Disclaimer: Los personajes de ésta historia pertenecen a Akira Toriyama, la historia es mía y alguno que otro personaje por ahí también.


VERDADERO

El emperador del mal había empezado con su venganza contra los saiyajins, aquella que alimentó durante muchos años, al fin había matado al padre del príncipe mono, ahora ese miserable planeta se encontraba en el momento preciso para ser atacado. Con la incertidumbre sobre la muerte del Rey y sobre si el príncipe Vegeta sería lo suficientemente poderoso como para gobernarlos, no importaba si Brolly había escapado, ya lo encontraría y también acabaría con él. No se tomó la molestia de salir de su nave, desde allí sería testigo del fin. Su hermano sin embargo comandaba a su ejército, quiso divertirse y le dio ese gusto. Sabía que como a él, tener algunos insectos con los cuales divertirse le sentaba bastante bien.

Su scouter le indicó varios poderes de pelea bastante notables, pero uno que se destacaba de entre todos, sonrió al instante al saber que pronto se arrepentiría de haberlo rechazado y haber huido de su dominio, en el fondo de todo sabía que esa era la verdadera razón por la que no quería dejarlos con vida.

Cooler estaba haciendo impecablemente su trabajo, los saiyajins que intentaron atacarlo no pudieron siquiera atreverse a poner un dedo sobre él, la muerte los cegó de pronto bajo la mano del hermano mayor del emperador. Aunque ninguno dudó en ir contra él, nadie pudo hacer nada. De pronto Cooler se atrevió a enviar una esfera de energía hacia uno de los poblados más grandes del planeta, desapareciéndolo al instante. Éste fue el acto que desató la guerra en Vegetasei, al instante hicieron su aparición los generales y soldados élite más poderosos del planeta rodeando a Cooler que sólo sonrió confiado, pero tenía razones, era mucho más poderoso que ellos, pero él lograba sentir un ki mucho más poderoso, él podía, su hermano no lo sabía pero había logrado dominar aquella técnica.

Conocía al demonio que su padre y él mismo habían criado, sabía que él, algún día sería la causa de su perdición. Y aunque lo sabía, aunque los oráculos le auguraron que no volvería de este viaje, quiso hacerlo, demostrarle al destino que estaba equivocado con respecto a su futuro. Al instante vio volar a un grupo de cinco saiyajins en su dirección, entonces pudo percibir aquel poderoso ki, aquellos para ser más exacto. Se sorprendió pues jamás pensó que fuesen tan poderosos, pero aun así no lo alcanzaban.

- Debí imaginar que Freezer no podría hacer las cosas por sí solo – Oyó a uno de aquellos saiyajin, lo miraba fijamente con odio en los ojos, era la viva imagen del Rey, sonrió al recordar que lo hirió de muerte en Kempell.

- Pero miren nada más, eres la viva imagen de Vegeta – sonrió – Es una pena que no haya sido un oponente indicado para mí – dijo, para provocarlos, sólo para lograr que aquel miserable se atreva a empezar.

Tarble quiso atacarlo, el saber que fue él quien asesinó a su padre le producía un profundo odio, un sentimiento que jamás había sentido, pero su hermano lo detuvo.

- Lo hace para provocarte – su hermano lo miró de reojo y trató de calmarse, sabía que Cooler era demasiado poderoso y no sería capaz de detenerlo, sólo sería un estorbo – Piénsalo.

- Oh pero si es el otro hijo de Vegeta, de cierta manera me causa asco saber que los saiyajin son tan promiscuos y se reproducen de una manera tan…asquerosa – Miró al príncipe menor, su poder era sumamente inferior, ¿por qué Vegeta lo habrá mantenido con vida?

- ¡Silencio gusano! – Vegeta estaba furioso, ya conocía las tácticas sucias del emperador, lo conocía tan bien que le daba asco – Si vas a luchar con alguien aquí, será conmigo.

- Como quieras, de todas maneras será rápido y trataré de que no sea tan doloroso – Le sonrió confiado, al instante se desvaneció elevado en el aire y reapareció junto a Vegeta propinándole un fuerte golpe en la espalda.

"¿Cómo hizo eso? ¡Maldito miserable!"

Trató de asestarle un golpe en el rostro, pero el maldito lo detuvo fácilmente, comenzando una serie de golpes en los que muy pocos lograban dar en su rival, Cooler era muy poderoso y lo sabía, pero no podía permitir que acaben con el planeta. Decidió elevar un poco más su poder y un aura blanca lo rodeó, se elevaron por el cielo y ambos daban rienda suelta a su frustración, dolor y sed de sangre, cada uno muy a su manera. Los otros soldados, también batallaban contra el ejército de Freezer, la mayoría de soldados eran tan sólo débiles especímenes, Kakarotto, Raditz y Nappa se enfrentaban contra un gran número de soldados, acabando con todos ellos.

Sólo se observaban grandes confrontaciones de energías en el cielo, muchos saiyajin habían sido asesinados, pero esto era sólo el inicio de la venganza.

Vegeta se hallaba inmerso en aquella contienda contra Cooler, se reprendía en el alma el no haber entrenado lo suficiente, el no haber logrado ser el súper saiyajin legendario, ¿este era su destino?, ¿ser derrotado por esos malditos a los que odió desde que tuvo uso de razón? Pero un impulso, una sensación extraña recorrió su cuerpo, pudo observar por un momento que cada uno de los saiyajins presentes combatía contra el enemigo, ¿si vencerían o no? Sólo el destino lo sabía, pero no se daría por vencido. Kakarotto por su parte combatía contra uno de los mejores soldados de Freezer, lo conocía, en algún remoto y lejano momento de su vida fueron amigos, cuando pudo sobrevivir en un planeta hostil del espacio en una misión, Tagoma estaba varado en ese lugar, ambos lograron salir de allí, pero ahora estaba corrompido por Freezer y sus retorcidas ideas, ya no era el mismo sujeto.

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Kakarotto se percató de la ausencia de su padre en ese momento, lo conocía muy bien como para saber que algo estaba sucediendo, decidió concentrarse en la pelea con Tagoma, había elevado mucho su poder, pero como todo guerrero confiado de sí mismo, desde el inicio dejó ver todas sus habilidades y poderes, no debía de subestimarlos de esa manera. Él y Vegeta aún no les habían mostrado ni el cincuenta por ciento de sus poderes. Deseaba con toda el alma que Milk pueda lograr salvarse, esperaba que se haya refugiado en algún lugar donde esos malditos no puedan encontrarla. ¿Qué haría sin ella? Su mente no lograba comprenderlo. Pero lucharía por ella, por el recuerdo de su madre y por su futuro.

"No dejaré que nada malo suceda Milk, mantente segura por favor"

"¿Gokú?, ¿Qué sucede?, ¿Dónde estás?"

"Mantén la calma por favor, estamos siendo atacados, quédate con las demás"

"Tu padre quiere que nos vayamos de aquí, nos está obligando a irnos, no puedo, no quiero…no voy a dejarte nunca"

"Haz lo que te dice, Milk"

Aunque algo dentro de su ser le dolía, dolía mucho la idea de perderla para siempre, de no volver a ver esos hermosos ojos oscuros que lo acompañaban cada noche desde que decidió marcarla, ella era suya.

"¿Realmente me conoces, Gokú?

"Milk…"

"Ya sabes que no me iré…si tengo que morir, moriré a tu lado"

"No sabes lo que dices"

"Sé perfectamente lo que digo, Bulma tampoco quiere irse…tu padre está desesperado"

"¿Acaso está loca?"

"Está enamorada"

"Vegeta…"

"Entonces olvida eso de que me iré, buscaré la manera de mantenerme a salvo, pero a Bulma no la puedo controlar, ni siquiera tu padre sabe qué hacer"

"Él sabrá muy bien qué hacer, espérame por favor…iré a encontrarte donde estés"

"Te amo Gokú"

Tagoma descargó un poderoso ataque de energía contra Kakarotto, estuvo a punto de impactarle pero logró esquivarlo, tenía que concentrarse, no podía ser derrotado, en ese momento el vínculo que tenía con Milk lo ayudó a saber que estaba bien, que su padre estaba con ellas, ¿pero por qué? ¿Habría tenido alguna de sus visiones?, un fuerte golpe en el rostro lo hizo conectarse nuevamente con la batalla.

Era un saiyajin élite, uno de los mejores guerreros de su raza, él sabía que era capaz de mucho más, cuando de pequeño lo tildaron de débil y tercera clase, cerró la boca de todos a corta edad cuando desarrolló prodigiosamente sus habilidades como guerrero. Decidió liberar aquel poder que mantenía dentro de su ser, alguna vez Tagoma fue su amigo, pero ahora sería una víctima más.


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Cooler empezaba a mostrarse agotado, era muy poderoso, pero aquel poder que emanaba de su cuerpo, no se mantenía estable, al tener grandes descargas de ira, su cuerpo iba colapsando poco a poco cuando esto sucedía, Vegeta lo percibió y debía de usarlo a su favor. Debería seguir cansando al maldito y al fin acabar con él, no era ésta la batalla que quería, no era a Cooler a quien quería derrotar, sino al tirano, al verdadero monstruo que arruinó su vida, ¿cuántas veces quiso acabar con su vida mientras estuvo prisionero? Ninguna, porque sabía que no tenía oportunidad ni argumentos contra Freezer, pero sin embargo soportó uno tras otro los delirios de locura, sus caprichos, sus castigos, sus humillaciones, cada día, cada noche de su vida durante quince años. Quince años en donde no supo más que causar dolor y sonreír ante la muerte, quince años en los que su vida se convirtió en un vórtice de pensamientos oscuros y tormentosos, donde cada día despertaba y respiraba por inercia, con la fija idea de algún día ser más fuerte que su verdugo y al asesinarlo con sus propias manos.

Quizás ahora no era más poderoso que él, pero su odio sí, su odio había traspasado toda barrera y límite existente, quería arrancarla la cabeza, dispersar sus sesos por el universo, odiaba cada estúpido gesto, su asquerosa voz, su nauseabundo aspecto. Era la representación de todas sus frustraciones y suplicios. Su planeta no debía de caer en sus manos, él pudo escapar, ahora deberían lograr escapar, y lo sabía. La única salida era matándolo, la única manera en que todo se acabe era manchando sus manos con la sangre del lagarto. Cooler una vez más reventó en ira por no poder derrotarlo, como lo había previsto, ésta vez lo vio cambiar de apariencia, transformándose en un horrible monstruo. Tan parecido y tan diferente a la vez, hasta le parecía ingenuo, porque sabía que era una marioneta más, una pieza más dentro del rompecabezas mental que su verdugo tenía en mente.

Elevó su poder, aplicó una de las técnicas que había entrenado con Kakarotto, ¿por qué siempre se había negado a aprender? Siempre quiso hacer las cosas por sí solo, pero ésta fue una buena ocasión para usarla, su poder casi se triplicó, aunque esto requería mayor esfuerzo mental y físico, estaba preparado para todo.

- Maldito simio miserable – escupía Cooler – ninguna escoria como tú podrá vencerme – lanzándose una vez más contra Vegeta.

- Eres patético – Le dijo mirándolo - ¿por qué peleas?, ¿por diversión o por miedo a dejarle de ser útil?, lo veo es tu estúpido rostro, no eres más que una basura bajo sus manos, le temes – Le dijo provocándolo, sabía que esto desencadenaría su odio, pero era cierto, siempre supo que Cooler le temía al pequeño lagarto.

- ¡Haré que tragues tus palabras! – Furioso atacó a Vegeta con todo su poder, era insultante para él, ese atrevimiento le resultaría muy caro.

- Inténtalo – Sonrió, sabía que había logrado enfurecerlo – Debía de terminar con ésta absurda batalla, era Freezer el que debía de sufrir.

Los golpes iban y venían entre ambos, pero ninguno retrocedía o se rendía, Cooler cada vez conservaba menos energía y debería esperar para atacarlo de muerte, desaparecerlo. A ver si así se atrevería el maldito a aparecer de una buena vez y acabar con todo esto, una esfera de energía estaba a punto de impactarle, pero la contrarrestó audazmente, aumentando nuevamente su poder y golpeando a su oponente de lleno, dejándolo muy débil, este era el momento que estuvo esperando.

- Te atreviste a venir aquí, argumentando que podrías matarme – Aplastó bajo su bota la cabeza del hermano de su verdugo – ¿creíste que podrías? – su mirada se ensombreció – durante muchos años esperé por un momento así, donde podría aplastarte como a un miserable gusano, pero esto sólo es el inicio – Intensificó el aplaste.

- Ma…maldito mono…miserable…Freezer va a matarte, acabará con toda tu asquerosa raza, hace mucho que debieron haber desaparecido – La presión que ejercía el saiyajin era demasiado fuerte, su fin se hallaba cerca, al fin descansaría.

- ¿Crees que va a salvarte?, nadie tendrá piedad de ti…ahora mismo debe estar riendo a carcajadas viéndote así, tan frágil ante mí, ¡al que tantas veces llamaste mono! – Apretó aún más, estaba ensimismado en hacerle pagar todo el sufrimiento que le hizo pasar junto a su hermano – ¡Suplícale al mono por tu patética vida!

- Jamás…reiré en el infierno al vernos arder, al ver como tu planeta desaparece del universo, ¿acaso no lo has entendido aún? Todos morirán…

Atravesó el pecho de Cooler con un rayo de energía, sus palabras taladraban en su mente, oscilantes, imperturbables.

"Todos morirán"

Abrió los ojos de par en par al haberlo comprendido al fin, cayó en la trampa, lo tenía entre sus hilos ahora.

"Todos morirán"

El debería morir, él debería salvarlos, pero no su planeta, no su raza. Su hermano podía ser nombrado rey si él moría, miles de años de vida, de civilización, de legado no podían ser mermados como si nada, como si ellos no significaran nada. ¿Quién era Freezer para decidir sobre su destino?

"Todos morirán"

Decidido voló hasta donde su fuerza le permita, acercándose hacia la nave nodriza del maldito, allí lo vio, sentado en ese trono, infértil, eterno y miserable. No sabía por qué pero creía escuchar unas campanadas dentro de su mente, ¿qué era eso?, ¿qué significaba?, el sonido de la muerte, el arrullo del silencio y el más ensordecedor caos, oscuro, impío. Eso reflejaban esos ojos que protagonizaron incontables veces sus pesadillas cuando niño.

¿Cuántas veces se soñó dándole muerte?

Allí, frente a frente, ¿qué perdería?, quizás todo, quizás nada de lo que tenía, pero…no era momento para arrepentirse, pero los ojos de su verdugo se distrajeron de él, ya no lo miraba, miraba fijamente hacía algún punto del espacio, una fuerte punzada en el pecho le advirtió.

"Todos morirán"

Pudo ver un objeto en movimiento, una nave y un breve destello de luz eclosionando a lo lejos, volviéndolo polvo, esparciendo su razón en porciones distintas, en colores distintos, en momentos distintos, en palabras, en miedos, en contradicciones, en todo lo que ella significaba.

Era la nave que ella había creado, en la que supuestamente pronto se irían al haberse cumplido el trato que mantenían los humanos con su padre. Aquella nave en donde se descubrió a sí mismo mirándola, apreciándola desde la penumbra, donde nunca pueda ser observado. Donde por muchas noches, la acompaño en silencio y en el anonimato, donde muchas veces quiso saltar sobre ella y acecharla, capturarla y poseerla.

Los gritos de su mejor soldado se escucharon a lo lejos, nuevamente aquella punzada dolorosa en su pecho, una extraña sensación de vacío se posó dentro de su ser, la eterna sombra lo abrazaba, algo no estaba bien, algo dentro de su alma atormentada, quería estallar, de dolor, de angustia, en miles de sensaciones que jamás había sentido.

Freezer había hecho explotar la nave en la que escapaban los humanos y no podía moverse, su cuerpo se envolvió a sí mismo en un estado de letargo, después frenético, incontenible.

"No importa lo que suceda, trataré de vivir y si eso sucede, voy a encontrarte"

Sin saber qué ocurría una extraña energía empezó a fluir por sus venas, una sensación tan diferente, tan desagradablemente necesaria, Freezer mantuvo los ojos abiertos y parecía sorprendido con lo que veía, su cuerpo se tensó y sintiendo el dolor apretando su pecho, sin poder creer aún que lo que vio fue real, observó sus manos, sintió como aquella energía fluía desesperada por su cuerpo, llevó sus manos a su cabeza, apretándola, quería respuestas, quería entender, quería comprender que en verdad sucedió.

Sus labios, sus ojos, su cuerpo, su sonrisa, su calor… ¿de verdad estaba sucediendo?, podía contenerlo, unas inmensas ganas de destruirlo todo lo abordaron, quería arrancarle la piel, pero nada compensaría el dolor que oprimía su pecho, su soldado élite y compañero de una de las humanas volaba en su dirección, odio puro en su mirada. Desconocida en ese momento para él, observó su reflejo en la gran cúpula de cristal que cubría la nave, ¿qué estaba pasando?

"¿De verdad está pasando esto?"

-Jamás te lo perdonaré…

Atravesó sin esfuerzo el cristal, observando el terror, el miedo y total inconciencia en los ojos del maldito, estaba sucediendo y jamás se lo perdonaría.


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Holaaaaa no me odien por favor! Sé que me demoré pero, tuve unos días sumamente complicados con el trabajo y la tesis…en fin. Mucho de todo (:

Sepan que las extrañe mucho! :P jaja les agradezco infinitamente por su apoyo en el capítulo anterior: ina minina, jenny070891, noelivb, naomigomiz, johaaceve, angels y marialaurajs! Muchísimas gracias hermosas :D

Les contaré que pude escribir este capítulo gracias a las hermosas sensaciones que me llegó a transmitir una canción, les dejo el link por si les interesa escucharla: watch?v=ZLkHm2vnYP4, sin más me despido, espero tengan un buen jueves y viernes de paso, abrazos y besos infinitos, nos leemos muy pronto y au revoir, buenas lunas.