Responsabilidad: Nada de esto me pertenece.

Capítulo 5

- Vamos Orochimaru, date prisa - lo alentó Jiraiya ante el pelinegro que caminaba con toda la tranquilidad del mundo.

- ¿Por qué razón me hiciste venir? - pregunto.

- Oh, ya verás - dijo Jiraiya exaltado de felicidad.

Jiraiya guió a su amigo por la universidad, se detuvieron cerca de las piscinas, frente al vestuario de chicas.

- ¿Que hacemos aquí? - volvió a preguntar el chico pálido.

- ¿Qué crees? ¡Investigar! - le respondió su amigo tanteando la puerta - ¡Aja! Aquí esta, antes vine cuando estaba vacío, hice un hueco en la puerta y lo cubrí, solo para esto - rasgo un punto en la puerta dejando a la vista un hoyo por el que se alcanzaba a ver el otro lado.

El pervertido se inclinó para observar mejor a las chicas que se estaban cambiando el uniforme por el traje de baño.

- Oh, hace mucho que no hacia esto, mira a esas chicas... wow - murmuraba con un fuerte sonrojo y un sangrado en la nariz.

Orochimaru observaba a su amigo aburrido, a él no le interesaban esa clase de cosas y se sentía molesto por que lo hiciera perder su tiempo, así que dejo solo a Jiraiya sin decir una palabra. Pero se aseguró de hacer bastante ruido (pisando fuerte y golpeando las paredes) para alertar a las chicas o al maestro a cargo, después se retiró rápidamente para no involucrase.

Tal como lo esperaba Orochimaru, la maestra Koharu no tardo en aparecer. Ella se indignó al ver a Jiraiya espiando a las chicas.

- ¡Mocoso! - disfruto cuando el chico la miro con el rostro aterrorizado - ¿Qué crees que haces, niñito?

- Eh, nada - respondió nervioso.

- ¿No eres uno de los discípulos de Hiruzen Sarutobi? - continuo la anciana - Yo sabía que Hiruzen era un pervertido del closet ¿le enseña eso a sus alumnos? Que vergüenza para...

- ¡No hable así de mi sensei, vieja! - le grito Jiraiya tratando de mantener su furia, apretando los puños y los dientes.

- ¡Que dijiste! ¡Voy a informar al director de esto! Y me voy a encargar personalmente de que tengas un gran castigo - le amenazo la anciana mientras Jiraiya tragaba saliva ante esta revelación.