Mientras los amigos de Diamante lo rescatan del cuadrilátero, los de Seiya lo levantan en hombros.
-¡Felicidades hermano! -Azumi y Cere aplauden a rabiar.
Seiya, sonriente las saludas, deteniendo la mano en el aire al ver a Jedite.
No es rubio ni parece tener quince años.
Lo ve como un enorme y fuerte pelirrojo con barba abundante y mostacho que cubre su labio superior. Le parece que el joven tiene más de veinte años.
-Felicidades Seiya -Serena, tomada de la mano con Darien lo felicita.
El joven Kou la mira y le sonríe antes de volver su atención a Jedite, pero el chico ha vuelto a ser el quinceañero rubio.
-Hora de partir, -Artemis le indica a Taiki al ver a un hombre de gafas oscuras cruzado de brazos en un rincón...
.-
Apartamento 3-A.
Después de la locura del gimnasio, Taiki y Artemis lograron con cierta dificultad llevarse a los chicos con la promesa de dejarlos ir a la fiesta.
Ahora, en el apartamento Kou, los padres de Haruka y Seiya hablan en susurros, mientras los jóvenes conversan en el sofá ajenos a su entorno.
-¿Dices que ella lo llamó Adom? -Pregunta Michiru
-Y en sus cinco sentidos -Taiki siente frustración.
Por su parte Haruka mira a Seiya como si acabara de conocerlo.
-Fue muy difícil para mí guardar silencio, soñar con todo lo que pasamos juntos y no poder decirte que todo fue real. -El moreno le toma la mano -Maat me ordenó esperar.
-¡Maat! -Exclama ella -¿Estuve en su presencia? -Jadea más sorprendida.
-Estuvimos. -Asiente él.
Haruka ladea la cabeza, intentando recordar.
-Ella nos presentó tres niños. Un pequeño rubio y un par de gemelas...
-Serán nuestros hijos si logramos vencer a Pahhotep.
-¡Oh Adom! ¡Cuánto elevo mi ruego porque así sea! ¡Temo perderte en la eternidad!
-No será así Eshe, Venceremos al malvado príncipe -La abraza, soltándola inmediatamente al escuchar el gruñido de Haroto. -Hay algo que me intriga -Le dice en idioma gaélico.
Los padres de ambos se tensan. Haruka los mira recelosa antes de preguntar en japonés.
-¿Qué es lo que te preocupa?
-Si Pahhotep no estaba presente en nuestra vida en Escocia, ¿Cómo nos perdimos?
La rubia mueve la cabeza. Se acerca y le habla en su oído.
-Siempre estuvo presente, encarnó en el Marqués de Marlowe... Mi padre.
Seiya gime sorprendido.
Ya comprende por qué ese hombre la tenía prisionera. Eshe nació siendo su descendiente directa y al no poder tenerla para sí, se encargó de esconderla bajo capas de ropa y en un lugar donde no sería cortejada. Hasta que él en la figura de Kendrick la liberó de su yugo retorcido y enfermizo.
Taiki se aclara la garganta. Los adolescentes miran hacia él, encontrando a los cuatro adultos parados frente a ellos.
-Seiya, -Natzu toma la palabra. Alan y las gemelas ven un maratón de animé y Lizzy juega en su corral -¿Podrían decirnos qué les sucede? Mis nervios están a punto de reventar y enloquecerme.
-Sabes que te amamos Haruka, y que alrededor de ustedes han estado ocurriendo cosas -Michiru, aferrada a Haroto la mira suplicante.
-No se encierren y nos dejen fuera de sus vidas -Natzu no logra controlar las lágrimas -Queremos ser parte de ellas, ayudarlos... ¡Oh, Seiya!
-Mamá -El joven se incorpora y la abraza -No es nuestra intención provocarles angustia ni causarles problemas.
-¿Por qué no conversamos? -Ofrece Haroto.
-Es complicado -Haruka mira sus manos, ¿Cómo decirle a sus padres que es una princesa de más de tres mil años, cuando ella apenas lo está asimilando? -No estoy segura de que nos crean -Susurra.
-Eso lo decidiremos nosotros -Taiki comenta.
Haruka y Seiya intercambian miradas.
-¿Prometen no contratar un psiquiatra o hacer algo como separarnos? -Pregunta Seiya.
-Si llamamos al psiquiatra será para nosotros, en cuanto a separarlos, estamos conscientes de que arriesgaríamos sus vidas -Michiru les dice.
-Prometemos que no los separaremos -Haroto hace una señal en su corazón para que su hija le crea.
Haruka y Seiya vuelven a mirarse y asienten en silencio.
-Tendrán que tomar asiento si no quieren caer al suelo por lo que les diremos -Seiya señala los dos sofás individuales.
Haruka se levanta para ceder el puesto a sus padres, acercándose a su novio se toman de las manos.
-Nací hace tres mil quinientos años bajo el nombre de Eshe, princesa de Sakarah, -Observa a los adultos que no muestran señal de incredulidad -Tan pronto tuve mi primera menarquia, fui ofrecida en matrimonio al príncipe del norte Pahhotep. El mismo día día que sería presentada ante él conocí a Adom -Mira amorosa a Seiya.
Los cuatro adultos dirigen su atención a Seiya.
-Nací de padres campesinos y siendo un niño de seis años fui arrebatado del seno paterno para ser entrenado como soldado. El que sobrevivía los primeros seis años de golpes, maltratos y hambre, era de inmediato enviado al campo de batalla. Yo pasé a formar parte del escuadrón del príncipe Pahhotep, al principio cargaba las espadas y los escudos de los verdaderos soldados. Un día, el soldado a quien yo servía murió en combate y yo ocupé su lugar.
-¿Es por ello que peleas como lo hiciste hoy? -Taiki lo interroga.
Seiya sonríe de medio lado.
-Solo jugué con el tonto de Diamante, de haberlo deseado le habría hecho mucho daño. Fui entrenado para matar con las manos -Confiesa él -En esta vida, nací con el conocimiento adquirido en mis encarnaciones pasadas.
-¿Otras vidas? -Interrumpe Haroto. -¿Has vivido más como ahora y en Egipto? -Está confundido.
-Maat nos permitió regresar cuatro veces después de morir por primera vez -Seiya les relata lo que la diosa cósmica le dijera al despertar. No recuerda ninguna de sus muertes. -Esta es la última oportunidad que tenemos para cumplir la promesa de ser felices.
Las mujeres adultas asienten compungidas.
-Hay algo más que deben saber y es importante -Haruka interviene -Mi antigua esclava está entre nosotros, encarnó una vez en nuestra vida en Escocia, hoy día es nuestra vida, su nombre es Abby Reb.
-¿La gimnasta? -Natzu pregunta sorprendida.
-La misma, -Asiente Seiya .-Y a mi sirviente Bruce lo pude reconocer hoy, también está con nosotros, su nombre es Jedite. Está en la misma aula que nosotros.
-¡Cielos! -Murmura Michiru -Esa... Maat les envió refuerzos -Se siente mareada con tanta información.
-¿Cómo lograrán cumplir esa promesa? -Taiki le pregunta a su hijo.
-Venciendo al príncipe Pahhotep y obligarlo a cruzar el río de la vida sin que alguno de nosotros dos muera -Seiya aprieta las manos de Haruka.
-¿El río de la vida? -Haroto lo interroga.
-Creo que se refiere a que debe morir -Taiki.
-¡Oh Dios! -Natzu cubre su boca.
-¿Saben quién es el príncipe? -Michiru teme saber la respuesta.
Seiya asiente silencioso, se retira a su habitación regresando con el magazine que guarda celosamente.
Busca una página marcada entregándosela a Michiru.
-El Pahhotep es ese hombre de ojos plateados.
-¡Eros Chatebriand! -Exclaman los Tenoh
Los temores de Michiru se hacen realidad...
.-
Puente
Abby terminó los entrenamientos de gimnasia. La tarde anterior el Ministro del Deporte apareció junto a Alfred Reb para pedirle que reconsidere su retiro de la selección de gimnasta japonés.
Samantha los apoyó y les dijo que estaba dispuesta a volver si solo Abby regresa. Para la jovencita de cabello rojo pintado de negro con el fin de agradar a Kazuki, la gimnasia es su vida, a pesar de que aparenta amar todo lo que los adultos odian.
Abby también piensa en lo que la bruja con título de parapsicóloga le recomendó, ¿Por qué del entrenamiento depende su vida?
La respuesta a su pregunta la está siguiendo con sus dos amigas.
-¿Qué le harás a la mosquita muerta? -Dafne le pregunta a Anny.
-Quiébrale una pierna para que no vuelva a saltar en su vida -A Dafne la asusta la sugerencia de Mary.
-Tengo algo mejor para ella. -Anny vigila los movimientos de Abby.
En el momento en que la gimnasta se inclina sobre la baranda del puente peatonal para ver la cascada de cien metros de profundidad, Anny corre contra ella.
-¿¡Qué haces!? -Dafne grita aterrada llamando la atención de Abby.
Las chicas forcejean en la orilla, un movimiento en falso de la rubia ex porrista las envía al precipicio entre gritos desgarradores de las otras dos que claman pidiendo ayuda.
Abby logra atrapar un cable e impulsarse hacia una barra fija. Siente que resbala, maniobrando ágilmente logra sujetarse con las piernas.
-¡Aguanta niña! -Un hombre trata de alcanzarla.
-¡Necesitamos sogas!
-¡Anny! -Grita Mary al cuerpo inerte en el fondo del cañón.
-No podemos hacer nada por ella -Un policía se quita los guantes y la chaqueta para moverse al otro lado del puente.
Abby se impulsa y salta hasta un árbol fijo en la pared rocosa. La gente grita aterrada al verla hacer un giro mortal, logra asirse de las ramas.
Mira hacia abajo y ve el cuerpo ensangrentado de Anny.
La posición del brazo derecho y la pierna izquierda le indican múltiples fracturas.
-¡Aguanta niña que la ayuda viene en camino! -Escucha que le gritan desde arriba.
-"Masika, es hora de despertar y junto a Bruce proteger a la princesa Eshe y Adom".
Sujeta al árbol, Abby ve pasar frente a sus ojos sus dos vidas anteriores, la traición que le hiciera a Eshe para salvar su vida, su existencia como doncella personal de la sufrida Lady Meredith, su prisión en las mazmorras del castillo Marlowe teniendo que proteger a las gemelitas de su ama Meredith que falleció de dolor al ver a su amado Kendrick morir por la espada del padre de ella, el proceso que la sumió en la locura al ver como el Marqués de Marlowe ahorcó a Bruce en su propia celda y que las niñas murieran en sus brazos...
Aspirando temblorosa, Abby logra alcanzar unas enredaderas que cuelgan hasta el fondo.
-¡No hagas eso niña! -Grita una mujer.
Ignorándola, Abby hala las enredaderas para conocer su resistencia.
-Es fuerte -Se sujeta de ellas, soltándose del árbol. Desciende lentamente hasta alcanzar las rocas.
-¡Santo Cielo! -Exclama el policía -¿Cómo hizo eso?
-Es Abby Reb, la gimnasta -Entre el llanto y el terror, Dafne les dice, seca sus mejillas con el dorso de sus manos y observa como la jovencita logra llegar hasta Anny.
-¡Está viva! -Grita Abby, pero el rugido de la cascada ahoga sus palabras.
Por la quietud de las personas, se da cuenta de que no la escuchan. Levanta lo9s pulgares de ambas manos y mueve los brazos, luego señala a Anny.
-Creo que quiere decirnos algo -Un hombre indica indica en el momento en que llegan los bomberos y una ambulancia.
-A un lado -Un fornido bombero ata una larga y resistente soga en la baranda del puente. Colocándose el equipo de escalada, asegura el arnés.
Para Abby es desesperante ver como se escapa lentamente la vida de Anny mientras los hombres descienden lentamente.
Por fin llegan hasta ella.
-¡Está viva! -Indica Abby al hombre que habla por radio.
-¿Cómo te llamas pequeña? -Pregunta otro bombero que palpa el cuello de Anny y le coloca un collarín.
-Abby Reb -Responde viendo como enderezan el brazo y lo inmovilizan -Ella es Anny.
Arriba, Dafne rinde declaración.
-Anny quiso matar a Lalo arrojándola por el precipicio -Vuelve a llorar -Les juro que no sabía lo que iba a hacer. Mary, que huyó cuando cayeron, le sugirió que la dejara inválida.
Los gestos y gruñidos de censura se escuchan a su alrededor.
-¿Por qué quiso asesinarla? -Una oficial de policía le pregunta.
-Porque Lalo es famosa y aunque está algo loca le gusta a Jedite.
-¿Quién es Jedite?
-Es el chico que le gusta a Anny, pero a él le gusta Lalo.
-No importa la edad para un crimen pasional -Exclama la oficial. -Si esa jovencita sobrevive se las tendrá que ver con la justicia. -Sentencia -Llame a su representante para que la acompañe cuando rinda declaración ante un fiscal de menores.
-Si oficial -Dafne hace una reverencia.
Quiero el nombre de la niña siniestrada y la que huyó.
-Si oficial. -Dafne observa como lentamente suben la cesta camilla con Anny.
Abby sube con otro bombero.
Está afanosa por correr y encontrarse con Haruka y Seiya...
