Capítulo 43

París, Francia

Eros se pasea por el salón.

Todos duermen, sin embargo el joven francés no ha cerrado un ojo esperando la llamada del sicario que contrató para limpiar todo rastro de su participación en el seguimiento a Haruka.

Está furioso por el recuerdo que tuvo de su vida como padre de Eshe. Maat quiso burlarse de él al encarnar a Eshe como su hija, teniendo él que recluirla en el lugar más inhóspito de Escocia.

Sonríe soberbio, Adom creyó haberse salido con la suya al raptarla. Él y Masika se llevaron a su adorada Eshe, pero con unas monedas de oro logró descubrir el escondite del traidor.

Incapaz de esperar, Eros llama a Japón. Después del tercer intento por comunicarse, escucha la voz.

-"Temo que le tengo malas noticias, honorable caballero. El sujeto contratado con anterioridad por usted hizo todo mal, dejando muchos cabos sueltos".

-Explíquese.-Demanda autoritario.

-"La policía llegó a su centro de operaciones antes de que yo efectuara la labor de limpieza. Encontraron pruebas de espionaje y persecución a la niña Tenoh".

-¡Demonios!-Exclama enfurecido.

-"Hay algo más, la policía ha creado un cerco de vigilancia sobre la jovencita y su novio. Su nombre es Seiya Kou".

-Le pagaré lo que pida. Mantenga su vigilancia en Haruka Tenoh, sin que la policía sospeche, me dará un informe mensual de todo lo que haga, sea insignificante o importante. Si sonríe, estornuda o se enoja, me lo dirá inmediatamente.

- "¿Qué hago si aparece un pretendiente?"

Eros aprieta fuertemente el teléfono.

-Dejemos que la pequeña se divierta un poco.-Corta la comunicación. Mira por la ventana sin detallar en los jardines. El clima de otoño ya comienza a sentirse.

Oculto para no ser visto por Eros, el mayordomo ha escuchado todo, rápidamente se dirige a las habitaciones principales para darte de la información...

Yamagushi, Japón.

Apartamento 3-A.

Taiki abandona la alcoba de las gemelas después de convencer a Azumi que su hermano no morirá. Lentamente regresa a la sala donde Michiru y Haruka ayudan a Natzu en la elaboración de una merienda. Seiya escucha silencioso los consejos de Haroto y algunas ideas de cómo mantenerse a salvo. El joven levanta la mirada y observa a su padre.

Por la expresión y la fina línea de sus labios, no parece tener buenas noticias.

-Seiya, -Aparentando calma, Taiki lo llama -¿Podemos hablar un momento a solas?

-Si, papá -Lo sigue hasta el estudio -¿Qué ocurre con las gemelas?

Taiki cierra la puerta, girándose hacia su hijo.

-¿Te has vuelto loco?-Pregunta enojado.

-¿Yo? -Confundido lo mira -Pensé que me creías...

-No te digo sobre tus... eso. -Manotea en el aire.

-¿Y entonces? -Da dos pasos atrás cuando su padre se acerca amenazante.

-No te hagas el chistocito. Puede que tengas tantas vidas como un gato, pero en esta soy tu padre y te daré todas las zurras necesarias para que aprendas a respetar las normas.

-No te he faltado.

Taiki se cruza de brazos.

-¿No? -Pregunta irónico

-No que yo recuerde.

-¿Estás seguro?

Seiya se rasca la cabeza.

-No conscientemente.

Taiki sonríe desganado.

-¿Qué dirías si supieras que planeo colocar una reja en la terraza? ¿la que se encuentra justamente cerca del balcón de la alcoba de tu novia?-Seiya palidece. Taiki sonríe con sorna -Me parece que ya comienzas a entender.

-Si Azumi...-Tartamudea.

-En realidad fue Cerecita quien me informó de tus travesuras, tu secuaz trató de desmentirla. ¿Te dije que Azumi y tú están castigados?

-No fue su culpa. Azumi...

-Eso no la libra, te encubrió y debe compartir tu penitencia.-Taiki continúa -Imagina que Haroto te hubiese descubierto en la recámara de su hija.

-Siempre estuvimos alertas.-Se encoge ante el sonido del golpe sobre el escritorio.

-¿Tantas vidas no te enseñaron que la necedad y la burla no son del agrado del resto de los mortales?-Taiki ha perdido la poca paciencia que le queda -¡Dios! -Se retira hacia la ventana regresando de inmediato -¡Si alguien se escabullera a la habitación de tus hermanas, te aseguro que lo mataría!

-Lo lamento, no quise ser vulgar -Humilde hace una reverencia.

-La vulgaridad es el menor de tus problemas, jovencito. -Advierte su padre.

En la sala, Haroto piensa en todas las salidas que existen para mantener a salvo a su hija. Si el tal Eros es quien vigila a Haruka, tal vez debería ir a Francia y acabar con su miserable existencia.

- "No te corresponde hacer justicia, protege a Eshe y Adom, solo eso te es permitido"

Haroto se gira, nadie está tras él.

-Cielos, estoy enloqueciendo.-El toque a la puerta lo sobresalta -Tendré que tomar mucho de tilo.

Natzu sale limpiándose las manos con una toalla desechable.

-Buenas tardes señora, ¿Se encuentra Kendrick?

Saory se sobresalta.

-¿Quién? -Pregunta asustada.

Haroto se acerca a la puerta, mirando especulativo al chico rubio de ojos azules.

-Perdone señora -Pálido el jovencito se disculpa – Quise decir Seiya, Seiya Kou.-Observa a Haroto -Usted es el padre de Haruka.

-¿Con quién tenemos el gusto de hablar?

Curiosa, Haruka se acerca al escuchar su nombre.

-Hola Jedite -Lo saluda calmada -¿Qué hay de nuevo?-Busca en él a Bruce. Reconoce su expresión corporal, la manera en que ladea la cabeza. El cuerpo es de Jedite, todo lo demás es Bruce, el escocés. -Jedite estudia en el salón adjunto al que ocupamos Seiya y yo, de hecho, estudió también en la misma secundaria que nosotros. -Informa a sus padres.

-Adelante, -Natzu le da la bienvenida -Iré por mi hijo.

Jedite ingresa al apartamento. De inmediato, Haruka lo hala hacia la terraza.

-¿Qué haces aquí?

-¿Sabes algo de Abby?

-No tengo conocimiento de su paradero desde ayer. ¿Por qué preguntas por ella?

-Anabella... quiero decir Abby, ¿Sabes si asistirá esta noche a la fiesta?

Haruka entrecierra los ojos.

-La llamaste Anabella.

-No es cierto.

-Si que lo es. ¿Acaso...?

Ambos guardan silencio al ver aparecer a Seiya.

-Hola Jedite. -Seiya lo saluda.

El rubio hace una reverencia silencioso.

Se siente como un idiota. Ya está delante de Kendrick, le pareció buena idea ir y decirle que recordó su vida pasada, y en ese instante delante de él y Meredith, ya no sabe que decir.

-Yo...-Los nervios lo atenazan. ¿Y si lo consideran un loco? Aspira varias bocanadas de aire hasta que siente que todo le da vueltas.

El timbre suena nuevamente.

Esta vez es Darien acompañado de Zafiro. Detrás de él, Yanoacompañado de Tooya y un jovencito de cabello azul platinado. Un minuto después, Andrew y Steven hacen acto de presencia.

-Si los chicos continúan apareciendo, me tocará hacer merienda para un pelotón-Se queja Natzu media hora después con su sala llena de adolescentes.

-Samantha me llamó, estaba llorando porque el padre de Lalo se la llevará esta noche -Kazuki susurra lastimero al grupo que lo rodea. -Mamá le advirtió hace días algo acerca de no dejar de entrenar.

-Lo recuerdo -Seiya aprovecha que Taiki y Haroto han salido por alimentos preparados para abrazar a Haruka. -Fue la tarde en que nos castigaron.

-Hihara, ¿sabías que tu madre produce temor? -Darien interviene.

-Les dije que mamá es la mejor.-Observan a Jedite de pie en la terraza. -Al pobre diablo le mataron las ilusiones.

Haruka ladea la cabeza. Se le acaba de ocurrir una idea.

-Hihara, llama a los chicos. Haremos la casa en la casa de Abby.

-¿En su casa? -No le agrada la idea -¿Sabes cuántos empleados tiene su padre? ¡Nos echarían a los perros!

-No si decimos que haremos una fiesta de "hasta pronto".

-¿Y mamá? Nos estará esperando...

-Dile que el cambio de planes fue idea de todos. Comiencen a marcar a todos los chicos, esta noche la fiesta será en casa de Abby. ¿No te parece buena idea? -Interroga a su novio con voz suave.

-Sabes que todas tus ideas son geniales -Seiya besa la punta de su nariz...