Evidentemente turbado, Seiya rasca su cabeza mientras intenta hacer que su imaginación le de una respuesta.

-¡Soy responsable de eso! -Haruka dice a la espalda de su madre. -Cuando apagamos los teléfonos, le quité a Seiya el suyo y lo metí en la chaqueta de mi uniforme -Dice temblorosa.

-¿Y puedes decirme cómo llegó eso allí? -Michiru le pregunta -Ayer Haroto me ayudó a pasar la aspiradora después de que se fuera nuestro visitante y no vio nada detrás de mi sofá.

-Yo... La rubia se ruboriza intensamente.

Natzu solo mira a uno y otro adolescente, no quiere intervenir para evitar en lo posible que asesinen a su hijo.

-¿Ya están listos? -Darien se acerca al ver a los Kou en la puerta de los Tenoh.

-(salvados por el muñequito) -Seiya agradece por una vez la interrupción de Darien.

-Lo estamos -Suspirando aliviada, Haruka pasa junto a su madre, toma el teléfono y sale apresurada empujando a Seiya.

Detente allí Haruka Tenoh! -Michiru le dice autoritaria.

La rubia voltea.

-¿Si mamá? Pregunta inocente.

-¡No saldrás de esta casa sin desayunar! Ya mis nervios no soportan más noticias de desmayos o enfermedades. -La rubia, regresa lentamente sin dejar de ver a su madre. Son pocas las veces que Michiru muestra su ira Pisciana y esa es una de ellas -Si alguien quiere que lo acompañes al colegio tendrá que esperar a que te alimentes.

Haruka se sienta silenciosa y sirve su musli en la leche. Sabe que no ganará una discusión con Michiru.

Darien y Seiya se mantienen silenciosos.

Zafiro sale del apartamento y silencioso camina detrás de los chicos y Natzu,mirando curioso dentro del apartamento Tenoh. Haruka tiene prácticamente enterrado el rostro en el tazón mientras Michiru la mira con expresión ceñuda y brazos cruzados. El jovencito sonríe, es la primera vez que ve a la novia de Seiya sometida.

Natzu observa de reojo al menor de los Chiba caminar hacia su puerta. Antes de que toque, Cere abre la puerta y le entrega su bolso.

-¡Te estaba esperando Zafiro! -Sonriente se cuelga de su brazo - hoy quiero que me acompañes al colegio.

-¡Pero...! -El jovencito mira a la pequeña sin comprender. Detrás de ella, Azumi está roja de la furia –Yo iba a...

-Mi hermana no te habla, y a ella no le molesta que tú y yo seamos amigos. -Lo hala hacia el elevador.

Natzu entrecierra los ojos.

Ya sabe a qué juega Cere. Quiere cobrarse la bromita que Azumi le hiciera esa mañana. Siente que un nuevo problema se le avecina. Sus gemelas de casi once años están mostrando un desarrollo precoz.

Si esto continúa así, tendrá que buscarle un buen cardiólogo a Taiki...

Los días siguientes, Seiya y Haruka no tienen un solo minuto a solas. Sus padres los acompañan hasta y desde la preparatoria. Zafiro se encuentra en medio de la batalla campal de las gemelas, Serena y Darien casi no pueden verse. Yaten está castigado hasta que se gradúe en la preparatoria. El peliplateado planea un efusivo agradecimiento a Diamante por su participación en el castigo. Yano, con novia en secundaria, siente unos extraños celos al saber que el hermano de Darien acompaña a Cere a la escuela, sin tomar en cuenta a Azumi.

Kakashi y su hermano Shōgo se ofrecen a acompañar a Serena y Azumi. Eso tiene a los hermanos Chiba con el mal genio en su máxima expresión.

La pequeña pelirrosa se niega a dormir y salir junto a Cere. Sin más opción, Natzu y Taiki tienen que aceptar que ella duerma en medio de los dos.

A la pelirroja le duele que su gemela no quiera estar con ella, por lo que ha ideado hacer que Zafiro y Azumi vuelvan a ser amigos y la perdone por la broma de mal gusto...

.-

Sábado.

-No se por qué tengo que acompañarte a este lugar. -Despectivo, Diamante le dice a Mina.

-Aquí entrena Lita, quiero tomar unas clases de defensa personal o simplemente mirar, eso es todo -Responde inocente.

Diamante ríe soberbio.

-¿Y crees que un patadita de bailarina pueda desarmar a un malhechor?

-No estoy pensando en malhechores -Murmura la rubia.

El platinado mira desdeñoso el edificio al que se dirigen.

-No me agradan tus amigos.

-Lo siento papá, la próxima vez escogeré a los metaleros -Mina dice mordaz.

De no ser porque todos esperan darle su merecido al patán de su hermano, ella no estaría en su compañía. Por su culpa, Yaten y ella fueron castigados sin teléfonos celulares ni conexión a internet, teniendo que verse y hablarse solamente en el colegio.

Dentro del gimnasio, el tío de Lita rasca su cabeza al ver tantos jóvenes en su local.

-¿Qué es lo que esperan ellos? Les ofrecí las planillas de afiliación y no la quieren hasta después del suceso... ¿Cuál suceso?

-Les dije a mis amigos que les haría una demostración de lo que puedes enseñarles, a las chicas, les haré una exhibición de defensa personal. -Calmada acomoda las vendas en sus manos. -Te aseguro que tendrás muchos aprendices.

-¿Y por qué te estás preparando para luchar?

Lita va a responderle, siendo interrumpida por uno de los chicos.

-El zorro está cerca -Avisa a la castaña antes de correr hacia los demás --¡Está llegando el principito!

Hay un murmullo entre los asistentes. Darien y Zafiro lograron que Brisa les levantara el castigo. Pudieron asistir al gimnasio para ver la debacle de Diamante.

Kazuki, feliz porque su madre le diera luz verde para su fiesta Heavy, reparte desde el miércoles folletos de invitación. Único requisito para entrar: aportar una bebida o comida y llamar a los Kou y Tenoh para que dejen a sus hijos asistir.

-¿Qué saben de Seiya y Haruka? -Interroga a Darien y su hermano.

-No tienen permiso para la fiesta, y los padres de ambos desconectaron desde ayer los teléfonos -Darien le dice.

-Pero nosotras logramos que papá y el señor Haroto recapa... recapa... -Azumi mira a Serena. -Rapunzel, ¿Cómo es que se dice?

-Recapacitaran -La rubia de ojos celestes susurra sin dejar de ver a Darien -Te extrañé - Mueve los labios para que él los lea.

-También yo -Le responde él.

Kazuki pone los ojos en blanco.

-Ya comenzaron estos tórtolos. Mejor vámonos de aquí.

-Son peores que mi hermano y Haruka -La pequeña Tenoh lo secunda. Ignora a Zafiro que no aparta su mirada de ella -¿Dónde está tu novia de ultratumba y la loquita?

-Tienen práctica -Le informa -¿Y tu hermano?

-Seiyaestá allá con papá , él y su nuevo amigo se la pasan para arriba y abajo detrás de los zopencos como si fueran a fugarse. -Mece su melena sujeta por una cinta azul – Eso fue lo que le dije a papá, que si no dejaba salir a Seiya y Haruka lo acompañaba, una noche de estas se iban a subir al tren de medianoche hacia el sur para que nadie los encuentre.

-¿Por eso están aquí los siameses? -Mira a Haruka que no parece feliz.

-E irán a tu fiesta. Creo que me debes mil yenes y dos bolsas de malvaviscos por eso.

Kazuki observa receloso al alto peliplateado.

-¿Quién es? -. Lo ha visto cerca de la preparatoria.

-Tiene nombre extraño, es Artemis, y carga una pistola para todos lados. Y no cambies la conversación. Te ayudé para que mi hermano vaya a la fiesta, quiero mi pago.

-Haré una colecta y el lunes...

-Hoy -Advierte ella.

-¿Fuiste gánster en tu vida pasada?

-Eso fue mi gemela traidora, yo solo aprendí a hacer las cosas mejor que ella.

Cerca de ellos, la gemela de Azumi ha visto a la castaña que acompaña a su tutor. Parece un sanguijuela que no le suelta el brazo. Toya junto a ellos le dice algo a su amigo antes de ir a la máquina expendedora.

La pequeña pelirroja se acerca al joven de cabello caoba.

-¿Para quien es la soda? -Cere pregunta a Toya mirando la cola oscura.

-Es para Yano y su novia -No advierte el ceño fruncido durante segundos -¿Quieres una?

-Si, por favor -Da la espalda a la grada y mete la mano en su "bolsomágico" -¿Te sostengo las sodas?

-Si eres tan amable -Sonriente le entrega las latas.

-Cola roja -Le pide la niña. -Deberías probarla -Pasa un pañuelo por el sello sin dejar de vigilar a su acompañante.

-Es una bebida para niñas.

-¿Estás llamándome niña? -Pregunta ofendida.

Toya recuerda que no debe meterse con las gemelas Kou.

-Para que veas que no es cierto, beberé cola roja -Mete las monedas en la ranura y aprieta su selección. Mientras tanto, Cere espolvorea algo en el sello -Listo. -Abre su lata y bebé unos sorbos.

-Se calientan las sodas – La niña le ofrece las bebidas. Mira a un estudiante de secundaria. Cabello azul platinado y un bronceado fuera de temporada que resalta sus ojos azules. Quiere saber quién es el muñecote -Que las disfruten -Dice antes de darle la espalda a Toya...

-¿Tenemos que salir con chaperones? -Haruka refunfuña. Ataviada con un conjunto de pantalón y chaleco jeans, se despoja del abrigo rojo y se lo arroja en las piernas a Artemis – Si va a estorbar, por lo menos sirva para algo.

Taiki y Seiya la miran sorprendidos. Aunque prefieren callar. La conocen demasiado bien como para llamarle la atención.

-¿Estás seguro que quieres hacer eso de casarte con ella cuando tengan la edad legal para hacerlo? -Dudoso el castaño le pregunta a su hijo.

-Con o sin mal genio quiero estar con ella para siempre. -Asegura Seiya. -Voy al baño -Se marcha antes que su padre objete.

Dos minutos después los jóvenes están impacientes. Diamante se opuso a entrar al edificio hasta que Mina lo llama cobarde.

El recinto queda en silencio cuando los hermanos Aino hacen acto de presencia.

-¿Qué...? -Diamante se asombra al ver a casi toda la secundaria y parte de la preparatoria.

-Hermano, les dije a tus amigos y los míos que eres un excelente luchador -Mina sonríe encantadora -No me hagas quedar mal.

-Pero... -Voltea a ver a su hermana, solo para descubrir que se aleja hacia las gradas. Gira la cabeza y ve a Lita caminar lentamente hacia el centro de la lona.

-¿Vas a subir o quieres que te traiga en brazos? -Lo mira irónica.

-No se qué se traen en manos pero me marcho... -Varios jóvenes le cortan el paso.

-¿Qué pasa muñequito? -La castaña continúa incitándolo -¿Tienes miedo?

Taiki y Artemis miran especulativos hacia la lona.

-Por fin comenzará la acción -Malévola, Haruka sonríe -Se acaba de alegrar mi día.

-¿Eres cobarde? -Lita molesta a Diamante.

-No pelearé con una niña.

-Nunca dije que lucharías conmigo -La castaña ronronea.

-Lo harás conmigo. Dice la voz detrás de él.

Todos empiezan a aplaudir.

-¿Seiya? -Taiki mira sorprendido a su hijo. Su afición es el fútbol, jamás la lucha.

-El tarado de Diamante se ha metido con el desde el séptimo grado Haruka le informa - es hora de que el cazador se convierta en la presa.

¡Seiya no sabe pelear! -Angustiado exclama.

Haruka se encoge de hombros.

-Si le parte la nariz y le saca un diente a Diamante antes de ser noqueado, estaré más que satisfecha. -Mira interesada hacia su novio.

Diamante sonríe soberbio despojándose de su abrigo.

-Esto será pan comido. De chico B pasarás inmediatamente a chico tapete.

-¿Planeas aburrirnos? -Grita Toya.

-¿Pelearás con palabras o usarás los músculos? -Yano lo secunda. Voltea sorprendido al escuchar un estruendoso eructo proveniente de su novia.

-¡Rayos! Esperaba que saliera por el sótano y no por la azotea -Cere está de pésimo humor.

Azumi reconoce la travesura de su hermana.

-Por lealtad uterina debo ayudarla, pero después le desteñiré las greñas -Declara cruzada de brazos. Vuelve su atención a su hermano -Y si ese torpe avergüenza mi apellido, ya tengo como hacerlo pagar. -Zafiro le ofrece una soda, tomándola sin darse cuenta.

Los chicos apuestan desde almuerzos de un mes hasta esclavitud por el mismo tiempo. Los amigos de Diamante ya lo declaran vencedor.

Seiya, sin el saco y la sudadera, mueve la cabeza para relajar el cuello. No pierde de vista a su contrincante.

El tío de Lita se acerca a ellos.

-No se qué pasa aquí, pero si me consiguen diez chicos para entrenar, les perdono por utilizar mi gimnasio.

-¡Cierra la boca anciano y léeles las reglas! -Lita grita impaciente.

El hombre la ve de mala gana antes de volver su atención a los varones.

-No se aceptan golpes bajos, patadas en los riñones, dedos en los agujeros visibles... -Se sorprende cuando Diamante se abalanza sobre Seiya -¡No he dado la voz de combate!

El moreno salta hacia atrás, no con la rapidez que debió hacerlo, por lo que recibe un golpe en el rostro. Sin mostrar dolor alguno regresa el golpe haciendo trastabillar al platinado.

Haruka observa hipnotizada la lucha. De pronto, el gimnasio desaparece y el calor la sofoca.

-¿Desea un poco de néctar?

Haruka observa a su sirvienta, Masika se le parece a Abby. Vuelve su atención a los dos hombres que están arrodillados frente a su padre.

-Abdulah, sirviente personal de mi señor Ptahhotep ha escupido sobre mi honor de guerrero, diciendo cosas que no son ciertas. -Adom habla fuerte sin mirar a los señores.

-¿Decir que no duerme en las barracas como los otros es dañar su honor o sospechar que trabaja como espía del ejército del sur?

-Soy centinela, mi deber es vigilar la ciudad.

-¿Vigilas a la ciudad o a la princesa Eshe? -Murmura el sirviente.

Sus palabras le costaron la decapitación. Y el cuerpo fue arrojado a los cocodrilos del Nilo para que no tuviera paz...

Haruka regresa a la realidad, Diamante odia a Seiya gratuitamente desde que lo conoció. ¿Por qué asocia a el desagradable chico como un sirviente y a Seiya como Adom?

Así como Taiki, ella observa sorprendida como su novio evade cada ataque de Diamante. Son los mismos movimientos ágiles de Francesco y Kendrick, ambos con el rostro de Seiya. La nube de su memoria comienza a desaparecer.

Los gritos de los presentes hacen temblar las ventanas. Esperaba la lucha de dos tontos, no de dos guerreros profesionales. Una y otra vez Diamante ataca, solo para ser evadido y vapuleado.

Cae de rodillas y luego se tiende en la lona sin una gota de sangre derramada. Su oponente se encargó de anularlo sin lesionarlo.

-Uno, dos, tres, ¡Fuera! -Grita el tío de Lita -De todas maneras perdiste desde tu primer ataque a traición -Espeta al platinado.

Los amigos de Seiya saltan a felicitarlo, él sonriente agradece a todos mientras busca a Haruka con la mirada.

Ella se acerca lentamente a él. Lo mira como si fuera la primera vez que lo ve. Levanta la mano y acaricia el cardenal de su mejilla.

-Adom, siempre estuviste a mi lado... -Habla en egipcio - ¿Por qué no me lo dijiste?

Sorprendido, Seiya intenta tocarla.

-Eshe...

-Lo soy Adom, -Habla primero en egipcio y luego en japonés -soy tu princesa Eshe de Sakkarah, y siempre lo seré.

Taiki se detiene sorprendido junto a ellos, pese al rebullicio, ha escuchado la confesión de su nuera...