Hola a todos y a todas, aquí ando actualizando…perdonen que me he ausentado un poquito la semana que pasó pero…estuve bastante ocupada. Y les contaré que estoy feliz porque este es un mes muy importante para mi! Tengo los ojos hechos corazones jajaja estoy feliz feliz y por eso la inspiración llega :P
Agradezco muchísimo los reviews en el chap anterior, son unas linduras!
Les envío un abrazo enorme, cuídense mucho y buenas lunas a todas.
IRREMPLAZABLE
Planeta Vegetasei
Desde aquella absurda pero reveladora conversación con Kakarotto, no dejaba de pensar en ella y es que, simplemente no podía creer aún que las cosas se estén dando de esa manera, para él. Ella estaba muerta aunque le haya costado demasiado comprenderlo, pero ahora una vaga esperanza de que no era así se había posado en su alma y si ésta vez no lograba volver a verla finalmente terminaría por enloquecer. Se dirigió a su habitación en donde pensaba tomar un baño y relajarse un momento antes de acudir a la reunión que él mismo había solicitado con Nappa y Bardock, pensó que quizás debería de avisar a su hermano. Así que llamó al pequeño mediante el scouter, al parecer algo extraño sucedía pues no lo había hallado en el palacio.
El aparato emitió unos pitidos por varios minutos y no recibía respuesta, profiriendo una maldición, al estar ya en su habitación se quitó la armadura y después el traje spandex y desnudo entró al cuarto de baño, donde bajo el agua fría trató de aclarar sus pensamientos, sentía al agua recorrer cada milímetro de su piel, la alta temperatura de su cuerpo solo evocaba un tipo de recuerdos, las caricias y los besos que aquella mujer posó sobre su piel, cerró los ojos sumergido en aquella nebulosa de sensaciones y rememoró aquellos momentos, en que no existían nadie más que ellos dos, entregándose el uno al otro sin importarles el destino, sin importarles las consecuencias y sobre todo con absoluta devoción, porque aunque en un inicio no haya podido descifrar de qué se trataban esos sentimientos…con el paso de los meses que pasó en solitario pudo comprenderlo, él verdaderamente albergaba un sentimiento inmenso y especial por esa terrícola.
Era irónico pero…el actual Rey de los saiyajins había caído en eso que el describía como sentimentalismos absurdos e inútiles, eran las vueltas que daba la vida, había estado ciego al no querer ver que ella, era su destino.
Aún sumergido en aquellos pensamientos que lo único que hacía era aumentar la temperatura de su cuerpo, decidió que ya era suficiente y salió del agua, tomó la toalla que descansaba sobre la mesa cercana y se adentró a su habitación, sacó un traje nuevo y una armadura, los que traía estaban totalmente destruidos; se cambió rápidamente y salió una vez más recorriendo los pasillos del palacio. Nuevamente con el scouter posicionados intentó comunicarse nuevamente con su hermano menor.
-Hermano, no podía contestar…estaba ocupado – Contestó un poco agitado, cosa que pudo percibir pero en ese momento no le dijo nada.
- Hmmmp, me lo imaginaba – contestó sarcástico, su hermano era muy evidente para ciertas cosas.
-Ya estoy en Vegetasei y en una media hora tendré una reunión con Nappa y Bardock en la que quiero que estés presente, hay algunas cosas que tenemos que aclarar y además tienes que saber - le dijo directamente, necesitaba que su hermano esté presente; después de todo si se tenía que ir nuevamente del planeta lo necesitaba para que siga siendo el gobernante sustituto durante su búsqueda.
- ¿En media hora? – Preguntó dudoso – Mmmm, está bien…pasaré por la sala de reuniones apenas llegue, ¿será allí no? – suspiró cansado, le hubiera gustado permanecer al lado de su amada por más tiempo, pero también tenía bastantes ganas de ver a su hermano.
- Después hablaremos – Vegeta cortó la comunicación, su hermano definitivamente estaba con una mujer, no era tonto y además ya tenía bastante experiencia en eso.
Se dirigió a los laboratorios centrales, aún se preparaba para entrar allí pues, la viva imagen de la mujer de cabellos azules recorría aquel espacio, su presencia lo inundaba todo, se adentró y ubicó a uno de los científicos de mayor confianza pues tenía un trabajo especial y delicado que encomendar. Caminó hasta Irsus, aquel ser del planeta Plant y este inmediatamente lo reconoció, se le veía un poco asustado.
-Rey Vegeta…bi-bienvenido a…al planeta señor – contestó bastante asustado.
-¿Qué sucede Irsus? ¿Por qué me tienes miedo? – le preguntó contrariado, jamás había arremetido contra él ni lo había tratado mal, no entendía su reacción. Irsus era uno de los pocos seres que no le provocaban asestarle un buen golpe.
-No…no es eso señor, solamente me asusté un poco, no esperaba verlo por aquí – le dijo un poco más calmado, ésta actitud se le hizo muy extraña al saiyajin.
- Dime la verdad…puedo oler tu miedo – respondió enojado.
- Perdóneme…es que…hace unos días hice un descubrimiento y…estoy un poco asustado por eso – se sinceró con él.
-¿De qué clase de descubrimiento estás hablando?
- ¿Recuerda que cuando tuvimos cautivo a Broly,se le colocó un sensor de movimiento y ubicación?, este sensor tenía otras funcionalidades que su padre pidió que le coloquemos… como el controlador de ira y energía, pero además era un aparato especial, altamente funcional que adaptamos de los tsufurujin y…- el saiyajin lo interrumpió.
- Al grano – Presentía que estaba a punto de oír algo sorprendente.
- El punto es…que se había perdido la señal de aquel receptor desde hace un año pero, inesperadamente volvió a funcionar, como se había dado por destruido se desechó aquel sistema de monitoreo, pero revisé en los archivos y encontré nuevas señales. Al parecer Broly robó una de las naves del palacio y viajó, aquella vez que Broly escapó llegó hasta el planeta Tierra, donde al parecer permaneció dormido debido al sensor, pero pudo liberarse de él y fue allí que perdimos la señal, pero… al revisar los archivos posteriores, todas las señales eran nulas, hasta hace unos meses en que…al parecer el sensor ha captado movimientos y vida alrededor – le comunicó el científico plant, aquello si fue una noticia increíble, ¿Acaso se refería a que había vida en La Tierra? ¿De qué estaba hablando?
- ¿Me estás diciendo que hay nuevos habitantes en el planeta Tierra? – Cuestionó incrédulo
- Señor…sé que le sonará increíble lo que le diré pero…envié una nave de investigación con sensores de temperatura y energía y…el planeta está masivamente ocupado por millones y millones de individuos, es como si…la población que existía antes del ataque de las tropas de Freezer no hubiese desaparecido, mire esto – El científico buscó unas imágenes dentro del computador y fue allí cuando a Vegeta se le heló la sangre al observar aquellas imágenes.
- Esos son…son…
- Son terrícolas ¿Verdad? Aunque los hay de diversas especies, sólo tuve cercanía con los humanos que vivieron aquí pero, estás imágenes fueron captadas con el computador especial que envié integrado en esa nave, yo…creí imposible que el sensor de Broly haya captado esas señales por eso me preocupé y realice este estudio…por favor Rey Vegeta, no solicité el permiso del Príncipe Tarble porque…tuve miedo de que me negase ésta oportunidad…sé que fue imprudente pero – Otra vez Vegeta lo interrumpió.
- Esto es más de lo que imaginaba…no te disculpes, has hecho un excelente trabajo – Le dijo al científico plant, pero si La Tierra estaba nuevamente habitada ¿Qué significaba esto? ¿Cómo sucedió todo? ¿Cuándo?
Abrió los ojos desmesuradamente ante la idea que surgió en su mente.
-Irsus, ¿Desde cuándo regresaron las señales de movimiento y energía del sensor de Broly?
- Eso es lo más increíble señor…fue desde aquel día en que Freezer atacó este planeta – La respuesta del científico fue más de lo que necesitaba oír.
- ¿Estás totalmente seguro?
- Completamente…he sondeado el planeta y está habitado en su totalidad, existen grandes civilizaciones aglomeradas con millones de habitantes cada una, por eso dudo que se trate de nuevos habitantes, ya que les hubiera tomado mucho tiempo construir todo eso, no es una civilización incipiente Rey Vegeta, es como si los terrícolas hubiesen resurgido o aunque suene absurdo…revivido – Le comentó al rey, estaba más que sorprendido por sus reacciones, él estaba atemorizado porque pensó que sería duramente castigado por esto pero…al parecer el Rey estaba interesado.
"Revivido…los humanos han revivido"
Pensaba, pero la sola idea le parecía tan irreal, ¿Cómo pudieron hacer algo así? ¿De qué se trataba todo esto? Eran demasiadas emociones y sentimientos extraños en un solo día. Pero tenía que comunicarle esto inmediatamente a sus solados, a Kakarotto sobre todo. Ésta era una oportunidad de enmendar sus errores, de, si es que era cierto. Observar aquel planeta una vez más y no destruido sino, en perfecto estado. Tal vez, sólo tal vez ella lo esté esperando allí. En la Corporación Cápsula, jamás olvidaría ese nombre. ¿Y si aún existía y por más absurdo que pueda ser, ella estaba allí esperándolo?
¿Por qué no? Ya había enloquecido, ¿Qué más daba hacerlo un poco más?
-Irsus, sigue averiguando todo lo que puedas de ese planeta y quiero un informe completo de todos estos acontecimientos para hoy mismo, es algo necesario – Salió del laboratorio y se dispuso a ir a la sala de reuniones a esperar a los saiyajins que había solicitado, estaba desesperado y ¿Por qué no decirlo?, impaciente por partir de una buena vez a La Tierra, MKH ya no era el objetivo, no desde que Irsus le dio aquella noticia.
"Confiaré en tus palabras…te esperaré"
-Parece ser que en verdad lo estás haciendo, sabiendo lo terca y obstinada que eres… empiezo a creer que en verdad estás allí – Hablaba consigo mismo ya en la sala de reuniones, aún no llegaba ninguno de los hombres a los que había citado, aún faltaban unos minutos para la hora indicada, se adentró en sus pensamientos aprovechando su soledad.
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Planeta Tierra
En la capital del oeste, caía ya la tarde; una preciosa mujer de cabellos azules y mirada perdida caminaba sin rumbos por entre las calles de la inmensa ciudad, se acercó a una de las plazas cercanas y divisó en una de las torres un reloj que imperturbable, marcaba las seis de la tarde, el ocaso prendaba al ambiente de un sugerente color carmesí y algunas lágrimas escapaban desde aquellas lagunas inmensas que eran sus ojos, lágrimas de incomprensión, lágrimas de impotencia, lágrimas que quería contener pero no podía. Nada ni nadie podría sacarla de este estado depresivo en que se encontraba y es que…se sentía perdida y además de eso, tonta.
Pero, ¿Qué le había sucedido? Ella solía tener un carácter jovial y divertido; siempre tratando de mostrar una sonrisa ante los demás pero…ésta vez la agobió aquella noticia. Todo estaba bien hasta que, comenzó la ecografía; Yamcha no había llegado a la consulta y por un lado agradecía su ausencia, ¿Cómo se lo explicaría?
El doctor Matsumoto, su médico de confianza y además amigo cercano, la quedó mirando sorprendido pues, al parecer había encontrado algo extraño en las imágenes que estaba viendo, era una impresionante ecografía 3D, en donde nada podía fallar y aquello, era realmente lo que creía. Le confirmaron lo que ya sabía, que su bebé sería un varón, pero además de eso le dieron una noticia que paralizó el tiempo. Recordaba las palabras del doctor y se sentía caer en un abismo a una velocidad vertiginosa.
"Bulma…no te asustes por lo que diré pero, al parecer tu bebé tiene…tiene un apéndice externo a su cuerpo, es decir…tu bebé tiene una cola"
Y aquello había sido el detonante de ésta extraña sensación de miedo e incomprensión, aquellas palabras que de alguna u otra manera ya esperaba, no sabía por qué pero. Aunque la impresión fue tremenda, en ese momento no lloró. Sólo asintió torpemente y se apresuró a salir del consultorio, caminó entre las calles sin un rumbo fijo y cayó cansada y abatida en una de las bancas de ese parque, cuantiosas lágrimas bañaban aquel níveo rostro, ella jamás había tocado a otro hombre que no sea Yamcha, no…no y no…ella jamás conoció a un hombre como el que Maron le describió…ella jamás.
Nada encajaba, nada tenía sentido.
Nada
¿En qué se convertiría su vida? ¿Acaso estaba viviendo engañada? ¿Acaso había algo que no sabía?
Porque la verdad que cuando se enteró de su embarazo no podía creerlo, ella no había tenido intimidad con Yamcha desde hace varios meses, pero él pareció obviar ese detalle y ambos asumieron que el bebé era fruto de su inmenso amor, ella sobretodo; trató de tapar aquel vacío de la historia con la noticia y la llegada de su futuro bebé, tanto que se mentalizó a sí misma a creer en eso, en que Yamcha y ella eran la pareja perfecta y que su hijo era el fruto de ese amor, de aquel amor que existía desde su adolescencia, de que habían superado los problemas y de que la última oportunidad que se dieron de renacer como pareja, había valido la pena.
Pero si su bebé tenía cola, eso significaba de primera instancia que Yamcha no era el padre de esa criatura, pero…a ella nadie la atacó, nadie abusó de ella, nadie la tocó, nadie puso las manos sobre su cuerpo. Nadie que no fuese Yamcha y de eso ya mucho tiempo.
Estaba confundida, asustada, incrédula.
Estaba al borde de un colapso nervioso y su bebé no dejaba de enviar energía a través de su pequeño cuerpo, su bebé no deseaba sentirla en ese estado, su bebé era un pequeño ser extraordinario, un ser magnífico, lleno de amor. Porque ella lo amaba más que a nada en su vida, lo adoraba, aquel bebé llenó todos los vacíos de su corazón y se aferró a él para no caer, para no hundirse en la depresión. Necesitaba verlo, ver su rostro, quizás así pueda recordar lo que sabía no recordaba, alguien había ocasionado esto, algo…no estaba segura, pero como todo en la vida, debía de tener una explicación. ¿Yamcha lo sabría? ¿Sería por eso que se mostraba tan distante e indiferente con ella? ¿Acaso él?... ¿Acaso él le habría ocultado la verdad?
Necesitaba respuestas, necesitaba encontrar la razón; necesitaba saber quién era el padre de su hijo. Yamcha no lo era, de eso estaba segura. Su bebé era un ser especial y necesitaba conocerlos, saber de dónde provenía. ¿Acaso sería el mismo hombre que abusó de Maron?
Necesitaba saber la verdad, encararía a Yamcha, él…podía notar su infelicidad, su distanciamiento, su estado alterado cada vez que la miraba a los ojos, tenía que ser fuerte y estar preparada para escuchar lo peor.
