Disclaimer: La mayoría de los personajes mencionados en ésta historia pertenecen a Akira Toriyama, la historia es mía y alguno que otro personaje por ahí también.
ENEMIGOS
Palacio de vegetasei
Se dirigía por entre los pasillos del palacio, solitarios a esas horas ya que eran horas sagradas para los saiyajins, alimentarse era casi tan importante como luchar. Pero iba cegado ante la furia y el rencor, cuando el insecto le dijo que esa mujer esperaba un hijo, algo dentro de su razón se negaba a aceptar aquella idea, ¿Pero qué le importaba si alguien más había poseído su cuerpo? No era nada, para él no significaba nada. Sus reacciones no hicieron caso a su razón, quería acabar con ella, desparecerla de Vegetasei, no volver a ver su rostro nunca más y así olvidar esa sensación…se sentía traicionado.
Buscó mediante su scouter la patética energía de esa mujer y la encontró en los laboratorios junto a dos energías más, seguro eran esos otros terrícolas, su familia. No le importó en lo más mínimo, al acercarse e ingresar a los laboratorios, escuchó unas risas, eso lo puso de peor humor, pasó por su mente la idea de enviar hacia ellos una bola de energía y desparecerlos, pero se contuvo, no quería actuar impulsivamente y después tener que lidiar con su padre, era un fastidio. Entró al laboratorio central y allí los encontró, eran Irsus y el viejo científico, padre de la humana junto a ella, observando un prototipo de nave tridimensional en una especie de holograma, la veía explicándoles el concepto detalladamente y no pudo evitar observarla, se concentró en ella y buscó una energía proveniente de ella, así sabría si algún otro saiyajin la tocó antes que él, o si es que algún humano la había tomado en la Tierra.
Pero no encontró nada, solo una patética energía de dos marcaba en su scouter, no había nada más, ¿Entonces por qué Kakarotto le había dicho que la humana esperaba un hijo?, ¿Acaso se estaba burlando de él? ¿Sabría que algo había sucedido con ella? Buscó la energía de ese inepto y lo halló cerca de la zona sur del palacio, donde estaban las salas médicas, se dirigió hasta allá, el maldito se supone que debería estar hartándose con comida, como solía hacerlo, le tendría que dar una buena explicación de por qué le había mentido. Entró sin reparos a una de las salas médicas y observó a una de las mujeres de la Tierra y a Kakarotto muy cercanos, acaso ¿Sería ésta la humana a la que quería tomar por compañera? No importaba, en este mismo momento él tendría que explicarle.
-Kakarotto, tienes muchas cosas que explicarme – Le dijo colérico, ingresando por completo a la sala médica donde se encontraban los dos.
- ¡Príncipe! – Exclamó Milk muy sorprendida, él nunca había venido a estos lugares desde que lo había conocido – ¿Sucedió algo? ¿Necesita alguna cosa?
- Retírate humana, tengo que hablar con este individuo – Le dijo ignorándola y dirigiéndose al soldado.
- ¿Qué sucede Príncipe? ¿Pasa algo malo? – Le respondió el aludido, sintiéndose un poco incómodo por la situación pues había aprovechado estas horas para visitar a su compañera.
- Los dejo solos – Miró al saiyajin y le dedicó una sonrisa leve – Estaré donde las chicas – Y se retiró, dejándolo solo con vegeta.
- Vegeta, me asustas. ¿Qué pasa? – Le dijo tranquilamente.
- ¡Insecto! ¿Por qué me has mentido? ¡Me dijiste que la humana de cabello azul estaba preñada y no lo está! – Espetó colérico.
- Claro que lo está Vegeta, ella misma fue a confesárselo al Rey, me enteré porque mi padre nos lo contó, ella ha pedido protección porque tiene miedo de que el saiyajin que la forzó vuelva a atacarla – Le dijo sin darse cuenta de la reacción de Vegeta.
- ¿!Qué?! ¿Alguien la ha forzado? ¿Quién? ¿Quién se atrevió a tocarla? – Estaba fuera de sí, no podía creer que alguien haya tomado a la humana a la fuerza, maldito sea, cuando sepa de quien se trataba lo asesinaría sin contemplaciones.
- Cálmate Vegeta, mira justamente ahora mismo Milk está con ella, es la humana que estaba aquí cuando viniste, es a quién pienso tomar como compañera, ella está al cuidado del embarazo de esa mujer – Le dijo tranquilamente.
- ¿De qué estás hablando? Esa humana está en los laboratorios idiota – Lo miró con el ceño fruncido.
- ¿En los laboratorios dices? ¿Pero no que la única que se encarga de esos temas es Bulma? – preguntó sin entender.
Escuchó su nombre, lo sabía pero nunca la había llamado así, le parecía un nombre ridículo.
-Esa mujer no está embarazada – Le dijo tratando de controlar las ganas de darle unos buenos golpes.
- ¿Bulma? Jejeje por supuesto que no Vegeta, no hablaba de ella sino de la otra humana de cabello azul, Milk me dijo su nombre pero se me olvida creo que es Mars o algo así – Le dijo despreocupado.
El príncipe lo tomó de la armadura y lo sacudió fuertemente tratando de entender cómo podría alguien ser capaz de algo tan estúpido.
-¡Eres un idiota! ¿Cómo puedes equivocarte con algo así? – Estaba furioso.
- Lo siento, mmm es que había olvidado que Bulma también tenía el cabello de ese color, lo siento en verdad – Le dijo tratando de disculparse, pero algo llamó su atención, al parecer Vegeta se había enojado muchísimo cuando pensó que su amiga Bulma estaba embarazada, al parecer no se había equivocado cuando lo vio en la mañana en las salas de entrenamiento, pudo sentir una esencia distinta en él y se le hacía bastante familiar, Milk muchas veces traía esa misma esencia con ella y sabía que era la de Bulma. Pero no sería imprudente ni le diría nada al príncipe pues sabía que era bastante cerrado y arisco y no quería ganarse una reprimenda.
- Desaparece insecto y dile a esa humana de la que me has hablado, que quiero verla. Que se aparezca en la sala de audiencia en media hora – Le dijo a su soldado, retirándose de aquel lugar, se sentía estúpido, había actuado de una manera impensable delante de su soldado y esto era intolerable en un guerrero como él. Esperaba que con lo idiota que era no se haya dado cuenta de nada.
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Se dirigió enfurecido consigo mismo por su proceder al lugar de reuniones, encontró todas aquellas energías reunidas, aquellas que siempre le parecieron detestables, no le importaban en un día cualquiera y era mejor así, pero hoy no estaba de ánimos de soporta a nadie, además tenía que saber qué estaban tramando con todo esto y por qué lo estaban excluyendo de las decisiones que se toman en el planeta, hasta su hermano se encontraba allí , pudo identificar poder de pelea y él no fue avisado de esa reunión, aunque generalmente descartaba ir, de todas maneras tenían la obligación de considerarlo siendo él, el futuro monarca del planeta.
Abrió sin previo aviso la enorme puerta del área de reunión y al instante los observó a todos sentados alrededor de una gran mesa con su padre a la cabeza, todos sin excepciones lo miraron con sorpresa, al parecer nadie esperaba su presencia y aquello sólo lo hizo enfurecer aún más.
-¿Por qué no se me avisó que había una reunión hoy? ¿Están jugando conmigo? – Les dijo, pero observaba detenidamente a su padre.
- Vegeta… - Su padre lo observó fijo, sabía que estaba enfurecido y tenía razón, él no estuvo de acuerdo con que no se le avisará a su hijo mayor de ésta reunión pero todos los demás lo convencieron, ahora tendría que lidiar con él y su malhumor.
- Hice una pregunta… ¿Me la responderás tú, padre? – Se notaba el tono sarcástico de su voz y su mirada fría.
- Hermano…la reunión apenas ha comenzado y estábamos esperando a que terminaras tu entrenamiento para avisarte, ya sabemos que a ti no te agrada mucho estar presente en las reuniones con el consejo, supusimos que te negarías ésta vez – Su hermano menor le respondió, pero notaba algo en la mirada del pequeño, sus ojos denotaban rabia y coraje.
- Eso no importa en lo más mínimo, tengo todo el derecho de enterarme cuando te vas a reunir con estos ineptos, padre – Todos los presentes lo miraron con recelo y coraje, ya habían pasado por situaciones parecidas con él, muchas veces.
- Vegeta, basta – El rey se puso de pie – No toleraré tus arrebatos en estos momentos.
- Entonces se directo padre, ¿Te molesta que forme parte de esto?... ¿Es eso? No me hagas reír, pero…me da lo mismo, reúnete con ellos, no me importa en lo más mínimo…sólo quiero que me respondas una cosa, ¿Por qué piensas autorizar que los soldados tomen a las humanas? ¿Te volviste loco? – Ignoró al resto de los presentes y dirigió sus palabras a su padre.
- ¿Cómo te has enterado de eso? – Preguntó dudoso el Rey.
- ¡Te hice una maldita pregunta! – Los presentes pudieron presenciar la ascensión de la energía del guerrero, se había casi duplicado y se sintieron aterrados ante esto, su hermano menor se quedó sumido en sus pensamientos, la saiyajin con la que eventualmente convertía su cama le había hablado sobre su hermano, él no quiso creerle pero tenía que ser precavido y no dar pasos en falso o él sería el afectado.
Siempre sintió una profunda envidia hacia su hermano mayor, aunque muchas veces quiso reprimir este sentimiento pues sabía que no estaba bien, no podía. Todos en el planeta no hacían más que comparar a los dos príncipes, el fuerte y el débil, maldecía su suerte, si tan sólo su madre hubiese sido la mitad de fuerte que la madre de Vegeta, recordaba claramente las palabras de la mujer después de su extenuante encuentro nocturno, no quería creerlo, se negaba rotundamente a la idea de que su hermano, tengo alguna fijación en la humana que a él le interesaba para sus planes.
Flashback
Dos siluetas se perdían entre la oscuridad y el sigilo de la noche, dando rienda suelta a sus más bajas pasiones, enredándose, uniendo sus cuerpos en uno solo pero a la vez, ambas mentes estaban muy distantes de allí, ella mentalizaba en su mente a su amante momentáneo, él debería ser aquel príncipe que era capaz de enloquecerla con el mínimo roce de su tacto, el que le daría todo lo que ella siempre ha estado esperando, la gloria y el reconocimiento como la reina de Vegetasei, desde pequeña su madre alimentó en ella esa idea punzante de atrapar al heredero, al ser la élite más poderosa, ella tendría ese derecho, por eso entrenó día y noche para que su cuerpo y poder se adecúen a sus requerimientos y el príncipe no fue ajeno a los cambios de su cuerpo ni sus progresos, cuando llegaron a la adolescencia él la buscó, la sedujo, él la poseyó por completo y ella embriagada ante la idea, se dejó hacer todo lo que él quiso, pero cuando la madurez empezaba a mostrarse, él empezó a utilizar a otras hembras para saciar sus instintos.
Ella ya no le era suficiente, ella ya no le bastaba para lo que sentía y lo maldijo por eso, desde ese momento la rotunda idea de convertirse en compañera y madre del futuro Rey se adentró en sus pensamientos y no saldría de allí jamás, nunca dejaría que alguien más ocupe ese lugar que por derecho le correspondía, mataría si fuese necesario, pero nada ni nadie se interpondrá en su camino, el pequeño príncipe era su distracción por ahora, sabía que nunca gobernaría pero al menos se mantenía cerca de la realeza hasta que tenga que reclamar su lugar, por ahora Vegeta no se veía interesado en tomar una compañera o dar un heredero al reino, pero pronto llegaría ese día.
Él aunque en ese instante acariciaba y se adentraba en el cuerpo de aquella saiyajin, no era a ella a quien imaginaba que estaba tomando, no eren esos besos, no eran esos ojos los que creía mirar, él quería y necesitaba poseer a la humana, a Bulma. Ella llegó a su vida cuando era necesario, para hacerle entender que él, como príncipe del planeta debía velar por los intereses estratégicos, él debería llevar el progreso y desarrollo a su planeta y así, ganaría la total aceptación de su padre y de su pueblo que siempre lo vieron relegado por su hermano mayor. Tenía la idea de que quizás ella no corresponda a esos sentimientos febriles que embargaban su cuerpo, pero no podría negarse, no habría manera. Pues al ser saiyajin y haber convencido a su padre de que ellos podría tomarlas libremente como compañeras, al fin podría tomarla y hacerla suya. Si se negara la retaría a un combate y al saber que ella no tendría posibilidad alguna, tendría que aceptar. Claro que ésta era la última opción, trataría de tomarla por su propia voluntad.
-¿Conoces a esa humana, la científica? – Le preguntó la mujer bajo su cuerpo, respiraba agitada y él no dejaba de entrar en ella.
- Te… ¿refieres a Bulma? – Le decía también muy agitado, sin duda ésta hembra era perfecta para pasar un buen momento, no entendía cómo llegaría a ser la reina de Vegetasei si ya sabía de muchos otros que la habían tomado, pero sería finalmente Vegeta quien deba lidiar con eso, por ahora satisfacía sus necesidades sexuales.
- Creo que el príncipe Vegeta está interesado en ella - Fue directa y cortante mientras arañaba la espalda del saiyajin.
- ¿De qué estás hablando? – Estaba demasiado sorprendido con lo que acaba de oír, se detuvo en ese momento y se sentó junto a ella en el lado izquierdo de la cama, su cola empezó a revolotear de un lado al otro en señal de enfado.
- Que el príncipe Vegeta está interesado en esa humana, yo estuve a punto de asesinarla y él la defendió, entiendo que sea importante para el reino y quizás yo me excedí, ¡Pero estuvo a punto de matarme por eso! – Exclamó aun recordando que la humana le pagaría aquella humillación.
-¿Por qué atacaste a Bulma, Lenusy? – No podía ocultar la curiosidad ni el interés.
- Se expresó de todos los saiyajins diciendo que éramos todos unos salvajes – Mintió.
- ¿Sólo fue por eso? Dime la verdad, ambos sabemos que al final de cuentas tú serás la compañera de Vegeta, dime… ¿Haz notado algo extraño en ellos?, yo te confesaré que esa humana me interesa para fines personales, ella me conviene y quiero retarla a un combate nupcial y hacerla mi compañera – Le dijo a la hembra, ella lo miró totalmente sorprendida, ¿Qué tenía esa maldita mujer que volvía locos a los saiyajins? No sólo eran ellos dos, sino que había oído hablar a otros sobre la belleza exótica que poseía, malditas terrícolas, maldito el día en que llegaron a Vegetasei.
- He notado el olor de la hembra en el príncipe, con mucho mayor intensidad hoy cuando estuvo en las salas de entrenamiento, al parecer ya se la ha follado – Le dijo escupiendo veneno, quería matar a esa maldita mujer, apenas un descuido y lograría finalmente quebrar ese cuello, arrancar esa maldita cabeza y convertirla en cenizas, la detestaba.
-¡Cállate! – Le gritó colérico, la sola idea de su hermano y ella, no la toleraba, sólo él podría tomarla, sólo él – ¡Él no la ha tocado!, Vegeta es un maldito maniaco del poder, nunca tomaría a una humana débil por miedo de engendrar un hijo débil y miserable, él jamás contemplaría esa unión.
-Parece que te estás equivocando con él, o a lo mejor esa humana lo ha cambiado por completo – Le dijo sarcásticamente – Él príncipe no se ha solicitado a nadie más desde que ella llegó a este planeta, yo misma lo he averiguado, ¿Eso no te dice algo?
- ¡Lárgate de aquí, déjame solo! – No podía creerlo, no…no, debía de ser una maldita coincidencia. Bulma era suya, ni su hermano ni nadie pondría una mano sobre ella, sino él mismo lo mataría, no importaba cómo. Espero por esto muchos años.
Fin del flashback
No toleraría jamás que su hermano se lleve todo lo que él deseaba, el reconocimiento, el respeto, incluso a las mujeres que él quería. Pero fingiría, como siempre lo había hecho, mostraría de él lo que todos estaban acostumbrados a ver.
-Las humanas deben ser considerabas como unos seres similares, no inferiores, hermano. Tenemos ya una prueba suficiente de que el cruce de ambas razas generará híbridos poderosos, una de las mujeres terrícolas está esperando un hijo de un saiyajin y no de cualquiera, hermano. Es el hijo de Brolly – Sentenció finalmente y pudo notar la cara de sorpresa de su hermano, no se esperaba ésta noticia.
- ¿Cuánto tiempo lleva esa mujer? – Cuestionó.
- Casi tres meses, el embrión aún es pequeño por lo que no sabemos con exactitud cuánto tiempo deberá tomar para nacer, al parecer no serán los seis meses en que toma un saiyajin puro – Ésta vez su padre fue quien respondió a fin de evitar algún mal entendido, conocía de sobra a su hijo como para saber que no estaba conforme.
- ¿Por qué una humana está preñada de ese miserable, ustedes están dejando que todos los soldados se apareen con ellas? – Estaba furioso, tan sólo de imaginar que ella, la misma maldita mujer que no lograba sacar de sus pensamientos sería una de las que sean entregadas a esos imbéciles que tenía por soldados – Les recuerdo, por si lo han olvidado que Broly es una abominación, es un monstruo con un poder incomparable al de ninguno de este planeta y por eso mismo es que se atrevió a atacarnos y aliarse con Freezer, porque sabe que tiene ventaja sobre nosotros y tú, en vez de preocuparte por eso, por al fin lograr acabar con esos miserables, estás aquí sentado con este consejo de mierda sin hacer nada, decidiendo si se van a follar o no a las humanas, no te hagas el desentendido porque hasta tú quieres hacerlo, ¡Son una bola de inservibles! – Su poder se expulsaba a niveles increíbles mientras bramaba encolerizado, toda la furia contenida se extendía por todo su cuerpo y en ese momento el palacio empezó a temblar ante él.
- Vegeta, cálmate por favor – Bardock no podía dejar que esto continúe, él lo entendía, entendía su molestia e incomodidad, pero todo esto era necesario. Lo había visto en sus visiones, Vegeta se convertiría en el legendario súper saiyajin, pero también su planeta se vería afectado antes de eso, tenía que evitarlo. No quería que su especie acabase así, los saiyajines de la realeza serían derrotados y él tendría que ayudar a los sobrevivientes, esas serían las humanas, ellas llevarían en sus vientres a los hijos de su planeta, así comenzaría una nueva era para ellos, él era el elegido para llevar a cabo estos planes del destino. Por eso el apareamiento era necesario, aunque la idea lo desgarraba de dolor por dentro, él debía de hacer algo.
-No te atrevas a acercarte…su Rey no es más que un mediocre, ¿Qué estás esperando padre? Que lleguen a invadirnos y atacarnos o mejor aún, ¿Que destruyan el planeta que tanto te empeñas en reinar? Como Rey al mando…tienes prioridades que cumplir, no lo olvides – Le dedicó una mirada a su progenitor y dio la vuelta, caminó hasta la puerta y atravesó el umbral casi desapareciendo en el acto.
Si su padre creía que estaba equivocado, se reiría de él y sus descuidos, incluso los suyos propios, él debería de buscar la manera de acabar con Freezer y sin embargo estaba perdiendo el tiempo pensando en esa estúpida mujer, pero se olvidaría de eso, si alguien más la tomaba, no le importaría, se convencía a sí mismo de que no importaría de ahora en adelante.
Es una simple humana, no tiene ningún poder sobre mí…
Hola a todos y a todas, me ando dando un tiempo para actualizar. Dentro de una semana muy ocupada con la tesis :(
En fin, espero que lo estén pasando bien, les agradezco mucho a las preciosas que siempre se pasan por aquí, Naomigomiz, johaaceve y Sandy1, ya las extrañaba lindas :)
Igual un agradecimiento a quienes siguen mis otras historias y han comentado en el "one-shot" reciente de Bajo la piel del asesino, ya saben estoy un poco loca :D
Sin más espero que este nuevo capítulo haya sido de su agrado, les envío besos y abrazos infinitos, cuídense muchísimo y nos leemos pronto! Au revoir!
