-Creo que matamos a tu papá -Seiya dice preocupado.
-No, es solo teatro -Haruka mira a las enfermeras darle primeros auxilios a su padre.
Natzu toma el brazo de su hijo.
-Será mejor que desaparezcas por un buen rato. -Mira a su esposo que curiosea -¿Qué haces? Ven a servir de portero, ya tu hijo pasó mal rato para que lo maten definitivamente.
-Estoy tomando nota de lo que No debo hacer cuando una de las gemelas me presente a su novio, -Taiki señala a su amigo -pero no debo preocuparme en vista que eso no sucederá hasta dentro de cuarenta años.
-Si usted lo dice -Haruka bosteza -Mamá, corre a toda esa gente por favor, perturban mi tranquilidad. Dile a papá que si deja de fingir lo dejaré dormir junto a mi cama. De lo contrario, impediré que le den entrada al hospital.
De inmediato, Haroto abre los ojos y se incorpora.
-Eres una niña mala ¿Cómo puedes comportarte de esa manera después de darme esa noticia mortal?
Michiru y las enfermeras se enojan.
-La próxima vez le hacen resucitación con electricidad. -Irritada sale de la habitación.
-Tendré la máquina lista -Expresa la más pequeña. Da la vuelta y mira a Seiya -¿Quieres que te ate a la cama?
-Quería saber...
-¡Cinco y no te veo jovencito!
Seiya se gira para alejarse.
-No creas que he olvidado lo que dijiste, -Haroto - esperaré que mejores y no hayan testigos.
-Si papá te levanta la voz, nos fugaremos.
Todos, incluido Seiya voltean a ver a Haruka.
-Los chicos de hoy en día ya quieren vivir como adultos cuando todavía usan pañales. - Refunfuña la enfermera.
-Llévatelo de inmediato -Taiki indica a Natzu. Espera que los suyos abandonen la habitación para dirigirse a Haroto. -Te invito un café.
-¿Estás de acuerdo con los chicos? Le pregunta acusador.
-Prefiero tenerlos cerca a que se escapen y sufran sin sentido y por nuestra culpa. -Responde sincero - Pero no es de eso que quiero hablarte.
Haruka se mantiene silenciosa, piensa en el sueño que tuvo. Solo que no puede asimilar si fue uno o dos sueños. ¿Ella y Seiya tuvieron o tendrán tres hijos? ¿Él estaba trepado en un árbol? ¿Por qué la mujer les dijo que si uno de los dos muere el otro lo seguirá después? ¿Por qué...? Tantas interrogantes le producen dolor de cabeza.
-Buenas tardes -La voz desconocida la hace girar la cabeza.
-Buenas -Responde calmada al hombre calvo de ojos azules escondidos tras unas gruesas gafas. Usa un traje oscuro y camisa blanca. -¿Es doctor?
-Psicólogo -Asiente él. -Soy el doctor Mitchio Nakasaki.
-¿Y está aquí por?
-Solo quiero charlar.
Haruka observa la libreta que lleva en su mano y la grabadora que extrae del bolsillo de su saco.
-¿Hay alguna razón para que yo quiera escucharlo? Mamá puede decirle todo lo que quiera, en este instante deseo regresar a casa, han comenzado las clases y continúo de vacaciones.
-¿Odias estudiar?
-Estudiar es mi pasión, odio a la gente que se la da lista conmigo. -Su mirada muestra la molestia que se siente -Me niego a responder algo más sin la presencia de mamá.
-¿También odias trabajar? -Ignora su molestia -¿Te sientes explotada por tus padres?
-Adoro posar, que los flashes de las cámaras me deslumbren. No se si sus padres lo odia, pero los míos darían sus vidas por mi felicidad.
-Tengo entendido que...
-¡Mamá! -Grita Haruka.
De inmediato, Michiru ingresa.
-¿Qué sucede?
-¿Quién dijo que necesito un loquero?
-Es la política del hospital -El psicólogo explica.
-¿Qué clase de política y por qué sigo en este lugar?
-Ya te dije que te desmayaste.
-Bien, ya estoy despierta, ¿A qué hora nos marchamos?
-El médico no te ha dado de alta -Mira apenada al psicólogo -Disculpe la imprudencia de mi pequeña.
-Descuide, señora Tenoh. -Se levanta de la silla -Iré a visitar al joven Kou.
Haruka se interesa en lo que habla.
-¿Por qué va a ver a Seiya? ¿Papá lo envió para hacernos desistir de nuestro noviazgo?
El psicólogo se sienta nuevamente.
-¿Es tu novio?
-Si, y antes que lo pregunte, nos conocemos desde hace diez años y somos novios desde el año pasado. -Responde altanera.
-Por todos los cielos Haruka, deja al doctor hacer su trabajo.
-¡Pero...!
-¿Quieres que te trate como adolescente responsable o como la pequeña de cinco años que estás representando?
Madre e hija se enfrentan en duelos de miradas.
Suspirando, la rubia cierra los ojos.
-Está bien, que pregunte lo que quiera, eso no significa que yo responda.
Una hora más tarde Serena, Abby y Samantha se asoman a su puerta.
-Así que era cierto, estás enferma. Lalo gritaba esta mañana que estabas muerta -Samantha le arroja manzanas y kiwis encima -Te traje esto, es la tradición que todo paciente a punto de morir dentro de este infierno sea primero rellenado como cerdo al horno.
-No se si agradecerte o hacerte comer tu obsequio -Haruka ironiza.
-Cómelo, aún estoy asustada de tener que vigilar mientras ella robaba las frutas -Serena dice.
Haruka abre los ojos desorbitados.
-¿Los robaste?
Las tres visitantes adolescentes ríen por la expresión de Haruka.
-Es divertido, deberías probarlo un día.
-Ni en tus sueños. ¿Ya son las cinco?
-Son las tres de la tarde -Abby se sienta a su lado -Escapamos de la clase de la profesora Setsuna. Ya está amenazándonos con un mega proyecto.
-¿No temen que el director llame a sus padres?
-No -Kenji e Ikuko están en la puerta con Michiru -Nos alegra verte bien, hemos aprendido a apreciarte pequeña. -La madre de Serena le dice sonriente.
-También los quiero.
-Y para desmentir al pequeño engendro -Kenji señala a Samantha -Yo compré las frutas, pasé por el colegio para buscar a Serena y estas dos garrapatas se me pegaron. Así que tuve que traerlas.
-Aguafiestas -Exclama Samantha.
-Hablando en serio -Serena revisa la gaveta de la mesa -¿Qué te sucedió?
-Me desmayé.
-Si te desmayas te llevan a casa, no al hospital. A no ser que tengas algún cáncer y te mueras, como le pasó al papá de Sam. -Abby
-Ustedes si que saben animar a la gente,-Dice Kenji - no sean psiquiatras o harán que sus pacientes se suiciden.
-Y yo pensaba serlo -Samantha.
-¿Ya me dieron de alta? -Pregunta esperanzada la paciente.
-El doctor quiere tenerlos esta noche en observación, mañana yo misma te llevaré al colegio -Michiru responde.
-¿Y Seiya?
-La enfermera lo tiene vigilado después que intentara dejar su habitación por segunda vez.
-Esto es un castigo -Se queja la chica. Piensa en las palabras iniciales de la aspirante a gótica -¿Quién dijo que yo morí?
Serena y Samantha señalan a Abby.
-Estuvo gritando por un minuto, diciendo que ya no sería redimida. -Serena
-De veras que su locura está llegando a su punto más alto -Samantha.
-Lo siento, pero por un instante vi a Seiya y a ti dejar sus cuerpos.
Michiru observa a la chica.
Vuelve a angustiarse. Deberá pedirle el número de Sitti a la directora de la preparatoria, con tanto dolor se lavó las manos y olvidó llamar...
A las cinco y treinta una horda de estudiantes y profesores invaden las habitaciones de los jóvenes.
Brisa, Darien Armando, los profesores Soishi, Setsuna, los padres de Yaten, los Tsukino, los padres de Kakashi, conversan en el pasillo con los Tenoh y los Kou. Taiki pidió a otro vecino que cuide de los más pequeños hasta las siete.
Sus hijos se encargan de molestar a los pacientes.
-¿Es cierto que quisieron imitar a Romeo y Julieta envenenándose? -Yano le pregunta a Seiya.
-¿Diamante los maldijo? -Kazuki destapa una botella de cóctel de jugos –Conozco hechizos para que un muerto le hale las patas.
-Se dice pies -Darien. -Y deja de tomarte el jugo que le compré a Kou.
-Lo que sea y la próxima vez recuerda que todos salimos de clases. El hambre arrecia.
-Mejor atamos a la bacteria y sumergimos en una pileta llena de anguilas eléctricas. -Yaten se come las uvas que su padre trajo a Seiya.
Zafiro pone los ojos en blanco y se marcha a la habitación de Haruka. Si ser adolescente es comportarse como un estúpido, prefiere mantenerse niño.
-Apuesto a que jugaste en las mayores con Tenoh y está inflada -Toya.
-¡Animal con ropa! -Andrew le da un zape -¿No recuerdas que Tenoh estuvo tres meses modelando y...?
-¿¡Quieren callarse de una vez!? -Seiya les grita. -¡Haruka y yo no hemos cruzado la línea y tampoco quisimos suicidarnos, no está embarazada, dejen de comportarse como viejas chismosas y respeten mi comida!
En su habitación, Haruka recibe miradas curiosas y maliciosas.
Cere y Azumi la peinan y acomodan su ropa y la sábana.
-No, no quisimos hacer un pacto de muerte y tampoco estoy embarazada. No tengo idea de lo que nos sucedió pero en este instante deseo patear el trasero de Diamante, todo comenzó cuando él quiso golpearme.
Mina asiente.
-Papá se va a enterar de esto.
-¿Y dejarnos sin la diversión de la venganza? -Lita -El hombrecito que se mete con una de nosotras se mete con todas.
Se escucha un murmullo de aceptación.
-Soy su hermana, no su cómplice -Mina indica -Pero de mi boca no ha salido que es alérgico a los mariscos, odia el puré de papas, sudar excesivamente y ensuciarse. Nunca, jamás he divulgado sus debilidades.
-¿Sudar? -Lita sonríe maliciosa -Llévalo el sábado al gimnasio, mi tío suda como un condenado. Envía a mi teléfono una fotografía del patiquín y me encargaré que lo reten en público.
-De esa manera no podrá negarse. -Samantha aparece con una hamburguesa -Cómete eso, tal vez te desmayaste por pasar hambre.
-No creo que sea buena idea -Amy -Puede entrar la enfermera y...
Las otras chicas la pitan.
-Nos dejas hamburguesa y también jugo -Advierte Cere -Si quieres, Azumi y yo preparamos a ese desteñido para el sábado.
-No me parece conveniente, Seiya podría sufrir las consecuencias. -La rubia toca la cantidad de trencitas en su cabello. -Espero que no me hayan enredado el pelo.
-No, estás bella y quien se mete con mi hermano se encuentra un problema con nosotras -Cere indica -Es solo nuestro el privilegio de hacerlo rabiar.
Extrañamente, Azumi se mantiene silenciosa. Una de las razones es la presencia de Zafiro; otra, es su mente maquinando cómo hacer para castigar a Diamante...
.-
París, Francia
- "El joven que vive en su edificio se dio cuenta que los seguíamos y nos tomó fotografías".
Eros aprieta la mandíbula.
-Gracias por tu servicio. -Corta la llamada y marca un número internacional.
- "¿Quién te dio este número?"
-Cierra la boca y escucha, me dijeron que eres bueno en tu trabajo.
- "Soy el mejor limpiador"
-Eso espero, porque necesito que te deshagas de un torpe sirviente, su identidad y vehículo. Que nada lo vincule a este país. Por el dinero, no te preocupes. El nombre es...
Fuera del estudio, Francois Chatebriand escucha a su hijo hablar en japonés. Teme por lo que esté haciendo, el rictus de soberbia y odio lo hacen pensar que el joven que vive en su casa, no es su hijo...
