aquella oportunidad cuando te golpeaste la frente y culpaste a tus hermanas, esta vez...

-Te sujeté fuertemente para evitar que te hicieras daño. -Taiki continúa -Lo que pudo ser un error. No despertabas y Haruka tampoco reaccionaba.

-Michiru nos dijo que Haruka hoy tuvo una pesadilla, la niña comenzó a gritar desesperada en el mismo instante que empezaste a hacerlo tú.

-¡Cielos! Rasca su cabeza.

-No se movían, ¡parecían muertos!- Natzu se sienta, está agotada. -Por gracia divina, Michiru tuvo una loca idea, obligó a Haroto traer a su hija y acostarla a tu lado.

Taiki mueve la cabeza, aún le cuesta creer lo sucedido.

-No se cómo... elocuente mueve las manos -Pero reaccionaron. Al principio la llamabas Eshe y hablabas en un idioma extraño, quizás egipcio, pero no el que se habla en la actualidad...

-Lo creemos así porque los nombres son egipcios -Natzu le toma la mano -Dime por favor que es lo que les sucede.

-¿Qué es lo que sueñan para que se comporten tan extraños? -Taiki insiste.

Su hijo baja el rostro y mueve la cabeza.

-No lo se -Confiesa -No recuerdo haber soñado nada anoche. Me fui a dormir como las otras noches y desperté con Haruka en mi cama y ustedes mirándonos.

Sus padres intercambian miradas.

-¿Por qué llamas Eshe a tu novia? -Natzu le pregunta.

Sin saber como evadir la pregunta Seiya suspira de alivio al escuchar el despertador.

-Iré a bañarme antes que el pequeño virus y su 50% se levanten a crear el caos.

-No irás a la escuela. Te llevaré al doctor -Taiki le ordena.

-Debo entregar el informe del proyecto -Se excusa Seiya. -La profesora Setsuna...

Su padre levanta la mano.

-Dáselo a Darien para que lo haga llegar. Esto es mucho más importante.

La puerta de la alcoba de las gemelas se abre, saliendo ellas veloces.

-¡La última es un huevo podrido y le aseará la alcoba al mamitiado! -Grita Azumi azotando la puerta del tocador.

-¡Rayos! La próxima vez le haré una zancadilla. -Cere no tiene más opción que correr a la alcoba de sus padres.

Calmados, sus padres escuchan a las niñas.

-Por lo menos tendré una esclava hoy -Seiya sonríe.

-Espera en tu alcoba, cuando Azumi desocupe el lavabo, te asomas. De lo contrario estará encerrada hasta la hora de salir para la escuela solo para escucharte gritar. -Su madre le sugiere -Prepararé el desayuno para mis ángeles.

-"¡Ángeles!" -Ironiza Seiya obedeciendo a su madre.-" Los diablillos son menos revoltosos que mis hermanas"...

Apartamento 3-B.

Moviéndose por la cocina, Haroto no logra comprender aún lo que sucede.

-Siéntate a beber una taza de café -Michiru le dice -Me pones nerviosa.

Él se detiene un instante a mirarla.

-¿Cómo supiste qué hacer?

-¿A qué te refieres?

-¿Cómo supiste que acercándolos despertarían?

A Michiru le tiemblan las manos. Observa los ojos verdes de su esposo.

-¿Qué pensarías si te dijera que alguien me lo dijo al oído?

-Que acabas de postularte para una habitación en la clínica psiquiátrica. -Vuelve a pasearse -¡Cielos! -Exclama -Esto me está enfermando. -Suena el timbre. Corre a abrir la puerta hallando al médico. -¡Qué bueno que vino doctor! -Sin esperar su respuesta lo arrastra hacia la alcoba de su hija -Haruka enfermó anoche...

-Haroto -Michiru lo llama.

-No despertaba y apenas respiraba.

Abre la puerta hallando a su hija despojándose de su camisón.

Al ver a los hombres Haruka grita.

-¡Te he dicho que toques la puerta antes de entrar! -Vocifera tomando su sábana -¡Fuera de mi habitación!

Ruborizado, el rubio cierra la puertas.

-Lo siento doctor Hatoyama.

-Por lo que acabo de ver, su hija goza de perfecta salud. -Hatoyama sonríe.

-Anoche no estaba así -Insiste Haroto. -Tuvo una pesadilla y no despertaba.

-Esperemos que la joven esté presentable. ¿Qué sucedió el día de ayer?

Caminan de regreso hacia la sala.

-Regresamos de Europa -Michiru le entrega una taza de te -Estuvimos dos semanas en Francia, fueron muy fuertes para Haruka.

El médico asiente.

-Esa pesadilla de la que hablan y el sueño profundo, pueden haber ocurrido como consecuencia por el agotamiento de su hija. Deben recordar que su organismo está pasando por un proceso, adaptándose al desarrollo de su sistema endocrino.

-Pero eso no explica la razón por la cual no reaccionaba -Insiste la dama.

-Los jóvenes duermen mucho. pueden llegar a dormir de ocho, hasta quince horas seguidas sin necesidad de comer o levantarse al baño. Mi recomendación será que el día de hoy permanezca descansando y regrese a sus labores académicas el día de mañana.

Michiru y Haroto intercambian miradas. Saben que esa orden no le agradará a su hija.

-Iré a avisarle a Haruka -La mujer corre a la recámara.

-Queremos que le haga un reconocimiento doctor, para estar seguros. Haroto le pide.

-¿Quién dijo que me convierta en vaga? Se escucha el grito de Haruka.

-Esa energía no es de una persona con problemas de salud -Insiste Hatoyama.

En la alcoba de la rubia, Michiru intenta que entre en razón.

-Entiende hija, no pasaste un buena noche.

-¡Por supuesto que si! -Desde el tocador Haruka le dice -Me acosté temprano y dormí hasta que el despertador sonó.

Michiru se muerde el labio inferior.

-¿No soñaste nada? ¿Tal vez una pesadilla?

Haruka sale envuelta en una diminuta bata de seda.

-No -Busca el uniforme en su armario, colocándolo en la cama -Estaba tan cansada que no soñé.

-Como la otra noche. -Murmura su madre viendo como su hija busca entre su joyero los zarcillo en forma de media luna.

-He estado ausente del colegio dos semanas. -Busca su anillo de oro sin hallarlo -Es extraño, juraría que guardé mi anillo en su lugar antes del evento -Pensativa continúa moviendo las joyas. -Tampoco está mi cadena con el dije que me regalara... _Guarda silencio al recordar que su madre está presente -Mamá, me faltan varias prendas.

-Pudiste dejarlas en Francia, siempre estabas agotada.

-No es cierto, -Abre una gaveta -¿Acomodaste mis cosas ayer?

-Así es, fue cuando recibiste a Darien para conocer del proyecto.

-¿Dónde colocaste mis pañuelos?

-En la gaveta junto a la de la ropa interior.

La rubia abre el cajón, revisando

-No está mi pañuelo blanco, el que tiene grabadas mis iniciales. -Masajea sus sienes -Recuerdo haber guardado todo cuando hice el equipaje.

-Obedece y acuéstate a descansar.

- Escribiré un correo al señor Chatebriand . -Responde enojada Haruka -Le diré que alguno de sus empleados me ha robado y exigiré me regresen mis pertenencias.

-¡No! -Grita su madre -Digo, es mucho esfuerzo, te compraré lo que dejaste olvidado...

-Mamá, a veces eres lenta -La rubia evita levantarle la voz -Acabo de decirte que me robaron mis cosas, no las olvidé. La cadena fue un obsequio de alguien especial.

Michiru mueve las manos impaciente.

-Si, si. Te la regaló Seiya, también el anillo y el pañuelo – Su hija voltea a verla ruborizada y boquiabierta. -¿Creías que me engañan y no estoy enterada de su noviazgo?

-Yo...

-No he dicho nada para evitar que tu padre sufra un ataque. -Toma el uniforme y lo guarda en el armario -A descansar.

Haruka le da la espalda, tímida la mira a través del espejo.

-¿Por qué el doctor Hatoyama está en casa? -Intenta cambiar el tema.

-Ya te lo dije, estuviste muy mal. - La toma del brazo llevándola a la cama -No hemos dormido desde antes de las dos de la madrugada.

Dejándose arropar, Haruka ladea la cabeza pensativa.

-¿Qué tenía? ¿Fiebre...?

-Gritabas dormida que te ahogabas, llorabas sin cesar y luego de hacer un extraño ruido no te moviste hasta...

Haruka espera escuchar el resto del relato, sin que llegue.

-¿Hasta qué? -Pregunta curiosa.

-Iré a decirle al doctor que te haga un reconocimiento, quiero estar segura que estás bien. -Sale apresurada dejando a Haruka más intrigada...