TÚ, MI DESTINO

Capítulo 2

**Represalias**

Planeta Vegetasei

No estaba dispuesto a dejar que el lagarto se salga con la suya una vez más, ya lo había tenido que soportar por varios años durante su infancia y lo agobiaba sobremanera el tener que actuar tan impulsivamente, pero mientras estuvo en el tanque de regeneración pudo pensarlo con calma y había tomado una decisión. Durante ya algunos años se contuvo los arranques de reclamar el trono como suyo, hace tiempo que se había dado cuenta de que su padre ya no gobernaba como era debido. Se había vuelto muy flexible y aquello era impensable en un Rey Saiyajin. Sabía que su hermano había quedado afectado por el ataque en Zarg, pero nada pudo hacer al respecto, eran muchos guerreros quienes los atacaron y no pudo protegerlo, aunque lo intentó. Al contrario de su padre él sentía algo de preocupación por Tarble, se imaginaba cómo se sentiría ahora que había quedado invalidado para combatir. Se vio interrumpido por su soldado de confianza, lo notó acercándose sigilosamente hacia él.

– Príncipe, me había solicitado – Le dijo haciendo una reverencia como ademán de saludo – Bardock me lo comunicó.

– Deja de hacer esas estupideces Nappa, ahora escúchame con atención; Freezer nos tendió una trampa. Zarg estaba infestada de sus soldados, al parecer esa es la nueva base principal del maldito y están muy bien camuflados. Le di la orden a Bardock de que reúna a sus mejores soldados y te digo lo mismo a ti, reúne a los mejores elite para ésta mañana en la arena. Tendremos una convocatoria hoy, todos pueden sumar, necesitamos detener al ejército de ese miserable o se hará masivo y será imparable después – Le dijo mirándolo con el ceño fruncido – No importa si el Rey no lo aprueba, no está en condiciones de decidir.

– Príncipe, haré lo que me pide. Pero sí veo prudente esperar la aprobación del Rey – Le dijo con un poco de miedo de sus represalias.

– ¡No toleraré ninguna desobediencia!, que te quede claro…yo no soy tan condescendiente como el Rey – Le dijo socarronamente – Ahora desaparece de mi vista y haz todo lo que te he pedido, no lo olvides, quiero a todos mañana a primera hora en la arena.

– Sí Príncipe – Se retiró rápidamente, dirigiéndose en busca de sus soldados. Debía de conformarse con seguir las órdenes del Príncipe, sabía que contradecirlo era demasiado arriesgado. Se había ganado a pulso aquella fama de hostil y despiadado, pero debía reconocerlo...era demasiado poderoso y aquello era lo más importante. La sociedad Saiyajin seguía el poder y su futuro monarca sería el más poderoso de todos.

– Imbécil – El Príncipe se encontró solo en la enorme sala médica, dirigiéndose de inmediato a su habitación, necesitaba descansar y pensar muy bien en lo que haría, no estaba en sus planes el fracaso; sabía de sobra que de no ser por él probablemente su padre y su hermano hubiesen muerto en Zarg, se maldijo internamente por pensar en protegerlos, él no debía de pensar en eso, cada uno era lo suficientemente fuerte para cuidarse a sí mismo.

Escuchó que alguien tocaba la puerta de su habitación y automáticamente se colocó su restreador para verificar quién era, no entendía quién se atrevía a molestarlo después de que él haya dado la estricta orden de no ser molestado por absolutamente nadie. Verificó un poder de pelea de once mil trescientas unidades, supo que era un guerrero élite. No podría ser Nappa, ya que su soldado superaba ese poder, tampoco Bardock o alguno de su escuadrón. Lo más probable es que sea alguna de las hembras que solían buscarlo cuando regresaba de alguna misión. No tenía ánimos de siquiera tomar a alguna, estaba enfrascado en otro tipo de pensamientos, pero nuevamente los golpes en la puerta lo desconcentraron.

– ¡Lárgate de aquí, no recuerdo haber solicitado compañía! – Dijo muy incómodo, no quería ver a nadie en esos momentos.

– Príncipe Vegeta – Escuchó una voz familiar, era aquella hembra que siempre lo buscaba, ya la había tomado antes como a muchas otras y no era nada especial, una más que buscaba atrapar al futuro Rey, pero no le dio ni le daría el gusto a ninguna, las despreciaba apenas al terminar el acto sexual – Vine para saber cómo se encontraba, discúlpeme por el atrevimiento pero, extrañé mucho su presencia – Se atrevió a decirle en un tono mucho más sugerente, lo que no pasó desapercibido para el saiyajin.

– No me interesa, lárgate ahora Lenussy…no me provoques – Su tono de voz sólo denotaba ira y odio, supo que era mejor no molestarlo ahora; ya lo encontraría de mejor humor como en otras ocasiones.

Cerró sus ojos intentando así conciliar el sueño, lo necesitaba. En otra ocasión no hubiese dudado en abrirle las puertas de su habitación a esa mujer pero ésta no era una de esas ocasiones, hoy no necesitaba del consuelo de ningún cuerpo bajo el suyo.

Hoy sólo necesitaba encontrarse consigo mismo.


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Era trasladada como si fuese un objeto más entre los "trofeos" que llevaban para el Lord, como oía que lo llamaban muchos. De seguro sería un ser repugnante y desgraciado. ¿Qué clase de monstruo haría tanto daño? Sólo alguno que no merecía la vida. No podía creer el estado en el que se encontraba, casi irreconocible. Sus compañeras estaban en las mismas o peores condiciones que ella, la mujer con la que más se había relacionado parecía la más madura de todas, aunque no en edad pero sí en pensamiento. Al menos aún tenía alguien con quién poder compartir su pesar, ella también era un soporte importante para que las otras mujeres no se desmoronasen ante la tristeza. Ellas dos eran las más fuertes y conscientes de todo lo ocurrido.

Y harían hasta lo imposible por sobrevivir y lograr escapar algún día.

– Milk, cuéntame un poco más sobre ti, siento que tú ya sabes todo sobre mí y parece que nunca te dejase hablar, quiero conocerte mejor…por favor – Le dijo dedicándole una leve sonrisa.

– La verdad es que no hacía mucho, sólo entrenaba artes marciales mientras recibía educación de mis maestras; iba a conocer a mi prometido en unos días – Suspiraba pesadamente – Pero todo se frustró, el día que llegaron al castillo de mi padre y acabaron con todo.

– ¿Castillo?

– Sí, mi padre era el Rey de Frypan, la ciudad que se encuentra bajo el Monte sagrado situado en la parte sur del continente, nuestro castillo se hallaba en lo alto del monte – Su mirada se entristeció – Mi padre trató de defenderme y ellos lo mataron sin miramientos, delante de mí.

– Lo siento mucho…no quería que recordaras eso Milk…perdóname por favor – Le dijo muy apenada, no era su intención que su amiga se sienta tan mal, sólo quería saber un poco más sobre ella.

– Tranquila Bulma, no te preocupes…después de todo es probable que me reúna con él muy pronto.

– No digas eso ni de broma por favor, quedamos en que nos mantendríamos fuertes; no desistas ahora – Le dijo a la morena.

– Lo sé, pero con el paso de los días mis esperanzas se hacen menos, no sé si en verdad algún día logremos escapar.

– Basta, mejor dejemos de pensar en eso – Pensó en cambiar el tema, no quería seguir agobiándola con más cuestionamientos.

– Milk…yo iba a casarme, tenía una relación de casi ocho años con mi novio – Recordó el rostro del hombre al que aún amaba – Él dio su vida por salvarme, para lograr que pueda huir.

– Lo lamento tanto Bulma...yo esperaba algún día encontrar el amor verdadero, pensé que mi prometido sería aquella persona especial en mi vida, pero al parecer eso nunca sucederá.

– Dime algo… ¿Ese maldito de Dodoria logró abusar de ti? – Le preguntó con temor de escuchar la respuesta.

– ¡No!, no abusó de mí…de ninguna de nosotras porque ese día tú llegaste a tiempo, también Zarbon apareció, ¿Lo recuerdas?

– Ambos son unos desgraciados por trabajar para Freezer, deberías descansar Milk quedan pocas horas para arribar, según lo que comentaron los custodios, aprovecha y descansa un poco…yo estaré despierta.

– Gracias Bulma, cuida de las chicas por favor – Le dijo dedicándole una cálida mirada y se recostó en uno de los lados del cubículo donde eran trasladadas.

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Base espacial Zarg

Los soldados de Freezer buscaban la manera de reponer aquellas pérdidas reclutando soldados en los planetas cercanos, obligándolos a unirse a sus filas. Lo cierto era que esos tres saiyajin mermaron gran parte de su ejército y no encontraban la manera de contrarrestarlo. ¿Cómo fue posible que tres monos hayan causado tantas bajas?, ¿En qué momento se hicieron tan poderosos?

Uno de los soldados de las fuerzas especiales recordaba al pequeño Príncipe Saiyajin, pues Freezer lo mantuvo como su soldado gran parte de su vida, recordaba lo poderoso que era tan sólo siendo un niño y ahora…al parecer había sobrepasado sus propios límites. Fue sorprendente verlo pelear, pensó en que posiblemente aquella leyenda que escuchó alguna vez por los pasillos era cierta. La familia de Freezer le temía al Súper Saiyajin, quizás Vegeta sea ese al que tanto teme.

– Zarbon y las nuevas ofrendas aterrizarán en tres horas – Escuchó a otro de los miembros de las fuerzas especiales.

– ¡He oído que trae hermosas mujeres! – Exclamó uno más pequeño.

– Cállate Guldo, dudo mucho que alguna de ellas deje que la toques, deja eso para alguien que sí sabrá que hacer – Sonreía ladinamente.

– Idiota, ya veremos quien logra quedarse con ellas.

– Dejen de decir estupideces, esas mujeres que traen no son para su entretenimiento. Son las nuevas adquisiciones para el harem del Lord. Ninguno de ustedes podrá tocarlas siquiera no sean idiotas.

– Vamos Ginyu, el Señor Freezer no siempre estará presente…en algún momento dejará de usarlas – Le dijo el pequeño.

– No estaría tan seguro, recuerda que tiene ojos en todos los rincones de la galaxia. A menos que quieras que acabe contigo Guldo.

– Trataré de olvidarlo, ¿Cómo haremos para que no se entere del ataque de los monos?

– Hemos reclutado gran cantidad de nuevos soldados, espero que no lo note…le diremos que fueron los del planeta negro.

– No deberían subestimar a Freezer de esa manera – Dijo fríamente un hombre al otro lado de la sala, se encontraba recostado sobre una de las paredes, tenía la mirada tranquila, se le notaba muy calmado. Llevaba los brazos cruzados y un ademán de sonrisa que los demás sabían no era de confiar.

– Espero que no nos delates por haber atacado a tus "amigos" – Le dijo el más pequeño burlonamente.

– No son mis amigos, pero no pierdan el tiempo en eso…seré yo quien asesine a esos miserables, no interfieran en esto – Se irguió y caminó saliendo de la habitación dejando a los otros soldados en la total confusión.

– ¿Por qué los odiará tanto?

– No lo sé pero nos conviene, Brolly es demasiado poderoso.


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Fueron trasladadas hacia Zarg en un viaje que había durado casi un día, al salir de la nave pudo apreciar un planeta árido y con innumerables formaciones rocosas, había observado algunas veces parajes muy similares en la tierra. Entraron por una cueva que las conducía hacia la base principal, se encontraba bajo tierra, parecía ser una gran bóveda enterrada y por lo que pudo apreciar, estaba muy bien camuflada.

Al llegar fueron conducidas por el soldado de color rojo hacía el área en donde debían prepararse, inmediatamente fueron interceptadas por las miradas lascivas que recibían de los soldados. Sentían asco de aquellos seres. El soldado que las conducía era un tipo llamado Jeice, demasiado egocéntrico y lame botas, era un idiota que les desagradaba mucho, pero al menos no las maltrataba como Dodoria. Todas permanecieron en lo que parecían unos cuartos de baño, no sabían exactamente qué hacer pero aprovecharon para beber un poco de agua y asearse. A los pocos minutos aquel soldado verduzco ingresó al cuarto donde se encontraban.

– Terrícolas bienvenidas a Zarg, deben prepararse para la llegada de Lord Freezer, posiblemente nos acompañe ya para la mañana, aséense, péinense y luzcan lo mejor que puedan sus encantos porque de no gustarles al Lord, no dudará en matarlas. En ésta habitación tienen todo lo necesario para eso. Al terminar van inmediatamente con Jeice, él les indicará donde se quedarán por ésta noche. Y les advierto algo humanas…no se les ocurra hacer alguna tontería, porque recuerden que no dudaré en acabar con el problema… ¿Han entendido?

– Sí – Asintieron casi todas.

– ¿Qué sucede contigo? ¿Acaso no te agrada la idea? – Se dirigió hacia la peliazul que no respondió a la pregunta de Zarbon.

– No voy a arreglarme ni vestirme como una puta si es que eso estás pensando – Le respondió ella retadoramente.

Él la tomó del cuello en cuestión de segundos y la empujó hasta la pared fuertemente, lastimándola.

– Dije que acabaría con el problema, no seas necia – Le dijo mirándola detenidamente, esa humana era sumamente exótica y podría agradarle a Lord Freezer – Digamos que…sería una gran pérdida si te asesino ahora, podrías gustarle al Lord y no me perdonaría que no gozara de tus encantos.

– ¡Entonces mátame ahora mismo!, ¡Jamás dejaré que ese maldito ponga una mano sobre mí!

– Cierra la boca, no tengo ánimos de tonterías mujer idiota… ¡Ahora ve y haz lo que te ordeno, obedece!

De un tirón Zarbon rasgó toda la ropa que tenía puesta, la dejó desnuda ante los ojos de sus demás compañeras que miraban con mucho temor la escena, se sintió humillada y avergonzada, su cuerpo había sido expuesto y no se imaginaba como sería cuando el maldito tirano aparezca, sus lágrimas cayeron sin detenerse en ese momento. Se sentía herida y golpeada.

– Déjala por favor…yo me encargaré de tenerla lista para cuando llegue el Señor – Escuchó las palabras de su amiga Milk, ella la miraba como suplicándole que no se negara más o Zarbon la lastimaría.

– ¿Ven que no es tan difícil entendernos? No olviden que tienen que estar listas para la mañana.

Diciendo esto dejó caer como un objeto más el frágil cuerpo de la mujer de ojos azules, temblaba ante el miedo. Se juró no mostrar miedo ante nadie, pero ese hombre llegó muy lejos, al punto de tocarla. De desnudarla. Se resignó a vestirse como debía, esperarían la llegada del tirano, sólo esperaba que su suerte no sea tan desgraciada.

Tenía que hallar rápidamente una manera de escapar de ese lugar, ya no aguantaba los maltratos y al abuso de esos malditos.

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N/A: Hola a todos, les agradezco mucho a quienes pasaron por el capítulo anterior. En los cuatro primeros pienso explicar cada situación a fin de que se den cuenta de la afinidad que hay entre ellas. Como sabrán hace mucho que alucino con Vegetasei y ésta es mi oportunidad de dejar libre a mi mente.

Gracias infinitas a Naomigomiz por siempre estar pendiente de mis historias, eres un amor!

A Johaaceve por ser tan linda y siempre darme ánimos de continuar.

Y a la linda Sandy1 que es una nueva lectora, gracias preciosa! Un abrazo enorme para ti y te dedico este capítulo :3

Abrazos y besos, nos leemos pronto.

Au Revoir.